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Noticias de europa

21-09-2020 | Fuente: abc.es
Dimite el ministro de Sanidad de la República Checa tras las críticas a su gestión de la pandemia
El ministro de Sanidad de la República Checa, Adam Vojtech, ha anunciado su dimisión después de recibir numerosas críticas de políticos y expertos por su gestión de la segunda ola de la pandemia. «Me voy para crear espacio en la adopción de medidas de lucha contra la Covid-19», dijo Vojtech en una rueda de prensa este lunes. República Checa suma una media de 193 positivos activos sobre 100.000 habitantes en los últimos 14 días, en Europa sólo por detrás de España, con 300,5 casos. Analistas locales apuntan a que Vojtech no siguió las recomendaciones de expertos que aconsejaron endurecer la política contra el SARS-CoV-2 a mediados del verano para contener la expansión del virus en otoño. Esa falta de medidas entonces ha generado una ola de contagios comunitarios, y -como reacción- se han reintroducido una serie de limitaciones que muchos ciudadanos ahora no entienden y consideran caprichosas. En las últimas 24 horas se detectaron 985 nuevos casos de contagio en la República Checa, un bajada después de seis días de aumento continuo de la cifra diaria, lo que ha colocado el número total de contagios activos en 24.032, con 503 personas internadas en hospitales, el mismo número que víctimas mortales.
20-09-2020 | Fuente: as.com
Los noruegos Mol y Srum, tricampeones de Europa
La dupla nórdica se proclamó campeona continental por tercera vez consecutiva ganando en la final a los rusos Krasilnikov y Stoyanovskiy (21-19 y 21-15).
20-09-2020 | Fuente: elmundo.es
Estudiantes y Erasmus: relación truncada por el Covid
El Ministerio de Universidades financia la partida de universitarios a Europa sin saber cómo se desarrollará la pandemia del coronavirus 
20-09-2020 | Fuente: as.com
Sevilla y Bayern de Múnich libran esta semana la gran final de la Supercopa de Europa
Consulta la guía de televisión con los horarios y la agenda deportiva de la semana: parrilla de partidos de fútbol, baloncesto, ciclismo, tenis..
20-09-2020 | Fuente: as.com
Machín y su Alavés miden la resaca del EuroGranada
Diego Martínez introducirá varios cambios con respecto al equipo que debutó brillantemente en la Europa League. El Alavés viaja con Lejeune pero sin Manu García.
20-09-2020 | Fuente: abc.es
Italia vota hoy reducir drásticamente el número de parlamentarios
Con la incógnita de la afluencia por el coronavirus, los italianos están llamados a las urnas este domingo y el lunes para dos votaciones muy importantes. Mediante referéndum se decidirá una reforma constitucional para recortar en más de un tercio el Parlamento. Además, los ciudadanos de siete regiones de un total de veinte eligen a sus respectivos gobiernos, cuyo resultado tendrá una lectura nacional. Sobre el referéndum para el recorte de los parlamentarios hay abierto un profundo e intenso debate en Italia. La reforma constitucional, que entraría en vigor al final de esta legislatura en el 2023, prevé un recorte del 36 por ciento de parlamentarios, desde 945 a 600. La Cámara de Diputados se reduciría de 630 a 400 escaños, y el Senado tendría 200 en lugar de los 315 actuales. Teniendo en cuenta que en la política italiana entra en juego un sinfín de matices, esta consulta más que un sencillo referéndum para votar sí o no, parece un rompecabezas, porque entra el juego el populismo y las luchas entre los partidos. En menos de un año, todo ha cambiado. En un pleno de la Cámara de diputados del 8 de octubre del año pasado, se aprobó definitivamente la ley constitucional sobre el corte de parlamentarios: hubo 553 votos a favor, solo 14 en contra y 2 abstenciones. Todos parecían felices y contentos. Ningún partido político se atrevió a decir que no, porque era muy fuerte la corriente en la opinión pública contra la clase política, calificada como una «casta». Difícilmente se podía entender que en época de crisis económica, un parlamentario italian o cobre 18.435 euros mensuales (10.435 de salario, más otros 8.400 euros por diversos conceptos), la remuneración más alta de un parlamentario en Europa. División Tras aprobarse la reforma en el Parlamento, en menos de un año ya nada es igual. El debate y lucha política ha dividido incluso a destacados miembros del mismo partido o coalición. El Partido Democrático (PD), que votó en contra de la reforma, ahora al formar parte de la coalición de Gobierno con el Movimiento 5 Estrellas, se ve obligado a votar sí porque los «grillini» lo impusieron como condición al PD para que pudiera nacer hace un año el Gobierno de Giuseppe Conte. Pero mientras el líder del PD, Nicola Zongaretti, ha pedido un voto afirmativo, para no desestabilizar la coalición de Gobierno, muchos miembros destacados del PD votarán «no», como es el caso de un barón del partido y fundador del Olivo, Romano Prodi, exprimer ministro y expresidente de la Comisión Europea: «Un voto negativo es más útil -ha escrito Prodi- para no pensar que la disminución del número de parlamentarios constituye una reforma tan importante que las demás no tienen que realizarse». En cambio, el también exprimer ministro y miembro del PD, Enrico Letta, votará sí: «Durante decenios solamente han trabajado dos terceras partes de los parlamentarios. Desde que el número de parlamentarios fue fijado en la Constitución, nacieron el Parlamento Europeo y las asambleas regionales. Todos con poderes legislativos. De ahí la consecuencia natural de una reducción de parlamentarios nacionales». En la derecha, Silvio Berlusconi es partidario del no, mientras el líder de la Liga, Matteo Salvini, y Georgia Meloni, de Fratelli d?Italia, se han pronunciado por el sí, pero el fondo se alegrarían de que triunfara el no porque sería un varapalo para el Movimiento 5 Estrellas, hoy en fuerte crisis interna, y para el gobierno Conte. Las encuestas indican que ganará el sí, pero el recorte de parlamentarios en un símbolo de cierto populismo y del antiparlamentarismo que promueve sobre todo el M5E. Su fundador, el cómico Beppe Grillo, ha llegado a hacer en estos días un homenaje a las dictaduras, porque «funcionan mejor que las democracias». Elecciones regionales Si el voto del referéndum puede ser decisivo para el Movimiento 5 estrellas, las elecciones regionales se ven como un test con valor nacional. Siete millones y medio de personas están llamados a las urnas en Toscana, Apulia, Véneto, Liguria, Campania, Las Marcas y Valle d?Aosta. La madre de todas las batallas está en Toscana, la región roja por excelencia gobernada desde hace 70 años por la izquierda. Aquí se juegan en buena parte su futuro político Matteo Salvini y el líder del Partido Democrático, Nicola Zingaretti. Para el PD, una eventual derrota sería dramática, y quizás con repercusiones para el Gobierno del país. Tendría un valor político y simbólico enorme.
20-09-2020 | Fuente: abc.es
Tres décadas después de la reunificación alemana, persiste el déficit democrático en los estados orientales
«Claro que se cometieron errores», reconoce hoy Wolfgang Schäuble, que como ministro de Interior de Helmut Kohl redactó y rubricó con su firma el Tratado de Reunificación que dio lugar a la Alemania que hoy conocemos. «No estábamos preparados. No podíamos estarlo. Solo unos días antes de la caída del Muro hubiera sido un escándalo, un conflicto internacional, que la República Federal tuviese planes de reunificación», recuerda los sucesos de hace 30 años, «pero, como dijo Bismarck, la política cambia de un momento a otro. Kohl actuó instintivamente y correctamente, actuó con cuidado en Europa y dio mucha esperanza a la gente aquí». «Hoy se podría decir que les dio demasiadas esperanzas», bromeaba Schäuble el pasado viernes, durante la fiesta de su 78º cumpleaños. Tres décadas después de aquella redención histórica de Alemania y como presidente, ahora, del Bundestag, ha vuelto a ver ondear banderas con la cruz gamada en la escalinata de la fachada del Reichstag, durante una manifestación contra las restricciones de la pandemia, este mismo mes. «Despreciable. No vamos a permitir algo así», sentencia. No es capaz de identificar un error concreto que haya conducido a semejante «vergüenza», pero reconoce que en la reaparición de formaciones de extrema derecha, que tienen sus fuertes en los Bundesländer orientales, subyacen asuntos políticos y sociales no resueltos en la Alemania reunificada, en su papel en Europa y en el mundo, «que han de aclararse cuanto antes». «El bienestar económico, claro, pero la segunda mayor diferencia que yo veo entre la sociedad de 1990 y la de ahora tiene que ver con la política». «Nos movilizamos entonces contra el sistema comunista y por la libertad, en dirección a la democracia, mientras que ahora quienes se manifiestan contra el sistema democrático lo hacen desde posiciones de extrema derecha». Así ve el principal cambio de los Bundesländer orientales alemanes, los que pertenecieron a la RDA, el profesor Matthias Kluge, que creció en Crimmitschau, Sajonia, y fue uno de los fundadores en Königswalde de Nuevo Forum, la plataforma ciudadana de resistencia pacífica que organizó las manifestaciones populares, el movimiento que terminó derribando el Muro de Berlín. Apenas reconoce el país en el que creció, en el que el PIB per cápita era el 37% del de la Alemania occidental. Hoy es del 79,1%. «No obstante, la brecha sigue siendo notable en densidad de población y en la ausencia de grandes empresas», señala el comisario para los Nuevos Länder, Marco Wanderwitz, que apunta como principal diferencia el «déficit democrático» que observa en el este. «La tasa de aprobación del sistema democrático y de sus instituciones, que en los estados del oeste se ubica en el 91%, en el este toca techo es el 78%», justifica. Si en la Alemania del oeste el 40% se declara satisfecho con la democracia, en el este el porcentaje es solo el 22%. El 91% de los alemanes occidentales piensa que la democracia es el mejor de los sistemas políticos, pero solo apenas un 78% de los orientales suscribe esa premisa. Las actitudes hostiles hacia los extranjeros son abiertamente declaradas por más de un 20% de la población oriental y el antieuropeismo se eleva por encima del 30%. Equiparación económica «La experiencia democrática lleva su tiempo, la construcción de una sociedad civil sólida cuesta décadas», trata de explicar Wolfgang Thierse, que considera zanjada la equiparación económica, «el este tenía mayores expectativas y ha tenido menos tiempo, los occidentales tienen más cayo democrático, por así decirlo, y en el este se percibe una pérdida cultural, de identidad, si lo prefiere, que a falta de otro área de expresión le está pasando la factura al sistema político». Thierse fue elegido en las primeras elecciones democráticas de la RDA y pocos meses después pasó a formar parte del Bundestag, que presidiría años más tarde. Cree que hubieran sido necesarias iniciativas de educación política democrática que ocupasen un vacío en el que se ha enseñoreando el partido antieuropeo y antiextranjeros Alternativa para Alemania (AfD). «La reunificación no es solamente un proceso económico y social, como se ha visto a menudo, sino también un proceso político y cultural», subraya, pero recuerda que AfD está también presente, aunque con menos fuerza, en todos los parlamentos regionales occidentales. «Abordar esto como un problema del este es un error, todos nosotros tenemos un problema, lo que ocurre es que allí donde la incertidumbre y la inseguridad son mayores, se manifiesta con más fuerza, esos ciudadanos son más fácilmente presas del populismo y luchar contra eso es una tarea pendiente, no solo para Alemania, sino para muchas otras democracias occidentales». Steffen Mau, sociólogo y profesor de la Universidad Humboldt de Berlín, es considerado uno de los mejores conocedores de la mentalidad de Alemania del Este. «En su mayoría están satisfechos», dice, «al fin y al cabo, ellos conocían mejor que nadie la vida en la RDA». Mau ha constatado, sin embargo, que la mayoría de los alemanes orientales son más estatistas y menos liberales que los occidentales. «También son menos solidarios, con tendencia más pronunciada a preservar los derechos adquiridos y tienen mayor dificultad para relacionarse con los extranjeros». «Sigue habiendo Ossis y Wessis», reconoce, «todavía hay una identidad del este, incluso entre los menores de 30 años, una quinta parte se considera más alemán orientales que alemán». «Y eso», insiste, «tiene un precio».
20-09-2020 | Fuente: abc.es
El déficit democrático en los estados orientales de Alemania persiste tras 30 años de reunificación
«Claro que se cometieron errores», reconoce hoy Wolfgang Schäuble, que como ministro de Interior de Helmut Kohl redactó y rubricó con su firma el Tratado de Reunificación que dio lugar a la Alemania que hoy conocemos. «No estábamos preparados. No podíamos estarlo. Solo unos días antes de la caída del Muro hubiera sido un escándalo, un conflicto internacional, que la República Federal tuviese planes de reunificación», recuerda los sucesos de hace 30 años, «pero, como dijo Bismarck, la política cambia de un momento a otro. Kohl actuó instintivamente y correctamente, actuó con cuidado en Europa y dio mucha esperanza a la gente aquí». «Hoy se podría decir que les dio demasiadas esperanzas», bromeaba Schäuble el pasado viernes, durante la fiesta de su 78º cumpleaños. Tres décadas después de aquella redención histórica de Alemania y como presidente, ahora, del Bundestag, ha vuelto a ver ondear banderas con la cruz gamada en la escalinata de la fachada del Reichstag, durante una manifestación contra las restricciones de la pandemia, este mismo mes. «Despreciable. No vamos a permitir algo así», sentencia. No es capaz de identificar un error concreto que haya conducido a semejante «vergüenza», pero reconoce que en la reaparición de formaciones de extrema derecha, que tienen sus fuertes en los Bundesländer orientales, subyacen asuntos políticos y sociales no resueltos en la Alemania reunificada, en su papel en Europa y en el mundo, «que han de aclararse cuanto antes». «El bienestar económico, claro, pero la segunda mayor diferencia que yo veo entre la sociedad de 1990 y la de ahora tiene que ver con la política». «Nos movilizamos entonces contra el sistema comunista y por la libertad, en dirección a la democracia, mientras que ahora quienes se manifiestan contra el sistema democrático lo hacen desde posiciones de extrema derecha». Así ve el principal cambio de los Bundesländer orientales alemanes, los que pertenecieron a la RDA, el profesor Matthias Kluge, que creció en Crimmitschau, Sajonia, y fue uno de los fundadores en Königswalde de Nuevo Forum, la plataforma ciudadana de resistencia pacífica que organizó las manifestaciones populares, el movimiento que terminó derribando el Muro de Berlín. Apenas reconoce el país en el que creció, en el que el PIB per cápita era el 37% del de la Alemania occidental. Hoy es del 79,1%. «No obstante, la brecha sigue siendo notable en densidad de población y en la ausencia de grandes empresas», señala el comisario para los Nuevos Länder, Marco Wanderwitz, que apunta como principal diferencia el «déficit democrático» que observa en el este. «La tasa de aprobación del sistema democrático y de sus instituciones, que en los estados del oeste se ubica en el 91%, en el este toca techo es el 78%», justifica. Si en la Alemania del oeste el 40% se declara satisfecho con la democracia, en el este el porcentaje es solo el 22%. El 91% de los alemanes occidentales piensa que la democracia es el mejor de los sistemas políticos, pero solo apenas un 78% de los orientales suscribe esa premisa. Las actitudes hostiles hacia los extranjeros son abiertamente declaradas por más de un 20% de la población oriental y el antieuropeismo se eleva por encima del 30%. Equiparación económica «La experiencia democrática lleva su tiempo, la construcción de una sociedad civil sólida cuesta décadas», trata de explicar Wolfgang Thierse, que considera zanjada la equiparación económica, «el este tenía mayores expectativas y ha tenido menos tiempo, los occidentales tienen más callo democrático, por así decirlo, y en el este se percibe una pérdida cultural, de identidad, si lo prefiere, que a falta de otro área de expresión le está pasando la factura al sistema político». Thierse fue elegido en las primeras elecciones democráticas de la RDA y pocos meses después pasó a formar parte del Bundestag, que presidiría años más tarde. Cree que hubieran sido necesarias iniciativas de educación política democrática que ocupasen un vacío en el que se ha enseñoreando el partido antieuropeo y antiextranjeros Alternativa para Alemania (AfD). «La reunificación no es solamente un proceso económico y social, como se ha visto a menudo, sino también un proceso político y cultural», subraya, pero recuerda que AfD está también presente, aunque con menos fuerza, en todos los parlamentos regionales occidentales. «Abordar esto como un problema del este es un error, todos nosotros tenemos un problema, lo que ocurre es que allí donde la incertidumbre y la inseguridad son mayores, se manifiesta con más fuerza, esos ciudadanos son más fácilmente presas del populismo y luchar contra eso es una tarea pendiente, no solo para Alemania, sino para muchas otras democracias occidentales». Steffen Mau, sociólogo y profesor de la Universidad Humboldt de Berlín, es considerado uno de los mejores conocedores de la mentalidad de Alemania del Este. «En su mayoría están satisfechos», dice, «al fin y al cabo, ellos conocían mejor que nadie la vida en la RDA». Mau ha constatado, sin embargo, que la mayoría de los alemanes orientales son más estatistas y menos liberales que los occidentales. «También son menos solidarios, con tendencia más pronunciada a preservar los derechos adquiridos y tienen mayor dificultad para relacionarse con los extranjeros». «Sigue habiendo Ossis y Wessis», reconoce, «todavía hay una identidad del este, incluso entre los menores de 30 años, una quinta parte se considera más alemán orientales que alemán». «Y eso», insiste, «tiene un precio».