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Noticias de historia moderna

03-08-2020 | Fuente: abc.es
La votación para la nominación de Trump será privada y sin prensa
La convención republicana, la gran fiesta del partido, en la que a finales de mes se ungirá a Donald Trump por segunda vez como su candidato a la presidencia de EE.UU., sigue perdiendo tamaño. El espaldarazo político y el baño de masas que Trump ha tratado de mantener quedará de forma definitiva en su versión más limitada. Ayer se supo que la votación de los delegados, donde se decide el nominado del partido y que mostraría el respaldo mayoritario a Trump, será una ceremonia privada, sin acceso para la prensa. Es el último cambio en la convención motivado por la pandemia del Covid-19, que ha trastocado de forma radical los planes de Trump y de su partido. La convención estaba prevista para la semana del 24 de agosto en Charlotte (Carolina del Norte). El enfrentamiento entre Trump y las autoridades del estado, que exigían el cumplimiento de normas de distanciamiento social por la pandemia, llevó al presidente a anunciar que la votación se mantendría en Charlotte, pero que el discurso del candidato, el momento culminante de la convención, se trasladaría a Jacksonville, en Florida, un territorio amable con Trump -su gobernador es un gran aliado- y en un estado decisivo en las elecciones. Esa decisión se tomó a mediados de junio, cuando la pandemia tenía más incidencia en Carolina del Norte que en Florida, un estado hasta ese momento no muy afectado más allá de su principal ciudad, Miami, y que se había lanzado con determinación a levantar las restricciones del confinamiento impuesto en primavera. El epicentro de la crisis La situación cambió pronto: a finales de junio, Florida ya era uno de los estados más afectados por el Covid-19, y en julio se convirtió en el epicentro de la crisis, con más casos nuevos por día y más fallecidos que ningún otro estado. A Florida se le empezó a conocer como «la Wuhan de EE.UU.», en referencia a la ciudad china donde se originó la pandemia. Trump tuvo que dar marcha atrás y quedarse sin las ovaciones y la lluvia de confeti. A finales de julio, anunció la suspensión de ese acto. «No es el momento adecuado para celebrar una gran convención», dijo ante la situación sanitaria en Florida. Ahora la víctima es la votación del nominado, que seguirá siendo en Charlotte, pero sin prensa. Será la primera vez en la historia moderna de EE.UU. que este momento decisivo de la campaña electoral se celebra sin la presencia de los medios. La noticia la reveló un pequeño diario de Arkansas, el «Democrat Gazette», y fue confirmada después por los portavoces del partido republicano. «Dadas las restricciones y limitaciones sanitarias impuestas en el estado de Carolina del Norte, nuestro plan es que las actividades entre el viernes 21 y el lunes 24 de agosto sean cerradas a la prensa», aseguró el partido. La votación ya estaba jibarizada en comparación con otras convenciones. Muchos pesos pesados del partido, desde senadores a gobernadores, habían anunciado que no acudirían a la cita por precaución. Los organizadores habían eliminado la presencia de delegados sustitutos y de invitados. Y el contingente de delegados se había reducido a una sexta parte, hasta 336, que votarán en representación del resto. Cuando Trump anunció que suspendía su gran discurso de la convención, detalló que en su lugar lo haría en un «telemitin» emitido por vídeo online. La semana pasada explicó en una entrevista que acudirá a Charlotte para la votación de su nominación, pero que no habrá un gran discurso delante de un puñado de delegados. Un alto cargo del partido aseguró a la CNN que, si el presidente finalmente acuda a Charlotte, agradezca la nominación a los delegados con un pequeño discurso en privado. El gran discurso seguirá siendo ese mismo jueves. La convención demócrata En el caso de los demócratas, su convención, prevista para mediados de mes en Milwaukee (Wisconsin), será casi enteramente virtual, con poca presencia de prensa. Su candidato aparente, Joe Biden, acudirá a la convención para recibir la nominación. Es habitual que las convenciones tengan un impacto positivo en las encuestas. En el caso de Trump, necesita ese empujón. Incluso en Carolina del Norte, un estado que parecía asentado en manos republicanos -la última vez que ganaron los demócratas allí fue en 2008, la primera victoria de Barack Obama-, y donde una convención pública hubiera impulsado al presidente. Según los sondeos de CBS, Biden ha abierto una distancia de cuatro puntos con Trump. Ocurre algo similar en Georgia, un estado republicano, donde la misma encuesta marca una diferencia por la mínima para el candidato demócrata. Una derrota en esos estados sería sorprendente para Trump, que también ve cómo pierde fuelle en batallas decisivas, que le permitieron la victoria en 2016. Es el caso de los estados del llamado «Cinturón del óxido», la zona industrial del Medio Oeste. En una nueva encuesta de Franklin & Marsahll College, obtiene un 41% de los apoyos en Pensilvania, frente al 50% de Biden. La mayoría de las encuestas muestran brechas similares en Michigan y Wisconsin, donde también se impuso Trump en 2016, y que necesita mantener este noviembre para asegurar su reelección. El acumulado de encuestas de «RealClearPolitics» muestra una ventaja de 7,4 puntos para el candidato demócrata.
02-07-2020 | Fuente: abc.es
Biden se parapeta en el Covid-19: «No haré mítines de campaña»
A Joe Biden le han venido muy bien las restricciones que vive EE.UU. por la pandemia del Covid-19. Parapetado en su mansión de Delaware, el candidato demócrata a la presidencia de EE.UU. ha evitado mucho desgaste de campaña -importante a sus 77 años-, se ha ahorrado sus célebres pifias dialécticas y ha dejado que su rival, Donald Trump, se queme. El presidente tiene que cargar con las críticas a su gestión de una pandemia que ha pasado de los 2,5 millones de casos y 125.000 muertos en EE.UU., que ha hundido la economía del país y que vive ahora un repunte preocupante. Las encuestas muestran que la estrategia de la madriguera de Biden le ha dado resultado: los acumulados de sondeos le dan una ventaja frente a Trump de alrededor de diez puntos, con distancias amplias en estados clave y apretando al presidente en otros que son de implantación republicana, como Texas u Ohio. El ex vicepresidente con Barack Obama ha decidido seguir en esa línea y esta semana anunció que no hará mítines de campaña. Lo dijo en su primera rueda de prensa en casi tres meses, una medida de lo que poco que Biden se ha expuesto a la opinión pública. La mayoría de sus apariciones han sido desde el sótano o el jardín de su casa, donde da discursos o concede entrevistas. Solo en las últimas semanas ha hecho un puñado de apariciones fuera de su hogar, siempre muy limitadas. «Voy a seguir las órdenes del doctor, no solo por mí, sino también por el país. Y eso significa que no haré mítines», explicó el candidato a los periodistas. Trump y su campaña han utilizado la ausencia de Biden como mofa y crítica, para ahondar en la imagen de debilidad que quieren dar de su rival. La estrategia del presidente ha sido la contraria: aparecer el máximo posible desde la Casa Blanca -Trump estuvo semanas dando ruedas de prensa diarias por el coronavirus- y lanzarse al ruedo electoral en cuanto fuera posible. Los resbalones de Trump en esas ruedas de prensa y el pinchazo en su primer mitin de campaña en Tulsa (Oklahoma) indican que quizá quien ha acertado es Biden. Capacidad cognitiva La estrategia del candidato demócrata es hacer del Covid-19 un ejercicio de contraste con Trump. Al presidente no se le ha visto con mascarilla, ha animado a levantar restricciones lo antes posible, se ha separado en ocasiones de las opiniones de los expertos médicos de su Administración y busca darse baños de multitudes a pesar de la expansión crítica de la pandemia en el país (este mismo viernes estará en un acto multitudinario en Dakota del Sur donde no se exigirá distanciamiento físico ni mascarilla a los asistentes). Biden busca colocarse en las antípodas: lleva siempre la mascarilla, recomienda cautela en la reapertura, aprovechó la rueda de prensa para presentar un plan de gestión de la crisis si llega a la Casa Blanca y aseguró que una de sus primeras decisiones como presidente será confirmar en el cargo a Anthony Fauci, la autoridad médica de la Administración Trump sobre coronavirus, y que en ocasiones ha contradicho al presidente. Biden también se refirió a uno de los principales ataques de Trump y su campaña contra su persona: su capacidad mental. Trump se refiere al candidato como ?Sleepy (?adormilado?, ?lento?) Joe? y hace unos días dijo que es una persona «con bajo coeficiente intelectual». Un periodista le preguntó si tiene algún problema de pérdida cognitiva y si se ha hecho pruebas al respeto. «Me hago pruebas constantemente», dijo sobre su actividad electoral (lleva más de un año de campaña de primarias demócratas). «Estoy deseando comparar mi capacidad cognitiva con la del hombre al que me enfrento», dijo sobre Trump. También aseguró que está deseando enfrentarse al presidente en debates cara a cara. «Va a ser la campaña más inusual de la historia moderna», aseguró sobre estas elecciones, algo en lo que su rival también estará de acuerdo.
15-06-2020 | Fuente: as.com
La gran revolución del PSG
Los parisinos soltarán dos jugadores claves en su historia moderna. Telles e Icardi son los primeros en llegar. Milinkovic Savic está en la lista.
25-05-2020 | Fuente: abc.es
Así es Dominic Cummings, el «Rasputín» de Johnson que puede dimitir por saltarse el confinamiento
Dicen en los pasillos de Whitehall que Dominic Cummings es a Boris Johnson lo que Rasputín al Zar Nicolás. Aunque en la analogía hay una importante diferencia: mientras que la zarina Alexandra estaba tan absolutamente obnubilada por el monje con fama de sanador que incluso llegó a declararle en una carta que solo tenía un deseo, «caer dormida, dormir para siempre en tus hombros, abrazada por ti» (no nos equivoquemos, que su declaración no era romántica, sino la de una persona agobiada a su más fiel confidente), la pareja del primer ministro británico, Carrie Symonds, lo último que desea es un abrazo de Cummings. La periodista y el político, de 48 años, no hacen buenas migas. Aunque ella no es la única que no tiene buena relación con el consejero favorito de su pareja: si el pasado febrero la prensa británica se hizo eco de una acalorada discusión entre ambos en relación con la reestructuración del gabinete que el «premier» puso en marcha, desde entonces la polémica en torno a Cummings no ha dejado de crecer. Acusado por la prensa y por algunos ministros y asesores de tener una actitud muy agresiva que perjudica al jefe del Gobierno y, por tanto, al país, provocó entonces la salida del Ejecutivo de un peso pesado en media reorganización tras el triunfo del líder conservador en las elecciones del 12 de diciembre y tras la puesta en marcha del Brexit el 31 de enero. El exministro del Tesoro Sajid Javid renunció de forma inesperada después de haber recibido la orden de despedir a su propio equipo, a lo que se negó. Según un portavoz, «el primer ministro le indicó que tenía que despedir a todos sus asesores especiales y reemplazarlos con asesores especiales designados por ?el número 10? (la oficina del jefe del Gobierno). El canciller dijo que ningún ministro respetuoso con su equipo aceptaría esos términos». Inmediatamente fue reemplazado por el hasta ahora secretario en jefe del Tesoro, Rishi Sunak, que ha cobrado un gran protagonismo durante la crisis provocada por el coronavirus. John McDonnell, canciller en la sombra del Partido Laborista, aseguró que «Dominic Cummings claramente ha ganado la batalla para tomar el control absoluto del Tesoro e instalar a su títere» como ministro de Finanzas. La renuncia de Javid se produjo en medio de una escalada de tensión con Dominic Cummings, el principal asesor y mano derecha de Johnson, que no deja de aumentar. Hace una semanas volvió a estar en el centro de la polémica después de que un medio británico revelara que asistió a algunas reuniones del Grupo Asesor Científico para Emergencias (Sage), encargado de aconsejar al Gobierno en relación a la emergencia del Covid-19, lo que despertó la desconfianza y múltiples críticas desde diversos frentes, incluida la oposición, y provocó que el Ejecutivo publicara la lista de miembros del Sage, en un ejercicio de trasparencia a medias, ya que su nombre no figura en ella. Los medios y la población se preguntaron, una vez más, por qué parece que Cummings está siempre detrás de todo lo que se cuece en el Gobierno y su presencia puso en duda la independencia del grupo científico. Se saltó el confinamiento En medio de una pandemia que acapara la mayoría de las noticias, su nombre ha vuelto a los titulares, tras conocerse que se saltó el confinamiento al que está sometida la población británica desde el pasado 23 de marzo al desplazarse entre su vivienda de Londres y el hogar de sus padres en el condado de Durham, a unos 400 kilómetros de distancia, según reveló una investigación de los periódicos The Mirror y The Guardian, cuando la pareja tenía síntomas de Covid-19. Cummings justificó la decisión en que su hijo necesitaba ser «atendido adecuadamente». Este fin de semana, otros medios informaron de que se habría saltado el confinamiento en más ocasiones. La policía de Durham condenó los hechos tras hablar con la familia del político, al menos una decena de diputados de su propio partido han pedido su dimisión y el líder del opositor partido Laborista, Keir Starmer, exige una investigación y condena la pasividad del primer ministro Boris Johnson, que ha cerrado las puertas a cualquier crítica, defiendo a capa y espada a su mano derecha. El hombre del Brexit El llamado «arquitecto del Brexit», ya que fue no solo uno de los principales promotores del divorcio entre Reino Unido y la Unión Europea, sino su principal estratega, nació en Durham, al noreste de Inglaterra, en 1971. Está casado con la periodista Mary Wakefield, editora de la revista «The Spectator», donde también trabajó Johnson, y se convirtieron en padres de un niño en el 2016. Fanático de Rusia y de su cultura, habla perfectamente el idioma y es un ávido lector de novelistas como Dostoievski. Según el famoso periodista de «The Guardian» Patrick Wintour, está obsesionado con Anna Karenina, Bismarck y las matemáticas. Quizá de ahí viene su paciencia para hacer cálculos, tanto matemáticos como políticos. El último que le ha salido bien fue la ruptura del llamado «Muro rojo», las regiones tradicionalmente votantes del Partido Laborista que en las pasadas elecciones eligieron a los tories. Y les sirvieron el triunfo en bandeja. También es un amante de la ciencia y la tecnología, y se cree que, también por influencia suya, Boris Johnson le ha dado una gran importancia a estas áreas en sus discursos. La idea de convertir al Reino Unido en una potencia científica en la era post-Brexit fue una de las grandes promesas del «premier», que incluso ha dicho que, pese a sus planes de regular la inmigración con un estricto sistema de puntos, los científicos de alto nivel tendrán «vía libre» para vivir y trabajar en el país. Graduado en Historia Moderna por la Universidad de Oxford, Cummings tuvo su gran incursión en el Gobierno británico en 2007 bajo la protección del entonces secretario de educación Michael Gove. Y desde entonces se ha labrado un camino con pocos amigos, cada vez más enemigos y grandes victorias. Pese a ser tan inteligente como creativo, algo que nadie niega, sus formas ponen de los nervios a más de uno, ya que puede ser tan carismático como explosivo. En todo caso, la mejor forma de conocerlo ?o no? es leer su blog, en el que no se corta un pelo con sus opiniones. O leer lo que piensan otros de él. Como el ex primer ministro David Cameron, que en 2014 lo llamó «psicópata profesional». Boris Johnson, sin embargo, es su más fiel protector.
10-05-2020 | Fuente: abc.es
Gigantes y pigmeos
Guerras tengas y las ganes. La maldición de la gitana se aplica a las guerras tal vez más que a los pleitos, ya que los supuestos vencedores acaban con problemas difíciles de superar de cómo remediar las heridas, cuidar las llagas mentales y morales, reedificar las ruinas, recuperar el coste, explotar la victoria sin perpetuar el odio y el resentimiento de los vencidos, y reconstruir un entorno habitable dentro de los «confracti rudera mundi» -por prestarle la frase a Virgilio- los fragmentos, es decir, de un mundo quebrado. Los vencedores suelen fracasar. Pensamos en los casos actuales de la incapacidad de los EE.UU. de gestionar sus victorias en Irak o en Afganistán, o en los desastres que se han conseguido los sauditas en Yemen, o los contrarrevolucionarios en Siria. Si remontamos al siglo veinte, tenemos ejemplos poco alentadores: entre otros muchos, la Primera Guerra Mundial, cuando la paz impuesta por los aliados condenó el mundo a hundirse económicamente y fomentó guerras futuras; la guerra civil española, cuyos efectos siguen dividiéndonos; la guerra de Corea, que enfrió la guerra fría; los conflictos digamos bajoimperiales de los británicos en Suez, Adén, Kenia, Malaya y las Malvinas, todos los cuales terminaron en victorias píricas que ni arrestaron ni el declive del Reino Unido ni la pérdida de su imperio. El caso más claro -que lleva, además, las lecciones más inquietantes para los líderes del mundo de hoy frente a la lucha contra el Covid-19- es el de la victoria que se celebra, con poco acierto, en la actualidad: la Segunda Guerra Mundial. En aquel momento el mundo tuvo una ventaja que nos falta en el día de hoy: líderes de la categoría gigantesca de Truman, que se demostró capaz de tomar una decisión tan arriesgada como la de lanzar la bomba atómica; De Gaulle, quien, a pesar de sus defectos de arrogancia personal, tenía una visión clara y moral de su deber patriótico y religioso; Stalin, que fue un monstruo pero un monstruo inteligente; y Churchill, que sabía bien las calidades que se exigen en momentos claves de destino histórico -«en la victoria, la magnanimidad, y en la paz la buena voluntad»-. Contemplando ahora los pigmeos que dictan el futuro del mundo se queda desesperado. Tenemos a un Trump -payaso malévolo-; un Xi y un Putin, quienes son, como Trump, entre los autores del regreso hacia un mundo posideológico de nacionalismos contundentes; un Boris Johnson, intentando pálidamente imitar a Churchill y gestionando la crisis del coronavirus aun peor que Pedro Sánchez, con un récord muy parecido de fracaso y de falta de preparación y una tasa de muertos aún más escalofriante; un Macron, cuyos instintos europeístas son recomendables pero que se muestra ineficaz ante una situación ingobernable; y una Merkel, que es, «hors pair», la gran dama del mundo pero cuya carrera política está tocando hacia su fin. Desgraciadamente, en la posguerra de la Segunda Mundial, aquella miríada de talentos no contó por nada. A Churchill el electorado británico echó de su puesto de primer ministro en 1945. De Gaulle también cayó víctima de la política francesa. Truman, dándose cuenta que como iban las cosas, no se presentó a las elecciones norteamericanas; Stalin quedó como el último de los titanes. La oportunidad de construir un mundo mejor se perdió. Terminamos con los bloques de la guerra fría, una Europa aplastada e incapaz de colaborar, una paz precaria custodiada por el temor a la bomba atómica, y una trayectoria económica mundial carente de valores morales ni medioambientales. ¿Y esos vencedores? Los EE.UU. sí venció y se convirtió en la superpotencia mundial. Pero no supo aprovechar del momento y se condenó a pagar el coste de liderar uno de bloques de la guerra fría contra el otro. La China nacionalista sí venció, pero al cabo de cuatro años se había hundido ante la ola maoísta. La Francia y el Reino Unido sí vencieron, pero la guerra había sido una prueba muy dura para las dos, dejando clara la imposibilidad de mantener sus imperios, ni de pagar siquiera sus deudas. La Rusia sí había vencido, pero cuando se tiene en cuenta las miserias de estalinismo, esa victoria acabó catastrófica para los rusos y los súbditos del imperio soviético. ¿Y esos vencidos? Alemania, Japón e Italia venían a ser los países modélicos del «milagro económico» de los años 50 y 60, mientras Francia y Gran Bretaña quedaban relativamente estancados. La recuperación del mundo -lenta y a tanteos- de los desastres de guerra tenía poco que ver con los políticos, sino con tecnócratas visionarios, como el Barón Descamps, autor de la reconstrucción de un sistema factible de arbitraje internacional dentro de la organización de la naciones unidas, George Marshall, que puso en marcha el plan homónimo para salvar las economías europeas, y Jules Rimet y sus colaboradores, quienes realizaban la visión más alentadora y más conmovedora de la historia moderna: la de una Europa cada vez más unida, capaz de restaurar el equilibrio político al mundo, y la prosperidad -racionalmente reglamentada en beneficio a todos- a sus ciudadanos. Es difícil pensar en una iniciativa más positiva, desde la fundación de los Estados Unidos -pero se trató en este caso de unas colonias mucho más fáciles de coordinar que las naciones europeas, entrañablemente enemistadas entre sí y reducidas a miseria y penuria- o tal vez la revolución francesa, que empezó bien pero terminó mal, extinguiendo las luces de la Ilustración en la sangre del terror. «La generación de los que sobrevivieron la Segunda Guerra Mundial», comentó la Reina Isabel la noche de la conmemoración de la victoria sobre los nazis, «supo que la mejor manera de honrar a los muertos fue evitar otra guerra más. La mayor respuesta a su sacrificio es que países opuestos ya se han convertido en colaboradores, trabajando juntos para conseguir la paz, la prosperidad, y el bienestar de todos nosotros». Pero ahora el Brexit coincide de una manera amonestadora con las respuestas divergentes entre los países de la Unión a la amenaza del coronavirus. No se puede confiar en las instituciones europeas para conseguir la soñada «estrategia de la salida» de la crisis. Ni tenemos líderes al nivel de sus responsabilidades, ni disponemos, por lo visto, en el campo de la gestión de la salud pública, de tecnócratas fiables, ya que los supuestos expertos en el tema han conseguido arruinar nuestras economías y empeorar nuestras vidas, sin lograr medios sostenibles de contener el virus. Por ahora no hay más remedio que volver a los consejos de Churchill, de los cuales también la reina británica hizo eco en su emisión: «aguantar la lucha y desafiar el desastre». Felipe Fernández Armesto es catedrático de Historia Mundial de la Universidad de Londres
25-03-2020 | Fuente: abc.es
Italia pide a Bruselas que utilice toda su potencia de fuego financiera contra el coronavirus
La angustia y preocupación que se vive en Italia ante la emergencia sanitaria y económica ha llevado al primer ministro, Giuseppe Conte, a lanzar un grito de alarma a la Unión Europea, para que Bruselas ponga en marcha con urgencia toda su potencia de fuego financiera. Concretamente, Conte ha pedido a la Unión Europea que utilice el fondo de rescate para combatir «una emergencia que no tiene precedentes en la historia moderna». Según dijo el primer ministro italiano al diario Financial Times, la UE debería responder con urgencia utilizando el Mecanismo Estabilidad Europeo (MEDE, conocido como salva-estados), un fondo de 500.000 millones de euros, instituto en el 2012 durante la pasada crisis en la eurozona. El temor de Italia y de otros países es que se produzca una recesión más fuerte que la derivada de la crisis financiera iniciada en el 2008. Confindustria, la patronal italiana, calcula que la crisis del coronavirus hará perder a las empresas italianas 100.000 millones de euros al mes . Desde Italia, la petición unánime entre los expertos es que se cree un sistema de eurobonos, es decir, un instrumento europeo de deuda común para «luchar contra las consecuencias socioeconómicas de la epidemia». «Este bono ?explica Conte- permitirá a todos los países europeos acceder a las finanzas europeas en las mismas condiciones y pondrá toda la economía europea en la mejor posición para recuperarse rápidamente, una vez que termine la emergencia». Riesgo de los populismos El primer ministro italiano lanzó una seria advertencia a Bruselas sobre el riesgo de los populismos, si Europa no da una respuesta fuerte y unificada a la crisis del coronavirus, porque se corre el riesgo evidente de que crezcan aún mas los populismos y se debiliten las instituciones europeas. «Europa debe mostrar unidad y solidaridad, no hay alternativa a esto. Si Europa falla, me temo que se desvanecerá la idea de Europa en la conciencia de nuestros conciudadanos, dando espacio a los peores instintos nacionalistas. Este es un virus diferente que debemos vencer ahora», dijo Conte. El riesgo en Italia es evidente: Las encuestas indican que hoy en unas elecciones los populistas y soberanistas obtendrían la mayoría parlamentaria con la actual ley electoral, que permite alcanzar mayoría absoluta con el 40% de los votos. Francia se hizo eco del llamamiento de Conte para una mayor solidaridad en Europa. Pero en Alemania, Holanda y los países nórdicos el grito de Giuseppe Conte no se escuchó. Ni siquiera la tragedia que está viviendo Italia ha conmovido a los halcones de esas naciones, habitualmente críticos con Italia por el exceso de déficit público, que ahora se eleva a dos billones trescientos mil millones de euros, lo que equivale al 133% del PIB. La idea de esas naciones es que si hay ayuda financiera a Italia debe ser con rígidas condiciones: Veladamente se sugiere que para un plan de rescate es necesario cumplir con las reglas que impone la troika, algo que hoy por hoy es inadmisible en Italia, y así se lo ha hecho ver a Giuseppe Conte el Movimiento 5 Estrellas, que forma parte de la coalición de Gobierno. Ante esa situación dramática que vive Italia, Conte ha lanzado una iniciativa política, que de inmediato ha recibido el apoyo de España, Francia, Portugal, Eslovenia, Grecia, Irlanda, Luxemburgo y Bélgica. Sus dirigentes ha firmado una carta común dirigida al belga Charles Michel, presidente del Consejo europeo, para pedirle medidas urgentes y solidarias en la emergencia del coronavirus. Con esta iniciativa se pretende romper el frente de los halcones, que encabezan Alemania y Holanda, siempre partidarios del rigor y la austeridad. «La pandemia del coronavirus en un shock sin precedentes y exige medidas excepcionales para contener la difusión del contagio al interno de los confines nacionales y entre países, reforzar nuestros sistemas sanitarios, salvaguardar la producción y la distribución de bienes y servicios esenciales y, no por último, para limitar los efectos negativos que el shock produce en las economías europeas». Primer bofetón de Alemania a Conte De momento, las esperanzas italianas reciben un bofetón de Alemania. El portavoz de la canciller Merkel, Steffen Seibert, ha manifestado en rueda de prensa en Berlín: El Gobierno alemán considera que el Mecanismo de Estabilidad Europeo (MEDE), fondo conocido como «salva estados» es un instrumento útil, si fuera necesario, para el apoyo rápido a los Estados, pero con las reglas en vigor. En otras palabra: si quieres dinero, debes cumplir con las medidas de las troika, ha venido a decir el portavoz de Merkel. Entre los ministros de Finanzas no hubo acuerdo sobre el papel que ahora mismo debe jugar el Fondo y con qué reglas. Deberán ser los jefes de Gobierno los que en la reunión de este jueves en Bruselas se pongan de acuerdo sobre las medidas urgentes para responder a la grave emergencia sanitaria y socioeconómica. El problema, se avisa desde Roma, es que son tiempos para dar respuestas urgentes y no eternizarse con la burocracia. Está por ver ahora si los países que se han unido a la iniciativa de Conte hacen cambiar idea a los halcones que parecen no darse cuenta que hoy se combate una guerra contra el coronavirus.
13-03-2020 | Fuente: abc.es
El narcotraficante mexicano «El Mencho» convertido en el más buscado por la DEA
El narcotraficante mexicano Nemesio Osguera Cervantes, alias «El Mencho», es desde el miércoles el hombre más buscado por la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA). Justo ese día, la DEA anunció la detención masiva de 600 integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), la organización delictiva controlada por «El Mencho», en territorio estadounidense dentro del marco de una macro operación policial denominada como «Proyecto Pitón». «El "Proyecto Pitón" es el mayor golpe dado por las autoridades estadounidenses contra el CJNG. Este es solo el principio», señaló Uttam Dhillon, el administrador interino de la DEA, en un comunicado de prensa en el que se indicaba el resultado de la operación. Tras seis meses de trabajo de investigación sobre las actividades del CJNG, uno de los más importantes productores de metanfetamina del mundo, las autoridades lograron los arrestos ya mencionados y decomisar una cantidad importante de dinero y drogas. Las cantidades exactas no han sido detalladas. El imperio de «El Mencho», sobre quien pesa una recompensa de 10 millones de dólares por información sobre su paradero, ha crecido a la vez que el poder del Cártel de Sinaloa ha ido menguando. Y es que la detención de por tercera vez de Joaquín «El Chapo» Guzmán en 2016 sumió a la organización delictiva en una guerra interna para encontrar un sucesor, un periodo de tiempo que ha sido aprovechado por el CJNG para ganar terreno dentro de México y Estados Unidos, el mayor consumidor de estupefacientes del mundo. El CJNG era un brazo armado del Cártel de Sinaloa que se escindió en 2009. Desde entonces, la organización de «El Mencho» empezó a disputarle varios territorios a la de «El Chapo», quien fue sentenciado a cadena perpetua en EE.UU. a mediados de 2019 y se encuentra confinado en una prisión de máxima seguridad en Nueva York. Para la DEA, el CJNG es una de las organizaciones criminales de más rápido crecimiento y es responsable de introducir un importante porcentaje de todas las drogas que llegan a Estados Unidos. También la señala como una de las principales responsables de los elevados niveles de violencia que sufre México. El país mesoamericano cerró 2019 el año más sangriento en su historia moderna tras registrar 34.582 homicidios, según los datos provisionales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. El año pasado fue el primero del presidente Andrés Manuel López Obrador, cuyo mandato termina en 2024.
12-03-2020 | Fuente: abc.es
Grupos armados bloquean carreteras en México y frenan un operativo contra el narcotráfico
Varios de grupos de hombres armados y encapuchados bloquearon el martes once carreteras en el centro de México y lograron detener el desarrollo de un operativo policial que buscaba asestar un golpe a las redes del narcotráfico en la región. Los delincuentes quemaron vehículos e incendiaron neumáticos para cerrar las carreteras en los municipios de Celaya, Salamanca y Juventino Rosas, los tres ubicados en el Estado de Guanajuato, uno de los principales músculos industriales de México. Secuestraron y prendieron fuego a vehículos y camiones de carga, además de plagar el asfalto de pincha-ruedas, especialmente en la carretera 54 de la autopista Querétaro-Salamanca, el área por la que varios efectivos federales y estatales llevaban a cabo uno de sus operativos. «Elementos de seguridad realizan una serie de operativos dentro de la ?Estrategia Conjunta por Guanajuato? en diversas zonas del estado, invitamos a los ciudadanos a estar informados a través de cuentas oficiales», avisó Luis Ernesto Ayala Torres, secretario de Gobierno (Interior) del estado en la red social Twitter. Más tarde, Ayala Torres publicó un segundo mensaje en el que desmintió que las autoridades detuvieran al narcotraficante José Antonio Yépez Ortiz, alias «El Marro», como resultado de los operativos policiales que provocaron los bloques carreteros. «En redes sociales circula la versión de la detención del líder de un grupo criminal en Guanajuato, dicha información es falsa, seguimos trabajando en un operativo», indicó. Las organizaciones delictivas han demostrado en varias ocasiones su capacidad para doblegar al gobierno de México. Su elevado grado de coordinación y rápida respuesta ha permitido en varias ocasiones frustrar operativos militares y policiales cuando tratan de arrestar a algún líder del narcotráfico. El caso más flagrante fue la fallida detención en octubre de 2019 de Ovidio Guzmán, hijo del criminal Joaquín «El Chapo» Guzmán. En un rápido operativo militar, el gobierno logró capturar a Ovidio durante algunos minutos en Culiacán, capital del Estado de Sinaloa. Sin embargo, el Cártel de Sinaloa convirtió la ciudad en una zona de guerra tras bloquear calles y abrir fuego contra civiles. Finalmente, el gobierno accedió a liberar a Ovidio a cambio de que el cártel pusiera fin a las agresiones. El país vive una ola de violencia desde que más de una década. En este contexto, 2019 cerró como el año más sangriento en su historia moderna tras registrar 34.582 homicidios, según los datos provisionales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. El año pasado ha sido el primero del presidente Andrés Manuel López Obrador, cuyo mandato termina en 2024.
23-02-2020 | Fuente: abc.es
Más de un año después de que Juan Guaidó jurara el cargo de presidente encargado de Venezuela, y ante la resistencia del régimen de Nicolás Maduro y su intento, sobre todo, de tomar el poder legislativo por la fuerza, el Gobierno de Estados Unidos vuelve a barajar una intervención de tipo militar, con una gran diferencia respecto a 2019: ahora Washington detecta una mayor disposición al uso de la fuerza por parte de sus aliados en América Latina. Según dijo el viernes a ABC un alto funcionario de EE.UU. en un encuentro en Washington con un reducido grupo de periodistas, «al principio en 2017, cuando el presidente [Donald Trump] hablaba con otros líderes de América Latina sobre la necesidad de opciones militares, lo que no significa necesariamente una invasión completa, los líderes de la región se mostraban escépticos, reticentes». Ahora, dice ese alto funcionario, esos líderes de América Latina han cambiado de parecer y creen que la opción militar es adecuada. «Hoy, todos los líderes de la región dicen: es probable que tuvierais razón, es probable que debamos ser más proactivos». Según esa fuente, no sólo el Gobierno y las agencias de inteligencia de EE.UU. coinciden en esa evaluación, sino también los aliados de Washington en la zona. Estos son principalmente Brasil, Colombia y Ecuador. Con respecto esas opciones militares, el alto funcionario de EE.UU. asintió al ser preguntado por un bloqueo naval para cortar de raíz el tráfico con petróleo venezolano y su envío a Cuba. El alto funcionario rehusó dar más detalles, alegando que no puede revelar las opciones que baraja el Gobierno para facilitar la caída de Maduro. Para ese bloqueo debería desplegarse la Armada estadounidense, o las de sus aliados, en el Caribe. Último recurso «¿Quiere decir esto que es necesaria una intervención militar en Venezuela? Esperamos que no. Como es patente, las opciones militares tienen un rango que no significa necesariamente una invasión completa de Venezuela, algo que en sí mismo sería una verdadera hazaña», añadió esa fuente. El 30 de abril el Gobierno de EE.UU. respaldó un pronunciamiento de Guaidó, Leopoldo López y un grupo de militares que acabó fracasando por la traición en último momento de destacadas figuras del régimen como el ministro de Defensa Vladimir Padrino y el presidente del Tribunal Supremo Maikel Moreno. A principios de 2019, varios altos funcionarios estadounidenses advirtieron repetidamente a Maduro del uso de la fuerza, pero dejaron de hacerlo tras el fracaso de aquel pronunciamiento. Nueva estrategia de seguridad El mismo alto funcionario reveló que la Casa Blanca está trabajando en su primera estrategia de seguridad para el continente americano desde la que George Bush hijo aprobó en 2004. Esa estrategia, que se hará pública en aproximadamente un mes, constará de cinco grandes puntos y uno de ellos está dedicado a la preservación de la democracia en todo el continente, con menciones expresas a Venezuela y Cuba. Su objetivo es lograr un continente americano libre de dictaduras, lo que pasa por provocar cambios en esos dos países y también en Nicaragua. El funcionario afirma que Trump considera la crisis en Venezuela una amenaza para la seguridad nacional de EE.UU. «El presidente es consciente, ha visto de primera mano, los fallos de nuestras prioridades en materia de seguridad nacional. Cada día se pierden vidas de estadounidenses por el régimen de Venezuela. Vemos esos flujos, que como saben le importan mucho al presidente, de narcóticos y drogas», asegura. Washington, añade, ha identificado las tres rutas principales de la droga venezolana, que enriquecen al régimen: por el Caribe, por América Central y por México. Además está el problema de la crisis migratoria, con cinco millones de refugiados. «Se trata de la mayor crisis humanitaria en la historia moderna de esta región, y está desestabilizando a nuestros vecinos», afirma. «Si Colombia llegara a desestabilizarse por las acciones de Maduro en Venezuela, ¿qué significaría eso para nuestra seguridad nacional? Sería algo muy feo». Este alto funcionario también afirma que ha avisado a la española Repsol, además de a otras petroleras, de que es hora de replegarse totalmente de Venezuela y poner fin a sus negocios con el régimen. «Les hemos puesto sobre aviso, sus actividades con Maduro y Pdvsa [la petrolera estatal] deben acabar», dijo.
17-02-2020 | Fuente: abc.es
Encuentran una fosa común con 70 cadáveres a las afueras de Damasco
El Ejército sirio ha hallado una fosa común con 70 cadáveres de civiles y personal de las fuerzas armadas, la mayoría de ellos ejecutados esposados, en Guta Oriental, el que fue antiguo feudo opositor a las afueras de Damasco, informó este lunes la agencia estatal SANA. El Jefe de la Subdivisión de Policía Militar en Damasco, general de brigada Mohammad Mansour, indicó a la agencia que el número aproximado de cuerpos que se han recuperado es de unos 70 y sus muertes se produjeron entre 2012 y 2014. La fosa común se encuentra localizada en las granjas de Al Eib, al sureste de la ciudad de Duma, la más grande de Guta Oriental. Con ayuda rusa El Ejército sirio logró el control completo de Guta Oriental con el apoyo de Rusia el 14 de abril de 2018, tras un asedio de cinco años, de 2013 a 2018, «el más largo de la historia moderna», según la Comisión Internacional de Investigación de la ONU para Siria. Guta estaba controlada por facciones alzadas contra el Gobierno del presidente sirio, Bachar al Asad, que acabaron aceptando «acuerdos de reconciliación», con mediación de Rusia, que los condujeron en autobuses hacia el norte del país, la gran mayoría a la provincia de Idlib, hoy último feudo insurrecto en Siria y objetivo de una larga ofensiva desde el año pasado. Mansour apuntó que la recuperación de los cadáveres se hará a lo largo del día de hoy y serán transportados al Hospital Militar de Tishreen. Esposados El doctor Ayman Khallou, médico forense del Hospital Militar de Tishreen, señaló a SANA que la mayoría de los restos recuperados hoy fueron «esposados» y dos de ellos ya fueron identificados. Añadió que, según los primeros análisis, la mayoría de los muertos «fueron ejecutados por disparos en la cabeza», sin dar más detalles. En marzo de 2018, el Ejército sirio también halló una fosa común con un número indeterminado de cadáveres. El Ejército sirio ha ido limpiando la zona para ir descubriendo los restos de lo ocurrido durante los años de asedio, para que los civiles que lo deseen vuelvan a esa zona que quedó reducida a ruinas.
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