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18-03-2020 | Fuente: abc.es
Trump anuncia el cierre de la frontera entre EE.UU. y Canadá
Estados Unidos y Canadá han acordado cerrar su frontera, de 8.800 kilómetros, para contener el avance del coronavirus , según ha anunciado el presidente norteamericano, Donald Trump. «De mutuo acuerdo, cerramos temporalmente nuestra frontera norte con Canadá al tráfico no esencial. El comercio no se verá afectado», dijo el presidente Trump en la red social Twitter. <blockquote class="twitter-tweet"><p lang="en" dir="ltr">We will be, by mutual consent, temporarily closing our Northern Border with Canada to non-essential traffic. Trade will not be affected. Details to follow!</p>&mdash; Donald J. Trump (@realDonaldTrump) <a href="https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1240271178692005889?ref_src=twsrc%5Etfw">March 18, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> La frontera entre EE.UU. y Canadá es una de las mayores del mundo, y tiene 119 cruces legales por carretera, además de las vías ferroviarias de pasajeros y mercancías. Por otra parte, el Gobierno de Trump va a desplegar dos buques hospital de la Marina de EE.UU., uno en el puerto de Nueva York y otro en la costa oeste, para reforzar la dotación sanitaria ante la expansión de la pandemia. Lo ha anunciado el propio Trump en una rueda de prensa en la Casa Blanca, donde además ha asegurado que invocará la Ley de Producción de Defensa, una norma de 1950, aprobada en respuesta a la Guerra de Corea, para movilizar recursos. Además, la Casa Blanca estudia opciones para devolver en caliente a todos los inmigrantes que crucen de forma irregular la frontera desde México, según informa el diario «The Washington Post». [El volantazo de Trump con el coronavirus: de «farsa» a «crisis muy grave»] En EE.UU. hay, a fecha de hoy, 4.200 contagiados de coronavirus que han sido debidamente diagnosticados, aunque no hay suficiente material médico para hacer las pruebas a todos los que presentan síntomas. Han fallecido 75 personas. En Canadá hay 569 diagnosticados y 26 muertos. El Gobierno mexicano, que se resiste a tomar medidas de urgencia, ha admitido 82 casos y ninguna muerte. El cierre de la frontera terrestre al norte de EE.UU. se une a las restricciones de entrada a ciudadanos extranjeros que vengan de China, Corea del Sur, Irán y 28 países europeos, incluidos España, Italia, Francia, Alemania y Reino Unido. La frontera con México, fortificada La frontera de EE.UU. con México ha sido fortificada por Trump mucho antes de esta crisis sanitaria. Aun así, sólo el mes pasado, febrero, fueron arrestadas tras cruzarla ilegalmente 37.000 personas. El Gobierno de Trump ha aprobado acuerdos para deportar a esos irregulares a Guatemala y otros países centroamericanos. De momento, sin embargo, la Casa Blanca no ha notificado a México el cierre de la frontera.
18-03-2020 | Fuente: abc.es
El volantazo de Trump con el coronavirus: de «farsa» a «crisis muy grave»
A pesar de que durante dos meses Donald Trump restó importancia al avance del coronavirus; auguró que los contagios en Estados Unidos serían mínimos, y hasta llegó a calificar las voces de alarma de la oposición demócrata de «farsa», el lunes el presidente afirmó en la Casa Blanca que él ya sabía que iba a ser una pandemia, y grave. Sin embargo, en sus primeros comentarios públicos sobre la crisis, Trump solía decir que la gripe mata a muchas más personas cada año. Según dijo el presidente el lunes en su rueda de prensa diaria en la Casa Blanca: «Siempre he sabido que esto es real. Esto es una pandemia. Intuí que es una pandemia mucho antes de que se llamara pandemia. Todo lo que tienes que hacer es fijarte en otros países. Creo que ahora está en casi 120 países de todo el mundo. Siempre lo he visto como algo muy serio». El problema es que Trump ha negado en varias ocasiones que se tratara de una pandemia. En una conferencia de prensa en la Casa Blanca el 26 de febrero, el presidente dijo: «Tenemos muy pocos casos. A medida que mejoran, los eliminamos de la lista, de modo que pronto tendremos solo cinco personas. Y podríamos estar con solo una o dos personas en un futuro próximo. Así que estamos teniendo muy buena suerte». En realidad por entonces EE.UU. registraba, entre cuarentena, tratamientos hospitalarios y dados de alta, 59 pacientes diagnosticados con el virus. Según dijo Trump aquel mismo día de febrero, l a gripe, a su entender, era mucho peor. «Me sorprende mucho, y creo que la mayoría de las personas se sorprenderán al saberlo, que la gripe, en nuestro país, mata de 25.000 a 69.000 personas al año. Eso es sorprendente, a mi entender». Tal vez la mayor prueba de que Trump no le daba antes la importancia al coronavirus que ahora, es su agenda. El presidente viajó a India el 24 y 25 de febrero, cuando China ya tomaba medidas de excepción para contener los contagios por Asia. Después de la rueda de prensa en la que habló de la gripe, el presidente dio un discurso en la conferencia conservadora de Washington Cpac, en la que hubo varios contagiados. (En ella estuvo el líder de Vox, Santiago Abascal). El fin de semana posterior, Trump se desplazó a su residencia de Florida y recibió al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y a una delegación entre la que había al menos un contagiado. Durante la cena en Mar-a-Lago, dijo a la prensa, que preguntó si estaba preocupado por el coronavirus: «No estoy preocupado, para nada, hemos hecho un trabajo excelente». Esa ha sido una constante del presidente, que ha afirmado repetidamente que era optimista sobre los contagios en EE.UU., que la gripe era peor y que su Gobierno ha hecho un gran trabajo. De hecho, hasta finales del mes pasado, el presidente mantuvo sus multitudinarios mítines de campaña para las elecciones de noviembre. En uno de ellos el 28 de febrero en Carolina del Sur, dijo: «Los demócratas están politizando el coronavirus». «Es su nueva farsa», añadió. Bien es cierto que lo que ha dicho el presidente no se ha correspondido con las acciones de su Gobierno. Por un lado, cerró las entradas a todos los viajeros de China el 31 de enero. Ya en marzo clausuró las fronteras a Europa antes de que Europa cerrara las suyas propias. Desde un primer momento la Casa Blanca pidió 8.000 millones de dólares al Capitolio para dotar de recursos a los servicios de emergencia. Su Administración trabaja en un paquete de estímulo de 850.000 millones de dólares. Y desde que se dirigiera a la nación en un solemne discurso desde el Despacho Oval el 11 de marzo ha dado ruedas de prensa todos y cada uno de los días, sin abandonar la Casa Blanca. Por esas medidas, Trump dijo el lunes: «Siempre he creído que esto es algo muy grave. No hay diferencias ahora con respecto a los días anteriores. Siento que el tono es similar, pero algunas personas creen que no lo es».
18-03-2020 | Fuente: abc.es
China expulsa a trece corresponsales de los tres mayores periódicos de EE.UU.
Ni la crisis global del coronavirus detiene la nueva «Guerra Fría» entre Estados Unidos y China, donde estalló la pandemia en enero. Más bien al contrario, la agrava con nuevos frentes, desde el diplomático con la gresca por el origen de la enfermedad hasta el mediático. En este último, el autoritario régimen de Pekín ha decidido expulsar de una tacada a todos los periodistas estadounidenses de The New York Times, The Washington Post y The Wall Street Journal. En total, son trece los corresponsales afectados, que ya no pueden seguir trabajando y tienen que entregar sus credenciales en un plazo de diez días. El motivo es una represalia. Con la misma moneda, Pekín se venga así de la Casa Blanca por haber incluido recientemente a cinco medios estatales chinos en la categoría de «misiones extranjeras», al considerar que están al servicio del régimen del Partido Comunista. Haciendo exactamente lo mismo, China ha declarado a los tres periódicos anteriormente citados y a la revista Time y la radio Voice of America agentes al servicio de EE.UU., aunque todos ellos menos el último son medios privados e independientes. Pero esa «pequeña» diferencia no ha contado para Pekín, que considera a los medios de comunicación un mero instrumento de la propaganda e impone una fuerte censura sobre todos aquellos contenidos sensibles para el régimen. En un comunicado emitido a medianoche, el Ministerio de Exteriores justificó que se trata de «medidas totalmente necesarias y recíprocas que China se ve obligada a tomar como respuesta a la irrazonable opresión que las organizaciones mediáticas chinas experimentan en EE.UU. Son legítimas y en defensa propia en cada sentido». Además, acusó a Washington de basar su postura «en una mentalidad de Guerra Fría y sesgo ideológico, que ha dañado seriamente la reputación y la imagen de los medios chinos. EE.UU. ha estado ''deportando'' masivamente a los periodistas chinos de forma encubierta». Hostigamiento y violencia La expulsión de estos periodistas empeora las deterioradas relaciones entre las dos superpotencias, enfrentadas en una larga guerra comercial y tecnológica que está arrastrando al mundo entero. Además de revocarles su tarjeta de prensa en China continental, las autoridades también les impiden trabajar en Hong Kong y Macao, dos antiguas colonias que son regiones autónomas y gozan de mayores libertades que el resto del país. Para muchos en Hong Kong, que vive desde junio una violenta revuelta por la democracia, este veto socava el principio de «un país, dos sistemas», vigente en teoría hasta 2047. Hace menos de un mes, otros dos reporteros de The Wall Street Journal también fueron expulsados. Sin ocultar la indignación que cunde entre los periodistas extranjeros, el Club de Corresponsales de China «deplora» la decisión porque se usa a la Prensa como «peón» por parte de los dos países. Desde 2013, Pekín ha expulsado a nueve periodistas extranjeros y, desde principios del año pasado, ha cortado los visados de un año para otros trece, reduciéndolos a la mitad o incluso a un mes. «China está usando sus poderes de forma manifiesta en un intento de influir la cobertura internacional de noticias, castigando a aquellos que publican información que las autoridades ven como no favorable y quieren mantener en silencio», criticó el Club de Corresponsales en una declaración oficial. Esta presión se suma a la que ejerce el régimen de Pekín en el día a día sobre los corresponsales acreditados. A tenor del último estudio del Club de Corresponsales, el 82 por ciento de los periodistas extranjeros aseguró haber sufrido interferencias, hostigamientos y hasta violencia haciendo su trabajo en China, el 70 por ciento se quejó de la cancelación de entrevistas por orden de las autoridades, el 25 por ciento denunció presiones sobre sus fuentes y asistentes y el 51 por ciento fue obstruido en su labor por la Policía o los funcionarios del Gobierno. Peor todavía es si un periodista se desplaza hasta Xinjiang, la región musulmana al oeste del país donde las autoridades han confinado en campos de reeducación a cientos de miles de uigures (su etnia autóctona) para prevenir el terrorismo yihadista. Según ha podido comprobar este corresponsal tras 15 años viviendo en China, toda esta represión ha aumentado desde que el presidente Xi Jinping está en el poder.
18-03-2020 | Fuente: abc.es
Putin dice que el coronavirus está «bajo control» y convoca para abril la votación para seguir en el poder
Con tal solo 114 casos de coronavirus registrados hasta el momento y ninguna muerte, se puede decir que la enfermedad en Rusia no ha adquirido todavía la propagación que en China, Europa o Estados Unidos. El presidente Vladímir Putin lanzó ayer un mensaje de calma a sus conciudadanos y aseguró que el COVID-19 está «bajo control». Otra cosa es que, sin haberse alcanzado el pico de la infección, se pueda llevar a cabo dentro de un mes una votación popular sobre la permanencia de Putin al frente del país. El presidente ruso firmó ayer el decreto de convocatoria para el próximo 22 de abril del plebiscito sobre las enmiendas constitucionales aprobadas en el Parlamento y en las asambleas regionales. Los cambios introducidos permitirán a Putin presentarse a la reelección en los comicios presidenciales de 2024 y en los de 2030, con lo que podría seguir en el Kremlin hasta 2036. No obstante, el primer mandatario ruso matizó que la consulta se llevará a cabo el 22 de abril , «si lo permite la situación epidemiológica». «Con toda la importancia que tienen los cambios en la Carta Magna, no hay nada más importante que la salud y la vida de nuestros ciudadanos», añadió tras estampar su firma en el decreto. Se cuadriplican los casos Lo cierto es que, aunque el número de infectados es todavía bajo, se ha cuadruplicado en la última semana y es de prever que en pocos días alcance el millar. Para abril la cifra podría ser ya significativa y, por el momento, no se ha ordenado un confinamiento total de la población en sus domicilios, aunque sí se aconseja y muchos moscovitas lo observan ya en mayor o menor medida. En Moscú, en donde hay 56 casos de coronavirus, se ve mucha menos gente paseando por las calles y más de lo habitual trasladándose en sus vehículos para evitar el transporte público. Algunos restaurantes y cafeterías han echado el cierre, aunque se pueden encontrar todavía muchos sitios para tomar un refrigerio. Desde esta pasada medianoche cualquier extranjero, salvo camioneros, tripulaciones aéreas y los que tengan permiso de residencia, tiene vetada la entrada a Rusia. A la clausura de teatros, cines, salas de concierto y circos, el Ministerio de Cultura ruso añadió ayer la orden de que detengan también su funcionamiento los museos. Algunos ya habían cerrado antes por decisión propia. También están suspendidas las competiciones deportivas hasta el 10 de abril. Las escuelas darán vacaciones a sus alumnos entre el 23 de marzo y el 12 de abril. Las autoridades recomiendan además a los rusos no viajar fuera del país y a los que están ahora en el extranjero regresar lo antes posible.
18-03-2020 | Fuente: abc.es
Putin no piensa permitir que el coronavirus frustre la consulta popular para perpetuarse en el poder
Los casos de coronavirus en Rusia aumentan paulatinamente, aunque la enfermedad no ha adquirido todavía la propagación que en China, Europa o Estados Unidos. Del martes al miércoles el número de infectados en todo el país se han incrementado de 114 a 147. Moscú acumula el mayor número al pasar de 56 a 87 casos en un solo día. Aunque el número de infectados es todavía bajo, se ha cuadruplicado en la última semana y, a juzgar por la dinámica de contagios en otros países, es de prever que en pocos días alcance el millar. Pero el presidente Vladímir Putin no ve que la situación sea todavía desesperada, de hecho no ha habido todavía ninguna muerte, y ha convocado para el 22 de abril la votación popular que habrá de poner el broche final a la reforma constitucional que le permitirá presentarse a la reelección en los comicios presidenciales de 2024 y 2030, con lo que podría seguir en el Kremlin hasta 2036. Putin lanzó el martes un mensaje de calma a sus conciudadanos y aseguró que el COVID-19 está «bajo control». Otra cosa es que, sin haberse alcanzado el pico de la infección, se pueda llevar a cabo dentro de un mes el plebiscito sobre su permanencia al frente del país. El presidente ruso firmó el martes el decreto de convocatoria de la votación sobre las enmiendas en la Ley Fundamental aprobadas en el Parlamento y a nivel regional. No obstante, el primer mandatario ruso matizó que la consulta se llevará a cabo el 22 de abril ,«si lo permite la situación epidemiológica». «Con toda la importancia que tienen los cambios en la Carta Magna, no hay nada más importante que la salud y la vida de nuestros ciudadanos», añadió tras estampar su firma en el decreto. Lo cierto es que, aunque el número de infectados no es todavía alarmante, para abril la cifra podría ser significativa y poner en peligro a quienes acudan a las urnas. Proteger al presidente Putin, sin embargo, según las palabras pronunciadas en rueda de prensa por su portavoz, Dmitri Peskov, está bien resguardado. «Se hace todo lo necesario para proteger al presidente de los virus y otras enfermedades las 24 horas al día», ha dicho Peskov. Y no es de extrañar que exista un esmero especial en preservar su salud, ya que, si el actual máximo dirigente ruso logra la reelección en los comicios de 2024 y en los de 2030, cuando finalicen sus dos mandatos adicionales, se pondría en los 83 años de edad. Tras superar todos los trámites previos en las dos Cámaras del Parlamento y en las asambleas regionales, las enmiendas constitucionales fueron entregadas al dictamen del Tribunal Constitucional por exigencia del propio Putin. El veredicto del Alto Tribunal fue emitido el pasado lunes y fue favorable a lo que esperaba el jefe del Estado. Hacer borrón y cuenta nueva de los mandatos llevados a término por Putin, cuatro en total cuando se culmine el actual en 2024, «no contradice lo estipulado» en la Constitución. Esta modificación afecta al artículo 81 y en su nueva redacción establece que no se tendrá en cuenta el número de mandatos que desempeñaron anteriormente quienes ocuparon la jefatura del Estado, teniendo aquí en cuenta a Putin, a Dmitri Medvédev, que fue presidente entre 2008 y 2012, y a Borís Yeltsin, máximo dirigente ruso entre 1991 y 2000, pero ya fallecido. De manera que Medvédev también podría optar a presentar su candidatura en 2024 y 2030, algo que seguramente no sucederá si Putin decide seguir al timón. Medidas contra el coronavirus En Moscú, en donde hay 87 casos de coronavirus, se ve mucha menos gente paseando por las calles y más de lo habitual trasladándose en sus vehículos para evitar el transporte público. Algunos restaurantes y cafeterías han echado el cierre, aunque se pueden encontrar todavía muchos sitios para tomar un refrigerio. Desde esta pasada medianoche cualquier extranjero, salvo camioneros, tripulaciones aéreas y los que tengan permiso de residencia, tiene vetada la entrada a Rusia. A la clausura de teatros, cines, salas de concierto y circos, el Ministerio de Cultura ruso añadió ayer la orden de que detengan también su funcionamiento los museos. Algunos ya habían cerrado antes por decisión propia. También están suspendidas las competiciones deportivas hasta el 10 de abril. Las escuelas darán vacaciones a sus alumnos entre el 23 de marzo y el 12 de abril. Las autoridades recomiendan además a los rusos no viajar fuera del país y a los que están ahora en el extranjero regresar lo antes posible.
18-03-2020 | Fuente: abc.es
Piden la liberación de Julian Assange por temor a que se contagie en la cárcel
Los activistas contra la extradición de Julian Assange, fundador del sitio web Wikileaks, han hecho una llamada a las autoridades penitenciarias para que lo saquen de la prisión de máxima seguridad en la que está detenido en Londres antes de que el coronavirus se propague entre los reclusos. «Es esencial que Julian Assange sea incluido en cualquier política de liberación. Su salud ya está en peligro y un mayor aislamiento sería perjudicial, y mucho más con la amenaza de que podría contraer el virus», aseguró el embajador de WikiLeaks, Joseph Farrell. La petición, a la que se ha sumado Christine Assange, madre del periodista australiano, se produce después de que un funcionario de prisiones advirtiera la semana pasada de que la epidemia podría matar a muchos presos en todo el Reino Unido, ya que las condiciones dentro de las cárceles son «un caldo de cultivo fértil para el virus». La madre hizo una súplica a los ciudadanos en su cuenta de Twitter diciendo que «solo tú puedes liberar a mi hijo, no los abogados, las celebridades, los académicos o los intelectuales» y añadió que «una persecución política requiere una solución política», por lo que pidió a la gente escribirle correos electrónicos y llamar a sus representantes en el parlamento para pedir su apoyo a la puesta en libertad de su hijo. Assange, de 48 años y que está recluido en la prisión de Belmarsh desde septiembre del año pasado, se encuentra en este momento en medio de una batalla legal contra Estados Unidos, que pretende conseguir su extradición y juzgarlo por 18 delitos, entre ellos violaciones a la Ley de Espionaje por la publicación de información clasificada hace ya diez años. Anteriormente había pasado siete dentro de la embajada ecuatoriana en Londres, donde recibió asilo político, antes de ser desalojado en abril de 2019 y arrestado por la Policía Metropolitana.
18-03-2020 | Fuente: abc.es
Venezuela cuenta con solo 84 camas para enfermos del coronavirus en sus UCI
Venezuela muestra al mundo sus carencias mientras avanza los contagios del coronavirus. El pasado lunes, el país sudamericano reportó 36 personas con Covid-19, siendo Miranda, colindante con Caracas, el estado con más casos positivos confirmados. En apenas cuatro días, desde el viernes cuando se confirmaron los primeros dos casos, el coronavirus se ha propagado tan rápido que entre el domingo y el lunes se registró un aumento de 16 nuevos casos, según el informe del Gobierno chavista. «Por cada caso conocido, hay 27 casos por conocer», dijo Nicolás Maduro, al informar que en Caracas se han detectado ocho casos mientras que Miranda reúne 13. Por esa razón, el régimen ha ordenado una cuarentena social en todo el territorio venezolano para contener la propagación del coronavirus y ha colocado puntos de control en los 24 estados del país para evitar el desplazamiento interno de las personas. Y aunque el régimen de Maduro intentó prepararse antes de la llegada del coronavirus, su debilitado sistema sanitario ha hecho que la incertidumbre y la preocupación se disparen en menos de una semana. La pregunta que más resuena es «cuántos casos habrá realmente en el país», precisamente por la falta de transparencia con las cifras sanitarias -desde 2016 Venezuela no ofrecía boletín epidemiológico hasta este año que las publicó-, la falta de preparación por parte de las autoridades sanitarias y la decrépita infraestructura de los hospitales. Médicos y enfermeras han denunciado en las últimas horas la falta de fármacos y equipos para atender a los enfermos. Pero Maduro sigue respondiendo que la crisis humanitaria y sanitaria de Venezuela es responsabilidad de las sanciones de Estados Unidos, al tiempo que la oposición se lo adjudica a las malas políticas y la corrupción dentro del chavismo. Aún así, el chavismo no ha podido ocultar la dura realidad de los hospitales y la escasez del personal médico del país. El gremio de médicos y enfermeras ha dicho que el Estado no les ha garantizado condiciones de trabajo seguras e indicaron que en algunos casos han trabajado sin protección. Otros han decidido comprar sus propias mascarillas, que pueden llegar a costar 3 dólares cada una, un monto elevadísimo que representa más de la mitad del salario mensual. La presidenta del Colegio de Enfermeras de Caracas, Ana Rosario Contreras, indicó ayer que conoce casos de contagio en el personal de enfermería por lo que exige «más protección y agua en los hospitales». Por su parte, el virólogo venezolano Julio Castro explicó en su cuenta personal de Twitter que en el país solo hay disponibles 84 camas con ventiladores en las unidades de cuidados intensivos del país. Sin fármacos La Encuesta Nacional de Hospital realizada por la organización de Médicos por la Salud arrojó que para 2019, la escasez de agua fue denunciada en el 70% de los hospitales del país, que tenían un servicio de agua intermitente y solo contaron con ello una o dos veces por semana. Y antes de la aparición del Covid-19 en Venezuela, más de un 53% de los hospitales no contaban con las mascarillas que debe usar el personal médico para evitar contagios. La escasez de medicamentos sigue ubicándose en el 80%. Maduro, por su parte, anunció el pasado jueves que su Gobierno contaba con 46 hospitales centinelas, pero no explicó dónde se encuentran estos centros de atención. No solo los hospitales sufren la crisis humanitaria, sino también las comunidades que, según la Asamblea Nacional, en más del 70% del país el agua llega cada 20 o 25 días, mientras que en otros lugares se habla de meses, por lo que las personas no pueden seguir las recomendaciones básicas de la Organización Mundial de la Salud que sugiere lavarse las manos frecuente para contrarrestar el contagio. Préstamo al FMI Por otro lado, y según informa Ludmila Vinogradoff, Maduro solicitó oficialmente al Fondo Monetario Internacional (FMI) un préstamo por 5.000 millones de dólares para fortalecer «las capacidades de respuesta de nuestro sistema de salud en la contención del coronavirus».Así lo confirmó el canciller Jorge Arreaza en Twitter. Maduro dirigió una carta a la directora del FMI, Kristalina Georgina, el domingo, en la que solicita una «evaluación, respecto la posibilidad de otorgarle a Venezuela una facilidad de financiamiento». Hasta ahora el FMI no ha respondido a la solicitud, con la que Maduro reconoce que Venezuela está quebrada después de 21 años de modelo socialista . Por su parte, el presidente interino, Juan Guaidó, envió un mensaje la noche del domingo y aseguró que el régimen de Nicolás Maduro «debe entender que no tiene la capacidad de respuesta» en medio de la contingencia. Para el líder opositor, «no es momento para la soberbia, ni para la partidización de una emergencia en la que toca evitar una tragedia de dimensiones incalculables. El pueblo necesita nuestra ayuda, ustedes saben que requieren del apoyo que yo puedo conseguir de la comunidad internacional». Guaidó también anunció la entrega de 3.500 kits de protección para el personal de emergencia de los cinco principales hospitales de la ciudad de Caracas. Mientras tanto, Maduro anunció que en los próximos días llegará a Venezuela «un envío especial de China», con médicos, paramédicos, kits de pruebas del coronavirus y medicamentos para palear el virus.
17-03-2020 | Fuente: as.com
Aplazado el PGA Championship por el coronavirus
El segundo major de la temporada se pospone hasta finales del verano. Se iba a jugar entre el 11 al 17 de mayo en el TPC Harding Park de San Francisco (California, Estados Unidos).
17-03-2020 | Fuente: abc.es
Caos electoral en las primarias demócratas por el impacto del coronavirus
Este martes es una fecha señalada en el calendario electoral, con cuatro estados importantes -Florida, Illinois, Ohio y Arizona- que celebran sus primarias para elegir a los nominados a la presidencia de Estados Unidos. La epidemia del coronavirus , como a casi cualquier aspecto de la vida en EE.UU., lo ha hecho saltar por los aires. Era paradójico que los dos candidatos demócratas -Joe Biden y Bernie Sanders- hayan criticado con fuerza la gestión tibia de Donald Trump de la epidemia, mientras que este martes el partido manda a millones de votantes a mezclarse y hacer cola en colegios electorales. Por eso no es de extrañar que la jornada electoral, en la que el favorito Biden debería dar pasos de gigante hacia la nominación, haya estado dominada por la preocupación de los votantes, el caos y la confusión. En la víspera, el gobernador de Ohio, Mike DeWine, decidió cerrar los colegios electorales a última hora y aplazar hasta junio la cita con las urnas. La decisión fue tan «in extremis» que muchos ciudadanos de Ohio se fueron a la cama sin conocer la medida y fueron a votar para comprobar que no había ninguna autoridad en los colegios electorales. A DeWine se le criticó por tomar una decisión con tan poco margen, pero a las autoridades de los otros tres estados que iban a votar se les afeó que expusieron a riesgos a sus ciudadanos. Una de las principales preocupaciones era Florida, el tercer estado en población de EE.UU., y con una gran proporción de personas de edad avanzada, ya que muchos eligen este estado para su jubilación. Hay más de cuatro millones de habitantes de Florida de más de 65 años y muchos participarían como votantes demócratas. Preocupación por los mayores en Florida «Nuestra recomendación es que si hay urnas en una residencia para mayores, que se les permita votar ahí», dijo el gobernador, Ron DeSantis. «Pero quizá el público general debería tener la opción de ir a otro colegio electoral», añadió para que no se contagie a los más mayores. En algunos condados de Florida se cambiaron las urnas en residencias de mayores a otras instalaciones. Muchas autoridades animaban a votar por correo. Pero, entre votantes armados con mascarillas y guantes de látex, se han registrado más problemas: voluntarios y trabajadores electorales que no hacen acto de presencia por miedo a contagiarse, urnas que no llegaban a los colegios electorales, centros de votación sin desinfectantes o material de limpieza? «Acudir a las urnas en medio del brote de coronavirus es una decisión personal y respetamos cualquier decisión de los votantes», aseguraba Sanders en un mensaje en Twitter. «Animo a la gente a que vote por correo», decía Biden en la misma red social. «Si votas en persona, por favor, lávate las manos, no te toques la cara y permanece a dos metros de los demás en la cola». Otros estados decidieron hace días aplazar sus primarias. Es el caso de Luisiana, Georgia y Kentucky, que las han atrasado hasta finales de mayo y junio. Este martes se ha sumado Maryland, que tenía previsto votar el 28 de abril y lo dejará para el 2 de junio. «Pondría en peligro la salud pública permitir que miles de personas se junten en lugares como colegios y centros de mayores, que ya están cerrados por el estado de emergencia», aseguró su gobernador, Larry Hogan. La cuestión es por qué Florida, Illinois y Arizona no han tomado una decisión similar.
17-03-2020 | Fuente: abc.es
Trump planea enviar cheques a los ciudadanos para evitar el impacto económico del coronavirus
La Casa Blanca pedirá al Congreso la aprobación de un paquete de medidas de estímulo para hacer frente al impacto económico y social de la epidemia de coronavirus por un importe de 850.000 millones de dólares (775.000 millones de euros), incluyendo ayudas directas de 50.000 millones de dólares (45.580 millones de euros) al sector aeronáutico y de 250.000 millones de dólares (227.484 millones de euros) en financiación a pymes, según distintos medios. En rueda de prensa en la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado que el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, y el Senado «están trabajando en un paquete grande y fuerte» con el objetivo de evitar que la gente pierda sus empleos, informa Ep. En este sentido, el secretario del Tesoro ha anunciado una moratoria de hasta 90 días en el pago del impuesto sobre la renta durante los que no se aplicarán intereses. Así mismo, la Administración está sopesando enviar a los estadounidenses cheques para que tengan efectivo para gastar durante la crisis sanitaria, explicó Mnuchin.