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Noticias de ideologias

05-12-2017 | Fuente: elpais.com
El próximo fiscal general avisa que perseguirá la desobediencia de la Constitución pero sin ?criminalizar? ideologías
Toda la oposición recibe con desconfianza a Sánchez Melgar en el Congreso en la comparecencia previa a su nombramiento
28-11-2017 | Fuente: abc.es
Nick Clegg: «El Brexit y el separatismo son como religiones con las que es imposible un debate racional»
Nick Clegg defiende el proyecto europeo contra viento y marea. El exlíder liberal demócrata, de 50 años y casado con la vallisoletana Miriam González, fue viceprimer ministro con David Cameron entre 2010 y 2015. A la vista de las «mentiras» con que triunfó el Brexit, augura entre laboristas y conservadores una corriente para frenar la salida del Reino Unido de la UE. Usted defiende que el Brexit se basó en falsas promesas. ¿Cómo impacta ya el Brexit en el Reino Unido? Es evidente. La libra ha bajado entre 15 y 18%, lo que significa que las vacaciones de los ingleses en España son ahora más caras, igual que la fruta o el vino importado en los supermercados. La incertidumbre ha cortado la inversión. Los directivos de grandes compañías dicen que no van a invertir un euro más hasta que el futuro se aclare. Theresa May dice estar dispuesta a pagar 45.000 millones de euros por la salida. ¿Cómo ve la negociación? Michel Barnier no busca una fecha, simplemente una decisión clara, formal, de que el Reino Unido va a pagar lo que tiene que pagar. Parece razonable: no puedes ir a un restaurante con 27 amigos, tomar vino y pedir lo más caro y después decir que no vas a tomar postre y te vas sin pagar lo anterior. Pero esta es la cuestión más sencilla. Las que no se han tocado aún, las futuras relaciones comerciales, son mucho más complicadas. Hay muy poco tiempo, máximo un año. ¿Habrá un nuevo referéndum para votar sobre el acuerdo final? Puede conseguirse, pero hay varias etapas antes. La primera es la más importante: ¿los diputados de Westminster van a tener el coraje para decir no al Gobierno? El acuerdo que negocian Barnier y Davis no va a incluir ninguna de las promesas de Johnson, Gove, Farage.. ¿Van a aceptar que el referéndum se ganó con mentiras y que el acuerdo no va a llevar lo prometido? ¿Los británicos van a despertar de ese sueño, esa ilusión que se les había vendido? La votación fue en junio de 2016. Meses después desde que el Gobierno envió la famosa carta para activar el artículo 50, todavía no sabemos cuál sería el acuerdo entre ambos lados, las relaciones comerciales entre Reino Unido y la UE. Lo único que sabemos es que las promesas de la campaña del referéndum no se van a cumplir. Por eso es tan importante que el Parlamento juegue el papel de un parlamento. Otra cuestión clave es la frontera con Irlanda. Si se deja abierta, la UE no era tan negativa, ¿no? Hay mucha hipocresía en los «brexiters», pero en este punto es más espectacular. Invitaron a votar Brexit para controlar las fronteras, pero se crea una que antes no existía en Irlanda y ahora dicen que no quieren controlarla. La capacidad de mentir es tan creativa que dicen a la vez que es posible tener frontera y no tenerla. Es absurdo. Un niño de tres años no diría tal tontería. ¿Cómo va a afectar el Brexit al mapa de partidos en el Reino Unido? ¿Crecerán de nuevo los liberales? Espero que sí. Pero no habrá un gran cambio de composición de aquí a un año, cuando los diputados voten el acuerdo. Entonces será más importante lo que ocurra en los partidos conservador y laborista. Los laboristas no quieren el Brexit conservador, que es excepcionalmente duro. Vamos a ver un movimiento cada vez más anti Brexit en los laboristas. En los conservadores hay un pequeño grupo de diputados muy valientes -porque la presión de los locos en los tabloides pro Brexit es muy intensa-, que ven cada día más claro que lo que ocurre no se corresponde con las promesas. En los próximos meses veremos una coalición informal de diputados en los partidos principales para limitar o parar el Brexit. ¿Se puede llegar a parar el Brexit? Cada semana que pasa es más posible, porque los votantes ven que la incompetencia de este gobierno es una vergüenza nacional e internacional. Siempre es posible revertirlo, hasta el último momento, en marzo de 2019. -¿Qué errores cometieron los defensores del «Remain»? La falta de convicción. Cameron dijo que no le gustaba mucho la UE, pero que votaran por ella. Claro, la gente dijo «no, gracias». Fue un milagro que tanta gente votara quedarse, el 48%. Con perspectiva, hay un punto optimista en que el 70% de los jóvenes votaron quedarse. No conozco otra democracia que haya tomado una decisión tan radical sobre el futuro contra lo que quiere la generación del futuro. El expresidente catalán Carles Puigdemont proponía una Cataluña independiente sin salir de la UE. Ahora reniega de ella. ¿En qué se parecen el Brexit y el separatismo catalán? Son diferentes, pero se parecen en que son como religiones. Los «brexiters» dicen que la vida será perfecta al salir de la UE. Los separatistas en Cataluña, Escocia o Flandes, que cuando sean libres, todo estará bien. Con ideologías tan rígidas, es casi imposible una discusión normal. Aunque les presentes pruebas de que lo que prometen no es verdad, dicen que no importa, que una vez que tengamos libertad, la vida será perfecta, habrá sol cada día, ningún tráfico, todo el mundo estará alegre, amor universal? Si estás convencido de que todo puede ser arreglado por un acto de ruptura, es muy difícil tener un debate racional. Europa se ve ahora cercada por numerosos desafíos. ¿Goza de buena salud? Europa es un viaje, depende de tu perspectiva. Hace dos semanas todo el mundo decía que Europa es muy fuerte. Ahora, como hay problemas en Berlín, todo está en crisis.. Tenemos que tener perspectiva: lo que hemos conseguido en este continente es extraordiario: tenemos paz, capacidad de viajar de un país a otro con libertad, un mercado único que es único en el mundo, una vida cultural, de idiomas, historia, ciencia.., casi sin paralelo en el mundo. Somos un continente antiguo y complicado, hay presiones demográficas, problemas de competencia con las nuevas economías asiáticas y de otros sitios, pero debemos ser positivos. Cuando estaba en el Gobierno, había funcionarios que decían cada día que el euro iba a colapsar la semana siguiente. Yo respondía que no era verdad. Hay que sobrevivir a estos problemas y crisis con paciencia. Europa esta creciendo tras años muy oscuros, y eso es increíble. Con todas las presiones políticas y sociales, conseguimos introducir reformas estructurales muy difíciles y ahora crecemos otra vez. Yo sigo convencido de que la casa que estamos construyendo juntos es extraordinaria.
25-11-2017 | Fuente: elpais.com
?Nacionalismo, comunismo: estamos atrapados aún bajo el yugo de las ideologías del siglo XX?
El escritor, pintor y cineasta de origen chino alerta sobre el auge de los populismos y llama a construir un nuevo Renacimiento
24-11-2017 | Fuente: elmundo.es
Javier Sierra: "Todas las ideologías parten de la fe"
 
07-11-2017 | Fuente: abc.es
Donald Trump volvería a ganar hoy la elección presidencial
Donald Trump estuvo a punto de organizar una fiesta de celebración del primer aniversario de su victoria electoral. Se lo confesó a los periodistas que le acompañan en su gira por Asia, a bordo del Air Force One. Por una vez, terminó reprimiendo su impulsiva tendencia a los fuegos artificiales. El pasado viernes, ni siquiera sabía que un desalmado exmiembro del Ejército iba a sembrar de cadáveres la pequeña iglesia baptista de Sutherland Spring, en el Texas rural. Triste aniversario. Pese a su convicción de que el país va por el buen camino, apoyada en el arrojo optimista de hombre de negocios que le llevó al Despacho Oval, optó por la moderación. Se conforma con las felicitaciones que le transmiten estos días los jefes de Estado y de Gobierno orientales. En el año que se cumple hoy desde su triunfo electoral frente a Hillary Clinton (nueve meses y medio desde que se convirtió en presidente), Trump puede presumir de muy pocos logros concretos. Pero estudios y expertos de todas las ideologías coinciden en que sigue siendo el favorito para la reelección en 2020. El presidente outsider sigue en guerra contra todos. Las dificultades son máximas. Es el peor valorado desde la II Guerra Mundial. Ayer, la media de encuestas que actualiza diariamente RealClearPolitics le situaba en un raquítico 38,8% de aprobación, frente a un rechazo del 56,4%. Incluso los acólitos en los estados que voltearon la elección hace un año empiezan a desconfiar de él. Un sondeo de The Wall Street Journal en los llamados «condados de Trump», en los que derrotó a Clinton por veinte puntos, situaba por primera vez por delante a los que desaprueban su gestión, aunque de forma igualada: 50%-48%. El fracaso momentáneo para cumplir sus promesas es evidente, como reconocen los republicanos, incapaces de impulsar su agenda. Hay tambores de que el fiscal especial va a multiplicar los primeros inculpados de su entorno por la trama rusa. El cerco se estrecha sobre el mandato del presidente? Bajada de los demócratas Y sin embargo, todos los análisis le mantienen al frente de la carrera. Aaron Blake concluye en The Washington Post que Trump volvería a vencer hoy a Hillary Clinton. El sondeo de su diario en el que se basa apunta que en el año más difícil que se recuerda para un presidente, el apoyo del votante republicano a Trump apenas ha bajado del 89% al 84%. En cambio, el 84% de votantes demócratas que apostaron por la senadora hace un año se reduciría hoy al 72%. Por si fuera poco, el apoyo a Clinton entre las mujeres demócratas se ha reducido del 64% al 52%. El desgaste del presidente entre los independientes no sería suficiente para descabalgarle. Si la crisis del Partido Demócrata no fuera tan profunda, este ejercicio de comparación con Trump sería menos relevante. A un año de la elección del midterm, que renovará la Cámara de Representantes y parte del Senado, el partido sigue mirando al pasado. La guerra Clinton-Sanders por el control del partido, que marcó unas primarias amañadas, continúa marcando su destino. La mayoría añora a Obama. Que el último vicepresidente de Estados Unidos esté pensando en ser candidato, con 74 años, da una idea del panorama. La aparente movilización de media América contra Trump no parece encontrar referente para derribar al actual presidente en la próxima convocatoria electoral. Polarización La polarización favorece a Trump, cuya minoría rocosa contrasta con la debilidad demócrata. Así lo reconoce Larry Sabato, director del Centro para la Política de la Universidad de Virginia, de orientación progresista. Además, que el presidente reciba una aprobación a la gestión económica en todas las encuestas le abre una vía de consolidación. En un año en que la Bolsa de Nueva York ha respaldado abiertamente a Trump con subidas récords, la tasa de paro acaba de reducirse al 4,1%, un ratio que ni la exitosa gestión de Obama había logrado. La anunciada bajada de impuestos puede ser el definitivo trampolín de Trump, si los republicanos son capaces de darle aprobación en el Congreso. No es extraño que el exasesor y padre intelectual del populismo trumpista, Steve Bannon, haya calculado que hoy Trump aumentaría su ventaja a 400 delegados (en 2016 obtuvo 306, frente a los 232 de Clinton). Pero no es una cuestión ideológica. El director de cine Michael Moore, cuyo activismo de izquierdas no impidió que augurase la victoria de Trump el pasado año, le considera «favorito» para repetir en 2020.
14-10-2017 | Fuente: elpais.com
Los jóvenes que empujan el ?procés?
El papel de los estudiantes, aglutinados en una plataforma ?por la República? con distintas ideologías, es una de las claves de la movilización secesionista
26-09-2017 | Fuente: abc.es
Trump eleva a Venezuela a la categoría de «rogue state»
Donald Trump ha elevado a Venezuela a la categoría de «rogue state» (como Washington llamó a la Libia de Gaddafi y al Irak de Sadam Husein), no todavía bautizándole oficialmente como tal, pero sí tratándole de acuerdo con esa etiqueta. Trump está poniendo a Venezuela casi a la altura de Corea del Norte: los dos países fueron el foco de su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas de la semana pasada, y después ambos fueron incluidos en la lista de la Casa Blanca que prohíbe la entrada de sus nacionales en Estados Unidos (en el caso venezolano afecta solo a funcionarios bolivarianos y sus familias). Trump trata así a Venezuela no porque suponga una amenaza directa a la paz mundial, como ocurre con el régimen norcoreano, sino por el carácter delincuente (rogue) de su estamento gobernante: un narcoestado sumido en una enorme corrupción y responsable de la brutal represión de sus ciudadanos. Para la Casa Blanca, Venezuela es un estado malandro que afecta directamente a la seguridad regional, por la implicación gubernamental en el narcotráfico, por contaminar las finanzas internacionales al lavar dinero con PDVSA, por el desbordamiento de la crisis humanitaria que está viviendo el país y por la palanca geopolítica que puede suponer para ciertas potencias extrahemisféricas. Momento crítico La caricaturización del líder coreano que Trump hizo durante su intervención ante la Asamblea General de la ONU ?apodándole « rocket man »? ha quedado ya como uno de los momentos estelares de esos encuentros anuales, como aquel de 2006 en el que Hugo Chávez se refirió a George W. Bush como el demonio, por el supuesto olor a azufre que el mandatario estadounidense había dejado allí el día anterior. Durante su presidencia, Bush tuvo la política la de ignorar las bravuconadas de Chávez, evitando incluso mencionarle en público. Barack Obama también optó por desechar los intentos de intercambio dialéctico realizados desde Caracas, primero con Chávez y después con Maduro. Solo al final de su presidencia, cuando el acuerdo de deshielo con Cuba ya no peligraba, Obama procedió a unas primeras sanciones contra funcionarios chavistas. Bush y Obama pudieron evitar confrontar a Corea del Norte y Venezuela porque en sus mandatos el momento crítico aún no había llegadoA Trump le ha pasado con Venezuela tal como le ha ocurrido con Corea del Norte. Bush y Obama pudieron soslayar la confrontación directa con Pyongyang porque en sus mandatos el momento crítico aún no había llegado. Pero hoy el régimen de Kim Jong-un está a un paso de alcanzar el estatus de potencia nuclear, de manera que Washington se encuentra ante una decisión inaplazable: aceptar que Corea del Norte tenga la bomba atómica o lanzar un ataque, que sería especialmente destructivo para ambos bandos, para evitarlo. También en Venezuela se ha llegado a un punto que exige la actuación internacional, como reconocen casi todos los países americanos. EE.UU. se ve agredido En su discurso ante la ONU, Trump expresó su disposición a confrontar a aquellos países que no cumplan, según dijo, con las dos obligaciones básicas de un estado: respectar los intereses de su propia gente y respetar los derechos de cualquier otra nación soberana. Para el presidente estadounidense Venezuela no está cumpliendo ninguna de las dos. El país caribeño se ha convertido claramente en un estado autoritario y represivo, que por cuestiones ideológicas maltrata a sus ciudadanos, al no responder a sus necesidades de alimentación, sanidad y derechos cívicos. Además, ya ha quedado suficientemente descubierta la trama criminal de sus estructuras gubernamentales, que inundan de droga Estados Unidos y contaminan el sistema financiero estadounidense al utilizar el dólar en sus operaciones ilícitas. Contra Maduro y Cabello Las advertencias de Trump a Maduro, pues, no son un capricho del magnate neoyorquino, aunque muchas veces sus expresiones no sean las más oportunas. Prueba de ello es que el escalonamiento de sanciones emprendido por la Casa Blanca ha empezado a ser secundado. La semana pasada, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, ordenó congelar posibles bienes de cuarenta dirigentes chavistas (entre ellos Nicolás Maduro y Diosdado Cabello) y prohibir cualquier relación económica con ellos. También en la Unión Europea se están barajando sanciones, tal como ha solicitado España. Trump sugirió en la ONU que podría presionar a países de la región para que también apliquen sanciones. «Pido a todos los países hoy presentes aquí que estén preparados a hacer más para resolver esta verdadera crisis», dijo, después de destacar los estrechos lazos económicos que unen a EE.UU. con varias naciones latinoamericanas. Esto último puede interpretarse como una advertencia de que Washington podría utilizar sus acuerdos de libre comercio para exigir que los vecinos regionales también cierren el cerco a Venezuela. Lo que Trump dijo en la ONU «También hemos impuesto sanciones duras y calibradas al régimen socialista de Maduro en Venezuela, que ha llevado a la que fuera una nación próspera al borde del colapso total. La dictadura socialista de Nicolás Maduro ha infligido un terrible dolor y sufrimiento al buen pueblo de ese país. Este régimen corrupto destruyó una nación próspera al imponer una ideología fallida que ha traído consigo pobreza y miseria en todas partes donde se ha probado. Para empeorar aún más la situación, Maduro ha desafiado a su propio pueblo, al robar el poder a sus representantes elegidos para preservar su desastroso mandato. El pueblo venezolano está muriendo de hambre, y su país está colapsando. Sus instituciones democráticas están siendo destruidas. Esta situación es completamente inaceptable, y no podemos permanecer pasivos y observar. Como vecino y amigo responsable, nosotros y todos los demás, tenemos un objetivo: ayudarlos a reconquistar su libertad, recuperar su país y restaurar su democracia. Quisiera agradecer a los líderes en esta sala por condenar al régimen y brindar un apoyo vital al pueblo venezolano. Los Estados Unidos han tomado medidas importantes para exigir responsabilidades al régimen. Estamos preparados para tomar nuevas medidas si el Gobierno de Venezuela persiste en su camino hacia la imposición de un gobierno autoritario al pueblo venezolano. Tenemos la suerte de contar con relaciones comerciales increíblemente fuertes y saludables con muchos de los países latinoamericanos reunidos aquí hoy. Nuestro vínculo económico constituye una base fundamental para hacer avanzar la paz y la prosperidad de todos nuestros pueblos y todos nuestros vecinos. Pido a todos los países hoy aquí representados que se preparen para hacer frente a esta verdadera crisis. Hacemos un llamado a la restauración plena de la democracia y las libertades políticas en Venezuela. (Aplausos) El problema en Venezuela no es que el socialismo haya sido mal implementado sino que el socialismo ha sido implementado fielmente. Desde la Unión Soviética hasta Cuba y Venezuela, donde quiera que se ha adoptado el verdadero socialismo o comunismo, se ha generado angustia, devastación y fracaso. Aquellos que predican los principios de estas ideologías desacreditadas solo contribuyen al sufrimiento continuo de las personas que viven bajo estos crueles sistemas. Los Estados Unidos apoyan a toda persona que viva bajo un régimen brutal. Nuestro respeto a la soberanía es también un llamado a la acción. Todos los pueblos merecen un gobierno que vele por su seguridad, intereses y bienestar, incluyendo su prosperidad».
26-09-2017 | Fuente: abc.es
Trump eleva a Venezuela a la categoría de «Estado canalla»
Donald Trump ha elevado a Venezuela a la categoría de «rogue state» (como Washington llamó a la Libia de Gaddafi y al Irak de Sadam Husein), no todavía bautizándole oficialmente como tal, pero sí tratándole de acuerdo con esa etiqueta. Trump está poniendo a Venezuela casi a la altura de Corea del Norte: los dos países fueron el foco de su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas de la semana pasada, y después ambos fueron incluidos en la lista de la Casa Blanca que prohíbe la entrada de sus nacionales en Estados Unidos (en el caso venezolano afecta solo a funcionarios bolivarianos y sus familias). Trump trata así a Venezuela no porque suponga una amenaza directa a la paz mundial, como ocurre con el régimen norcoreano, sino por el carácter delincuente (rogue) de su estamento gobernante: un narcoestado sumido en una enorme corrupción y responsable de la brutal represión de sus ciudadanos. Para la Casa Blanca, Venezuela es un estado malandro que afecta directamente a la seguridad regional, por la implicación gubernamental en el narcotráfico, por contaminar las finanzas internacionales al lavar dinero con PDVSA, por el desbordamiento de la crisis humanitaria que está viviendo el país y por la palanca geopolítica que puede suponer para ciertas potencias extrahemisféricas. Momento crítico La caricaturización del líder coreano que Trump hizo durante su intervención ante la Asamblea General de la ONU ?apodándole « rocket man »? ha quedado ya como uno de los momentos estelares de esos encuentros anuales, como aquel de 2006 en el que Hugo Chávez se refirió a George W. Bush como el demonio, por el supuesto olor a azufre que el mandatario estadounidense había dejado allí el día anterior. Durante su presidencia, Bush tuvo la política la de ignorar las bravuconadas de Chávez, evitando incluso mencionarle en público. Barack Obama también optó por desechar los intentos de intercambio dialéctico realizados desde Caracas, primero con Chávez y después con Maduro. Solo al final de su presidencia, cuando el acuerdo de deshielo con Cuba ya no peligraba, Obama procedió a unas primeras sanciones contra funcionarios chavistas. Bush y Obama pudieron evitar confrontar a Corea del Norte y Venezuela porque en sus mandatos el momento crítico aún no había llegadoA Trump le ha pasado con Venezuela tal como le ha ocurrido con Corea del Norte. Bush y Obama pudieron soslayar la confrontación directa con Pyongyang porque en sus mandatos el momento crítico aún no había llegado. Pero hoy el régimen de Kim Jong-un está a un paso de alcanzar el estatus de potencia nuclear, de manera que Washington se encuentra ante una decisión inaplazable: aceptar que Corea del Norte tenga la bomba atómica o lanzar un ataque, que sería especialmente destructivo para ambos bandos, para evitarlo. También en Venezuela se ha llegado a un punto que exige la actuación internacional, como reconocen casi todos los países americanos. EE.UU. se ve agredido En su discurso ante la ONU, Trump expresó su disposición a confrontar a aquellos países que no cumplan, según dijo, con las dos obligaciones básicas de un estado: respectar los intereses de su propia gente y respetar los derechos de cualquier otra nación soberana. Para el presidente estadounidense Venezuela no está cumpliendo ninguna de las dos. El país caribeño se ha convertido claramente en un estado autoritario y represivo, que por cuestiones ideológicas maltrata a sus ciudadanos, al no responder a sus necesidades de alimentación, sanidad y derechos cívicos. Además, ya ha quedado suficientemente descubierta la trama criminal de sus estructuras gubernamentales, que inundan de droga Estados Unidos y contaminan el sistema financiero estadounidense al utilizar el dólar en sus operaciones ilícitas. Contra Maduro y Cabello Las advertencias de Trump a Maduro, pues, no son un capricho del magnate neoyorquino, aunque muchas veces sus expresiones no sean las más oportunas. Prueba de ello es que el escalonamiento de sanciones emprendido por la Casa Blanca ha empezado a ser secundado. La semana pasada, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, ordenó congelar posibles bienes de cuarenta dirigentes chavistas (entre ellos Nicolás Maduro y Diosdado Cabello) y prohibir cualquier relación económica con ellos. También en la Unión Europea se están barajando sanciones, tal como ha solicitado España. Trump sugirió en la ONU que podría presionar a países de la región para que también apliquen sanciones. «Pido a todos los países hoy presentes aquí que estén preparados a hacer más para resolver esta verdadera crisis», dijo, después de destacar los estrechos lazos económicos que unen a EE.UU. con varias naciones latinoamericanas. Esto último puede interpretarse como una advertencia de que Washington podría utilizar sus acuerdos de libre comercio para exigir que los vecinos regionales también cierren el cerco a Venezuela. Lo que Trump dijo en la ONU «También hemos impuesto sanciones duras y calibradas al régimen socialista de Maduro en Venezuela, que ha llevado a la que fuera una nación próspera al borde del colapso total. La dictadura socialista de Nicolás Maduro ha infligido un terrible dolor y sufrimiento al buen pueblo de ese país. Este régimen corrupto destruyó una nación próspera al imponer una ideología fallida que ha traído consigo pobreza y miseria en todas partes donde se ha probado. Para empeorar aún más la situación, Maduro ha desafiado a su propio pueblo, al robar el poder a sus representantes elegidos para preservar su desastroso mandato. El pueblo venezolano está muriendo de hambre, y su país está colapsando. Sus instituciones democráticas están siendo destruidas. Esta situación es completamente inaceptable, y no podemos permanecer pasivos y observar. Como vecino y amigo responsable, nosotros y todos los demás, tenemos un objetivo: ayudarlos a reconquistar su libertad, recuperar su país y restaurar su democracia. Quisiera agradecer a los líderes en esta sala por condenar al régimen y brindar un apoyo vital al pueblo venezolano. Los Estados Unidos han tomado medidas importantes para exigir responsabilidades al régimen. Estamos preparados para tomar nuevas medidas si el Gobierno de Venezuela persiste en su camino hacia la imposición de un gobierno autoritario al pueblo venezolano. Tenemos la suerte de contar con relaciones comerciales increíblemente fuertes y saludables con muchos de los países latinoamericanos reunidos aquí hoy. Nuestro vínculo económico constituye una base fundamental para hacer avanzar la paz y la prosperidad de todos nuestros pueblos y todos nuestros vecinos. Pido a todos los países hoy aquí representados que se preparen para hacer frente a esta verdadera crisis. Hacemos un llamado a la restauración plena de la democracia y las libertades políticas en Venezuela. (Aplausos) El problema en Venezuela no es que el socialismo haya sido mal implementado sino que el socialismo ha sido implementado fielmente. Desde la Unión Soviética hasta Cuba y Venezuela, donde quiera que se ha adoptado el verdadero socialismo o comunismo, se ha generado angustia, devastación y fracaso. Aquellos que predican los principios de estas ideologías desacreditadas solo contribuyen al sufrimiento continuo de las personas que viven bajo estos crueles sistemas. Los Estados Unidos apoyan a toda persona que viva bajo un régimen brutal. Nuestro respeto a la soberanía es también un llamado a la acción. Todos los pueblos merecen un gobierno que vele por su seguridad, intereses y bienestar, incluyendo su prosperidad».
25-09-2017 | Fuente: abc.es
Merkel afronta la misión casi imposible de conciliar a viejos enemigos políticos
Un día después de unas elecciones en Alemania que han sido un terremoto político de imprevisibles consecuencias todos los líderes políticos intentan hacerse una composición de lugar en la nueva situación. Entre los escombros del consenso político que ha regido durante décadas. En su mayoría tienen además que valorar los daños. Hay un hecho de enorme trascendencia para todo el continente que algunos aun no alcanzan a ver y es que Alemania ha perdido este 24 de septiembre de 2017 su estabilidad política. La que ha caracterizado al estado federal alemán desde 1949. Hasta la supuesta vencedora, Angela Merkel, que de nuevo ha hecho historia al ganar las elecciones por cuarta vez consecutiva, sabe que todo ha cambiado en el Bundestag, en Berlín, en Alemania y también lo habrá hecho para Europa como pronto se demostrará. El próximo gobierno, cuando lo haya después de unas negociaciones que pueden ser muy largas y complejas, estará previsiblemente presidido por ella, pero será un gobierno frágil, cuajado de contradicciones insolubles, que intentará hace política con ministros de ideologías hostiles entre sí. Hoy, no pocas voces decían que Merkel se ha equivocado, como le pasó a Helmut Kohl en 1994, y no ha sabido ver el último momento en que podía irse por decisión propia. Duro golpe Con su enorme revés al perder casi nueve puntos en un momento de cima de la coyuntura económica con el mínimo desempleo del 5,7% Merkel ha recibido un golpe del que parece claro que no podrá ya recuperarse. Muy significativo fue que ya en la noche electoral se preguntara abiertamente en televisión a su ministra de Defensa, Ursula von der Leyen, en presencia de su jefa, la canciller, si estaría dispuesta ella a asumir el relevo. Merkel se ha recuperado de situaciones muy graves. Pero el desgaste personal por la polarización en torno a los refugiados ha roto el aura de la mujer imbatible. No ha sido la economía. Las elecciones han sido un plebiscito sobre una política de inmigración y seguridad absolutamente personal que ella ha defendido con una firmeza que ahora se entiende como obcecación. El desgaste personal por la polarización en torno a los refugiados ha roto el aura de la mujer imbatibleMerkel se queda sin elección y sin opciones. Por mucho que aun intente tender puentes al SPD. Hoy ha dicho que abriría conversaciones con los liberales (FDP) y los verdes, los únicos partidos que están dispuestos a formar coalición para hacerla de nuevo canciller. Pero ha insistido en que también quería hablar con el SPD. La respuesta fue contundente por parte de quien parece que seguirá de momento de líder del SPD pese a su humillante derrota. Aparato del SPD Martin Schulz dice que no tiene nada de que hablar con Merkel. Que use el tiempo en hablar con otros. Schulz había anunciado el fin de la coalición y su paso a la oposición minutos después de saber que solo había alcanzado el 20,5%. «La colaboración con la CDU/CSU se da por concluida con efectos inmediatos». Probablemente Merkel apele al aparato socialdemócrata interesado en mantener sus cargos en la coalición. Un aparato para el que el anuncio de Schulz fue sorpresa desagradable. Muchos creen que Merkel sabe que gobernar con la «coalición Jamaica» con los retos inmediatos no es un proyecto realista. Muchos creen que Merkel sabe que gobernar con la «coalición Jamaica» con los retos inmediatos no es un proyecto realistaLa canciller parecía creer que podía mantener indefinidamente la estrategia de fagocitar los lemas, temas y políticas de la izquierda, el ecologismo y el pacifismo con su política de inmigración y aceptación de la sociedad multicultural. Se equivocaba, los alemanes han dejado de seguirla por esa senda. La inmigración ha polarizado la sociedad hasta límites no conocidos. Y el rápido deterioro de la seguridad que nadie ha querido reconocer y se ha intentado ocultar ha sido una afrenta añadida. Analistas alemanes sugieren que si el AfD hubiera tenido una dirección unida y un líder con carisma, hoy posiblemente no se hablara del 13% de la AfD, sino del 25%. Más de un millón de votantes de la CDU/CSU y medio millón de votantes socialistas se han ido al AfD, al que los demás partidos descalifican como ultraderechista pero que insiste en su lealtad constitucional y en que «estamos donde estaba la CDU», en la derecha democrática que Merkel abandonó. Las desavenencias en el AfD no han cesado por su triunfo. El gobierno de la célebre «coalición Jamaica», negra por la CDU, amarilla por los liberales y de terceros los verdes, será una incógnita tanto en su política interior como en la exterior. Pero será una losa para una política europea común con Emmanuel Macron cuando más necesario se antoja a algunos la revitalización del eje franco- alemán. Las reformas de la UE, atascadas a la espera del nuevo mandato de Merkel, podrían quedar bloqueadas sin fecha. No parece haber posibilidad alguna ni para la mutualización de la deuda ni otras cuestiones de unificación y corresponsabilidad financiera. Y desde luego no va a haber nadie que mande sobre la economía alemana que no sea alemán. El capitulo de Mario Draghi que se da por felizmente concluido no tendrá continuidad. Habrán de convivir en el tripartito un partido liberal de rigor y libertad económica con unos Verdes intervencionistas hasta el hastío. Esos mismos verdes decididos a «mantener una política de asilo humana» que viene a ser poco menos que las puertas abiertas, frente a una CSU bávara que quiere el mismo cierre de fronteras y fin de la inmigración subvencionada que exige la Alternativa para Alemania (AfD) el partido que lo ha esquilmado en votos y que podría hundir le en Baviera en las elecciones el próximo año
24-09-2017 | Fuente: abc.es
La derecha populista desembarca en la Universidad de Berkeley, bastión de la izquierda en EE.UU.
La organización de una «Semana de la Libertad de Expresión» en Estados Unidos no debería tener nada de particular. Pero si los principales invitados son iconos de la nueva derecha populista como Steve Bannon, Milo Yiannopoulos y Ann Coulter, y el marco escogido la Universidad de California en Berkeley, el gran bastión del activismo de izquierdas norteamericano, la polémica está servida. Este domingo comienzan las controvertidas jornadas, promovidas por un grupo estudiantil denominado «Berkeley Patriot», y ya en las semanas previas ha generado en la comunidad universitaria una enorme polvareda, que augura un ambiente de máxima tensión para estos días. Fue en la Universidad de Berkeley, población a orillas de la bahía de San Francisco, donde el pasado febrero se tuvo que cancelar una charla del propio Milo Yiannopoulos, ante las violentas protestas en su contra que se desataron el campus. Yiannopoulos, periodista nacido en Grecia pero de nacionalidad británica, es conocido por sus provocadores comentarios y ha sido uno de los hombres fuertes de «Breitbart News», la web derechista que ahora vuelve a dirigir Steve Bannon tras su paso por la Casa Blanca como estratega jefe de Donald Trump. Siete meses después, Yiannopoulos volverá ahora a Berkeley para las jornadas de «Berkeley Patriot», grupo con el que colabora en la organización. En esta universidad han sido una seña de identidad las manifestaciones contra el actual presidente estadounidense, que en varias ocasiones han derivado en incidentes. Una de las últimas veces en que se conocieron hechos violentos fue hace menos de un mes, cuando miembros de la extrema izquierda atacaron a unos 2.000 supremacistas y neonazis que se estaban manifestando. Steve Bannon- Afp La «Semana de la Libertad de Expresión», que se abrirá este domingo con una mesa redonda sobre el feminismo, estará rodeado de un fuerte, y costoso, dispositivo de seguridad. Según la Universidad, para una reciente conferencia también organizada por los mismos alumnos e impartida por otro referente conservador, el comentarista político Ben Saphiro, el coste destinado a evitar incidentes se elevó a unos 600.000 dólares, con lo cual el gasto en esta ocasión podría multiplicarse por cuatro, el número de días que durará el evento. Incluso podría ser mayor, dado que los debates tendrán lugar al aire libre, y no en espacios cerrados. Precisamente, la reserva de los lugares donde se celebrará la «Semana de la Libertad de Expresión» ha sido motivo de fricción en los días previos entre los responsables de la Universidad y los organizadores, ya que los primeros rechazaron ceder a los segundos unos auditorios que habían solicitado, basándose en que no habían cumplido con una serie de plazos requeridos para ello. Los promotores, en cambio, consideran que se están utilizando motivos burocrático como excusa para poner trabas a la celebración de las jornadas. «Esto es diferente a cualquier situación que el campus haya afrontado antes y, me atrevo a decir, que ninguna universidad ha afrontado», ha advertido en declaraciones al diario San Francisco Chronicle la rectora de Berkeley, Carol Christ. «Creo que etamos viviendo en un nuevo mundo -añadió-. Es un mundo peligroso en muchos sentidos». Desde el feminismo al islam y la enseñanza La «Semana de la Libertad de Expresión» se presenta como «un evento pacífico con oradores y sorpresas en diferentes localizaciones del campus a lo largo de cada día». Según se indica en su web oficial, está «abierta a todas las ideologías políticas», con intervinientes tanto «conservadores» como «libertarios» y «liberales» (este último término se asocia en Estados Unidos se asocia a la izquierda). En la jornada inicial sobre feminismo, este domingo se abordará su «impacto» en la libertad de expresión». «¿Es bueno el feminismo para la libertad, las mujeres y la sociedad?», es la pregunta de partida para la discusión. El lunes, 25 de septiembre, se dedicará a debatir sobre la libertad de expresión en internet y si esta libertad puede «sobrevivir bajo progresista monocultura izquierdista de Silicon Valley». La tercera jornada, el martes, examinará la «compatibilidad del islam y los valores occidentales», mientras que el último día, el miércoles, será el turno para la educación superarior. «Están nuestras universidades enseñando pensamiento crítico y ampliando la mirada al mundo, o atiborrando a los alumnos de ruido políticamente correcto?», se planteará en esa mesa redonda final, en la que estarán Steve Bannon y Milo Yiannopoulos.
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