Infortelecom

Noticias de emmanuel macron

09-12-2019 | Fuente: abc.es
El líder izquierdista francés Mélenchon, condenado a una pena suspendida de tres meses de cárcel
Jean-Luc Mélenchon, líder del partido izquierdista La Francia Insumisa, ha sido condenado este lunes por un tribunal francés a una pena suspendida de tres meses de cárcel y a una multa de 8.000 euros en relación con los hechos ocurridos en octubre de 2018 durante el registro de la sede de su partido. El tribunal correccional de Bobigny, en los alrededores de París, ha declarado a Mélenchon culpable de «actos de intimidación hacia una magistrado y un depositario de la autoridades pública, rebelión y provocación», según informa el diario «Le Parisien». Durante el registro, el político izquierdista que fue candidato a la Presidencia en las últimas elecciones, se interpuso y empujó a un magistrado, al tiempo que gritaba a los policías y gendarmes presentes en el registro: «Yo soy la República». En su defensa, Mélenchon ha negado que intentara emplear violencia física y ha asegurado que lo que buscaba era estar presente en el registro por presunta financiación irregular de su partido. Tras conocerse el fallo este lunes, ha denunciado que se trata de un «juicio político». Asimismo, ha asegurado que se trata de «un culebrón judicial» en su contra detrás del que estaría, según él, el presidente, Emmanuel Macron. «Estoy en plena batalla contra el Gobierno para hacerle abolir su ley de jubilación y eso es lo que me interesa ahora», ha añadido Mélenchon, en declaraciones recogidas por la cadena BFMTV, en medio de los paros y las protestas en Francia precisamente por esta medida.
09-12-2019 | Fuente: abc.es
Putin y Zelenski se reúnen hoy por fin en París para hablar del conflicto en Donbass
Después de casi cinco años desde que se celebró la última reunión a alto nivel del Cuarteto de Normandía (Alemania, Francia, Rusia y Ucrania), los líderes de estos cuatro países, Angela Merkel, Emmanuel Macron, Vladímir Putin y Volodímir Zelenski, vuelven a encontrarse para hablar del conflicto en Donbass. Entonces fue en Minsk, el 11 y 12 de febrero de 2015, cuando se firmaron los acuerdos de Paz, ahora en París. En estos cuatro años y 10 meses transcurridos desde la Cumbre de Minsk no se ha avanzado prácticamente nada hacia la paz o muy poco. Los únicos progresos palpables se han producido en las últimas semanas: un intercambio de prisioneros incompleto en septiembre y luego en noviembre la devolución a Ucrania de los tres buques apresados por fuerzas rusas el 25 de noviembre de 2018 en el estrecho de Kercch y un tímido repliegue de fuerzas por ambas partes en la línea de frente. De ahí que todas las esperanzas estén ahora puestas en la cumbre de hoy en la capital francesa. Hay dos factores que han posibilitado que el Cuarteto de Normandía, cuyo nombre se debe a que fue en ésa región francesa en donde mantuvieron el primer encuentro, el 6 de junio de 2014, con motivo del 70 aniversario del desembarco aliado, se reúna otra vez ahora. La primera el cambio en la cúpula ucraniana, con la llegada al poder en mayo de Zelenski en sustitución de Petró Poroshenko, y la segunda el deseo declarado de Macron de que se resuelva el conflicto en el este de Ucrania y la Unión Europea normalice las relaciones con Moscú. Se va a producir además el primer cara a cara entre Putin y Zelenski, lo que para muchos es ya un avance independientemente de los resultados que arroje la cumbre. Pero las posiciones de partida de Rusia y Ucrania no van a poner la cosas fáciles. Regiones rebeldes El secretario del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa de Ucrania (SNBO), Alexéi Danílov, ha dicho que Zelenski pretende conseguir hoy en París un compromiso de Putin de que Ucrania recuperará pronto las regiones rebeldes de Donetsk y Lugansk, el control de la frontera con Rusia y la puesta en libertad de todos los ucranianos presos hoy día en las mazmorras de los separatistas, en Crimea y en las cárceles rusas. También el desarme total de la milicias separatistas. Cumplidos tales requisitos, Kiev posibilitará la celebración de unas elecciones en los dos enclaves secesionistas, a los que, según los acuerdos de Minsk, habrá que conceder un régimen autonómico. Moscú, por su parte, según palabras pronunciadas por el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, durante un reciente viaje a Kirguistán, mantiene una postura que no augura un gran entendimiento en París. Para empezar, Lavrov reiteró el axioma desplegado sin cesar por el Kremlin desde que, en abril de 2014, comenzó la guerra en el este de Ucrania, a saber, «Rusia no es parte en el conflicto, no está implicada», argumento que rechazan tanto Ucrania como Francia, Alemania, el resto de los países de la UE y EE.UU. «Deben hablar directamente con los dirigentes de Donetsk y Lugansk para acabar con el conflicto», exigencia también inadmisible para Kiev mientras no haya primero unas elecciones en los dos enclaves verdaderamente democráticas y bajo supervisión internacional Rusia ha defendido siempre que la guerra en Donbass, que según la ONU ha causado ya 13.000 muertos, es interna, civil, no una «agresión» de Rusia a Ucrania como consideran en Kiev. Ello pese a las múltiples evidencias de que las milicias separatistas reciben de Moscú dinero, armas y «voluntarios» salidos de las filas del Ejército ruso. Este posicionamiento lleva, según también explicó el jefe de la diplomacia rusa, a que las autoridades ucranianas «deben hablar directamente con los dirigentes de Donetsk y Lugansk para acabar con el conflicto», exigencia también inadmisible para Kiev mientras no haya primero unas elecciones en los dos enclaves verdaderamente democráticas y bajo supervisión internacional. Lavrov, sin embargo, antepone los comicios a una devolución del territorio y del control de la frontera y tampoco prevé que para ello las milicias separatistas tengan que deponer las armas. Putin, por otro lado, ha venido descartando una revisión de los acuerdos de Minsk como a veces ha sugerido Zelenski. En cualquier caso, el presidente ucraniano está sometido a una fuerte presión de la élite de su país y de parte de la ciudadanía. Ayer en Kiev tuvo lugar una manifestación en la Plaza del Maidán de varios miles de personas para advertir a Zelenski que «no claudique» en París ante Putin. El acto fue convocado por el ex presidente Poroshenko y la ex primera ministra, Julia Timoshenko, pero acudieron también militantes del partido ultranacionalista Svoboda. El solo hecho de hacer referencia a la posibilidad de admitir la fórmula propuesta en su día por Frank-Walter Steinmeier, antiguo jefe de la diplomacia germana y actual presidente del país, provocó concentraciones de protestas en Kiev hace unas semanas. Steinmeier propone celebrar elecciones en las dos regiones rebeldes bajo la observación de la OSCE y con arreglo a la legislación ucraniana. Si los comicios discurren sin incidentes y dentro del respeto a las normas democráticas, Kiev deberá concederles un régimen autonómico. Después, deberá culminarse la desmilitarización de Donbass y devolver a Ucrania el control de la frontera entre Rusia y los dos enclaves soberanistas. Poroshenko exige que primero se devuelvan los territorios, se depongan las armas, control de la frontera y finalmente elecciones. La autonomía ya se verá si se concede. Cualquier otra cosa, a su juicio, sería una «capitulación».
09-12-2019 | Fuente: abc.es
Francia sigue a medio gas hasta la decisiva jornada del miércoles
Francia estuvo el fin de semana al ralentí, víctima de la prueba de fuerza entre Emmanuel Macron y los sindicatos del transporte público, que siguen exigiendo que el presidente retire pura y simplemente su proyecto de reforma del sistema nacional de pensiones, que no será desvelado hasta el miércoles. Durante el fin de semana, los trenes de toda Francia, el funcionamiento de metro y los autobuses, en París, estuvieron muy perturbados. Este lunes, solo se espera el funcionamiento de uno de cada cinco trenes en todo el territorio nacional. En París, varias líneas de metro estarán cerradas y el resto funcionará de manera relativamente aleatoria. Los sindicatos del transporte público y los ferroviarios han convocado una nueva jornada de huelgas y manifestaciones mañana martes, presentada como «advertencia» contra el Gobierno de Emmanuel Macron, que debe presentar sus proyectos el miércoles. Los sindicatos del transporte público siguen exigiendo una retirada total y completa del proyecto que se propone crear un nuevo y único sistema nacional de pensiones, sustituyendo a los 42 sistemas actuales. Se trata de un proyecto estratégico para Francia y para la presidencia de Emmanuel Macron, que sigue diciéndose «tranquilo y determinado», ante una prueba de fuerza capital para la credibilidad nacional e internacional del jefe del Estado.
07-12-2019 | Fuente: abc.es
Macron presentará el miércoles su reforma de las pensiones
La intersindical de los transportes públicos y varios sindicatos de estudiantes han convocado una nueva jornada de huelgas y protestas el próximo martes día 10, veinticuatro horas antes que el jefe de Gobierno de Emmanuel Macron presente oficialmente su proyecto de reforma del sistema nacional de pensiones, cuyos detalles concretos se desconocen, hasta ahora. Se trata de una «novedad» relativa: los sindicatos comenzaron a organizar jornadas de huelga y manifestaciones el pasado mes de septiembre, relanzaron la contestación el pasado jueves día 6, prolongaran los transtornos del sistema nacional de ferrocarriles y todos los transportes públicos durante el fin de semana, para convocar una nueva jornada de protestas, antes siquiera de conocer el contenido definitivo de un proyecto que rechazan «en bloque». Ante esa protesta global contra sus proyectos de reforma, Macron mueve sus peones con la más extrema prudencia. El próximo lunes, el alto comisario para la reforma, Jean-Paul Delevoye (que tuvo una misión semejante entre 2002 y 2004 como ministro de Jacques Chirac), mantendrá una reunión de trabajo con los representantes de los sindicatos para «sacar las conclusiones» de un proceso de concertación que se prolonga desde hace dos años. Édouard Philippe, primer ministro, «tendrá en cuenta» tales «conclusiones» cuando presente el proyecto de reforma concreto, al fin, el miércoles. Los sindicatos esperan dar un nuevo «aldabonazo» el martes día 10 para seguir presionando, a la espera de una «retirada completa» del proyecto, o una «bajada de pantalones» significativa. Tras la jornada del jueves, ferrocarriles, transportes públicos y escuelas, seguirán sufriendo trastornos importantes todo este fin de semana. Según la SNCF (equivalente a la Renfe española), ayer se anularon el 90% de los trenes de alta velocidad y el 70% de los TER (trenes y autocares). En París habrá durante el fin de semana muchas líneas de metro cerradas y el tráfico de autobuses estará muy perturbado. La reforma del sistema nacional de pensiones es el gran proyecto político presidencial: sustituir los 42 sistemas nacionales de pensiones, muy distintos, por un sistema único, con un calendario que debiera prolongarse durante los próximos cinco, diez, quince años. Está prevista la posibilidad de negociar muchos puntos concretos del proyecto en los próximos meses, antes de redactarse un proyecto de ley por ahora inexistente. Los sindicatos esperan a humillar a Macron, «obligándolo» a «olvidar» su proyecto. El jefe del Estado se juega su presidencia y buena parte de su futuro político en esta prueba de fuerza. Macron se dice «sereno y determinado», confiando realizar su reforma «sin brutalidad, con serenidad». Veremos.
05-12-2019 | Fuente: abc.es
El vandalismo y la violencia irrumpen en la huelga general de hoy en Francia
La jornada de huelgas y manifestaciones contra la reforma del sistema nacional de pensiones ha confirmado una revuelta profunda e inflamable contra Emmanuel Macron, cuya personalidad «altiva» y «elitista» funciona como una bomba de relojería contra su política. A primera hora de la tarde, de 200.00 a 300.000 personas se habían manifestado en toda Francia, cuando los transportes públicos (trenes, metro, autobuses) estaban muy profundamente perturbados. Cuando la gran manifestación de París comenzaba a desfilar, los estallidos de violencia callejera «mancharon» la protesta sindical con el incendio de vehículos, acompañados del vandalismo incontrolado y la actuación «enérgica» de los anti disturbios, con cargas de gases lacrimógenos y cañones de agua, en los alrededores de la parisina Plaza de la República. En su origen último, la jornada de huelgas y protestas había sido convocada para intentar frenar o paralizar la reforma del sistema nacional de pensiones. A primera hora de la tarde, la personalidad del presidente de la República había «eclipsado» ese inmenso problema pendiente. Retomando las imágenes que lanzaron, hace un año, las distintas familias de «chalecos amarillos», de extrema izquierda y extrema derecha, los manifestantes de París y varias capitales de provincias han vuelto a presentar a Emmanuel Macron «disfrazado» de Luis XVI, de «monarca absoluto», de «aristócrata»? condenado a una guillotina virtual. Desde hace un año, desde el estallido de la crisis de los «chalecos amarillos», esa visión simbólica de Emmanuel Macron está muy presente en todas las manifestaciones de protesta. En alguna ocasión, «chalecos amarillos» de extrema derecha, han llegado a imaginar una «ejecución simbólica» del presidente en una guillotina de papel. Tras la «gracieta», se trata de un rechazo de fondo inflamable e imprevisible. Ante la jornada de protestas y manifestaciones, el presidente de la República dice estar «sereno» y «determinado». Sindicatos y manifestantes desean prolongar la prueba de fuerza «indefinidamente». Proceso negociador Los sindicatos convocaron la huelga de jornadas y manifestaciones para protestar contra el proyecto de reforma del sistema nacional de pensiones. Esa es la protesta «básica». Agricultores, médicos, enfermeras, policías, estudiantes, «chalecos amarillos» (de extrema izquierda y extrema derecha) participan «a su aire» en las protestas, «perturbadas» por grupúsculos radicales y violentos (los ?black bock?) partidarios del vandalismo puro y duro. Macron ha prometido un «proceso negociador». Pero los sindicatos se sienten «reforzados» por la jornada de manifestaciones y protestas. Macron dice «no cederé«. Los sindicatos afirman «estamos dispuestos a continuar».
05-12-2019 | Fuente: abc.es
El vandalismo y la violencia irrumpen en la huelga por la reforma de las pensiones en Francia
La jornada de huelgas y manifestaciones contra la reforma del sistema nacional de pensiones ha confirmado una revuelta profunda e inflamable contra Emmanuel Macron, cuya personalidad «altiva» y «elitista» funciona como una bomba de relojería contra su política. A primera hora de la tarde, 450.000 personas se habían manifestado en toda Francia, cuando los transportes públicos (trenes, metro, autobuses) estaban muy profundamente perturbados. Cuando la gran manifestación de París comenzaba a desfilar, los estallidos de violencia callejera «mancharon» la protesta sindical con el incendio de vehículos, acompañados del vandalismo incontrolado y la actuación «enérgica» de los anti disturbios, con cargas de gases lacrimógenos y cañones de agua, en los alrededores de la parisina Plaza de la República. En su origen último, la jornada de huelgas y protestas había sido convocada para intentar frenar o paralizar la reforma del sistema nacional de pensiones. A primera hora de la tarde, la personalidad del presidente de la República había «eclipsado» ese inmenso problema pendiente. Retomando las imágenes que lanzaron, hace un año, las distintas familias de «chalecos amarillos», de extrema izquierda y extrema derecha, los manifestantes de París y varias capitales de provincias han vuelto a presentar a Emmanuel Macron «disfrazado» de Luis XVI, de «monarca absoluto», de «aristócrata»? condenado a una guillotina virtual. Desde hace un año, desde el estallido de la crisis de los «chalecos amarillos», esa visión simbólica de Emmanuel Macron está muy presente en todas las manifestaciones de protesta. En alguna ocasión, «chalecos amarillos» de extrema derecha, han llegado a imaginar una «ejecución simbólica» del presidente en una guillotina de papel. Tras la «gracieta», se trata de un rechazo de fondo inflamable e imprevisible. Ante la jornada de protestas y manifestaciones, el presidente de la República dice estar «sereno» y «determinado». Sindicatos y manifestantes desean prolongar la prueba de fuerza «indefinidamente». Proceso negociador Los sindicatos convocaron la huelga de jornadas y manifestaciones para protestar contra el proyecto de reforma del sistema nacional de pensiones. Esa es la protesta «básica». Agricultores, médicos, enfermeras, policías, estudiantes, «chalecos amarillos» (de extrema izquierda y extrema derecha) participan «a su aire» en las protestas, «perturbadas» por grupúsculos radicales y violentos (los ?black bock?) partidarios del vandalismo puro y duro. Macron ha prometido un «proceso negociador». Pero los sindicatos se sienten «reforzados» por la jornada de manifestaciones y protestas. Macron dice «no cederé«. Los sindicatos afirman «estamos dispuestos a continuar».
05-12-2019 | Fuente: elpais.com
La huelga general en Francia por la reforma de las pensiones, en imágenes
El país vive este jueves una jornada de paro contra la medidas impulsada por el presidente Emmanuel Macron, que afecta a diversos servicios, incluyendo los trenes, aviones, escuelas y hospitales
05-12-2019 | Fuente: abc.es
Jornada negra para Francia, inquieta, con París amenazada de bloqueos por la huelga
Jornada negra para Francia, inquieta, con París amenazada de bloqueos, durante una jornada prorrogable de huelgas, manifestaciones, protestas, movilización social y policial, una encrucijada para la presidencia de Emmanuel Macron, entre los proyectos de reforma y el riesgo de parálisis. Los sindicatos han convocado 245 manifestaciones en toda Francia. Y espera «gran movilización». Protestan contra el proyecto de reforma del sistema nacional de pensiones, que ha sido el «talón de Aquiles» de todos los presidentes de Francia, desde hace cuarenta años. Según la SNCF (Société nationale des chemins de fer français, equivalente a la RENFE española), el 90% de los trenes de alta velocidad y el 8 % de los trenes serán «anulados». Según las compañías del transporte público, en París y provincias, el tráfico del metro y los autobuses se verá «extremadamente perturbado». Según el ministerio de Educación, el 55% de los maestros y profesores harán huelga en toda Francia. En París, el 78% de las escuelas e institutos estarán cerrados. Ese es el rotro amable y convencional de la jornada de huelgas y manifestaciones. El ministerio del Interior dice temer «explosiones» y «tensiones» de muy diversa naturaleza, provocadas, quizá, por grupúsculos extremistas (chalecos amarillos, «nuit debut», «black bock», entre otros). Entre 6.000 y 8.000 policías, gendarmes y CRS (Compañías Republicanas de Seguridad, anti disturbios) están «en pie de guerra» (preventiva) de última hora de la tarde / noche de ayer, con el fin de «sofocar» con rapidez cualquier amenaza de tensión. Médicos, enfermeras, personal hospitalario, abogados y otras profesiones liberales, participarán de manera muy diversa en las manifestaciones sindicales, o con «acciones» propias. Los sindicatos de estudiantes se sumarán a muchas manifestaciones, con una participación «libre». ¿Cuál es el «sentido» de esta jornada de protestas y manifestaciones? El punto capital es la protesta global contra el proyecto de reforma del sistema nacional de pensiones. A esa «bomba» se suman un rosario de protestas particulares, gremiales. Los sindicatos amenazan con «prolongar indefinidamente» la protesta, a la manera de la gran crisis nacional del invierno 1995, cuando Francia estuvo parcialmente paralizada, durante varias semanas, por razones muy similares. Emmanuel Macron y su Gobierno temen una imprevisible «convergencia» de conflictos, esperando que la crisis se «diluya» los próximos días. En cualquier caso, esta jornada parece llamada a ser una encrucijada para la presidencia macroniana: Si los sindicatos «triunfasen» sería el «fin» del reformismo proyectado por Macron, devaluando todas sus ambiciones europeas. Si el presidente consigue sacar adelante su proyecto, Francia comenzaría a cambiar (¿?) una de las matrices de su «estructura» burocrática nacional. Vaya usted a saber.
05-12-2019 | Fuente: abc.es
Trump llama «falso» a Trudeau tras el vídeo donde se burla de él con Macron y Johnson
Las relaciones entre Justin Trudeau y Donald Trump vuelven a convertirse en un dolor de cabeza para las autoridades de Canadá tras los cotilleos y supuestas burlas del primer ministro canadiense durante la cumbre de la OTAN y la respuesta del presidente estadounidense. El último sobresalto en las relaciones entre los dos socios y vecinos se inició con la publicación de un vídeo en el que Trudeau aparece conversando con el primer ministro británico, Boris Johnson; el presidente francés, Emmanuel Macron, y la Princesa Ana, hija de la reina Isabel II, durante una recepción en el palacio de Buckingham, en Londres, en honor a los participantes en la cumbre de la OTAN. En el vídeo difundido, aunque el presidente estadounidense no es mencionado expresamente, Trudeau parece cotillear y burlarse de la duración de las ruedas de prensa de Trump y de que con ello incluso deja «boquiabierto» a su propio equipo, entre las sonrisas de sus interlocutores. En una rueda de prensa al finalizar la cumbre de la OTAN, Trudeau reconoció que la conversación era en efecto sobre Trump y sobre «una conferencia de prensa no programada» antes de su reunión con él. Trudeau intentó quitar importancia al incidente al matizar las palabras recogidas en el vídeo y señaló que se referían al anuncio de Trump de que la próxima cumbre del G7 se llevará a cabo en Camp David. Sin embargo, el presidente de Estados Unidos ha reaccionado de manera airada a este episodio, calificando al mandatario canadiense de «falso». De hecho, Trump canceló una rueda de prensa, afirmando: «Nos volvemos directamente. Creo que ya hemos hecho varias ruedas de prensa». <blockquote class="twitter-tweet"><p lang="en" dir="ltr">.<a href="https://twitter.com/JustinTrudeau?ref_src=twsrc%5Etfw">@JustinTrudeau</a>, <a href="https://twitter.com/EmmanuelMacron?ref_src=twsrc%5Etfw">@EmmanuelMacron</a>, <a href="https://twitter.com/BorisJohnson?ref_src=twsrc%5Etfw">@BorisJohnson</a> and other VIPs shared a few words at a Buckingham Palace reception Tuesday. No one mentions <a href="https://twitter.com/realDonaldTrump?ref_src=twsrc%5Etfw">@realDonaldTrump</a> by name, but they seem to be discussing his lengthy impromptu press conferences from earlier in the day. (Video: Host Pool) <a href="https://t.co/dVgj48rpOP">pic.twitter.com/dVgj48rpOP</a></p>&mdash; Power &amp; Politics (@PnPCBC) <a href="https://twitter.com/PnPCBC/status/1202008162997538817?ref_src=twsrc%5Etfw">December 3, 2019</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> Trump añadió que el cotilleo de Trudeau ante otros líderes europeos quizás era fruto de las críticas que le lanzó a la cara y en público sobre el incumplimiento canadiense de destinar un 2 % del PIB del país a la OTAN. Lo que está claro es que Canadá tiene que andarse con pies de plomo con Trump, ya que desde que el empresario llegó a la Casa Blanca, la relación especial entre Ottawa y Washington no es tan fluida como ha sido durante décadas. Por ejemplo, Trump ha utilizado aranceles al acero y al aluminio canadienses como forma de presión en las negociaciones del nuevo tratado de libre comercio de Norteamérica, en el que también participa México, conocido como T-MEC. Esos aranceles, que provocaron que Canadá tomara represalias comerciales contra Estados Unidos por valor de 16.000 millones de dólares, sólo fueron retirados en mayo de este año, meses después de que los tres países llegarán a un acuerdo para la firma del T-MEC. Y a pesar de las buenas relaciones entre Trudeau y Trump, el presidente estadounidense no tuvo problemas para insultar al primer ministro de Canadá al final de la Cumbre del G7 celebrada en junio de 2018 en Quebec y retirar su firma del comunicado conjunto en represalia. Y todo porque Trudeau se atrevió a decir en su conferencia de prensa que Canadá no se dejaría «avasallar» por Estados Unidos y que consideraba «insultantes» los aranceles impuestos por Washington al acero y aluminio canadienses. Esta vez, en Ottawa se teme que Trump tome represalias contra Canadá por las supuestas burlas de Trudeau.
05-12-2019 | Fuente: abc.es
Vivimos un escenario internacional con sobrada capacidad para deprimir incluso al más entusiasta globalista. Por un lado, China y Rusia se dedican a cultivar una creciente sintonía geopolítica trufada de multimillonarios intereses económicos, revisionismo compartido e incluso una mayor cooperación militar. Y a modo de contraste más bien vergonzoso, los presuntos aliados occidentales encuadrados en la OTAN se pierden en un pozo de diferencias irreconciliables. Por perder, los líderes políticos de la Alianza se han perdido hasta el respeto. La cumbre de la OTAN en Londres, al hilo del 70 aniversario de la alianza político-militar forjada por el ejemplar Tratado de Washington de 1949, ha degenerado en un crispado espectáculo de divisiones, reproches y hasta insultos. La cita londinense, pensada en un principio para restar protagonismo al troleador-en-jefe Donald Trump, ha dejado en evidencia una vez más la mentalidad de reality-show que impera en la política exterior de EE.UU. Además de las graves contradicciones que lastran al vínculo trasatlántico como parte del asediado orden liberal internacional. Cuando se especula sobre el futuro atlantista, el optimismo parece más bien incompatible con un ambicioso presidente de Francia que habla de «muerte cerebral» de la OTAN, una canciller de Alemania con evidente fecha de caducidad, un populista secesionista como primer ministro de Gran Bretaña y un presidente americano que reniega en público de la garantía de seguridad colectiva que representa el Artículo 5. Y que ni se molesta en disimular su convicción de que la Alianza funciona como la extorsión mafiosa de los Soprano: dinero a cambio de protección y el que no pague, que se atenga a las consecuencias.. El colmo de todas estas desavenencias habría sido el indiscreto corrillo durante la recepción real en el Palacio de Buckingham. Con los mandatarios del Reino Unido, Boris Johnson; Canadá, Justin Trudeau; Francia, Emmanuel Macron, y Holanda, Mark Rutte, unidos por la sobredosis de pitorreo que inspira el presidente Donald Trump. El mismo presidente que hizo campaña insistiendo en dejar de ser el hazmerreír del mundo.
1
...