Infortelecom

Noticias de europa

23-09-2018 | Fuente: abc.es
El Gobierno español critica los «insultos» del secretario general de la OEA a Zapatero y pide respeto
El Gobierno español ha criticado los «insultos» del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y ha pedido respeto ante las discrepancias. Almagro recomendó a Zapatero «que no sea imbécil» y no defienda la «dictadura» del presidente venezolano, Nicolás Maduro. «Se puede discrepar sobre el fondo de un asunto, pero no se debe perder el respeto y entrar en el terreno de los insultos personales. Y menos aún cuando se trata de un expresidente del Gobierno de España», han explicado fuentes del Gobierno en declaraciones a Europa Press. Para Almagro, Zapatero «tiene un problema muy grande de comprensión». «Mi consejo, es un consejo nada más: que no sea imbécil. Es un consejo importante, bueno, creo que le puede hacer mucho bien», ha afirmado en declaraciones a la televisión NTN24. «Definitivamente el señor Zapatero está en el grado más alto de imbecilidad. Ha necesitado siete explicaciones para entender», ha añadido. Almagro respondía así a las críticas de Zapatero, quien criticó previamente a Almagro por defender una posible intervención militar en Venezuela contra Maduro. Zapatero dijo que las intervenciones militares unilaterales corresponden a una doctrina «insostenible» y «arcaica». El máximo responsable de la OEA ha subrayado que se trata de «la séptima vez que aclaramos que estamos en contra de la ilegitimidad de cualquier intervención armada, ataque militar, agresión, invasión (..). Nuestras opciones son en perfecta consonancia con el derecho internacional público y con el derecho interamericano. Tienen que ver con la responsabilidad de proteger, con el Derecho Internacional Humanitario, con la responsabilidad penal internacional», ha argumentado. «Defender una dictadura como lo ha hecho él, eso sí que es ser un político perimido, arcaico y anacrónico. También hay dejos ahí, vestigios de corrupción política, de indignidad política porque si no nadie puede hacer eso», ha apuntado. «Viene haciéndole mandados al régimen desde 2016», ha apostillado. Almagro ha aseverado que «lo único que vemos del señor Zapatero son favores a la dictadura venezolana». «El señor Zapatero es el ministro de Relaciones Exteriores de la dictadura venezolana, es el que vende la dictadura venezolana en la Unión Europea y el que trata de vender la dictadura venezolana en dinámicas internacionales. Es completamente inaceptable e indigno para cualquier político, pero no nos llama la atención a esta altura, obviamente», ha argumentado. Zapatero ha ejercido de mediador de Unasur en la crisis venezolana, pero su papel ha sido siempre blanco de las críticas de la oposición, por considerar que hacía demasiadas concesiones al Gobierno de Maduro, que solo perseguía ganar tiempo con un diálogo que no daba resultados.
23-09-2018 | Fuente: as.com
"Doncic era muy grande en Europa... pero Europa es pasado"
Carlisle, satisfecho con él. "Nunca he jugado con nadie que haga algunas de las cosas que le estoy viendo hacer", asegura Dennis Smith.
23-09-2018 | Fuente: as.com
El resto del Mundo acorta distancias en la Laver Cup (7-5)
El combinado de resto del Mundo acortó distancias frente a los jugadores de Europa a falta de la tercera y última jornada del torneo.
23-09-2018 | Fuente: abc.es
Manfred Weber: «En Europa está creciendo el nacionalismo y el egoísmo»
Cuando anunció su candidatura a la presidencia de la Comisión Europea a la vuelta de las vacaciones, Manfred Weber produjo un pequeño terremoto en Bruselas. El líder del principal grupo político europeo ha sido durante esos años un dirigente tan activo como discreto, siempe alejado de las gesticulaciones pero en la primera línea de las discusiones en la UE. Si lo logra, será el primer alemán que llega a dirigir el Ejecutivo comunitario y también el primero que lo hace sin haber sido primer ministro. Él niega ser una especie de heredero europeo de la canciller Angela Merkel y reivindica su propio bagaje político de más de una década trabajando en Bruselas, La entrevista tuvo lugar en Salzburgo, donde participaba en la reunión de líderes populares paralela a la cumbre informal de jefes de Estado y de Gobierno. Un escenario perfecto, al lado de su querida Baviera, que es su región de origen y a donde regresa a la menor ocasión. Tal vez en las elecciones que se celebran allí en octubre le van a dejar un sabor agridulce teniendo en cuenta que su partido (la Union Cristiano Social CSU) puede perder la mayoría absoluta a costa de los nacional populistas de Alternativa para Alemania (AfD). Como en Baviera, la emigración será una de las cuestiones de la campaña europea, lo que plantea un panorama complejo para el PPE teniendo en cuenta que es la primera vez que su hegemonía está siendo amenazada en el campo de la derecha por fuerzas radicales, populistas anti europeas y anti inmigración. Es verdad que es un momento histórico para la UE. Estamos siendo amenazados desde el exterior, ya ve lo que sucede con Putin o incluso con Donald Trump. No son iguales ideológicamente hablando, pero ambos desean debilitar a la UE. Y desde el interior, tenemos el extremismo y el populismo. Por eso creo que se necesita abrir un nuevo capítulo en Europa. Las elecciones europeas deben servir para mostrar a la gente en qué creemos, darles seguridad, defender lo que yo llamo el modo de vida europeo. Este es el marco en el que nos movemos. No podemos continuar como hasta ahora, necesitamos un debate democrático sobre el futuro de Europa. Y por eso me he presentado como posible candidato del PPE a la presidencia de la Comisión Europea, quiero presentar las ideas del PPE hablar con los líderes, recolectar ideas y democratizar a la UE, abrir la caja negra de Bruselas, llevarla más cerca de la gente y así estoy seguro de que Europa sobrevivirá. En realidad, vivimos el mayor periodo de paz en toda la historia. Seguimos siendo el espacio más próspero, socialmente inclusivo, etc..¿por qué cree que prosperan las fuerzas que quieren destruir el sistema? La gente sabe que estamos ante un periodo de incertidumbre. En el pasado las cosas se hicieron bien, pero es verdad que no hemos sabido aplacar esta incertidumbre. Imagínese un camionero que va por la autopista y escucha por la radio noticias sobre el desarrollo de los vehículos sin conductor ¿qué cree que va a pensar? La realidad es que tenemos ante nosotros una auténtica revolución del mundo globalizado y digitalizado y la gente no sabe qué va a suponer para ellos y nosotros no sabemos decirles si podremos mantener la vieja promesa del mundo occidental de que sus hijos vivirán mejor que ellos. Por eso creo que el centro de la campaña debe ser dar la seguridad a la gente de que Europa tiene un futuro y que puede proponer un nuevo contrato social. Debemos volver a dar certezas a la sociedad, especialmente a la clase media, y decirles que la UE puede estabilizar la situación y ofrecer la perspectiva de un futuro mejor y pare ello debemos saber ser creativos también. Necesitamos un debate democrático sobre el futuro de Europa Creo que ante una situación como la actual, en otra época probablemente habríamos tenido una guerra en Europa. La sociedad parece haber perdido esa referencia tan terrible y las promesas sin fin de los políticos les hacen creer que todo debe mejorar sin cesar y constantemente, cuando no siempre es posible. La cuestión esencial es definir qué significa mejorar, porque si lo definimos solo en términos económicos no siempre es así. En nuestras sociedades debemos pensar en otros conceptos como la capacidad de cooperar, de ser solidarios, de que la gente participe, porque lo que está creciendo es precisamente el egoísmo, el nacionalismo. Dentro de las sociedades pero también en algunos dirigentes. La idea de Europa es precisamente que cada cual puede tener una posición firme, pero podemos sentarnos juntos y llegar a un compromiso. Y uno de los desafíos más importantes para Europa es precisamente cómo ayudar a África, porque si no les podemos ayudar a tener un futuro a ellos, nuestros problemas también crecerán. No es la primera vez que hay esta incertidumbre sobre el futuro. Antes del cambio de siglo también se vivió un tiempo en el que se pensaba que podía pasar cualquier cosa. Pero los europeos no eran tan pesimistas. La diferencia es la tecnología y sobre todo la velocidad. Antes era solo un fenómeno, la industrialización, ahora son varios a la vez, la globalización, el cambio climático, los desarrollos demográficos etc y evolucionan a toda velocidad. Los políticos probablemente deberíamos ser más rápidos a la hora de tomar decisiones y en Europa sobre todo. Pero lo que no deben varían son los principios, en eso, en el modo de respetar la igualdad y la solidaridad. Hay fuerzas políticas extremistas como Orban que tienen más éxito que los partidos tradicionales a la hora de dar esa certeza a los ciudadanos. ¿Cómo vive ese debate como lñider del PPE? En el PPE no hay ningún trato especial para nadie cuando se trata de los principios esenciales. Creemos que la sociedad moderna necesita a la sociedad civil. En el caso de Hungría, ya que lo menciona, el primer ministro Viktor Orban no mostró ninguna disposición al compromiso en el debate que hubo en Estrasburgo hace diez días y por eso la mayoría de diputados del PEE votaron en su contra, después de una discusión muy seria en el seno del grupo parlamentario. Rajoy hizo un gran trabajo por España y la Zona Euro Me refería también fuera del PPE. A casos como el de AfD en Alemania y tantos otros que están ocupando el escenario electoral en muchos paises. No necesitamos clarificar nada en este sentido. Como partidos de una base democrstiana, como los grandes fundadores de Europa, nosotros creemos en Europa. Hay un debate sobre la inmigración, por supuesto, pero no seremos nosotros los que hagamos campaña con los miedos de la sociedad. Lo que queremos es, al revés, ofrecer soluciones. Nosotros tenemos claro que hay que reforzar el control de las fronteras europeas, no me gusta que haya una valla en la frontera entre Bulgaria y Turquía, pero lo apoyo porque necesitamos controlar las fronteras. Igual que en Ceuta y Melilla. Pero cuando hemos tenido que afrontar la crisis en Siria también teníamos una responsabilidad como europeos. Decir que lo que estaba pasando con esa gente no nos importaba no es propio de los principios europeos. En este sentido me siento muy próximo al Papa Francisco. Y poner juntas estas dos cosas es lo que representa el PPE. Y es lo que espero que nos permitirá tener éxito en las elecciones, porque tratamos buscar una solución sin abandonar nuestros principios. Pasó igual en las pasadas elecciones en las que el tema era la política de austeridad y la crisis. El PPE se comprometió a salvar la economía y con gentes como Mariano Rajoy o Enda Kenny (el ex primer minsitro de Irlanda) y otros lo hicimos. Tenemos la economía creciendo al 2%, prácticamente todos los países con déficit por debajo del 3%, se han creado 13 millones de empleos y el BCE está pensando en cambiar ya la política de tipos de interés. Eso demuestra que la gente puede confiar en nosotros. Da la impresión de que su candidatura podría ser como una especie de prolongación europea de la herencia de Angela Merkel, ahora que teniendo en cuenta la situación en Alemania, su época puede estar en la recta final. Para nada. Yo soy Manfred Weber, el líder del grupo popular europeo y lo que ofrezco es mi propia experiencia europea para dirigir la Comisión. Y además, para mí es clave empezar una nueva era, insisto en que no podemos seguir igual, debemos abrir un nuevo capítulo en Europa. La canciller Merkel es también una mujer de consenso, siempre escucha las posiciones de los otros y apoya mi candidatura, por supuesto. ¿Qué le parece Pablo Casado, el sustituto de Mariano Rajoy en el PP español? Son generaciones diferentes. Admiro a Rajoy porque hizo un gran trabajo por España y por la Zona Euro. En la historia de España quedará como un capítulo muy positivo. Pablo Casado es otra generación, tiene otra manera de hacer política. Hay también algo en común entre los jóvenes dirigentes del PPE, como Casado, como el canciller Kurtz en Austria, Kiriakos en Grecia, que son activos y están abiertos a escuchar a la gente y darles respuestas claras. No se trata de cambiar nuestros fundamentos, pero sí de imprimirles un nuevo estilo más moderno para un mundo más moderno. ¿Le preocupa España ahora? Nos preocupa el presupuesto, la estabilidad política y la inmigración. Rajoy hizo un buen trabajo y pensamos que debería mantenerse el mismo rumbo en los próximos presupuestos. En la cuestión catalana, creo que en el conjunto de las fuerzas políticas en Madrid no hay ninguna duda de que España debe permanecer unida, como así lo pensamos nosotros. Yo estoy muy orgulloso de ser bávaro, lo que no es contradictorio con ser alemán y ser europeo. Es un error dejar ese debate a los nacionalistas como Le Pen o a los extremistas, populistas y egoístas.
23-09-2018 | Fuente: as.com
Szeremeta rompió el sueño europeo de Rubén Díaz
El polaco retuvo el campeonato de Europa del peso medio al ganar por KO en el décimo asalto al español, que tuvo que arriesgar al final y lo acabó pagando.
23-09-2018 | Fuente: elpais.com
Las heridas abiertas de Europa
Intelectuales, políticos y artistas debaten en el Hay Festival sobre el futuro de un proyecto en crisis existencial
22-09-2018 | Fuente: elpais.com
De Uber a los patinetes eléctricos: pros y contras de la movilidad compartida
El máximo responsable de Uber para Europa, Pierre-Dimitri Gore-Coty, nos cuenta por qué triunfará su modelo; el tecnólogo Tom Slee, por su parte, ofrece una visión muy crítica del fenómeno. ¿Con qué opinión te quedas?
22-09-2018 | Fuente: as.com
Zverev gana a Isner en el tie-break y Europa vuela: 5-1
El alemán remontó ante el estadounidense (3-6, 7-6 (6) y 10-7) y sumó dos puntos para su equipo, que está tres por encima del Mundo en la segunda jornada.
22-09-2018 | Fuente: elpais.com
El estratega Bannon sobre Salvini: ?Es como Trump?
El exasesor del presidente de Estados Unidos confía en que Italia se convierta en el germen de su ?revolución? populista en Europa