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Noticias de enfermedades infecciosas

01-12-2020 | Fuente: abc.es
Dimite el asesor de Trump que cuestionó el uso de las mascarillas y la distancia social contra el Covid-19
El neuroradiólogo Scott Atlas, uno de los asesores de la Casa Blanca sobre el nuevo coronavirus y conocido por sus polémicas opiniones que lograron influir en la estrategia del presidente de EE.UU., Donald Trump, dimitió este lunes de su cargo. Atlas dimitió con una carta que difundió en su cuenta de Twitter la misma semana en la que se agotaba su contrato de 130 días en el Gobierno. El neuroradiálogo, sin experiencia previa en políticas de salud pública ni enfermedades infecciosas, llegó a la Casa Blanca de la mano del yerno y asesor de Trump, Jared Kushner, y se incorporó al grupo de trabajo contra el coronavirus junto a los doctores Anthony Faucy o Deborah Brix. Atlas promovió tesis como la rápida reapertura de escuelas y puestos de trabajo, así como que las autoridades sanitarias no debían preocuparse por las infecciones entre gente joven o sana. El médico chocó con sus colegas en el grupo de trabajo y con otros asesores en la Casa Blanca, pero sus tesis llamaron la atención de Trump, que lo convirtió en su asesor de referencia. Algunas de las ideas de Atlas que Trump abrazó sin fundamento científico fueron que la pandemia estaba a punto de terminar en Estados Unidos o que habría una vacuna disponible antes de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre. También cuestionaba la eficacia de las mascarillas o del distanciamiento social para combatir la expansión del virus. A mediados de octubre, poco antes de los comicios, Twitter le eliminó un mensaje que decía: «Funcionan las máscaras: NO». Una desgracia para Trump Según un exfuncionario de la Casa Blanca consultado por el diario The Washington Post, Atlas «fue lo peor que le pasó a Trump en 2020 desde una perspectiva de personal». Atlas, que en las últimas semanas perdió el protagonismo que había ganado y estaba apartado del grupo de trabajo, deja sus funciones con la pandemia desatada en Estados Unidos, con más de 13,5 millones de casos confirmados y más de 268.000 muertos. En su carta de despedida, sin embargo, Atlas defendió las tesis que durante meses guiaron la estrategia de la Casa Blanca y Trump. «Quizás más que nada, mi consejo siempre se centró en minimizar todos los daños de la pandemia como de las políticas estructurales mismas, especialmente para la clase trabajadora y los pobres», apuntó el neuroradiólogo. «Aunque algunos -agregó Atlas- pueden estar en desacuerdo con esas recomendaciones, es el libre intercambio de ideas lo que conduce a las verdades científicas, que son la base misma de una sociedad civilizada».
11-11-2020 | Fuente: abc.es
Trump opta por una política de tierra quemada antes de su marcha en enero
Estos días, un ruido inusual rodea la Casa Blanca. Los jardineros están levantado la mayoría del césped, para cambiarlo antes de que caiga el frío glacial del invierno washingtoniano. Ante la reja, unas grúas traen y llevan maderas, sillas y barras de metal, montando gradas para la toma de posesión del 20 de enero. A poco más de dos kilómetros, ante la cúpula del Capitolio, los obreros arman ya las plataformas ante las cuales el nuevo presidente jurará el cargo el 20 de enero. La gran maquinaria del relevo democrático sigue en marcha, sin detenerse, a pesar de que el actual inquilino de esa misma Casa Blanca se niega a admitir la derrota, y ha optado por una política de tierra quemada. No hay institución a la que Donald Trump no le esté exigiendo una lealtad ciega estos días. Ayer, el jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, dijo en una rueda de prensa desde el mismo departamento de Estado, normalmente ajeno al politiqueo de Washington, que está convencido de que pronto habrá «una transición sin problemas a una segunda Administración Trump». No sólo es que Trump se haya negado a firmar los documentos necesarios para facilitar el traspaso de poderes y se haya negado a facilitarle los recursos necesarios para ello al equipo demócrata, es que ha movilizado a la fiscalía para defender sus denuncias de fraude, que aparte avanzan sus propios abogados en los tribunales de los estados más disputados. El mismísimo fiscal general, William Barr, envió el lunes una misiva a los fiscales que dependen de él para que se tomen en serio las denuncias de fraude «que sean creíbles» y las investiguen. Se trata de un movimiento sin precedentes por parte del máximo responsable del ministerio de Justicia. La decisión ha provocado una profunda aprensión entre muchos funcionarios que ven cómo el actual presidente se resiste a admitir la derrota. Uno de ellos incluso dimitió el lunes en señal de protesta. Se trata de Richard Pilger, que era responsable de la división que investiga los delitos electorales dentro del ministerio de Justicia y que al marcharse envió un correo electrónico a sus compañeros denunciando que lo que estaba presenciando era algo tremendamente inusual. Mientras sus abogados siguen presentando demandas y recurriendo los fallos en su contra en los estados que le han dado la victoria a Biden, el presidente sigue sin tener agenda de gobierno desde el día de las elecciones. Sólo se ha dejado ver para proclamar su victoria dos veces en dos discursos sin preguntas, y para jugar a golf en Virginia sábado y domingo. Sus más fieles defensores en el Capitolio y en el Partido Republicano le han recomendado que se presente a las elecciones en 2024. Amenaza demócrata Paralelamente, el presidente ha iniciado una purga en su gobierno con el despido, el lunes, de su secretario de Defensa. Su familia y más cercanos asesores le recomiendan que siga depurando cargos a los que no se considera lo suficientemente leales, como el director del FBI, Christopher Wray, la directora de la CIA, Gina Haspel, o el doctor Anthony Fauci, experto en enfermedades infecciosas y miembros más destacado del gabinete de crisis contra el coronavirus. El tapón que bloquea el acceso de los demócratas a los fondos y más recursos necesarios para una transición ordenada es Emily Murphy, directora de Servicios Generales, que se ha negado a firmar los documentos necesarios. Los demócratas, airados por esta insólita demora, han advertido de que la denunciarán si les sigue dando largas, según dijo el lunes en una llamada telefónica con la prensa un miembro del equipo de transición de Biden. A estas alturas, en un año de elecciones normal, el presidente saliente o perdedor ya habría invitado a quien le va a suceder a la Casa Blanca, para un cordial cara a cara. Así ocurrió hace cuatro años, cuando Trump visitó Washington por invitación de Barack Obama dos días después de haberse proclamado ganador. Pero Trump sigue enrocado, pidiendo fondos a sus partidarios para pagar su defensa, y proclamando en las reses sociales su victoria, en contra de toda evidencia. «¡Ganaremos!», dijo ayer. Le están siguiendo los líderes republicanos, con cierta incomodidad. Sólo cuatro senadores han felicitado a Biden, los más díscolos, pero su líder en el Capitolio, Mitch McConnell, se mantuvo en sus trece de que hay que contar todos los votos «para asegurarse de que no hay fraude». Todos estos políticos conservadores temen ahora que los Trump retengan las riendas del partido y comiencen una purga en su partido tras acabar la que tienen abierta en la Casa Blanca.
09-11-2020 | Fuente: abc.es
Trump despide por Twitter a su ministro de Defensa
Sin admitir su derrota en las elecciones, y en medio de una batalla legal para invalidar los resultados de estas, Donald Trump ha iniciado una purga en su gobierno que comienza con el jefe del Pentágono, Mark Esper, quien se une al club de quienes han sido despedidos por medio de la red social Twitter. Es poco común que un presidente haga cambios tan drásticos a poco más de dos meses de tener que abandonar el cargo, pero Trump no reconoce los resultados de los comicios del martes, y se está comportando como si hubiera ganado. Pocos cargos hay tan importantes en una administración como el de Secretario de Defensa, y ahora lo ocupará alguien en funciones hasta la toma de posesión del nuevo presidente, el 20 de enero, con dos frentes de guerra abiertos y un repliegue en marcha en Irak y Afganistán. «Mark Esper ha sido despedido. Quisiera agradecerle sus servicios», dijo el presidente este lunes en un mensaje en la red social Twitter en el que además anunció a su sustituto, Christopher C. Miller, que hasta ahora era director del Centro Nacional Antiterrorista. El presidente Trump ha recordado en su mensaje en Twitter que Miller «fue confirmado, de forma unánime, en el Senado». Esa Cámara Alta debe aprobar todos los nombramientos ministeriales del presidente. Las tensiones entre Trump y su ministro de Defensa han ido en aumento desde el verano, cuando el presidente movilizó al ejército para hacer frente a la protesta racial. En público, Esper llegó a decir que no le parecía adecuado activar la ley contra insurrecciones que hubiera permitido un despliegue militar de envergadura en todo el país, ante la protesta racial tras la muerte del hombre de raza negra George Floyd bajo custodia policial. El presidente lleva semanas sopesando una purga a gran escala en el gobierno, que afectaría, según lo que han publicado varios medios estadounidenses, a los jefes del Pentágono y de la CIA, entre otros. También llegó a bromear el presidente en sus últimos mítines con el despido del doctor Anthony Fauci, quien coordina el departamento de enfermedades infecciosas del Instituto Nacional de Salud, y que ha sido parte central de su gabinete de crisis frente al coronavirus. La cadena NBC publicó la semana pasada, antes de que Joe Biden se proclamara ganador, que Esper había preparado una carta de dimisión, ante la posibilidad de ser despedido. El secretario marcó distancias con Trump después de que las fuerzas armadas se desplegaran en la capital para ahogar los disturbios y saqueos de la protesta racial. Esper acompañó a Trump a hacerse un foto en una iglesia cerca de la Casa Blanca después de que la policía desalojara las calles aledañas con antidisturbios, granadas aturdidoras y gas pimienta.
29-10-2020 | Fuente: abc.es
Italia se dirige al confinamiento general mientras continúan las protestas
Italia sigue el camino de Francia y Alemania y se encamina hacia un confinamiento en todo el país, seguramente dentro de dos semanas. Se trataría de un cierre general «ligero», con suspensión de casi todas las actividades no esenciales, pero con las escuelas abiertas y movimientos limitados para ir a trabajar o por necesidades esenciales. En algún caso, como la región de Apulia, su presidente Michele Emiliano ha decidido cerrar ya las escuelas. De momento, el primer ministro, Giuseppe Conte, por presión de los presidentes de algunas regiones y de los sectores más golpeados por la crisis, se toma tiempo, un par de semanas, para comprobar la eficacia de sus últimas medidas restrictivas, que entraron en vigor el pasado lunes, con cierre a las seis de la tarde de las actividades no indispensables, entre ellas bares y restaurantes. No obstante, Conte reconoce que la situación es grave porque el país ha entrado en el «escenario de tipo 3», lo que supone estar en alto riesgo. Incluso el coordinador jefe del Comité científico que asesora al Gobierno, el profesor Agostino Meozzo, advierte que si no desciende la curva epidémica dentro de 15 días, se deberá decretar el confinamiento. Igualmente, el jefe del departamento de enfermedades infecciosas del hospital Luigi Sacco de Milán, afirma que «el confinamiento se realizará, solo falta por saber cuándo entrará en vigor». Algunos medios adelantan que podría iniciarse el próximo 9 de noviembre. Los comerciantes de Nápoles han solicitado que se comience cuanto antes el confinamiento para intentar salvar la campaña de ventas durante las fiestas navideñas. Hospitales desbordados La urgencia viene determinada porque el número de contagios se está haciendo casi exponencial y en algunas regiones, como Campania, Lombardía, Liguria, Umbría, Piamonte y Lazio los hospitales están al borde del colapso o se aproximan a la saturación. Piamonte ha solicitado incluso al ejército, dada su organización y medios, montar hospitales de campaña. En la práctica, esta situación significa que al menos media Italia se encontraría ya en el «escenario de tipo 4», es decir, en zona roja, según los límites fijados por el Instituto Superior de Sanidad. De ahí que el epidemiólogo Martin Blachier, fundador de Public Health Expertise, se muestre convencido de que el confinamiento sea la única solución. Blachier explica, en una entrevista a «La Repubblica», que «el virus estalló repentinamente, no entendemos cómo pudo haber sucedido; nuestra hipótesis es que la llegada del frío es un factor decisivo en el aumento de infecciones». El ascenso de la curva epidémica parece imparable: El miércoles se registraron 24.991 nuevos infectados (21.994 el martes). Se trata de un récord, con el mayor número de test realizados hasta ahora: casi 199.000 en un día. Se agrava también el balance de muertos, con 205 fallecidos en las últimas veinticuatro horas. La situación se hace preocupante sobre todo en Lombardía, donde se han registrado en solo 24 horas 7.558 nuevos positivos (5.035 el martes). Inquietan al Gobierno muy especialmente Nápoles y Milán. El ministro de Salud, Roberto Speranza, ha escrito a los alcaldes de ambas capitales para advertirles que sus ciudades están en observación, porque «las infecciones han crecido demasiado rápido y ya están fuera de la posibilidad de control». Es una forma de indicarles que el confinamiento se hace inevitable. Manifestaciones con violencia La emergencia sanitaria se refleja en el desbordamiento que se percibe ya en algunos hospitales, mientras la emergencia económica se traslada a la calle, con manifestaciones que se extienden diariamente por todo el país, en protesta por las medidas restrictivas del Gobierno y en petición de ayudas. Ayer, 10.000 pequeños empresarios de la restauración y trabajadores se manifestaron en toda Italia, siguiendo la convocatoria de las asociaciones del sector (Fipe-Confcommercio), con un lema común: «Estamos por los suelos». Lo reflejaron simbólicamente: Para hacer visible su mensaje colocaron por tierra los manteles de sus mesas de bares y restaurantes, y sobre ellos pusieron las copas, platos y cubiertos. El líder de la Liga, Matteo Salvini, se acercó a mostrar su solidaridad y recibió insultos de algunos manifestantes. La mayoría de las legítimas manifestaciones son un ejemplo de civismo. Marcan así distancia de las violentas protestas que se suceden en los últimos días por parte de neofascistas, grupos de anarquistas, muchos ultras y extremistas de izquierda y de derechas. El Gobierno se ha mostrado dispuesto a dialogar con las asociaciones de los sectores más afectados por la crisis, pero ha pedido que se aísle a los violentos cuyas protestas con enfrentamientos con la policía, lanzando petardos y otros explosivos, están creando tensión en muchas ciudades. Anoche se registraron violentos incidentes en Palermo, Bari y Génova. La ministra del Interior, Luciana Lamorgese, ha advertido que «la estabilidad social del país» está en riesgo: «Paralelamente a las protestas ciudadanas ? destacó Lamorgese - hemos sido testigos de episodios indescriptibles de violencia y guerrilla urbana. Fueron episodios que encontraron solo un pretexto ocasional en el descontento, por sujetos que nada tienen que ver con los sectores afectados por las medidas gubernamentales».
26-10-2020 | Fuente: abc.es
Mark Meadows, la mano derecha de Trump: «No vamos a controlar la pandemia»
El jefe de Gabinete de Donald Trump, Mark Meadows, aseguró ayer sobre la gestión de la crisis del Covid-19 que «no vamos a controlar la pandemia». Lo dijo en una entrevista en CNN, donde añadió que «lo que vamos a controlar es el hecho de que tengamos acceso a vacuna, terapias y otro tipo de mitigación». La declaración de Meadows refleja la posición que ha tomado la campaña de Trump sobre las precauciones ante el Covid y la propia experiencia del presidente de EE.UU. con la enfermedad. Trump ha organizado mítines multitudinarios desde finales de agosto, en los que no se exige mascarilla ni distancia social, apenas se le ha visto con la protección facial y no la ha impuesto en la Casa Blanca. El propio presidente se contagió el mes pasado y fue hospitalizado durante tres días, en los que fue tratado con dos medicamentos experimentales, además de remdesivir, el único fármaco aprobado hasta el momento contra el virus. Sin embargo, las palabras de Meadows son un regalo para la campaña de Joe Biden, que va por delante en las encuestas, aunque con muy poca diferencia en varios estados clave. Llegaban a nueve días de la elección presidencial, con el Covid como una de las principales preocupaciones de los estadounidenses y en medio de un nuevo repunte de casos, con el que este fin de semana se ha batido el récord de contagios diarios, con más de 85.000. En ese contexto, ayudan a compensar el salvavidas que Biden lanzó a Trump en el debate del pasado jueves, cuando respondió con un «sí» a la pregunta de si cerraría la industria del petróleo. Biden después aclaró que se refería a eliminar los subsidios, pero el patinazo será utilizado en su contra en estados clave muy dependientes del sector energético, como Texas y, sobre todo, Pensilvania. «Esto no fue un resbalón de Meadows», reaccionó Biden en un comunicado. «Es un reconocimiento sincero de lo que ha sido la estrategia del presidente Trump desde el principio de esta crisis: mostrar la bandera blanca de la derrota y confiar en que, ignorándolo, el virus simplemente desaparecería». La declaración de Meadows se producía el mismo día en el que se conocía el positivo de Marc Short, jefe de Gabinete del vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, y de varios de sus ayudantes. Pence, sin embargo, no hará cuarentena y seguirá con sus apariciones de campaña. Ayer tenía previsto un mitin por la noche en Carolina del Norte, después de haber estado en Florida en la víspera. La permanencia de Pence en campaña se debe a que es un «trabajador esencial». La vacuna Pese al aumento significativo de casos, Trump aseguró ayer en un mitin en New Hampshire que el país «está superando» la crisis y puso énfasis, en la línea de Meadows, en la obtención de una vacuna «que va a ser distribuida rápido». «Eso acabará con la pandemia de forma rápida, aunque está acabando en cualquier caso», dijo, contra lo que muestran los números y contra la opinión de los expertos, que no sitúan un acceso generalizado a la vacuna hasta mediados del año que viene. «Queremos que vuelva la vida normal», dijo ante los vítores de sus seguidores. Sobre la vacuna, Anthony Fauci, la autoridad médica en enfermedades infecciosas en EE.UU., aseguró ayer en una entrevista en la BBC que los resultados sobre la seguridad y efectividad de la vacuna llegarán «a finales de noviembre o principios de diciembre». Aclaró que la vacunación de una «parte sustancial de la población» que permita un «impacto significativo» en la pandemia no será posible hasta el segundo o tercer trimestre del año que viene.
22-10-2020 | Fuente: abc.es
Conte afirma en la Cámara que «la situación en Italia es muy crítica»
«La situación hoy en Italia es muy crítica, pero es diversa a la de marzo», ha dicho hoy en la Cámara de diputados el primer ministro, Giuseppe Conte, quien se ha mostrado dispuesto a imponer nuevas medidas restrictivas. Los expertos consideran que se hace muy necesario adoptar con urgencia nuevas reglas porque la difusión del coronavirus en Italia está fuera de control en algunos territorios. El miércoles hubo 15.199 nuevos contagios, récord positivos en un día, y 127 muertos; los infectados se han triplicado en 10 días. La situación se ha agravado de tal forma que se han quedado superadas las últimas medidas restrictivas aprobadas el domingo por el Gobierno Conte. Dos regiones, Lombardía y Campania, han decidido imponer toques de queda a partir de las 23.00 hasta las 5.00. Otras se disponen a hacer lo mismo. En Cerdeña y Lazio el toque de queda será desde la medianoche. En algunos lugares la situación se ha vuelto especialmente crítica, como son los casos de Nápoles y Milán. Roma podría encontrarse en la misma situación, al igual que Piamonte y algunas zonas de la región de Liguria. La capital lombarda parece haberse convertido en el centro de la epidemia. «Es una situación extrañamente similar a la de marzo», ha dicho el profesor Massimo Galli, director del departamento de enfermedades infecciosas del hospital Luigi Sacco de Milán. «Es un hecho que se ha perdido el control de la situación a la vista del número de pacientes que vemos cada día ?añade Massimo Galli-. Tenemos brotes generalizados y el problema es que ahora tenemos dificultades para contenerlos». Cierres drásticos Giuseppe Conte ha explicado en la Cámara de que el objetivo es «identificar el punto de equilibrio que, además de asegurar la protección más intensa de la salud, implique el menor sacrificio posible de los demás derechos fundamentales también implicados». Conte ha definido la colaboración entre instituciones como «indispensable para superar este desafío». Según diversos medios italianos, entre las nuevas medidas restrictivas que el Gobierno podría adoptar, si no se detiene el rápido ascenso de la curva epidemiológica, figura el cierre de actividades consideradas como «no imprescindibles» y la prohibición de circular entre regiones. Campania ha restringido ya el circular entre sus provincias, salvo por necesidades urgentes sanitarias, de trabajo o de servicios. El Ejecutivo pretende actuar de forma «gradual», con medidas diferenciadas por áreas, para mantener abiertas las actividades productivas y las escuelas. Pero se podría llevar a medidas drásticas en todo el país si se acentúa aún más la alarma. El gobierno ha indicado un umbral más allá del cual serían necesarios cierres drásticos: 2.300 personas en cuidados intensivos.
06-10-2020 | Fuente: elmundo.es
Un concierto piloto de más de 1.000 personas en la Sala Apolo evaluará la eficacia de los test rápidos
La Fundación Lucha contra el Sida y las Enfermedades Infecciosas realizará un estudio clínico de cribaje antes del concierto y seguimiento de los asistentes para determinar si los test de antígenos pueden ser una herramienta segura en eventos con gran afluencia 
05-09-2020 | Fuente: abc.es
La lección del caso Berlusconi sobre el coronavirus: los jóvenes infectan a ancianos
El caso Berlusconi está demostrando que ahora son los jóvenes, sobre todo a la vuelta de sus vacaciones, los que infectan a los ancianos. Lo confirman los expertos, como el profesor Massimo Galli, 69 años, jefe del departamento de enfermedades infecciosas en el hospital Sacco de Milán: ?Lo vemos en las unidades de cuidados intensivos, que comienzan a llenarse. Berlusconi es un anciano un poco particular. Tal vez el virus alguien lo haya llevado a la casa. Aparte de la sincera esperanza de que se recupere rápidamente, por supuesto, es un ejemplo de una persona mayor alcanzada por el virus?. Está claro que el coronavirus es despiadado, que no respeta leyes, lugares y personas. El caso Berlusconi explica claramente algo que todos los medios italianos están poniendo en evidencia: El virus es hoy, aparentemente, menos dañino porque está infectando a más jóvenes, a las personas que, tras el confinamiento, han reanudado la vida social y durante las vacaciones han llenado playas, bares y discotecas hasta que estas se cerraron. Pero los ancianos ahora encuentran a los hijos y nietos, a los que abrazan tras las vacaciones. Hacía tiempo que Silvio Berlusconi (84) no abría telediarios ni los periódicos le dedicaban portadas y muchas páginas como ahora, para hablar del exprimer ministro como ?un paciente con riesgo por el coronavirus, con inicios de neumonía bilateral?. Hasta su exmujer, Veronica Lario (64), después de 12 años de durísimo enfrentamiento por su divorcio, a través de sus respectivos abogados en los tribunales de justicia, ha roto ese silencio para mandar un mensaje a su exmarido: ?Estoy entristecida y también un poco preocupada, pero el escenario clínico parece bastante reconfortante; mis hijos me han tranquilizado, me dicen que tenga calma?. Un mensaje que demuestra que sus años de convivencia con tres hijos, Bárbara (36), Eleonora (34) y Luigi (31), es un pedazo de vida muy importante que no se puede olvidar. Tensión entre las hijas A Verónica Lario le preocupa y le duele la sospecha, extendida en los medios de comunicación, que Silvio Berlusconi haya sido contagiado por Luigi o Bárbara. Esta lo ha desmentido categóricamente. Pero cierta pelea ha surgido entre las hijas, cuyas relaciones no siempre fueron armoniosas. La primogénita del exprimer ministro, Marina (54), su preferida, se ha mostrado furiosa, porque ?alguno ha tenido un comportamiento irresponsable?. Ella aisló al padre, junto a su novia la diputada de Forza Italia, Marta Fascina (30) en su villa de la Costa Azul, en el sureste francés, durante los meses del confinamiento. Ahora está irritada, porque, según ella, "si bien no se puede decir con seguridad quién lo ha infectado, en la villa de Cerdeña se han tenido comportamientos irresponsables, con personas que entraban y salían sin problemas, tal vez después de asistir a fiestas??. Ha sido muy comentado que en Costa Esmeralda circuló con intensidad el virus, porque no hubo cautela, convirtiéndose en el principal foco del Covid en Italia durante el verano. Berlusconi ignoró las alarmas. Il Mesaggero cuenta hoy que un nieto del exprimer ministro comunicó mediante un sms su enorme preocupación por un caso de contagio aparecido el 10 de agosto en Villa Certosa, la lujosa mansión del magnate en Costa Esmeralda. El clima general de distensión llevó a Berlusconi a organizar cinco días después, en Ferragosto, una gran fiesta, como en sus mejores tiempos, con un centenar de invitados, entre ellos muchas jóvenes, con gran diversión, que incluyó fuegos artificiales, pero sin ninguna cautela. El 16 de agosto llegó su hija Bárbara y con ella la baby sitter que se ocupa de sus hijos. Ambas tuvieron fiebre y dieron positivo al test de coronavirus. Una noticia terrible para Berlusconi, con graves problemas cardíacos en el pasado (en el 2015 le colocaron un marcapasos y al año siguiente, tras una grave anomalía cardíaca, fue sometido a una delicada operación de recambio de la válvula aórtica. El líder de Forza Italia se vio obligado a escapar rápidamente de su villa de Cerdeña el 19 de agosto. Luego, también su novia y un escolta dieron positivo en el test del virus. Manifestación de negacionistas Berlusconi se ha percatado ahora de la gravedad que representa la pandemia. ?Desgraciadamente, esto no es un resfriado.. Ahora que la epidemia me afecta personalmente, y no solo a mí sino también a mi familia, me doy cuenta una vez más de lo grave que es esta tragedia que nos ha sucedido. Me doy cuenta de cuántos dolores sembró en tantas familias, cuánto dolor causó a tanta gente. Pienso en los que ya no están, pienso en los que han perdido a sus seres queridos..?. Desgraciadamente, todavía hay quienes no han aprendido la lección. Esta tarde, los negacionistas del virus se manifestarán en Roma contra ?la dictadura sanitaria?, con el grito de ?no mascarillas?, ?nosotros somos el pueblo?. Detrás de la convocatoria hay una constelación de grupos, desde los llamados ?chalecos naranjas? italianos, hasta los antivacunas, pasando por el movimiento de extrema derecha Forza Nuova. Son una minoría, pero gritan y hacen mucho ruido. El presidente de la región del Lazio, Nicola Zingaretti, líder del Partido Democrárico, infectado por el virus en marzo, ha pedido en un tuit que la manifestación sea anulada: ?La manifestación es un error. Aún tenéis tiempo para cancelarla. Respetad a las víctimas, a las familias, los trabajadores sanitarios, los sacrificios de los italianos. Covid no se niega, se combate. ¡Pido a toda la política que se aleje de esta locura!?
28-07-2020 | Fuente: abc.es
Italia prorroga el estado de emergencia por el coronavirus hasta octubre
«El virus sigue circulando. La prórroga del estado de emergencia hasta octubre es inevitable. Sería incongruente suspender abruptamente la efectividad de las medidas adoptadas». Así ha comunicado el primer ministro, Giuseppe Conte, en un discurso en el Senado, la necesidad de mantener el estado de emergencia, que se decretó el 31 de enero por un periodo de seis meses. Concluye, por tanto, el 31 de julio, pero se prorroga en principio durante otros dos meses y medio, hasta el 15 de octubre. Hace días, el primer ministro Conte sugirió la idea de mantener la prórroga hasta el final de año, pero, ante las fuertes críticas de la oposición, el gobierno ha optado por reducir el periodo del estado de emergencia. Incluso algunos constitucionalistas han sido muy críticos. Es el caso del profesor Sabino Casesse, juez emérito del Tribunal Constitucional, quien ha considerado la medida como «inoportuna» e incluso «ilegítima», porque actualmente no se dan las condiciones de emergencia en el país. El profesor Casesse se muestra contrario a que con el estado de emergencia se concentren demasiados poderes en el primer ministro. Ante este tipo de objeciones, Giuseppe Conte ha replicado: «La prórroga extensión es una facultad expresamente prevista por la ley y se puede activar cuando sea necesario, incluso después de algún tiempo del evento. Esta necesidad ocurre casi siempre. Esto se demuestra por varios precedentes». Razones Varias son las razones que han inclinado al gobierno a adoptar esta polémica decisión. En Italia, se teme que los próximos meses puedan ser calientes, con aumento de conflictos sociales por la crisis económica, sin descartar una segunda ola del coronavirus. Además, media docena de regiones tendrán elecciones el 20 de septiembre, lo que agitará notablemente la política italiana. De ahí que Conte prefiera tener las manos libres para adoptar medidas urgentes mediante decretos ley. «El estado de emergencia es aún necesario ?ha destacado Conte-, constituye el requisito previo para la activación de una serie de poderes y facultades necesarios para hacer frente a situaciones de emergencia de manera efectiva y rápida». De hecho, la emergencia del coronavirus, «todavía hoy, aunque de forma contenida y circunscrita territorialmente, aún no ha agotado sus efectos», según ha reconocido Conte. El primer ministro ha justificado también su decisión por la necesidad de mantener alta la vigilancia, teniendo en cuenta lo que ocurre en países vecinos: «La situación internacional sigue siendo preocupante y lo que sucede en las naciones cercanas a nosotros requiere una cuidadosa vigilancia». Salvini, crítico Matteo Salvini ha sido especialmente crítico con la decisión del gobierno. El líder de la Liga considera inútil prorrogar el estado de emergencia. Así se lo ha expresado al jefe del Estado, Sergio Mattarella, en una conversación telefónica. Salvini le confesó su «gran desconcierto y preocupación por la medida del gobierno, en ausencia de justificaciones sanitarias y legales». En cambio, el líder del Partido Democrático, Nicola Zingaretti, ha compartido claramente la prórroga: «No es cuestión de alarmismo o dramatizar, pero el virus circula y debemos usar todas las herramientas para contenerlo y detenerlo». De momento, en Italia la circulación del virus continúa. Este martes hubo 212 nuevos contagios, frente a los 170 del lunes. También se incrementó el número de fallecidos: 11 muertos en las últimas veinticuatro horas. A pesar de que las cifras indican que el virus no ha desaparecido, existe una corriente de opinión de los llamados «negacionistas» , que se plasmó el lunes en un convenio en un aula del Senado, bajo el título «Covid-19 en Italia, entre información, ciencia y derechos». Protagonista destacado fue el líder de la Liga, Matteo Salvini, quien confesó a propósito de la mascarilla: «No la tengo y no la uso». Han salido al paso de esta campaña negacionista diversos expertos, entre ellos el profesor Massimo Galli, director de enfermedades infecciosas del hospital Sacco de Milán: «El mensaje de Salvini es inadecuado y peligroso. Las opiniones expresadas en ese convenio no tienen base científica».
20-07-2020 | Fuente: abc.es
Trump se niega a decir si aceptará el resultado de la elección: «Depende»
Donald Trump repitió ayer el libreto de su ascenso electoral de 2016 y evitó decir si aceptará el resultado de las urnas en la cita del próximo 3 de noviembre, en la que se juega su reelección como presidente de EE.UU. «Depende», dijo en una entrevista en Fox News, en un momento en el que la crisis sanitaria y económica provocada por la pandemia de Covid-19 ha provocado que su rival, el demócrata Joe Biden, despegue en las encuestas. «Creo que el voto por correo va a amañar las elecciones», repitió sobre una fórmula de voto que consideran ampliar muchos estados ante la expansión de contagios. Fue una entrevista combativa, con un periodista, Chris Wallace, que corrigió y contextualizó las afirmaciones, muchas veces falsas, del presidente. Por ejemplo, cuando le insistió en que las encuestas muestran que, por ahora, pierde frente al candidato demócrata. «No estoy perdiendo, esas encuestas son falsas. Lo fueron en 2016 y lo son más ahora», fue su respuesta. La última en aparecer es la de la cadena ABC y ?The Washington Post?, que da a Biden un 55% de los apoyos, frente al 40% de Trump, cinco puntos más que en mayo, cuando la pandemia parecía aflojar su incidencia, y trece puntos más que en marzo, cuando apenas empezaba a sentirse. Otros encuestas de los últimos días muestran una brecha similar, incluidas las de Fox News, a la que no se puede acusar de prejuicios contra el presidente. Trump, sin embargo, dijo que estaba «entre las peores» y que él ha visto sondeos que le dan ganador. Trump volvió a atacar la capacidad cognitiva de su rival electoral y dijo que Biden está «mentalmente acabado», que «no es competente para ser presidente» y que «ni siquiera sale de su sótano», en referencia al confinamiento que mantuvo a Biden durante semanas en su mansión de Delaware. Situación de la Covid-19 Wallace reacción con un sondeo de Fox los encuestados respondieron que Biden era el mejor preparado mentalmente de los dos candidatos y Trump respondió con un test cognitivo que había superado con éxito este mismo mes. El entrevistador apuntó que una de las preguntas del test tenía que ver con identificar la imagen de un elefante. «Sí, las primeras preguntas son fáciles, pero apuesto a que tú no podrías responder las cinco últimas», dijo Trump. Uno de los intercambios más duros tuvo que ver con las cifras de la pandemia, que acumula más de 3,7 millones de casos y acaba de superar el umbral de los 140.000 muertos. Trump y su Administración defienden que el repunte de las últimas semanas -con fuerte incidencia en estados como Florida, Texas y California- es porque en EE.UU. se hacen muchos test. Ante el crecimiento también del número de muertos -con una decena de estados en récord esta semana-, Trump aseguró que EE.UU. «tiene una de las menores tasas de mortalidad del mundo». «Eso no es cierto, señor», respondió Wallace, que le informó de que EE.UU. tiene la séptima mayor tasa de mortalidad por Covid-19. Trump exigió a su jefa de prensa, Kayleigh McEnany, que le entregara un gráfico que defendía su posición. El documento incluía a dos países con menor tasa de mortalidad -Brasil y Corea del Sur- pero no a otros países también con menores índices. Cuando Wallace le preguntó por el aumento actual de muertes, Trump cambió de discurso y culpó a China. Tampoco tuvo buenas palabras para los expertos médicos de la Casa Blanca: a Anthony Fauci, el experto de su Gobierno en enfermedades infecciosas, le calificó de «alarmista» y dijo que se había equivocado en varias ocasiones al principio de la crisis. Cuando la entrevista tocó temas raciales, Trump insistió en no atacar la bandera confederada, considerada un símbolo racista, pero que apoyan parte de sus bases electorales. «Cuando la gente muestra con orgullo la bandera confederada, no lo hacen por racismo», defendió. «Aman su bandera, representa al Sur».
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