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Noticias de generaciones

20-10-2020 | Fuente: abc.es
Los expresidentes de Uruguay Sanguinetti y Mujica renuncian al Senado
El expresidente de Uruguay José Mujica (2010-2015) presentó este martes su renuncia al Senado del país suramericano dejando como mensaje que «triunfar en la vida no es ganar, es levantarse y volver a empezar cada vez que uno cae». En su alocución durante una sesión extraordinaria de la Cámara Alta, en la que también renunció el exmandatario Julio María Sanguinetti (1985-1990 y 1995-2000), Mujica dijo que «el odio es fuego como el amor, pero el amor es creador y el odio nos destruye». «Yo tengo mi buena cantidad de defectos, soy pasional, pero en mi jardín hace décadas que no cultivo el odio, porque aprendí una dura lección que me impuso la vida, que el odio termina estupidizando, nos hace perder objetividad», agregó. Después de la intervención de los senadores Oscar Andrade y Mario Bergara (Frente Amplio, izquierda), Guillermo Domenech (Cabildo Abierto, derecha), Pablo Lanz (Partido Colorado, centroderecha) y Carlos Camy (Partido Nacional, centroderecha), Mujica tomó la palabra para agradecer lo «elogiosos» que habían sido con él. Un tiempo para irse «Hay un tiempo para llegar y un tiempo para irse en la vida», sentenció el exmandatario sobre su renuncia al escaño de senador, algo que ya había anunciado meses atrás y que ratificó en la jornada de las elecciones departamentales y municipales, celebradas el 27 de noviembre. «Me está echando la pandemia. Ser senador significa hablar con gente y andar para todos lados. El partido no se juega en los despachos y estoy amenazado por todos lados, por doble circunstancia: por vejez y por enfermedad inmunológica crónica», argumentó. Mujica apeló a la figura de Alejandro Atchugarry, político del Partido Colorado que ocupó su banca años atrás y fallecido en 2017, al que calificó de «símbolo de algo perdurable» que hay que conservar. «La bonhomía a pesar de las rispideces de este país que, a pesar de ser pequeño, debe huir de las grietas», indicó. El ya exsenador, cuyo lugar en la Cámara Alta ocupará Alejandro Sánchez, también del Frente Amplio, se refirió a la nueva época en la que le ha tocado vivir, dominada por la tecnología y descartó que piense en alguna sucesión -ya que muchos señalan a Sánchez y a Yamandú Orsi, intendente de Canelones, como sus «hijos políticos»-. «En política no hay sucesión, hay causas. Todos pasamos, algunas causas sobreviven y se tienen que transformar y lo único permanente es el cambio. La biología impone cambios, pero también tiene que haber una actitud de dar oportunidad a nuevas generaciones», señaló. El exguerrillero José Mujica fue elegido senador en las elecciones celebradas en octubre de 2019, pero ya había ocupado la banca en la Cámara Alta entre 2000 y 2005 y de 2015 a 2018. Además de ocupar la Presidencia de la República entre 2010 y 2015, fue ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca entre 2005 y 2008. .
19-10-2020 | Fuente: abc.es
La cúpula de la CDU no sintoniza con su base juvenil
La Casa Konrad Adenauer, sede de la CDU en Berlín, está quedando fuera de juego. Han tenido que ser las juventudes del partido, la Junge Union, las que organicen el único debate entre los candidatos para suceder a Merkel, celebrado este fin de semana, y del que ha salido ganador Friedrich Merz, el más a la derecha y de más edad de los tres competidores. Entre ellos no se encuentra, por otra parte, el preferido de las bases conservadoras, el actual ministro de Sanidad Jens Spahn. El tono y contenido del debate, completamente alejado del leguaje de la dirección de la CDU, en manos de Annegret Kramp-Karrenbauer, ponen en evidencia una distancia con las bases que puede acabar pasando una seria factura electoral. La Junge Union imprimió al debate una dinámica más propia de la retransmisión en Youtube de un videojuego que la que habitualmente asociamos a un debate electoral. Mientras los tres candidatos se atenían a un formato encorsetado, los «users» hacían preguntas, y los comentarios sobre la marcha los aportaban chavales recostados en un sofá y descalzos, que glosaban las respuestas de acuerdo a criterios como el respeto al medio ambiente o la novedad de las propuestas. Tanto el moderado Armin Laschet, presidente regional de Renania del Norte-Westfalia, como el liberal Friedrich Merz, viejo adversario político de Angela Merkel, evitaron criticar a Merkel, en un debate sin sangre. El exministro Norbert Röttgen se mantuvo en el previsible segundo plano, tras el que se entrevé un duelo a dos, a pesar de que la encuesta del Instituto Kantar, publicada también este fin de semana, dice que el 22% de las bases consideran como mejor candidato al ministro Spahn, que abandonó su candidatura a presidir el partido para ocuparse de la gestión de la pandemia. Solo un 19% prefiere a Merz y un 17% a Laschet. Con estos mimbres y Merkel en tiempo de descuento, sin un claro líder dispuesto para la sucesión, la CDU sigue en piloto automático y en el primer puesto en las encuestas. Si hoy hubiera elecciones, ganarían los cristianodemócratas con un 35% de los votos. Continuidad y experiencia como bandera Merz, lobo con piel de oveja y muy crítico durante años con la gestión de Merkel, dijo en el debate que la herencia de la Cancillería no debe «constituir una ruptura, sino una sucesión». Se concentró en temas económicos, lanzó alguna puyita a Bruselas y consideró «vital» no dejarle deudas a las «generaciones futuras». Laschet, por su parte, se apoyó en su experiencia de gobierno y recordó que «estoy en el cargo desde hace mucho tiempo», hablando de «combate diario» y mostrándose partidario de «modernizar» el partido. Röttgen se pegó al discurso de Laschet y aludió a asuntos internacionales, hasta el punto de parecer su futuro ministro de Exteriores. Y a todo esto, las encuestas desvelan que el candidato conservador más valorado para presentarse a las elecciones generales de 2021 no es ninguno de los nombrados hasta ahora, sino un hombre de otro partido. Markus Söder, presidente regional de Baviera y líder de la Unión Socialcristiana (CSU) , obtendría el 35% de los votos si hoy hubiera elecciones. El 52% de los alemanes considera a Söder «buen candidato», porcentaje que se eleva al 73% entre los habituales votantes de la CDU.
15-10-2020 | Fuente: marca.com
La batalla de las generaciones
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13-10-2020 | Fuente: as.com
Xbox Series X/S doblará el framerate de algunos juegos retrocompatibles como Fallout 4
La retrocompatibilidad con anteriores generaciones de Xbox añadirá además un efecto HDR automático en todos los juegos.
13-10-2020 | Fuente: abc.es
Reza Pahlavi: «El régimen de Irán ha convertido a Venezuela en un satélite»
El hijo mayor del último sha de Persia se define como un inmigrante más en la ciudad en la que hoy vive su exilio, Washington. Reza Pahlavi (Teherán, 1960) acaba de hacer algo poco común en un heredero a la corona de un país milenario como es Irán: ha emitido un comunicado llamando a la desobediencia civil para derrocar la dictadura religiosa de los ayatolás en su país. Recibe a ABC en plena pandemia, en una terraza desde la que a lo lejos se adivinan las chimeneas y el mástil de la Casa Blanca, el centro de poder mundial desde el que se han tomado algunas de las decisiones más trascendentes para Irán en el pasado medio siglo. ¿Por qué llama ahora a la desobediencia civil en su país? Porque es mucho menos costoso tratar de lograr un cambio evitando el conflicto y la violencia, que otros escenarios que rara vez terminan con un resultado democrático. Y mucha sangre derramada crea heridas a largo plazo que las sociedades llevarán consigo durante al menos un par de generaciones antes de que las cosas se normalicen. Y la importancia de la no violencia, que de nuevo ha sido siempre mi propuesta, es porque creo que es uno de los factores más útiles cuando los ciudadanos de un país se enfrentan a una dictadura brutal o un sistema totalitario. ¿Es la transición española un modelo para usted? Recuerdo muchas reuniones que tuve en los 80, en particular con el Rey Juan Carlos, y con algunos invitados suyos, como Kyril de Bulgaria, que terminó siendo primer ministro de su país después de los cambios experimentados en ese país. Son diferentes modelos. De todos modos, no sé qué decidirían los iraníes como sistema propio. Yo creo que mi misión es asegurarme de que lleguemos al día de los referendos en los que la gente decidirá lo que quiere. No me he ofrecido como voluntario para cargo alguno. No quiero tener en el futuro ningún cargo formal. Prefiero ser un defensor del pueblo, a solas. ¿Entonces no quiere papel alguno? Mi papel es seguir animando a las fuerzas prodemocráticas de mi país a trabajar juntas por un objetivo común, de la forma más eficaz posible, haciendo de Irán nuestra prioridad y entendiendo muy bien que en algún momento habrá diferencias de opinión. Pero en esta etapa, lo principal es crear instituciones, que no las hay. «Es un error pensar que el régimen todavía puede cambiar de conducta, no lo hará» ¿Cuáles cree que son las prioridades para los iraníes en este momento? Una de ellas creo que es dejar atrás la humillación propia de las naciones que fueron víctimas de muy malas decisiones o comportamientos de sus respectivos gobiernos. Como muchos japoneses o alemanes tras la II Guerra Mundial, italianos tras Mussolini, españoles tras Franco, sudafricanos tras el apartheid, los iraníes tienen la sensación de humillación porque su imagen se ha empañado como nación. Muchos seguro se sienten humillados porque se les identifica como terroristas, se les trata como parias. No es culpa suya. Debemos ayudarles a encontrarse a sí mismos. Cuando el pueblo reclama sus derechos, también necesita las estructuras adecuadas de liderazgo y organización, lo que no es fácil de lograr bajo regímenes muy represivos. Entonces insiste que usted no aspira a tener un cargo en ese futuro Irán. Mi objetivo es no centrarme en los individuos, sino en las instituciones. No tengo problema si mañana, la gente todavía insiste en decir que tal vez necesiten un líder simbólico por encima de refriegas, que suele ser lo que se supone que los monarcas constitucionales representan. El hijo del sha, en una imagen de archivo - ABC ¿Qué le parecen llamamientos como los que se ha escuchado a políticos socialistas europeos, como José Luis Rodríguez Zapatero, de crear una «alianza de civilizaciones» con el irán de los ayatolás? Hasta el día de hoy, lamentablemente todavía hay algunos en Occidente que piensan que se puede lograr un cambio de conducta en el régimen. Sea mayor o menor el grado de presión y sanciones al régimen, este no puede cambiar inherentemente su comportamiento porque en el momento en que lo hace, ya no es lo que es. Ellos siempre intentan jugar el mismo juego, con la esperanza de que alguna administración en un país sea más débil que la anterior y, por lo tanto, los presione menos. Juegan a dividir, como tan bien lo han hecho todos estos años. Occidente tiene que entender que la gente en Irán quiere completar ellos mismos el cambio de sistema. ¿Qué cree que busca el régimen con el apoyo prestado recientemente al chavismo en Venezuela? Si nos fijamos en los estatutos de la Guardia Revolucionaria y en la filosofía general del régimen, su prioridad es exportar la revolución. Exportar significa más allá de sus fronteras, ¿no es así? No están contentos con tener una revolución solo para ellos. No es Corea del Norte, aislada en sí misma. Los norcoreanos no intentan exportar una ideología comunista. Para el régimen en Irán, Venezuela sería un satélite. Ya no es solo Hizbolá en Líbano o Siria. Su presencia ya se deja notar en el continente americano. No solo los iraníes se ven perjudicados. También son los sirios. También los iraquíes, los libaneses y, por supuesto, los venezolanos, como los colombianos y cubanos. Saben muy bien que quieren plantarse donde puedan incomodar a EE.UU. y a Europa.
10-10-2020 | Fuente: abc.es
Armenia y Azerbaiyán acuerdan una tregua bajo la mediación de Rusia
Con la presencia del ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, en calidad de mediador, los jefes de las diplomacias de Armenia y Azerbaiyán, , Zograb Mnatsakanián y Ceyhún Bairámov, acordaron esta madrugada en Moscú un alto el fuego en los enfrentamientos armados que estallaron el pasado 27 de septiembre en Nagorno Karabaj. La tregua comienza hoy sábado a partir de las doce del mediodía con fines «humanitarios» y, tal y como explicó Lavrov en una breve intervención ante la prensa, tendrá como objetivo «intercambiar prisioneros de guerra, otras personas y los cuerpos de los muertos según los criterios del Comité de la Cruz Roja Internacional». Según sus palabras, las partes enfrentadas se comprometieron además a celebrar «negociaciones sustanciales para lograr rápidamente una solución pacífica» bajo el patrocinio del Grupo de Minsk de la OSCE, presidido por Francia, EE.UU. y Rusia. Los «parámetros específicos» de la aplicación del alto el fuego deberán todavía negociarse, entre ellos la duración que deberá tener la tregua. La reunión empezó ya con mucho retraso y llegó a temerse incluso que pudiese cancelarse. Duró más de 10 horas. La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, escribió en su cuenta de Facebook que las «negociaciones han sido maratónicas» y calificó a Lavrov de «maestro». La iniciativa de realizar el actual intento de reconducir el conflicto ha partido del presidente Vladímir Putin. Lo cierto es que, mientras Mnatsakanián y Bairámov volaban hacia la capital rusa, el presidente azerbaiyano, Ilham Alíev, hizo unas declaraciones que caldearon el ambiente previo al inicio del encuentro. Reiteró en un discurso televisado a la nación que su país se propone «recuperar los territorios ocupados -por los armenios- de cualquier manera» y que ahora «les estamos dando una última oportunidad de retirar las tropas y volver a las negociaciones». Según sus palabras, Nagorno Karabaj «sí tiene una solución militar». «Hemos escuchado reiteradamente a mediadores y responsables de organizaciones internacionales que el conflicto no tiene solución militar y yo decía que no estaba de acuerdo con esta tesis y tenía razón», prosiguió. Pero, añadió Alíev, «¿Cómo se está resolviendo ahora la cuestión? ¿No por medios militares? Se está resolviendo precisamente por medios militares». A su juicio, «primero deben ir la vía militar y luego la política», ya que, subrayó, «el antiguo status quo ya no está vigente, lo he cambiado yo (..) tampoco existe la línea de contacto, la hemos roto». Explicó que las defensas construidas por los armenios en Nagorno Karabaj en los últimos 30 años «han caído porque nadie puede hacer nada ante un soldado azerbaiyano. No volverá a haber otra línea de contacto». Llegado a este punto, Alíev aseguró que su Ejército es más poderoso y está mejor preparado que el armenio y afirmó que sus unidades continúan avanzando. Habló de la toma de Hadrut, localidad de 4.000 habitantes dentro de Nagorno Karabaj. Ya el miércoles, el presidente de Azerbaiyán dijo que su país «volverá a la mesa de negociación cuando finalice la actual fase de confrontación armada». Alíev cree que «el arreglo político del conflicto de Nagorno Karabaj debe contar con las garantías de las principales potencias mundiales». El primer mandatario azerbaiyano considera que «Rusia y Turquía deberán ser los mediadores en la etapa posterior al conflicto. Por su parte, el primer ministro armenio, Nikol Pashinián declaró ayer que «somos fieles al principio del arreglo pacífico del conflicto en Nagorno Karabaj y estamos preparados para reanudar el proceso de paz en concordancia con las declaraciones hechas en los últimos días por los presidentes y ministros de Asuntos Exteriores de los países copresidentes del Grupo de Minsk de la OSCE». Pashinián habló así en el curso de una reunión de primeros ministros de los países de la Unión Económica Eurasiática, que se celebró ayer en Ereván y a la que asistió también el jefe del Gobierno ruso, Mijaíl Mishustin. Según Pashinián, Nagorno Karabaj «está al borde de una catástrofe humanitaria (..) hay una agresión en curso contra los armenios». En una entrevista difundida el jueves por la cadena Euronews, el primer ministro armenio dijo que «se podría resolver el problema de Nagorno Karabaj alcanzando un compromiso entre las partes, pero Azerbaiyán prefiere recurrir a la fuerza». Según su opinión, «es hora de solucionar este conflicto de una vez para que no le tengan que heredar las nuevas generaciones». Sobre el terreno, ayer se recrudecieron los combates y los bombardeos, especialmente en el flanco sur del disputado enclave.
09-10-2020 | Fuente: abc.es
El Kremlin sienta a Armenia y Azerbaiyán a negociar un alto el fuego
Con la presencia del ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, en calidad de mediador, los jefes de las diplomacias de Armenia y Azerbaiyán, Zograb Mnatsakanián y Ceyhún Bairámov, intentaban ayer en Moscú alcanzar un alto el fuego en los enfrentamientos armados que estallaron el pasado 27 de septiembre en Nagorno Karabaj. Mientras, sobre el terreno se recrudecían los combates, especialmente en el flanco sur del disputado enclave. Como señaló el presidente ruso, Vladímir Putin, al convocar las «consultas», se trata de establecer una tregua «humanitaria» para llevar a cabo un intercambio de los soldados muertos en los combates y los prisioneros. La reunión empezó ya con mucho retraso y llegó a temerse incluso que pudiese cancelarse. Lo cierto es que, mientras Mnatsakanián y Bairámov volaban hacia la capital rusa, el presidente azerbaiyano, Ilham Alíev, hizo unas declaraciones que caldearon el ambiente previo al inicio del encuentro. Reiteró en un discurso televisado a la nación que su país se propone «recuperar los territorios ocupados -por los armenios- de cualquier manera» y que ahora «les estamos dando una última oportunidad de retirar las tropas y volver a las negociaciones». Según sus palabras, Nagorno Karabaj «sí tiene una solución militar». «Hemos escuchado reiteradamente a mediadores y responsables de organizaciones internacionales que el conflicto no tiene solución militar y yo decía que no estaba de acuerdo con esta tesis y tenía razón», prosiguió. Pero, añadió Alíev: «¿Cómo se está resolviendo ahora la cuestión? ¿No por medios militares? Se está resolviendo precisamente por medios militares». A su juicio, «primero deben ir la vía militar y luego la política», ya que, subrayó, «el antiguo status quo ya no está vigente, lo he cambiado yo (..) tampoco existe la línea de contacto, la hemos roto». Explicó que las defensas construidas por los armenios en Nagorno Karabaj en los últimos 30 años «han caído porque nadie puede hacer nada ante un soldado azerbaiyano. No volverá a haber otra línea de contacto». Proceso de paz Llegado a este punto, Alíev aseguró que su Ejército es más poderoso y está mejor preparado que el armenio y afirmó que sus unidades continúan avanzando. Habló de la toma de Hadrut, localidad de 4.000 habitantes dentro de Nagorno Karabaj. Ya el miércoles, el presidente de Azerbaiyán dijo que su país «volverá a la mesa de negociación cuando finalice la actual fase de confrontación armada». Alíev cree que «el arreglo político del conflicto de Nagorno Karabaj debe contar con las garantías de las principales potencias mundiales». El primer mandatario azerbaiyano considera que «Rusia y Turquía deberán ser los mediadores en la etapa posterior al conflicto». Por su parte, el primer ministro armenio, Nikol Pashinián declaró ayer que «somos fieles al principio del arreglo pacífico del conflicto en Nagorno Karabaj y estamos preparados para reanudar el proceso de paz en concordancia con las declaraciones hechas en los últimos días por los presidentes y ministros de Asuntos Exteriores de los países copresidentes del Grupo de Minsk de la OSCE». Pashinián habló así en el curso de una reunión de primeros ministros de los países de la Unión Económica Eurasiática, que se celebró ayer en Ereván y a la que asistió también el jefe del Gobierno ruso, Mijaíl Mishustin. Según Pashinián, Nagorno Karabaj «está al borde de una catástrofe humanitaria (..) hay una agresión en curso contra los armenios». En una entrevista difundida el jueves por la cadena Euronews, el primer ministro armenio dijo que «se podría resolver el problema de Nagorno Karabaj alcanzando un compromiso entre las partes, pero Azerbaiyán prefiere recurrir a la fuerza». Según su opinión, «es hora de solucionar este conflicto de una vez para que no le tengan que heredar las nuevas generaciones». La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, manifestó el jueves que «Rusia, tanto individualmente como dentro del Grupo de Minsk de la OSCE, está desplegando esfuerzos para lograr el cese inmediato del fuego y crear condiciones para la reanudación de un proceso negociador». Mediadores de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) tanteaban por primera vez el jueves en Ginebra la posibilidad de buscar una fórmula para detener las hostilidades en Nagorno Karabaj de forma definitiva.
09-10-2020 | Fuente: abc.es
Los ministros de Exteriores de Armenia y Azerbaiyán se reúnen hoy en Moscú a petición de Putin
El presidente Vladímir Putin ha conseguido convencer a las dos partes contendientes en el conflicto de Nagorno Karabaj, Armenia y Azerbaiyán, a que envíen hoy a Moscú a sus ministros de Exteriores para celebrar «consultas» sobre los enfrentamientos armados que estallaron el pasado 27 de septiembre. Así lo asegura el Ministerio de Exteriores ruso. Putin dijo ayer que «por motivos humanitarios» urge un alto el fuego que permita un intercambio de los cuerpos de los soldados muertos en ambos bandos y de los prisioneros. Para posibilitar ese cese de las hostilidades, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha organizado el encuentro de hoy en la capital rusa con sus colegas armenio y azerbaiyano, Zograb Mnatsakanián y Ceyhún Bairámov, que han confirmado ya su asistencia a la reunión. Cese del fuego La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, ya adelantó ayer que «estamos estudiando la posibilidad de organizar en Moscú conversaciones entre los ministros de Exteriores de Armenia y Azerbaiyán». Aseguró que «Rusia, tanto individualmente como dentro del Grupo de Minsk de la OSCE, está desplegando esfuerzos para lograr el cese inmediato del fuego y crear condiciones para la reanudación de un proceso negociador». Mediadores de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) tanteaban por primera vez ayer en Ginebra la posibilidad de buscar una fórmula para detener las hostilidades en Nagorno Karabaj de forma definitiva. Sin embargo, las posturas parecen irreconciliables. En sendas declaraciones a los medios de comunicación, el primer ministro armenio, Nikol Pashinián, y el presidente azerbaiyano, Ilham Alíev, se intercambiaron ayer reproches y amenazas. Alíev volvió a ser categórico, exigió una vez más a Armenia que «retire de inmediato sus tropas de Nagorno Karabaj». El presidente azerbaiyano avisó además ante las cámaras del canal Euronews de que «el embargo sobre la venta de armas a Azerbaiyán decretado por algunos países no nos va a crear ningún problema». Pashinián, por su parte, dijo también a Euronews que «se podría resolver el problema de Nagorno Karabaj alcanzando un compromiso entre las partes, pero Azerbaiyán prefiere recurrir a la fuerza». Según su opinión, «es hora de solucionar este conflicto de una vez para que no le tengan que heredar las nuevas generaciones». Mientras tanto, los combates y bombardeos continúan sobre el terreno.
09-10-2020 | Fuente: abc.es
Rusia se esfuerza en parar el conflicto de Nagorno Karabaj pero los enfrentamientos no cesan
Mientras ayer en Ginebra mediadores de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) tanteaban por primera vez la posibilidad de buscar una fórmula para detener las hostilidades en Nagorno Karabaj, sobre el terreno continuaron los bombardeos y los enfrentamientos armados en distintos puntos del perímetro del disputado enclave. En sendas declaraciones a los medios de comunicación, el primer ministro armenio, Nikol Pashinián, y el presidente azerbaiyano, Ilham Alíev, se intercambiaron reproches y amenazas al tiempo que Rusia, Francia y EE.UU., los tres países que presiden el Grupo de Minsk de la OSCE, intentan con escaso éxito organizar conversaciones para reconducir el conflicto y llevarlo al terreno diplomático. Alíev volvió ayer a ser taxativo, exigió una vez más a Armenia que «retire de inmediato sus tropas de Nagorno Karabaj». El presidente azerbaiyano avisó además ante las cámaras del canal Euronews de que «el embargo sobre la venta de armas a Azerbaiyán decretado por algunos países no nos va a crear ningún problema». Pashinián, por su parte, dijo también a Euronews que «se podría resolver el problema de Nagorno Karabaj alcanzando un compromiso entre las partes, pero Azerbaiyán prefiere recurrir a la fuerza». Según su opinión, «es hora de solucionar este conflicto de una vez para que no le tengan que heredar las nuevas generaciones». Por ahora, sin embargo, las que hablan son las bombas. El Ejército azerbaiyano bombardeó hoy la catedral de Shusha, en Nagorno Karabaj, e hirió a tres periodistas, uno de ellos de nacionalidad rusa, que se encuentran en estado grave. Stepanakert, la capital del enclave, también sufrió otra lluvia de proyectiles. Por su lado, el Ministerio de Defensa azerbaiyano lanzó más acusaciones contra las fuerzas karabajíes de atacar localidades fuera de Nagorno Karabaj, hoy, según Bakú, los obuses llegaron al distrito de Barda. La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, aseguró ante la prensa que «estamos estudiando la posibilidad de organizar en Moscú conversaciones entre los ministros de Exteriores de Armenia y Azerbaiyán con participación de los copresidentes del Grupo de Minsk de la OSCE». Según sus palabras, «Rusia tanto individualmente como dentro del Grupo de Minsk está desplegando esfuerzos para lograr el cese inmediato del fuego y crear condiciones para la reanudación de un proceso negociador». Pero Alíev insiste en que habrá conversaciones solamente después de que Azerbaiyán recupere su territorio.
20-09-2020 | Fuente: abc.es
La batalla política por la renovación del Supremo de EE.UU. es cosa de mujeres
La resaca de la muerte de Ruth Bader Ginsburg, la juez del Tribunal Supremo e icono progresista de EE.UU., ofreció este fin de semana imágenes de la brecha que separa al país. En la escalinata del alto tribunal, en Washington, o en la acera de la casa en la que Ginsburg creció en Brooklyn, se alargaban las vigilias, con tono sombrío, iluminadas con velas, cantos de «Amazing Grace» y carteles que decían «Respetad su deseo», en referencia al último llamamiento de la juez: que su reemplazo se elija después de la elección del 3 de noviembre. En los mítines de Trump, eléctricos, como en el de la noche del domingo en Fayetteville (Carolina del Norte), es otra historia. Los entusiastas del presidente han encontrado un nuevo cántico, que dominará el resto de la campaña electoral: «Fill the seat», «Ocupa la vacante», coreaban. La renovación del Senado es una batalla política de altos vuelos (el tribunal tiene un peso enorme en la configuración del país) que impacta de lleno en las elecciones. Los republicanos, que controlan la presidencia y el Senado ?los dos órganos decisivos en la elección de jueces?, tienen una oportunidad de oro para reforzar la línea conservadora del tribunal y perpetuarla durante muchos años (los jueces del Supremo son cargos vitalicios). En esta guerra, las primeras protagonistas son mujeres. Lo fue Ginsburg, despedida ?tanto por demócratas como republicanas? como una figura reverenciada en los progresos por la igualdad de género. Pero lo será también su sustituta, según ha reconocido Trump, que busca nominar y confirmar con rapidez a la nueva juez. Un proceso en el que el primer obstáculo serán, de nuevo, son dos mujeres, dos defectoras republicanas en el Senado. Trump aseguró el domingo que el reemplazo de Ginsburg será, «con mucha probabilidad», una mujer. Es una decisión que se esperaba. Elegir a un hombre hubiera exacerbado todavía más los ánimos del electorado demócrata, que amenaza con una movilización que expulse a Trump de la Casa Blanca y devuelva la mayoría en el Senado a los demócratas. La elección de una mujer acerca al presidente a un electorado clave: el de las mujeres suburbanas, de corte moderado, en estados decisivos, que podrían optar por inclinarse por el centrismo del candidato demócrata, Joe Biden. Las dos favoritas son dos juezas conservadoras, Amy Coney Barrett y Barbara Lagoa. El presidente dijo que ambas podrían hacer un trabajo magnífico y que son «muy respetadas». Las dos candidatas de Trump Amy Barret, conservadora de libro Con Barrett, Trump daría otro regalo al electorado conservador que le aupó en 2016. Asistente de Antonin Scalia -referente judicial conservador-, madre de siete, creyente y con posibilidad de dar la vuelta a la regulación del aborto. Sería, además, la jueza más joven del tribunal (48 años), lo que aseguraría esa impronta ideológica durante generaciones. Barbara Lagoa, gancho hispano Además de un historial judicial de enjundia -fue elegida el año pasado para la instancia inferior al Supremo con el beneplácito de los demócratas-, Lagoa aporta un activo a corto plazo: es de Florida y de origen cubano, en un momento en el que Trump necesita ganar ese estado y mejorar en el voto hispano. Cuatro defecciones En el Senado, que deberá confirmar la nominación de Trump, la mayoría ajustada de los republicanos les permite solo cuatro defecciones. Las dos primeras han sido mujeres, dos de las republicanas más moderadas de la cámara alta, Lisa Murkowski (Alaska) y Susan Collins (Maine). Ambas han asegurado que respetarán el precedente de 2016, cuando los republicanos, también con mayoría en el Senado, bloquearon durante ocho meses a un juez nominado para el Supremo porque era un año de elección presidencial. Ahora, a 43 días días de la elección, y empezando por su líder, Mitch McConnell, han cambiado de opinión. Los republicanos justifican el bandazo en que la situación es ahora distinta -el presidente y el Senado eran de distinto color político, al contrario que ahora-, aunque hace cuatro años esa no fue la explicación que se dio. Algunos, como Lindsay Graham, han tenido que comerse sus palabras. En 2016 dijo con claridad que se podrán «utilizar mis palabras contra mí», cuando defendió que si hay un presidente republicano y hay una vacante en el último año de su primer mandato habría que esperar a las elecciones. Murkowski, al contrario, defendió ayer que «debe aplicarse el mismo estándar» que se utilizó en 2016. En la víspera, Collins dijo que, igual que los republicanos defendieron hace cuatro años, el presidente elegido en las elecciones debería ser quien elija al nominado. Con ellas dos no basta. Mitt Romney, un senador crítico con Trump, podría sumarse al grupo. Algún otro, como Charles Grassley, dijo recientemente, pero antes de que muriera Ginsburg, que habría que esperar. Está por ver si también cambiará de opinión.
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