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Noticias de finanzas

07-02-2018 | Fuente: abc.es
Merkel y Schulz alcanzan al fin un acuerdo para la gran coalición en Alemania
Algunos de los negociadores han salido de la sala y se ha filtrado a varios medios alemanes que Angela Merkel ha llegado por fin a un acuerdo de gran coalición para gobernar con los socialdemócratas del SPD. La mayor parte del contenido de ese acuerdo se ha conocido a medida que se iban cerrando capítulos. Estas últimas y tensas horas de negociación han sido empleadas en el reparto de los Ministerios. El que más ha costado acordar ha sido el de Trabajo y Asuntos Sociales, que en principio debía ocupar la socialdemócrata Andrea Nahles, pero que fue solicitado en el último momento por los socialcristianos bávaros. También han sido muy disputados los Ministerios de Finanzas ?que parece recaer en el socialdemócrata Olaf Scholz, alcalde de Hamburgo, que sustituiría al «carismático» Wolfgang Schäuble? y Exteriores, en un juego en el que los partidos se están adelantando y tomando posiciones de cara la próxima legislatura. Los socialdemócratas estarán al frente de Exteriores, Finanzas y Trabajo y Asuntos Sociales, aunque todavía no se han hecho público los nombres de los ministros. A la espera de que los partidos convoquen las ruedas de prensa de presentación del pacto, la atención se desvía ahora a los cerca de 460.000 militantes del SPD que deberán ratificar este acuerdo en votación y entre los que hay un gran rechazo a la idea de volver a gobiernar con Merkel.
06-02-2018 | Fuente: abc.es
Solo un pacto sobre sanidad retrasa la gran coalición entre Merkel y Schulz
Merkel entró este martes en la última reunión de negociaciones reconociendo que serían necesarias «concesiones dolorosas» para llegar a un acuerdo y, al cierre de esta edición, continuaba la agonía. El total de 91 integrantes de los equipos de negociación, encerrados en la Casa Konrad Adenauer y con intención de no salir de allí hasta haber cerrado un pacto de gran coalición, pulían con filigranas el borrador de 170 páginas que circulaba por las redacciones de los medios alemanes desde primera hora de la mañana y que a lo largo del día fue modificado a medida que se llegaba a sucesivos acuerdos parciales. Dos de los principales escollos sobre la mesa seguían siendo dos insistentes demandas socialdemócratas: acabar con los contratos temporales injustificados y garantizar la igualdad de trato en la asistencia sanitaria pública y privada. «Tenemos buenos motivos para suponer que en esta decisiva jornada se alcanzarían resultados buenos, constructivos, sólidos y compartidos para Alemania y para un gobierno estable y duradero», resumía sus espectativas al inicio de la última ronda el presidente de los socialdemócratas, Martin Schulz. Exportaciones de armas A media tarde quedaron resueltas las diferencias en torno a las exportaciones de armamento y el presupuesto de la Bundeswehr, el Ejército alemán, y poco más tarde se filtraba que también había fumata blanca en el tan conflictivo capítulo de la política laboral. Quien pase de un contrato indefinido a otro temporal podrá en el futuro regresar a su antiguo estatus y las empresas de más de 45 empleados deben garantizar el derecho de sus trabajadores a recolocarse en puestos indefinidos y las empresas de más de 200 empleados podrán tener un máximo de 15 temporales. «No os hagáis ilusiones, todavía queda el seguro médico y el reparto de carteras ministeriales», soltaba a modo de jarro de agua fría sobre los periodistas apostados a la puerta de la sede de la Unión Cristianodemócrata (CDU) uno de los portavoces del partido de Merkel. Ese último asunto es en esta coalición más controvertido que en ninguna otra anterior. La tradición dicta que el líder del socio menor, en este caso el socialdemócrata Martin Schulz, ocupe la vicecancillería y el Ministerio de Exteriores, pero se da el caso de que Schulz prometió personalmente a Sigmar Gabriel, cuando este le cedió la presidencia del partido para reforzar su candidatura a la Cancillería, que si el SPD llegaba a un nuevo gobierno con Merkel, la cartera de Exteriores seguiría en manos de Gabriel. Fuentes de la CDU reiteraban este martes que en ningún caso su partido aceptaría a Schulz en la cartera de Finanzas, que hubiese podido tomarse como un plan b. «Eso sería como renunciar a todo el trabajo de Wolfgang Schäuble en los últimos años y abrir de nuevo en Europa las puertas a la deuda», explicaban como motivos. Y además pesan las declaraciones que el propio Schulz realizó después de las elecciones del pasado 24 de septiembre, asegurando que nunca formaría parte de un gobierno dirigido por Angela Merkel. Fuentes del SPD repiten desde hace días que apenas terminen las negociaciones el partido pondrá sobre la mesa la sucesión en la presidencia, después de que Schulz se haya echado encima a las bases, primero con su negativa a negociar con Merkel y después defendiendo esa como la única y mejor opción. Su futuro al frente del partido, por tanto, es bastante incierto, y todavía queda en su agenda una comprometida cita. Una vez cerrado el acuerdo por parte de los negociadores, el pacto de a gran coalición debe cumplir un último requisito. Tal y como prometió el presidente del Partido Socialdemócrata (SPD) en el último congreso extraordinario de la formación política, el acuerdo será sometido a la votación de las bases, una consulta a los alrededor de 450.000 militantes que sin embargo está siendo examinada por el Tribunal Constitucional alemán. El máximo tribunal ha recibido cinco querellas por inconstitucionalidad contra esa votación por la vía de urgencia, que alegan que no se corresponde en sentido estricto con lo que establece la Ley Fundamental alemana. Dos de las querellas han sido rechazadas por falta de consistencia argumentativa y las otras tres están siendo evaluadas por los jueces de Karlsruhe, sin que se sepa todavía si serán admitidas a trámite o no y cuándo será tomada esa decisión. Ya hace cuatro años, cuando Merkel firmó su primera gran coalición con los socialdemócratas, fue sometido el acuerdo a votación de las bases y el Constitucional se negó a dictar la prohibición provisional de la votación. En aquel caso consideró que «solamente los actos de violencia pública contra la Constitución» pueden ser condenados y que aquella votación de las bases no podía ser tomada como un «acto de titularidad pública». Esta vez las querellas abundan en argumentación sobre una violación de la ley de mandato parlamentario, que situaría el voto de los diputados del SPD en el parlamento por encima del voto de los militantes en la toma interna de decisiones del partido. Un portavoz del Constitucional aclaró este martes, en todo caso, que lo decidido en 2013 no obliga a una decisión igual ahora, puesto que las argumentaciones de las querellas son diferentes. Los escollos Política laboral El SPD exigía obligar por ley a convertir e indefinidos los contratos temporales a menos que haya una justificación de peso para no hacerlo. El compromiso de la gran coalición consiste en fijar legalmente que quien pase de un contrato indefinido a otro temporal pueda regresar a su antiguo estatus y las empresas de más de 45 empleados deben garantizar el derecho de sus trabajadores a recolocarse en puestos indefinidos. Las empresas de más de 200 empleados podrán tener un máximo de 15 temporales. Seguro médico El SPD considera irrenunciable una equiparación de los seguros médicos públicos y privados y exige que los médicos cobren las mismas tarifas trabajando para ambos tipos de seguro. Los conservadores han ofrecido a modo de compromiso limitar esa equiparación a ciertas especialidades para evitar un desfase presupuestario, pero al cierre de esta edición los partidos seguían discutiendo sobre este último punto sin haber llegado todavía a un acuerdo.
05-02-2018 | Fuente: abc.es
Schulz arranca a Merkel «el fin de la austeridad en Europa»
El texto del acuerdo para la gran coalición en Alemania está casi cerrado y los redactores ya han hecho incluso un repaso eliminando duplicaciones de asuntos que aparecen en varios capítulos, pero quedan por pactar 15 puntos «de tercera y cuarta fila», según fuentes cercanas a la negociación, y otros tres de primera línea: la equiparación de los seguros médicos, la normativa para los contratos temporales y el capítulo de finanzas, aunque esta tarde Martin Schulz cantó victoria en las redes sociales con un mensaje en el que anunciaba que había acordado con Merkel «el final de la austeridad». El presidente del Partido Socialdemócrata adelantó que ha acordado con los conservadores de Angela Merkel una política europea que acaba con «la austeridad» y que las conversaciones sobre ese punto están ya «cerradas», añadiendo que todos comparten la idea de que Alemania «sólo tendrá un buen futuro en una Europa fuerte y unida». El acuerdo al que se refería es el que contempla un aumento de las inversiones públicas, un presupuesto de inversiones para la eurozona y «el final de la política de la austeridad», aclararon más tarde fuentes socialdemócratas al tanto de la negociación, puntos que ya habían quedado precocinados en las conversaciones de sondeo y a los que se ha añadido ahora además un «aumento de los medios en la lucha contra el desempleo juvenil y una tributación justa para empresas en Europa, especialmente los gigantes de internet como Google, Apple, Facebook y Amazon». «El acuerdo avanza en derechos laborales fuertes y un pacto social para Europa», proclamó Schulz, confiado en que el próximo gobierno de gran coalición de Berlín servirá para reforzar el Parlamento Europeo y facilitar la participación ciudadana en el debate para reformar la UE. En medio de una intensa campaña entre los militantes del SPD contra el acuerdo de gran coalición, Schulz insistía en que este capítulo en concreto es «un éxito para nosotros como socialdemócratas», pero no bastará con fuegos artificiales europeos para convencer. Una encuesta de Forsa publicada ayer muestra que la mayoría de los alemanes, el 54% de los encuestados está en contra de la gran coalición. Si hoy hubiera elecciones de nuevo en Alemania, los socios de la gran coalición no obtendrían ya mayoría suficiente para gobernar juntos, sumarían solamente el 47,5% de los votos, con el 30,5% de Merkel y el escuálido 17% de Schulz, que en otras encuestas desciende hasta el 14%. Entre los militantes del SPD, que deben ratificar en votación el acuerdo, el porcentaje de rechazo a la gran coalición es sin duda mucho mayor. Por eso Merkel y Schulz están apurando el tiempo en busca de pactos que el socialdemócrata pueda presentar ante los suyos como conquistas. Entre ellos esta el «seguro ciudadano», que equipara los seguros médicos públicos y privados, y la prohibición de poner fin a los contratos temporales sin una «justificación material». Los conservadores alegan que no se puede dar gusto a Schulz en estos puntos sin tocar el equilibrio presupuestario y la promesa electoral de la CDU de reducir la recaudación de impuestos en 15.000 millones anuales durante la próxima legislatura. La incógnita del puesto de Schulz en el gobierno Ambas partes destilan buen entendimiento y confianza en que este martes mismo, si no se presentan contratiempos extraordinarios, podrá presentarse públicamente el texto ya completamente cerrado. Para ello es necesario acordar qué puesto ocupará en el gabinete Martin Schulz. Él mismo anunció tras las elecciones que nunca formaría parte de un gobierno de Angela Merkel y al asumir la presidencia del SPD firmó un pacto tácito con Sigmar Gabriel según el cual, si el partido terminaba en el gobierno, Gabriel seguiría ocupando en cualquier caso la cartera de Exteriores, que es la que correspondería por tradición, junto a la vicecancillería, al líder del partido menor de la coalición. La mayoría de los alemanes rechaza en las encuestas, por otra parte, que Schulz asuma un ministerio. Y el SPD está esperando el final de las negociaciones para volver a poner sobre la mesa la presidencia del partido. Y hasta que no quede dirimido el futuro de Schulz, sobre cuyo destino ni siquiera su propio partido se pone de acuerdo, tampoco pueden repartirse el resto de las carteras ministeriales, un problema que se suma a los factores de retraso del final de las negociaciones. La protección del lobo, objeto de polémica Aunque secundario, uno de los puntos más polémicos en la negociación ha sido, dentro del capítulo medioambiental, la protección del lobo. La ministra de Medio Ambiente, Barbara Hendricks, muy implicada emocionalmente en la defensa de este animal en peligro de extinción en Alemania, pidió incluso romper con el estricto protocolo de negociación e irrumpir en la mesa más exclusiva, la de los 15 negociadores top, para presentar personalmente un alegato a favor del lobo. Manuela Schwesig (SPD), estaba del lado de ampliar la protección al animal. «Él mismo es un cazador», sentenció por parte de la CDU Michael Grosse-Bromer, mientras que las juventudes socialdemócratas, los Jusos, muy críticos con la directiva del SPD, se burlaban en las redes sociales de este debate, que señalan como muestra de que su partido está olvidando los asuntos verdaderamente importantes. Un negociador desde el quirófano Merkel está negociando con una importante baja en el equipo. El secretario general de la CDU y uno de los más estrechos colaboradores de Merkel, Peter Tauber, ha tenido que pasar 38 días ingresado en un hospital debido a una operación de intestino, doce de ellos en la unidad de cuidados intensivos, lo que ha tenido a este hombre de confianza de la canciller alemana alejado de las negociaciones. Fuentes de la CDU aseguran, sin embargo, que ha estado en contacto todo momento y que incluso en el preoperatorio se interesa por teléfono por la marcha de las conversaciones. Muchos de los asuntos no podían hablarse por teléfono, por lo que Merkel, el ministro de Interior, Thomas de Maiziére, el ministro de Salud, Herman Gröhe, y la presidenta regional de Sarre, Annegret Kramp-Karrenbauer, se han ido turnando para visitar a Tauber en el hospital y mantenerlo al tanto. Sustitución de las salchichas Wurst Si la fase de sondeo terminó con una sesión de dos horas consecutivas de negociación en las que el servicio de catering estuvo sirviendo como tentempié las típicas salchichas berlinesas Surry Wurst, en la fase de negociación formal han llovido las peticiones de los equipos negociaciones pidiendo un menú más clemente con los estómagos delicados. El líder de los socialcristianos de Baviera, Hosrt Seehofer, se ha dirigido personalmente a los responsables de la intendencia para solicitar que la salchicha berlinesa sea reducida a un porcentaje correspondiente al peso de la ciudad estado de Berlín entre el resto de los Bundesländer. A sus 68 años, ha advertido también que las noches sin dormir no ayudará a formar una imagen seria del próximo gobierno porque son más bien «propias de un estudiante que prepara el examen la noche antes».
04-02-2018 | Fuente: as.com
El COI amenaza con excluir al boxeo de los Juegos de Tokio
Thomas Bach explicó que el COI está "preocupado" por la deriva del boxeo y sus problemas de gobernanza, finanzas, arbitraje y antidopaje .
26-01-2018 | Fuente: elpais.com
Una tesorera de fantasía para el PP de Camps
Yolanda García, encargada nominal de las finanzas del PP valenciano, dice que no tenía funciones ni conocimientos contables
22-01-2018 | Fuente: elpais.com
?El Gobierno no puede sustraerse del debate con las comunidades?
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08-01-2018 | Fuente: elpais.com
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Recibo de la luz, calefacción, seguro del coche, compras en el súper.. todos los trucos para cuidar de tus finanzas este mes
02-01-2018 | Fuente: elpais.com
Varoufakis: ?No se engañen, la crisis sigue ahí: el euro corre peligro?
El exministro de Finanzas griego ha publicado un libro sobre las entretelas de la política europea
01-01-2018 | Fuente: elpais.com
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11-12-2017 | Fuente: elpais.com
Los ministros de Hacienda de la UE advierten a Trump sobre su rebaja fiscal
Los titulares de Finanzas de Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y España cargan contra la bajada de impuestos de Estados Unidos porque incumple las reglas internacionales