Infortelecom

Noticias de euroescepticismo

04-06-2016 | Fuente: elpais.com
El ?Brexit? seduce a la Inglaterra multicultural
Las minorías étnicas tienden a ser más partidarias de la permanencia, pero el recelo ante los recién llegados alimenta el euroescepticismo entre ciertos migrantes más asentados
24-05-2016 | Fuente: abc.es
Así era el programa del ultranacionalista Norbert Hofer que ha perdido la elecciones por un puñado de votos
El programa esgrimido por el líder del partido Libertad de Austria (FPÖ), Norbert Hofer, que ha estado a punto de hacerle ganar las elecciones presidenciales austríacas, se asienta en los mismos principios que muchas otras agrupaciones de extrema derecha en Europa: xenofobia y euroescepticismo. - Bajo el lema, utilizado durante la campaña, «Austria y los austríacos primeros», Hofer, que incluyó en su programa muchas medidas antiinmigración, ha mostrado abiertamente su rechazo a los musulmanes y los refugiados, a los que ha acusado de ser los principales responsables del incremento de la criminalidad y el paro. - En cuanto a Europa, el líder del FPÖ no ha pedido la salida de la UE, pero sí ha sido crítico con le e xcesiva injerencia de las instituciones europeas. Asimismo, ha manifestado su rechazo a la entrada de Turquia en la UE, y no está de acuerdo con el rescate a Grecia u otros países por la crisis. - Es partidario de una mayor participación de los ciudadanos en las decisiones del país, a través de referéndums. - Y contrario a la firma del acuerto de libre comercio, TTIP, con Estados Unidos. - Defensor de la familia tradicional, quería abolir el derecho de las parejas homosexuales a adoptar hijos. - Amante de las armas, Hofer defiende la doble nacionalidad italo-austriaca a los habitantes de Tirol del Sur, territorio bajo bandera italiana.
23-05-2016 | Fuente: abc.es
El «voto del miedo» no frena el ascenso de la extrema derecha en Europa
Nadie se atrevía la semana pasada a hacer pronósticos sobre quién ganaría la segunda, y definitiva, vuelta de las elecciones presidenciales en Austria. La sorpresiva victoria en la primera vuelta de Norbert Hofer el 24 de abril, con un 35,4% de los votos, derivó después en una campaña posterior alrededor del segundo candidato, el ecologista Alexander van der Bellen, para aglutinar, gracias al voto del miedo, el apoyo de otras formaciones para evitar el ascenso al poder el Partido de la Libertad de Austria (FPÖ). Algo que de momento parece haber dado resultado solo para que este no se alce de manera clara con la victoria. Ayer, a falta del conocer el voto por correo, los resultados provisionales le daban una ligera ventaja (50,9) a Hofer frente a Van der Bellan. Sin embargo, el voto por correo (900.000 papeletas), que será conocido hoy, puede inclinar la balanza hacia el candidato ecologista, provocando un empate técnico e inédito. Un resultado en elque muchos verán una alarmante victoria de la extrema derecha en el país alpino. El apoyo declarado de los socialdemócratas, que por primera vez desde la II Guerra Mundial se quedan fuera del poder, no logró sumar los votos necesarios para evitar de manera clara la victoria de Hofer, que ha apuntalado su campaña en el rechazo a la inmigración y la actual gestión de la crisis de los refugiados, y en su euroescepticismo. El ascenso de AfD en Alemania Estos dos ingredientes son los que han alimentado el crecimiento de los grupos o partidos de extrema derecha en Europa. El último ejemplo es el ascenso notable de AfD (Alternativa por Alemania), formación xenófoba, liderada por Frauke Petry, que ha capitalizado el voto protesta contra el partido de Angela Merkel y su política de puertas abiertas a los refugiados. En la últimas elecciones regionales, celebradas el pasado mes de marzo, el AfD es convirtió en la segunda fuerza más vota en el lander de Sajonia-Anhalt con el 24,4% de los votos; obtuvo un 15,1 en Baden-Württemberg, superando así a los socialdemócratas; y en tercera fuerza política, con el 12,5% de los votos, en Renania-Palatinado. Estos resultados plantean una gran incógnita sobre el futuro de la canciller alemana en la próxima elecciones presidenciales que tendrán lugar en 2017. Francia es otro de los países que ha visto, con desconcierto y temor, como crecía la formación de extrema derecha por excelencia: el Frente Popular, liderado por Marine Le Pen desde 2011. A pesar de sus disputas, públicas y privadas, con su padre por la manera de llevar las riendas del partido, la hija ha congregado un numeroso voto de descontentos con las políticas de François Hollande, los brotes de violencia nacidos en los suburbios de las grandes ciudades, con altos índices de inmigración, y los repetidos ataques terroristas sufridos a lo largo del país y que culminaron en 2015 con los atentados a la revista «Charlie Hebdo» y los ataques del 15 noviembre, también en París, que dejaron 130 víctimas. Estos atentados impulsaron al partido de Marine Le Pen en las últimas elecciones departamentales, en 2015, al menos en la primera vuelta. El FN ganó en 6 de los 13 departamentos. Esto provocó el pánico generalizado tanto en el partido socialista como en el de centro-derecha, rebautizado por Sarkozy como Los republicanos. Hollande, cuyo partido se había hundido en la primera ronda, pidió votar en la segunda a la formación de Sarkozy para frenar a la extrema derecha, algo que de momento lograron. Habrá que ver cómo evoluciona la situación de cara a las presidenciales en 2017. Otros países en los que la extrema derecha ha hecho peligrosos avances son Hungria, Grecia e Italia. En Hungría, en las elecciones parlamentarias de 2010, el Movimiento por una Hungría Mejor (Jobbik), fundado en 2003 y que algunos definen como fascista, neofascista, neonazi, extremista, racista, antisemita, anti-gitano y homófobo, experimentó un ascenso importante, obteniendo un 16% de los votos y convirtiéndose en la tercera fuerza política del país con 47 de los 386 asientos de la Asamblea Nacional. En las elecciones parlamentarias de 2014 volvió a subir con un 20,5% de los votos. Sin embargo, debido a una reforma del parlamento, el número de parlmanetarios bajó de 389 a 199, y por esta razón Jobbik obtuvo un menor número de escaños. Por su parte, en Grecia, el origen del partido Amanecer Dorado es mucho más antiguo. Comenzó a gestarse en los años 80 del siglo pasado. De ideología neonazi y fascista, racista y xenófobo consideran a la inmigración responsable de la criminalidad y de la disolución de las virtudes de la nación griega. En las elecciones al Parlamento Europeo de 2014 obtuvo un 9.4 % de los votos, convirtiéndose en el tercer partido de Grecia. En las elecciones parlamentarias de enero de 2015, quedó de nuevo como tercera fuerza con un 6,3% de los votos.
22-05-2016 | Fuente: abc.es
Boris Johnson lleva la fama, pero al final parece que Cameron carda la lana. El llamativo exalcalde de Londres recorre el país en un bus rojo, prodigando frases de encendido patriotismo. Pero su compañero de partido y jefe de filas parece estar ganando la partida. Dentro de 33 días los británicos responden a la gran pregunta: «¿Debe el Reino Unido permanecer como miembro de la UE o salir de la UE?». Las encuestas de esta semana han constatado que la campaña de la permanencia, el «Remain», se afianza, con una ventaja media de 10 puntos. En el importante termómetro de las casas de juego, solo se da al «Leave» un 20% de opciones. La historia: guerras y «espléndido aislamiento» No es de extrañar el bajo europeísmo inglés. Su historia se resume como una tangana constante con las potencias continentales: las campañas contra Napoleón, las dos Guerras Mundiales contra Alemania, una Guerra Fría contra Rusia. Imperio global en el XIX, los británicos se jactaban de su «espléndido aislamiento» y de su originalidad, que llega hasta las medidas y los carriles de tráfico. «Viven en la ilusión equivocada de que pueden mantener lo que tienen sin cambiar», se lamentaba Jean Monnet, el llamado padre de Europa. Entrada tardía en el Mercado Común El Reino Unido no quiso saber nada del Tratado de Roma fundacional de 1957. Cuando pretendió engancharse a Europa, De Gaulle los vetó por dos veces. «Mantienen una profunda y asentada hostilidad contra la construcción europea», decía el general (y acertaba). Por fin, en 1973, el conservador Edward Heath introdujo al país en el Mercado Común. En el referéndum de 1975, el apoyo fue del 67%, con los tories haciendo campaña por el sí, incluida Margaret Thatcher. En los ochenta la relación se enturbia. En 1988, Thatcher pronuncia un espectacular discurso crítico en Bruselas, que enciende la mecha del euroescepticismo en su cuadra. John Major, un tory europeísta, firmó la entrada en Maastricht en 1992, pero con salvaguardas y entre críticas. Blair nunca metió al país en el euro, sabedor de que no había apoyo. La gravísima crisis de la eurozona en 2011-12 agudizó el rechazo a la UE, chivo expiatorio cuando la depresión sacudía a Gran Bretaña, con nacionalizaciones de bancos incluida. Cameron, en el jardín del referéndum Jugador de todo o nada, quiso hacer historia resolviendo con sendas consultas dos problemas endémicos de la vida pública británica: el desafío independentista escocés y la herida euroescéptica que divide el alma de su partido. En enero de 2013 prometió un referéndum sobre la permanencia en la UE, razonando que había cambiado. Ya no era aquel Mercado Común que se votó en 1975 y parecía justa otra consulta. Fue una apuesta claramente electoralista. El partido eurófobo UKIP emergía como una amenaza creciente y fue una manera de cercenar su progresión de cara a las generales de 2015. La jugada le salió bien en Escocia. También en los comicios: mayoría absoluta contra pronóstico y UKIP con un solo diputado. Ahora falta el segundo disparo de su ruleta rusa, el del 23 de junio. Semana grande del «remain», que se afianza El resumen que compendia seis encuestas realizadas entre el 11 y el 17 de mayo otorga a la campaña «Remain» una ventaja de diez puntos (55%-45%). Pero hay casos más extremos. El sondeo de Ipsos Mori para el diario londinense «Evening Standard» se va a 18. ComRes para la televisión ITV y el eurófobo «Daily Mail» otorga once puntos de ventaja a la permanencia. Hasta el «Telegraph», paladín conservador del euroescepticismo, asume que el «in» está en el 55% y el Brexit en el 40%, con una caída de tres puntos desde abril. ¿Qué ha pasado? El argumento del miedo económico ha calado. El Ministerio de Hacienda ha calculado que cada hogar perdería 5.400 euros anuales con el Brexit. Cameron ha llegado a decir que «los precios en las tiendas subirían». Las casas de juego son tal vez el termómetro más fiable. William Hill y Ladbrokes, las mayores, solo conceden un 20% de posibilidades al «leave». «Al campo del Brexit puede que se le esté acabando ya el tiempo para hacer valer su causa», dice el inteligente gurú electoral Lynton Crosby, que diseñó la mayoría absoluta de Cameron, por la que lo ha nombrado caballero. Napoleón decía que «Inglaterra es un país de tenderos». Puede que el revirado genio corso tuviese razón: el bolsillo cuenta, y mucho. Los argumentos de los «brexiters» En el fondo se trata de una apelación nacionalista de naturaleza sentimental, el manido «tenemos que llevar las riendas de nuestro propio destino», el mismo argumento del separatismo catalán. Sostienen que la UE socava la soberanía del Parlamento Nacional y que es antidemocrática. Leave Europe y los tories eurófobos critican que Gran Bretaña esté sometida a la Carta de Derechos Humanos Europea. Aseguran que es imposible controlar la inmigración mientras se siga en el club europeo e incurren en un notable alarmismo en este campo, rondando a veces lo xenófobo (lo cierto es que la tasa de paro es solo del 5,1%, pese a la teórica invasión que asfixia la economía). Las amenazas económicas de Cameron las apodan «El proyecto miedo» y recuerdan que lo mismo se decía cuando el país desdeñó el euro. En relación al golpe que supondría perder ese mercado de 500 millones de personas que es la UE, replican que el país podrá comerciar con el resto del mundo y con sus socios de la Commowealth, o firmar acuerdos con Bruselas como los que hoy tienen Suiza y Noruega. Cameron y «Britain stronger in Europe» La economía, una y otra vez. Alertan sobre mermas en el crecimiento, crédito más caro, pérdida de un mercado inmenso y riesgos para el empleo. El ministro de Economía, George Osborne, asegura que tres millones de puestos de trabajo dependen del comercio con Europa. El gobernador del Banco de Inglaterra ha vaticinado caída de PIB y la inversión si hay Brexit. Casi la mitad de las exportaciones británicas van a la UE. El expremier John Major, a favor de Europa, ha recordado unos datos llamativos: el Reino Unido exporta a la UE cinco veces más que a los 52 países de la Commonwealth y seis veces más que a la suma de Rusia, Brasil, India y China. En realidad venden más a la pequeña Irlanda que a la inmensa China. El Gobierno también recalca que seguir en la UE es mejor frente al terrorismo. Los apoyos foráneos: Putin, Trump y Le Pen El apoyo a la permanencia entre líderes e instituciones globales es demoledor. La campaña del «Remain» se mofa de que los únicos líderes foráneos que simpatizan con el Brexit son de la calaña de Putin, Marine Le Pen y Trump. Cameron ha añadido al líder del Daesh, diciendo que se alegraría si el país sale, porque tanto Europa como Gran Bretaña serían más débiles. FMI, OCDE, Obama, la City de Londres, la banca y la mayoría de los empresarios y artistas británicos apoyan la UE. También el Partido Laborista y los nacionalistas escoceses, que advierten que el Brexit los llevaría a una inmediata independencia. Los jóvenes son mayoritariamente europeístas y también Londres. ¿Qué pasará el día 24? Cameron no se irá si pierde La campaña del referéndum es sobre todo una gran bronca en la cocina del Partido Conservador. El presidente de Leave Europe es el inteligente y taimado ministro de Justicia, Michael Gove. Su mascarón de proa, Boris Johnson, que se ha subido al carro euroescéptico calculando que si gana el referéndum será su alfombra al Número 10, su sueño confeso. Cameron ha dicho que seguirá en el poder aunque pierda. Pero sería casi imposible tras una desautorización de tal calibre. Un triunfo de «Remain» favorece a Osborne en la sucesión.
20-01-2016 | Fuente: abc.es
Berlín teme que la crisis de los refugiados ceda la UE a los populistas
El presidente de Alemania, Joachim Gauck, ha hecho esta semana un nuevo llamamiento a la «solidaridad europea» en la crisis de los refugiados. Fuentes diplomáticas subrayan el gran esfuerzo de Berlín para lograr compromisos europeos que permitan el reparto de refugiados y la entrega a Turquía de los 3.000 millones de euros prometidos para que se haga una «selección» efectiva de los mismos en las fronteras europeas exteriores, de forma que puedan ser deportados quienes no cumplan con los requisitos del derecho de asilo. Pero los esfuerzos no están dando los frutos deseados y muchos temen lo que solo el ministro de Transporte, el socialcristiano Alexander Dobrindt, se ha atrevido a decir en voz alta: «Hay un pacto» de países de la UE no comprometidos contra la política de Alemania y, si triunfa esas resistencia, habrá consecuencias «en Europa». La falta de compromiso europeo ha volcado todo el peso de la crisis de los refugiados sobre el gobierno de Berlín y las encuestas de intención de voto muestran por primera vez un debilitamiento de Angela Merkel. De ser la figura política más valorada por sus compatriotas, Merkel ha pasado al cuarto lugar y, según el último «barómetro» publicado por ZDF, si hoy hubiera elecciones la formación antieuropea y antiextranjeros Alternativa para Alemania (AfD) escalaría hasta el 11% y conseguiría representación en el Bundestag. AfD ha obtenido ya representación en los parlamentos regionales de Sajonia, Brandemburgo y Turingia, así como en las ciudades estado de Hamburgo y Bremen. Al tratarse de los Bundesländer orientales, antigua Alemania comunista, los éxitos de AfD se han considerado hasta ahora una especie de acné propio de la juventud de la democracia en estos territorios, pero una representación a escala federal abriría una brecha de euroescepticismo como no cabía prever hasta ahora en el seno de la UE. De hecho, Berlín teme que la Unión caiga en manos de populistas de izquierda y derecha si no hay mayor solidaridad en la busca de una solución a la crisis de los refugiados entre todos. «Solo una Alemania estable, un gobierno fuerte y firmemente comprometido con el proyecto europeo ha podido pilotar la crisis del euro, mantener el pulso planteado por Syriza en Grecia o hacer frente a las emergentes fuerzas antisistema», señalan fuentes de la CDU (democristianos), que anotan también el factor moderador que supone Alemania con el gobierno de Polonia, o cómo ante las tensiones independentistas surgidas en España Merkel ha salido a favor de la unidad e insistido públicamente en que todos los partidos «deben respetar la Constitución y la legislación vigente». Factor de estabilidad «Merkel es un increíble factor de estabilidad en Europa», ha reconocido el presidente de Baden-Württemberg y miembro de Los Verdes Winfried Kretschmann, «si cerramos las fronteras la UE estará condenada al fracaso, eso es lo que Merkel quiere evitar y yo estoy firmemente a su lado». La gran coalición de gobierno está convencida de que un cierre de fronteras impulsaría nacionalismos y populismos a lo largo y ancho de Europa. El ministro de Exteriores, Frank-Waler Steinmeier, confirmaba ayer que cerrar las fronteras «no es una solución» a la crisis de los refugiados y la descartaba por completo. Pero desde dentro se abren grietas, como la carta abierta firmada por 44 diputados de la CDU que piden un giro en la política de puertas abiertas. «Estoy profundamente preocupado por nuestra Europa libre, la situación es dramática», dice el politólogo, ex asesor del gobierno y hasta 2008 presidente de la Conferencia de Seguridad de Múnich, Horst Teltschik. El fin de la libre circulación Schengen y el control de carreteras (420 millones de viajes de camión transportan 3,5 millones de toneladas anualmente a través de Alemania) destruiría importantes redes comerciales, aumentaría la segmentación económica y dañaría la moneda única, perjudicando el crecimiento y el empleo. Consciente de todo ello, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, dio ayer dos meses de plazo a los 28 para controlar el flujo de refugiados y evitar que Alemania dé el fatídico paso. «Y además de dinero hará falta política», advierte Steinmeier, que apoya, por ejemplo, la propuesta de Jordania, que se compromete a facilitar empleo a los refugiados sirios a cambio de que la UE facilite el ingreso al mercado comunitario de sus productos: aceitunas, tomates y textiles.
04-08-2015 | Fuente: abc.es
Cameron amenaza con encarcelar a los caseros de inmigrantes irregulares
La crisis de los inmigrantes en Calais se mezcla en el Reino Unido con el euroescepticismo de parte de la opinión pública inglesa y de sectores «tories», que tiene como telón de fondo el referéndum sobre la continuidad en la UE, previsto antes de finales de 2017. Todo ello se caldea además por la histeria de la prensa amarilla, que presenta literalmente como una «guerra» el hecho de que haya unas 4.000 personas acampadas al otro lado del Canal esperando cruzar a Dover ocultas en los trenes del Eurotúnel. En ese contexto, David Cameron intenta cultivar una imagen de dureza, que incluso lo llevó..
04-08-2015 | Fuente: abc.es
Cameron amenaza con encarcelar a los caseros de inmigrantes irregularesCameron amenaza con encarcelar a los caseros de inmigrantes irregulares
La crisis de los inmigrantes en Calais se mezcla en el Reino Unido con el euroescepticismo de parte de la opinión pública inglesa y de sectores «tories», que tiene como telón de fondo el referéndum sobre la continuidad en la UE, previsto antes de finales de 2017. Todo ello se caldea además por la histeria de la prensa amarilla, que presenta literalmente como una «guerra» el hecho de que haya unas 4.000 personas acampadas al otro lado del Canal esperando cruzar a Dover ocultas en los trenes del Eurotúnel. En ese contexto, David Cameron intenta cultivar una imagen de dureza, que incluso lo llevó..
13-07-2015 | Fuente: abc.es
El porqué del euroescepticismo
Europa genera, en el mejor de los casos, una indiferencia generalizada entre la ciudadanía. Y ese es el primer paso hacia el firme rechazo hacia sus instituciones y lo que representan. Nos hemos descuidado todos y nuestras sucesivas reformas educativas, en España y en el resto de la Unión Europea, no han incluído en sus programas docentes una materia elemental: una historia de la Unión Europea con la que se hubiese adoctrinado a sucesivas generaciones sobre este gran milagro histórico al que debemos la paz entre nuestros países; la libertad de viajar sin fronteras que nos dividan; la bajada de..
03-05-2015 | Fuente: abc.es
CAMERON Y EUROPA
Centrar la campaña en Europa probablemente era un esfuerzo inútil para todos menospara el UKIPEuropa debería haber sido un gran tema de debate en estas elecciones británicas. Y aún habiendo estado presente, no lo ha estado tanto como hubiera sido lógico a la vista de la promesa de David Camerón de convocar un referendo sobre la presencia británica en la UE si es el ganador el próximo jueves. Y eso, ¿por qué?Cameron ha visto a lo largo de esta legislatura que su euroescepticismo matizado sólo ha servido para engordar el euroescepticismo genuino, el de Nigel Farage y el UKIP. Hasta el punto de q..
23-06-2014 | Fuente: abc.es
El euroescepticismo político echa raíces en Alemania
Las pasadas elecciones europeas dejaron, al menos, un claro ganador en Alemania: el joven y euroescéptico partido Alternativa para Alemania (AfD, en sus siglas en alemán) consiguió el 7 por ciento de los votos y 7 escaños en el Parlamento Europeo. Un resultado que ya venían apuntando las encuestas antes de los comicios, después de que AfD se quedase a las puertas del Bundestag en las últimas elecciones federales tras conseguir el 4,7 por ciento de los sufragios.Con un programa electoral que combina la apuesta por una zona euro reducida a los países con finanzas públicas sólidas y economías fue..