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Noticias de finanzas publicas

29-06-2018 | Fuente: elpais.com
El BCE alerta del riesgo de que se revierta la reforma de las pensiones en España
El banco central sostiene que el gasto asociado al envejecimiento supondrá un reto para la sostenibilidad de las finanzas públicas
20-02-2018 | Fuente: abc.es
Nace «Renew», el partido que sueña con dar marcha atrás al Brexit
En la puesta de largo del partido «Renew», este lunes en Londres, quedaron claras las intenciones de la nueva formación que va a luchar en el Reino Unido para revertir el Brexit: insuflar «optimismo» al país y para ello es esencial que continúe en la Unión Europea (UE). En los últimos meses, han surgido muchos movimientos con la pretensión de dar marcha atrás al proceso de salida de la UE y, finalmente, «Renew» liderará los esfuerzos para tratar de conseguirlo. El nuevo partido político -formado por tres líderes («los directores») en vez de uno, sin experiencia política y con la necesidad de dar un golpe de autoridad antes de que sea demasiado tarde- presentó este lunes sus líneas maestras. Para ello apeló a un espectro perdido últimamente en el panorama político británico, el centrismo, y a aquellos que no comparten las decisiones del Gobierno británico, no solo en las cuestiones referidas al Brexit. «Renew es un partido que ofrece una nueva visión del país y que quiere ser la alternativa para aquellos que se sienten huérfanos en el panorama político actual», explicó uno de sus tres cofundadores, James Clarke, consultor de emprendedores. La ambición del partido no es pequeña, ya que, según James Torrance, el jefe de estrategia de la formación, no es un grupo concebido para «conseguir unos cuantos escaños en el Parlamento o tener una carrera política larga», sino que el futuro al que aspiran y su «razón de ser» es la de «cambiar el país a mejor». Su propósito es hacer algo parecido a lo que consiguió el actual presidente francés, Emmanuel Macron: catapultar a un nuevo partido al éxito. Reconocen contactos con el partido de Macron, «En Marche», y esperan seguir su estrategia de aportar savia nueva con ideas centristas. «Nuestra meta es renovar la política con gente que viene de fuera de la política y devolver de paso la esperanza a los votantes, especialmente a los más jóvenes; aún podemos hacer algo antes de que sea demasiado tarde», apuntan los promotores de «Renew». Torrance, el fundador más cercano a la política, ya que fue candidato independiente en las elecciones del año pasado por la circunscripción de Kensington y sus votos fueron esenciales para que la diputada conservadora no ganase el escaño, considera que para ello es esencial mantenerse en el club comunitario. «Nosotros creemos que permanecer en la UE y renovar el país desde dentro es la mejor forma de salir de la crisis en la que estamos», agregó el político independiente. Elecciones de mayo Ya que no hay elecciones generales a la vista para presentarse, «Renew» tendrá su principal campo de batalla en los comicios locales del próximo mes de mayo. Su intención es conseguir una buena representación y con eso poder presionar con más fuerza mediática al Parlamento británico en el momento en que el Brexit tenga que ser votado por los diputados de Westminster. Sandra Khadhouri, jefa de comunicación y otra colíder del partido, afirma que pretenden influir en esa decisión porque, si se consigue tumbar al Gobierno en la votación definitiva, este se verá obligado a «tomar una decisión: o se convocan elecciones generales, un nuevo referéndum o se renegocian las condiciones de salida». A pesar de que el Ejecutivo ya tiene en marcha la maquinaria de salida de la Unión Europea, Khadhouri sostiene que aún «no es tarde, podemos cambiar de parecer ahora que conocemos más las consecuencias». «Las encuestas muestran que están cambiando su opinión sobre el Brexit y el Gobierno conservador está obligándonos a optar por un Brexit duro sin un mandato claro por parte del electorado», agregó. Por ahora «Renew» ha conseguido reclutar más de 1.000 apoyos y su objetivo a largo plazo es obtener los 450 candidatos para poder aspirar a las elecciones generales previstas en 2022. Para ello recurrirán a personas procedentes de todo tipo de profesiones, con la intención de desmarcarse de la política más tradicional. Para todo ello necesitan una financiación que, de momento, corre a cargo del magnate inmobiliario Richard Breen y del autor original de este proyecto, Chris Coghlan; aunque la intención es que «los militantes contribuyan también». El propio Coghlan, que parecía el probable líder del partido, prefirió quedarse en un segundo plano y no participar en la ejecutiva de la nueva formación. Con contactos en la City y exempleado del Foreign Office (Ministerio de Asuntos Exteriores) fue quien consiguió la financiación de Breen. Tras la presentación en Londres, «Renew» realizará una gira por todo el país, con actos en ciudades británicas como Manchester, Edimburgo o Belfast. Bajo el lema «Escucha al Reino Unido», se organizarán encuentros con estudiantes y organizaciones a lo largo y ancho de Gran Bretaña. Durante la campaña tratarán de explicar además el programa político de la formación más allá del Brexit. En su proyecto predominan la inversión en infraestructuras y apoyo a los servicios públicos, la innovación tecnológica, las políticas medioambientales de vanguardia o un pequeño aumento de los impuestos para restaurar las finanzas públicas. Como los liberales Casi obligados a tener un impacto inmediato con las elecciones locales del próximo mayo, necesitan un golpe de autoridad en estos comicios si quieren tener posibilidades para hacer virar el Brexit y convertirse así en el único partido, junto a los Liberales Demócratas, que apoya un segundo referéndum para dar marcha atrás en el proceso del Brexit. Sin embargo, no tendrán el apoyo de la prensa sensacionalista británica, que no perdió ni un segundo en desprestigiar y echar tierra a las aspiraciones de este nuevo proyecto. En sus páginas, los promotores de «Renew» han sido acusados de «bloqueadores» o «saboteadores». Desde que se celebró el referéndum sobre la permanencia en la UE, en junio de 2016, aquellos que apoyaban seguir en la Unión han estado explorando diferentes opciones legales y políticas para impedir que se acabe produciendo lo que califican como «el error más grande de la historia de Reino Unido desde la II Guerra Mundial».
28-11-2017 | Fuente: elpais.com
El mundo de los negocios aplaude la designación de Meade como candidato
El sector privado valora su experiencia en el manejo de las finanzas públicas y el control del déficit fiscal
20-11-2017 | Fuente: abc.es
Hernández busca la reelección para continuar sus profundas reformas en Honduras
Dicen que el destino es el que baraja las cartas, pero nosotros las jugamos y este próximo 26 de noviembre, Honduras se juega el suyo celebrando elecciones generales e históricas. No solo el actual presidente de la República, Juan Orlando Hernández, buscará la reelección para un segundo mandato sino que además será la primera vez en la historia electoral y democrática del país que existe una alianza opositora. Los analistas coinciden en señalar que en ese proceso estarán en juego mucho más que el presidente y el Congreso Nacional, más bien, se estará definiendo si el país mantiene la ruta que viene transitando desde mediados de la presente década o si opta por una ruta desconocida y diferente. Para poner en perspectiva la situación actual, tenemos que remontarnos a los primeros años de este siglo. La historia, no fue muy alentadora. La situación política, económica y social de la Honduras de los 2000, habían ingresado en un profundo despeñadero. El crimen organizado internacional, el narcotráfico y el lavado de activos penetraron la institucionalidad hondureña, erosionaron fuertemente la seguridad ciudadana, desnaturalizaron las funciones de la Policía Nacional y debilitaron las capacidades del Ministerio público y la Justicia. Los homicidios alcanzaron la tasa inédita de más de 86 por cada cien mil habitantes, la más alta del mundo en ausencia de conflictos bélicos, y la extorsión se instauró como moneda de uso corriente en la vida de los ciudadanos y los pequeños comerciantes. El debilitamiento institucional favoreció el crecimiento de la corrupción en las contrataciones del Estado, con las obras públicas y compras de medicamentos en primera línea de estas prácticas. La educación apenas alcanzaba los 150 días de clase al año. Los servicios de salud se encontraban en franco retroceso, y casi siete de cada diez ciudadanos vivía literalmente en la pobreza. La infraestructura productiva se había deteriorado. La economía estaba prácticamente estancada y esto provocaba escasa inversión y un fuerte deterioro de las cuentas públicas. El golpe de Estado de 2009 mantuvo al país aislado y sin acceso a los organismos financieros bilaterales y multilaterales durante casi un lustro. En enero de 2014 asumió la presidencia Juan Orlando Hernández. Su predecesor, Porfirio Lobo, había logrado reinsertar a Honduras en la comunidad internacional, al tiempo que propició un conjunto de reformas legislativas para comenzar a recuperar la institucionalidad y el control de la seguridad ciudadana. Profundas reformas En menos de 4 años, Hernández introdujo profundas reformas económicas, sociales y de seguridad. En esta última, depuró casi un tercio de la Policía y estableció la Policía Militar de Orden Público para apoyarla, mientras esta se reestructuraba. Su agresiva gestión, logró desarticular los principales carteles de la droga, extraditando a sus principales capos mientras creaba nuevos centros penales de alta seguridad para otros. Hernández destruyó narco pistas y narco laboratorios, desbarató las estructuras de lavado de activos y logró la incautación de fuertes cargamentos de drogas y de cientos de millones de dólares en propiedades, empresas y cuentas bancarias del crimen organizado. En el mismo lapso, el Gobierno invirtió fuertemente en la recuperación de espacios públicos seguros y otros programas de prevención. En algo menos de 4 años, como consecuencia, la tasa de homicidios se redujo a la mitad y se ha producido un descenso marcado de la extorsión. A solo días de esta cita con las urnas, la salud pública se está reestructurando. La educación ha logrado sostener más de doscientos días de clase cada año y se ha iniciado la reconversión de los sistemas de formación de docentes. Además, se puso en práctica una estrategia de combate a la pobreza en el mediano plazo sobre dos pilares: la mitigación ?a través de transferencias condicionadas y el mejoramiento de la vivienda y su entorno físico que benefició ya a más de un millón de familias?y la generación de empleo. Las cifras muestran una reducción de la pobreza de seis puntos. Se han creado programas especiales de capacitación y crédito para la microempresa y pequeños negocios y se ha lanzado un programa de Zonas de Empleo basado en la experiencia de Singapur y otros países con las llamadas «ciudades modelo». Las finanzas públicas lograron ordenarse mediante una reforma tributaria, la mejora de la recaudación, la contención del gasto público y la reducción del déficit fiscal a la mitad. Se saneó el sistema de contrataciones del Estado con nuevas prácticas mediante convenios firmados con Transparencia Internacional y la Iniciativa Cost. La inversión pública en infraestructura, con apoyo de instituciones bilaterales y multilaterales no tiene precedentes, y el país ha cumplido ya en forma rigurosa con el programa pactado con el FMI. Para el mediano plazo, el Gobierno diseñó el Programa «Honduras 20/20», en el cual marcó una ruta inteligente para el desarrollo de la inversión en sectores prioritarios, y la generación de 600.000 puestos de trabajo. Ante este panorama, el presidente Hernández busca la reelección para tratar de dar continuidad, en los próximos cuatro años, al programa de reformas iniciado en su actual administración. Alianza opositora Su más cercano contrincante, el ingeniero Salvador Nasralla, ampliamente conocido en el país como periodista deportivo y presentador televisivo de programas de entretenimiento, encabeza la denominada Alianza de la Oposición, cuya principal fuerza es el Partido Libre, de izquierda, y cuyo coordinador general es el ex presidente Manuel Zelaya, depuesto en 2009 por un golpe de Estado seis meses antes del final de su mandato. El presentador no tiene ningún antecedente en el ejercicio de cargos políticos o de gobierno y durante la campaña ha preconizado cambios en la política de seguridad, la eliminación de la Policía Militar y la depuración de la Policía. En su agenda, ha dado prioridad a la generación de empleo, plantea la eliminación de políticas «asistencialistas» y se declara contrario a las Zonas de Empleo emprendidas por Hernández, poniendo énfasis en el fin de la corrupción. Su campaña se ha orientado a la crítica de la situación del país y a la gestión del actual mandatario, aunque los analistas subrayan que no ha marcado con claridad una ruta alternativa realista para la solución de los problemas que señala, poniendo énfasis, sin embargo, en su honestidad para enfrentarlos. Sus declaraciones públicas no han estado exentas de la polémica. Recientemente, la Organización de Estados Americanos (OEA) calificó de «calumnias injustificadas» y búsqueda de protagonismo las declaraciones del presentador, en las que aseguraba que el organismo internacional recibirían recursos procedentes de una organización delictiva para legitimar un supuesto resultado electoral. La OEA aseguró que «por la gravedad de la calumnia y difamación subsecuente» estarían estudiando acciones legales contra el candidato. Como candidato de la izquierda, pese a sus críticas al Partido Libre anteriores a su incorporación a la Alianza de Oposición, todo parece indicar que se orientaría en la línea del expresidente Zelaya. En cuestión de horas, el pueblo hondureño deberá salir de la encrucijada. Apagadas las cámaras, los mítines, el populismo, las acusaciones o el olor a multitudes, únicamente el pueblo podrá salir de la encrucijada ante las urnas. En ese voto no importará el nombre, ni la persona? Honduras tiene en sus manos su destino, la ruta que escogerá para seguir haciendo progreso. No está en juego quién se convierta en presidente sino lo que su gestión puede significar para mantener el crecimiento de su economía, la generación de empleo, la seguridad y la reducción de la pobreza. En democracia, nadie es más que nadie salvo quien elige el pueblo y el futuro no esta escrito, solo ese pueblo puede escribirlo.
22-07-2017 | Fuente: elpais.com
Thomas Wieser: ?El euro es irreversible, ya no hay ninguna duda?
El presidente de los 'sherpas' defiende la austeridad en las finanzas públicas, pero concede margen a las políticas de crecimiento
11-07-2017 | Fuente: elpais.com
Reforma fiscal, no rebajas
Las finanzas públicas necesitan un cambio integral, no recortes arbitrarios y parciales
19-06-2017 | Fuente: abc.es
Las reformas prometidas por Emmanuel Macron
El partido de Emmanuel Macron, La República en Marcha (LREM, reformista), ha obtenido este domingo una mayoría absoluta incontestable en la nueva Asamblea Nacional, consiguiendo 350 de los 577 escaños de la misma, según la proyección de voto realizada por «Le Figaro». Ahora, el presidente de Francia debe impulsar las reformas prometidas, para los que se servirá de la gran cantidad de poder que acapara gracias a su cargo. La inatacable potestad del jefe de Estado Disolver la Asamblea Se trata de un «arma de disuasión global». Los diputados le deben una cierta obediencia si no desean ser víctimas de una disolución que salva al presidente y amenaza siempre al poder parlamentario. Jefe de los Ejércitos Es responsable personal de la diplomacia nacional, puede decidir intervenciones militares exteriores, «ejecuciones extrajudiciales» y tomar decisiones diplomáticas personales que escapan a todo control. A golpe de decreto Puede gobernar con decretazos, con dos recursos con poco o nulo control parlamentario: el artículo 43 de la Constitución le permite imponer leyes sin voto parlamentario; las Ordenanzas le permiten imponer leyes sin debate parlamentario. Poder judicial A través del ministerio de Justicia (nombramiento personal) proyecta su influencia en nombramientos y funcionamiento de la Justicia, con una tutela sometida veladamente a su voluntad personal. Nombramientos Su voluntad es determinante en los nombramientos de todo el aparato del Estado, de las empresas del sector público, la representación del Estado y los distintos niveles de la administración. Inmunidad El presidente es inatacable judicialmente durante todo su mandato. Los presuntos delitos pasados o presentes no pueden ser perseguidos ni juzgados hasta que no abandona el Elíseo Las reformas prometidas Moralización de la vida pública Será el primer proyecto de Ley de la primera legislatura. Deberá clarificar la financiación de la vida política, comenzando por las ventajas y responsabilidades de los diputados. El primer esbozo de proyecto destaca por su timidez y ambigüedades, cuando han estallado varios escándalos provisionalmente sofocados. Modernización del modelo laboral Será el gran debate del primer semestre presidencial. Está previsto imponer con varios «decretazos» una reforma de la legislación laboral, que la patronal acoge con simpatía pero que no comparten los sindicatos, dispuestos a una posible «prueba de fuerza». Será el punto crucial del mandato presidencial de Macron. Antiterrorismo Se está creando una célula especial, en el Elíseo, llamada a centralizar el trabajo de los distintos ministerios (Defensa, Interior, Justicia), dando al presidente un poder de «reacción rápida», confirmada la prolongación indefinida del estado de urgencia nacional. Educación Una de las prioridades presidenciales. Nuevos horarios, nuevos programas, ruptura con las reformas de la presidencia de François Hollande, para reforzar la enseñanza básica, en la escuela primaria, recortando el número de alumnos en clase para insistir en las enseñanzas primordiales, desde la infancia. Finanzas públicas Ordenada una auditoria del estado de las finanzas públicas, el presidente debiera anunciar su estrategia personal para «restaurar la credibilidad nacional» entre los aliados de la zona euro. Siendo candidato, anunció la supresión de más de 120.000 funcionarios, entre otros recortes. Pensiones La forma del modelo social debe comenzar con la reforma del sistema nacional de pensiones, víctima de una «balcanización» excepcional. Macron prometió un modelo único, tras la reforma y progresiva sustitución de los numerosos modelos de pensiones sectoriales.
17-06-2017 | Fuente: elpais.com
El Gobierno subirá el techo de gasto después de tres años seguidos de bajadas
Hacienda advierte de que el incremento será mínimo para seguir ajustando las finanzas públicas
11-06-2017 | Fuente: abc.es
Nicols Baverez: «Si Macron no acomete reformas antes de fin de año, será un mandato inútil»
La obra de Nicolas Baverez continúa creciendo y se ha convertido en la referencia canónica para comprender las crisis de Francia y de Europa, en una encrucijada histórica. Biógrafo y discípulo de Raymond Aron, historiador, politólogo, estratega, abogado internacionalista, miembro del comité director del Instituto Montaigne (think thank liberal), miembro del comité de dirección de «Commentaire», fue el primero en denunciar el riesgo histórico del «déclin» francés (decadencia). Sus ensayos quizá sean la mejor radiografía de las metamorfosis y amenazas sobre Francia y Europa. Tras la elección de Emmanuel Macron como presidente de la República, las elecciones legislativas del 11 y el 18 de junio van a consumar la instauración de un «nuevo orden político». Baverez comenta para ABC el alcance nacional y europeo del proceso político de fondo. Usted ha calificado de «absolutista» el poder que podrá tener Macron tras las legislativas, estimando que «esa es la voluntad de los franceses». Ese «poder absolutista» no siempre ha sido eficaz para reformar Francia. ¿Le parece realista el programa de reformas de Macron? Emmanuel Macron consuma una suerte de vuelta a los orígenes de la V República. De Gaulle la concibió como un régimen híbrido, muy presidencial y parlamentario al tiempo; poco liberal, en definitiva, ya que confiere al Estado todos los poderes para permitirle afrontar los choques de la historia. El nuevo presidente no oculta que se dispone a tomar el control completo del Estado, con una mayoría absoluta en la Asamblea. Esa concentración extrema de poderes solo puede ser aceptable por los franceses si permite realizar la reforma del modelo económico y social aplazada desde hace 35 años, en lugar de estar al servicio de la voluntad personal, como fue el caso de Sarkozy y Hollande. El programa de Macron define las prioridades: reconstitución de una base productiva competitiva; la flexibilidad y seguridad del mercado del trabajo; reforma del sistema educativo; control de las finanzas públicas; restauración de la seguridad nacional, y relanzamiento de Europa. Queda por hacer realidad tales promesas. Quizá sea la última oportunidad de modernizar Francia de manera democrática y pacífica. Ningún presidente, de Mitterrand a Hollande, ha conseguido reformar en profundidad el mercado de trabajo y el sistema de seguridad social. ¿Podrá Macron realizar esa reforma? Macron se juega su legitimidad y su mandato presidencial, ante los franceses y ante Europa, con su capacidad para lanzar hasta finales de año la reforma del mercado del trabajo y el control del gasto público. Los mandatos de Sarkozy y Hollande han probado que no existe derecho al error. Las orientaciones erróneas del principio no se corrigen. Macron tiene bazas importantes, comenzando por una autoridad fuerte lograda con su elección, coincidiendo con la implosión de los partidos y la clase política tradicional, cuando la coyuntura económica es favorable en la zona euro. Sin embargo, sus predecesores malgastaron las oportunidades que ofrecían los periodos de recuperación. La reforma del mercado de trabajo es la madre de todas las reformas posteriores y será el banco de ensayo de la «Macronomics». Macron ha instalado en el corazón de su proyecto reformista una nueva ley del trabajo que amplíe el campo de negociación en las empresas, fusione las instancias de representación y cree un nuevo marco de indemnizaciones por despido. El Tribunal de Cuentas hará pública el 3 de julio su auditoría de las cuentas públicas, de las que critica su deterioro desde 2013. En ambos terrenos, mercado del trabajo y finanzas públicas, Macron debe tomar decisiones antes de finales de año. Si no, estaremos ante otro mandato presidencial inútil, muerto al poco de nacer, que abrirá las puertas a los populismos. Desde Maastricht, Francia nunca ha cumplido las promesas de los sucesivos pactos de estabilidad? Francia no es víctima de Maastricht, sino de su propio modelo, insostenible: realiza un 15% de las transferencias sociales mundiales, con solo un 1% de la población mundial y apenas un 3,5% de la producción. Se trata de un sistema nacional de no crecimiento, productor permanente de paro. La deuda francesa alcanzó los 2.1 billones de euros a fines de 2016. Y continúa creciendo, con un riesgo para toda la zona euro. Es imperativo estabilizar esa deuda, lo que implica disminuir en 40.000 millones el déficit público, que puede alcanzar el 3,2 o 3,5% del PIB en 2018, situando a Francia en última posición de la zona euro. Los franceses están drogados con el gasto y la deuda públicas, sin comprender que el control de esas finanzas desequilibradas es indispensable para sanear la economía, mejorar el nivel de vida y restaurar la soberanía nacional. Pierre Medès France decía que «las cuentas en desorden son la marca de las naciones que se abandonan». No podría resumirse mejor la situación de Francia. Alemania siempre ha sido hostil a los proyectos franceses de un «gobierno político» de la zona euro. ¿Son realistas las perspectivas de un relanzamiento o refundación de la UE? Europa se halla en una nueva situación, resumida por Angela Merkel al pedir a los europeos asumir su propio destino, cuando es evidente que Europa no puede contar con EE.UU. en el terreno económico ni estratégico. Los proyectos de Theresa May y los ataques de Trump han facilitado la unidad de la UE, provocando una toma de conciencia cívica sobre los resultados de la integración: gran mercado, euro, Estado de Derecho, paz. Es necesario refundar la UE en torno a cuatro prioridades: refuerzo de la zona euro, plan de relanzamiento de las inversiones, garantía de los derechos sociales, lanzamiento de la UE de la seguridad y la defensa, control de las fronteras exteriores. El motor sigue siendo francoalemán. Pero su puesta en marcha depende de dos condiciones: clarificación política de Alemania y saneamiento económico de Francia. Los franceses tienen en sus manos la llave de la refundación de Europa. Esperemos que estén a la altura de tal responsabilidad histórica. El «Economist» dice que Trump, Putin y Erdogan son una amenaza potencial para Europa? Durante la Guerra Fría, la seguridad de Europa reposó en la resistencia a la amenaza soviética y la garantía de EE.UU., materializada a través de la OTAN y la disuasión nuclear. Tal situación desapareció con el hundimiento de la URSS. Pero Europa ha cedido a las ilusiones del fin de la historia y la violencia. Está amenazada por nuevos riesgos estratégicos: yihadismo, presiones rusa y turca, y ataques cibernéticos. Y EE.UU. se ha convertido en fuente de inestabilidad e incertidumbre, denunciando los tratados de libre cambio y las alianzas estratégicas. Los europeos deben elegir: continuar su desarme o garantizar su propia libertad. De ahí que la seguridad y defensa deban estar en el corazón de los proyectos de relanzamiento de Europa. La Europa de la defensa es un viejo proyecto. Trump subrayó en la cumbre de la OTAN que los europeos se han habituado a trasladar al contribuyente norteamericano parte sustancial de la factura de su seguridad? Donald Trump se inscribe en la larga serie de presidentes norteamericanos que denuncian la insuficiencia de los esfuerzos de los europeos para garantizar su propia seguridad. Quizá sea imprescindible darle la razón en ese punto. Matizando que sus declaraciones, siempre un poco fuera del tiesto, caen en un momento en que los europeos han comenzado a invertir más en su defensa, bajo la presión del terrorismo islámico y las ambiciones de Rusia y Turquía. Alemania ha incrementado su presupuesto militar en 3.000 millones de euros por año, Francia ha prometido incrementar su esfuerzo de defensa al 2% del PIB hacia 2025 y la UE tiene previsto coordinar mejor las inversiones militares de sus miembros, dotándose de un centro de mando, e incrementar sus fondos para investigación e innovación en seguridad. El desafío inmediato es acompañar y coordinar esos esfuerzos europeos, restaurando la alianza entre las democracias, amenazada por Trump. «Europa debe tener un rearme militar, económico, político, intelectual y moral» Para Baverez, «la dificultad de la lucha contra el terrorismo islámico está ligada a su naturaleza múltiple y evolutiva». A su juicio, se debe coordinar diversos frentes: el militar en las regiones con grandes focos yihadistas (Oriente Medio, Magreb, Sahel), la infiltración a través de olas de refugiados, la radicalización de grupos e individuos que viven en nuestras democracias. «Europa constituye un blanco prioritario para los yihadistas, por razones históricas, demográficas y geográficas», según el politólogo, que considera que solo se puede combatir esta amenaza «con estrategias globales que integren acción militar, diplomacia, ayuda al desarrollo, políticas de integración, a nivel nacional y europeo». «Europa debe rearmarse. Y ese rearme debe ser militar, económico, político, intelectual y moral», concluye.
11-06-2017 | Fuente: abc.es
Nicolas Baverez: «Si Macron no acomete reformas antes de fin de año, será un mandato inútil»
La obra de Nicolas Baverez continúa creciendo y se ha convertido en la referencia canónica para comprender las crisis de Francia y de Europa, en una encrucijada histórica. Biógrafo y discípulo de Raymond Aron, historiador, politólogo, estratega, abogado internacionalista, miembro del comité director del Instituto Montaigne (think thank liberal), miembro del comité de dirección de «Commentaire», fue el primero en denunciar el riesgo histórico del «déclin» francés (decadencia). Sus ensayos quizá sean la mejor radiografía de las metamorfosis y amenazas sobre Francia y Europa. Tras la elección de Emmanuel Macron como presidente de la República, las elecciones legislativas del 11 y el 18 de junio van a consumar la instauración de un «nuevo orden político». Baverez comenta para ABC el alcance nacional y europeo del proceso político de fondo. Usted ha calificado de «absolutista» el poder que podrá tener Macron tras las legislativas, estimando que «esa es la voluntad de los franceses». Ese «poder absolutista» no siempre ha sido eficaz para reformar Francia. ¿Le parece realista el programa de reformas de Macron? Emmanuel Macron consuma una suerte de vuelta a los orígenes de la V República. De Gaulle la concibió como un régimen híbrido, muy presidencial y parlamentario al tiempo; poco liberal, en definitiva, ya que confiere al Estado todos los poderes para permitirle afrontar los choques de la historia. El nuevo presidente no oculta que se dispone a tomar el control completo del Estado, con una mayoría absoluta en la Asamblea. Esa concentración extrema de poderes solo puede ser aceptable por los franceses si permite realizar la reforma del modelo económico y social aplazada desde hace 35 años, en lugar de estar al servicio de la voluntad personal, como fue el caso de Sarkozy y Hollande. El programa de Macron define las prioridades: reconstitución de una base productiva competitiva; la flexibilidad y seguridad del mercado del trabajo; reforma del sistema educativo; control de las finanzas públicas; restauración de la seguridad nacional, y relanzamiento de Europa. Queda por hacer realidad tales promesas. Quizá sea la última oportunidad de modernizar Francia de manera democrática y pacífica. Ningún presidente, de Mitterrand a Hollande, ha conseguido reformar en profundidad el mercado de trabajo y el sistema de seguridad social. ¿Podrá Macron realizar esa reforma? Macron se juega su legitimidad y su mandato presidencial, ante los franceses y ante Europa, con su capacidad para lanzar hasta finales de año la reforma del mercado del trabajo y el control del gasto público. Los mandatos de Sarkozy y Hollande han probado que no existe derecho al error. Las orientaciones erróneas del principio no se corrigen. Macron tiene bazas importantes, comenzando por una autoridad fuerte lograda con su elección, coincidiendo con la implosión de los partidos y la clase política tradicional, cuando la coyuntura económica es favorable en la zona euro. Sin embargo, sus predecesores malgastaron las oportunidades que ofrecían los periodos de recuperación. La reforma del mercado de trabajo es la madre de todas las reformas posteriores y será el banco de ensayo de la «Macronomics». Macron ha instalado en el corazón de su proyecto reformista una nueva ley del trabajo que amplíe el campo de negociación en las empresas, fusione las instancias de representación y cree un nuevo marco de indemnizaciones por despido. El Tribunal de Cuentas hará pública el 3 de julio su auditoría de las cuentas públicas, de las que critica su deterioro desde 2013. En ambos terrenos, mercado del trabajo y finanzas públicas, Macron debe tomar decisiones antes de finales de año. Si no, estaremos ante otro mandato presidencial inútil, muerto al poco de nacer, que abrirá las puertas a los populismos. Desde Maastricht, Francia nunca ha cumplido las promesas de los sucesivos pactos de estabilidad? Francia no es víctima de Maastricht, sino de su propio modelo, insostenible: realiza un 15% de las transferencias sociales mundiales, con solo un 1% de la población mundial y apenas un 3,5% de la producción. Se trata de un sistema nacional de no crecimiento, productor permanente de paro. La deuda francesa alcanzó los 2.1 billones de euros a fines de 2016. Y continúa creciendo, con un riesgo para toda la zona euro. Es imperativo estabilizar esa deuda, lo que implica disminuir en 40.000 millones el déficit público, que puede alcanzar el 3,2 o 3,5% del PIB en 2018, situando a Francia en última posición de la zona euro. Los franceses están drogados con el gasto y la deuda públicas, sin comprender que el control de esas finanzas desequilibradas es indispensable para sanear la economía, mejorar el nivel de vida y restaurar la soberanía nacional. Pierre Medès France decía que «las cuentas en desorden son la marca de las naciones que se abandonan». No podría resumirse mejor la situación de Francia. Alemania siempre ha sido hostil a los proyectos franceses de un «gobierno político» de la zona euro. ¿Son realistas las perspectivas de un relanzamiento o refundación de la UE? Europa se halla en una nueva situación, resumida por Angela Merkel al pedir a los europeos asumir su propio destino, cuando es evidente que Europa no puede contar con EE.UU. en el terreno económico ni estratégico. Los proyectos de Theresa May y los ataques de Trump han facilitado la unidad de la UE, provocando una toma de conciencia cívica sobre los resultados de la integración: gran mercado, euro, Estado de Derecho, paz. Es necesario refundar la UE en torno a cuatro prioridades: refuerzo de la zona euro, plan de relanzamiento de las inversiones, garantía de los derechos sociales, lanzamiento de la UE de la seguridad y la defensa, control de las fronteras exteriores. El motor sigue siendo francoalemán. Pero su puesta en marcha depende de dos condiciones: clarificación política de Alemania y saneamiento económico de Francia. Los franceses tienen en sus manos la llave de la refundación de Europa. Esperemos que estén a la altura de tal responsabilidad histórica. El «Economist» dice que Trump, Putin y Erdogan son una amenaza potencial para Europa? Durante la Guerra Fría, la seguridad de Europa reposó en la resistencia a la amenaza soviética y la garantía de EE.UU., materializada a través de la OTAN y la disuasión nuclear. Tal situación desapareció con el hundimiento de la URSS. Pero Europa ha cedido a las ilusiones del fin de la historia y la violencia. Está amenazada por nuevos riesgos estratégicos: yihadismo, presiones rusa y turca, y ataques cibernéticos. Y EE.UU. se ha convertido en fuente de inestabilidad e incertidumbre, denunciando los tratados de libre cambio y las alianzas estratégicas. Los europeos deben elegir: continuar su desarme o garantizar su propia libertad. De ahí que la seguridad y defensa deban estar en el corazón de los proyectos de relanzamiento de Europa. La Europa de la defensa es un viejo proyecto. Trump subrayó en la cumbre de la OTAN que los europeos se han habituado a trasladar al contribuyente norteamericano parte sustancial de la factura de su seguridad? Donald Trump se inscribe en la larga serie de presidentes norteamericanos que denuncian la insuficiencia de los esfuerzos de los europeos para garantizar su propia seguridad. Quizá sea imprescindible darle la razón en ese punto. Matizando que sus declaraciones, siempre un poco fuera del tiesto, caen en un momento en que los europeos han comenzado a invertir más en su defensa, bajo la presión del terrorismo islámico y las ambiciones de Rusia y Turquía. Alemania ha incrementado su presupuesto militar en 3.000 millones de euros por año, Francia ha prometido incrementar su esfuerzo de defensa al 2% del PIB hacia 2025 y la UE tiene previsto coordinar mejor las inversiones militares de sus miembros, dotándose de un centro de mando, e incrementar sus fondos para investigación e innovación en seguridad. El desafío inmediato es acompañar y coordinar esos esfuerzos europeos, restaurando la alianza entre las democracias, amenazada por Trump. «Europa debe tener un rearme militar, económico, político, intelectual y moral» Para Baverez, «la dificultad de la lucha contra el terrorismo islámico está ligada a su naturaleza múltiple y evolutiva». A su juicio, se debe coordinar diversos frentes: el militar en las regiones con grandes focos yihadistas (Oriente Medio, Magreb, Sahel), la infiltración a través de olas de refugiados, la radicalización de grupos e individuos que viven en nuestras democracias. «Europa constituye un blanco prioritario para los yihadistas, por razones históricas, demográficas y geográficas», según el politólogo, que considera que solo se puede combatir esta amenaza «con estrategias globales que integren acción militar, diplomacia, ayuda al desarrollo, políticas de integración, a nivel nacional y europeo». «Europa debe rearmarse. Y ese rearme debe ser militar, económico, político, intelectual y moral», concluye.