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Noticias de grupos terroristas

23-09-2018 | Fuente: abc.es
Detenida en Venezuela una mujer con nacionalidad española acusada de «conspiración»
La ONG Foro Penal de Venezuela informó de que este sábado recibió denuncias de varias detenciones, entre ellas, la de Angela Lisbeth Expósito Carrillo, que asegura tiene nacionalidad española y mantenía bajo su cuidado a perros de algunas personas buscadas por «causas políticas». «Varias detenciones ocurrieron entre 21-22 Sep. Angela Expósito, una de las detenidas. Nacionalidad española y representante de Fundanimal, ONG que mantenía bajo su cuidado algunos perros de personas buscadas por causas políticas», dijo en Twitter el director de la ONG, el abogado Alfredo Romero. Junto al mensaje, Romero publicó un vídeo en el que señala que la mujer tenía bajo su cuidado al perro del expolicía rebelde Oscar Pérez, conocido por su ataque a la sede del Tribunal Supremo de Justicia en junio del año pasado y quien falleció en enero durante un operativo de las fuerzas del orden. #EnVivo ? | ?Había una conjunción entre distintos grupos terroristas que confluyeron para ejercer el acto criminal el pasado 4 de agosto, donde la intención final era eliminar a todo el alto mando político y militar de Venezuela?, señaló el vicepresidente sectorial @jorgerpsuv pic.twitter.com/0WfSNs1F9y? Prensa Presidencial (@PresidencialVen) 23 de septiembre de 2018El vídeo incluye además una imagen de lo que sería el documento nacional de identidad (DNI) de Expósito Carrillo junto a una declaración de una mujer que no se identifica pero que asegura ser familiar de la detenida. La mujer indica que funcionarios del Servicio de Inteligencia se llevaron detenida a Expósito Carrillo en horas de la madrugada bajo el «cargo de conspiración» y pide asistencia legal al Foro Penal. La ONG no ha ofrecido más detalles sobre las detenciones que aseguran han ocurrido en las últimas horas ni sobre el caso de Expósito Carrillo. La Fiscalía venezolana tampoco ha informado de este caso ni de las otras supuestas detenciones de las que habla el abogado. Sin embargo, el ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, ha dicho en un mensaje en Twitter que dará una rueda de prensa hoy «para hacer importantes revelaciones». «Con cada descubrimiento se esclarece más todo», agregó el ministro, sin ofrecer más detalles.
16-09-2018 | Fuente: abc.es
El pasado domingo Francia volvía a ser objetivo de un posible acto terrorista. Un hombre de 31 años y origen afgano hirió a siete civiles con un cuchillo y una barra de hierro en Trappes, localidad del distrito de Versalles. La Fiscalía de París comunicó que «por el momento» no había indicios para calificarlo como ataque terrorista, tampoco hubo reivindicación, pero el suceso se produjo en el mismo lugar en el que dos semanas antes, un hombre de 36 años era abatido después de matar a su madre y su hermana con un cuchillo. Dáesh reivindicó este ataque afirmando que se trataba de uno de sus «combatientes». Este grupo yihadista dispone de «células propias de ataque, antiguos combatientes y simpatizantes» con los que «lograría promover e inspirar múltiples acciones terroristas, incluyendo varios atentados de alto impacto y otros dirigidos contra objetivos internacionales», explica el Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo en su último anuario. Un ejemplo de ello es el ataque que la organización realizó en julio sobre Sweida, Siria , donde cuatro terroristas actuaron paralelamente. En Occidente la metodología es diferente, según el anuario se «ha combinado la articulación de células más o menos desarrolladas capaces de hacer un atentado más sofisticado, como en París», con el retorno de «individuos con bajas capacidades, corto entrenamiento y orientados e inspirados para ejecutar acciones individuales». Los llamados lobos solitarios realizan acciones «pocos sofisticadas [?] y sin vínculos formales con una entidad mayor que le haya suministrado apoyo logístico», subraya el anuario del Observatorio. «La mayoría de los autores de los atentados han perpetrado los ataques de forma individual, inspirados únicamente por la ideología yihadista tras autoradicalizarse en gran medida por la propaganda de Dáesh a través de internet y redes sociales, o tras ser radicalizado por un individuo de su entorno». Dáesh se atribuye la autoría de 23 de los 47 ataques terroristas que se han producido en el mundo durante 2018, mientras que 14 continúan sin reivindicación, según los datos recopilados por ABC. De los 18 ataques que se produjeron en suelo europeo, seis no fueron reivindicados. Los escenarios donde tuvieron lugar estos actos fueron Ámsterdam (Holanda), Bruselas (Bélgica), Cornellá de Llobregat (España), Lübeck (Alemania) y Viena (Austria). Todos ellos fueron perpetrados con arma blanca los objetivos eran los cuerpos y fuerzas de seguridad y civiles. Es un «tipo de terrorismo poco sofisticado» pero el Observatorio advierte de «posibles tramas más complejas y elaboradas». Los doce ataques restantes pueden calificarse como ataques terroristas. Fueron reivindicados por Dáesh y ocurrieron en Francia (6), Bélgica (2), Rusia (1), Toronto (1) Londres (1) y España (1). Los autores de los atentados de Francia y España utilizaron un arma blanca para perpetrar los atentados, excepto en el doble ataque de Carcasona y Trèbes. Allí utilizaron armas de fuego, al igual que en el atentado de febrero en Rusia y en el de Toronto. A diferencia de los anteriores, en Londres usaron un coche para realizar un atropello en el que resultaron heridos tres civiles. Dáesh es el único grupo terrorista que ha atentado en Occidente durante este año, aunque desde el Observatorio advierten que «no se debe bajar la guardia» porque existe «la posibilidad de un golpe de efecto por parte de al Qaeda ante el escenario de debilidad de Dáesh». El grupo creado por Bin Laden hizo un llamamiento el pasado año para «recuperar» las ciudades de Ceuta y Melilla movidos por su lucha con Dáesh por liderar la yihad y el terrorismo internacional. Ataques fuera de Occidente Tal y como se muestra en el mapa superior de atentados de 2018, las redes de Al Qaeda se extienden por el continente africano mediante su filial en Somalia, Al Sabaab, o su aliado en Malí, Jama'a Nusrat ul-Islam wa al-Muslimin (JNIM). El atentado en el que hubo un mayor número de víctimas en Áfica, fue el cometido en febrero en Mogadiscio (Somalia), con un total de 38 muertos. El blanco fue los servicios gubernamentales. Un mes después JNIM atentó en Burkina Faso contra la Embajada Francesa y un cuartel, matando a 30 personas. Este mes la capital de Somalia volvía a ser objetivo terrorista, un ataque con un vehículo bomba, al igual que en los dos anteriores, estallaba dejando seis víctimas mortales. La misma cifra que el atentado realizado en Túnez por Al Qaeda del Magreb Islámico, que fue dirigido contra los Miembros de la Guarda Nacional. Los talibanes es otro de los principales grupos terroristas en activo. Agrupados bajo el Movimiento de Talibanes Pakistaníes, atentaron tres veces en Pakistán y en una ocasión en Afganistán, durante este año. Todos los ataques de Pakistán tuvieron lugar en julio y durante mítines políticos, oficinas electorales y centros de votación, donde los ataques con artefactos explosivos dejaron un saldo de 29 víctimas mortales con motivo de las elecciones generales de Pakistán. Los talibanes atentaron en Kabul (Afganistán), mediante la Red Haqqani, matando a más de 24 turistas con armas de fuego. La capital de Afganistán también ha sido el objetivo de actos terroristas de Dáesh. El país asiático ha sufrido durante este año una ola de atentados (de enero hasta agosto), combinados con acuerdos temporales de paz y llamamientos al diálogo entre el Gobierno afgano y los talibanes. Tras diversos ataques para expulsar a Dáesh del territorio, la organización terrorista sigue estando activa y actúa perpetrando ataques como los cinco que han realizado sobre Kabul en 2018. Han matado a más de 218 civiles en ataques dirigidos principalmente contra la población chií y en un ataque contra el Vicepresidente de Afganistán. El ataque en el que hubo un mayor número de víctimas fue en el del 27 de enero, con un total de 103. Dáesh también atentó en Siria, país en el que mataron a 302 civiles y fuerzas gubernamentales, siendo este el ataque terrorista con más muertos de 2018. En Pakistán realizaron tres actos terroristas, donde murieron 184 personas; dos que reivindicaron en Indonesia (13), con Jamaah Ansharut Daulah, uno de sus grupos afines. En Tayikistán atentaron matando a nueve personas.
08-09-2018 | Fuente: abc.es
Putin y Rohani lanzan la ofensiva pese a la oposición turca
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, lleva días alertando sobre la catástrofe que puede llegar a suponer para los civiles entrar a saco en la región de Idlib, el último bastión yihadista que queda en Siria, pero el viernes en Teherán firmó la declaración final de la cumbre tripartita con sus homólogos ruso e iraní, Vladímir Putin y Hassan Rohaní. Estos dos últimos son partidarios de actuar sin contemplaciones e intensificar la ofensiva ya en curso contra esa provincia del noroeste de Siria que tiene frontera con Turquía. Aviones rusos y sirios bombardearon este viernes de nuevo el sur de la Idlib mientras Putin decía en la rueda de prensa conjunta que la única salida «inteligente y de sentido común» que les queda a los «terroristas» es deponer las armas. El presidente ruso denunció el uso de civiles como «escudos humanos» para impedir ser expulsados de la zona. Putin también reiteró la supuesta intención de los yihadistas de emplear armas químicas para que la culpa recaiga sobre el régimen de Bashar al Assad. Cumbre tripartita Rohaní, el anfitrión de la reunión, dijo por su parte que la ofensiva en Idlib «es parte inevitable de la misión para restaurar la paz y estabilidad en Siria». Tanto Irán como Rusia defienden que el régimen sirio tiene derecho a recuperar el control sobre todo su territorio y para ello hay que acabar con el último foco de resistencia que es Idlib. El presidente iraní también abogó por que EE. UU. abandone Siria. «No debemos aspirar a que el Gobierno de Estados Unidos juegue un papel positivo y constructivo en este sentido con su presencia ilegal en Siria y sus acciones de agresión y ocupación, así como su apoyo al régimen de apartheid sionista», afirmó Rohaní refiriéndose a Israel. Según el documento final del encuentro, los tres presidentes se han comprometido a «seguir cooperando hasta la completa erradicación de los grupos terroristas de Siria», entendiendo por tales el Daesh y el Frente al Nusra, la antigua filial local de Al Qaida. También acordaron una vez más impulsar un proceso político en Siria, crear condiciones para que los refugiados puedan regresar a sus hogares, evitar la partición del país y celebrar la próxima cumbre tripartita en Moscú. Será la cuarta tras la del viernes en Teherán y las dos anteriores en Sochi y Ankara. Pero no se alcanzó un acuerdo sobre un alto el fuego en Idlib. Erdogan fue el único que defendió tal posibilidad apelando a «evitar una tragedia humanitaria», que provocaría un incesante flujo de refugiados hacia Turquía. A juicio del líder turco, de haberse incluido en la declaración un alto el fuego en Idlib «se habría dado el paso más importante en esta cumbre que es dar una sensación de paz». Temor a una nueva crisis de refugiados Erdogan advirtió que los bombardeos en Idlib «atemorizan a los civiles y no queremos una nueva ola de refugiados». Según sus palabras, «cualquier paso erróneo que demos puede tener consecuencias negativas para la población civil (..) llamamos a evitar un baño de sangre». Según los cálculos del Gobierno turco, a su país podrían llegar unos dos millones de refugiados desde Idlib. La idea de Turquía consiste en evacuar a los yihadistas de la zona mediante un salvoconducto a cambio de que entreguen las armas. La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, dijo el viernes que Moscú y Ankara tratan de encontrar una fórmula que minimice al máximo el número de víctimas entre los civiles durante la operación para limpiar Idlib de terroristas. «Militares rusos y turcos discuten en detalle el procedimiento para conseguir el menor perjuicio posible para la población civil durante la aniquilación de la presencia terrorista», aseguró Zajárova. Ella misma dijo el jueves durante un seminario organizado por la ONU sobre Oriente Próximo que «hemos matado, matamos y mataremos a los terroristas. No lo olviden. No importa si es Alepo, Idlib u otro lugar de Siria. Debemos restaurar la paz en el país árabe». A su juicio, «si hace dos años Rusia no hubiera tomado la decisión que al final tomó, ahora allí no habría nadie a quien defender (..) porque solo estaría el Daesh» con la perspectiva de extenderse también a los países vecinos. «No puede haber paz habiendo terroristas de por medio. A los seguidores de Al Qaida atrincherados en Idlib no se les puede dar la posibilidad de sentirse seguros y exportar el terrorismo a la región y al resto del mundo", recalcó Zajárova. A Idlib fueron enviados decenas de miles de insurgentes y civiles evacuados de otras zonas de Siria reconquistadas por el Ejército de Assad. Actualmente hay allí cerca de tres millones de personas entre civiles, rebeldes moderados y extremistas islámicos. Idlib es ahora la única «zona de desescalada» que queda de las cuatro establecidas en las reuniones celebradas en Astaná (Kazajstán). Ante la inminencia de la operación para liberar el enclave, cientos de civiles empezaron a huir ya esta semana hacia el norte, hacia Turquía. Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, mientras tenía lugar la cumbre de Teherán, fuerzas del régimen bombardearon el viernes varias localidades en Idlib causando muertos y heridos. Además, según la ONG, se produjeron once incursiones aéreas de aviones rusos y sirios contra la poblaciones de Al Habit, Jan Shijún y Tel Aas, todas ellas en la parte sur de Idlib. Preocupación en Europa Ocho países europeos, Alemania, Bélgica, Francia, Holanda, Italia Polonia, Reino Unido y Polonia, hicieron pública una declaración a través de la ONU el jueves pidiendo a Moscú y Teherán un cese el fuego en Idlib ante la «profunda preocupación» general por la escalada militar en la región. Una ofensiva «podría conducir a un nuevo desplazamiento masivo de la población, incluidas las personas ya desplazadas a causa de las operaciones militares y de los brutales asedios del régimen», reza el documento. Estados Unidos también ha exigido el cese de los ataques y lo hizo este viernes. «El régimen de Assad tiene que parar su ofensiva. Rusia e Irán, como países con influencia sobre el régimen, tienen que detener esta catástrofe. Está en su mano hacerlo», instó en el Consejo de Seguridad de la ONU la embajadora ante este órgano mundial, Nikki Haley. A su juicio, «cuando Rusia y el régimen sirio dicen que quieren luchar contra el terrorismo, realmente quieren decir que quieren bombardear escuelas, hospitales y casas. Quieren castigar a los civiles que tuvieron el valor de levantarse contra Assad». Reacción de Estados Unidos El pasado lunes, el presidente norteamericano, Donald Trump, llamó en su cuenta de Twitter a «no atacar temerariamente la provincia de Idlib», ya que, según su opinión «podría cometerse una error humanitario grave (..) miles de personas podrían morir». «¡No permitáis que eso suceda!», insistió. Este mensaje causó malestar en el Kremlin, su portavoz, Dmitri Peskov, declaró que Trump «lanza propuestas sin tener en cuenta el negativo y peligroso potencial que encierra ese nido de terroristas» que es Idlib. Según Peskov, mientras no se resuelva la situación en Idlib acabando con los extremistas «todos los intentos de revertir la situación hacia una salida diplomática quedarán minados».
07-09-2018 | Fuente: abc.es
Rusos, iraníes y turcos no llegan a un acuerdo de alto el fuego en Idlib
Hace tiempo que la guerra en Siria se decide en despachos alejados de Damasco y por eso el futuro de Idlib se discutió en Teherán. En la capital de la república islámica los presidentes de Turquía, Rusia e Irán mostraron la diferencia de criterios sobre la última provincia que queda fuera del control del Gobierno de Damasco y acordaron «medidas concretas para una estabilización gradual» en esta provincia, en palabras de Vladimir Putin, sin especificar detalles. Los mandatarios adelantaron que volverán a reunirse en Moscú, sin una fecha aún fijada, y aseguraron que no permitirán «agendas separatistas», una referencia directa al proyecto que plantean los kurdos de Siria, que combaten bajo la protección de Estados Unidos y representan la mayor amenaza para las autoridades de Ankara. La cumbre de Teherán no fue capaz de culminar en el «alto el fuego» solicitado por Recep Tayyip Erdogan, quien defendió que «se necesita un alto el fuego en vez de bombardeos, porque hay civiles que tienen miedo y no queremos una nueva ola de refugiados», unos 2,9 millones de civiles, según la ONU, que alertó de un desplazamiento forzado de 800.000 personas en caso de que estallen los combates. Los turcos, que durante los primeros años de la guerra abrieron su frontera al paso de yihadistas de todo el mundo, acogen a 3,5 millones de refugiados y temen una nueva oleada de sirios que intenten cruzar la frontera en caso de una ofensiva del Ejército sirio y sus fuerzas aliadas. El anfitrión de la cumbre, Hasán Rohani, defendió que la ofensiva militar en Idlib es «parte inevitable de la misión para restaurar la paz y estabilidad en Siria» y erradicar «el terrorismo». Rusos e iraníes, principales aliados diplomáticos y militares de Damasco, exigen que los grupos armados de la oposición entreguen las armas y en Idlib el más importante es el brazo sirio de Al Qaeda. Al referirse a «estabilización gradual» parece que Putin se refería a la posibilidad de alcanzar acuerdos con algunos de los grupos activos, con la excepción de «las entidades asociadas con Al Qaeda o Estado Islámico», según recogió el comunicado final. Erdogan, que en este proceso es la cara de una oposición a la que apoya desde 2011 con el objetivo de derrocar a Bashar Al Assad, quiso suavizar la determinación rusa e iraní de poner en marcha la ofensiva de forma inminente y desveló que está dispuesto a ofrecer ayuda para controlar «áreas sensibles» y trabajar para intentar alejar a «grupos terroristas» de las inmediaciones de la base rusa de Hmeymim, donde se han producido varios ataques con aviones no tripulados. A falta de medidas específicas, el texto acordado recogió declaraciones de buenas intenciones como el deseo continuar con los esfuerzos «destinados a proteger a los civiles y mejorar la situación humanitaria» y favorecer «la creación de condiciones para el retorno seguro y voluntario de refugiados y desplazados internos», para lo que decidieron organizar una conferencia internacional. El futuro de Siria está a miles de kilómetros y los sirios son las fichas en un tablero en el que se juega una partida internacional donde cada potencia defiende sus propios intereses.
07-09-2018 | Fuente: abc.es
Erdogan no logra convencer a Putin y Rohani para impedir la ofensiva siria sobre Idlib
Los esfuerzos del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, por convencer a los mandatarios de Rusia e Irán para acordar un alto el fuego en Idlib, en el noroeste de Siria, no han obtenido los frutos que esperaba. Durante la reunión que han mantenido este viernes los tres en Teherán, Vladimir Putin y Hasán Rohani se mostraron firmes en su postura de seguir adelante con los combates para acabar con los que consideran «terroristas», en alusión a los grupos rebeldes. Aunque el presidente iraní dijo estar de acuerdo con incluir en la declaración final de la cumbre tripartita la decisión de cese al fuego, consideró que la lucha contra los «terroristas» en Idlib, el último bastión de los rebeldes, es «inevitable». El encuentro, por tanto, se ha saldado finalmente sin un acuerdo en torno a un posible alto el fuego ante una inminente ofensiva contra la zona, en manos de los rebeldes. El presidente turco ha defendido la declaración de un alto el fuego con el argumento de que, en caso de llegar a ese acuerdo, «se habría adoptado el paso más importante en esta cumbre: dar una sensación de paz». Sin embargo, Putin ha rechazado esta posibilidad y ha señalado que Daesh y el antiguo Frente al Nusra «no son parte del proceso de conversaciones», sino grupos terroristas, según informa Ep. Por su parte, el iraní Rohani ha sostenido durante su intervención que la ofensiva militar en Idlib es «parte inevitable de la misión para restaurar la paz y estabilidad en Siria». «Esta campaña no debe dañar a los civiles ni conducir a una política de destrucción», agregó el anfitrión. Las señales de una inminente ofensiva del Ejército sirio contra la provincia de Idlib se han multiplicado en los últimos días, a pesar de las advertencias occidentales y turcas acerca de una probable catástrofe humanitaria. Los gobiernos de Rusia e Irán respaldaron el lunes el derecho de Siria a lanzar una ofensiva en la provincia de Idlib para liquidar a los «terroristas» presentes en esta zona. Tercera cumbre del proceso de Astaná La cumbre en Teherán, la tercera sobre Siria que se celebra en el ámbito del llamado proceso de Astaná, tras las de Sochi y Ankara, tiene el objetivo de alcanzar un acuerdo sobre la ofensiva que el régimen sirio planea contra Idlib para expulsar a los rebeldes. Idlib acoge a unos tres millones de personas, entre ellas un buen número de desplazados de antiguos feudos insurgentes que ya fueron conquistados por las fuerzas gubernamentales, apunta Efe. Turquía respalda a algunos de los grupos opositores sirios, mientras que Rusia e Irán son los principales valedores del régimen de Bashar al Assad. En paralelo a la cumbre de Teherán, el Consejo de Seguridad de la ONU se reúne también hoy para analizar la inminente ofensiva, que ya ha causado el desplazamiento de cientos de civiles desde el sur de Idleb hacia zonas norteñas alejadas del frente.
04-09-2018 | Fuente: abc.es
Estados Unidos confirma la muerte del líder de Daesh en Afganistán
El ejército de EE.UU. ha confirmado la muerte del autoproclamado líder de la facción de Daesh en Afganistán, Abu Sayed Orakzai, conocida como Daesh-Jorasán. Así lo aseguró un comunicado de la misión de fuerzas de la OTAN liderada por EE.UU., que colabora con fuerzas afganas para combatir las redes terroristas que operan en el país. El ataque se produjo el 25 de agosto en la provincia de Nangarhar, cerca de la frontera con Pakistán, una de las zonas con mayor presencia terrorista. Fue perpetrado por fuerzas afganas en colaboración con las de la coalición internacional, y preparado con inteligencia recibida del Directorio Nacional de Seguridad de Afganistán. Junto a Orakzai, otros diez integrantes de Daesh-Jorasán fallecieron en el ataque. «EE.UU. y sus aliados están en Afganistán para mantener la presión a la red de terroristas transnacional que busca planear, financiar y dirigir ataques desde aquí -aseguró el general Scott Miller, comandante de las fuerzas de EE.UU. y la OTAN en el país-. Esto es solo parte del trabajo de la coalición para lograr la seguridad en Afganistán, pero es una parte vital». El comunicado se emitió el domingo por la noche, el mismo día en el que Miller sustituía en el mando del contingente internacional al general John Nicholson, que ha estado al frente de las operaciones los últimos 36 meses. En un discurso apasionado de despedida, Nicholson pidió a las fuerzas talibanes que dejen de matar a sus propios compatriotas afganos y exigió que se sienten para conversaciones de paz. «No os equivoquéis- advirtió-, hasta que no estéis dispuestos a hablar, seguiremos peleando». Una guerra «muy dura» El mando saliente reconoció que la guerra en Afganistán seguirá siendo «muy dura», azuzada por la presencia de grupos terroristas como Daesh-Jorasán. La guerra cumple ya 17 años, un conflicto en el que EE.UU. ha estado más tiempo que en las dos guerras mundiales y la guerra de Corea juntas. La noticia de la muerte de Orakzai se conoce poco después de que el Gobierno de Donald Trump confirmara la cancelación de una ayuda económica de 300 millones a Pakistán por su falta de colaboración en la erradicación de las actividades terroristas en su frontera con Afganistán. A comienzos de este año, Trump acusó a Islamabad de «mentir y engañar» sobre sus esfuerzos contra redes terroristas como Daesh-Jorasán o Haqqani. El paquete económico estaba destinado a programas de mantenimiento de la seguridad y ahora, según el Pentágono, se dedicarán a «prioridades urgentes». El secretario de Estado, Mike Pompeo, visita mañana Islamabad para buscar mayor colaboración de un aliado que cada vez incomoda más a Washington. Desde Pakistán, la decisión se entiende de una forma muy diferente. Su ministro de Asuntos Exteriores, Shah Mehmood Qureshi, aseguró el domingo por la noche que «habrá intercambios de opiniones» con Pompeo sobre la cancelación de esos 300 millones, que Pakistán no considera una ayuda económica sino un reembolso por la contribución de sus fuerzas militares en la lucha contra los talibanes y los terroristas. «No es ayuda. No es asistencia económica, que ya fue suspendida. Estos son fondos que ya nos hemos gastado. Es nuestro dinero», dijo Qureshi, que añadió: «Tienen que devolverlo». La colaboración de Pakistán es clave para avanzar en los esfuerzos contra las redes terroristas. El norte de su frontera con Afganistán es una zona montañosa de mucha intensidad terrorista. «Tenemos que asegurarnos de que los terroristas no puedan usar Afganistán como un refugio», aseguró el general Miller en el anuncio de la muerte del líder de Daesh-Jorasán. El acceso a esa zona desde el lado pakistaní y la colaboración de su ejército y de su inteligencia es clave en esos esfuerzos. La cancelación de la ayuda, en un momento en el que el nuevo Gobierno de Imran Khan sufre ahogo financiero, es un punto más de presión para que la colaboración sea más efectiva.
02-09-2018 | Fuente: abc.es
EE.UU. cancela 300 millones de dólares de ayuda a Pakistán por su inoperancia con el terrorismo
El ejército de EE.UU. ha anunciado que confirma la cancelación de 300 millones de dólares en ayudas a Pakistán por su incapacidad de controlar las redes terroristas en el país. Es un paquete económico dedicado a financiar costes de mantenimiento de la seguridad cuya entrega se había suspendido a comienzos de año después de que Donald Trump acusara al país de «mentir y engañar» sobre sus esfuerzos contra la red terroristas Haqqani y los talibanes afganos. Un portavoz del Pentágono, Koné Faulkner, aseguró que el ejército estadounidense utilizará esos fondos en otras «prioridades urgentes». Según Faulkner, la cancelación se debe a la ausencia de «acciones decisivas» por parte del Gobierno de Pakistán y de su ejército en la lucha contra «todos los grupos terroristas». La decisión aparenta una táctica de la Administración Trump para presionar a Pakistán en su apoyo a la llamada «estrategia Sur de Asia», emprendida hace un año para acabar con la guerra de Afganistán, pocos días antes de la visita del secretario de Estado, Mike Pompeo, a Islamabad. Allí mantendrá un encuentro con el nuevo primer ministro pakistaní, Imran Khan. Pompeo irá acompañado del más alto cargo militar estadounidense, el general Joseph Dunford, para impulsar conversaciones sobre cómo controlar la presencia tallibán y de la red Haqqani en Afganistán, unos esfuerzos en los que Pakistán, cuya frontera es un refugio habitual para terroristas, es clave. Ayer se produjo además el cambio de mando militar estadounidense en Afganistán. El general John Nicholson, que ha estado 36 meses al frente del contingente, cedió el puesto al lugarteniente general Scott Miller, en un momento en el que la guerra, que ya cumple 17 años, sigue siendo ?una lucha muy dura?, según Nicholson.
24-07-2018 | Fuente: abc.es
Trump y Rohaní se enzarzan en una escalada de amenazas con la «guerra económica» de fondo
A gritos. Por escrito, pero a gritos. Esa es la interpretación que se hace en Twitter de un mensaje redactado en mayúsculas. Donald Trump se dirigió de esa forma al presidente iraní Hasán Rohaní: «No vuelvas nunca a amenazar a Estados Unidos o sufrirás consecuencias que muy pocos han sufrido antes a lo largo de la historia. Ya no somos un país que soporte tus palabras dementes de violencia y muerte. ¡Ten cuidado!». El tuit del presidente estadounidense llegaba horas después de que Rohaní hubiera declarado que «América debe entender que la paz con Irán es la madre de todas las paces y que la guerra con Irán es la madre de todas las guerras». Pocos en Irán y EE.UU. creen que este calentón de amenazas recíprocas sea el preludio de una próxima guerra entre ambos países, y hay quien compara la batalla dialética con el tipo de mensajes que hace un año enviaba Trump al dictador norcoreano, hoy «presidente», Kim Jong-un. Pero hasta ahí las semejanzas. Detrás de estos escarceos retóricos se encuentra el impacto en Irán del regreso de Estados Unidos a la política de sanciones económicas promovida por Trump tras anunciar en mayo el abandono del acuerdo nuclear con el país asiático, en el que se mantienen Rusia, China, Reino Unido, Francia y Alemania. El fundamento de este pacto está en el levantamiento de sanciones económicas al régimen iraní si éste, tal y como ha certificado hasta la fecha la OIEA, la agencia nuclear de la ONU, limita su programa atómico a fines civiles. Asfixia económica El estrangulamiento económico de Irán es la clave con la que se leen desde EE.UU. las palabras de Rohaní, que calificó las decisiones de Trump de «guerra económica». En ese sentido, el presidente iraní amenazó veladamente hace unas semanas con el cierre del Estrecho de Ormuz, por donde circula a diario alrededor del 20% del petróleo mundial, si Estados Unidos sigue intentando bloquear sus exportaciones de crudo. Según señaló Trump a principios de mes, «llegará un momento en el que me llamarán y me diran ?hagamos un acuerdo?, y lo haremos». «Trump me dijo que si Irán hace algo negativo, pagará un precio que pocos países han pagado antes», señaló ayer John Bolton, consejero de Seguridad Nacional. Bolton es uno de los miembros de la administración Trump que ha mostrado en más ocasiones su interés por cambiar el régimen iraní, hasta el punto de haber dado apoyo a lo largo de los años a un grupo disidente iraní que, entre 1997 y 2012, estuvo incluido en la lista de grupos terroristas del Departamento de Estado.
05-07-2018 | Fuente: abc.es
Muere un destacado comandante talibán en un bombardeo estadounidense
Las autoridades afganas han confirmado este miércoles la muerte de un destacado comandante del grupo Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), conocido como los talibán paquistaníes, en un bombardeo de un dron estadounidense en la provincia de Kunar (este). El portavoz del Ministerio de Defensa de Afganistán, Mohamad Radmanish, ha detallado en declaraciones a la emisora estadounidense Voice of America que el ataque fue llevado a cabo el martes, si bien ha declinado identificar al fallecido. Los medios locales han recogido que varios misiles impactaron en un complejo donde miembros del TTP participaban en una reunión. Entre las víctimas estaría Omar Rehman, alias «Ustad Faté», un comandante de operaciones del grupo. Por su parte, el portavoz de las fuerzas estadounidenses en el país, Martin O'Donnell, ha recalcado que «Estados Unidos sigue de forma incansable con sus esfuerzos antiterroristas contra Estado Islámico, Al Qaeda y otros grupos terroristas regionales e internacionales». El bombardeo ha sido llevado a cabo menos de un mes después de la muerte de los talibán paquistaníes, el mulá Fazlulá, en otro bombardeo del Ejército estadounidense en esta misma provincia. Los talibán paquistaníes anunciaron el 23 de junio al muftí Nur Wali Mehsud como nuevo líder y confirmaron así la muerte de su antecesor. Su muerte podría reducir la tensión entre Estados Unidos y Pakistán, a quien Washington acusa de acoger a las milicias insurgentes con presencia en Afganistán.
28-06-2018 | Fuente: elpais.com
Lafarge, imputada por supuesta complicidad con crímenes contra la humanidad
El gigante del cemento es sospechoso de financiar a grupos terroristas en Siria para mantener abierta su fábrica en ese país
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