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Noticias de estados unidos

15-01-2021 | Fuente: abc.es
Comienza la mudanza en la Casa Blanca: Trump recoge sus pertenencias y se hace viral en redes
La transición de poder en Estados Unidos ya es un hecho inevitable. Y no solo porque lo haya asegurado el vicepresidente Mike Pence que insistió en que la Administración Trump facilitará una transición de poder «ordenada» y una investidura «segura», sino porque Donald Trump ya comenzó la mudanza de sus pertenencias como lo demuestran las cajas apiladas en la calle que da entrada al edificio de oficinas Eisenhower, situado en el lado oeste de la Casa Blanca, con algunas de las pertenencias del presidente saliente. El próximo miércoles, día 20, Joe Biden será investido presidente de Estados Unidos y, por lo tanto, será el nuevo inquilino de la Casa Blanca para los próximos cuatro años de gobierno. Los trabajadores comenzaron ayer.. Ver Más
15-01-2021 | Fuente: abc.es
El FBI detiene a más de cien personas por su participación en el ataque al Capitolio
El director del FBI, Christopher Wray, informó de la detención de más de cien personas sospechosas de participar en el asalto al Capitolio la semana pasada, en la que una turba de fanáticos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asaltó la sede del Poder Legislativo en Washington. «Nuestra postura es agresiva y se mantendrá así durante la toma de posesión», enfatizó Wray en relación a la cercana investidura del presidente electo, Joe Biden, el 20 de enero, durante una rueda de prensa celebrada este jueves en la que ha estado presente el vicepresidente Mike Pence. «En ese sentido, nosotros y nuestros socios continuaremos con otras innumerables actividades relacionadas con estas investigaciones», señaló. Wray, cuyo bajo perfil tras el asalto ha sido ampliamente criticado por algunos de los anteriores responsables del FBI, explicó que entre esas «otras actividades» que están investigando están «una gran cantidad de conversaciones preocupantes» en redes sociales en relación a la toma de poder de Biden. «Cualquiera que planee o intente cometer actos violentos en la próxima semana debería contar con una visita», advirtió Wray, quien ha afirmado que, en colaboración con el resto de agencias de seguridad estadounidenses, harán «todo lo posible para garantizar una transición de poder sin problemas». Después de las críticas recibidas por la escasa seguridad del Capitolio la semana pasada cuando se estaba llevando a cabo una sesión para confirmar el triunfo de Biden en las presidenciales de noviembre, en especial comparándola con la desplegada durante las manifestaciones del movimiento «Black Lives Matter», las autoridades han reforzado las medidas ante la posibilidad de nuevos disturbios. Unos 21.000 efectivos de la Guardia Nacional han sido ya desplegados en Washington y varias calles en torno al Capitolio han sido ya cerradas. El FBI, que ha establecido una oficina específica para evaluar posibles amenazas, ha identificado hasta el momento a unos 200 sospechosos de participar en los actos violentos del pasado miércoles. Por su parte, el vicepresidente Pence ha insistido nuevamente en que la actual Administración Trump facilitará una transición de poder «ordenada» y una investidura «segura», ya que «el pueblo estadounidense no merece menos». «El pueblo estadounidense puede estar seguro de que nuestra Administración seguirá trabajando todos los días desde ahora hasta el 20 de enero para asegurar una transición ordenada», ha recalcado Pence, quien todavía no ha confirmado públicamente si acudirá a la toma de posesión de Biden.
15-01-2021 | Fuente: abc.es
Centenares de migrantes hondureños parten en una nueva caravana de inmigrantes hacia EE.UU.
Centenares de hondureños de varias regiones de su país han partido este miércoles por la noche desde la ciudad hondureña de San Pedro Sula rumbo a Estados Unidos, en la primera caravana de inmigrantes de la que se tiene constancia en 2021 y que ya ha llevado a Guatemala a elevar el nivel de alerta en las regiones fronterizas. El grupo, que estaría formado por más de 200 personas, ha partido desde la Gran Terminal de San Pedro Sula dos días antes de lo previsto. La ciudad ha sido punto recurrente de encuentro para quienes emigran hacia el norte, empujados por la falta de oportunidades económicas o por la persecución de las pandillas. «No tengo oportunidad de trabajo», explica al diario hondureño 'El Heraldo' una de las integrantes de esta caravana, que viaja junto a sus dos hijos, de seis y once años. «Aquí no se hace nada. Yo he luchado bastante, me han costado solo a mí mis hijos, soy madre soltera», lamenta. La autoridades de Honduras, Guatemala y México, países de origen y tránsito de los migrantes, han aumentado sus contactos en las últimas horas para tratar de atender a estas personas, que aspiran a emprender un viaje que se ha antojado imposible para los pocos grupos que se han arriesgado a hacerlo en el último año, debido principalmente a las restricciones por la pandemia de COVID-19. El Gobierno de Guatemala ha impuesto por decreto el estado de prevención en siete departamentos ante la inminente llegada de los migrantes, tal como hiciese en ocasiones anteriores. Considera que representa un «peligro para la población y el personal de salud», por lo cual establece medidas excepcionales durante un periodo inicial de 15 días. Por su parte, México y Estados Unidos indicaron que no se permitirá el ingreso de ningún migrante que pretenda hacerlo de manera irregular El Gobierno de Alejandro Giammattei ha recordado a quienes quieran entrar que deben presentar pasaporte, un test de coronavirus y los documentos relativos a menores de edad. Los tres países afectados han coincidido en priorizar la atención de los niños que avanzan en esta 'caravana'. La movilización migratoria ha aumentado en Honduras a raíz del progresivo levantamiento de las restricciones adoptadas para contener la pandemia y de la perspectiva de cambio en Estados Unidos con la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca. Los huracanes que azotaron el país centroamericano a finales de año también han contribuido a ello, como pudo constatarse entre los testimonios de quienes se dieron en cita también en San Pedro Sula la noche del 9 al 10 de diciembre para emprender rumbo al norte. Entonces, este grupo no pudo pasar de Guatemala.
15-01-2021 | Fuente: abc.es
Corea del Norte exhibe un nuevo misil balístico submarino durante un nuevo desfile militar
En un desfile militar celebrado con motivo del 8º Congreso del Partido de los Trabajadores, Corea del Norte ha exhibido este jueves un nuevo misil balístico submarino, el cual ha sido calificado por las autoridades del país como «el arma más poderosa del mundo». La muestra de músculo militar tiene lugar una semana antes de la toma de posesión del presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden. La nueva arma, llamada Pukguksong-5, es una nueva versión de un misil balístico lanzado desde un submarino. La última vez que se conoce que el país probó un arma de este tipo fue en 2019, con el Pukguksong-3 SLBM, que tenía un alcance estimado de 1.900 kilómetros, 900 kilómetros más de la distancia que separa Corea del Norte de Japón. Al desfile, celebrado en la Plaza Kim Il Sung, en el centro de Pyongyang, asistió el líder norcoreano, Kim Jong-Un, ha confirmado la estatal Agencia Central de Noticias de Corea del Norte (KCNA, según sus siglas en inglés). La semana pasada, también en contexto de la celebración del congreso del partido -el primero que lleva a cabo el país en cinco años-, Kim aseguró que mejorarían la capacidad armamentística nuclear del país mediante el desarrollo de nuevas armas para realizar «un escudo nuclear perfecto». En su discurso, Kim se vanaglorió de «rechazar cualquier intento de herir el supremo interés y dignidad del país y no hacer la más ligera concesión en los principios revolucionarios» ante la «desesperada ofensiva» de Estados Unidos. El último desfile militar que había celebrado Corea del Norte hasta este jueves fue en 2020, con motivo del 75 aniversario del Partido de los Trabajadores de Corea, aunque aparentemente la demostración de fuerza del desfile de esta última jornada ha sido menor. En aquel entonces fueron presentados el nuevo misil para submarinos Pukguksong-4A y un nuevo misil balístico intercontinental, al que no se le nombró de ninguna manera concreta.
15-01-2021 | Fuente: abc.es
Corea del Norte desvela un nuevo misil submarino como aviso al próximo presidente de EE.UU.
Ni la pandemia ni la penuria económica que sufre Corea del Norte desvían a Kim Jong-un de sus prioridades: seguir ampliando su arsenal de misiles. Como colofón al VIII Congreso del Partido de los Trabajadores, en el que reconoció el fracaso de su último plan quinquenal, el joven dictador ha desvelado sus últimos «juguetitos» militares. Ante la multitud congregada en el centro de Pyongyang, un desfile celebrado este jueves por la noche ha mostrado un nuevo misil submarino. Denominado Pukguksong-5 y pintado en blanco y negro, es mayor que el modelo anterior revelado en la parada militar de octubre con motivo el 75º aniversario del Partido. «El arma más poderosa del mundo, un misil balístico submarino, ha entrado en la plaza uno tras otro, demostrando enérgicamente el poder de las fuerzas armadas revolucionarias», clama la agencia de noticias KCNA este viernes, cuando se han difundido las imágenes del desfile. A pesar de sus dimensiones, tan grandes como la propaganda del régimen, el Estado Mayor surcoreano está analizando los cohetes mostrados para comprobar su verdadera amenaza. «Muchas de estas nuevas armas todavía no han sido probadas y se cree que están en fase de desarrollo, así que dudo de su capacidad y de que puedan estar plenamente operativas», confía a la agencia Yonhap un oficial surcoreano. El régimen comunista de Pyongyang tiene tres tipos de misiles Pukguksong, los dos primeros terrestres. Desde el tercero, que fue probado en octubre de 2019 y se calcula que tiene un rango de 2.000 kilómetros, son submarinos por su mayor capacidad ofensiva, ya que resultan más difíciles de detectar. Gracias a su mayor tamaño, el Pukguksong-5 llegaría más lejos y podría cargar una cabeza nuclear, aumentando así el potencial militar de Corea del Norte. Además de estar construyendo un submarino de 3.000 toneladas que podría transportar tres misiles, los analistas sospechan que Corea del Norte está desarrollando otro de mayor tamaño que podría ser nuclear. Todos estos avances en su programa militar han sido ordenados por Kim Jong-Un en el VIII Congreso, en el que ha marcado como objetivos dotarse tanto de «armas nucleares más pequeñas y tácticas» como de «supermisiles». Por eso, otro de los nuevos proyectiles mostrados ha sido un cohete de corto alcance que parece ser una versión mejorada del KN-23, que a su vez se basa en el Iskander ruso y fue revelado en 2019. Con un radio de entre 400 y 600 kilómetros, que en este nuevo modelo podría llegar a los mil, es un arma que tiene como objetivo a Corea del Sur y resulta más difícil de interceptar porque no dibuja una trayectoria parabólica. De mayores dimensiones y con una cabeza cónica, la única duda está en saber si puede cargar una bomba atómica, lo que le volvería sumamente peligroso. Con estos misiles, Kim Jong-un lanza un mensaje al próximo presidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien tomará posesión el día 20. Ya durante el Congreso del Partido, el joven dictador volvió a definir a EE.UU. como «su principal enemigo», toda vez que el «deshielo» entre ambos países se rompió tras el fracaso de la cumbre entre Trump y Kim en Vietnam en 2019. Como ahora está por ver la política que adopte Biden, y si retoma el diálogo con Pyongyang, Kim Jong-un se abstuvo prudentemente de lucir sus gigantescos cohetes intercontinentales, como hizo en octubre. Mientras el primero, Hwasong-13, tiene un alcance de 5.500 kilómetros, sus hermanos mayores, Hwasong-14 y Hwasong-15, pueden golpear suelo americano con un rango de 10.000 y casi 12.000 kilómetros, respectivamente. «Kim sigue mostrando al mundo que, a pesar de las dificultades económicas de Corea del Norte durante el último año, no ha cambiado el objetivo de dotarse de fuerzas nucleares y modernizar las armas convencionales?, analiza en la CNN el experto Ankit Panda, del Instituto Carnegie. Autor del libro «Kim Jong-un y la bomba: supervivencia y disuasión en Corea del Norte», razona que «estos desfiles no son solo para el extranjero», sino para su propio pueblo y, sobre todo, para la cúpula del régimen. A su juicio, «incluso aunque Kim reconoce abiertamente problemas económicos, puede reforzar su liderazgo mostrando al pueblo de Pyongyang, que es la élite de Corea del Norte, su capacidad para lograr la modernización militar». Y eso, en un régimen tan anacrónico como el norcoreano, es más importante que cualquier éxito económico porque supone una garantía para seguir sobreviviendo. Además de los misiles, otra imagen propagandística que dejó el desfile fue la de la multitud sin mascarillas en la plaza Kim Il-sung de Pyongyang, ya que Corea del Norte asegura que no ha sufrido ni un caso de coronavirus. Pero es difícil, por no decir imposible, saber la verdad.
15-01-2021 | Fuente: abc.es
Biden anuncia un paquete de ayudas contra la crisis del coronavirus de 1,9 billones de dólares
El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, ha anunciado este jueves un paquete de ayuda económica valorado en 1,9 billones de dólares (1,5 billones de euros) para hacer frente a la crisis económica provocada por la crisis del coronavirus, que ha dejado más de 23 millones de casos y 388.000 fallecidos en el país. «Durante esta pandemia, millones de estadounidenses, sin tener la culpa, han perdido la dignidad y el respeto que conlleva un trabajo» ha comenzado Biden en una comparecencia celebrada en Delaware, en la costa este de Estados Unidos, con la presencia también de la que será su vicepresidenta, Kamala Harris. El futuro jefe de la Casa Blanca ha anunciado un nuevo plan de rescate y de recuperación formado «por dos pasos», el segundo de los cuales, ha dicho, será detallado el mes próximo durante su primera comparecencia ante el Congreso, pero ha avanzado que a través de una serie de «inversiones históricas« se prevé la creación de 18 millones de puestos de trabajo. Biden, quien ha agradecido a los congresistas republicanos y demócratas que alcanzaran un acuerdo el pasado mes de diciembre para lanzar un paquete de ayuda de emergencia contra el Covid-19, ha señalado que el primer paso de su plan de rescate está enfocado en la lucha contra la pandemia. Así, dentro de ese plan se contemplan unos 400.000 millones (330.000 millones de euros) para la creación de un programa nacional de vacunación, con el que se espera alcanzar a unos 50 millones de personas, y a la reapertura de colegios y centros educativos durante sus primeros 100 días en el Despacho Oval. Además se destinarán unos 350.000 millones de dólares (290.000 millones de euros) para gobiernos locales y estatales, mientras que el resto del dinero irá directamente al bolsillo de los ciudadanos estadounidenses afectados por la crisis, a través de pagos de hasta 1.400 dólares (1.150 euros) y otras ayudas en materia de vivienda, o programas de nutrición infantil, para las familias con pocos recursos, así como para las pequeñas y medianas empresas afectadas por la caída de ingresos. Biden ha reconocido que «es mucho», pero ha justificado su ambicioso plan explicando que la salud misma de Estados Unidos «está en juego» y por lo tanto hay que «actuar ahora«. Para ello, consciente de las dificultades de lograr el visto bueno, por lo menos en el Senado, ha apelado a la necesidad de »más bipartidismo«. Pese a que los demócratas empataron las fuerzas en el Senado al obtener sus dos últimos escaños con el triunfo en la segunda vuelta en el estado de Georgia, y que cuentan además con el voto de desempate de la futura vicepresidenta, Kamala Harris, existe una facción más conservadora dentro del partido que podría no avalar el plan debido a su alto coste. Fue precisamente esa razón la que paralizó durante meses un acuerdo entre republicanos y demócratas para firmar el anterior plan de ayuda económica contra el coronavirus, valorado en 900.000 millones de dólares (735.000 millones de euros), que contempla cheques de 600 dólares (490 euros) para las familias. El mes pasado, estas ayudas comenzaron a repartirse, después de varios días a la espera de la firma del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien durante ese tiempo criticó lo «ridículamente» bajos que eran esos 600 dólares y pidió que el Congreso los subiera a 2.000 (1.600 euros) o 4.000 dólares (3.300 euros). La Cámara de Representantes, liderada por los demócratas, dio luz verde al proyecto, pero no así el Senado, que no celebró votación alguna al respecto. Tan sólo en la primera semana de enero ya ha habido una subida del 25 por ciento en las solicitudes para acceder a estas ayudas con respecto a los siete días anteriores, lo que significa 1,15 millones más de estadounidenses, según ha detallado también este jueves el Departamento de Trabajo, que cifra en 140.000 los puestos de trabajo perdidos sólo en diciembre. Durante la última semana, informa el Departamento de Trabajo, se han registrado 284.000 solicitudes para acceder a la prestación por desempleo destinada durante la pandemia a los trabajadores autónomos, quienes suelen quedarse fuera del resto de ayudas.
15-01-2021 | Fuente: abc.es
Biden anuncia un paquete de ayudas contra la crisis del coronavirus de 1,9 mil millones de dólares
El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, ha anunciado este jueves un paquete de ayuda económica valorado en 1,9 billones de dólares (1,5 billones de euros) para hacer frente a la crisis económica provocada por la crisis del coronavirus, que ha dejado más de 23 millones de casos y 388.000 fallecidos en el país. «Durante esta pandemia, millones de estadounidenses, sin tener la culpa, han perdido la dignidad y el respeto que conlleva un trabajo» ha comenzado Biden en una comparecencia celebrada en Delaware, en la costa este de Estados Unidos, con la presencia también de la que será su vicepresidenta, Kamala Harris. El futuro jefe de la Casa Blanca ha anunciado un nuevo plan de rescate y de recuperación formado «por dos pasos», el segundo de los cuales, ha dicho, será detallado el mes próximo durante su primera comparecencia ante el Congreso, pero ha avanzado que a través de una serie de «inversiones históricas« se prevé la creación de 18 millones de puestos de trabajo. Biden, quien ha agradecido a los congresistas republicanos y demócratas que alcanzaran un acuerdo el pasado mes de diciembre para lanzar un paquete de ayuda de emergencia contra el Covid-19, ha señalado que el primer paso de su plan de rescate está enfocado en la lucha contra la pandemia. Así, dentro de ese plan se contemplan unos 400.000 millones (330.000 millones de euros) para la creación de un programa nacional de vacunación, con el que se espera alcanzar a unos 50 millones de personas, y a la reapertura de colegios y centros educativos durante sus primeros 100 días en el Despacho Oval. Además se destinarán unos 350.000 millones de dólares (290.000 millones de euros) para gobiernos locales y estatales, mientras que el resto del dinero irá directamente al bolsillo de los ciudadanos estadounidenses afectados por la crisis, a través de pagos de hasta 1.400 dólares (1.150 euros) y otras ayudas en materia de vivienda, o programas de nutrición infantil, para las familias con pocos recursos, así como para las pequeñas y medianas empresas afectadas por la caída de ingresos. Biden ha reconocido que «es mucho», pero ha justificado su ambicioso plan explicando que la salud misma de Estados Unidos «está en juego» y por lo tanto hay que «actuar ahora». Para ello, consciente de las dificultades de lograr el visto bueno, por lo menos en el Senado, ha apelado a la necesidad de «más bipartidismo». Pese a que los demócratas empataron las fuerzas en el Senado al obtener sus dos últimos escaños con el triunfo en la segunda vuelta en el estado de Georgia, y que cuentan además con el voto de desempate de la futura vicepresidenta, Kamala Harris, existe una facción más conservadora dentro del partido que podría no avalar el plan debido a su alto coste. Fue precisamente esa razón la que paralizó durante meses un acuerdo entre republicanos y demócratas para firmar el anterior plan de ayuda económica contra el coronavirus, valorado en 900.000 millones de dólares (735.000 millones de euros), que contempla cheques de 600 dólares (490 euros) para las familias. El mes pasado, estas ayudas comenzaron a repartirse, después de varios días a la espera de la firma del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien durante ese tiempo criticó lo «ridículamente» bajos que eran esos 600 dólares y pidió que el Congreso los subiera a 2.000 (1.600 euros) o 4.000 dólares (3.300 euros). La Cámara de Representantes, liderada por los demócratas, dio luz verde al proyecto, pero no así el Senado, que no celebró votación alguna al respecto. Tan sólo en la primera semana de enero ya ha habido una subida del 25 por ciento en las solicitudes para acceder a estas ayudas con respecto a los siete días anteriores, lo que significa 1,15 millones más de estadounidenses, según ha detallado también este jueves el Departamento de Trabajo, que cifra en 140.000 los puestos de trabajo perdidos sólo en diciembre. Durante la última semana, informa el Departamento de Trabajo, se han registrado 284.000 solicitudes para acceder a la prestación por desempleo destinada durante la pandemia a los trabajadores autónomos, quienes suelen quedarse fuera del resto de ayudas.
15-01-2021 | Fuente: abc.es
Cuándo y cómo será la investidura de Biden como presidente de Estados Unidos
La investidura de Joe Biden como 46º presidente de Estados Unidos se presenta como una de las ceremonias de toma de posesión más atípicas que se recuerdan en la reciente historia del país norteamericano. Con un impresionante dispositivo de seguridad tras el asalto al Capitolio por seguidores de Donald Trump del pasado 6 de enero y la aprobación de un segundo impeachment en la Cámara de Representantes contra el presidente saliente, la ausencia del propio mandatario que deja el poder y una drástica reducción en el número de asistentes como consecuencia de la pandemia, el acto presentará en esta ocasión un aspecto muy diferente al del evento multitudinario con que tradicionalmente se oficializa la inauguración del mandato. Juramento del nuevo mandatario El ritual, en esencia, será el mismo. El presidente del Tribunal Supremo, John G. Roberts, tomará juramento del cargo a Biden, que empleará la formula establecida: «Yo solemnemente juro que ejerceré fielmente el cargo de Presidente de los Estados Unidos y, con lo mejor de mi capacidad, preservaré, protegeré y defenderé la Constitución de los Estados Unidos». A continuación, pronunciará su discurso inaugural. La nueva vicepresidenta, Kamala Harris, tomará posesión de su cargo con un juramento similar. También se repetirá el lugar de la ceremonia: la balconada de la fachada oeste del Capitolio, frente a la explanada del National Mall y los monumentos a George Washington y Abraham Lincoln. Precisamente esa parte de la sede del Congreso se vio invadida por los partidarios de Trump el pasado 6 de enero, tras la arenga del presidente en la que animó a no reconocer el resultado de las elecciones de noviembre. Joe Biden ofrece unas declaraciones desde Wilmington (Delaware) - Reuters No obstante, la celebración del acto de investidura en la fachada oeste es relativamente reciente. La jura se realizó allí por primera vez en 1981, con la inauguración del primer mandato de Ronald Reagan. Hasta entonces la mayoría se llevaron a cabo en el pórtico de la parte este. Debido a la pandemia de coronavirus, que ha costado la vida ya a cerca de 400.000 personas en EE.UU., ha obligado a reducir al mínimo la asistencia al acto, que en otras ocasiones contaba con miles de asistentes, y se ha pedido al público que se quede en su casa. Aunque Biden pasará revisa a las tropas, como es tradicional, la organización quiere evitar el desfile que suelen hacer los nuevos presidentes hasta la Casa Blanca por la avenida Pensilvania entre miles de personas, de manera que esta vez habrá una suerte de «desfile virtual» por todo el país. Ausencia de Trump Quien no estará en el acto, según anunció él mismo, será Donald Trump. «A todos los que han preguntado, no iré a la Inauguración el 20 de enero», dio a conocer a través de Twitter. Esa ausencia rompe una tradición en el traspaso de poderes en EE.UU., ya que solo tres presidentes, todos ellos en el siglo XIX, no estuvieron presentes en la toma de posesión de sus respectivos sucesores: John Adams (1801), su hijo John Quincy Adams (1829) y Andrew Johnson (1869). Para evitar que puedan producirse nuevos incidentes, Washington estará blindado con entre 15.000 y 20.000 miembros de la Guardia Nacional, reforzando el dispositivo de seguridad que el 6 de enero, durante el asalto al Capitolio, se vio desbordado. Este miércoles, cuando se debatía el impeachment a Trump, se pudo ver a muchos de ellos descansando en el interior del edificio mientras los diputados acudían al salón de plenos. Enmienda constitucional Antiguamente, cuando las comunicaciones en un país tan extenso como Estados Unidos eran mucho más difíciles que ahora, la inauguración del mandato tenía lugar en marzo, lo que suponía que el presidente saliente se mantenía en funciones durante cuatro meses. Pero para acortar ese tiempo, conocido como el periodo de «lame duck» o «pato cojo», se incorporó en 1933 una nueva enmienda a la Constitución, la número 20, que establece que el fin del mandato del presidente saliente y el comienzo del nuevo tenga lugar el 20 de enero del año siguiente a las elecciones. Reza así: «Los mandatos del Presidente y el Vicepresidente terminarán al mediodía del día 20 de enero, y los mandatos de senadores y representantes al mediodía del día 3 de enero, de los años en los cuales estos mandatos habrían terminado si este artículo no hubiera sido ratificado, y los mandatos de sus sucesores comenzarán entonces». Cuando el día 20 de enero coincide que es domingo, la ceremonia pública de la investidura se traslada al lunes 21. Desde 1933 esto ha sucedido en tres ocasiones, con Dwight Eisenhower en 1957, Reagan en 1985 y Barack Obama en 2012. En esta ocasión, puesto que cae en miércoles, la investidura de Biden será en torno a las 12.00 del 20 de enero de 2021.
15-01-2021 | Fuente: abc.es
Biden se desmarca de su partido y no participa del juicio político a Trump
El presidente electo de Estados Unidos no quiere que el juicio político a su predecesor interfiera en la confirmación de su gabinete y en las urgentes medidas que debe aprobar para capear la pandemia de coronavirus y la crisis económica derivada. Por eso Joe Biden no ha tenido nada que ver en el «impeachment» y ha instado a los diputados de su partido a que se centren en el día de mañana, en facilitar el entendimiento y dejar al país preparado ante los graves desafíos con los que ahora debe lidiar. Según dijo Biden en un comunicado tras que prosperara el impeachment: «Espero que los líderes del Senado encuentren una manera de proseguir con sus responsabilidades constitucionales en el juicio político mientras también trabaja en otros asuntos urgentes de esta nación». Era una forma de decir que hay otras prioridades que van más allá de reprobar a Trump incluso más allá del día de su abandono del poder. Plan para la pandemia Por eso, mientras el Senado decide la fecha en la que debe comenzar el juicio político a Trump, que puede desencadenar en su inhabilitación, Biden sigue centrado en sus primeras políticas. Ayer, el presidente entrante desveló su plan para poner coto a la pandemia, que pasa por acelerar la vacunación y aprobar ayudar directas a las familias afectadas por el parón económico, con un gasto estimado de dos billones de dólares (1,65 billones de euros). Antes de desvelar ese paquete de ayudas, el presidente electo, que jura el cargo el 20 de enero, llamó al líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, y le preguntó si sería posible dar prioridad a las vistas para confirmar a su gabinete, o al menos compaginarlo con el juicio político. Para la sorpresa de Biden, y según reveló el diario «The New York Times», McConnell no le dijo que se oponía al juicio político, y dijo que para votar en él, debía analizar «todos los cargos». Esperaba Biden hallar a los republicanos receptivos a pasar página, en un intento de mover los focos de Trump a sus políticas de choque contra la pandemia. Sin embargo, en esa ocasión los republicanos están divididos, en muchos casos furiosos con Trump por haberles costado no sólo la presidencia sino el Senado. En la segunda vuelta de las elecciones en Georgia, el 5 de enero, los republicanos perdieron dos escaños, entre denuncias de fraude del presidente saliente. Ahora, los demócratas y los republicanos están divididos de forma salomónica. Cada uno tiene 50 escaños en el Senado. El voto desempate le corresponde a quien preside esa Cámara Alta, el vicepresidente. Por lo tanto, a partir de la semana que viene, la demócrata Kamala Harris. Para inhabilitar a Trump sus señorías necesitarán de los 50 demócratas y 10 republicanos, ya que la mayoría debe ser de 60 votos. No parece en este momento un objetivo inalcanzable. El miércoles, la Cámara de Representantes volvió a reprobar a Trump, por segunda vez en su mandato. Fueron 222 demócratas y 10 republicanos los que votaron a favor del «impeachment» por un único cargo de «incitación a la insurrección». En total 197 republicanos votaron en contra y cuatro se abstuvieron. De momento, la fecha que el republicano McConnell baraja para el inicio al juicio político es el próximo martes, el día antes de que Trump salga de la Casa Blanca. Este líder republicano dijo a un grupo de donantes este pasado fin de semana que ya está harto de Trump, y que rompe con él. Capital sitiada La capital de EE.UU. se prepara para una toma de posesión en circunstancias completamente excepcionales tanto por la pandemia de coronavirus como por la amenaza de otro estallido violento como el del 6 de enero. En una decisión sin precedentes, las autoridades de Washington han decidido que la enorme explanada entre el Capitolio y el monumento a Lincoln, donde se suelen congregar decenas de miles de personas en cada jura presidencial, quedará totalmente cerrada al público. Aparte habrá unos 20.000 soldados desplegados en toda la capital, reservistas de la Guarda Nacional llegados a la capital sobre todos desde seis estados cercanos. La mayoría de ellos ya están acuartelados en Washington, y duermen dentro del Capitolio. Este, como la Casa Blanca, está rodeado de vallas y barricadas, y permanecerá así hasta después de la toma de posesión de Biden, ante el riesgo de nuevos disturbios de aquí a la fecha de esa ceremonia, el 20 de enero. Tanto el presiente electo como la alcaldesa de Washington, la demócrata Muriel Bowser, han pedido a los estadounidenses que se queden en sus casa, que nos cuidan a Washington a celebrar. Los partidarios de Trump han convocado protestas, y el presidente saliente les ha animado a protestar aunque, según dijo en un vídeo difundido el miércoles, en esta ocasión debe ser «de forma pacífica». Hay manifestaciones convocadas desde este viernes, hasta el miércoles.
14-01-2021 | Fuente: abc.es
Juan Antonio March, escritor y diplomático: «Prolongar la vida hasta los 150 años será relativamente fácil»
Cuando se piensa en el futuro, la imaginación fabrica la silueta de unos coches voladores, la oportunidad de prolongar la vida y la capacidad de sumergirse en el universo, dibujando un mapa que por ahora sigue en penumbra y del que existe una información bastante limitada. Si se estudia la inteligencia artificial, se descubre que todas esas posibilidades están más cerca de lo que parece. «Momentum. En el umbral de un nuevo mundo» (Espuma, 2021), del escritor y diplomático Juan Antonio March (Barcelona, 1958), permite participar en una aventura sobre la realidad que viene. De la mano de Nour, una joven investigadora nacida en Siria, pero refugiada en Alemania y dispuesta a combatir los daños de la pandemia con el empuje de la ciencia, la novela conduce a un viaje donde se va fraguando una utopía: el anhelo de unión de la humanidad, dejando atrás las diferencias inútiles, y la construcción de un presente esperanzador, donde cada persona pueda desarrollar al máximo su potencial, gracias a una nueva tecnología que asombra, ilusiona y provoca inquietud, como si fuera magia. Durante una conversación con ABC, March, que ha dedicado su vida a la cooperación y conoce bien las Naciones Unidas, donde fue nombrado embajador de España en 2004, reflexiona sobre su libro, animando a que abandonemos «nuestra actitud de primates» para adentrarnos «en la nueva realidad». Lo cierto es que el tema no puede ser más necesario. El pasado diciembre, el Gobierno presentó su Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial (ENIA), la última prueba de un desafío que llama a la puerta. La trama del libro se centra en la inteligencia artificial y sus potencialidades, que se van explicando en cada capítulo. ¿De dónde procede su interés, por qué decidió preocuparse por este tema? Entramos en la era de la inteligencia. A principios de siglo, cuando se creía que se había hecho un gran salto con la revolución industrial, una empresa textil tenía 10.000 trabajadores. Ahora, esa misma fábrica tiene 500 unidades diferentes. En cada una, hay 10 o 15 personas, de las que más de la mitad hace trabajo inteligente. La humanidad se está convirtiendo en un conjunto de seres que cada vez usan más la inteligencia y no la energía física. Una de las grandes transformaciones se producirá en la aviación. El tráfico aéreo todavía es muy primitivo. Controlamos los aviones desde el suelo y hacemos que estén a 300 metros de distancia. Los estorninos vuelan en bandadas de 5 billones de pájaros que no se chocan nunca y hacen piruetas en el aire. Comprendemos que llegará un momento en el que el hombre también podrá volar de una manera mucho más inteligente. Eso será gracias a la inteligencia artificial, mediante el uso de algoritmos. Se ha abierto una revolución en la movilidad aérea, que será la gran movilidad de este siglo. Será más fácil evitar accidentes, porque volar es menos peligroso que circular por una carretera estrecha, con precipicios a los lados. Daremos ese paso. La inteligencia artificial estará presente en muchos aspectos de nuestras vidas y nos ayudará a organizarnos mejor. La cuestión es cómo controlará el hombre esa inteligencia y la dimensión moral de esa tecnología. Es una era muy interesante para la humanidad, en la que hay que concentrarse en la dimensión positiva del planeta y descubrirla, pues ignoramos muchas cosas fabulosas que hay en el mundo. Debemos dejar atrás la actitud de primates, ver quién es el más fuerte, y entender que el espacio de vida que tenemos es muy corto, y que lo mejor es utilizarlo muy bien. La humanidad se está convirtiendo en un conjunto de seres que cada vez usan más la inteligencia y no la energía física Acaba de mencionar una cuestión clave en el asunto de la inteligencia artificial, y es la dimensión moral, la reflexión ética que va a tener que acompañar al desarrollo de esta tecnología. Claro. Es el desafío de la humanidad. Lo bueno es que lo tiene solo consigo misma. En la Tierra, nosotros somos nuestro único enemigo. Podríamos vivir en un planeta donde los pájaros poseyeran una inteligencia superior y no pudiéramos tocar el reino del aire, pero lo cierto es que poseemos una posición única. El desarrollo de la inteligencia artificial cada vez es mayor. Tenemos que lograr ponerla siempre al servicio de los seres humanos, sin que se descontrole. Al fin y al cabo, lo que hace la vida interesante es que no todo viene dado, sino que lo tenemos que ganar. Desde una óptica moral y humanística, uno de los grandes temas de esta época será esta tecnología. En estos momentos iniciales, hay que tener el debate. Es un debate apasionante, que toca temas espinosos. Por ejemplo, el libro describe la posibilidad de prolongar la vida humana mediante el desarrollo de esta tecnología. En las conversaciones que he mantenido con médicos y biólogos, se aprende que prolongar la vida hasta los 150 años resultará relativamente fácil, gracias a la regeneración constante de tejidos. También se están estudiando los derechos neuronales, con los que se podrá hacer una conexión completa entre ordenadores y mente. Gracias a ello, las experiencias que se acumulan en el cerebro, y que se pierden al morir, se podrán transmitir a otros en el futuro. He escrito este libro porque es una fase emocionante. Quería llamar la atención sobre tres aspectos. En primer lugar, la necesidad de saber en qué planeta vivimos. No solo por los paisajes y la naturaleza, sino también por las obras que ha hecho la humanidad. Pongo el ejemplo de Dunhuang, una gran ciudad china. Durante 1.500 años, los emperadores ordenaron a los pintores más célebres que decoraran sus cuevas en honor a Buda. Son obras sofisticadas, que no sabía que existían hasta hace poco. En segundo lugar, hay que pensar en las grandes oportunidades que nos ofrece el mundo del futuro, si aprovechamos bien todo ese conocimiento. Hace 80 años, ni un 2% de la población española en edad universitaria iba a la Universidad. Hoy lo hace el 65%. Es un cambio impresionante. Hay que orientar cómo cada persona, individualmente, absorbe un conocimiento que le genere renta y, a la vez, servicio al otro. En tercer lugar, nada de esto sirve si saltamos por los aires. Por lo tanto, es esencial pensar qué tipo de arquitectura política queremos, para que florezcan todas estas posibilidades. Cuando acabó la Segunda Guerra Mundial, había dos bombas atómicas. Hoy estamos sentados sobre 15.000. De dos grandes actores nucleares, hemos pasado a nueve, con dos en camino. Necesitamos buscar la forma de dar estabilidad al planeta. No hay que poner el foco ni en los grupos ni en los estados, sino en la humanidad en conjunto. Frente a los Trump, con su «Hagamos América grande otra vez», se debería decir: «Vamos a hacer grande la humanidad de una vez». Las cuevas de Dunhuang, uno de los tesoros artísticos que sirve de escenario para la novela - ABC No hay que poner el foco ni en los grupos ni en los estados, sino en la humanidad en conjunto. Frente a los Trump, con su «Hagamos América grande otra vez», se debería decir: «Vamos a hacer grande la humanidad de una vez» De hecho, al final del libro plantea la posibilidad utópica, supongo que también el anhelo, de avanzar hacia un sistema de gobierno mundial. La humanidad se ha ido organizando de lo más pequeño a lo más grande. No hay que ver ni las regiones, ni las naciones ni los estados como algo negativo, sino como entidades que están en proceso de convertirse en algo superior. Según los antropólogos, llevamos en el planeta unos 190.000 años. Los primeros 100.000, los pasamos intentando sobrevivir. En los últimos 15.000, desarrollamos la organización y la primacía humanas. Se empezó con individuos aislados, que se ayudaban; luego, se pasó a las familias; de las familias, a las tribus; de las tribus, a los pueblos; de los pueblos, a las regiones, y de las regiones, a los estados. Por último, a la pluralidad de estados, como Estados Unidos, y a las organizaciones supranacionales, como la Unión Europea. Queremos conseguir un planeta que permita liberar el talento de todos los individuos y crear un conjunto de reglas de convivencia donde prevalezca la complementariedad sobre la confrontación. Para mí, un ejemplo de que es posible es la Constitución de los Estados Unidos. Se aprobó en 1787, antes de la Revolución Industrial, en el pequeño territorio de las Trece colonias, con un grupo étnico y cultural compacto. Esa Constitución, que al principio amparó a 3 millones de personas, ha resistido más de 330 años. Ha sobrevivido las transformaciones del estado en industrial y tecnológico. También a que una franja de tierra en el Atlántico se expandiera hasta el Pacífico, constituyendo uno de los países más grandes del mundo. De ser solo para europeos, casi todos anglosajones, la Constitución ahora integra a población negra, a asiáticos, latinos, australianos, y a todo tipo de religiones y culturas. En definitiva, podemos aspirar perfectamente a ordenar el mundo. Cuando la pandemia le ofrece un respiro, la protagonista, Nour, toma la decisión de comenzar su periplo. Considera que ha llegado el «momentum», ese instante irremplazable para emprender su aventura. Con la crisis abierta por el coronavirus, que ha provocado que la humanidad se sorprendiera recordando su fragilidad, ¿cree que ha llegado la oportunidad definitiva para el desarrollo de la inteligencia artificial? Creo que es el gran momento. La pandemia ha demostrado que desorganizar el mundo no permite mantener nuestra calidad de vida. Cuando lo hemos hecho, aunque solo haya sido deteniendo la movilidad durante unos meses, ha sido un drama. El impacto económico ha resultado enorme. Al mismo tiempo, todo ha seguido funcionando. Los hospitales no se están bombardeando, se ha seguido produciendo agricultura y las carreteras no se han socavado. Si este virus, que por suerte mata a un elemento relativamente pequeño de la población, ha causado un daño elevadísimo a nuestros niveles de vida, imaginemos qué ocurriría con una guerra. De esta pandemia ha salido un grito, que necesitamos un ejército de sanitarios y médicos. También que el virus afecta por igual a todas las razas, demostrando que las divisiones entre negros, asiáticos, etc., son divisiones artificiales que hemos creado, porque la esencia es que todos somos seres humanos. El coronavirus afecta por igual a un senegalés, un mexicano o un español. Además, hemos visto que la desorganización entre estados no es útil. Por lo tanto, hay que restablecer un sistema de colaboración, para tener medios rápidos frente a los desafíos. La Primera Guerra Mundial hizo reflexionar a los países, que aceptaron que el presidente Wilson propusiera la creación de la Sociedad de Naciones. La Segunda llevó a Roosevelt a proponer la firma de la Carta de las Naciones Unidas en San Francisco. La pandemia debería ayudar a relanzar el multilateralismo. Creo que la derrota de Trump en Estados Unidos supone una oportunidad. La Cúpula de la Sala de Derechos Humanos de Ginebra, obra de Miquel Barceló, también posee gran protagonismo en la novela - D. Starrenbergen Volviendo a la protagonista, Nour es una refugiada siria que ha crecido en Alemania, donde fue acogida tras huir de la guerra que ha arrasado su país. Supongo que quiso reflexionar sobre varios temas, eligiendo esa biografía para el personaje principal. Durante muchos siglos, el mundo árabe estuvo dedicado a la ciencia y el saber, al frente de los avances en medicina, matemáticas y álgebra. Puse como protagonista a una mujer, para que fuera quien visualizara ese mundo del futuro. Es una mujer que vive un gran cambio, porque está en una edad de cierta juventud espléndida. Quise que se formarse en Hamburgo, para agradecer la posición alemana en el trato a los refugiados sirios, presentando a Europa como una tierra de acogida. La mezcla entre su alma árabe y siria y su formación alemana es lo que permite descubrir el mundo nuevo. El libro invita a conocer el futuro, rindiendo un homenaje a varias civilizaciones. ¿Cómo ve el desarrollo de la inteligencia artificial en España? La juventud está muy preparada. Se ha hecho un avance sociocultural impresionante. La pandemia también va a contribuir a la transformación de la educación. En la portada del libro, hay un iris. El de cada persona es distinto. En un diámetro de menos de un centímetro, hay una diferenciación total entre cada ser humano. Ocurre lo mismo con el cerebro y las combinaciones neuronales. Si intentamos reducir esa diversidad a conductas homogéneas, existe un problema enorme de desaprovechamiento. Necesitamos una humanidad con una creatividad impresionante. En el subtítulo del libro, no puse «en el amanecer de un nuevo mundo», porque el nuevo mundo no va a llegar de por sí. Puse «en el umbral de un nuevo mundo». Para cruzar, hay que dar un paso. Tenemos que ganarnos la nueva realidad.