Infortelecom

Noticias de enrique pena nieto

14-07-2018 | Fuente: abc.es
«Optimismo razonable» tras el primer encuentro entre Pompeo y López Obrador
El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, ha expuesto al secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, la política migratoria y comercial que pretende poner en práctica una vez asuma el cargo, el próximo 1 de diciembre, en el marco de la reunión que han sostenido este viernes en Ciudad de México. Según ha explicado la Embajada de Estados Unidos por Twitter, López Obrador y Pompeo se han reunido, aprovechando la visita del secretario de Estado a México, para tener «una oportunidad de dialogar sobre cómo Estados Unidos puede colaborar con la nueva Administración para fortalecer la relación bilateral después del 1 de diciembre». El señalado por López Obrador como futuro ministro de Exteriores, Marcelo Ebrard, ha revelado en rueda de prensa que «fue un diálogo bastante franco, respetuoso y cordial». «Diría que podemos tener un optimismo razonable de que México va a encontrar una base de entendimiento para en los próximos años tener una buena relación con Estados Unidos», ha dicho. Propuesta de bases de entendimiento Ebrard ha indicado que López Obrador ha aprovechado la ocasión para entregar a Pompeo «una propuesta de bases de entendimiento» que contempla la política migratoria y el acuerdo de libre comercio para América del Norte (NAFTA o TLCAN), así como aspectos de seguridad y cooperación para el desarrollo. Interrogado sobre el contenido de esta propuesta, Ebrard se ha negado a precisarlo y ha avanzado que se hará público una vez que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, haya hecho llegar a López Obrador su opinión sobre la misma, según informa el diario mexicano «Milenio». Se ha limitado a indicar que «se busca que nadie de México tenga que emigrar por pobreza e inseguridad" y que incluirá a los países centroamericanos, principales emisores de migrantes, «en un esfuerzo relevante de desarrollo». Por su parte, el ministro de Exteriores saliente, Luis Videgaray, que también se ha reunido con Pompeo, ha reiterado que el actual mandatario, Enrique Peña Nieto, trabajará «en un frente común por México» con López Obrador en los contactos con Estados Unidos durante los meses que quedan hasta el cambio de Gobierno. Acelerar la reunificación de familias Peña Nieto se entrevistó horas antes con el secretario de Estado, a quien ha pedido que acelere la reunificación de las familias de migrantes que han sido separadas en la frontera por decisión del Gobierno de Donald Trump, al tiempo que ha confiado en cerrar cuanto antes las negociaciones para reformar el NAFTA. Por su parte, Pompeo ha valorado positivamente ambas reuniones. «Hablamos de cómo Estados Unidos y México pueden trabajar para lograr objetivos comunes, creando más desarrollo económico, buenos trabajos y oportunidades para sus ciudadanos», ha comentado. Según el jefe de la diplomacia estadounidense, «el Gobierno de Trump seguirá trabajando de forma estrecha con el presidente Peña Nieto» y está dispuesto a fortalecer la relación bilateral bajo la nueva Administración de López Obrador.
14-07-2018 | Fuente: abc.es
López Obrador renuncia a sus «privilegios» como presidente de México
Andres Manuel López Obrador ha prometido liderar una histórica transformación de México durante su mandato de seis años. Y dentro de su programa de cambios radicales, el político planea empezar modificando los «privilegios» de los que gozan los presidentes del país latinoamericano. Con ese objetivo, López Obrador ya ha confirmado que renunciará a la seguridad oficial que debe de recibir como Jefe del Estado. «Me cuida el pueblo. El que lucha por la justicia no tiene nada que temer», señaló en rueda de prensa poco después de haber ganado la elección presidencial el día 1 de julio. Además ha rechazado residir en el Palacio de Los Pinos y al avión del que disfruta el presidente para recorrer en pocas horas la geografía del decimotercer país más extenso del mundo. «Ni Trump tiene un avión como el de Peña», ha dicho en repetidas ocasiones. El presidente electo promete que así será un presidente austero alejado de los lujos de los que tradicionalmente han acompañado al cargo de presidente. A su vez, también cortará a la mitad el salario que percibe el presidente de la República. De los 140.000 pesos (unos 6.300 euros) que recibe mensualmente el todavía presidente Enrique Peña Nieto, Obrador asegura que obtendrá únicamente 70.000 pesos (unos 3.150 euros) de salario cada mes. Y es que en un país donde hay unos 60 millones de pobres, la mitad de la población, López Obrador considera que el Jefe del Estado debe de caracterizarse por su austeridad para lograr acercarse al pueblo. Un ciudadano más Asimismo, otro de los privilegios que planea erradicar es la pensión vitalicia de la que gozan los expresidentes de México. López Obrador planteará que los expresidentes tengan acceso a la pensión que disponga la Seguridad Social para mayores de 65 años, al igual que ocurre con el resto de ciudadanos. Dos expresidentes del PRI, Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo, y dos del PAN, Felipe Calderón y Vicente Fox, se distribuyen anualmente un pago de 40 millones de pesos (1,8 millones de euros) todos los años, una dotación de la que Enrique Peña Nieto probablemente tampoco podrá disfrutar si López Obrador cumple con su promesa.
07-07-2018 | Fuente: elpais.com
La herida más profunda del PRI se llama Atlacomulco
El histórico partido pierde simpatizantes también en la cuna del presidente Enrique Peña Nieto
04-07-2018 | Fuente: abc.es
Las empresas españolas en México piden continuar con las reformas
La victoria electoral del izquierdista Andrés Manuel López Obrador en México fue recibida en Bolsa por las empresas españolas con intereses en ese país con escepticismo. Las acciones de BBVA, la más expuesta a ese mercado, cayeron más de un 2% el lunes, tras conocerse el triunfo de la coalición populista Junto Haremos Historia. El Santander, Mapfre, Iberdrola, Telefónica y Repsol cerraron con ligeras pérdidas, de las cuales ayer todas esas compañías se recuperaron con creces. A la espera de conocer la agenda política del futuro presidente, el empresariado español confía en que el nuevo Gobierno mantenga las reformas necesarias para impulsar al país. La Administración de Enrique Peña Nieto se había afanado en desplegar un ambicioso plan de grandes reformas que contribuyeron a dinamizar la economía mexicana y abrirla a la inversión extranjera y la competencia. El Pacto por México supuso grandes cambios en sectores económicos trascendentales como el energético -incluida la privatización de la petrolera Pemex-, el de las telecomunicaciones y el financiero y en ámbitos como la fiscalidad y la educación. El discurso electoral inicial de López Obrador, que ha ido matizando a lo largo de la campaña electoral con el fin precisamente de tranquilizar a inversores y empresarios, arremetía contra la inversión foránea, apuntaba a revertir reformas como la privatización parcial del sector petrolífero y prometía políticas fiscales muy expansivas, lo que causaba temor entre lo grupos empresariales. Actualmente operan en México casi 6.000 empresas, desde grandes multinacionales a pymes. Solo las grandes compañías del Ibex 35 facturan en ese país más de 19.000 millones de euros. El sector financiero es uno de los más expuestos, con la presencia de BBVA, el Santander, el Sabadell y Mapfre, cuyos ingresos conjuntos en México alcanzan los 12.080 millones. «Confiamos en que el nuevo Gobierno continúe impulsando reformas políticas y económicas que contribuyan a un mayor desarrollo del país», dicen a ABC desde Mapfre, que recuerda que lleva operando en el país más de 30 años «con diferentes gobiernos con total independencia y profesionalidad». La aseguradora tiene presencia en los 32 Estados del país con más de 250 oficinas y 1.500 empleados e ingresos por primas de 1.181 millones, cerca del 5% de los ingresos totales del grupo. Sector financiero BBVA es la empresa española con mayor exposición a México, primer mercado del banco con unos ingresos de 7.080 millones, el 28% del total y por encima de España, donde factura 6.163 millones. El Santander, por su parte, genera allí 3.460 millones, poco más del 7% de sus ingresos, y el Sabadell está en plena fase de expansión en ese mercado, donde ya factura 358 millones. «Tras los resultados electorales, confiamos en que se mantendrá el ritmo de crecimiento económico que hasta ahora se ha dado en México», dice el consejero delegado de Banco Sabadell México, Francesc Noguera, quien recuerda que el Banco de México prevé un PIB sostenido del 2%. La entidad de origen catalán asegura que sus objetivos para el país, donde está centrada en banca corporativa, de empresas y personal, se mantienen: alcanzar un volumen de negocio de 160.000 millones de pesos en 2020. «Mantenemos nuestro compromiso por el país y confiamos en las oportunidades que México otorga y la capacidad que existe para fortalecer el mercado», dice Noguera. Los principales cambios legislativos que podría llevar a cabo López Obrador en materia económica afectarían al sector energético, donde las principales compañías españolas del sector -Iberdrola, Naturgy y Repsol- tienen importantes intereses. El líder populista ya avisó en su día de su intención de revisar la reforma energética y liberalización del mercado impulsada por Peña Nieto y que dio acceso al mercado al capital extranjero. Más ambiguo es su discurso sobre infraestructuras, en el que las empresas españolas también están expectantes por cuanto hay miles de millones en juego. El proyecto más ambicioso que dejó el anterior Ejecutivo es el del nuevo aeropuerto de Ciudad de México, cuyas obras se adjudicó un consorcio del que forman parte Acciona y FCC por 3.600 millones. Aunque inicialmente amenazó con paralizarlo, López Nieto parece dispuesto a mantenerlo. Telecomunicaciones Otra industria pendiente de más reformas es el de las telecomunicaciones. Peña Nieto inició un plan de liberalización para reducir el poder casi monopolístico de América Móvil, propiedad de Carlos Slim, y abrir el mercado a la competencia. Se logró la entrada con fuerza de la estadounidense AT&T, mientras Telefónica lleva años peleando por ganar cuota. El presidente de la teleco, José María Álvarez-Pallete, dijo el pasado lunes en una entrevista r que su intención será explicar al nuevo Gobierno «la importancia que tiene el sector e intentar que comprenda la importancia de la transición tecnológica que estamos viviendo». «En cuanto nos convoquen, iremos y lo compartiremos con ellos», añadió.
03-07-2018 | Fuente: abc.es
La victoria de AMLO no cambia el equilibrio en Latinoamérica
La victoria de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en México el domingo no cambia sustancialmente la correlación de fuerzas ideológicas que se ha ido gestando en Latinoamérica en los últimos dos años. Si ahora ha ganado un candidato de izquierda en México, hace dos semanas ganó uno de derecha en Colombia. La amenaza de políticas «chavistas» llega ciertamente a México, pero en cambio ese riesgo se ha superado en Colombia. Además, en el pulso que existe hoy en Latinoamérica entre democracia y sistemas iliberales o autoritarios, «la victoria de AMLO no supone ningún paso atrás en la liquidación del Socialismo del Siglo XXI, porque el nuevo presidente mexicano no va a poder perpetuarse en el poder», siguiendo los pasos de Hugo Chávez (Venezuela), Daniel Ortega (Nicaragua) y Evo Morales (Bolivia), según asegura el Instituto Interamericano para la Democracia (IID por sus siglas en inglés), entidad presidida por Carlos Alberto Montaner, con sede en Miami, muy atenta a la evolución del bolivarianismo. El partido de AMLO, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), ha ganado también en las elecciones a las dos cámaras del Congreso, pero en ellas queda por debajo del 50% de los puestos, por lo que no podrá impulsar unilateralmente radicales reformas constitucionales. Aunque sin duda AMLO mostrará comprensión hacia el régimen de Nicolás Maduro, el prometido regreso a la política de neutralidad en la región (Doctrina Estrada) por parte de México deberá impedir que este país se implique en la revitalización del ALBA. Las crisis de Venezuela y Nicaragua certifican la defunción de esa organización; el ALBA no va a resucitar a pesar del triunfo de AMLO y Morena. Tampoco va a restaurar Unasur, a la que México no pertenece. La amplia coalición de países americanos que presionan para reinstaurar la democracia en Venezuela ?el elemento que desde hace un tiempo centraliza la atención de la política exterior latinoamericana? pierde uno de sus socios de mayor peso, pero ha ganado otro de no poca importancia. El compromiso del electo presidente en Colombia, Iván Duque, para lograr que Maduro sea investigado y procesado por la Corte Penal Internacional compensa el cambio de posición en México. Cualquier iniciativa regional para resolver la crisis humanitaria en Venezuela pasa por el protagonismo de Colombia. El bolivarianismo no avanza Como ha ocurrido después de cada uno de los últimos procesos electorales en Latinoamérica, tras las elecciones en México surge la pregunta sobre si realmente está retrocediendo la ola populista bolivariana. «Todo depende de dónde ponemos el eje de confrontación», responde Carlos Sánchez Berzain, director ejecutivo del Instituto Interamericano para la Democracia. «Si el eje es derecha-izquierda, ciertamente México no sigue la tendencia que hemos visto en otros países de la región desde el triunfo que a final de 2015 tuvo Macri sobre el kirchnerismo en Argentina». «Pero si nos fijamos en la confrontación democracia-dictadura, entonces queda claro que el declive de las dictaduras del Socialismo del Siglo XXI en las Américas no se detiene», añade Sánchez Berzain, uno de los políticos bolivianos en el exilio más atacados por Evo Morales. En su opinión, Andrés Manuel López Obrador podrá gobernar desde la izquierda, «pero en muchos aspectos será un presidente conservador; desde luego no va a poder perpetuarse en el poder: la no reelección del presidente es un logro de la revolución mexicana que no creo que pueda cambiarse más que con una guerra civil». Lo mismo considera Carlos Alberto Montaner, intelectual de origen cubano con gran influencia en todo el mundo hispano. Montaner, presidente del IID, reconoce que AMLO tiene todas las «características del caudillo», pero no cree que vaya a «forzar las instituciones para perpetuarse en el poder». Apunta que el hasta ahora canciller mexicano, Luis Videgaray, ha tenido «una voz muy firme» contra el régimen de Maduro y que con el nuevo Gobierno esto ya no será así. No obstante, la aplicación de la Doctrina Estrada «hará que México se aísle de Latinoamérica e ignore las cosas que pasan en la región». En su opinión, AMLO puede hacer guiños a Maduro, pero «por debajo de la mesa tratará de mantener buenas relaciones con Estados Unidos». Doctrina Estrada La Doctrina Estrada fue formulada en 1930 por quien entonces era el jefe de la diplomacia mexicana, Genaro Estrada. En un continente de revoluciones y golpes militares, durante décadas México ha invocado esa doctrina para expresar su respeto hacia los gobiernos constituidos en la región, sin cuestionar su legitimidad. La Doctrina Estrada sirvió como coartada para la simpatía que los gobiernos mexicanos tuvieron durante mucho tiempo hacia la Cuba castrista, pero también hizo que el país se abstuviera de campañas internacionales activas en favor o en contra de cualquier régimen. La negociación y aplicación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) llevó a un paulatino acercamiento de México a Estados Unidos, país con el que siempre había guardado las distancias. Ese acercamiento fue consolidado por los presidentes Vicente Fox (2000-2006) y Felipe Calderón (2006-2012), ambos del PAN, y llevado a un nuevo estadio por Enrique Peña Nieto (2012-2018) con el alineamiento de México con EE.UU. y otros vecinos regionales en contra del régimen de Maduro. Con el retorno a la Doctrina Estrada, anunciado por Morena durante la campaña electoral, México volvería a una situación de «no alineado» que, si realmente se atiene a ella, le impedirá acudir en auxilio de Venezuela.
02-07-2018 | Fuente: abc.es
«Primero los pobres»: López Obrador celebra su victoria en Ciudad de México
Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha ganado las elecciones presidenciales de México de manera contudente ?ha obtenido entre el 53% y el 53,8% de los votos?. Y para celebrar la victoria, AMLO, tras conocer los primeros resultados, se dio un baño de masas en el Zócalo, la enorme plaza del centro de Ciudad de México, donde fue recibido por miles de sus fervientes seguidores que festejaban el giro a la izquierda que pegó el país norteamericano después de más de ocho décadas gobernado por la derecha. «Por el bien de todos, primero los pobres», dijo durante su discurso, en el que también quiso tranquilizar a aquellos que le ven con cierta desconfianza. «Este es un día histórico», que marcará el comienzo de un mandato para «erradicar» la corrupción, uno de los principales problemas del país. «Llamo a todos los mexicanos a la reconciliación y a poner por encima de los intereses personales, por legítimos que sean, el interés superior». «Llamo a todos los mexicanos a la reconciliación y a poner por encima de los intereses personales, por legítimos que sean, el interés superior» Primer gobierno socialista Las primeras palabras del ganador de los comicios fueron dedicadas a los 53,4 millones de personas que viven bajo el umbral de la pobreza en este país ?el 43,6% de la población?, que ven en el líder del partido Morena un político que por fin dará prioridad a sus problemas. Será la primera vez en décadas que México tendrá un gobierno de corte socialista, después de que diversos mandatarios de centro derecha, siempre militantes del PRI o del PAN, los dos partidos tradicionales, hayan gobernado durante décadas. Con el 66% de los votos escrutados, Obrador acumulaba hasta el momento un 53,5% de los apoyos, mientras que Ricardo Anaya (PAN) aglutina un 22,5% y José Antonio Meade (PRI) un pírrico 16%. Con la presidencia ya decidida, la clave será ver qué ocurre finalmente en el Senado y la Cámara de Diputados, donde Morena será el partido más votado, pero está por ver si conseguirá la mayoría absoluta en ambas cámaras. De sellar una mayoría absoluta, AMLO gozará de una plácida presidencia en la que no tendrá contrapesos importantes en la rama legislativa para llevar a cabo sus reformas. Morena ha obtenido un 55,2% de los senadores y un 70,7% de los diputados, con el 66% de las actas escrutadas. Obrador, de 64 años, ofrece un México nuevo, un cambio que el califica como la «cuarta transformación» del país. En otras palabras, quiere su mandato pase a ser el cuarto momento histórico clave en la historia de México después de la Independencia de España, primero, las Leyes de Reforma, segundo, y la a Revolución Mexicana, tercero. «Los cambios serán profundos» dijo AMLO a sus millones de electores que sueñan con un país libre de corrupción y de violencia, dos grandes problemas que el Ejecutivo del todavía presidente Enrique Peña Nieto no ha conseguido atajar. Cambios que «se darán con apego al orden legal establecido», quiso tranquilizar tras su victoria este domingo. No habrá expropiaciones «No actuaremos de manera arbitraria ni habrá confiscación o expropiación de bienes», fue otra de las frases importantes que Obrador pronunció durante su discurso. «El Peje», su mote, ha cargado durante años con la cruz de ser tildado como el Hugo Chávez mexicano, una comparativa que él mismo ha generado debido a cuatro factores. Primero, una retórica marcadamente antimperialista a lo largo de su carrera. Segundo, una defensa a ultranza de un monopolio público en sectores estratégicos, como el energético. Tercero, un discurso dirigido a las clases más desfavorecidas y, cuarto, ha reiterado repetidamente durante toda su campaña que la corrupción desaparecerá por arte de mafia una vez que sea presidente, promesa que catapultó a Chávez al Palacio de Miraflores en 1998. «No actuaremos de manera arbitraria ni habrá confiscación o expropiación de bienes», fue otra de las frases importantes que Obrador pronunció durante su discurso Los orígenes y la trayectoria de ambos personajes, sin embargo, no tiene absolutamente nada que ver. Chávez era un militar, mientras que AMLO lleva más de cuatro décadas en la primera línea de la política mexicana. De hecho, López Obrador ya fue alcalde de la Ciudad de México entre 2000 y 2005 y su mandato no se caracterizó por ataques a la propiedad privada, amenazas a la inversión extranjera ni un despilfarro en los presupuestos. Su logro más destacado fue una ayuda social que aprobó para las personas mayores y mujeres solteras que fue posteriormente replicado a nivel nacional, programa por el que fue galardonado como el segundo mejor alcalde del mundo en 2004 por la organización City Mayor.
02-07-2018 | Fuente: abc.es
Donald Trump asegura que está «deseando trabajar» con AMLO
Tras conocer la victoria de López Obrador en las elecciones mexicanas del pasado domingo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, felicitó al ganador mediante un tuit. «Felicidades a Andrés Manuel López Obrador por convertirse en el próximo presidente de México. Estoy deseando trabajar con él. ¡Hay mucho por hacer en beneficio tanto de Estados Unidos como de México», aventuró el presidente estadounidense. Congratulations to Andres Manuel Lopez Obrador on becoming the next President of Mexico. I look very much forward to working with him. There is much to be done that will benefit both the United States and Mexico!? Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 2 de julio de 2018Trump se acoge así al lenguaje diplomático para dar la bienvenida al nuevo presidente de su vecino del sur, al igual que ha hecho el propio López Obrador, quien ha señalado que «no vamos a pelearnos». Las muestras de buena voluntad no ocultan que el 13 de marzo, durante la visita que Donald Trump hizo a la frontera de California con México, el presidente se refirió a los candidatos mexicanos en términos de «buena gente» y «no tan buena gente», en un gesto que se interpretó de rechazo a López Obrador. Según diversos analistas, habría servido para dar un empujón a su candidatura. Conversación telefónica Pero Trump no se limitó ayer a Twitter para felicitar al presidente electo. También habló con él durante media hora por teléfono. Conversación durante la que al parecer abordaron temas como el muro, el TLCAN e incluso hablaron sobre acuerdos bilaterales. El clima de la llamada habría sido positivo,y auguraría, según el propio presidente estadounidense, unas futuras buenas relaciones. No habría faltado tampoco un guiño de socarronería por parte de Trump al confesar a López Obrador que ya había visto que llegaría a ser presidente después de verle en elecciones anteriores. Las muestras de cordialidad de ambos presidentes se producen en uno de los momentos históricos de mayor tensión entre los dos países, con el caos fronterizo generado por la política migratoria de «tolerancia cero» de la administración norteamericana, las críticas de Trump por la que considera inacción mexicana en el tránsito de migrantes hacia Estados Unidos, el estancamiento de su promesa de un gran muro fronterizo pagado por México, y en plena renegociación del TLCAN, el tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá. En una entrevista con la cadena de televisión Fox, el asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Bolton, apuntó que la relación entre Trump y López Obrador puede producir «resultados sorprendentes». Horas antes de conocerse su victoria en las elecciones mexicanas, dijo que el presidente «seguirá el mismo proceso que ha usado con otros líderes extranjeros que quieren reunirse con él: sentarse y hablar de distintas cosas». Un protocolo que no se ha seguido en el caso del presidente saliente, Enrique Peña Nieto, con quien Trump no se ha reunido, aunque sí conversado telefónicamente, desde que accediera a la Casa Blanca en enero de 2017. Postura similar a la de Peña Nieto La victoria del candidato del izquierdista Movimiento Regeneración Nacional (Morena) no parece que vaya a afectar a la postura que México venía manteniendo respecto a la política migratoria de Donald Trump. Al igual que el resto de candidatos mexicanos, López Obrador ha apoyado al todavía presidente Peña Nieto en su rechazo tajante a la promesa de Trump de blindar la frontera. Donde tanto Trump como López Obrador han coincidido es en sus críticas al TLCAN, también en la necesidad de mejorar las condiciones laborales en México. De momento, López Obrador ha asegurado que seguirá apoyando al actual equipo negociador «para que se pueda firmar el acuerdo y se logre una buena negociación en beneficio de México». Hasta ahora, el camino hacia el acuerdo está siendo torpedeado por la imposición de nuevos aranceles de Estados Unidos a Canadá y México, a los que ambos países han respondido ya con la imposición de nuevos gravámenes a la entrada de diferentes productos estadounidenses.
02-07-2018 | Fuente: abc.es
Maduro y Trump felicitan a López Obrador, nuevo presidente de México
Mandatarios de varios países han manifestado su alegría ante la victoria electoral de Andrés Manuel López Ob rador, el nuevo presidente de México tras las elecciones celebradas este domingo. El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, le ha felicitado por su éxito afirmando que se trata de un triunfo de «la verdad por encima de la mentira». Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también le ha enviado este mensaje: «Felicidades a Andrés Manuel López Obrador por convertirse en el próximo presidente de México. Estoy deseando trabajar con él. ¡Aún hay mucho que hacer en beneficio de ambos, Estados Unidos y México!». Congratulations to Andres Manuel Lopez Obrador on becoming the next President of Mexico. I look very much forward to working with him. There is much to be done that will benefit both the United States and Mexico!? Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 2 de julio de 2018Felicito al hermano pueblo mexicano y a su presidente electo, @lopezobrador_. Que se abran las anchas alamedas de soberanía y amistad de nuestros pueblos. Con él triunfa la verdad por encima de la mentira y se renueva la esperanza de la Patria Grande.? Nicolás Maduro (@NicolasMaduro) 2 de julio de 2018«Con él triunfa la verdad por encima de la mentira y se renueva la esperanza de la Patria Grande», añadió Maduro en su cuenta de Twitter tras conocerse la victoria de López Obrador. Tras felicitar «al hermano pueblo mexicano y a su presidente electo, @lopezobrador_», el mandatario exclamó: «Que se abran las anchas alamedas de soberanía y amistad de nuestros pueblos». En cuanto a Trump, su mensaje es significativo porque la tensión entre el actual dirigente mexicano, Enrique Peña Nieto, y el mandatario estadounidense había aumentado en los últimos meses debido a la política migratoria de Washington, que tiene intención de construir un muro en la frontera sur para frenar el narcotráfico y el flujo migratorio desde México y Centroamérica.
02-07-2018 | Fuente: abc.es
López Obrador gana las elecciones presidenciales de México
El líder izquierdista Andrés Manuel López Obrador, del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), declaró este domingo su victoria como presidente de México y agradeció a sus oponentes que hayan reconocido su triunfo electoral. «Expreso mi respeto a quienes votaron por otros candidatos y a partidos, y lo mismo manifiesto para los tres candidatos a la Presidencia de la República de las distintas organizaciones que el día de hoy han reconocido nuestro triunfo y victoria», dijo López Obrador en un mensaje. Desde el Hotel Hilton, en el centro histórico de la capital, afirmó que este es un «día histórico», después de que el Instituto Nacional Electoral (INE) le atribuyera más del 50% de los sufragios en el llamado «conteo rápido», efectuado sobre una muestra de 7.700 actas de votación. «Llamo a todos los mexicanos a la reconciliación y a poner por encima de los intereses personales, por legítimos que sean, el interés superior», apuntó López Obrador, que asumirá la Presidencia el próximo 1 de diciembre. Aseguró que su proyecto de nación buscará establecer una «auténtica democracia» y los cambios «serán profundos». Asimismo, indicó que habrá libertad intelectual y empresarial, y aseveró que habrá disciplina fiscal y financiera. Todo ello con el fin de «erradicar» la corrupción, uno de los principales problemas que corroe al país. Finalmente, aseguró que su gobierno representará a «ricos y pobres», a mexicanos de todas las corrientes intelectuales y de todas las preferencias sexuales. De acuerdo con la muestra de 7.700 actas de votación elaborada por el órgano electoral, López Obrador obtuvo entre el 53% y el 53,8% de los votos, según anunció en un mensaje el presidente del INE, Lorenzo Córdova. En segundo lugar quedó Ricardo Anaya, del conservador Partido Acción Nacional con alrededor del 22% de los sufragios, seguido de José Antonio Meade, del oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI) con cerca del 16%, y el independiente Jaime Rodríguez, el Bronco, con el 5,5%. Los sondeos a pie de urna ya daban una holgada victoria de López Obrador, lo que motivó que sus oponentes reconocieran la derrota en estos comicios poco después del cierre de urnas. Trump felicita a López Obrador por su triunfo El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha felicitado este domingo al candidato izquierdista a la Presidencia de México, Andrés Manuel López Obrador, que se habría hecho con la victoria, según los resultados preliminares, y ha asegurado que aún hay mucho que hacer por ambos países. «Felicidades a Andrés Manuel López Obrador por convertirse en el próximo presidente de México. Estoy deseando trabajar con él. ¡Aún hay mucho que hacer en beneficio de ambos, Estados Unidos y México!», ha manifestado el magnate neoyorquino en su cuenta de Twitter. La tensión entre el actual dirigente mexicano, Enrique Peña Nieto, y Trump había aumentado en los últimos meses debido la política migratoria de la Administración estadounidense, que tiene intención de construir un muro en la frontera sur para frenar el narcotráfico y el flujo migratorio desde México y Centroamérica.
01-07-2018 | Fuente: abc.es
El enigma Andrés Manuel López Obrador: ¿un chavista o un socialista moderado?
¿Un chavista o un socialista moderado? Este es el gran enigma que rodea a Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el que era gran favorito para ganar las elecciones que tuvieron lugar ayer, como finalmente sucedió este domingo 1 de julio en México. El veterano político tabasqueño, de 64 años, concurre por tercera vez a unos comicios tras perder en 2006 contra Felipe Calderón, por apenas 250.000 votos de diferencia, y en 2012 contra Enrique Peña Nieto. «La tercera es la vencida», ha repetido constantemente durante la campaña un político que, de acuerdo con varias encuestas, obtendrá más de un 50% de los votos, un pronóstico que si se cumple convertirá a Obrador en el presidente de México hasta el 2024. Con esta amplia ventaja, López Obrador acude a los comicios liderando la extraña coalición «Juntos Haremos Historia», formada por los partidos de izquierda Morena y el Partido del Trabajo (PT), junto con el conservador Encuentro Social. Mientras que Morena y el PT son partidos progresistas y socialistas, centrados sobre todo en reclamar una mayor repartición de la riqueza en un país donde la mitad de la población es pobre, Encuentro Social es una agrupación evangélica conservadora cuya prioridad es combatir el aborto o el matrimonio entre personas del mismo sexo, una curiosa mezcla de ideologías que generan una gran incógnita alrededor del rumbo que tomará la probable presidencia de AMLO. Y es que el ambiguo discurso que ha mantenido a lo largo de toda la campaña electoral provoca un sentimiento encontrado a la hora de analizar la profundidad de los cambios que «El Peje», como le apodan, implementará en México. De hecho, el candidato ha hablado durante la campaña de que su objetivo es materializar la cuarta transformación de México, después de la independencia de España en 1821, la aprobación de las Leyes de Reforma entre 1855-1863 y la Revolución Mexicana de 1910. Su gran objetivo, con esta cuarta transformación, es poner fin a la corrupción y acabar con los gobiernos de centro derecha del PRI y del PAN que han gobernado México durante más de 80 años. «Quiero ser como Benito Juárez, como Francisco Madero y como el general Lázaro Cárdenas», ha dicho una y otra vez López Obrador, una retórica con la que emana unos aires de grandilocuencia al compararse con tres figuras históricas de México. Juárez aprobó las Leyes de Reforma para separar Iglesia y estado, Madero fue uno de los líderes de la Revolución Mexicana y Lázaro Cárdenas el presidente que en los años 30 nacionalizó la industria del petróleo, por lo que expropió los activos de las compañías extranjeras para crear Pemex, la compañía estatal que monopolizó el sector hasta 2013. Precisamente las claves para descifrar el enigma López Obrador es ver qué hará, primero, con la reforma energética de 2013, legislación que permitió de nuevo la inversión extranjera en el sector petróleo pero que AMLO amenaza con echar abajo. Y, segundo, aclarar si el desarrollo del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México se llevará acabo, una megaobra de 117.000 millones de pesos (unos 5.000 millones de euros) que AMLO ha calificado de innecesaria, costosa y plagada de corrupción. El futuro de estos dos proyectos será esencial para decantar la balanza entre aquellos que lo definen como un socialista moderado y los otros que lo ven como la versión mexicana de Hugo Chávez.
1
...