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Noticias de energia

20-09-2020 | Fuente: as.com
Así es "La ciudad autosuficiente", el nuevo barrio post-COVID
Los edificios de Vicente Guallart producen su propia comida y energía, además de contar con impresoras de 3D para crear objetos de primera necesidad.
19-09-2020 | Fuente: abc.es
China enseña los dientes por la segunda visita de EE.UU. a Taiwán
Coincidiendo con una nueva visita oficial a Taiwán de un alto cargo de Estados Unidos, la segunda en solo dos meses, China lanzó ayer unas precipitadas maniobras militares en el estrecho que la separa de esta isla, cuya soberanía reclama. Con la belicosidad de la que le gusta hacer gala, Pekín despachó casi una veintena de aviones de combate para «protestar» contra el viaje del subsecretario de Estado Keith Krach, el responsable de la diplomacia estadounidense de más alto rango que recala en la isla en 41 años. El mes pasado fue el secretario de Salud, Alex Azar, el primero que abrió estas visitas oficiales que tanto enfurecen al régimen del Partido Comunista, que intenta «asfixiar» diplomáticamente a esta isla independiente «de facto». «Esta es una medida legítima y necesaria tomada en respuesta a la actual situación en el Estrecho de Taiwán y para salvaguardar la soberanía nacional y la integridad territorial», anunció ante la prensa el portavoz del Ministerio de Defensa, Ren Guoqiang, según informa el periódico «South China Morning Post». Aunque no dio detalles sobre las maniobras, el Gobierno taiwanés denunció que había detectado 18 aviones chinos en su territorio. «Dos bombarderos H-6, ocho cazas J-16, cuatro cazas J-10 y otros cuatro J-11 han cruzado la línea media del Estrecho de Taiwán y entrado en nuestra Zona de Identificación de Defensa Aérea», reveló en Twitter tras ordenar el despegue de sus propios aviones y desplegar sus sistemas de misiles para vigilar la incursión. La tensión vuelve a subir en la región con la llegada a Taipéi del subsecretario Krach, quien ayer se reunió con la presidenta Tsai Ing-wen. Como responsable de Crecimiento Económico, Energía y Medioambiente, Krach se entrevistó con funcionarios del Gobierno taiwanés y asiste hoy sábado al homenaje de despedida al expresidente Lee Teng-hui y «padre» de la democracia en la isla, fallecido el 30 de julio. Jugosas ventas de armas «Bienvenido a Taiwán. Apreciamos su llegada y la de su delegación para presentar sus respetos a nuestro querido presidente Lee. Valoramos nuestros fuertes lazos con EE.UU., igual que hizo el presidente Lee, y esperamos trabajar con ustedes para hacerlos todavía más sólidos», saludó la presidenta Tsai su visita en Twitter. Desafiando a Pekín, Trump ha reforzado las relaciones de EE.UU. con Taiwán firmando un acta para permitir estos viajes oficiales y fomentando su participación en organizaciones internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), donde China veta su entrada. Además, Washington ha firmado siete jugosas ventas de armas por valor de 13.300 millones de dólares (11.200 millones de euros). «Recientemente, EE.UU. y las autoridades del Partido Democrático Progresista (PDP) han intensificado sus relaciones y causado problemas con frecuencia. No importa si el objetivo es contrarrestar a China o elevar el estatus del PDP, pero esto es un pensamiento ingenuo que acabará en un callejón sin salida», criticó el Ministerio de Defensa. Para ello, advirtió de que el «Ejército Popular de Liberación tiene la firme voluntad, plena confianza y capacidad suficiente para impedir todas las injerencias extranjeras y actos separatistas por la independencia de Taiwán». Aunque Taiwán es un país independiente «de facto», solo lo reconocen 15 Estados del mundo y Washington cambió sus relaciones diplomáticas por China continental en 1979. Desde entonces, y debido a la «política de una sola China» que exige Pekín, ningún miembro del Gobierno estadounidense había viajado a Taiwán hasta el mes pasado, cuando su secretario de Salud, Alex Azar, abrió este tipo de visitas que ahora continúa Krach. Con el recrudecimiento de la «Nueva Guerra Fría» entre EE.UU. y China por el coronavirus, Trump ha abierto todos los frentes para recortar su desventaja ante el candidato demócrata, Joe Biden, en las elecciones de noviembre. A las disputas comerciales y tecnológicas, como el veto a Huawei y la prohibición de las populares aplicaciones TikTok y WeChat, se suma Taiwán, un escenario mucho más peligroso porque Pekín aspira a la reunificación, incluso por la fuerza si es necesario. Almuerzo en Nueva York Un almuerzo el miércoles en Nueva York ha desatado la cólera del régimen chino. El motivo es que los comensales fueron la embajadora de EE.UU. en la ONU, Kelly Craft, y el responsable de la Oficina Económica y Cultural de Taiwán en dicha ciudad, James Lee. Como Taiwán no forma parte de la ONU desde que China ocupó su asiento en 1971, Pekín veta su presencia en foros internacionales al considerar que la isla forma parte de su territorio. «Obviamente, estamos presionando para que vuelvan a la ONU o tengan un papel en la Asamblea de la Organización Mundial de la Salud (OMS). «Si EE.UU. no hace frente a China, ¿quién va a hacerlo cuando se trate no solo de Taiwán, sino de Hong Kong y otros?», declaró Craft a la agencia AP. Pekín protestó contra este almuerzo por «atentar contra la política de una sola China».
19-09-2020 | Fuente: abc.es
Latinos por Trump
Las elecciones presidenciales de 2020 se empiezan a parecer mucho a las de 2016. Un candidato antisistema, dispuesto a todo y lleno de energía que acorta las distancias con un rival poco atractivo, cuyo mensaje implícito es algo así como «después de muchos años me toca heredar la Casa Blanca». La diferencia es que Donald Trump ya no es una estrella televisiva sin experiencia de gobierno, sino uno de los presidentes que más enemigos innecesarios se ha creado. El impacto de la pandemia desmonta además cualquier previsión. Un dato importante que permitirá sin embargo anticipar un resultado ajustado es la falta de apoyo hispano suficiente hacia el candidato demócrata. El colectivo hispano o latino (según la denominación en cada costa) es muy diverso, y suma una mitad de votantes republicanos e independientes y otra de demócratas. Se distingue en conjunto por valorar mucho las oportunidades económicas, es decir, la posibilidad de progresar trabajando duro y vivir el sueño americano, algo cada vez más complicado por la disminución de la igualdad de oportunidades. Más que nunca el código postal en el que uno nace determina el éxito económico. La única variable en la que Trump está por encima de Biden en todas las encuestas es la gestión de la economía. Su condición de empresario triunfador conecta con la aspiración de ascenso profesional tan presente entre los hispanos. En 2016 Hillary Clinton consiguió el apoyo de un 66% de los miembros de este grupo mientras que las peores encuestas dan a Joe Biden el 45%. Este dato puede ser crucial, sobre todo si en Florida, uno de los Estados decisivos en la suma de delegados en el colegio electoral, gana de nuevo el candidato republicano. Kamala Harris, que completa el ticket demócrata, está resultando una figura nacional menos popular de lo esperado. Arrasa en California, pero lo importante es lo que ocurra en los ocho o nueve Estados en los que se deciden las elecciones. Otro de ellos es Texas, el segundo en población hispana. En julio los dos ancianos en liza empataban y ahora los tejanos se decantan por Trump.
13-09-2020 | Fuente: as.com
Visita sorpresa de Torrecilla: un chute de energía para La Roja
La centrocampista, que está apartada del fútbol debido a un tumor, ha querido visitar a sus compañeras en Las Rozas. Hubo una excepción de peso..
10-09-2020 | Fuente: as.com
Vicente Moreno: ?El mercado no determinará las alineaciones?
?Vamos a dejar toda nuestra energía en ganar el primer partido?, manifiesta el entrenador del Espanyol: ?Ojalá pudiéramos jugar los 42 partidos en casa?.
08-09-2020 | Fuente: abc.es
Alemania ensaya la alarma nacional
A las once en punto de la mañana del próximo jueves sonarán sirenas de alarma en toda Alemania. Para que nadie se asuste, el simulacro está siendo anunciado ya en radio, televisión y vallas publicitarias. Se trata de una prueba del sistema nacional de alarmas, que no se realizaba desde 1990, tiempos todavía de la Guerra Fría y antes de la reunificación, y que a partir de ahora volverá a tener lugar una vez al año. En sus últimas ediciones sonaban todavía las alarmas antiaéreas, que prevenían en caso de bombardeo inminente, y las que llamaban a los ciudadanos a los refugios a prueba de explosión nuclear. La tecnología de alarmas ha evolucionado significativamente desde entonces y hoy las protagonistas son aplicaciones para dispositivos móviles como NINA, a través de la que las autoridades alemanas proporcionan alertas de seguridad sobre la base de informaciones fiables. La maniobra del jueves permitirá probar la tecnología de aviso de riesgos especiales, como tormentas o accidentes químicos o incendios, pero también cortes de energía o peligros naturales como terremotos o inundaciones, aplicada también más recientemente a situaciones de amenaza terrorista. Las redes sociales han demostrado en estos contextos ser fácilmente invadidas por la desinformación y el objetivo de esta prueba es divulgar la existencia de fuentes más fidedignas a las que los ciudadanos pueden acudir en momentos de peligro o confusión, según la Oficina Federal de Protección Civil y Ayuda en Casos de Desastre con sede en Bonn. «La alarma de prueba tendrá lugar a través de aplicaciones de advertencia, radio, televisión y redes sociales», explica su director, Christoph Unger, al tiempo que añade que «no se trata solo de sirenas, sino de los más sofisticados sistemas de alerta que podrán someterse a pruebas técnicas». «Se ha demostrado que, en situaciones de crisis, las personas recurren principalmente a lo que saben y a lo que ya han aprendido y entrenado», explica Unger. Su experiencia se basa en las olas de calor de 2018 y 2019, ataques terroristas como los de Halle o Hanau, y actualmente la pandemia de coronavirus: «Estos eventos nos han demostrado la importancia de sistemas de alerta eficientes y con información real. Con un día al año de prueba, no solamente detectaremos potenciales fallos o ángulos ciegos en el sistema de alarma, sino que además la población será adiestrada en comportamientos valiosos en situación de crisis». Habrá dos sonidos de sirena. El primero para advertir y otro más para dar el visto bueno. Este segundo aviso, que significa «todo despejado» se escuchará alrededor de las 11:20 a.m. Los tonos de la sirena serán diferentes en uno y otro caso. El primero será un aullido de un minuto que sube y baja y el segundo será un tono continuo, también de un minuto de duración.
06-09-2020 | Fuente: abc.es
Putin aprovecha la crisis política en Bielorrusia para intentar su anexión
Las protestas que se repiten cada día en Bielorrusia , las de cada domingo, como ayer, son las más multitudinarias, en demanda de que Alexánder Lukashenko acceda a la repetición de las elecciones y cese la violencia, no sólo no constituyen un obstáculo para los planes que tiene el presidente ruso, Vladimir Putin, de engullir el país vecino, sino que los facilita en la medida en que debilitan al dictador bielorruso. Lukashenko, el promotor inicial de la unión ruso-bielorrusa, terminó dándole la espalda a Moscú, hasta el punto de que en Rusia son muchos los que piensan que aquel proyecto no era más que una estratagema para obtener gas y petróleo baratos sin la menor intención de ceder soberanía. Ahora, sin embargo, las cosas han cambiado. El presidente bielorruso está en donde querían verle en el Kremlin, contra las cuerdas. Hasta hoy día, Lukashenko había logrado capear el malestar popular después de cada convocatoria electoral, todas ellas, salvo la de 1994, con resultados manipulados y fraudulentos. Esta vez no ha sido la primera que la gente ha salido a la calle para denunciar un pucherazo y exigir unos comicios limpios y auténticamente democráticos. Pero el dictador lograba siempre aplastar las protestas a base de represión y encarcelamientos. Ahora todavía no lo ha conseguido y las movilizaciones duran ya prácticamente un mes. En este contexto, la semana pasada la Diplomacia y el Gobierno ruso desarrollaron una actividad febril para aprovechar el momento. El miércoles se reunieron en Moscú los ministros de Exteriores ruso y bielorruso, Serguéi Lavrov y Vladimir Makéi, y, al día siguiente, viajó Minsk el jefe del Gobierno ruso, Mijaíl Mishustin, acompañado de los ministros de Energía y Finanzas, Alexánder Nóvak y Andréi Siluánov. Les recibió Lukashenko y retomaron la agenda para hacer realidad la tantas veces postergada «Unión Estatal». Se habló también de la refinanciación de los 845 millones de euros de deuda que Minsk tiene contraída con Moscú, de nuevos créditos y de los suministros de gas y petróleo. Días antes, Putin prometió enviar fuerzas policiales a Bielorrusia, si la situación se «descontrola». Pero las cosas hace muy poco era bien distintas. A principios de agosto, el dirigente bielorruso acusó a Rusia de enviar mercenarios a su país para desestabilizar la situación en la víspera electoral. Lukashenko y el predecesor de Putin, Boris Yeltsin, rubricaron pomposamente en el Kremlin, el 8 de diciembre de 1999, el acuerdo para la creación de un estado unitario, era el cuarto documento tras tres intentos anteriores que no fructificaron. Preveía la creación de una estructura confederal con una misma política económica y de defensa y con una moneda única. La firma estuvo precedida de una gran polémica por parte de quienes temían en Rusia unirse a un Estado dirigido por un déspota como Lukashenko y también por los nacionalistas bielorrusos que rechazaban volver a formar parte del «imperio ruso». La idea, una vez pactadas todas las cuestiones de índole política, jurídica y económica, era reformar la Constitución de ambos países y aprobar el documento final en sendas consultas populares. Pero el proyecto quedó inconcluso. Eso sí con algunos avances. Tomando como referente la Unión Europea, crearon un espacio económico común y eliminaron los controles fronterizos y aduaneros. Y hasta eso se desmoronó. Ya desde el año pasado Rusia vigila de nuevo su frontera con Bielorrusia. Estableció un embargo a algunos productos bielorrusos, a la carne por ejemplo. Moscú no quiso bajar el precio del petróleo y del gas a su vecino y tampoco a reestructurar su deuda. Deterioro de las relaciones Varios factores degradaron ya de antes las relaciones entre los dos países: el rechazo del presidente bielorruso a privatizar sus empresas estatales a favor de corporaciones rusas, la negativa a reconocer a Crimea como territorio ruso, el acercamiento de Minsk a Occidente y, como consecuencia de ello, la eliminación del visado para los ciudadanos de la Unión Europea y Estados Unidos en visitas cortas a Bielorrusia. El Kremlin ha acusado además repetidamente a Lukashenko de beneficiarse de las sanciones de Moscú a la UE, utilizando las ventajas de la zona de libre comercio con Rusia para convertirse en lugar de tránsito de las mercancías vetadas. Putin presionó una y otra vez a Lukashenko para ultimar de una vez la deseada «integración» de Bielorrusia. El propio presidente bielorruso denunció reiteradamente tales presiones. En diciembre de 2019, con motivo del 20 aniversario de la firma por Yeltsin y Lukashenko del documento base, el Kremlin intentó una vez más llevar a término la «unión», pero también sin lograrlo. Una nueva tentativa se produjo el pasado mes de febrero en Sochi (mar Negro) con la apertura de una nueva ronda de negociaciones. La llamaron «el momento de la verdad», pero tampoco cuajó. Lukashenko no quería perder soberanía y las relaciones con Moscú se enfriaron mucho más. Dejando entrever el miedo de Rusia a una acción expeditiva contra el país vecino, como la llevada a cabo en Ucrania, el senador ruso Andréi Klimov dijo que, en la nueva situación, «habrá que actuar con mucha cautela». Ahora Lukashenko lo ha puesto todo en bandeja. Su ansia desmedida de poder manipulando el escrutinio de las elecciones le ha llevado a una situación de máxima vulnerabilidad ante Rusia y todo indica que en Moscú la aprovecharán.
05-09-2020 | Fuente: abc.es
Post-Brexit: acuerdo o precipicio
La saga del Brexit vuelve en septiembre, con sus escenas emocionantes y giros de guión inverosímiles. En la temporada final el argumento trata sobre si todavía es posible llegar a un acuerdo comercial UE-Reino Unido y evitar una ruptura de consecuencias muy negativas, en especial para los británicos. La mayoría de los europeos continentales dan la película por vista con gesto aburrido, pero conviene prestar atención a una secuela decisiva. El 31 de diciembre termina el período transitorio. Si no hay pacto, se producirá la desconexión británica del mercado interior y la normativa europea. Los equipos negociadores han llegado hasta donde han podido y ahora esperan que sus jefes hagan su parte. Es imprescindible que dediquen tiempo a encontrar soluciones en algunas áreas donde hay importantes desacuerdos. Los temas pendientes no son menores: derechos de pesca, ayudas de estado, estándares de protección social y medioambiental y mecanismos para garantizar la aplicación del acuerdo. El primer ministro inglés está desbordado con la gestión de la pandemia. El laborismo, con un eficaz Keir Starmer al frente, iguala a los tories en las encuestas. Boris sopesa no llegar a un acuerdo con la UE, pulsar el botón de «más nacionalismo» y comprobar si sigue funcionando el discurso de orgullo patriótico que le aupó al poder. Puede culpar a la Unión y al coronavirus por partes iguales del fracaso, que presentaría como una firme negativa a renunciar a la soberanía recobrada. Pondría en marcha entonces el plan de su monje negro, Dominic Cummings, consistente en subsidiar de modo masivo sectores de la economía del futuro -inteligencia artificial, tecnología, ciencias de la vida-, sin control alguno por parte de la UE. A cambio, la cuestión escocesa se complicaría todavía más y reinaría el caos en la exportación de bienes y servicios. El partido conservador seguiría sin muchas fisuras a su líder en el alegre salto al precipicio. La doble pregunta en Bruselas es si a los 27 Estados miembros les compensa invertir más energía en el post-Brexit y, sobre todo, si aún pueden contagiar de realismo y desapasionamiento a su antiguo socio.
04-09-2020 | Fuente: abc.es
Moscú acelera el proceso de integración entre Rusia y Bielorrusia
El proceso de integración entre Rusia y Bielorrusia, que quedó postergado definitivamente a comienzos de año, se ha reanudado con nueva fuerza gracias a la debilidad del presidente Alexánder Lukashenko y a su necesidad de ayuda por parte del Kremlin. El miércoles se reunieron en Moscú los ministros de Exteriores de ambos países, Serguéi Lavrov y Vladímir Makéi, este jueves viajó a Minsk el jefe del Gobierno ruso, Mijaíl Mishustin, hoy llegará a la capital rusa el ministro de Defensa bielorruso, Víctor Jrenin, y en un horizonte próximo está prevista la visita a Moscú del propio Lukashenko para rubricar con su homólogo ruso, Vladimir Putin, los acuerdos ya en preparación. Hace tan sólo un mes el dictador bielorruso atacaba al Kremlin, a cuyos dirigentes acusó de haber enviado mercenarios a Minsk para desestabilizar el país en la víspera de las elecciones presidenciales. Ahora, Lukashenko se muestra más próximo que nunca al país vecino y exhibe disposición a retomar la agenda que rechazó de forma reiterada porque no quería convertir su país en una provincia más de los dominios de Putin. Las televisiones mostraron este jueves el comienzo de las conversaciones entre el presidente bielorruso y el primer ministro ruso mientras en la calle continuaban las protestas. El primero inició la reunión agradeciéndole la postura adoptada por Moscú en relación con la crisis surgida tras las elecciones del pasado 9 de agosto, cuyos resultados la oposición bielorrusa considera fraudulentos. Putin prometió hace una semana que enviará a Bielorrusia un contingente de fuerzas de seguridad, si las protestas se «descontrolan» y después reconoció a Lukashenko como presidente «legítimo» de Bielorrusia. Éste dijo este jueves observar «avances» decisivos en las relaciones con Rusia. Mishustin, por su parte, constató que los progresos señalados por Lukashenko se refieren al proyecto de Unión Estatal entre los dos países. Hablaron también de la refinanciación de los 845 millones de euros de deuda que Minsk tiene contraída con su vecino, de ayudas económicas, de suministros de gas y petróleo ruso a Bielorrusia y de otros muchos asuntos de índole bilateral. Por eso, Mishustin estuvo acompañado por sus ministros de Energía, Alexánder Nóvak, recuperado tras superar el coronavirus, y de Finanzas, Andréi Siluánov. Lukashenko: «Navalni no fue envenenado» Durante el encuentro, en una forzada escenificación de adhesión a Rusia, Lukashenko le dijo a Mishustin que los servicios secretos bielorrusos interceptaron una conversación entre «Varsovia y Berlín», sin revelar entre qué personas concretas, que, a su juicio, prueba que el envenenamiento del dirigente opositor ruso, Alexéi Navalni, es una «falsificación». «Hemos intervenido una conversación telefónica interesante que muestra claramente que se trata de una falsificación. No hubo ningún envenenamiento», le soltó el primer mandatario bielorruso al jefe del Ejecutivo ruso, cuyo rostro atónito no pudo ocultar la sorpresa que le causó la noticia. Coincidiendo con la visita de la delegación rusa, Lukashenko ha hecho un reajuste en la cúpula de los servicios secretos y al frente de su Consejo de Seguridad, en un intento aparente de revisar las relaciones con Kiev en el ámbito de la seguridad y reconducirlas hacia una colaboración más estrecha con Moscú. Tras su reunión del miércoles en Moscú con su homólogo bielorruso, Lavrov advirtió que Rusia «no se dejará arrebatar Bielorrusia». Según su opinión tales tentativas parten principalmente de Ucrania y de sus aliados occidentales. «Vamos responder a eso de una manera contundente», aseguró.
03-09-2020 | Fuente: abc.es
Los intereses económicos enfrían la condena de Merkel a Rusia por el caso Navalni
Angela Merkel recibió este jueves en Berlín al primer ministro sueco, Stefan Löfven, al que informó personalmente del desarrollo del caso Navalni. «Efectivamente, es necesaria una respuesta», asintió Löfven a la reivindicación de Berlín de una reacción europea conjunta. Hay algunos estados dentro de la UE que no quieren poner en peligro su relación con Rusia, como la Hungría de Viktor Orban o Eslovenia, pero la oposición alemana culpa a Merkel de estar jugando un doble juego. Fue la ONG «Cinema for Peace» la que promovió el traslado del opositor ruso Alexéi Navalni desde Omsk, en Siberia, hasta un hospital de Berlín. Pero una vez allí, el portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert, aclaró que Navalni permanecía en el país «en calidad de invitado del gobierno» y, cuando un laboratorio militar confirmó el miércoles el envenenamiento con Novichok, agente químico nervioso creado por la inteligencia rusa en los años 70, el ministro de Exteriores alemán, Heiko Maas, comenzó a remover Roma con Santiago en la UE y en la OTAN para promover un posicionamiento internacional contra el Gobierno ruso, sospechoso de haber ordenado el ataque. «Hay preguntas muy serias que Moscú tiene que responder», ha exigido Merkel en un tono desacostumbradamente beligerante. «El aparente intento de asesinato por parte de las estructuras mafiosas del Kremlin ya no solo puede preocuparnos, debe tener consecuencias reales», decía este jueves la líder del Partido Verde Katrin Göring-Eckardt, que se refería muy concretamente al gasoducto Nord Stream 2, que a lo largo del fondo de Mar Báltico evita territorios como el ucraniano y está a punto de doblar la capacidad de suministro de gas ruso a Europa, que cubre ya una tercera parte de las necesidades totales. La capacidad de la línea de 1.230 kilómetros es de 55.000 millones de metros cúbicos por año. Para el líder del FDP, Christian Lindner, está claro que «un régimen que organiza asesinatos y envenenamientos no es un socio aceptable para grandes proyectos de cooperación, ni siquiera para proyectos de oleoductos». El director de la Conferencia de Seguridad de Múnich, Wolfgang Ischinger, considera que ahora debe estar sobre la mesa todo el espectro de posibles medidas. Esto también incluye «proyectos económicos». Nord Stream 2, sin embargo, es «un punto difícil», reconoce, «porque si no terminamos esa tubería, por supuesto, nos dispararíamos en la rodilla, por así decir». Merkel ha apoyado el proyecto Nord Stream 2 contra la voluntad de numerosos socios europeos y lo ha defendido contra los EE.UU., que a finales de 2019 impuso incluso sanciones a las empresas que participan en su construcción, intentando evitar la finalización del oleoducto. A mediados de julio, el Gobierno de EE.UU. amenazó con nuevas sanciones, argumentando que Alemania y Europa dependerían de la energía de Moscú. Trump mete cizaña Alemania «arrojaría miles de millones» a Putin, ha criticado recientemente Trump, que preferiría exportar su propio gas licuado a los precios más altos posibles. Curiosamente, el hombre de Putin en Alemania, el que ha estado cuidando de los 12.000 millones de inversiones que hay en juego, no es otro que el socialdemócrata Gerhard Schröder, a quien Merkel disputó la Cancillería en 2005 tras dos legislaturas en el Gobierno alemán. Cinco grupos europeos (Wintershall, Uniper, OMV, Engie y Royal Dutch Shell) contribuyeron cada uno con 950 millones de euros. El resto fue financiado por el gigante energético ruso Gazprom, que también es propietario al 100% de Nord Stream 2 AG. «Rusia practica una política inhumana y de desprecio, necesitamos una respuesta dura que Putin comprenda», criticó Norbert Röttgen, presidente del a Comisión de Exteriores del Bundestag y uno de los candidatos a suceder a Merkel al frente de los conservadores alemanes, «la asociación entre Alemania y Rusia ha sido solamente un sueño y ha durado demasiado». El Nord Stream 2 ha sobrevivido a la anexión de Crimea, al asesinato en el centro de Berlín de un exiliado checheno de un tiro, a manos de la inteligencia rusa y a la influencia de Putin sobre líderes como el presidente turco Erdogan, las actuaciones rusas en Libia y Siria, gracias a la intensa actividad de lobbies rusos en Alemania. «Permitir ahora que sea finalizado el gasoducto sería la confirmación al máximo nivel de que no solo aceptamos su política, sino que incluso la recompensamos», advirtió Röttgen. «Ha dejado de repetir la frase de que hay que seguir hablando con Móscú. Está claro que Merkel busca un acuerdo europeo para sancionar a Rusia», analiza Ariane Reimers, experta de la televisión pública alemana ARD. Pero el diario de Múnich Süddeutsche Zeitung ha afirmado en su editorial que «Alemania no puede mantener una ficción» buscando sanciones a Rusia mientras considera a este país uno de sus principales socios económicos. Frankfurter Algemeine Zeitung ha sugerido incluso que, si no hay decisiones europeas, Alemania debe actuar de forma bilateral.
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