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Noticias de euroescepticismo

28-06-2018 | Fuente: abc.es
Rumanía, ante el reto de presidir la Unión Europea sin quedarse relegada
Restan aún seis meses, pero Rumanía se prepara ya para hacer frente a su primera presidencia europea. Será el 1 de enero de 2019 cuando comience el semestre en el que deberá impulsar las tareas del club comunitario al que se incorporó doce años antes, junto con Bulgaria. El país ha cambiado bastante desde entonces, aunque seguramente mucho menos de lo que los rumanos y sus socios europeos hubieran deseado, porque sigue habiendo frenos que impiden un desarrollo más rápido y avanzar en la deseada convergencia. La primera vez que tuve ocasión de viajar a Rumanía fue en 1986 con motivo de una visita de Estado de los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía a un país entonces bajo la dictadura comunista de Nicolás Ceaucescu. Cuando regresé en 1990, un par de meses después de la caída del dictador, la tristeza que había percibido en la población en aquel viaje se había convertido en el entusiasmo que acompaña a la recuperación de la libertad. Llegó después la adhesión a la Unión Europea, si bien con una vigilancia obligada porque quedaban todavía muchas cosas por resolver en materia de seguridad, justicia, etc. Un año más tarde, Bucarest acogía una cumbre de la OTAN, mientras sus habitantes veían cómo se transformaba la capital, gracias a la llegada de los primeros fondos estructurales. Hoy, Bucarest, tras una acertada recuperación de su casco histórico, trata de hacer lo mismo con las bellas casas de sus paseos que tanto recuerdan a algunas zonas de París y que la desidia de años de comunismo había ido deteriorando. Pero Rumanía no es sólo Bucarest, sino un importante número de atractivos turísticos que van desde las joyas de Transilvania, con el famoso castillo de Bran, asociado a la figura del Conde Drácula, y que recibe casi un millón de visitantes cada año hasta el espectacular Lago Balea en los Cárpatos, pasando por los increíbles monasterios de Bucovina, por citar sólo unos cuantos lugares. Rumanía es consciente de que tiene un gran potencial turístico, pero sus autoridades saben también que les va a resultar difícil superar la exigua cantidad de tres millones de turistas que reciben anualmente de otros países, si no consiguen una sustancial mejora en sus infraestructuras -todavía muy deficientes y hay muy pocas autopistas-, en sus alojamientos hoteleros y en las garantías de seguridad de todo tipo para lios turistas. Para logar ese objetivo, la llegada de los fondos europeos es fundamental, pero también la capacidad para gestionarlo. España tiene una gran experiencia en ese terreno y otros países centroeuropeos que precedieron a Rumanía en su ingreso en la UE, han logrado, posiblemente un mejor aprovechamiento de esas ayudas. Rumanía recibió desde su ingreso y hasta 2014 cerca de 20.000 millones de euros en fondos comunitarios y la previsión es que hasta 2020 reciba otros 43.000, pero no parece que esté adecuada respuesta desde la Administración rumana. Hace pocas fechas, una rumana, la comisaria europea de política regional, Corina Cretu, ponía de relieve que las facturas recibidas sólo cubrían el 77 por ciento del total del dinero asignado, lo que representaba el rendimiento más reducido de todos los Estados de la UE. Quizás en esta parálisis de actuación influya el enfrentamiento que vive el país entre el presidente, el conservador Klaus Iohannis, y el lider del partido en el Gobierno, Liviu Dragnea, que acaba de ser condenado a tres años y medio de cárcel por un delito de abuso del poder al haber cobrado subvenciones por la creación de empleos inexistentes. El aumento de las actuaciones judiciales contra una corrupción que se encuentra no sólo en la política sino todavía -pese a las mejoras registradas en los últimos años-, en bastantes niveles de la sociedad rumana, está provocando que muchos funcionarios antes de tomar decisiones. Muchos se escudan en que las condiciones burocráticas son muy complejas para no dar luz verde a algunos proyectos por el temor a verse acusados de corrupción. Sin duda, estas situaciones frenan la marcha de la economía rumana y hacen que los casi cuatro millones de rumanos que salieron del país desde la caída del comunismo, vean pocas expectativas de regreso. Sólo en España hay un millón de rumanos que prefieren seguir en nuestro país a volver al suyo, donde los salarios son mucho menores y las condiciones de vida todavía manifiestamente mejorables. A pesar del crecimiento de la economía, cinco regiones de Rumanía se encuentran hoy entre las 20 más pobres de la UE. Pese a todo la población rumana se muestra confiada en que su país pueda un día ser un miembro de la Unión Europea que no tenga nada que envidiar al resto. De hecho, un 80 por ciento sigue mostrándose a favor de la UE, pese a la oleada de euroescepticismo que vive el Viejo Continente. Por ahora, sin embargo, Rumanía ni forma parte del euro, ni está en el espacio Schengen de libre circulación de personas. El Gobierno rumano, como explica su ministro de Asuntos Europeos, Víctor Negrescu, se plantea con ilusión esta primera presidencia de la Unión Europea, en la que se ha marcado cuatro objetivos: la convergencia europea, a través del crecimiento, la cohesión, la competitividad y la conectividad; lograr una Europa más segura; favorecer que la UE sea un actor global más fuerte; y fomentar la Europa de los Valores Comunes (solidaridad, igualdad de oportunidades, democracia, respeto por la dignidad humana, lucha contra el racismo , la xenofobia y la intolerancia, etc). Sin embargo, como sucede siempre, la actualidad será la que marque los temas a los que habrá que hacer frente en el semestre de Presidencia rumana. Y es muy posible que, para entonces, el espinoso asunto de la inmigración esté aún sobre la mesa.
28-06-2018 | Fuente: abc.es
Rumanía, el más europeísta y el que menos rendimiento obtiene de los fondos de la UE
Restan aún seis meses, pero Rumanía se prepara ya para hacer frente a su primera presidencia europea. Será el 1 de enero de 2019 cuando comience el semestre en el que deberá impulsar las tareas del club comunitario al que se incorporó doce años antes, junto con Bulgaria. El país ha cambiado bastante desde entonces, aunque seguramente mucho menos de lo que los rumanos y sus socios europeos hubieran deseado, porque sigue habiendo frenos que impiden un desarrollo más rápido y avanzar en la deseada convergencia. La primera vez que tuve ocasión de viajar a Rumanía fue en 1986 con motivo de una visita de Estado de los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía a un país entonces bajo la dictadura comunista de Nicolás Ceaucescu. Cuando regresé en 1990, un par de meses después de la caída del dictador, la tristeza que había percibido en la población en aquel viaje se había convertido en el entusiasmo que acompaña a la recuperación de la libertad. Llegó después la adhesión a la Unión Europea, si bien con una vigilancia obligada porque quedaban todavía muchas cosas por resolver en materia de seguridad, justicia, etc. Un año más tarde, Bucarest acogía una cumbre de la OTAN, mientras sus habitantes veían cómo se transformaba la capital, gracias a la llegada de los primeros fondos estructurales. Hoy, Bucarest, tras una acertada recuperación de su casco histórico, trata de hacer lo mismo con las bellas casas de sus paseos que tanto recuerdan a algunas zonas de París y que la desidia de años de comunismo había ido deteriorando. Pero Rumanía no es sólo Bucarest, sino un importante número de atractivos turísticos que van desde las joyas de Transilvania, con el famoso castillo de Bran, asociado a la figura del Conde Drácula, y que recibe casi un millón de visitantes cada año hasta el espectacular Lago Balea en los Cárpatos, pasando por los increíbles monasterios de Bucovina, por citar sólo unos cuantos lugares. Rumanía es consciente de que tiene un gran potencial turístico, pero sus autoridades saben también que les va a resultar difícil superar la exigua cantidad de tres millones de turistas que reciben anualmente de otros países, si no consiguen una sustancial mejora en sus infraestructuras -todavía muy deficientes y hay muy pocas autopistas-, en sus alojamientos hoteleros y en las garantías de seguridad de todo tipo para lios turistas. Para logar ese objetivo, la llegada de los fondos europeos es fundamental, pero también la capacidad para gestionarlo. España tiene una gran experiencia en ese terreno y otros países centroeuropeos que precedieron a Rumanía en su ingreso en la UE, han logrado, posiblemente un mejor aprovechamiento de esas ayudas. Rumanía recibió desde su ingreso y hasta 2014 cerca de 20.000 millones de euros en fondos comunitarios y la previsión es que hasta 2020 reciba otros 43.000, pero no parece que esté adecuada respuesta desde la Administración rumana. Hace pocas fechas, una rumana, la comisaria europea de política regional, Corina Cretu, ponía de relieve que las facturas recibidas sólo cubrían el 77 por ciento del total del dinero asignado, lo que representaba el rendimiento más reducido de todos los Estados de la UE. Quizás en esta parálisis de actuación influya el enfrentamiento que vive el país entre el presidente, el conservador Klaus Iohannis, y el lider del partido en el Gobierno, Liviu Dragnea, que acaba de ser condenado a tres años y medio de cárcel por un delito de abuso del poder al haber cobrado subvenciones por la creación de empleos inexistentes. El aumento de las actuaciones judiciales contra una corrupción que se encuentra no sólo en la política sino todavía -pese a las mejoras registradas en los últimos años-, en bastantes niveles de la sociedad rumana, está provocando que muchos funcionarios antes de tomar decisiones. Muchos se escudan en que las condiciones burocráticas son muy complejas para no dar luz verde a algunos proyectos por el temor a verse acusados de corrupción. Sin duda, estas situaciones frenan la marcha de la economía rumana y hacen que los casi cuatro millones de rumanos que salieron del país desde la caída del comunismo, vean pocas expectativas de regreso. Sólo en España hay un millón de rumanos que prefieren seguir en nuestro país a volver al suyo, donde los salarios son mucho menores y las condiciones de vida todavía manifiestamente mejorables. A pesar del crecimiento de la economía, cinco regiones de Rumanía se encuentran hoy entre las 20 más pobres de la UE. Pese a todo la población rumana se muestra confiada en que su país pueda un día ser un miembro de la Unión Europea que no tenga nada que envidiar al resto. De hecho, un 80 por ciento sigue mostrándose a favor de la UE, pese a la oleada de euroescepticismo que vive el Viejo Continente. Por ahora, sin embargo, Rumanía ni forma parte del euro, ni está en el espacio Schengen de libre circulación de personas. El Gobierno rumano, como explica su ministro de Asuntos Europeos, Víctor Negrescu, se plantea con ilusión esta primera presidencia de la Unión Europea, en la que se ha marcado cuatro objetivos: la convergencia europea, a través del crecimiento, la cohesión, la competitividad y la conectividad; lograr una Europa más segura; favorecer que la UE sea un actor global más fuerte; y fomentar la Europa de los Valores Comunes (solidaridad, igualdad de oportunidades, democracia, respeto por la dignidad humana, lucha contra el racismo , la xenofobia y la intolerancia, etc). Sin embargo, como sucede siempre, la actualidad será la que marque los temas a los que habrá que hacer frente en el semestre de Presidencia rumana. Y es muy posible que, para entonces, el espinoso asunto de la inmigración esté aún sobre la mesa.
02-06-2018 | Fuente: abc.es
Alivio en los mercados al eludir los italianos un panorama peor
«Un gobierno político es la mejor solución para Italia», afirmó el economista Carlo Cotarelli, a quien el presidente de la República, Sergio Mattarella, encargó el pasado lunes la formación de un gobierno técnico. Después Cotarelli renunció cuando in extremis se pusieron de acuerdo los populistas para que naciera el gobierno Conte. Se ha logrado así evitar la incertidumbre que suponía iniciar una nueva campaña electoral con un resultado que, según las encuestas, hubiera seguido premiando a los populistas, y de forma especial a la Liga Norte de Matteo Salvini. Los mercados acogieron favorablemente el que Italia, después de tres meses de gran inestabilidad, se vea con un gobierno político: la Bolsa de Milán cerró ayer con una ganancia de 1,49 % y la prima de riesgo descendió a 238 puntos. Varias son las razones que favorecen la formación del gobierno político en lugar de uno técnico presidido por Cotarelli. Este, a pesar de su prestigio como economista, no hubiera tenido ningún respaldo en el Parlamento. Además, los analistas consideran que un gobierno Cotarelli se hubiera identificado con la figura del presidente Mattarella, y podía haber perjudicado la imagen institucional del Jefe del Estado. Se hubiera alargado la inestabilidad hasta que unas nuevas elecciones hubieran producido un gobierno político. De hecho, esa incertidumbre tuvo un alto coste económico para Italia en los mercados. Buena acogida al Gobierno Ahora, un gobierno político tiene de momento buena acogida por estos factores: respeta el voto de los electores, porque la alianza Liga-M5E era la única mayoría (51 %) que surgió en el Parlamento. En consecuencia, se considera que un gobierno político con el apoyo de las Cámaras puede afrontar mejor los problemas financieros de Italia. Durante semanas se pensó que el líder de la Liga Norte, Matteo Salvini, alargaba las negociaciones porque prefería la solución de nuevas elecciones, ya que con su demagogia y lema «los italianos primero», sigue subiendo en las encuestas. Pero al final aceptó un gobierno presidido por un técnico-profesor, no elegido en las urnas, es decir el símbolo de lo que siempre había criticado con estos términos: «Jamás aceptaré un ?professorone? como primer ministro, sino un político elegido en las urnas». Según los analistas, Matteo Salvini tuvo que dar su brazo a torcer porque, a pesar de su desprecio a los mercados y de las agencias de calificación, se ha dado cuenta de que su posición era más débil de lo que creía: la subida de la prima de riesgo y el nerviosismo en los mercados hicieron temblar al electorado de la Liga Norte, compuesto en buena medida por pequeños empresarios y autónomos. La presión europea y de los inversores internacionales, que tienen en sus carteras buena parte de la deuda pública italiana (dos billones trescientos mil millones de euros, el 132 % del PIB), llevaron a Salvini a dar marcha atrás, aceptando el gobierno Conte y sin insistir en el euroescéptico Paolo Savona como ministro de Economía. Queda abierto el interrogante sobre cómo será el equilibrio entre los tres ministros clave en la relación con la Unión Europea: El euroescéptico Paolo Savona, ministro de Asuntos Comunitarios, que llegó a escribir en el 2015 un «Plan B para la salida del euro»; el europeísta ortodoxo Enzo Moavero, titular de Exteriores, y el ministro de Economía, Giovanni Tria. Nadie se hace ilusiones de que, dado el espíritu de euroescepticismo que predomina en el ejecutivo, no vayan a surgir problemas y enfrentamientos con Europa. Pero el presidente de la República, Sergio Mattarella, ya ha dejado claro , con su veto a Savona como ministro del Tesoro, que hay límites que no se pueden sobrepasar.
02-06-2018 | Fuente: abc.es
Italia supera la inestabilidad para dar paso a la incertidumbre
Nació el nuevo gobierno italiano, el primero completamente populista no solo en Italia sino en toda Europa. Después del juramento del jefe del gobierno, el profesor de Derecho privado, Giuseppe Conte, 53 años, los 18 ministros del gabinete se presentaron también ante el jefe del Estado y pronunciaron la fórmula ritual: «Juro ser fiel a la República, observar lealmente la Constitución y las leyes y ejercer mis funciones en el interés exclusivo de la Nación». Al terminar la solemne ceremonia, el gobierno asumió sus plenos poderes. Ha sido un alivio para el presidente de la República, Sergio Mattrella, y para el país, harto de una grave crisis que ha durado tres meses, la más larga de la posguerra, muy difícil de entender para la opinión pública italiana. Después de las tensiones, amenazas, insultos y desprecios, Sergio Mattarella supo imponer su papel y la dignidad de su figura institucional. El gobierno nació porque se resolvió el caso del economista antieuro Paolo Savona, 82 años, a quien los populistas querían colocar en el puesto clave de ministro del Tesoro. El presidente lo vetó en ese cargo por temor a las consecuencias negativas que podía haber tenido en los mercados y en la Unión Europea. Los populistas aceptaron finalmente que Savona fuera «aparcado» en el ministerio de Asuntos Comunitarios, contrarrestando su euroescepticismo con un ministro europeísta ortodoxo en la cartera de Asuntos Exteriores, Enzo Moavero, que fue ministro en el gobierno de Mario Monti y su brazo derecho en cuestiones europeas. Críticos de Alemania El ministro Moavero, apreciado en Europa, se ve acompañado por otro ministro técnico en la cartera de Economía, Giovanni Tria, profesor de economía política en la universidad de Tor Vergata de Roma, que en el pasado colaboró en la elaboración del programa de Forza Italia y con una posición crítica sobre el papel de Alemania en la Unión Europea. Giovanni Tria hizo ayer mismo una declaración para dar confianza en Europa: «En Italia ninguna fuerza política quiere salir del Euro». Pero el líder de la Liga Norte, Salvini, lanzó una advertencia sobre los tratados de la UE: «El ministro Savona está en el puesto justo para renegociar reglas de la Unión Europea». Inclinado a la derecha En conjunto, se trata de un ejecutivo muy inclinado a la derecha, por la relevante presencia de la Liga Norte, de extrema derecha y con tintes racistas. Aunque solo obtuvo el 17,5 % de votos en las elecciones, frente al 32,5 % del Movimiento 5 Estrellas (M5E), el líder de la Liga Norte, el xenófobo y antieuro, Matteo Salvini, 45 años, ha logrado imponer al menos el 70 % de sus objetivos, condicionando al jefe político del M5E, Luigi Di Maio, 31. Salvini ha logrado seis ministros de peso en el gobierno, los que había pedido en campaña electoral, comenzando por el de Interior, para afrontar en primera persona la seguridad y la inmigración. Mientras el viernes se hacía pública la lista de ministros, Salvini estaba ya en un mitin calentando los motores de lo que será la acción fundamental de su ministerio: «He hablado ya con el nuevo ministro de Economía y le he pedido que tenga cuidado con los 5.000 millones de euros que gastamos para mantener a los inmigrantes. Es necesario un notable recorte». Después explicó en qué consiste su «compromiso como ministro del Interior para defender a 60 millones de italianos»: «No voy a tolerar -continuó Salvini- a quien toca a niños y mujeres. No quiero que haya descuento de penas para asesinos, pedófilos y violadores. Uno que pone la mano encima de un niño o a una mujer no debe salir jamás de la cárcel».
19-05-2018 | Fuente: abc.es
Salvini y Di Maio sellan el «Contrato para el gobierno del cambio»
Con cierto pesimismo en los mercados, inquietud en la Unión Europea y una mezcla de incredulidad y escepticismo en buena parte del país ha sido acogido el acuerdo definitivo sobre el programa de gobierno del antisistema Movimiento 5 Estrellas (M5E) y la Liga Norte, de extrema derecha. Consta de 30 puntos desarrollados en 57 páginas con la denominación de «Contrato para el gobierno del cambio». La combinación de los programas de dos partidos populistas y euroescépticos para gobernar Italia, la tercera economía de la Eurozona, es una experiencia única en este país y en Europa. El programa pone el acento en una reducción de impuestos que favorece a los ricos, establece una agresiva campaña contra la inmigración y un cambio hacia Rusia en política exterior con la idea de cancelar las sanciones. Se eliminan algunos puntos sumamente polémicos de un borrador filtrado el lunes, pero los dos partidos mantienen el desafío a la Unión Europea en el capítulo fundamental de la política presupuestaria. «No podemos morir de austeridad», ha sido un lema electoral de los dos partidos, lo que se refleja claramente en el contrato de gobierno. Un punto fundamental del acuerdo es la «renta de ciudadanía», que ofrecerá a una persona sin empleo 780 euros al mes. Según el M5E, promotor de la idea, el coste será de 17.000 millones de euros al año. La mayoría de los expertos consideran que el coste real duplicará esa cifra, pues el subsidio crecerá según el número de familiares que el desempleado tenga a su cargo. Este subsidio tendrá una duración de dos años. Si el M5E ha logrado sacar adelante en el programa la «renta de ciudadanía», que fue su bandera electoral, otro tanto hace la Liga Norte con la «flat tax», un impuesto que reduce los cinco tramos actuales del impuesto sobre la renta a dos: el 15 y 20% para las familias y el 15% para las empresas. Se trata de una rebaja muy significativa, que tendrá un coste de 26.000 millones de euros, beneficiando especialmente a los ricos. Otro capítulo de enorme coste es la contrarreforma de las pensiones, con la eliminación de la ley aprobada por el gobierno de Mario Monti. Se reducirá la edad de la jubilación, lo que tendrá un coste de unos 100.000 millones de euros en cinco años. Un censo de los imanes Agresiva será la política sobre inmigración, otra bandera electoral de la Liga Norte, cuyo lema fue «los italianos primero». Se habla de la expulsión de 500.000 inmigrantes irregulares, al tiempo que se proponen acabar con el «negocio de la inmigración». La Liga ha impuesto también la elaboración de un censo de todos los imanes que predican en Italia. A diferencia del borrador del pasado lunes, en este contrato desaparece la petición al Banco Central Europeo de cancelar 250.000 millones de euros de deuda pública. Tampoco se menciona el referéndum sobre la continuidad en el euro, aunque el fundador del M5E, Beppe Grillo, ha anunciado en los últimos días ser partidario de esa consulta. El euroescepticismo y soberanismo de los dos partidos populistas se refleja en el contrato de gobierno en su intención de regresar a una Unión Europea anterior al tratado de Maastricht, que entró en vigor en noviembre 1993. Hay elementos positivos en el programa, como la pretensión de reducir el peso de la burocracia, la lucha contra la corrupción y hacer más eficaz la justicia. Pero el contrato se olvida del sur de Italia, un grave problema del país. El coste del programa está entre 108-125.000 millones de euros, según Carlo Cotarelli, prestigioso economista, director del Observatorio sobre las cuentas públicas italianas, que cree que no hay cobertura para tal programa, lo que supone un grave riesgo para las cuentas del Estado. Este contrato fue votado ayer por el 94% de los militantes del M5E inscritos en la plataforma privada Rousseau. Durante el fin de semana votarán los militantes de la Liga. Di Maio y Salvini negocian aún el nombre del primer ministro. La última palabra la tendrá el presidente de la República, que recibirá a ambos líderes el lunes.
05-03-2018 | Fuente: abc.es
El líder de la Liga Norte reclama el Gobierno para el centroderecha
Matteo Salvini, 44 años, secretario de la Liga Norte, se ha presentado en su primera rueda de prensa como nuevo líder del centroderecha, coalición que ha obtenido el 37 % en la Cámara de diputados y el 37,48 % en el Senado. Salvini ha intentado ofrecer una imagen de calma y de serenidad. Exultante, sobre todo por el «sorpasso» a su aliado Forza Italia de Silvio Berlusconi, Salvini ha comentado así los resultados: «El gobierno toca ahora al centroderecha. La Liga ha ganado al interno de la coalición y permanecerá a la guía del centroderecha». El líder de la Liga había aceptado en principio la candidatura a primer ministro de Antonio Tajani, actual presidente del parlamento europeo, si el centroderecha ganaba las elecciones y Forza Italia obtenía más votos que la Liga. En caso contrario, Salvini anunció que reclamaría para sí la candidatura de primer ministro. Sobre este tema, el líder de la Liga ha sido rotundo: «No he hablado aún con Berlusconi, pero los acuerdos entre amigos son claros y se mantienen. En el interno del centroderecha todos están contentos, porque hay una coalición que ha ganado y que puede gobernar. No comento la debacle de otros. La arrogancia de Matteo Renzi ha sido castigada». Euroescepticismo Matteo Salvini ha pretendido dar también tranquilidad al mundo financiero, subrayando que la Liga Norte hará repartir a las empresas y que los mercados nada tienen que temer. Pero, al mismo tiempo, ha mostrado sin rodeos su claro euroescepticismo, en particular sobre la moneda única: ?Trabajaremos para modificar y quitar algunos parámetros europeos. Pero sigo convencido de que el euro está destinado a terminar, no porque lo quiera yo, sino porque lo dicen los hechos, el sentido común, la economía real. Y queremos llegar preparados a ese momento?. Frente a quienes lo tachan de extremista y populista, Matteo Salvini has respondido: ?Soy y me mantengo populista, porque quien escucha al pueblo hace su trabajo. La gente está harta de los radical chic que disgustan al trabajador?. Con los datos que ha obtenido el centroderecha se aproxima pero no alcanza el 40 % necesario para poder gobernar. De todas formas, teniendo en cuenta la frecuencia y facilidad con la que se cambian de chaqueta los parlamentarios italianos, cabe suponer que no le costaría mucho esfuerzo al centroderecha lograr que diputados de otros partidos perdedores se suban ahora al carro del vencedor. En la pasada legislatura, hubo un total de 534 cambios de chaqueta, entre diputados y senadores, en un parlamento compuesto por un millar de escaños. A Silvio Berlusconi no le ha costado especial trabajo en anteriores legislaturas el cambio de algunos parlamentarios a su grupo. Podría hacerlo de nuevo. Aunque está por ver cómo digiere el ex Cavaliere su derrota y el ?sorpasso? de Matteo Salvini. Ambos se detestan, pero el poder los puede mantener unidos.
10-10-2017 | Fuente: abc.es
Merkel ve con buenos ojos la creación de un ministerio de Finanzas del euro
Cada día que pasa queda más claro que el objetivo prioritario de Angela Merkel para esta legislatura es la reforma de Europa que liderará junto al presidente francés, Emmanuel Macron. Tras dejar arrancada y en marcha la negociación entre conservadores, liberables y verdes, para la formación de una «Coalición Jamaica», que asuma el gobierno de Berlín, se encontró este martes con Macron para hacerse la primera foto de la nueva gran coalición europea. Todavía no es canciller y no puede organizar reuniones bilaterales entre Francia y Alemania, pero encontró la coartada perfecta, la inauguración de la Feria del Libro de Fráncfort. Alemania, Francia, papel impreso y muchos fotógrafos. Ese fue el escenario de la instantánea y la metáfora inicial del proceso que está a punto de comenzar. «Estoy decidido a impulsar el compromiso de Alemania en el debate sobre las reformas europeas», dijo Macron antes del encuentro con la canciller alemana, durante un coloquio en la Universidad Goethe de Fráncfort con el verde Daniel Cohn-Bendit, líder de las protestas estudiantiles del 68, y con el politólogo Gilles Kepel. «Yo creo que cuando tienes una visión lo que tienes que hacer no es salir corriendo al médico, sino abrir un debate sobre esa visión con los tuyos», bromeó sobre las sugerencias de que sus planes son demasiado «idealistas». «Si estamos preparados para políticas comunes de seguridad, de infraestructura digital, de energía, de inmigración y de lucha contra el terrorismo, entonces que alguien me explique por qué motivo no podemos tener un presupuesto europeo común», clamó, arrancando un aplauso de los estudiantes alemanes. Emmanuel Macron estableció además el plazo de «un año» para que los países europeos vayan haciendo sus aportaciones y para que la reforma europea comience a cobrar perfil. Es más fácil que Merkel vea con buenos ojos un Ministerio de Finanzas antes que un presupuesto común A pesar de que la reacción de Alemania a sus propuestas ha sido inicialmente fría, Merkel ha reconocido personalmente que «puede imaginarse» un Ministerio de Finanzas y un presupuesto europeo común. Aunque es más fácil que vea con buenos ojos un Ministerio de Finanzas antes que un presupuesto común que pueda implicar nuevas aportaciones económicas de Alemania a la UE. Muchos analistas coinciden en que la «Coalición Jamaica» que se verá obligada a pactar para formar gobierno con verdes y liberales supondrá dificultades adicionales en la tarea de consensuar los nuevos pasos de integración europea con Macron y que «el contraste entre las expectativas en Bruselas y el resultado de las elecciones alemanas es evidente», en palabras de Rosa Balfour, investigadora del centro German Marshall Fund. Pero Merkel y Macron se esforzaron este martes en orillar todo lo que los separa y recordar lo que los une, un proyecto europeo «en el que se refleja nuestra alma, nuestra libertad de espíritu y nuestra libertad de expresión, que encuentran un gran exponente en esta feria», señaló la canciller alemana. «La literatura es la mejor arma contra aquellos que intentan levantar muros y fomentar el fanatismo»Emmanuel Macron «La cultura puede ayudar a Europa a encontrar su lugar en un mundo en cambio, los autores son el sismógrafo de movimientos sociales», dijo Merkel, recordando a los burócratas de Bruselas que Europa es mucho más que eurobonos y normativas e invitando a elevar la perspectiva con que sean abordadas las próximas reformas. «La literatura es la mejor arma contra aquellos que intentan levantar muros y fomentar el fanatismo», añadió Macron, refiriéndose sin citar a los movimientos extremistas y antieuropeos que la Europa del siglo XXI, está convencido, logrará dejar atrás. Merkel, que está dispuesta a servir de contrapeso real a las «visiones» de Macron, insistía este martes en el gran significado del trabajo conjunto entre París y Berlín, y asentía con entusiasmo a las proclamas europeas del francés. «Europa ha perdido un poco el hilo en los últimos años», decía Macron, en referencia al euroescepticismo de Polonia y Hungría, «ahora necesitamos una hoja de ruta común que supere el debate puramente económico y una coalición de buena voluntad».
26-09-2017 | Fuente: elpais.com
Merkel se juega su legado político con la unidad de Europa
El euroescepticismo sembrado durante sus tres mandatos ha arraigado finalmente en Alemania La canciller mantiene la alianza con Macron para reforzar la zona euro y disipar el riesgo de ruptura
25-09-2017 | Fuente: elpais.com
Los liberales vuelven como aliados imprescindibles para Merkel
El euroescepticismo de Lindner reducirá el margen de maniobra de la canciller
24-09-2017 | Fuente: elpais.com
Los liberales vuelven como aliados imprescindibles para Merkel
El euroescepticismo de Lindner reducirá el margen de maniobra de la canciller
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