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Noticias de estados unidos

01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump ordena el despliegue de 4.000 soldados adicionales en Afganistán
El presidente de los Estados Unidos firmó ayer la orden ejecutiva que autoriza el despliegue inmediato de 4.000 soldados adicionales en Afganistán, informó anoche la cadena Fox News. En la actualidad hay 8.400 militares estadounidenses en ese país, frente a los más de cien mil que llegó a mantener Barack Obama. Donald Trump busca así una salida a uno de sus mayores quebraderos de cabeza en el plano militar en el exterior. Sus dificultades se acentuaron el pasado junio, cuando el senador John McCain, uno de los legisladores republicanos más combativos con Trump -él fue uno de los que impidió el desmantelamiento de Obamacare-, se enfrentó al secretario de Defensa, el general James Mattis, en una comparecencia en el Senado. «Queremos una estrategia y no creo que sea pedir mucho», le espetó McCain sobre los planes militares en Afganistán, un conflicto que parece no tener fin. «Ya han pasado seis meses desde el inicio de esta Administración. Todavía no tenemos una estrategia sobre Afganistán». Las palabras de McCain se producían poco después de que Mattis reconociera algo que incomoda a las tropas, a sus superiores, a la clase política y a la opinión pública: «No estamos ganando en Afganistán». A comienzos de este año, el comandante de las fuerzas armadas estadounidenses sobre el terreno, el general John Nicholson, admitió que la guerra «está en un callejón sin salida». Ayer, Trump dio el primer paso para cambiar el rumbo de un conflicto embarrado contra los talibanes y otros grupos terroristas islamistas en la región. El presidente hizo precisamente lo que McCain pedía: anunciar una nueva estrategia militar y política en Afganistán, donde EE.UU. inició un conflicto hace casi 16 años sin que haya indicios de una victoria contra los radicales ni de una estabilización del país. A finales del año pasado, solo un 57% de los distritos afganos estaban controlados por el Gobierno de Kabul, un 15% menos que el año anterior. Desde Fort Myers Trump trató de darle un carácter de máxima importancia al anuncio. Lo hizo en una comparecencia en televisión a las nueve de la noche (tres de la madrugada de hoy en España), horario de máxima audiencia. Es la primera vez que aparecía en la pequeña pantalla en este formato desde su discurso ante el Congreso en enero, poco después de su investidura (en aquella ocasión dio una de las mejores versiones de Trump que se recuerdan, con un discurso centrado en su agenda política, presidencial y sin salidas de tono). Lo hizo además desde la base militar de Fort Myers, en Virginia, al lado del cementerio de Arlington, donde descansan los cuerpos de cientos de soldados muertos en Afganistán. Trump, que se había guardado todos los detalles sobre en qué consistirá su nueva estrategia hasta el momento de su discurso ante las cámaras, aseguró anoche que se propone presionar al Gobierno afgano para combatir la corrupción, y a sus aliados internacionales para que aumenten sus contribuciones a la causa. El presidente ya adelantó que había avanzado en el rediseño de la estrategia durante el fin de semana, después de meses en los que ha revisado las opciones disponibles junto a las autoridades militares. «Un día importante en Camp David junto a nuestros talentosos líderes militares», tuiteó desde la base militar en el estado de Maryland. «Se han tomado muchas decisiones». El propio Mattis, que estuvo el fin de semana en Afganistán, aseguró durante un vuelo con destino a Ammán (Jordania) que «el presidente ha tomado una decisión». Aunque no quiso dar detalles de la nueva estrategia, el exgeneral aseguró estar «satisfecho de que el proceso estratégico fuera lo suficientemente riguroso». El secretario de Defensa recibió en junio la autoridad para engrosar las tropas estadounidenses en el país asiático con casi 4.000 efectivos, pero declinó aprobar el envío de personal hasta que la Casa Blanca acordara una estrategia definitiva sobre Afganistán. Ayer, Trump dio ese paso y anunció un endurecimiento de las condiciones de apoyo al Gobierno de Kabul y al vecino más conflictivo, Pakistán. Se ha inclinado finalmente por la opción militarista, después de mantener un discurso populista sobre la presencia de soldados estadounidenses en todo el mundo. En 2013, con Obama en el poder, abogó por una «salida rápida» de las tropas del país. «¿Por qué hay que seguir tirando el dinero? ¡Reconstruyamos EE.UU.», aseguró en Twitter. Salida de Bannon Ese fue el discurso que favoreció también durante las elecciones, con sus bases electorales castigadas por una guerra que se cobra vidas todos los meses y en la que el beneficio para EE.UU. no es aparente. Steve Bannon, presidente de su campaña y estratega jefe de la Casa Blanca, se mostró siempre contrario a inyectar más tropas e incluso defendió el uso de milicias privadas. Pero Bannon salió de la Casa Blanca la semana pasada -en la última sacudida de la Administración Trump- y quizá no sea una coincidencia que el presidente realice ahora el anuncio. A favor de no debilitar la presencia militar en Afganistán estaban los generales de su Gobierno: Mattis, H.R. Mc Master -asesor de seguridad nacional y John Kelly, su nuevo jefe de Gabinete y cuyo hijo murió en esta guerra como marine. Todos coinciden en que la salida de tropas que apoyan a Kabul provocaría el colapso del Gobierno afgano y un vacío que aprovecharían los grupos terroristas.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La exfiscal Ortega saldrá de Colombia hacia EE.UU., donde podría pedir axilo
La exfiscal venezolana Luisa Ortega, quien llegó el viernes pasado a Bogotá junto con su esposo, el diputado chavista Germán Ferrer, saldrá en las próximas horas desde Colombia hacia Estados Unidos, informaron hoy medios locales. Según la emisora Blu Radio, Ortega se reunió durante el pasado fin de semana con diplomáticos de Estados Unidos y aceptó viajar a ese país, en donde pediría asilo político. El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, dijo este lunes a través de Twitter que Ortega «se encuentra bajo protección del Gobierno colombiano» e indico que «si pide asilo se lo otorgaremos». De inmediato, dirigentes del Gobierno de Nicolás Maduro arremetieron contra Colombia, entre ellos el nuevo fiscal general de Venezuela, Tarek Saab, quien dijo que el apoyo «incondicional» de Santos a la exfiscal demuestra que Colombia es el «epicentro de la conspiración» internacional contra su país. «Bogotá se ha convertido en centro de la conspiración contra la democracia y la paz en Venezuela. Vergüenza histórica del 'Caín de América'», afirmó por su parte el ministro de Exteriores venezolano, Jorge Arreaza, que calificó de «cínica» la decisión de Colombia. Ortega llegó el pasado viernes al aeropuerto El Dorado desde Aruba luego de una travesía, que, según versiones de prensa, inició en Caracas, prosiguió en las costas de la Península de Paraguaná, en el noroeste de su país, desde donde viajó en lancha hasta la isla caribeña. La autoridad migratoria de Colombia informó ese día en un comunicado que Ortega «ingresó al país proveniente de Aruba» en un vuelo privado en compañía de su esposo «e hizo su correspondiente trámite migratorio». Medios locales señalaron el viernes que en la aeronave viajaban también la exdirectora del despacho de la exfiscal Gioconda González, y el fiscal anticorrupción Arturo Vilar Esteves. En las horas siguientes, el Gobierno colombiano mantuvo total hermetismo con respecto al caso de la exfiscal y solo el ministro del Interior, Guillermo Rivera, se limitó a confirmar su llegada al país, sin precisar su «situación jurídica». Esto alimentó las conjeturas en torno al futuro de la exfiscal general venezolana e incluso líderes como el expresidente Andrés Pastrana sugirieron que ella podría pedir asilo político en Estados Unidos. Ortega fue destituida del cargo el pasado 5 de agosto, por «actos inmorales», por la Asamblea Nacional Constituyente, cuya convocatoria fue cuestionada por la exfuncionaria cuando se desempeñaba como fiscal. Contra el esposo de Ortega se dictó una orden de captura al ser acusado por la Constituyente y por Saab de ser parte de una trama de extorsión que presuntamente operaba desde la Fiscalía.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
EE.UU. se plantea recortar la ayuda militar a Pakistán
El secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson, ha dicho que condicionará la relación estadounidense con Pakistán a la adopción por parte de ese país de un «enfoque diferente» ante los talibanes, y que podría presionar a Islamabad con un recorte de la ayuda militar si no hace esos cambios. «Todo eso puede estar sobre la mesa», dijo Tillerson al ser preguntado en una conferencia de prensa por la posibilidad de un recorte de la ayuda militar. Pakistán ha expresado su «decepción» con Estados Unidos y ha reiterado que no permite que se use su territorio contra otros países después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, avisase al país asiático de que tiene «mucho que perder» si sigue sirviendo de refugio de terroristas. «Es decepcionante que el comunicado de la política de Estados Unidos ignore los enormes sacrificios que ha realizado Pakistán», indicó el ministerio de Exteriores paquistaní en un comunicado emitido 18 horas después del discurso de Trump.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Maduro pide a Interpol que detenga a la exfiscal Ortega
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció ayer que pedirá a Interpol la captura de la exfiscal Luisa Ortega y de su marido, el diputado chavista Germán Ferrer, que huyeron de su país el viernes. Ortega, según confirmaron las autotoridades migratorias colombianas, viajó ayer a Brasil. En una rueda de prensa con medios nacionales e internacionales, Maduro se refirió a su petición de que «estos delincuentes sean entregados a la Justicia venezolana para que se haga justicia en territorio y jurisdicción» de su país. «Nunca me imaginé una traición» -dijo- como la de la exfiscal. «Vino aquí como una santita y se fue comprometida para hacer justicia», en alusión a la denuncia de Ortega sobre la ruptura del hilo constitucional por el Tribunal Supremo. «Espero que se cumpla el código rojo y sean entregados a la Justicia venezolana», dijo. En un nuevo varapalo para la oposición, el líder chavista ratificó ayer que las elecciones presidenciales serán en diciembre de 2018 y no antes, como reclaman sus detractores. «Así Trump venga al frente de una invasión en Venezuela, habrá elecciones presidenciales en 2018. Así venga vestido de marine», puntualizó Maduro. Y pese a la crisis generalizada que atraviesa Venezuela y su impopularidad, Maduro subrayó que las «ganará». También reiteró que las regionales serán en octubre y las municipales el año próximo, cuando las anuncie el Consejo Nacional Electoral (CNE), de mayoría chavista. Vestido con un traje negro de cuello mao, el mandatario venezolano convocó una rueda de prensa para anunciar medidas económicas, pero dijo que hasta dentro de unos días no estarán preparadas. Aprovechó la convocatoria para promocionar la celebración de una «cumbre de solidaridad» con su régimen, aislado por el rechazo que ha generado la puesta en marcha de una «ilegítima» Asamblea Nacional Constituyente. Nicolás Maduro calificó asimismo de «agresión imperialista» las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre una intervención militar en Venezuela. Y se quejó de que Washington prepare sanciones y bloqueos financieros contra dirigentes venezolanos. «Sea lo que sea el futuro de nuestra relaciones, debemos hablar, voy a enviarle una carta y seguro que cuando la lea va a cambiar, desescalemos las relaciones tensas y propiciemos el diálogo», conminó a Trump. También pidió al Papa Francisco ayuda para impedir que EE.UU. «nos invada» y colabore con el diálogo. Maduro considera que Venezuela es víctima de una supuesta campaña mundial de difamación. En el caso de España, precisó que Venezuela es una cuestión nacional en los medios. El mandatario considera que la «revolución bolivariana es ejemplar», que la recuperación económica «ya arrancó» y la Constituyente «es la jugada perfecta». Reiteró que habrá nuevas medidas económicas que serán anunciadas muy pronto y anticipó que se mantendrán las bolsas de comida «Clap» (por comités locales de administración y producción) para «defendernos del ataque financiero y económico de Trump». Por último, amenazó que a Venezuela «no la saca nadie de Mercosur». Asilo en Chile El Gobierno chileno, mientras tanto, concedió asilo diplomático a cinco magistrados designados por la oposición venezolana para el Supremo, y desde hace unas semanas refugiados en la residencia del embajador chileno en Caracas. Zuleima Del Valle González, Beatriz Ruiz, Luis Marcano, José Fernando Núñez y Elenis Del Valle pidieron «formalmente» asilo después de intentar aclarar su situación judicial.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Chile concede asilo a cinco magistrados venezolanos designados por la oposición
Este martes se cumplió un mes de la designación oficial de los 33 nuevos magistrados del Tribunal Supremo de justicia, a los que el régimen de Nicolás Maduro se encargó de expulsar y aplastar. Cinco de los jueces afectados recibieron este martes asilo del gobierno de Chile después de haberse refugiado en la Embajada chilena en Caracas. El otorgamiento de asilo lo anunció el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Heraldo Muñoz, «como es de conocimiento público, desde hace algunas semanas, cinco ciudadanos venezolanos que tenían la condición de magistrados elegidos por la Asamblea Nacional han estado en calidad de huéspedes en la residencia de nuestra embajada en Caracas». Los beneficiarios son los magistrados Elenis del Valle Rodríguez Martínez, Luis Manuel Del Valle Marcano Salazar, José Fernando Núñez Sifontes, Beatriz Josefina Ruiz y Zulema Del Valle. La mayoría de los jueces, nombrados por la Asamblea Nacional, vive en clandestinidad debido a la cacería ordenada por Maduro en el exilio o refugiados en embajadas latinoamericanas y otros en los sótanos del Sebin, la tenebrosa policía secreta, que es el terror de los 676 presos políticos venezolanos. Hace 30 días cuando fueron designados y juramentados en asamblea pública en la Plaza Alfredo Sadel de la caraqueña urbanización Las Mercedes, nadie se imaginó que el acto iba a terminar en una frustración colectiva. Lo que debió ser un día de celebración y motivo de orgullo en la carrera de un jurista se convirtió 24 horas después en una pesadilla de la que ninguno ha podido escapar. En ese momento la oposición vivía una oleada de protestas antigubernamentales contra la ruptura del hilo constitucional que había iniciado el tribunal supremo, brazo jurídico de Maduro. La dura represión contra las protestas había dejado unos 126 muertos, cientos de heridos y detenidos. El parlamento, controlado por la oposición, decidió nombrar entonces a los 33 magistrados que habían concursado con sus credenciales y experiencia seis meses atrás, cumpliendo todos los requisitos exigidos por la constitución. El primero en caer preso fue el juez Angel Zerpa. Desde entonces permanece preso el primer día le mantienen encerrado en un baño del Sebin (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional). Como protesta se puso en huelga de hambre y la familia teme que su estado de salud se complique. El juez Zerpa ha perdido más de 10 kilos con la huelga de hambre. «Está en condiciones muy deplorables, no lo dejan verlo, ni siquiera a sus familiares. Su salud es delicada y se está desestabilizando», cuenta el diputado Carlos Berrisbeitía. También se encuentran detenidos los jueces Zuleima González y Jesús Rojas Torres El diputado Berrisbeitía lamenta que los 33 magistrados «cuentan con orden de captura. No se le ha abierto ningún tipo de proceso judicial ni posibilidad de defender sus derechos que han sido violados por la justicia chavista». Tras ser nombrados por la Asamblea Nacional, los bienes y las cuentas bancarias de los magistrados han sido congeladas. «Han violado sus derechos humanos. Como abogados sabían los riesgos. Ellos piensan seguir resistiendo. El problema lo tiene Maduro, que está quedando aislado», dijo Berrisbeitía. El resto de los magistrados se exiliaron bien en Colombia como es el caso de Gonzalo Oliveros, Rafael Ortega, Gonzalo Álvarez, Rubén Carrillo, Evelin de D?Avolio, Cioly Zambrano, Rommel Gil, José Luis Rodríguez, bien en Estados Unidos en el caso de los jueces Miguel Ángel Martín, Alejandro Rebolledo, Antonio Marval, Ramsis Ghazaoui, Domingo Salgado, Thomas Alzuru, Pedro Troconis, Cruz Alejandro Graterol y Gabriel Calleja. Los magistrados continuan su trabajo desde fuera de las fronteras venezolanas con el objetivo para restituir la Democracia, la Justicia y Libertad de Venezuela y de todos los presos, perseguidos y asilados políticos.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Hallan restos humanos en el buque de EE.UU. que chocó con un petrolero
Los restos de algunos marineros estadounidenses que viajaban a bordo del buque militar USS John S. McCain, que colisionó ayer lunes cerca de Singapur, fueron hallados en compartimentos sellados del navío, ha informado este martes el general Scott Swift, del Comando Pacífico de Estados Unidos. Diez marineros desaparecieron en el incidente, pero Swift señaló que es «prematuro decir cuántos y cuál es el estado de esos cuerpos recuperados». En una rueda de prensa en Singapur, el general indicó que la Armada de Malasia, que también ha estado involucrada en la búsqueda, ha localizado «potenciales» restos y está trabajando para confirmar e identificar los cuerpos encontrados. El buque de la Marina sufrió daños significativos en su casco cuando colisionó con el Alnic MC, un petrolero de 30.000 toneladas que navegaba bajo la bandera de Liberia. Además de los diez desaparecidos, hay cinco marineros heridos, informó la Armada en un comunicado, y agregó que el choque con el mercante Alnic MC se produjo hacia las 06.24 del día 21 hora de Japón (21.24 GMT del domingo) cuando el navío estadounidense se dirigía a Singapur. Ayer mismo, la Armada estadounidense ordenó una pausa en sus operaciones en todo el mundo y una revisión integral de los incidentes que han sufrido sus buques en el Pacífico en los últimos meses. «Ésta es la segunda colisión en tres meses y es el último en una serie de incidentes en la zona del pacífico. Esta tendencia exige una acción más contundente», aseguró el almirante John Richardson en un vídeo publicado en la cuenta oficial de la Armada en la red social Twitter. «He ordenado que se haga una pausa operacional en todas nuestras flotas en todo el mundo. Quiero que nuestros comandantes de flota se reúnan para asegurarse de que estamos tomando todas las acciones apropiadas de forma inmediata con el fin de garantizar operaciones seguras y eficaces en todo el mundo», agregó el almirante. Richardson no precisó cuánto durará ese período, pero la cadena CNN afirmó que será un parón de un día y que podrá programarse a lo largo de dos semanas, según convenga a cada comando. Además, el almirante ordenó una «revisión integral» destinada a «encontrar las causas de raíz» de los incidentes de los últimos meses, que incluyen también la colisión en junio del destructor USS Fitzgerald con el carguero filipino ACX Crystal en aguas japonesas. Además de la colisión de ese destructor y del USS Fitgerald, en mayo el buque USS Lake Champlain colisionó con un pesquero surcoreano cerca de la península coreana, sin causar heridos, y, en enero, el crucero con misiles USS Antietam chocó en su llegada a Tokio y provocó un vertido de petróleo.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Colombia anuncia que la exfiscal Ortega ha salido del país rumbo a Brasil
Migración Colombia informó de que la exfiscal general de Venezuela Luisa Ortega, que huyó desde su país el pasado viernes a través de Aruba, abandonó hoy Bogotá con rumbo a Brasil. «El día de hoy salió rumbo a Brasil la señora fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega Díaz, quien hizo su correspondiente trámite de emigración ante las autoridades colombianas», señaló la autoridad migratoria en un comunicado. Esa autoridad colombiana no precisó si Ortega viaja a Brasil acompañada de su esposo, el diputado chavista Germán Ferrer, y dos de sus asesores. Horas antes la prensa colombiana especuló sobre la posibilidad de que Ortega se trasladara a Estados Unidos, donde solicitaría asilo político. Ortega llegó el viernes al aeropuerto El Dorado desde Aruba después de una travesía, que, según versiones de prensa, inició en Caracas, prosiguió en las costas de la península de Paraguaná, en el noroeste de su país, desde donde viajó en lancha hasta la isla caribeña. Migración informó ese día en otro comunicado de que Ortega ingresó en un vuelo privado en compañía de su esposo «e hizo su correspondiente trámite migratorio». Medios locales señalaron el viernes que en la aeronave viajaban también la exdirectora del despacho de la exfiscal, Gioconda González, y el fiscal anticorrupción Arturo Vilar Esteves. En las horas siguientes, el Gobierno colombiano mantuvo total hermetismo respecto al caso de la exfiscal y solo el ministro del Interior, Guillermo Rivera, se limitó a confirmar el sábado su llegada al país, sin precisar su «situación jurídica». Esto alimentó las conjeturas en torno al futuro de la exfuncionaria venezolana e incluso líderes como el expresidente Andrés Pastrana sugirieron que ella podría pedir asilo político en Estados Unidos. El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, dijo este lunes a través de Twitter que Ortega «se encuentra bajo protección del Gobierno colombiano» e incluso que si la exfiscal solicitaba asilo se lo concedería. De inmediato, dirigentes del Gobierno de Nicolás Maduro arremetieron contra Colombia, entre ellos el nuevo fiscal general de Venezuela, Tarek Saab, quien dijo que el apoyo «incondicional» de Santos a la exfiscal demuestra que Colombia es el «epicentro de la conspiración» internacional contra su país. Ortega fue destituida de su cargo el 5 de agosto, por lo que la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) denominó «actos inmorales». Contra el esposo de Ortega se dictó una orden de captura al ser acusado por la Constituyente y por Saab de ser parte de una trama de extorsión que presuntamente operaba desde la Fiscalía.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump acepta el reto de Afganistán pero se desmarca de Bush y Obama
La decisión de Donald Trump de revisar la estrategia y reforzar el frente en Afganistán no obedece a un convencimiento personal. Al contrario. Como él mismo reconoció la noche del lunes en el primer mensaje televisado que dirige a la nación, sobre la guerra más larga de la historia de Estados Unidos, su instinto le decía lo contrario. Un escepticismo con las aventuras militares que ya mostró en campaña y que ha evolucionado meses después de escuchar a los generales: «Las decisiones son a veces diferentes cuando uno se sienta en el Despacho Oval». Presentada la disculpa a sus fieles, gregarios del discurso nacionalista y contrario a intervenir en el exterior con el que ganó las elecciones, el presidente intentó diferenciarse de sus antecesores, George W. Bush y Barack Obama, de quienes sugirió que habían sido unos «perdedores». Trump se propone «dar la vuelta y ganar» la guerra de Afganistán dieciséis años después, pero «no para reconstruir el país, sino para matar terroristas», en alusión al anterior presidente republicano, impulsor de la «guerra contra el terrorismo» tras el 11-S. Su crítica a Obama, que intentó la salida progresiva del país hasta que asumió la realidad militar, la resumió en la necesidad de no repetir el error de Irak, con un «inaceptable» abandono que refuerce la presencia del yihadismo de Al Qaida y de Daesh (ISIS). Donald Trump dio las primeras muestras de aceptar la recomendación del establishment militar el 19 de julio. Aquel día, fue especialmente incisivo en la Situation Room (Sala de Emergencias de la Casa Blanca que el presidente comparte con los mandos militares y la Inteligencia): «Vamos perdiendo». Se refería la guerra de Afganistán. Por primera vez, sus numerosas preguntas apuntaban a una aceptación de que había que hacer algo. El pasado viernes, en Camp David, Trump cerró la nueva estrategia para Afganistán con el jefe del Pentágono, James Mattis. Su discurso ofreció grandes trazos de la nueva orientación, pero pocos detalles. «El enemigo nunca sabrá por adelantado lo que vamos a hacer», fue su máxima. Nada de calendarios o de planes previos, sino actuaciones y decisiones: «Nunca diremos que vamos a atacar, pero atacaremos». El mejor ejemplo se encuentra en la megabomba con la que Estados Unidos mató por sorpresa a un centenar de talibanes el 13 de abril. Era la primera vez que utilizaba la GBU-43, el proyectil no nuclear más poderoso de la historia. Trump ni siquiera ratificó el próximo envío de 4.000 soldados, la principal medida, que sí confirmaron fuentes republicanas en el Congreso. Se sumarán a los 8.400 desplegados en la actualidad. Sobre el terreno, algunos expertos apuntan al despliegue de una contrainsurgencia contra los talibanes y el yihadismo de Al Qaida y Daesh, consistente en la eliminación selectiva de terroristas. Aunque requeriría una estrecha coordinación con el Gobierno afgano, mucho tiempo y mucho dinero, que el legislativo estadounidense no está dispuesto a aprobar. La doctrina Trump deja también margen a una geopolítica diferenciada con relación a la Administración Obama, en la que Paquistán es el blanco de los reproches. Con su habitual visión mercantilista, siempre en busca de rentabilidad, Trump arremetió con dureza contra el Gobierno de Islamabad: «Les hemos pagado miles de millones de dólares al tiempo que dan cobijo a los mismos terroristas contra los que luchamos. Eso tiene que cambiar, y cambiará inmediatamente. Es hora de que Paquistán demuestre su compromiso con la civilización, el orden y la paz». Por si quedaban dudas, el presidente estadounidense fue muy específico cuando eligió como socio preferente a la India, país con el que los paquistaníes mantienen unas tensas relaciones. Las amenazas de Trump no generaron precisamente indiferencia en Islamabad, donde fuentes políticas y militares reconocían ayer su inquietud por la posible reducción de la cuantiosa ayuda que recibe su país de Estados Unidos. La relación entre ambos países siempre se ha movido entre fuertes altibajos. Washington asumía la laxitud con la que Paquistán alberga a terroristas en su frontera con Afganistán, a cambio de valiosa información de sus servicios secretos sobre los movimientos de los talibanes y los yihadistas. El mayor fruto para los norteamericanos fue la operación que permitió matar a Osama Bin Laden, el líder de Al Qaida y autor intelectual del 11-S, quien sorprendentemente llevaba viviendo mucho tiempo en una casa cercana a un cuartel militar paquistaní. El chivatazo habría provenido de este país. El mensaje de Trump fue recibido con aplausos en Afganistán. Su Gobierno calificó de «diez sobre diez» el compromiso de la nueva Administración estadounidense. Enfrente, los talibanes advertían de que seguirán haciendo la guerra eterna. Frente a la promesa de Trump de impedir que la autodenominada insurgencia retome el poder, un portavoz de los terroristas tachó su discurso de «viejo y poco claro». Pese a la contundencia del mensaje, el presidente norteamericano había dejado abierta la puerta a una «negociación» con los talibanes, aunque siempre en posición de fuerza.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Jared Kushner visita Oriente Medio para «fortalecer las relaciones» de EE.UU. en la zona
Tres asesores del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, entre ellos su yerno, Jared Kushner, han iniciado una gira por Oriente Medio para tratar de desbloquear el estancado proceso de paz entre israelíes y palestinos, según ha informado un funcionario de la Casa Blanca, que ha pedido el anonimato. Los enviados de Trump llegarán el miércoles por la noche a Israel, y el jueves se reunirán por separado con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente palestino, Mahmud Abás, según la fuente. Kushner viaja acompañado del enviado especial de la Casa Blanca para Oriente Medio, Jason Greenblatt, y la asesora adjunta de seguridad nacional de Trump, Dina Powell, según el funcionario. Los tres partieron este domingo hacia Oriente Medio, y desde entonces hasta el miércoles tenían previsto mantener reuniones «en la región», según la fuente, que no ha querido precisar las paradas que harían. Según medios estadounidenses, la delegación tenía previsto iniciar su gira en el Golfo Pérsico, y el funcionario de la Casa Blanca sí confirmó que, a lo largo de la gira, los asesores se reunirían «con líderes de Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos, Catar, Jordania, Egipto, Israel y la Autoridad Palestina». De hecho, la agencia de noticias oficial de Arabia Saudí, SPA, ha informado de que el príncipe heredero del reino, Mohamed bin Salman, se ha reunido hoy en la ciudad de Yeda con la delegación estadounidense para dejar claro que su objetivo actual es lograr la paz entre Israel y Palestina. Está previsto que esta delegación estadounidense acuda este miércoles a El Cairo, donde celebrará una reunión con el ministro de Exteriores egipcio, Sameh Shukri, para tratar el problema palestino-israelí. Trump decidió enviar a la delegación porque «cree que la restauración de la calma y la situación estabilizada en Jerusalén tras la reciente crisis en la Explanada de las Mezquitas ha creado una oportunidad para continuar con la búsqueda de la paz que comenzó al principio de su Administración», ha apuntado el funcionario. «El presidente ha pedido que estas conversaciones se centren en la vía hacia conversaciones sustanciales de paz entre israelíes y palestinos, el combate al extremismo, y la situación en Gaza, incluido cómo rebajar la crisis humanitaria que hay allí»,ha añadido. Los asesores también tratarán de «fortalecer las relaciones» de Estados Unidos «con socios regionales» y hablarán de «pasos económicos que puedan darse, tanto ahora como una vez que se firme un acuerdo de paz, para asegurar la seguridad, estabilidad y prosperidad en la región», ha añadido. Trump cree que alcanzar un acuerdo de paz «será difícil, pero sigue siendo optimista» y considera que «es posible» lograrlo mediante una «negociación directa entre las dos partes», con la ayuda de Estados Unidos y el apoyo de otros países de la región. «Para mejorar las oportunidades de paz, todas las partes tienen que implicarse en crear un entorno conducente a la paz, al tiempo que le dan a los negociadores y los facilitadores el tiempo y espacio que necesitan para lograr un acuerdo», ha indicado el funcionario. Trump adoptó al comienzo de su presidencia una línea dura de apoyo incondicional a Israel, pero después suavizó su postura y se mostró optimista sobre las posibilidades de lograr la paz entre israelíes y palestinos.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Los Ángeles demanda al Gobierno de Trump por amenazar a «ciudades santuario»
Los Ángeles ha demandado al Gobierno de Estados Unidos por amenazar con retener fondos federales a las «ciudades santuario», aquellas que han decidido de manera municipal no colaborar con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en la persecución de migrantes en situación irregular. «Vamos a denunciar para impedir que la Administración (del presidente Donald) Trump imponga su voluntad en nuestra ciudad inconstitucionalmente», ha señalado por medio de un comunicado de prensa el fiscal de Los Ángeles, Mike Feuer. La demanda cuestiona que se supedite la adjudicación de fondos federales a que las fuerzas de seguridad locales y estatales ayuden en sus labores al ICE. «La Administración pondría a Los Ángeles ante la insostenible decisión de arriesgar un subsidio clave para la seguridad pública o convertir a la Policía de Los Ángeles en un brazo de la política de inmigración federal», ha añadido Feuer. La fiscalía angelina se refiere concretamente al fondo federal Edward Byrnes Memorial Justice Assistance Grant, destinado a programas de seguridad y prevención del crimen y que, según sus datos, ha proporcionado más de un millón de dólares a Los Ángeles cada año desde 1997. En 2006, esta ciudad californiana obtuvo 1,8 millones provenientes de este fondo. El Departamento de Justicia confiaba en doblegar a las «ciudades santuario» con unos nuevos criterios para su obtención que incluyen garantizar el acceso sin límite a los agentes federales en las ciudades para que busquen a indocumentados, o la obligatoriedad de que la policía municipal avise 48 horas antes acerca de su intención de liberar a un inmigrante en situación irregular. La acción legal de Los Ángeles se une a las de California y San Francisco, que interpusieron sus propias demandas el pasado 14 de agosto, y a otras en todo el país como la de Chicago. Como respuesta a la denuncia de Chicago, el fiscal general de EE.UU., Jeff Sessions, afirmó que esa demanda no servirá para que reciban los fondos federales, si no dejan de ser una «ciudad santuario», y aseguró que «el dinero de los contribuyentes federales no ayudará a una ciudad que se niega a ayudar a sus propios ciudadanos».