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29-03-2020 | Fuente: abc.es
Una campaña global de bulos falsos busca provocar el caos en la pandemia
El mensaje se distribuyó e WhatsApp esta semana, alertando de un desembarco militar de Estados Unidos en Europa. «Mientras nos distraemos con el coronavirus, 20.000 soldados estadounidenses están desembarcando en Europa sin que nos enteremos, y no queda nada claro lo que se está tramando», decía. «El fenómeno coronavirus es una herramienta útil para distraer y preparar a una gran parte de los ciudadanos del mundo para algo más importante que debe suceder o que alguien está preparando para hacer que suceda, y que tiene más que ver con una ruptura del sistema geopolítico global, que con encontrar una solución a un virus de la gripe», añadía. Ese mensaje es un ejemplo más, entre millones, de la ola de desinformación que se ha superpuesto a la pandemia del coronavirus, que a día de ayer contaba a nivel global a 678.720 infectados y 31.734 muertos. Las autoridades a ambos lados del Atlántico, incluidas la Casa Blanca y la Comisión Europea, han alertado en los pasados días de un preocupante aumento de las noticias falsas. Algunos ejemplos son simples engaños que pueden resultar dañinos para la salud, como que beber agua hirivendo protege del contagio. Otros ejemplos son parte de una gran campaña mundial de propaganda que esconde intereses geopolíticos y que sobre todo procede de estados autoritarios que invierten fuertemente en medios estatales como China, Rusia o Irán. La vicepresidenta de la Comisión Europea, Vera Jourova, ha denunciado abiertamente que «hay actores externos específicos, a saber, Rusia y cada vez más China, que utilizan activamente la desinformación y otras tácticas de injerencia para socavar la democracia europea». Por su parte, la OTAN y EE.UU. ya se enfrentan a la crisis de la desinformación como un desafío de corte militar, creando gabinetes de crisis y desimientiendo ac tivamente las mentiras más peligrosas. Respecto al ejemplo de WhatsApp, visto antes, como muchos casos de desinformación, contiene algún elemento de verdad. En realidad sí iban a participar 20.000 soldados estadounidenses en un gran ejercicio conocido como Defender Europe 2020, pactado desde hace años por los aliados de la OTAN, incluida España. Su objetivo no era ninguna invasión sino preparar al continente ante una posible agresión externa. Pero desde que se declaró la pandemia de coronavirus esos ejercicios fueron suspendidos y los 6.000 soldados norteamericanos que se habían desplazado a Europa han regresado ya a EE.UU. Mucho antes, los medios de propaganda rusa Sputnik o RT ya denunciaban que el ejercicio Defender Europe era poco más que una provocación. Otros medios en apariencia privados radicados en territorio ruso, como News Front, han difundido información falsa, como que el virus en realidad fue plantado en China por medio de un consulado estadounidense en la ciudad de Wuhan en el que se hacían pruebas en laboratorios escondidos. De hecho, varios de esos medios publicaron que quienes llevaron el virus fueron 300 soldados norteamericanos que el 19 de octubre visitaron esa ciudad china o para participar en unas Olimpiadas Militares. Dos semanas después se registró allí el primer caso. Estrategia coordinada Según un informe interno del Departamento de Estado al que ha tenido acceso ABC, el 20 de enero cuentas rusas en redes sociales comenzaron a compartir de forma coordinada informaciones falsas sobre el coronavirus en varios idiomas, en especial inglés y español. Según Philip Reeker, subsecretario de Estado norteamericano para Europa y Eurasia, «la intención de Rusia es sembrar discordia y socavar las instituciones y alianzas de EE.UU. desde dentro, incluso a través de campañas encubiertas y coercitivas». Si 2016 fue el año en que Rusia interfirió en el referéndum del Brexit y en las elecciones de EE.UU. con noticias falsas, en 2020 China ha tenido un papel mucho más predominante en la esfera de la desinformación. La diferencia es que el Kremlin dejó la distribución digital de las noticias falsas en manos de empresarios cercanos al Kremlin, como Sergei Prighozin, y en el caso chino, el estado al completo se ha puesto al servicio de una campaña para lavar la imagen del propio país y culpar a EE.UU. de ser el verdadero instigador de esta crisis. Por ejemplo: el 12 de marzo, el portavoz del ministerio de Exteriores chino, Zhao Lijian, dijo, abiertamente que el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades del Gobierno de EE.UU. «ha sido sorprendido». «¿Quién es el paciente cero en EE.UU.? ¿Cuántos infectados hay? ¿Cuáles son los nombres de los hospitales? Puede que el ejército de EE.UU. trajera esta epidemia a Wuhan. ¡Sean transparentes! ¡Hagan pública su información! ¡Nos deben una explicación!», dijo. El gran entramado de medios estatales chino, por medio de sus muchas cabeceras en varios idiomas, incluido el español, se hizo eco de esas afirmaciones y de una teoría avanzada por el investigador Zhong Nanshang de que en realidad el coronavirus no había comenzado en China. En las principales redes sociales chinas, como Weibo, comenzaron a proliferar los lemas #VirusJapones #VirusIraní o #VirusItaliano. Curiosamente, un diario del Partido Comunista, The Global Times, recuperó la teoría de que los soldados estadounidenses que participaron en las Olimpiadas Militares trajeron consigo el virus. Citando a una serie de teóricos de la conspiración y desconocidos profesores de relaciones internacionales, afirmaba que de hecho era un uniformado de EE.UU. que participó en la competición de ciclismo el que había traído la muestra. Sin embargo, lo que más preocupa a las agencias de inteligencia de EE.UU. ahora es la desinformación dedicada a desestabilizar internamente el país, como sucedió en las elecciones de 2016. Varias cuentas falsas en redes sociales han intentado hacer que cunda el pánico alertando de la movilización de tropas en suelo norteamericano, algo que la ley reserva para casos extremadamente graves como una insurrección. Cuando el domingo pasado Trump ordenó la movilización de la Guardia Nacional (fuerza de reserva estadounidense), numerosos perfiles en Twitter compartieron fotos de tanquetas y tanques afirmando falsamente que correspondían a calles de grandes ciudades norteamericanas como San Diego o Nueva York, junto al lema #MartialLaw, o #LeyMarcial. Falsos mensajes de WhatsApp, supuestamente escritos por agentes de policía afirmaban tener «información fiable de un jefe de policía de dos condados de Florida de que la Guardia Nacional se va a desplegar en todo el país a las 3.00 de la madrugada del próximo lunes (23 de marzo)». Otros decían provenir del hijo de «alguien que trabaja en seguridad nacional» y alertaban del «despliegue del ejército durante al menos un mes». Reacción del Pentágono A diferencia de la gran campaña de desinformación de las elecciones de 2016, en esta ocasión las agencias de inteligencia detectaron el aumento de bulos. El departamento de Seguridad Nacional creó un gabinete de crisis, que ha llamado «Control de Rumores del Coronavirus», cuya misión es detectar todas esas falsedades y desmentirlas. El Pentágono ha hecho lo propio, y ha mantenido una serie de reuniones en las que se ha tomado el problema de la desinformación como una amenaza de corte bélico para el país. Tan en serio se tomó el departamento de Defensa el rumor de la ley marcial que el lunes el jefe del Pentágono, Mark Esper, compareció en una teleconferencia para decir, claramente, «esto no es un movimiento para decretar la ley marcial, como han dicho algunos falsamente». El general Joseph Lengyel, al mando de la Guardia Nacional, participó el domingo en una conversación telefónica con un reducido grupo de periodistas para asegurar que «no hay nada de cierto en esos rumores».
29-03-2020 | Fuente: abc.es
Una campaña global de bulos busca provocar el caos en la pandemia
El mensaje se distribuyó e WhatsApp esta semana, alertando de un desembarco militar de Estados Unidos en Europa. «Mientras nos distraemos con el coronavirus, 20.000 soldados estadounidenses están desembarcando en Europa sin que nos enteremos, y no queda nada claro lo que se está tramando», decía. «El fenómeno coronavirus es una herramienta útil para distraer y preparar a una gran parte de los ciudadanos del mundo para algo más importante que debe suceder o que alguien está preparando para hacer que suceda, y que tiene más que ver con una ruptura del sistema geopolítico global, que con encontrar una solución a un virus de la gripe», añadía. Ese mensaje es un ejemplo más, entre millones, de la ola de desinformación que se ha superpuesto a la pandemia del coronavirus, que a día de ayer contaba a nivel global a 678.720 infectados y 31.734 muertos. Las autoridades a ambos lados del Atlántico, incluidas la Casa Blanca y la Comisión Europea, han alertado en los pasados días de un preocupante aumento de las noticias falsas. Algunos ejemplos son simples engaños que pueden resultar dañinos para la salud, como que beber agua hirivendo protege del contagio. Otros ejemplos son parte de una gran campaña mundial de propaganda que esconde intereses geopolíticos y que sobre todo procede de estados autoritarios que invierten fuertemente en medios estatales como China, Rusia o Irán. La vicepresidenta de la Comisión Europea, Vera Jourova, ha denunciado abiertamente que «hay actores externos específicos, a saber, Rusia y cada vez más China, que utilizan activamente la desinformación y otras tácticas de injerencia para socavar la democracia europea». Por su parte, la OTAN y EE.UU. ya se enfrentan a la crisis de la desinformación como un desafío de corte militar, creando gabinetes de crisis y desimientiendo ac tivamente las mentiras más peligrosas. Respecto al ejemplo de WhatsApp, visto antes, como muchos casos de desinformación, contiene algún elemento de verdad. En realidad sí iban a participar 20.000 soldados estadounidenses en un gran ejercicio conocido como Defender Europe 2020, pactado desde hace años por los aliados de la OTAN, incluida España. Su objetivo no era ninguna invasión sino preparar al continente ante una posible agresión externa. Pero desde que se declaró la pandemia de coronavirus esos ejercicios fueron suspendidos y los 6.000 soldados norteamericanos que se habían desplazado a Europa han regresado ya a EE.UU. Mucho antes, los medios de propaganda rusa Sputnik o RT ya denunciaban que el ejercicio Defender Europe era poco más que una provocación. Otros medios en apariencia privados radicados en territorio ruso, como News Front, han difundido información falsa, como que el virus en realidad fue plantado en China por medio de un consulado estadounidense en la ciudad de Wuhan en el que se hacían pruebas en laboratorios escondidos. De hecho, varios de esos medios publicaron que quienes llevaron el virus fueron 300 soldados norteamericanos que el 19 de octubre visitaron esa ciudad china o para participar en unas Olimpiadas Militares. Dos semanas después se registró allí el primer caso. Estrategia coordinada Según un informe interno del Departamento de Estado al que ha tenido acceso ABC, el 20 de enero cuentas rusas en redes sociales comenzaron a compartir de forma coordinada informaciones falsas sobre el coronavirus en varios idiomas, en especial inglés y español. Según Philip Reeker, subsecretario de Estado norteamericano para Europa y Eurasia, «la intención de Rusia es sembrar discordia y socavar las instituciones y alianzas de EE.UU. desde dentro, incluso a través de campañas encubiertas y coercitivas». Si 2016 fue el año en que Rusia interfirió en el referéndum del Brexit y en las elecciones de EE.UU. con noticias falsas, en 2020 China ha tenido un papel mucho más predominante en la esfera de la desinformación. La diferencia es que el Kremlin dejó la distribución digital de las noticias falsas en manos de empresarios cercanos al Kremlin, como Sergei Prighozin, y en el caso chino, el estado al completo se ha puesto al servicio de una campaña para lavar la imagen del propio país y culpar a EE.UU. de ser el verdadero instigador de esta crisis. Por ejemplo: el 12 de marzo, el portavoz del ministerio de Exteriores chino, Zhao Lijian, dijo, abiertamente que el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades del Gobierno de EE.UU. «ha sido sorprendido». «¿Quién es el paciente cero en EE.UU.? ¿Cuántos infectados hay? ¿Cuáles son los nombres de los hospitales? Puede que el ejército de EE.UU. trajera esta epidemia a Wuhan. ¡Sean transparentes! ¡Hagan pública su información! ¡Nos deben una explicación!», dijo. El gran entramado de medios estatales chino, por medio de sus muchas cabeceras en varios idiomas, incluido el español, se hizo eco de esas afirmaciones y de una teoría avanzada por el investigador Zhong Nanshang de que en realidad el coronavirus no había comenzado en China. En las principales redes sociales chinas, como Weibo, comenzaron a proliferar los lemas #VirusJapones #VirusIraní o #VirusItaliano. Curiosamente, un diario del Partido Comunista, The Global Times, recuperó la teoría de que los soldados estadounidenses que participaron en las Olimpiadas Militares trajeron consigo el virus. Citando a una serie de teóricos de la conspiración y desconocidos profesores de relaciones internacionales, afirmaba que de hecho era un uniformado de EE.UU. que participó en la competición de ciclismo el que había traído la muestra. Sin embargo, lo que más preocupa a las agencias de inteligencia de EE.UU. ahora es la desinformación dedicada a desestabilizar internamente el país, como sucedió en las elecciones de 2016. Varias cuentas falsas en redes sociales han intentado hacer que cunda el pánico alertando de la movilización de tropas en suelo norteamericano, algo que la ley reserva para casos extremadamente graves como una insurrección. Cuando el domingo pasado Trump ordenó la movilización de la Guardia Nacional (fuerza de reserva estadounidense), numerosos perfiles en Twitter compartieron fotos de tanquetas y tanques afirmando falsamente que correspondían a calles de grandes ciudades norteamericanas como San Diego o Nueva York, junto al lema #MartialLaw, o #LeyMarcial. Falsos mensajes de WhatsApp, supuestamente escritos por agentes de policía afirmaban tener «información fiable de un jefe de policía de dos condados de Florida de que la Guardia Nacional se va a desplegar en todo el país a las 3.00 de la madrugada del próximo lunes (23 de marzo)». Otros decían provenir del hijo de «alguien que trabaja en seguridad nacional» y alertaban del «despliegue del ejército durante al menos un mes». Reacción del Pentágono A diferencia de la gran campaña de desinformación de las elecciones de 2016, en esta ocasión las agencias de inteligencia detectaron el aumento de bulos. El departamento de Seguridad Nacional creó un gabinete de crisis, que ha llamado «Control de Rumores del Coronavirus», cuya misión es detectar todas esas falsedades y desmentirlas. El Pentágono ha hecho lo propio, y ha mantenido una serie de reuniones en las que se ha tomado el problema de la desinformación como una amenaza de corte bélico para el país. Tan en serio se tomó el departamento de Defensa el rumor de la ley marcial que el lunes el jefe del Pentágono, Mark Esper, compareció en una teleconferencia para decir, claramente, «esto no es un movimiento para decretar la ley marcial, como han dicho algunos falsamente». El general Joseph Lengyel, al mando de la Guardia Nacional, participó el domingo en una conversación telefónica con un reducido grupo de periodistas para asegurar que «no hay nada de cierto en esos rumores».
29-03-2020 | Fuente: as.com
James Dolan, dueño de los Knicks, da positivo por coronavirus
Dolan, de 64 años, es el primer dueño de deportes profesionales de Estados Unidos que se sabe que ha dado positivo.
29-03-2020 | Fuente: as.com
El dueño de los Knicks da positivo por coronavirus
Dolan, de 64 años, es el primer dueño de deportes profesionales de Estados Unidos que se sabe que ha dado positivo.
29-03-2020 | Fuente: abc.es
Hablábamos el pasado domingo aquí del valor de la Prensa libre («El comunismo chino tiene miedo» ABC, 22-03-2020), lo que generó las protestas de aquel Gobierno al corresponsal de ABC en Pekín, Pablo M. Díez. Esta semana hemos tenido otra muestra muy relevante del valor de la información libre y veraz frente a las tiranías. El pasado jueves, la Fiscalía de los Estados Unidos -o lo que es lo mismo, el Gobierno, porque el fiscal general es miembro del Gobierno- acusó al presidente de Venezuela de narcotráfico. Es verdaderamente excepcional que se haga una acusación así a un jefe de Estado en ejercicio. La última vez que lo hizo Washington fue en diciembre de 1989 contra Manuel Antonio Noriega, dictador de Panamá, y aquello acabó con la invasión del país y el narcotirano pasando dos décadas en la cárcel en Miami antes pasar por la parisina cárcel de La Santé. Lo que ahora ha confirmado el Gobierno norteamericano es algo que ya se anticipó en las páginas del ABC hace más de cinco años y que desató la furia del Gobierno venezolano. Furia que degeneró en ira cuando unos meses después «The Wall Street Journal» publicó también que Diosdado Cabello estaba siendo investigado por narcotráfico y lavado de dinero. Cabello presentó en 2016 una querella por difamación contra el «Journal» y el caso fue archivado en 2017. La verdad acabará sabiéndose con todo detalle. Pero hay otra parte de la denuncia de la Fiscalía General de los Estados Unidos a la que se ha prestado menor atención. Entre los 14 acusados contra los que se han presentado cargos hay dos colombianos. Y de esos no quieren hablar la mayoría de los medios porque son unos dirigentes del las FARC que hace unos años eran jaleados en casi todos los medios de comunicación occidentales. Uno de ellos es Luciano Marín, alias «Iván Márquez» y el otro Seuxis Paucís Hernández Solarte, alias «Jesús Santrich». Iván Márquez fue el jefe de las FARC que negoció el llamado Acuerdo de Paz que se firmó en Cartagena de Indias el 26 de septiembre de 2016. Santrich fue uno de los delegados de las FARC en las negociaciones de La Habana. Y uno de los beneficiados con un escaño en el Congreso colombiano sin necesidad de competir por él en las urnas. Ambos decidieron volver a la selva después del cambio de Gobierno en Colombia con la victoria de Iván Duque. Estos dos padres de un «acuerdo» que el pueblo colombiano rechazó y Juan Manuel Santos impuso siguen activos en las FARC y colaboran con el narcotráfico del Cartel de los Soles, del que hablamos en ABC por primera vez en enero de 2015. Ya sabemos que rápidamente se atribuyó a Márquez y Santrich la condición de «disidentes» de las FARC. Lo que no dice nada bueno de con quién negoció el Gobierno de Santos. Pero ahora vemos que una buena parte de la querella de la Fiscalía norteamericana se funda sobre la colaboración en la actualidad del Gobierno de Nicolás Maduro y las FARC. Las FARC que ya no existían, las FARC cuya desaparición le valió el Nobel de la Paz a Santos. Pues como en el corrido mexicano, no estaban tan muertas. Fueron muchos los que quisieron creerse la gran mentira del acuerdo de paz de Santos y las FARC. La realidad es otra. Era una forma de dar una salida sin penas efectivas de prisión a muchos criminales sanguinarios, y era una forma de procesar a muchos militares colombianos que sólo intentaron mantener la legalidad. Santos le dio la victoria a las FARC. Y por cierto, el principal asesor jurídico de las FARC en La Habana, Enrique Santiago, secretario general del Partido Comunista de España, se sube estos días a la tribuna del semivacío Congreso de los Diputados de España a dar lecciones de cómo afrontar una crisis. Forma parte de la coalición que hoy gobierna España.
29-03-2020 | Fuente: abc.es
China lanza la «diplomacia de las máscarillas» para mejorar su imagen
Hasta que se descubra una vacuna contra el coronavirus, no podremos volver a movernos alegremente por el mundo como antes. En ese planeta globalizado, que ahora se está parando con un tercio de su población encerrada en sus casas, China rivalizaba con Estados Unidos por la hegemonía mundial y ofrecía a los países emergentes una alternativa de desarrollo muy diferente a las democracias occidentales. Pero su imagen ha quedado muy dañada por el estallido de la epidemia en Wuhan, que las autoridades intentaron ocultar silenciando a los médicos que alertaron de la nueva enfermedad, y su supuesto origen en un mercado donde se vendía y comía todo tipo de animales. Aunque todavía está bajo investigación porque algunos primeros casos no están relacionados con dicho mercado, se sospecha que allí mutó el coronavirus, procedente de los murciélagos, y pasó a otra especie antes de infectar al ser humano. A la espera de encontrar cuál fue el animal intermedio, eso es lo que ocurrió hace casi dos décadas con el SARS, que también se originó en un mercado de animales de China y provocó otra epidemia global. Pero esta, ya convertida en pandemia, es muchísimo más grave y amenaza con provocar la mayor catástrofe sanitaria y económica de nuestra generación. Un daño del que muchos culpan al autoritario régimen chino por su opacidad habitual y por no haber sido un socio fiable en la comunidad internacional. Si bien es cierto que el cierre de la provincia de Hubei y la paralización total del país ralentizó la propagación del coronavirus por todo el mundo, la duda está en saber si la pandemia se podría haber evitado si la Policía de Wuhan hubiera escuchado, en lugar de reprendido, a los médicos que avisaban de la enfermedad, como el difunto doctor Li Wenliang. Tampoco ayudó, por supuesto, la inacción de Occidente, que minimizó la peligrosidad del coronavirus comparándolo con una «simple gripe» para no dañar la economía. Una irresponsabilidad que ya están pagando Italia y España y que ha pillado con el paso cambiado a la UE, donde Alemania, que envió ayuda a China al estallar la epidemia, se apresuró a prohibir la exportación de sus mascarillas y ventiladores de respiración asistida cuando llegó al Viejo Continente. Aplicando bien el doble significado del caracter «crisis» en mandarín, peligro y oportunidad, el siempre habilidoso régimen chino está aprovechando el control del coronavirus en su territorio para enviar ayuda médica a otros países en apuros. En las dos últimas semanas, ha mandado toneladas de máscaras, guantes, trajes de protección y máquinas respiradoras y hasta equipos médicos a países como Italia, la República Checa, Grecia, Francia y España. Solo una pequeña parte son donaciones, porque en la mayoría de los casos se trata de ventas. Pero en estos momentos, y con los gobiernos y hasta regiones de un mismo país pugnando por comprar material sanitario en la «fábrica global», hasta eso es ya un auténtico lujo. Cuando la ministra de Exteriores española, Arancha González Laya, llamó a mediados de mes a su homólogo chino, Wang Yi, este le prometió «urgentemente un lote de asistencia (de suministros médicos) basado en las necesidades de España y abrir los canales comerciales para que España importe el equipamiento de protección personal que necesita y material sanitario», informaba Xinhua. Tras la posterior conversación telefónica entre Xi Jinping y Pedro Sánchez, la donación china llegó a España el domingo: 834 kits de diagnóstico para 20.000 personas, 50.000 mascarillas, 10.000 batas, 10.000 gafas de protección, 10.000 pares de guantes y 10.000 pares de cubrezapatos. Así lo anunciaba en Twitter la Embajada china en España con la bandera de ambos países, el estribillo de una famosa canción y un viejo proverbio: «El sol siempre aflora tras el viento y la lluvia. Las dificultades hacen aflorar los verdaderos sentimientos». A esta donación estatal se suman otras particulares de multinacionales chinas como Alibaba, que ya ha enviado 500.000 mascarillas y mandará también kits para detectar la enfermedad Covid-19, y Huawei, que ha regalado un millón de máscaras. Con toda esta «diplomacia de las máscaras», China vuelve a cultivar su «poder blando» y será difícil que las naciones a las que está ayudando ahora se resistan a sus demandas en el futuro. Además, mejora su imagen frente a EE.UU., donde los bandazos de Trump amenazan con desatar una catástrofe, e incluso la UE, de nuevo criticada por no coordinar una respuesta conjunta a la pandemia. Intentando reescribir la historia, Pekín ya está diciendo que el coronavirus pudo haberse originado en otro país y da pábulo a las teorías de la conspiración que culpan al Ejército estadounidense. «Militares encubiertos» ¿Servirán todos estos esfuerzos para que China limpie su imagen tras la debacle global que causará la pandemia? Para Jean-Pierre Cabestan, profesor de Política de la Universidad Baptista de Hong Kong, «China está tratando de limpiar su imagen proporcionando equipamiento y asistencia a Europa y otros países con necesidades o poco preparados para hacer frente a la epidemia. Lo hace para mejorar su imagen y aislar a EE.UU. y, además, para intentar obtener toda la información posible sobre el virus, ya que en algunos equipos médicos hay doctores encubiertos del Ejército para ganar la carrera internacional por la vacuna. Pero esta competición convencerá a más gente en todo el mundo de que China solo está interesada en el poder político y en debilitar a Occidente en general y a EE.UU. en particular». A pesar de esta «diplomacia médica», Cabestan cree que China saldrá más debilitada de la crisis porque «el Gobierno permitió que siguiera el mercado de animales salvajes de Wuhan y otros lugares, facilitando la transmisión de virus de murciélagos a los humanos, y luego encubrió la epidemia, dejando que cinco millones de personas salieran de Wuhan e infectaran a mucha gente por todo el mundo». A su juicio, China también perderá poder porque «su economía ya está seriamente afectada y no se recuperará en algún tiempo. Además, el país se prepara para otra ola de contagios, esta vez procedente del extranjero». Hasta que se descubra una vacuna, este será el mundo poscoronavirus.
29-03-2020 | Fuente: abc.es
La petrolera estatal rusa Rosneft cesa sus actividades en Venezuela para evitar las sanciones de Washington
Para evitar una nueva tanda de sanciones de Washington, la petrolera estatal rusa Rosneft, que dirige Ígor Sechin, uno de los hombres más cercanos al presidente Vladímir Putin, acaba de anunciar en un comunicado que cesa sus actividades en Venezuela y venderá sus activos al Gobierno de Nicolás Maduro. Rosneft, que pertenece al 100 por cien al Estado ruso y ha mantenido hasta la fecha una fuerte presencia en el sector petrolero del país caribeño, declara que suspende su participación en todos los proyectos acordados con las autoridades venezolanas. Se deshará en particular de sus acciones de las compañías de extracción de crudo «Petromonagas, Petroperija, Boquerón, Petromiranda y Petrovictoria, así como de las empresas de servicios petroquímicos y de operaciones comerciales». Sus participaciones en estas compañías son del 40%, salvo Petromiranda (32%) y Boquerón (26,67%). Rosneft posee además el 100% del proyecto gasístico de exploración de los yacimientos Mejillones y Patao, el 100% de la empresa de servicios petroleros Precision Drilling y el 51% de la empresa Perforosven. De manera que todos los activos y operaciones comerciales en Venezuela se venderán o liquidarán. «Después de la resolución de los acuerdos y de la venta de activos, una de las filiales pertenecientes al 100% a Rosneft recibirá un paquete por un importe del 9,6 % de las acciones de la empresa», se subraya en la nota de prensa de Rosneft, compañía que ha sido el gran intermediario del crudo venezolano ante las sanciones impuestas por EEUU a la petrolera estatal venezolana PDVSA. El pasado día 12 de marzo, Estados Unidos hizo saber que impone sanciones contra TNK Trading International S.A. (TTI), una filial de Rosneft, por su apoyo al régimen de Maduro. «TNK Trading International S.A. es otra filial de Rosneft que gestiona la venta y el transporte de petróleo venezolano, sujeto a sanciones», advirtió el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin. Pocas semanas antes, Washington ya aplicó sanciones contra Rosneft Trading, subsidiaria de Rosneft, y decidió la congelación de activos y la prohibición de operaciones financieras con el presidente de Rosneft Trading, Didier Casimiro. Con anterioridad, la Casa Blanca ya había avisado a otras grandes empresas energéticas, como la estadounidense Chevron, la española Repsol y la india Reliance de los riesgos de comerciar con Caracas. Moscú mantiene, no obstante, un decidido apoyo al régimen chavista. La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, en su habitual rueda de prensa semana, dijo el viernes que la acusación de EE.UU. contra Maduro por «narcotráfico» es «absurda». Según la jefa de prensa de la Cancillería rusa, «nos hemos quedamos sorprendidos al enterarnos de la acusación del fiscal general de Estados Unidos, que acusa a las autoridades venezolanas de una participación directa en el tráfico internacional de drogas». Además de sus intereses económicos en el sector energético, Moscú ha desplegado en el país caribeño especialistas y técnicos militares, mercenarios de los denominados grupo «Wagner» y ha firmado numerosos contratos de venta de armas.
29-03-2020 | Fuente: abc.es
Maduro amenaza con lanzar la «furia bolivariana» si tocan algún líder chavista solicitado
En una transmisión televisada Nicolás Maduro lanzó toda su batería de amenazas, bautizada con el nombre de «la furia bolivariana», en caso de lo que él califica la oligarquía colombiana y el imperialismo norteamericano llegaran a «tocar algún pelo de un líder chavista». Así respondió el jefe del régimen chavista, cuya cabeza vale 15 millones de dólares como recompensa por su captura, que le asignó el Departamento de Justicia de los Estados Unidos junto a otros 13 altos funcionarios bajo cargos de estar supuestamente vinculados al narcoterrorismo con el «cártel de los soles» de los generales venezolanos. Las acusaciones de la justicia de EE.UU. han enfurecido al mandatario chavista, tanto que bautizó su nueva consigna como la «furia bolivariana» en el programa de La Hojilla que transmite Mario Silva por la estatal Venezolana de Televisión. Esas acusaciones hechas al estilo de los vaqueros del lejano oeste americano con la imagen de los 14 altos cargos de venezolanos más buscados son una «vulgaridad, una agresión que lanzaron contra mí, no es contra mi sino contra el pueblo venezolano», dijo. Maduro subrayó desafiante que «estamos de pie, firmes y listos para seguir la lucha y combatir el imperialismo en todos los terrenos. Donald Trump tiene arrechera [enfado] contra Venezuela». Amenazó con lanzar la furia bolivariana «dentro y fuera de nuestras fronteras, si la oligarquía colombiana y el imperialismo llegaran a tocarle un pelo a alguno de nuestros líderes se arrepentirán toda la vida». «Podemos llegar lejos, no se lo imaginan, hasta donde podemos llegar. Queremos paz, dejen quieto a quien quieto está», recalcó Maduro. Dijo que su régimen es una unión cívico militar, «ahora tenemos un plan», añadió al elogiar al ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, por su lealtad, »lo pueden acusar de todo pero menos de narcotraficante«. Atribuyó los ataques de narcoterrorismo a que Donald Trump estaría «perdiendo las elecciones, las encuestas lo dan de perdedor, cree que atacando a Venezuela va a ganar las elecciones». También instó a los miembros de los consejos comunales, los «UBCH» comando chavistas y otros del partido socialista Psuv a delatar a cualquier personas sospechosa de atentar contra Maduro. Por otro lado reportó que el coronavirus se había cobrado la vida de dos venezolanos. Se registraron seis nuevos casos los que suman 119 personas contagiadas hasta este sábado.
28-03-2020 | Fuente: abc.es
Se dispara la compra de armas en EE.UU. por temor al caos durante la pandemia de coronavirus
La ciudad de Los Ángeles vive en estado de pánico desde que se anunció la cuarentena por el coronavirus . Los residentes hacen acopio de alimentos, medicinas, productos sanitarios básicos.. Pero las armas parecen ser también un bien de primera necesidad por la enorme demanda de los últimos días. Numerosos angelinos, y estadounidenses a lo largo y ancho del país, se han lanzando a comprar fusiles y pistolas. Empleados de la armería «Burbank Ammo and Guns», en el norte de la ciudad californiana, aseguran a ABC que se están viendo inundados por clientes en busca de armas y munición, gente que hasta la semana pasada no poseía ni licencia para comprar. Esta misma semana, Connor Brandt, de 23 años, estuvo cinco horas haciendo cola para comprar una pistola. «Es mejor estar prevenido, no sé si voy a encontrarme en una situación en la que tengo que defenderme, o a mi madre. No quiero sentirme vulnerable», declaró a ABC. En todo Estados Unidos se ha incrementado la venta de armas más de un 58% durante la última semana. Hablamos de pistolas y fusiles de asalto tipo AR-15. Una máquina de guerra. La extensión de la pandemia en el país ha despertado el miedo ante un periodo de desobediencia civil y caos. «Estamos ante territorio desconocido, el mensaje de los dirigentes es ambiguo y no sabemos qué nos espera», confiesa Matt Deter, dueño de otra tienda de armas, «Gun Gallery». «Tengo una casa y una familia que necesitarán protección si las cosas empeoran», afirma un cliente Los distribuidores se han quedado ya sin munición para armas de 9 mm, 2 mm y 5,56 mm. En «Martín B. Rettig Gun Shop», uno de los mayores establecimientos de este tipo de California, situado en Culver City, la fila se extendía por la acera fuera del establecimiento, donde un camión de comida rápida también hacía su agosto sirviendo tentempiés a los pacientes compradores. El miedo a las consecuencias del coronavirus se ha convertido en un negocio inesperado para los distribuidores y vendedores de armas. Ray, un médico de 36 años, asegura a este diario que había acudido a comprar su primera pistola. «Quiero comprar una que llaman Glock. Tengo una casa y una familia que necesitarán protección si las cosas empeoran. Hay temor a que los servicios civiles se derrumben». Otro cliente, John, opina igual. «Los políticos y los antiarmas nos han estado diciendo durante mucho tiempo que no necesitamos armas. Pero en este momento, muchas personas están realmente asustadas y pueden tomar esa decisión por sí mismas». La prisa por comprar armas se ha extendido especialmente en comunidades con focos de coronavirus como Long Beach. Al alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, no le gusta esta situación y ha pedido a las armerías que cierren porque no son negocios esenciales. «Las tiendas de armas, los clubes de estriptis y los clubes nocturnos no son esenciales. Deben cerrar sus puertas», señaló el alguacil del condado de Los Ángeles, Alex Villanueva. Su departamento ha informando a cualquier negocio de armas de fuego que cierre inmediatamente. «Esta no es una decisión única de Los Ángeles. Otros condados del norte de California tampoco consideran las tiendas de armas como un negocio esencial, concluyó Villanueva. Dispensarios de marihuana Uno de los negocios que sí pueden abrir son los dispensarios de marihuana, al estar considerados como medicinales. Las colas para «Herbarium», en North La Brea, o «The Higher Path», en Ventura Boulevard, son de al menos una hora. En estas tiendas, conscientes de la paciencia de sus clientes, reparten mascarillas con la frase «free corona» (libre del coronavirus). «La gente trata de hacer acopio de lo que considera esencial. Lo mejor que podemos hacer es estar cómodos dentro de casa», comenta Carlota, una de las vendedoras de «The Higher Path». En EE.UU., mientras unos se quedan en casa viendo Netflix y fumando hierba, otros prefieren dormir tranquilos con un arsenal debajo de la almohada.
28-03-2020 | Fuente: abc.es
El CNI media para la entrega del exgeneral Hugo Carvajal a EE.UU. tras ser acusado de narcotráfico
Veintricuatro horas después de que la Fiscalía de Estados Unidos haya presentado cargos contra una docena de funcionarios venezolanos, incluido el propio Nicolás Maduro, y dos cabecillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Hugo «El Pollo» Carvajal será entregado a las autoridades estadounidenses. Así lo confirmó la agencia Reuters, en la información que cita a tres fuentes familiarizadas con el caso, quienes aseguran que Carvajal está «discutiendo los términos para su rendición ante las autoridades norteamericanas» tras haber sido acusado por narcotráfico y lavado de dinero. En concreto, el auto de la Fiscalía de Nueva York acusa a Carvajal de ser «uno de los líderes y gerentes del Cartel de los Soles y de conspirar con las FARC para transportar y distribuir grandes cargamentos de cocaína a territorio norteamericano; interferir con las investigaciones de tráfico de drogas y los casos penales pendientes en Venezuela y ayudar a proporcionar a las FARC armas de grado militar, incluidas ametralladoras, municiones, lanzacohetes y equipos explosivos». Consultada por ABC, la letrada de Hugo Carvajal, María Dolores Argüelles, aseguró ayer que no tenía constancia de que fuera a producirse la entrega de su representado. Según explicó, no tenía conocimiento de este asunto más allá de lo publicado en prensa, lo que le llevaba a cuestionar la veracidad de la información, dado que ella forma parte del equipo jurídico que le representa en el proceso de extradición en la Audiencia Nacional y no ha sido informada, informó Isabel Vega. Este diario también intentó contactar con su hijo Hugo Peck, pero no respondió a los mensajes. Carvajal fue solicitado por el Departamento de Justicia el pasado viernes por pertenecer a una red de narcotráfico llamada el Cártel de los Soles -de la que ABC informó de su existencia en 2015-, junto a Nicolás Maduro y otros cabecillas del régimen de Venezuela como Diosdado Cabello, Maikel Moreno, Tareck El Aissami y Clíver Alcalá, quien se entregó voluntariamente esta mañana en Baranquilla, Colombia, a la DEA para someterse a la justicia en una corte en Nueva York. Periodistas venezolanos han informado que el Pollo» Carvajal ha decidido entregarse a las autoridades de Estados Unidos. «La decisión la está procesando a través del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en España y sería efectiva en pocas horas», dijeron. El Departamento de Justicia ofreció 10 millones de dólares por información que permitieran su captura. Por Nicolás Maduro, en cambio, ofrecieron hasta 15 millones de dólares. La acusación hecha por el Gobierno de EE.UU. también ofrece recompensa por otros jerarcas venezolanos acusados de conspirar con líderes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para introducir toneladas de cocaína a territorio estadounidense. Fugado en España Carvajal, hombre de confianza del fallecido Hugo Chávez, rompió con Maduro y reconoció a Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela. En abril de 2019, fue arrestado en Madrid y puesto a disposición de la Audiencia Nacional. El 17 de septiembre la Audiencia Nacional desestimó la orden de extradición y dejó al exjefe de la inteligencia militar en libertad con régimen de presentación cada 15 días en el juzgado, pero tres meses después, dictó otro auto en su lugar en el que accedió a la extradición en los términos interesados. Desde noviembre, no se tiene información sobre el paradero de Hugo Carvajal que se encuentra bajo custodia del CNI, según aseguraron a este diario fuentes solventes.