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Noticias de g-20

27-11-2020 | Fuente: abc.es
Loujain, la defensora de la mujer a la que tratan como terrorista en Arabia Saudí
Loujain al-Hathloul se ha convertido en el rostro más célebre de las víctimas de la represión saudí contra las activistas que luchan por los derechos de las mujeres en el reino. La joven de 31 años, encarcelada desde 2018, compareció ante la justicia para ser informada de que su caso pasa a ser competencia del Tribunal Penal Especial del país, el organismo que se encarga habitualmente de los delitos relacionados con el terrorismo y la seguridad nacional. En la misma semana en la que Riad acogió la cumbre del G-20 y cuando se esperaba algún gesto de clemencia de la casa real con los activistas detenidos debido, la respuesta fue más mano dura. «Parecía muy débil, temblaba todo el tiempo y su voz era muy baja», así vieron los familiares a Loujain, que lleva un mes en huelga de hambre en señal de protesta por la situación que atraviesa. Nacida en la ciudad costera de Yeda, en 2014 ya permaneció 73 días encarcelada tras haber intentado cruzar en coche la frontera entre Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí. En la primavera de 2018 fue arrestada junto a otras diez activistas, justo unos días antes de que el príncipe Mohamed Bin Salman (MBS) promulgara una ley que permitía conducir a las mujeres, algo por lo que ellas llevaban años luchando. Organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional (AI) calificaron el proceso de «farsa» y denunciaron que «pone de manifiesto la hipocresía sobre el empoderamiento de las mujeres». Según AI, la transferencia el caso al Tribunal Penal Especial es «inquietante» ya que se trata de «una institución utilizada para silenciar la disidencia y tristemente famosa por dictar largas penas de prisión tras juicios con graves deficiencias. Es una señal más de que las afirmaciones de Arabia Saudí de que está introduciendo reformas sobre los derechos humanos son una farsa». La hermana de la activista, Lina, lamentó ante los medios que la decisión «no tiene sentido porque el anterior tribunal llevaba ya un año y ocho meses con el caso». Human Rights Watch (HRW) compartió el mismo criterio que AI y señaló que «todo esto es una farsa. El sistema legal del reino no es justo. Loujain debe ser puesta en libertad», en palabras de su número dos para Oriente Medio, Adam Coogle. Condena internacional En marzo de 2019, 36 países, entre ellos los 28 miembros de la UE en bloque, secundaron en el Consejo de derechos Humanos de la ONU una condena sin precedentes contra la deriva autoritaria de Arabia Saudí y alertaron del «uso de la ley antiterrorista y otras normativas de seguridad nacional contra individuos que ejercen pacíficamente sus derechos y libertades». El reino no se inmutó por esta condena ya que contaba con el respaldo firme de Donald Trump, pero el relevo en la Casa Blanca puede acarrear cambios en la relación entre Washington y Riad. El nuevo secretario de Estado elegido por Jope Bien, Antony Blinken, concedió a la cadena CBS en mayo una entrevista en la que adelantó que en caso de victoria en las urnas «revisaremos con el gobierno de Arabia Saudí, al que el presidente Trump básicamente ha dado un cheque en blanco para seguir un conjunto de políticas desastrosas, incluida la guerra en Yemen, pero también el asesinato de Jamal Khashoggi y la represión doméstica».
20-11-2020 | Fuente: abc.es
El doble objetivo de Biden ante el G-20: mantener la presión a China y recuperar la confianza de sus socios
La reunión del G-20 arranca este sábado en Arabia Saudí con la mirada puesta en EE.UU. La transición política convulsa en la primera potencia mundial será imposible de ignorar en el encuentro. Donald Trump no reconoce los resultados de las elecciones presidenciales y su derrota frente a Joe Biden . El presidente de EE.UU. ha emprendido una batalla en los juzgados -sin apenas ningún logro- y en la opinión pública -con mucho más éxito entre sus seguidores- por retratar las elecciones presidenciales como un «fraude masivo» y un «robo». Muchos de los socios de EE.UU., sin embargo, dan por hecha la transición de la Administración Trump a la Administración Biden. Tras su victoria electoral el pasado 3 de noviembre, el presidente.. Ver Más
20-11-2020 | Fuente: abc.es
Cumbre del G-20: Von der Leyen confía en una mayor colaboración de EE.UU. tras la victoria de Biden
La Unión Europea y la próxima presidencia del G-20, que recaerá en Italia, organizarán el próximo año una cumbre global sobre salud con el objetivo de preparar los sistema de salud para futuras pandemias, anunció este viernes la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula Von der Leyen. «El mundo tiene que estar mejor preparado para preparar a la humanidad para futuras pandemias. Tenemos que aprender lecciones. Tenemos que trabajar juntos más allá de la actual pandemia de coronavirus», aseguró Von der Leyen en una conferencia de prensa en Riad previa a la cumbre de líderes del G-20, que organiza Arabia Saudí. «Para apoyar estos esfuerzos la Unión Europea será coanfitriona el próximo año de una cumbre global sobre salud junto con la presidencia Italiana del G-20», añadió. Von der Leyen no dio fechas ni mayores detalles sobre esta cita, pero afirmó que en esta misión de prepararse para epidemias globales venideras «la Organización Mundial de la Salud (OMS) debería jugar un papel de liderazgo». Además, confió en una mayor colaboración de Estados Unidos en este sentido tras la reciente victoria de Joe Biden en las elecciones presidenciales de ese país. «Aunque EE.UU. se ha resistido a comprometerse en este ámbito hasta ahora, tengo muchas esperanzas de que con la elección del nuevo presidente esto cambiará», indicó la dirigente europea. «De hecho, la próxima Administración ya se ha comprometido a incrementar la cooperación internacional, incluido el ámbito de la salud», sostuvo. Cuestionada sobre qué recomendará la Unión Europea sobre el uso del antiviral remdesivir en pacientes de Covid-19 hospitalizados, después de que la OMS lo desaconsejara, Von der Leyen, se limitó a señalar que corresponderá a los científicos tomar una decisión al respecto. Sobre el Brexit ha dicho que la ronda de negociaciones entre Bruselas y Londres ha dado lugar a un «mayor progreso» en capítulos importantes de estas conversaciones, aunque «aún queda para llegar a la línea de meta». «Tras unas semanas complicadas con un progreso muy lento, hemos visto en los últimos días un mayor avance, más movimiento, en los asuntos importantes. Esto es bueno», explicó Von der Leyen durante una rueda de prensa, en la que no dio, sin embargo, ninguna indicación de cuánto tiempo podría ser necesario para cerrar un acuerdo. En concreto, señaló que se han hecho algunos avances en la cuestión de ayudas de Estado dentro del capítulo de la competencia justa, una de las áreas que, junto al sector pesquero y la gobernanza del acuerdo, supone los últimos obstáculos para consensuar el pacto final.
20-11-2020 | Fuente: abc.es
AI denuncia la «descarada hipocresia» de Arabia Saudí cuando habla de empoderar a las mujeres
Con motivo de la cumbre del G-20 que se celebra este fin de semana de forma virtual desde Riad, Amnistía Internacional (AI) ha lanzado una campaña a nivel mundial con el fin de alertar a los líderes que participen en esta cita -que se celebrará de manera virtual debido a Covid-19- para que «no se dejen engañar» respecto a uno de los puntos que ocupan la agenda de la cumbre, el empoderamiento de las mujeres. En la página web oficial del G-20, que preside Arabia Saudí justifican la inclusión de este punto de la siguiente manera: «Abordar las desigualdades sociales y económicas persistentes entre hombres y mujeres no solo es crucial para la forma en que las mujeres viven, trabajan y prosperan, sino que también es un motor fundamental del desarrollo sostenible. Dar rienda suelta al acceso de las mujeres a las oportunidades es parte integral de todas las dimensiones del crecimiento sostenible e inclusivo y ayudará a las mujeres a alcanzar su máximo potencial en el siglo XXI. La presidencia saudí del G-20 está firmemente comprometida a mantener el impulso construido durante las presidencias anteriores del G-20 y a lograr avances concretos para empoderar a las mujeres y las niñas, en consonancia con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 5». La ONG ha pedido a los líderes mundiales que llamen la atención de las autoridades saudíes «por su descarada hipocresía sobre los derechos humanos», en general, y en particular hacia las mujeres. Mientras Arabia Saudí parece preocuparse por el bienestar y el empoderamiento femenino, en su país, denuncia AI, «las activistas que encabezaron campañas a favor de los derechos de las mujeres se consumen en prisión o se enfrentan a su juicio».<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="en" dir="ltr">Saudi gov is hosting <a href="https://twitter.com/hashtag/G20RiyadhSummit?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#G20RiyadhSummit</a> on Nov 21 with <a href="https://twitter.com/hashtag/G20leaders?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#G20leaders</a> to strengthen diplomatic &amp; economic ties &amp; fulfill <a href="https://twitter.com/hashtag/MBS?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#MBS</a>?s <a href="https://twitter.com/hashtag/Vision2030?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#Vision2030</a>. This shouldn&#39;t happen at the expense of these jailed women activists! <a href="https://twitter.com/hashtag/UnmuteSaudiVoices?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#UnmuteSaudiVoices</a><br>Call for their freedom ?? <a href="https://t.co/mYPQnBgclQ">https://t.co/mYPQnBgclQ</a> <a href="https://t.co/ENJTfV4MHx">pic.twitter.com/ENJTfV4MHx</a></p>&mdash; Amnesty MENA (@AmnestyMENA) <a href="https://twitter.com/AmnestyMENA/status/1329424210138193922?ref_src=twsrc%5Etfw">November 19, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> En los últimos años, las autoridades saudíes han tratado de mejorar su imagen mediante costosas campañas de relaciones públicas en las que se presenta al príncipe heredero, Mohammed bin Salman, como reformista (una imagen que quedó seriamente deteriorada con el asesinato de Jamal Khashoggi). Una de las medidas tuvo lugar en junio de 2018, cuando se levantó la prohibición de conducir para las mujeres. La decisión fue ampliamente publicitada, presentándose ante el mundo como una muestra de la apertura y modernización del Reino. Para muchos organismos, se trataba, sin embargo, de un lavado de cara, como lo demuestra que dos años después de aprobar esta medida, sigan en prisión o a la espera de juicio algunas de las activistas que fueron encarceladas por defender el derecho a conducir. Ese es el caso de Loujain al-Hathloul, una de las defensoras saudíes más activas en la lucha por lograr este derecho. Fue detenida en una oleada de represión en mayo de 2018 contra quienes hacían campaña en favor de los derechos de las mujeres. Loujain al-Hathloul ya había sido detenida anteriormente en 2014 y había permanecido recluida 73 días, según documentó AI. Tras su liberación siguió haciendo campaña contra la prohibición de conducir y contra el sistema de tutela masculina, otra de las limitaciones y violación de derechos fundamentales a los que se enfrentan las mujeres, antes de ser detenida de nuevo en mayo de 2018. La activista Loujain al-Hathloul - AFP Loujain al-Hathloul lleva en huelga de hambre desde el 26 de octubre, como protesta por la negativa de las autoridades a permitirle un contacto regular con su familia. Según los informes a los que ha tenido acceso AI, «se encuentra débil y agotada, y crece la preocupación por su salud». Aprovechando la cumbre del G-20, la ONG ha instado a los mandatarios a pedir la liberación «inmediata e incondicional» de Loujain al-Hathloul, y también la de otras activistas encarceladas en 2018, como Nassima al-Sada, que hizo campaña por los derechos civiles y políticos de las mujeres; Samar Badawi, por defender el derecho de las mujeres a conducir; la bloguera Nouf Abdulaziz, por escribir sobre derechos humanos, y Maya?a al-Zahrani, por pedir su liberación en un blog. Según AI, «las cinco mujeres permanecen detenidas; algunas han sido sometidas a tortura o malos tratos y han sido recluidas en régimen de aislamiento». Auténticas reformistas «Para las autoridades saudíes, la cumbre del G-20 es un punto crítico: es el momento en el que pueden promover ante el mundo su agenda de reformas, y mostrar que su país está abierto a hacer negocios. Mientras tanto, las auténticas reformistas de Arabia Saudí están entre rejas», afirma Lynn Maalouf, directora regional adjunta de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África. «En lugar de seguir la corriente al embellecido discurso del Gobierno saudí, los líderes del G-20 deben aprovechar esta cumbre para defender a las valientes activistas cuyo auténtico compromiso para con el empoderamiento de las mujeres les ha costado la libertad.» En 2016, príncipe heredero Mohamed bin Salmán presentó Visión 2030, un programa de reformas económicas y sociales con el que Arabia Saudí pretende diversificar su economía y superar su dependencia del petróleo. El programa también busca procurar más oportunidades a las mujeres y a los jóvenes. Entre los objetivos de este programa estaría el de proporcionar empleo a un millón de mujeres antes de 2030, según explicó el pasado verano Mishaal Al-Balawi, jefe de la división de derechos humanos en la misión del Reino ante Naciones Unidas, en el marco de una reunión sobre la discriminación de la mujer, en el Consejo de Derechos Humanos.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Nacer mujer en Arabia Saudí supone tener menos derechos que los hombres. Así funciona el sistema de ?tutela? masculina, que controla y limita su libertad.<a href="https://twitter.com/hashtag/FreeSaudiWomen?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#FreeSaudiWomen</a> <a href="https://twitter.com/hashtag/G20?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#G20</a> <a href="https://t.co/UvSry4xUMH">https://t.co/UvSry4xUMH</a></p>&mdash; Amnistía Internacional España (@amnistiaespana) <a href="https://twitter.com/amnistiaespana/status/1329477504806031360?ref_src=twsrc%5Etfw">November 19, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> En dicho encuentro, Al-Balawi señaló que tanto Visión 2030 como el Programa Nacional de Transformación 2020 han colocado el empoderamiento de las mujeres entre sus prioridades más importantes. «El Reino ha prohibido la discriminación contra las mujeres en el empleo, ha garantizado la igualdad de salarios de las mujeres con los hombres y ha aumentado la conciencia sobre la importancia de la participación de las mujeres en el mercado laboral». Sin embargo, para las activistas saudíes estas medidas son insuficientes, de ahí que hayan presentado como respuesta una «Visión popular de reforma», en la que exponen trece cuestiones de derechos humanos sobre las que piden a las autoridades que actúen. Abdullah Alaoudh, uno de sus promotores, lo describió como «el capítulo que creemos que falta en la Visión 2030 saudí». La «Visión popular» pide la liberación de todos los presos y presas de conciencia, así como el respeto de los derechos de las mujeres y los derechos de las personas migrantes, la abolición de la pena de muerte (Arabia Saudí lídera el ránking de ejecuciones, junto con China e Irán) y el fin de las violaciones del derecho internacional en Yemen. «Este fin de semana, para obtener oportunidades de negocios y un aplauso político, las autoridades saudíes hablarán de las reformas promovidas por activistas encarceladas», señala Lynn Maalouf. «Instamos a los líderes del G-20 a pronunciarse contra esta descarada hipocresía. Las activistas que siguen luchando por los derechos humanos en Arabia Saudí son las auténticas voces en favor de la reforma, y deben ser escuchadas, no encerradas.» Campaña virtual AI ha puesto en marcha también, con motivo de la cumbre del G-20, una campaña en las redes sociales a nivel internacional, que también se está llevando a cabo en España, que pide la liberación de las activistas encarceladas con el hashtag #freeSaudiWomen. <blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">?? Este fin de semana, los países más poderosos del mundo tienen una cita con <a href="https://twitter.com/hashtag/ArabiaSaud%C3%AD?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#ArabiaSaudí</a> en el <a href="https://twitter.com/hashtag/G20?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#G20</a>. <a href="https://t.co/Hc0hjABCs3">https://t.co/Hc0hjABCs3</a><br><br>En Amnistía Internacional, inundamos las calles para mandarles un mensaje claro: <a href="https://twitter.com/hashtag/FreeSaudiWomen?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#FreeSaudiWomen</a>. Abrimos HILO <a href="https://t.co/V8jJUeNbss">pic.twitter.com/V8jJUeNbss</a></p>&mdash; Amnistía Internacional España (@amnistiaespana) <a href="https://twitter.com/amnistiaespana/status/1329370633579483140?ref_src=twsrc%5Etfw">November 19, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> En España, son más de 56 las ciudades, entre ellas, Albacete, Badajoz, Barcelona, Burgos, Lugo, Madrid o Zaragoza, donde activistas de la organización han salido a la calle para sensibilizar y movilizar a la ciudadanía de sus localidades. Para ello, durante los meses de octubre y noviembre, han escenificado en espacios públicos y difundido en redes sociales escenas cotidianas con situaciones que están o han estado prohibidas en Arabia Saudí para las mujeres, como por ejemplo, acceder a un restaurante, a una reunión de trabajo o a eventos deportivos sin verse sometidas a la segregación por sexos, así como matricularse en determinados estudios universitarios sin el permiso de un pariente masculino. En Arabia Saudí, las mujeres llevan décadas sometidas al sistema de tutela masculina, un conjunto de leyes represivas que han impuesto restricciones a derechos como casarse, trabajar o estudiar, lo que limita amplios aspectos de sus vidas.
18-10-2020 | Fuente: elpais.com
El FMI insta a impulsar reestructuraciones en los países con niveles insostenibles de deuda
Cree que el acuerdo del G-20 para extender seis meses la suspensión de los cobros permite ganar tiempo pero que el elevado endeudamiento global que deja la pandemia exige ir más lejos
07-10-2020 | Fuente: abc.es
Mayor perfil de Trump sobre Latinoamérica que el de Obama, pero sin empatía regional
Donald Trump ha tenido para Latinoamérica una política más temprana y de mayor definición que la llevada a cabo por Barack Obama en sus primeros cuatro años en la Casa Blanca. No obstante, en sus relaciones con la región ha faltado empatía: el presidente republicano ha desdeñado los encuentros multilaterales y no ha salido al encuentro de los líderes latinoamericanos. En cualquier caso, la mayor consecución de Obama en la región -el acuerdo con Cuba, luego truncado por su sucesor- tuvo que esperar hasta el final de su segundo mandato. Tampoco en estos cuatro años Trump ha logrado su principal objetivo: la caída del régimen venezolano. ¿Lo conseguirá si gana más tiempo con su reelección? Logros del primer mandato En su primer mandato, Obama se desplazó más a la región. Estuvo en ocho países, frente a un solo viaje realizado por Trump, que además cuando acudió a Argentina a finales de 2018 fue para una reunión del G-20. Obama participó en las dos citas de la Cumbre de las Américas (2009 y 2012), mientras que Trump no se presentó en la única celebrada durante su presidencia (2018). En su primer año, Obama viajó dos veces a México; Trump ha preferido desplazarse justo al lado estadounidense de la frontera para poner de relieve los problemas migratorios con el vecino país. También en el mandato inicial, Obama visitó Centroamérica; Trump ha preferido tratar los asuntos del Triángulo Norte centroamericano desde la Casa Blanca y Mar-a-Lago. No obstante, el actual presidente estadounidense ha sido más rápido en fijarse objetivos sobre la región. De perfil más ejecutivo que el a veces vaporoso Obama, ha conseguido algunas metas que se había propuesto. Por un lado, está la revisión del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que se resolvió de modo relativamente rápido si se tiene en cuenta la complejidad de este tipo de negociaciones (otra cosa es que el déficit comercial con México se vaya a reducir sustancialmente, que era la pretensión de Trump al iniciar ese proceso). Por otro, está el freno, al menos de momento, de la llegada ilegal de inmigrantes centroamericanos a Estados Unidos, mediante el compromiso de los gobiernos de Guatemala, Honduras y El Salvador, además del de México, a declararse «tercer país seguro» y socavar así el paso por su territorio de quienes desean alcanzar EE.UU. solicitando asilo. Presión sobre Venezuela El agravamiento de la cuestión venezolana es la que llevó a la Administración Trump a adoptar tempranamente una política definida de presión sobre Caracas, con el incremento gradual de sanciones, que afectan tanto a la petrolera estatal PDVSA como a los principales dirigentes del país, incluido el propio Maduro. Si bien la eficacia de una diplomacia coercitiva en forma de sanciones es debatible, en el caso venezolano ha servido para arrinconar internacionalmente aún más al régimen chavista y para rebajar el apoyo financiero que Pekín y Moscú le venían prestando. Esa decidida actuación sobre Venezuela por parte de Washington ayudó a concertar una posición conjunta de la mayor parte de la región. El llamado Grupo de Lima venía ya de atrás, pero la creciente ola de migrantes venezolanos dio a los países receptores un sentido de urgencia que explica el amplio reconocimiento dado a Juan Guaidó como presidente interino. No obstante, el fracaso del levantamiento contra Maduro de abril de 2019 y la prolongación de la situación han generado cansancio en Trump y en sus socios más estrechos en esta cuestión: en Colombia comienza a percibirse como excesivo el alineamiento de Iván Duque con la Casa Blanca, y en el Brasil de Jair Bolsonaro existe la sensación de no haber obtenido nada a cambio.
07-07-2020 | Fuente: abc.es
López Obrador visita a Trump rodeado de una fuerte polémica
En un sorprendente e inesperado giro, el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, ha elegido Estados Unidos para su única visita al extranjero desde que ascendió al cargo en diciembre de 2018. Su llegada a Washington mañana, en plena pandemia, está rodeada de polémica, porque en principio iba a ser una celebración trilateral de la entrada en vigor del nuevo tratado de libre comercio con el canadiense Justin Trudeau, pero este ha rehusado la invitación, y porque en la agenda acordada con la Casa Blanca no figura, de momento, una conferencia de prensa conjunta como suele ser habitual en este tipo de visitas. Los demócratas, de hecho, han tomado la insólita decisión de pedirle al presidente estadounidense que no reciba al mexicano, algo sin precedentes. Es más, lo han hecho a través del influyente Caucus Hispano del Congreso, donde están representados los principales latinos del Capitolio. Según dicen en una carta enviada a la Casa Blanca, la decisión de Trump de ofrecer y de López Obrador de aceptar «una bilateral cuando el Congreso está en receso y cuando los diputados están en sus distritos para abordar las necesidades de las comunidades que han sido golpeadas por esta pandemia, es un intento descarado de politizar las relaciones entre EE.UU. y México». «Le recomendamos encarecidamente que cancele esta reunión», le dicen a Trump. Han pasado cinco años, pero tanto en EE.UU. como en México todavía se recuerda cuando el entonces candidato estadounidense calificó a los inmigrantes mexicanos como «violadores» y «criminales». En un mitin hace dos semanas en Oklahoma, el presidente estadounidense revisitó aquella polémica al alertar de la abundancia de «hombres malos» (lo dijo en español) que «entran a robarle a una mujer joven tras romper la ventana y cuando el marido no está en casa». López Obrador ha sido invitado por la presidencia estadounidense para celebrar la entrada en vigor del nuevo tratado de libre comercio de América del Norte, conocido en español como T-MEC y que ya fue firmado por México, EE.UU. y Canadá. Sin embargo, la celebración será descafeinada porque no acudirá el presidente de Canadá, Justin Trudeau. «No puede asistir a este encuentro del miércoles, según me informaron», dijo López Obrador. Visita de Pedro Sánchez El mandatario mexicano no ha parado de realizar giras dentro de su país, pero ha tardado casi veinte meses en salir de México. El año pasado no participó en la Asamblea General de las Naciones Unidas ni acudió al G-20, un desinterés que en su momento también generó controversia dentro de México. «El respeto al derecho ajeno es la paz», suele decir -citando una frase célebre del expresidente mexicano Benito Juárez- cuando le preguntan sobre asuntos internacionales. Esta falta de viajes al exterior es correspondida por otros gobiernos extranjeros. Pedro Sánchez fue, en enero de 2019, el primer presidente que visitó México tras la toma de posesión de López Obrador. Pocos más han seguido. En año y medio, las visitas más destacadas han sido las del presidente guatemalteco Alejandro Giammattei, el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov y el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel. Mientras tanto, las relaciones entre López Obrador y Trump se han ido estrechando. La base de esta buena relación se basa en que, hasta el momento, López Obrador ha implementado todas las exigencias que el estadounidense le ha requerido en materia migratoria a cambio de que Trump no imponga aranceles a México. El resultado es que el flujo migratorio por la frontera sur de EE.UU. había descendido considerablemente antes de que golpeara la pandemia de coronavirus. Según la embajada mexicana en EE.UU., López Obrador planea visitar monumentos en Washington antes de ser recibido por Trump el miércoles por la tarde. Tras varias reuniones, tendrá una cena de trabajo en la Casa Blanca.
09-06-2020 | Fuente: abc.es
La revuelta de Hong Kong cumple un año amenazada por la ley de seguridad china
Aquel día no se sabía pero, hace justo un año, estalló en Hong Kong la revuelta más peligrosa para el autoritario régimen chino desde de las protestas de Tiananmen en 1989. Aquel domingo 9 de junio, se calcula que un millón de personas inundaron las calles de Hong Kong para manifestarse contra la ley de extradición a China, que consideraban una pérdida de su libertad y autonomía judicial frente a Pekín. Como otros grandes acontecimientos de la Historia, ha hecho falta todo un año para ver con perspectiva la trascendencia de aquella gigantesca marcha. Su asistencia doblaba a la que, hasta entonces, había sido la manifestación más multitudinaria vivida en esta antigua colonia británica: la del 1 de julio de 2003 contra el primer intento chino de imponer una ley de seguridad nacional. Pero, al siguiente domingo, 16 de junio, volvió a quedarse pequeña cuando tomaron las calles dos millones de hongkoneses. Lo que ocurrió durante esa semana, y sobre todo lo que no sucedió, cambió para siempre el destino de esta ciudad y, probablemente, del régimen chino. Pero todavía nos hace falta más tiempo para verlo con su justa perspectiva y comprobar sus consecuencias. Tras aquella manifestación, que mostraba el enorme rechazo social a la ley de extradición a China, grupos de jóvenes acamparon alrededor del Parlamento local (Legco) para sitiarlo e impedir su debate el miércoles, 12 de junio. A pesar de esta fuerte oposición, el Gobierno siguió adelante con sus planes de celebrar la sesión parlamentaria ese día. Finalmente, no pudo hacerlo por la batalla campal que se desató alrededor del edificio entre miles de manifestantes, la mayoría jóvenes pertrechados con máscaras y gafas de protección, y los antidisturbios, que les dispararon gases lacrimógenos y se emplearon con contundencia durante toda la tarde para dispersarlos. Desde la «Revuelta de los Paraguas» en el otoño de 2014 no se veían tales enfrentamientos en Hong Kong, que siempre había sido una de las ciudades más cívicas y pacíficas del planeta. Junto al malestar general por la ley de extradición, la indignación por la actuación policial levantó a buena parte de la sociedad. Aunque muchos denunciaron la brutalidad de las cargas de los antidisturbios, distaron mucho de lo que solemos ver en Europa o, estos últimas días, en Estados Unidos. Pero los civilizados hongkoneses se rebelaron contra aquella violencia que, solo dos meses después, iba a ser habitual en la ciudad. Cadena de errores Con otra manifestación convocada para el domingo, la jefa ejecutiva del Gobierno local, Carrie Lam, compareció de urgencia la tarde anterior para hacer un anuncio importante. Tras tragarnos los gases lacrimógenos del miércoles y ver el mayoritario rechazo a la ley que había en Hong Kong, todos los periodistas que acudimos a aquella rueda de prensa pensábamos que iba a retirarla. Como en 2003, fin del proyecto de ley y se acabó el problema. Pero, en lugar de retirarla, lo que hizo Lam fue suspenderla, en el primero de una cadena de errores que se han ido agrandando como una bola de nieve hasta la deteriorada situación actual, con el diálogo roto entre el Gobierno y la oposición y la sociedad polarizada a extremos cada vez más radicales. Aunque Lam insistió en que la suspensión de la ley equivalía a su retirada, pues ya no se podría tramitar, su testarudez encendió aún más los ánimos. Al día siguiente se manifestaron dos millones de personas no solo contra la ley de extradición, sino pidiendo una investigación de la fuerza policial, la dimisión de la jefa ejecutiva y, lo más importante, el sufragio universal. Apagada desde el fracaso de la «Revuelta de los Paraguas» en 2014, dicha demanda volvía con fuerza y convertía en una lucha política lo que hasta entonces había sido una protesta contra una ley. La cerrazón del régimen chino fue respondida con una efervescente agitación social en forma de concentraciones, marchas y cercos al Parlamento, a sedes gubernamentales e incluso a la comisaría central de Policía. Jugando su baza como capital financiera de Asia, los manifestantes hasta pidieron ayuda a las democracias del G-20, que a finales de junio se reunía en la ciudad japonesa de Osaka. Aunque su llamamiento planeó sobre el encuentro, la guerra comercial entre Estados Unidos y China monopolizó la cumbre y Trump prefirió acordar una tregua con Xi Jinping en lugar de sacarle los colores por Hong Kong. Un grupo de antidisturbios intenta contener las protestas del 9 de junio de 2019 - AFP Por el sufragio universal Con los manifestantes quejándose de que nadie les hacía caso porque eran «demasiado pacíficos», era solo cuestión de tiempo que la violencia estallara. Y así lo hizo el 1 de julio, durante el aniversario de la devolución a China por parte del Reino Unido, cuando miles de jóvenes asaltaron el Parlamento como si fuera la Toma de La Bastilla. Con la duda de saber si la Policía lo permitió para socavar la imagen pacífica que cultivaba el movimiento democrático, ni siquiera los destrozos que causaron les valieron la repulsa de la sociedad. En lugar de rechazar el vandalismo, muchos hongkoneses entendieron y hasta disculparon a los manifestantes. Desde entonces, la violencia se propagó con enfrentamientos cada fin de semana con los antidisturbios y hasta entre partidarios y contrarios al régimen chino, como se vio en el brutal ataque de las triadas a los manifestantes de Yuen Long el 21 de julio. Cuando la jefa ejecutiva retiró finalmente la ley de extradición en septiembre, ya era tarde. Como le recordaron las continuadas protestas, la lucha era por el sufragio universal para elegir su cargo, hasta ahora designado por un comité afín a Pekín. Tras los graves disturbios en el Día Nacional de China, que aguaron al régimen su 70º aniversario, y las batallas campales en las universidades y la politécnica, la oposición demócrata arrasó en las elecciones municipales a los consejos de distrito en noviembre. Su victoria abrió una tregua que se rompió en Navidad y que solo pudo imponerse cuando la epidemia del coronavirus paró la ciudad. La ley de seguridad Pero el control de la enfermedad y los planes de Pekín de imponer una ley de seguridad nacional sin pasar por el Parlamento local han reactivado durante el último mes las protestas. Con dicha ley, el régimen del Partido Comunista penará la subversión, la secesión, el terrorismo y las injerencias extranjeras. Debido a su carácter autoritario, muchos temen que la use la use para aplastar la revuelta, silenciar a los activistas políticos como hace en el continente y recortar las libertades de Hong Kong, mayores que en el resto del país. Pero la batalla no ha terminado un año después de aquella masiva manifestación del 9 de junio. Además de recordar con concentraciones callejeras el aniversario de esta «Segunda Revuelta de los Paraguas», los sindicatos y grupos estudiantiles han convocado este domingo un referéndum popular sobre la celebración de una huelga general para presionar al Gobierno. Reviviendo los tiempos de la Guerra Fría, la Casa Blanca ha amenazado con retirarle a la ciudad su trato comercial como castigo al régimen chino, pero también dañará a la economía local. Con más de 8.300 detenidos y dos muertos en este año convulso y la economía hundida, primero por las protestas y luego por el coronavirus, Hong Kong se prepara para otro «verano caliente».
13-05-2020 | Fuente: abc.es
China presiona a Francia para que anule una venta de armas a Taiwán
COVID-19 y competencia en el mercado mundial de armamentos siguen pudriendo a fuego lento las relaciones entre Francia y China, a pesar de la gesticulación orquestada por Emmanuel Macron y Xi Jinping. Con el verbo sibilino propio de las grandes burocracias ideológicas, el ministerio chino de Asuntos Exteriores ha «exhortado» a Francia a «anular» un contrato de armamentos con Taïwan que pudiera «perjudicar a las relaciones chino francesas». Con la claridad elíptica que suele usarse en los medios diplomáticos, cuando se desea «poner las cosas en su sitio», el Ministerio francés de Asuntos Exteriores ha pedido a Pekín que se «concentre» en la lucha contra el COVID-19. Manera amable de decir: «Dejen de templar gaitas que chirrían». Se trata de un penúltimo «incidente» de un conflicto que tiene treinta años de historia. Por unas fragatas En 1991, Francia vendió a la marina de Taiwan seis fragatas llamadas a convertirse en un escándalo de Estado. Se sospecha que un primer ministro y varios ministros franceses pudieron cobrar comisiones millonarias. Veintinueve años más tarde, Taïwan hizo saber a primeros del mes de abril pasado, que deseaba «modernizar» aquellas fragatas, para dotarlas de nuevas tecnologías anti misiles que Pekín considera potencialmente inquietantes. De ahí la advertencia china: «Nada de nuevos contratos». Lacónica, la diplomacia francesa se limita a recordar que París «cumplirá con sus compromisos y contratos». Los contratos de venta de fragatas en 1991 son un secreto de Estado. No está claro que Francia esté o no comprometida con la «modernización» de las fragatas vendidas hace tantos años. Aunque pudiera tratarse de un mercado tentador. Tras el muy contenido «rifirafe» franco-chino, París y Pekín se tiran a la cara medias palabras intentando neutralizarse. Un temible rival China intenta neutralizar a un temible rival en el mercado mundial del armamento. Según el SIPRI (Stockholm International Peace Research Institute), referencia canónica en el terreno del análisis del control de armamentos, Francia sigue siendo el tercer exportador mundial (tras los EE. UU. Y Rusia), seguido de Alemania y China, en un «modesto» quinto lugar. Por su parte, Francia recuerda a Pekín su inquietante posición como potencial primer «exportador» mundial del COVID-19. Hace apenas un mes, Emmanuel Macron y el presidente chino, Xi Jinping, presumían de la «excelencia» de las relaciones bilaterales, convocando al alimón una reunión excepcional del G-20. En la mejor tradición diplomática «realista», la publicidad audiovisual que no consigue ocultar la realidad del forcejeo entre dos Estados, que de Gaulle calificaba de «monstruos fríos».
03-05-2020 | Fuente: abc.es
El desgobierno planetario frente al coronavirus
Sabemos desde hace décadas que las amenazas a las que nos enfrentamos ?sea la crisis climática, la proliferación de armas de destrucción masiva, las pandemias, el terrorismo, el crimen organizado y tantas otras? superan las capacidades de cualquier Estado nacional en solitario. Sabemos, por tanto, que solo sumando capacidades y voluntades nacionales, públicas y privadas, es posible articular una estrategia multilateral y multidimensional con ciertas posibilidades de éxito, enfocada principalmente a la prevención y a la respuesta común ante lo que nos afecte. Y, sin embargo, como bien demuestra la Covid-19, seguimos atrapados en un suicida enfoque individualista, mientras los órganos de gobernanza de la globalización muestran su impotencia para salir al paso. Nada de esto ocurre porque la Covid-19 sea un «cisne negro» absolutamente inesperado. De hecho, desde el final de la Guerra Fría, las pandemias ya figuran explícitamente en las Estrategia Nacionales de Seguridad de países como España y, en lo que llevamos de siglo, hasta en siete ocasiones la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió una emergencia de salud pública de importancia internacional. Tampoco es debido a la inexistencia de organismos multilaterales con mandato para preservar la seguridad humana. La ONU, único y legitimo representante de la comunidad internacional, fue creada para ello tras el brutal impacto de dos guerras mundiales. En su seno cuenta con agencias y departamentos potencialmente capacitados para ejercer ese papel? si sus 193 Estados miembros les dieran los medios necesarios. Pérdida de control El actual desajuste del sistema de gobernanza es el resultado, a escala nacional, de la doctrina neoliberal que logró imponer, ya en los años ochenta, la idea de que el Estado es parte del problema y el mercado es la solución. Así se ha llegado a un punto en el que los Estados han perdido el control de muchos procesos (sobre todo de la mano de actores económicos multinacionales) que afectan muy directamente al bienestar y la seguridad de sus ciudadanos. Por otra parte, el multilateralismo ha ido perdiendo defensores, como lo demuestra el hecho de que siquiera figura ya en el orden del día la reforma de la ONU, mientras Trump opta por salirse de la Unesco, la Unrwa, el Acuerdo de París o ahora también de la OMS, e incluso la Unión Europea muestra abiertamente sus fracturas internas poniendo en serio peligro su imprescindible proyecto de unión política. En lugar de avanzar por la senda que marcaba en 2005 Kofi Annan, en el último intento reseñable de actualizar la ONU, reclamando un nuevo orden internacional basado en el desarrollo, la seguridad y los derechos humanos para todos, la organización se ha quedado convertida apenas en un chivo expiatorio (para echarle las culpas por su inacción), en un aval a posteriori (para justificar determinadas acciones bélicas) o en un cajón de sastre humanitario (para paliar mínimamente los desastres provocados por aventuras militaristas o alguna catástrofe). Así se explica que, hasta hoy, el Consejo de Seguridad no ha logrado ni siquiera reunirse, a diferencia de lo ocurrido cuando estalló la pandemia del Sida o del Ébola. Y si hoy se puede achacar esa responsabilidad a China, temerosa de verse señalada con el dedo acusador, ayer fueron otros privilegiados como EE UU o Rusia los que recurrieron al mismo abuso para tapar sus vergüenzas. Sin gobernanza global efectiva ?es decir, sin ONU? el planeta se mueve a bandazos, acercándonos cada vez más a la ley de jungla, en la que cada Estado, dependiendo de sus propias fuerzas, trata únicamente de defender sus intereses e imponer su dictado a otros. Si eso podía valer antes de la entrada en la era nuclear, hoy resultaría ridículo si no fuera tan inquietante. Inquietante porque nos arrastra a una competencia en la que todos salimos perdiendo. Y, tal como se está comprobando, no sirven como sustitutos ni el G-7 ni el G-20. Arrinconado el primero por su falta de representatividad, el segundo, creado en plena crisis de 2008, tampoco ha sido capaz ?al igual que otros organismos como el FMI o el Banco Mundial? de ir mucho más allá de las declaraciones y puntuales promesas todavía por implementar. Cortoplacismo No debería haber ninguna duda de que necesitamos un policía mundial y un gestor planetario para atender a los problemas que compartimos en este desigual mundo globalizado, que no va a terminar cuando se supere la pandemia. Idealmente, la ONU debe ser la referencia central (sin olvidar a la UE a escala europea). Pero, al menos de momento, es el mismo cortoplacismo y el mismo nacionalismo mal entendido de 2008 el que ahora nos vuelve a dejar sin capacidad para contar con un órgano de dirección y coordinación a escala planetaria para responder a problemas que pueden suponer la muerte de cientos de miles de personas y la ruina material de muchos millones. ¿Hasta cuándo? Jesús A. Núñez Villaverde es codirector del Instituto de Estudios sobre conflictos y acción humanitaria (Iecah) @SusoNunez
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