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Noticias de inmigracion

24-08-2019 | Fuente: abc.es
Cumbre del G-7 en Biarritz: un grupo dividido y con una agenda inabarcable
Como todo presidente de Francia que se precie, Emmanuel Macron ha decidido innovar y dejar su huella en la gestión de los negocios planetarios, modificando el formato tradicional de la cumbre del G-7 (EE.UU., Alemania, Francia, Reino Unido, Canadá, Japón, Italia), lanzando numerosas invitaciones a otros países europeos, africanos, asiáticos, añadiendo a la apretada agenda de las crisis internacionales «nuevos» e insolubles problemas de discusión: pobreza, lucha contra las desigualdades, cambio climático? En su origen último, el «cónclave» de los grandes de Occidente fue una idea de Valery Giscard d?Estaing, que lanzó el proyecto como una «reunión informal» (incluso en bañador, en una piscina versallesca). Aquel primera cumbre se celebró en 1975 y solo participaron cinco grandes (EE.UU., Alemania, Francia, Reino Unido e Italia). Con el tiempo, el G-5 se transformó en G-7 (cuando entraron en el club Japón y Canadá) y G-8 (durante los años en los que participó Rusia, hasta su expulsión, tras la anexión militar de Crimea). La primera «reunión informal» se transformó pronto en una macro organización, de compleja gestión y resultados poco concluyentes. Cuando el G-7 también es víctima de las tensiones internacionales más vivas e inflamables (crisis nuclear con Irán, tasación de los gigantes de la nueva economía numérica, el puesto de la nueva Rusia neo imperial, Siria, inmigración), Macron no ha dudado en ampliar la agenda de trabajo, aumentando el número de los invitados, sin despertar ningún entusiasmo entre los siete grandes. En el horizonte más inmediato y urgente, el G-7 está profundamente dividido en casi todos los terrenos sensibles. Desde Washington, Donald Trump ha lanzado dardos envenenados contra Emmanuel Macron y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau. El presidente de los EE.UU. calificó de «estúpidas» las decisiones del presidente francés, creando una fiscalidad especial para los GAFA (Google, Apple, Facebook et Amazon), en nombre de la soberanía fiscal de Francia, que otros países europeos podrían compartir. Trump respondió con una amenaza de guerra comercial contra los vinos franceses. Tras la decisión francesa de imponer fiscalmente a las grandes empresas de la nueva economía digital / numérica, Washington y la UE han comenzado un rosario de negociaciones, que pudieran culminar el año que viene. El frente común de Trump y Johnson En Biarritz, Donald Trump y el primer ministro británico, Boris Johnson, quizá hagan frente común, en un terreno no menos inflamable: el Brexit? que el presidente norteamericano presenta como una «oportunidad» para el Reino Unido, decidido a «liberarse» del «yugo» de la UE. No es nada evidente que la presidencia francesa consiga gran cosa en Biarritz ante esos dos grandes temas de crisis internacional. Las negociaciones nucleares con Irán son otro frente de crisis de compleja negociación. Macron desearía ser algo así como un «intermediario» entre Teherán y Washington, cuya gesticulación militar ilumina de manera recurrente la fragilidad e impotencia de Europa, incapaz de movilizarse militarmente para defender sus intereses en el estrecho de Ormuz, llegado el caso. Macron recibió esta misma semana a Vladimir Putin en el Fuerte de Bregançon, residencia veraniega de los presidentes de Francia. Fue un diálogo de sordos. Pero el presidente francés se obstina en defender el puesto de Rusia en Europa y la vuelta de Moscú al G-7. Voluntarismo personal de difícil evaluación: Putin esgrime con cualquier pretexto (en Siria, en Crimea, en Ucrania) su determinación a uso de la fuerza militar, para «defender» e imponer sus criterios «manu militari». Ante tal evidencia, la UE sigue evidentemente desarmada, con unos nebulosos proyectos de «defensa europea», la «guinda» de todos pasteles europeos, desde hace medio siglo. La crisis del Open Arms ha vuelto a recordar, este verano, las divisiones irreconciliables, hasta hoy, entre los aliados europeos, incapaces de negociar una política común, en el terreno tan sensible de la inmigración y la defensa/seguridad de las fronteras de la UE. En ese terreno, las relaciones entre Francia e Italia son sencillamente catastróficas. Toda Europa del Este percibe con inquietud la «gesticulación» macroniana, que tampoco cuenta con el apoyo de Alemania, muy renuente o esquiva hacia la mayoría de los proyectos europeos del presidente francés. Insensible al desaliento, con los sondeos por los suelos (70% de opiniones negativas, desde hace meses), Emmanuel Macron ha decidido «refundar» y «ampliar» los temas de trabajo y discusión tradicionales del G-7. Los jefes de Estado y Gobierno tendrán día y medio cortos para discutir, entre ellos, con reuniones bilaterales, para desbrozar algunos de los temas más candentes de esa actualidad internacional. No es fácil imaginar algún acuerdo sustancial en ningún terreno sensible. La tasación de los GAFA, las relaciones de Rusia con Europa, las intervenciones militares rusas, la tensión nuclear con Irán, el Brexit, la inmigración, continúan siendo objeto de negociaciones bilaterales y multilaterales que el G-7 apenas podrá modificar sustancialmente. Una vez confirmadas sus convergencias (escasas) y divergencias (numerosas), los siete grandes se reunirán durante un día y medio muy corto, con los representantes de países de varios continentes, Europa incluida: España, Australia, Chile, la India, Burkina Faso, Egipto, Senegal, Ruanda y África del Sur. «Crecimiento sostenible», «lucha contra las desigualdades», «biodiversidad», «defensa de los océanos», «cambio climático» serán los temas de «trabajo» entre los jefes de Estado y Gobierno de quince países de muy diverso «tonelaje» e influencia internacional. ¿Qué puede discutirse, en concreto, entre tantos participantes, en dos reuniones de trabajo, en varias lenguas, de cuatro o cinco horas de duración, en el mejor de los casos? Bertrand Badie, profesor emérito en «Sciences Po», la escuela de las élites políticas francesas, resume el voluntarismo gesticulante de Emmanuel Macron de este modo: «En el contexto actual, todo eso puede favorecer, entre los participantes, la práctica de una diplomacia del ?postureo? y la parálisis de toda concertación».
23-08-2019 | Fuente: abc.es
Trump quiere acabar con la nacionalidad por nacimiento
La Casa Blanca se ha embarcado en una estrategia compleja para impedir que los inmigrantes sin papeles accedan a la nacionalidad norteamericana a través de sus hijos, sean estos nacidos en Estados Unidos o no. Tras la extinción hoy de un acuerdo judicial que limita la detención de menores indocumentados a 20 días, el presidente Donald Trump ha anunciado que está estudiando acabar con el principio constitucional de «ius soli», es decir, la concesión de nacionalidad a todos los que hayan nacido en territorio soberano de EE.UU. «Estamos estudiando de forma muy detenida la ciudadanía por nacimiento», dijo el presidente en declaraciones a la prensa el miércoles. «Ahora, por tener un hijo en este país, ese niño obtiene inmediatamente la ciudadanía. Es algo que debemos revisar con mucho detalle porque francamente me resulta ridículo». Ese derecho, sin embargo, está amparado por la decimocuarta enmienda de la Constitución y por diversas leyes de inmigración y nacionalidad aprobadas a lo largo del siglo XX. Trump ha denunciado en numerosas ocasiones la utilización de menores, nacidos o no en EE.UU., para que los padres sin papeles obtengan a través de ellos la ciudadanía o al menos el derecho de permanecer en el país a la espera de que se fallen sus casos. Ese es el motivo por el cual esta semana el gobierno norteamericano ha decidido acabar con el llamado Acuerdo Flores, por el cual aceptó en 1997 una serie de limitaciones a la detención de menores que no tengan la documentación migratoria en regla. Amenaza judicial Varias asociaciones de defensa judicial de inmigrantes sin papeles, así como varios políticos demócratas, han avanzado ya que llevarán la decisión de la Casa Blanca a los tribunales para impedirle al Gobierno la detención indefinida de menores. El año pasado, el servicio migratorio abrió campamentos en la frontera donde internó durante unas dos semanas a menores arrestados después de haber cruzado la frontera de forma irregular. Tras las protestas de los demócratas, algunos de los cuales visitaron esos campamentos, cerró la mayoría de ellos. La jurisprudencia no es precisamente halagüeña para el presidente, que en el pasado ha expresado su intención de modificar la concesión de ciudadanía por decreto. En 1898 la Corte Suprema falló a favor de conceder la nacionalidad a hijos de extranjeros aunque hubieran nacido en EE.UU. durante una visita temporal, de negocios o turismo. La ley norteamericana combina la concesión de nacionalidad por lazos sanguíneos -padres estadounidenses- y de nacimiento. Amnistía paralizada Según varias estimaciones de agrupaciones migratorias hay en EE.UU. más de 11 millones de personas indocumentadas. De ellas, 3,6 millones llegaron al país de niños, y la mayoría ha estado esperando en los pasados años una amnistía parcial que puso en marcha Barack Obama, pero que con Trump ha quedado paralizada. El actual presidente ha combinado sus cambios estructurales en el sistema migratorio con una política más agresiva de detenciones. En julio, en una decisión sin precedentes, Trump anunció redadas de indocumentados en nueve grandes ciudades de EE.UU., que no se materializaron. El 7 de agosto, el servicio migratorio sí efectuó la mayor redada de su historia, con el arresto de 680 inmigrantes indocumentados en varias empresas cárnicas del estado de Misisipi.
22-08-2019 | Fuente: abc.es
Tareck El Aissami: «No me rendiré ante la nueva embestida del imperialismo de Estados Unidos»
El chavista más buscado por Estados Unidos, Tareck El Aissami, reapareció este miércoles en el programa de televisión que conduce Diosdado Cabello y es transmitido en el canal del Estado. Quien fue vicepresidente ejecutivo de Nicolás Maduro está hoy incluido en la lista de delincuentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos por un entramado internacional de venta de drogas. Por si había dudas del paradero del actual vicepresidente económico de Venezuela, él mismo ha dado la respuesta. El Aissami, por quien Estados Unidos ha ofrecido hasta 10 millones de dólares para aquel que colabore con su captura, se defendió de los «ataques» que hay en su contra. En ese sentido, aseguró que se trata «de un mismo guion, de un ataque contra distintos compañeros de la revolución bolivariana». Según revelan fuentes gubernamentales norteamericanas consultadas en exclusiva por ABC, EE.UU. planea pagar entre cinco y 10 millones de dólares (entre 4.5 y nueve millones de euros) por cualquier información que facilite la captura de El Aissami, ya que a este gobernante se le acusa de facilitar el envío de miles de kilos de cocaína fuera de Venezuela, gran parte de la cual fue introducida en EE.UU. «Si ellos (EE.UU.) pretenden que nosotros nos rindamos, esto, por el contrario, nos llena de mucha fortaleza (..) Tenemos que estar firmes, y ante esta nueva embestida de la derecha del imperialismo, (pido) más poder y movilización popular, movimiento cívico nacional y con nuestra Fuerza Nacional», dijo El Aissami, quien de ser capturado y enjuiciado, se enfrentaría a una pena de 30 años de cárcel en territorio estadounidense. El funcionario del régimen venezolano, ha sido señalado de facilitar el envío de miles de kilos de cocaína fuera de Venezuela, gran parte de la cual fue introducida en EE.UU. Junto a El Aissami, encabeza la lista de personas más buscadas de las autoridades migratorias estadounidenses el empresario venezolano, Samark José López-Bello, acusado de ser testaferro del político.
21-08-2019 | Fuente: abc.es
El Gobierno de Trump autoriza la detención indefinida de familias de inmigrantes
El Gobierno de Estados Unidos ha anunciado este miércoles una reforma que permitirá que las familias de inmigrantes puedan permanecer detenidas de manera indefinida, en sustitución de un acuerdo de 1997 que «de facto» limita este tiempo de arresto a un máximo de 20 días en aras del bienestar de los niños. La nueva normativa, que previsiblemente serán impugnada en los tribunales, está llamada a reemplazar el denominado Acuerdo Flores, un pacto que implica la liberación de las familias en 20 días y que, en opinión del actual Gobierno, incita a los inmigrantes a entrar en Estados Unidos con niños. «Ningún niño debería ser un peón», ha afirmado el secretario en funciones de Seguridad Interior, Kevin McAleenan, al presentar la nueva normativa, que será publicada el viernes en el Registro Federal y entrará en vigor 60 días después -si antes no prospera alguno de los recursos-. Familias «fraudulentas» McAleenan confía en el efecto disuasorio de la reforma y ha asegurado que el Gobierno sospecha que algunas familias serían «fraudulentas», conforme a los análisis de ADN que se han realizado en una serie de programas piloto puestos en marcha en los últimos meses. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha presumido de mano dura contra la inmigración y la semana pasada su Gobierno anuncí que negaría los visados y los permisos de residencia permanentes a inmigrantes sin recursos, lo que podría reducir a la mitad el número de entradas. Según los datos del Departamento de Seguridad Interior, en los últimos cuatro años, solo el 18% de los inmigrantes que fueron liberados en Estados Unidos cumplió con una orden judicial para salir del país. El dato, en cambio, se eleva al 97 por ciento en el caso de quienes estaban detenidos.
21-08-2019 | Fuente: abc.es
Trump permitirá la detención indefinida de menores sin papeles
El Gobierno de Estados Unidos pondrá fin a un acuerdo que desde hace dos décadas limita el tiempo que los menores inmigrantes pueden permanecer detenidos por las autoridades. El viernes los ministerios de Interior y Sanidad norteamericanos emitirán una nueva directiva por la cual ponen fin al llamado Acuerdo Flores, aprobado en 1997 y que obliga al Gobierno a mantener a los menores en condiciones poco restrictivas y a liberarlos tan pronto como sea posible, en la mayoría de los casos tras no más de 20 días de detención. El acuerdo que ahora queda invalidado fue firmado por el Gobierno para evitar una sentencia desfavorable tras la demanda interpuesta por una menor salvadoreña sin papeles, Jenny Lisette Flores, que fue detenida en condiciones insalubres. Desde entonces, los distintos puntos de aquel acuerdo judicial han servido al gobierno de guía para tratar a menores de edad arrestados por no tener papeles. A lo largo de los años, muchos de ellos han sido puestos en libertad tras dos semanas de detención y ahora, conocidos como ?dreamers?, solicitan ciudadanía en EE.UU. Otros han sido liberados junto con las familias con las que han cruzado a EE.UU., ya que los jueces establecieron en diversas sentencias que si el niño es excarcelado, los responsables de su manutención deben quedar libres. Para el Gobierno, este pacto ha incitado a adultos centroamericanos a emigrar ilegalmente a EE.UU. con niños, para aprovecharse de las protecciones humanitarias y quedar en libertad. Según dijo ayer en conferencia de prensa el ministro de Interior en funciones, Kevin McAleenan, la Casa Blanca dejará de respetar el acuerdo porque considera que tenía una vigencia meramente temporal y ha quedado obsoleto. El objetivo de la Administración Trump es no liberar a los peticionarios de asilo que no tienen papeles, aunque sean menores de edad, con la intención última de deportarlos y de crear además un efecto disuasorio entre otros centroamericanos que quieran emigrar. Las asociaciones de defensa de los inmigrantes ya han anunciado nuevas demandas por incumplimiento de un acuerdo que en teoría es vinculante. «La nueva normativa cerrará la brecha legal que surgió tras las varias reinterpretaciones que ha habido del llamado Acuerdo Flores», dijo ayer McAleenan, el ministro de Interior. «Estos cambios de ahora en realidad sirven para proteger a los menores, al reducir los incentivos de los que disponen los adultos, incluidos los traficantes de personas, para explotarlos y traerles en viajes muy peligrosos hasta cruzar nuestra frontera. Esos adultos utilizan a los niños para entrar en EE.UU. y quedarse aquí mientras se tramitan sus solicitudes de residencia», añadió. El Gobierno norteamericano mantiene que está elaborando una nueva serie de normas de detención de menores, más estrictas y detalladas que aquellas por las que se rige ahora, que serán de obligado cumplimiento en todos los centros de acogida y detención. Además, someterá a todos los internados en que haya menores a inspecciones rutinarias que posteriormente hará públicas para eludir cualquier acusación de maltrato o abusos. Los menores y sus familiares podrán permanecer detenidos más de los 20 días de límite actual. Evitar traumas Esas nuevas reglas estarán en vigor dos meses después de que se publiquen en el diario oficial, si no hay impugnaciones legales o estas son desestimadas por la Justicia. Los demócratas en el Congreso ya han anunciado que se opondrán a ellas y el Caucus Hispano, la bancada de diputados y senadores latinos del Capitolio, emitió ayer un comunicado en el que afirma que luchará contra «el intento de la Administración Trump de detener de forma indefinida a familias vulnerables, a pesar del trauma que provocará a los niños». Las organizaciones migratorias defienden que en EE.UU. hay 11 millones de indocumentados. Esa cifra, que no es oficial, se ha mantenido sin cambios en los pasados diez años, por lo que seguramente es mucho mayor. Y en plena cruzada contra la inmigración ilegal, Trump aseguraba ayer que está considerando «seriamente» acabar con el derecho a la ciudadanía estadounidense por nacimiento, una vieja promesa de su campaña electoral que la oposición demócrata y muchos expertos ven inconstitucional.
21-08-2019 | Fuente: elpais.com
Robles califica a Salvini de ?vergüenza para la humanidad?
La ministra de Defensa culpa al ministro italiano del Interior del fracaso de la operación de la UE contra las mafias de la inmigración
21-08-2019 | Fuente: abc.es
China detiene a un miembro del consulado británico en Hong Kong
En medio de la grave crisis que sufre Hong Kong, que le está acarreando al régimen de Pekín más de un conflicto diplomático, ha «desaparecido» un funcionario del consulado británico cuando regresaba de un viaje a China. Así lo denunció ayer su novia, que le perdió el rastro el día 8 cuando volvía en el tren de alta velocidad desde la vecina ciudad de Shenzhen y estaba a punto de cruzar el puesto fronterizo instalado en la estación de Kowloon Oeste, dentro de Hong Kong. «Preparado para cruzar la frontera? reza por mí», le envió un mensaje el muchacho, Simon Cheng, de 27 años. Y luego su móvil dejó de estar operativo, informa «The Guardian». A tenor de la novia, el Departamento de Inmigración de Hong Kong ha informado a la familia de que Cheng ha sido confinado bajo «detención administrativa», término legal que el régimen chino emplea para casos de seguridad nacional y permite el arresto durante 15 días antes de empezar la investigación. Pero los familiares no saben dónde está detenido ni por qué y las autoridades, tanto de Hong Kong como de China continental, guardan silencio. El consulado británico se ha limitado a señalar su «extrema preocupación por las noticias sobre un miembro de nuestro equipo detenido». Pulso diplomático Natural de Hong Kong y educado en Taiwán y Londres, Cheng trabaja para el Desarrollo Internacional Escocés dentro del consulado británico desde finales de 2017, recoge el «South China Morning Post». Según este rotativo, la familia está desesperada porque no sabe nada de él y un abogado que ha contratado en China continental no halla registros de su detención. Tampoco se sabe si su «desaparición» está relacionada con las protestas que se viven en Hong Kong desde junio contra la ya suspendida ley de extradición a China, que han derivado en una «guerrilla urbana» contra el autoritarismo de Pekín. Pero lo que sí se sabe es que el régimen había criticado al Reino Unido por «interferir» en su excolonia y cada vez que China tiene algún problema con un país es detenido alguno de sus nacionales. Así están también dos canadienses acusados de delitos «contra la seguridad nacional», apresados en diciembre después de que su Gobierno arrestara a la vicepresidenta e hija del fundador de Huawei, Meng Wanzhou, en el aeropuerto de Vancouver por una orden de extradición pedida por un tribunal estadounidense por, supuestamente, violar las sanciones contra Irán. A la espera de ver qué pasa con Simon Cheng, su «desaparición» agrava la crisis de Hong Kong y amenaza con abrir un nuevo frente diplomático. También en el plano internacional, Twitter y Facebook han suspendido casi mil cuentas relacionadas con las protestas de Hong Kong argumentando que eran falsas y estaban al servicio de la propaganda china para desinformar. «Estas cuentas estaban deliberada y específicamente tratando de sembrar las desavenencias políticas en Hong Kong, incluyendo socavar la legitimidad y las posiciones políticas del movimiento de protesta», anunció Twitter. Según sus «intensivas investigaciones», tiene «pruebas fiables para apoyar que se trata de una operación coordinada por el Estado». Aunque muchas de esas cuentas habían sido creadas con una VPN, una conexión a un servidor de internet en el extranjero que permite sortear la censura china, otras operaban directamente con una dirección IP no bloqueada, lo que hace sospechar que los «hackers» del régimen están detrás. Por su parte, Facebook borró siete páginas, tres grupos y cinco cuentas con 15.500 seguidores que llamaban a los manifestantes «cucarachas», igual que los hutu a los tutsi en el genocidio de Ruanda.
20-08-2019 | Fuente: abc.es
EE.UU. ofrecerá hasta 10 millones de dólares por pistas sobre el paradero de Tareck el Aissami
Las autoridades de Estados Unidos se disponen a poner precio a cualquier pista que lleve a la detención del viceministro económico de Venezuela Tareck el Aissami, después de haberle incluido recientemente en la lista de delincuentes más buscados del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos por narcotráfico. Si es capturado y enjuiciado, El Aissami se enfrenta a al menos 30 años de prisión en EE.UU. Según revelan fuentes gubernamentales norteamericanas consultadas por ABC, EE.UU. planea pagar entre cinco y 10 millones de dólares (entre 4.5 y nueve millones de euros) por cualquier información que facilite la captura de El Aissami, ya que a este gobernante se le acusa de facilitar el envío de miles de kilos de cocaína fuera de Venezuela, gran parte de la cual fue introducida en EE.UU. Junto a El Aissami encabeza la lista de personas más buscadas de las autoridades migratorias estadounidenses el empresario venezolano Samark José López-Bello, acusado de ser secuaz del político en un entramado internacional de venta de droga. La ley de designación de narcotraficantes extranjeros, aprobada por el Capitolio en 1999 y en vigor desde 2000, permite dictar sanciones y solicitar extradición a quienes introduzcan cargamentos de droga en EE.UU. En marzo, un juzgado de Nueva York presentó cargos contra El Aissami y Bello por organizar y supervisar una gigantesca red de transporte de cocaína con aviones privados desde Venezuela a América del Norte. El 31 de julio la cuenta oficial en Twitter del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos publicó una foto de El Aissami con el mensaje: «¿Ha visto usted a este fugitivo de los más buscados? Se le busca por narcotráfico». Aunque es habitual que el FBI, la policía judicial de EE.UU., ofrezca recompensas por pistas que lleven a la captura de quienes están en su lista de delincuentes más buscados, es una práctica menos común entre las agencias migratorias. El año pasado, el Gobierno estadounidense ofreció 20 millones de recompensa por pistas sobre el paradero de un narcotraficante mexicano, Rafael Caro Quintero, del cártel de Sinaloa, apodado «el narco de los narcos». Extensivo a la familia Por ley, la orden de captura contra El Aissami de EE.UU. puede afectar también a su familia, ya que las sanciones estipuladas afectan a los «allegados de un traficante de drogas si se han beneficiado de las ganancias de esa actividad en los últimos cinco años». La diplomacia norteamericana ha sido consultada sobre la recompensa para capturar a El Aissami y ha colaborado en este proceso. Según ha revelado desde el exilio el exministro chavista Rafael Isea, el narcotraficante venezolano Walid Makled sobornaba a El Aissami para emplear instalaciones públicas y militares en el negocio de exportar droga. Recientemente, el exjefe de la inteligencia venezolana, el general Manuel Christopher Figuera, ha ofrecido también a las autoridades estadounidenses información detallada sobre los delitos de El Aissami, según reveló este a ABC. El Aissami se encuentra en la lista de sanciones de EE.UU. desde 2017, cuando el servicio migratorio comenzó una investigación por su participación en un gran entramado de tráfico de droga con destino en EE.UU., sobre todo empleando vías de intermediarios a través de México, en particular del cártel de los Zetas. Tanto el general Christopher Figuera como otros informantes del Gobierno estadounidense han relacionado a El Aissami con el ingreso en Venezuela de grupos islamistas como la milicia libanesa Hizbulá, de la que el chavismo se vale para lavar el dinero del narcotráfico. El Aissami es nacido en Venezuela pero sus padres son de origen libanés y sirio. A Hizbulá, tanto EE.UU. como la Unión Europea lo han designado, total o parcialmente, como grupo terrorista, a pesar de que su brazo político es decisivo para el sustento del gobierno libanés. La oferta para capturar a El Aissami, en un país como Venezuela hundido en una crisis económica sin precedentes en América, ha provocado nerviosismo en el chavismo, como revelan unas recientes declaraciones del propio Nicolás Maduro, quien dijo en un acto público el 13 de agosto: «Saludos al vicepresidente de Economía y perseguido político del Gobierno de Donald Trump, Tareck El Aissami, perseguido político del gobierno racista, antiárabe de Donald Trump».
20-08-2019 | Fuente: elpais.com
Robles califica a Salvini de ?vergüenza para la humanidad?
La ministra de Defensa culpa al ministro italiano del Interior del fracaso de la operación de la UE contra las mafias de la inmigración
20-08-2019 | Fuente: abc.es
Merkel y Orbán hacen las paces en una lección de Historia
Angela Merkel viajó este lunes a Hungría para hablar con Viktor Orbán de refugiados. No se trataba, en este caso, de los refugiados que en el verano de 2015 permanecían hacinados y en condiciones inhumanas en la estación Keleti de Budapest, a los que Merkel abrió las puertas de Alemania en un gesto de solidaridad que desencadenó la denominada «crisis de los refugiados», sino a los cientos de alemanes de la RDA, la Alemania comunista, que en el verano de 1989 huyeron con cestas de merienda, fingiendo que iban de vacaciones a Hungría, y a los que el gobierno de Budapest dejó pasar a Austria en lo que ha quedado para la historia como «el pícnic paneuropeo». Aquel gesto resultó un anticipo de la caída del Muro de Berlín y es todavía hoy motivo de agradecimiento por parte de la Alemania reunificada. El pícnic de Sopron «se convirtió en un símbolo internacional que prueba que el deseo de libertad no puede ser rechazado», ha dicho Merkel en la iglesia que acogió a los refugiados alemanes. «Sopron muestra lo que nos convierte en europeos», añadía, incidiendo la cuestión de las fronteras europeas, motivo de fuertes tensiones desde hace varios años entre los gobiernos de Berlín y Budapest, que encarnan las dos posturas más opuestas entre los socios europeos. Ya pasadas las elecciones europeas, que llevaron a ambos mandatarios a profundizar en sus discursos de campaña, parecen apaciguarse las aguas entre las derechas que representan. Por primera vez en muchos meses, la canciller alemana ha evitado la crítica directa al primer ministro húngaro, que por su parte ha mantenido un discurso perfectamente dentro de las reglas de la diplomacia. Desde los mismos puntos de partida, siguen sin embargo defendiendo medidas diferentes. Mientras la canciller conservadora ha esgrimido los principios cristianos para abogar por una política de asilo generosa, el primer ministro soberanista se ha vuelto a oponer de forma categórica precisamente en nombre de la defensa de esos mismos valores cristianos. Para Orban, para quien lo sucedido en 1989 es una «lección de Historia», «no hay contradicción» entre el desmantelamiento del Muro de Berlín y la construcción de nuevas barreras en las fronteras europeas. En ambos casos el objetivo es construir «una Europa de paz y seguridad», ha explicado. En Hungría, de hecho, más de 200 kilómetros de muro construido por el gobierno de Orban separan desde 2015 la frontera sur de Hungría con Serbia y Croacia, una «política de alambradas» en el corazón de la UE que Merkel aborrece. Seguramente esforzándose por hallar puntos de intersección entre los dos discursos, Merkel se ha posicionado a favor de rescates marítimos en el Mediterráneo, que eviten la trágica y vergonzante pérdida de vidas humanas, pero que sean llevados a cabo por los Estados y no por particulares. «Seguramente sería bueno que pudiésemos disponer de nuevo de una misión Sophia», ha dicho, proyecto contra el tráfico de inmigrantes en el Mediterráneo paralizado por la férrea oposición italiana. Posición común europea sobre inmigración La recién nombrada presidenta de la Comisión Europea, la alemana Ursula von der Leyen, ha prometido «reabrir las negociaciones para hallar una posición común europea sobre las cuestiones de migración y eso me parece importante», ha indicado Merkel esperanzada, a la misma hora en que su portavoz de Gobierno anunciaba en la capital alemana que las autoridades semiautónomas kurdas en Siria han entregado a Alemania cuatro huérfanos de familias de combatientes del grupo terrorista Daesh en la primera iniciativa de este tipo entre los kurdos sirios y Berlín. También recordaba Merkel, en ese mismo talante de reconciliación entre posturas políticas conservadoras divergentes, que los alemanes «siempre» estarán «agradecidos» a Hungría por su «contribución al milagro de la reunificación alemana» y ha sugerido que aquellos acontecimientos de 1989 marcaron por igual los inicios políticos de ambos. Para Merkel, hija de un pastor protestante enviado a la Alemania comunista y atea para predicar el Evangelio, supuso el inicio de un compromiso político con la libertad, la justicia y el Estado de derecho. Para Orban, que comenzaba entonces en la política como disidente liberal, la caída del comunismo supuso la reconquista de la soberanía húngara. «Yo no sería política y no habría podido ser canciller de una Alemania reunificada si aquel gesto de Hungría no hubiera tenido lugar», ha reconocido una claramente emocionada Merkel. «La canciller disfruta del aprecio de la nación húngara», le ha devuelto el piropo Orbán, «especialmente porque siempre ha trabajado por la cohesión europea». «De acuerdo con las leyes de la caballerosidad», ha concedido, «nos quitamos el sombrero ante una dama tan trabajadora y exitosa», restando importancia a las diferencia entre los dos gobiernos al apuntar que la unidad de Europa nunca debe considerarse «completada». Más bien, debe «seguir siendo creada progresivamente de conflicto en conflicto, siempre de nuevo», ha dicho, tras una comida de gala en el flamante Ayuntamiento de Budapest en el que ambos jefes de gobierno han dejado primar lo que los une sobre todo aquello que los separa.
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