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Noticias de guerra

19-11-2017 | Fuente: abc.es
Haití, el país de las 102 guerras civiles y golpes de Estado, restablece su Ejército 22 años después
El presidente de Haití, Jovenel Moise, ha anunciado este sábado el restablecimiento del Ejército en el país después de 22 años, un asunto que divide a la nación caribeña que tiene una larga historia de golpes sangrientos e inestabilidad política. En concreto, en los 72 años anteriores al desembarco ordenado por Bill Clinton en Puerto Príncipe, en 1994, Haití había sufrido 102 guerras civiles, revoluciones, insurrecciones, revueltas o golpes de Estado. Haití no tiene Ejército desde 1995, cuando el expresidente Jean Bertrand Aristide lo disolvió tras regresar al poder después de otro golpe, dejando a la Policía Nacional responsable de la seguridad del país. Moise nombró este jueves al ex coronel del Ejército Jodel Lesage como comandante en jefe interino, lo que acercó a las tropas a la operación total. La cita debe aún ser aprobada por el Senado del país. «El Ejército es nuestra madre» El mandatario ha dado este sábado la bienvenida al esperado regreso del Ejército con un desfile que contaba con decenas de soldados en la ciudad costera de Cabo Haitiano, llamando a los haitianos a recordar la batalla de Vertieres ganada contra los franceses hace exactamente 214 años. «El Ejército es nuestra madre», ha asegurado Moise. «Cuando tu madre está enferma y usa ropa sucia no la matas. La llevas al hospital. Así que unámonos para brindar la atención necesaria a nuestra madre», ha añadido. El ministro de Defensa de Haití, Herve Denis, ha informado a Reuters de que el Ejército comenzará con alrededor de 500 soldados en los cuerpos de ingeniería, medicina y aviación, pero que aún está trabajando para llenar sus filas. Denis ha señalado que el Gobierno tiene pensado ampliar en última instancia a 5.000 soldados que trabajan para proteger las fronteras de Haití, luchar contra el terrorismo, frenar el comercio ilegal y ayudar a los haitianos afectados por los desastres naturales.
19-11-2017 | Fuente: abc.es
Emmanuel Macron, el arrogante
A los seis meses de ser elegido presidente de la República, Emmanuel Macron encarna, para bien y para mal, las virtudes y defectos de algunos de los grandes constructores y reformadores de Francia, Luis XIV, Bonaparte, De Gaulle, Valery Giscard d?Estaing. Cuando su partido, La República En Marcha (LREM), celebró ayer su primer congreso en Lyon, con una fiebre propia de la transición de la infancia a la pubertad, el primer semestre de su presidencia está siendo estudiado con la veneración debida a los héroes nacionales. Su victoriosa campaña triunfal, a paso de carga, al frente de un modesto y entusiasta cuerpo de ejército de ilustres desconocidos, solo es comparable a la primera campaña de Italia del general Bonaparte, que Stendhal celebra en su obertura de «La Cartuja de Parma» en unos términos legendarios: «El 15 de mayo de 1796, el general Bonaparte hizo su entrada en Milán, al frente de su joven ejército, que atravesaba el puente de Lodi para descubrir al mundo que, después de tantos siglos, César y Alejandro tenían un sucesor». Antes siquiera de instalarse en el Elíseo, el presidente electo celebró su triunfo en la entrada del Museo del Louvre, en unos términos líricos que recuerdan a Saint-Simon contando la toma de posesión del jovencísimo Luis XIV en la más emblemática de las antiguas residencias de la monarquía absoluta francesa, Versalles, donde los presidente de la V República también tienen una residencia de recreo». A los dos meses de su instalación en el Elíseo, Macron zanjó su primera crisis con un brío marcial propio del general De Gaulle, fulminando a los generales que contestaban su política en Argelia. Ante las críticas por sus recortes presupuestarios, Macron puso firmes a los mandos militares y exigió la dimisión inmediata del Jefe de Estado Mayor de los Ejércitos, y sentenció: «El jefe soy yo. Y no necesito consejos. Pueden disponer». Calificado de «joven autoritario» por la jerarquía militar desde entonces, Macron siguió utilizando métodos igualmente expeditivos para hacer pasar sus primeras reformas. Allí donde sus antecesores se habían perdido en las pantanosas aguas de los debates parlamentarios, Macron ha recurrido a las «ordenanzas», una suerte de «decretazo» que permite a cualquier gobierno francés imponer sus leyes sin apenas debate. El mismo recurso usado por De Gaulle en la posguerra. Macron comenzó sus maniobras internacionales, con un abanico de ambiciosas propuestas europeas, siguiendo el modelo que Voltaire describe en «El siglo de Luis XIV», proyectos destinados a restaurar el puesto de Francia y su cultura en una Europa paralizada por varias crisis de fondo. Podio Olímpico El estilo Macron recuerda al del general De Gaulle evocado por François Mauriac: «El orador sobrevuela el planeta, el pasado, el presente y el futuro. Distribuye críticas y elogios y no disimula la satisfacción que le inspira la Francia que él desea transformar». Instalado en tan olímpico podio, Macron también comete faltas de temible altivez cuando habla de «vagos» para referirse a algunos sindicalistas renuentes, con la misma condescendencia que De Gaulle denunciaba el barullo de los sindicalistas de su época. En el terreno de las formas, Macron sigue las huellas de Giscard, que recurrió al más aristocrático de los grandes fotógrafos del siglo XX, Jacques Henri Lartigue, para realizar su fotografía oficial, una obra maestra. La fotógrafa oficial de Macron es Soazig de la Moissonnière, joven estrella ascendente, cuya obra insiste en el intimismo y una estética del buen gusto alejada de la Francia profunda e invisible desde los parisinos palacios de la República. Heredero de tan majestuosa tradición, Macron se ha instalado en un solitario Olimpo. La izquierda y la derecha están en ruinas. La extrema derecha y la extrema izquierda ofrecen una modesta «resistencia» de griterío populista. Los historiadores suelen recordar que los franceses adoran la coronación de sus héroes nacionales, para terminar condenándolos a la guillotina. Emmanuel Macron todavía tiene cinco largos años para descender del Olimpo de su alicaída estima popular: un 53 por ciento de los franceses tienen mala o muy mala opinión de su joven presidente.
19-11-2017 | Fuente: as.com
Fue la guerra y la ganó el Barça
Derbi durísimo, con más patadas y emoción que ocasiones y espectáculo. Fernández Borbalán le quitó dos penaltis al Madrid. A Ramos le rompieron la nariz. Griezmann salió pitado.
18-11-2017 | Fuente: as.com
Fue la guerra y la ganó el Barça
Derbi durísimo, con más patadas y emoción que ocasiones y espectáculo. Fernández Borbalán le quitó dos penaltis al Madrid. A Ramos le rompieron la nariz.
18-11-2017 | Fuente: abc.es
Miles de zimbabuenses piden la dimisión del Presidente Mugabe
Las calles de Harare se llenaron desde primera hora del sábado para pedir al presidente Robert Mugabe que dé un paso atrás y dimita, así como para dar su apoyo a los militares que llevaron a cabo la intervención a principios de semana. Los miembros del ejército desplegados por la capital fueron recibidos entre vítores y aplausos, y se hicieron fotografías con los manifestantes que portaban pancartas con lemas como #mugabemustfall (Mugabe debe caer) y #FreshStart (nuevo comienzo). El ambiente festivo se trasladó a otras ciudades del país como, por ejemplo, Bulawayo ?la segunda ciudad más grande del Zimbabue- y, también, fuera de sus fronteras. Los zimbabuenses residentes en otros países como, por ejemplo, Namibia también salieron a las calles para celebrar este histórico día que es considerado, por muchos, como el día de la liberación de Zimbabue. La «marcha solidaria» contó con el apoyo de los militares y del partido gobernante Unión Africana Nacional de Zimbabue -Frente Patriótico (ZANU-PF). Se cumplieron los deseos de las Fuerzas Armanas de Zimbabue (ZDF por sus siglas en inglés) y las manifestaciones se desarrollaron de manera «pacífica, ordenada». El ejército había pedido el día antes mediante un comunicado que «se actuara en consonancia con la declaración de los derechos fundamentales y dentro de los límites de la constitución del país y que no se usara un discurso de odio ni se incitara a la violencia». El partido de oposición principal, el Movimiento para el Cambio Democrático (MCD), destacó que la intervención militar «se hizo eco de los sentimientos de la población zimbabuense y, por tanto, su efecto era irreversible». Para muchos, el golpe ha sido perfectamente orquestado y ejecutado. Dumiso Dabengwa, ex Ministro de Interior y el veterano de guerra, felicitó a los militares por «la iniciativa que llevaron a cabo para frenar el ascenso político» de Grace Mugabe, la primera dama que amenazaba con suceder a su nonagenario marido. Durante el fin de semana, el ZANU-PF había convocado una reunión extraordinaria de su comité central para hablar de la situación política tras los recientes acontecimientos. A última hora del viernes, las diez delegaciones provinciales del partido gobernante pidieron la dimisión de su líder debido a que «ha perdido el control del partido y del gobierno» y señalaban su incapacidad de trabajar debido a su edad. Desafiante Por su parte, Mugabe sigue mostrándose desafiante a pesar de la presión creciente que se respira en todo el país. El viernes apareció públicamente por primera vez desde la toma de posesión militar y su arresto domiciliario en un gesto que algunos tachan de provocador. Precisamente ese mismo día se difundían unas imágenes de Mugabe con rostro relajado estrechando la mano del jefe del ejército y responsable del golpe, Constantino Chiwenga. Sin embargo, todo apunta que la paciencia de los militares y de los altos funcionarios del partido gobernante se estaría agotando y podrían forzar al líder a renunciar dentro de las próximas 48 horas. Según Reuters, el ZANU-PF se dispone a destituir a Mugabe de manera inminente y, además, expulsará a su mujer Grace como encargada de la sección femenina del partido. Asimismo, el exvicepresidente, Emmerson Mnangagwa, será nombrado número dos de la organización. La presión de la calle podría haber sido determinante.
18-11-2017 | Fuente: as.com
El fútbol más solidario en Sudán del Sur
En el campo de refugiados de Juba se organiza un torneo en el que participan 10 equipos, gracias a la construcción de un campo de fútbol promovido por la organización fundada por el actor Forest Whitaker. Una misión de Protección de Civiles de Naciones Unidas preserva y protege a cerca de 40.000 desplazados por la Guerra civil en Sudán.
18-11-2017 | Fuente: elpais.com
?Hemos dicho basta a las agresiones de Irán y estamos contraatacando?
El jefe de la diplomacia saudí critica a su gran rival en Oriente Próximo, desliga los arrestos de una purga y repasa la dimisión del primer ministro libanés y la guerra de Yemen
18-11-2017 | Fuente: abc.es
Riad da a entender su interés por sustituir a Hariri en el Líbano
Saad Hariri, el primer ministro dimisionario del Líbano, llegará hoy a París procedente de Riad para demostrar que no es «rehén» de los saudíes. Beirut aún confía en que regrese pronto a casa para dar explicaciones, y ?quién sabe? quizá también para volver a ponerse al frente del gobierno. Quien no da ya un riyal por él es Arabia Saudí, el país que vio a los Hariri enriquecerse, les concedió pasaporte, y terminó cavando su tumba política. En una rápida visita a Madrid para recabar apoyos, el ministro de Exteriores saudí, Adel Jubeir, midió ayer sus palabras al hablar de Saad Hariri. «Le apoyamos en su primer periodo como primer ministro del Líbano, también en el segundo, pero ahora los desafíos que afronta son distintos», respondió Jubeir a una pregunta de ABC, durante su encuentro con un grupo limitado de medios españoles. ¿Desea Riad otro líder suní al frente del Gobierno del Líbano? «No es esa la cuestión ?matiza Jubeir?; Hariri ha sido uno de nuestros aliados en la zona, pero todas sus políticas han sido frenadas por el movimiento chií Hizbolá. Saad Hariri no ha podido gobernar como quería. Y eso es lo que llevó a su dimisión». Una decisión tomada en Riad tras entrevistarse con el Rey Salmán y con el príncipe heredero, Mohamed, «hombre fuerte» del régimen saudí y protagonista de una auténtica revolución, tanto interna como exterior, que muchos califican de temeraria. El jefe de la diplomacia saudí, exquisito, simpático y muy fogueado con la prensa occidental, reconduce todas las crisis abiertas en los últimos tiempos por la corona saudí ?guerra en Yemen, boicot a Qatar, purga interna de príncipes y empresarios, supuesta injerencia en el Líbano? al pulso implacable de su país con Irán. La potencia suní de Oriente Próximo, guardiana de las esencias del islam, contra el poder chií persa en ascenso. «Irán creó en 1979 un sistema radical ?explica Jubeir? y estableció en su Carta Magna la necesidad de exportar la revolución jomeinista; desde entonces la guerra contra Arabia Saudí ha sido permanente pero hemos dicho ¡basta!: ahora devolvemos los golpes». El imperio del mal El golpe presunto a Saad Hariri, jefe del principal partido suní del Líbano ?al que, por el sistema de equilibrios libanés, corresponde el puesto de primer ministro? iba en realidad dirigido a Hizbolá, el movimiento político-militar del tercio chií libanés, que ha crecido ostentosamente en poder gracias a la guerra de Siria. Hariri ha sido demasiado débil, no desea enfrentarse a Hizbolá como exige Riad, y su sacrificio ha parecido inevitable al nuevo poder saudí. Qatar es un hueso más difícil de roer. El boicot ?«que no bloqueo, no tenemos aviones ni navíos militares en sus costas», advierte Jubeir? va teóricamente dirigido a lograr que la monarquía de Doha «castigue a financieros y portavoces del terrorismo que residen en Qatar». Pero al régimen saudí le inquieta, aún más, el conjunto de vínculos y relaciones que ha establecido Qatar con Irán. «La gente ve en Qatar el Mundial de Fútbol de 2022 ?comenta Jubeir?, ve bellos edificios, modernas explotaciones energéticas, y cree que es una nación normal. Nosotros vemos en cambio el mal en ese país». ¿Qué papel juega el canal de televisión qatarí Al Yasira, que Riad quiere cerrar? «Es una plataforma que da voz a los partidarios del terrorismo, y que emponzoña las mentes de la juventud musulmana», afirma Jubeir sin paliativos.
18-11-2017 | Fuente: abc.es
La nueva generación «universitaria» de la mafia se abre paso
Ha sido una muerte anunciada dada sus graves condiciones de salud. Pero el fallecimiento de Totó Riina, el jefe supremo de Cosa Nostra, ha traído a la mente de todos los italianos el recuerdo del terror y destrucción que sembró un personaje que representó el mal absoluto. Tras sufrir dos operaciones quirúrgicas y cinco días en coma, murió a los 87 años en la cárcel de Parma, donde descontaba 26 condenas a cadena perpetua por decenas de homicidios, masacres y atentados. Nunca se arrepintió de sus atrocidades, que cometió con sanguinaria crueldad, hasta el punto de ser conocido como «la bestia». Su muerte ha sido acompañada, de forma unánime, de muy duras reacciones de las instituciones. Los obispos anunciaron que «un funeral público es impensable». Hoy muchos se preguntan sobre el escenario que se presenta para su sucesión. Los capos de la mafia tendrán que reunirse para elegir un jefe supremo, aunque parece claro que su sucesor nunca tendrá ya ese poder absoluto del que gozó Riina, quien nunca perdió su característica principal de ser jefe indiscutido de Cosa Nostra. En estos años la mafia no fue capaz de reunirse en «asamblea plenaria», en parte por las bajas que sufrieron con las guerras de mafia y en parte también por la decisiva intervención del Estado. Hoy muchos piensan que el sucesor podría ser Matteo Messina Denaro, capo de Cosa Nostra en Trapani. Se le ve como el más «papable». Su eventual sucesor se enfrentará a otra transformación sustancial que en los últimos años está sufriendo Cosa Nostra, al igual que las otras dos mafias importantes del sur de Italia: la poderosa ?ndrangheta de Calabria y la camorra napolitana. La mafia sigue transmitiendo a sus jóvenes miembros modelos y códigos culturales basados en la «omertà» (ley del silencio como código de honor) virilidad, fuerza, oposición al poder legal y sumisión total a la familia mafiosa. Pero las investigaciones judiciales muestran una mafia cada vez más globalizada, con capacidad para aprovecharse de las oportunidades que les ofrecen los mercados mundializados. Criminales de cuello blanco Esta transformación es descrita así en un informe de dos expertos, profesores universitarios de Palermo, Girolamo Lo Verso y Cecilia Giordano: «Los recambios generacionales están cambiando el modo en el que el mafioso se relaciona con la familia y la sociedad: Hoy muchos hijos de capos se han licenciado en la Universidad y a menudo con especializaciones. Esto permite una estrecha colaboración con sujetos no afiliados a la organización criminal; es decir, surge una mafia de cuello blanco». Siempre se ha dicho que Cosa Nostra fue «un auténtico sistema de poder criminal, gracias a los ocultos pactos de intercambios con el poder político, el mundo empresarial y la masonería», según la descripción realizada por el exmagistrado Gian Carlo Cazselli, que fue fiscal jefe de Palermo durante siete años. Pero ese esquema de una poderosa estructura organizada con capacidad para moverse en varias direcciones, sufrió una transformación sustancial con Totó Riina, que impuso su propia dictadura en la Cosa Nostra. Se hizo con todo el poder gracias a infiltrar en secreto en cada «familia» mafiosa de Sicilia a una persona de su confianza. Desde el final de los años setenta y la década de los ochenta, desencadenó en Palermo una auténtica guerra de mafia que causó más de un millar de muertos con feroces homicidios. Todos los mafiosos que pertenecían a clanes rivales fueron eliminados o se vieron obligados a huir. En esa época, Totó Riina había establecido ya una estrecha relación con su paisano Vito Ciancimino, un político de la democracia cristiana que fue elegido alcalde de Palermo en 1970. Gracias a Ciancimino, quien fue detenido y condenado por mafioso en 1984, Riina introdujo sus tentáculos en la política y en la administración del ayuntamiento palermitano. Pero llevado por su extrema crueldad, Riina ordenó el asesinato de numerosos representantes de las instituciones, porque él personalmente o sus fieles los consideraban un obstáculo para su actividad criminal. Fueron abatidos policías, carabineros, magistrados, empresarios y políticos. Estos fueron algunos de los homicidios de importantes políticos sicilianos: Michele Reina, secretario provincial de la Democracia Cristina; el presidente de la Región de Sicilia, Piersanti Mattarella, hermano del actual presidente de la República italiana, Sergio Mattarella; y el líder del Partido Comunista siciliano (PCI), Pio La Torre. El Maxiproceso Con la ayuda de arrepentidos y gracias al coraje de dos magistrados, Giovanni Falcone y Paolo Borsellino, se logró hacer frente a Cosa Nostra. El testimonio del arrepentido Tommaso Buscetta fue decisivo para la celebración del Maxiproceso contra la mafia. Los imputados fueron 475, con unos 200 abogados defensores. El Maxiproceso sirvió para demostrar que la mafia no era invencible. Pero Totó Riina reaccionó con su habitual determinación sanguinaria y se vengó ordenando diversos homicidios, en particular de Falcone y Borsellino. Al primero lo eliminó el 23 de mayo 1992, en la carreteraque va del aeropuerto a Palermo. Cincuenta días después se perpetró el atentado a Paolo Borsellino, a la salida del apartamento de su madre. Con su desafío al Estado, Riina pretendió que se anulara o rebajara la dureza del régimen carcelario, conocido como el 41-bis, que mantenía aislados o en máxima seguridad a los mafiosos. Según un proceso judicial iniciado en mayo 2013 sobre una presunta negociación entre el Estado y la mafia, algunos altos representantes del Estado, para frenar las matanzas y salvar la piel a algunos políticos y ministros, establecieron acuerdos con el clan de los corleoneses prometiendo disminuir la dureza del régimen carcelario. Pero al final, el Estado no cedió al chantaje. Es más, la estrategia de Riina se reveló como un error fatal: El Estado, tras los homicidios de Falcone y Borselino, se vio obligado a actuar con dureza. El clan terrorista de Corleone fue disuelto por la acción policial, comenzando con la detención del jefe supremo, en enero 1993, en su villa en un barrio de Palermo. A pesar de verse aislado y en régimen carcelario de máxima seguridad, Riina siguió considerándose un vencedor: «Nunca me arrepentiré ni me someterán», confesó en enero pasado a su mujer. En sus últimos 25 años de cárcel y procesos se mostró siempre desafiante contra los arrepentidos y contra los jueces. Hoy existe coincidencia entre los expertos de Cosa Nostra en señalar que la muerte de Riina no significa que la mafia haya sido eliminada, aunque sí derrotada, advirtiendo que sigue siendo altamente peligrosa.
17-11-2017 | Fuente: elpais.com
?Hemos dicho basta a las agresiones de Irán y estamos contraatacando?
El jefe de la diplomacia saudí critica a su gran rival en Oriente Próximo, desliga los arrestos de una purga y repasa la dimisión del primer ministro libanés y la guerra de Yemen
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