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Noticias de elecciones

15-01-2021 | Fuente: abc.es
Dimite el Gobierno holandés por el escándalo en los subsidios a las familias para el cuidado de los hijos
El gobierno holandés acaba de anunciar su dimisión en pleno a raíz del escándalo en torno a los abusos administrativos en la gestión de las prestaciones sociales en el cuidado infantil. El escándalo estalló con la publicación de un informe a finales del 2020 después de una investigación parlamentaria en el que se dice que los ministros, los funcionarios, el Parlamento e incluso los jueces actuaron mal en este asunto que dejó a miles de padres sin poder defenderse cuando se les acusaba injustamente de fraude. Una abogada española, Eva González Pérez, es la que ha destapado el mayor escándalo político y administrativo de la década de gobierno de Mark Rutte: la ilegalidad institucional en la aprobación de ayudas a 20.000 padres, en su mayoría de origen extranjero, para los cuidados de sus hijos. Después de la dimisión ayer del líder del Partido Laborista (en la oposición), Lodewijk Asscher, había pocas opciones para el Gobierno de no seguir el mismo camino teniendo en cuenta que faltan dos meses para las elecciones generales. Asscher era ministro de Asuntos Sociales en el momento en el que se produjeron los hechos, cuando miles de familias desfavorecidas fueron acusadas injustamente de defraudar a la oficina de impuestos y se les ordenó devolver los beneficios, lo que provocó casos dramáticos de ruina financiera. La maquinaria administrativa aplicó con un exceso de rigor una reglamentación mal diseñada que pretendía luchar contra el fraude, pero que tuvo efectos dramáticos en muchos casos y en otros incluso se ha acusado a los funcionarios de discriminar a ciertos sectores sociales al aplicarla. El primer ministro Mark Rutte, (del VVD, liberal), prefería mantener al Gobierno en su puesto teniendo en cuenta la situación creada por la pandemia, pero otros miembros de la coalición, como Sigrid Kaag, de D66, dijeron que las «consecuencias políticas» del informe son inevitables. Los ministros permanecerán en funciones hasta las elecciones generales del 17 de marzo. Esto significa que no podrán tomar decisiones que las cámaras alta y baja del Parlamento consideren controvertidas. El informe de la comisión parlamentaria, encabezada por el diputado del CDA (democristiano) Chris van Dam, afirma que se cometió un «daño sin precedentes» a los padres acusados de defraudar al sistema de prestaciones de cuidado infantil, es decir, las subvenciones que el Gobierno concede a los padres o madres solteras para que puedan pagar una guardería o tener a alguien que cuide a los niños mientras van a trabajar. El actual ministro de Asuntos Económicos, Eric Wiebes (del partido de Rute), era entonces el viceministro de Finanzas con responsabilidad directa en la gestión de las prestaciones.
15-01-2021 | Fuente: as.com
Aplazadas las elecciones del Barça
El club solicita cobertura legal al Govern para al menos el 45% de los socios que no podrían votar por el confinamiento municipal.
15-01-2021 | Fuente: abc.es
La economía alemana prefiere a Merz como recambio de Merkel
Lo último que dijo ayer Friedrich Merz, antes de arrancar hoy el congreso de la CDU en el que aspira a ser votado presidente de los conservadores alemanes, fue que subir los impuestos a los que más ganan, como quieren los socialdemócratas, es el «impuesto de la envidia». «Por una parte, el ministro de Finanzas tiene dinero para todos los proyectos. Por otro lado quiere un nuevo impuesto, el impuesto de la envidia, sobre los más altos ingresos. Eso no encaja», aseguró. Además lo soltó en Twitter, con lo que las redes sociales volvieron a incendiarse, calentando un congreso que se presenta ya complicado de por sí, debido al empate virtual entre los candidatos a suceder a Angela Merkel al frente del partido. Merz, enemigo histórico de Merkel en el interior del partido, llega proponiendo que «inmediatamente después de la crisis tenemos que aplicar rebajas, porque las cargas fiscales y arancelarias son excesivas. Su discurso es el preferido por la economía alemana y cuenta con el apoyo del DAX 30 y el Mittelstand alemán, esa tupida red de medianas empresas que soportan la mayor economía de la zona euro. Los otros dos candidatos, que podrían en cualquier momento reunir sus fuerzas por afinidad, comparten un talante menos incendiario, más moderado y fiel al estilo Merkel. Norbert Röttgen, con perfil claramente de Exteriores, y Armin Laschet, presidente regional de Renania del Norte-Westfalia, el Bundesland más poblado del país, son los preferidos de la política y de la directiva del partido, por su experiencia en la gestión y por su previsibilidad. Entre los dos bloques parece haber un empate que tendrá que deshacerse en este congreso. Laschet cuenta con el respaldo de la delegación más poderosa, Merz encandila mejor a las bases. Y la cuestión tendrá que resolverse en un congreso virtual, puesto que la pandemia ya ha obligado a cancelar dos veces la opción presencial y el tiempo apremia. Esta nueva modalidad de congreso, con otro paralelo en las redes sociales y sin los tradicionales pasillos, puede dar lugar a sorpresas. El partido deja abierta la puerta a que no sea el presidente de la CDU que salga de este congreso el que necesariamente se presente a las elecciones generales del 26 de septiembre. Eso abre a su vez la posibilidad de que los dos partidos hermanos, CDU y CSU, decidan presentar un candidato bávaro, que sería Markus Söder, presidente de Baviera y que está cosechando en la gestión de la pandemia bastante más reconocimiento que Laschet. Soder, el mejor colocado En las calles de Múnich se ven numerosas pintadas que sugieren a Söder como mejor candidato electoral, y su discurso, como invitado al congreso, es uno de los más esperados. Ni Merz, ni Röttgen, ni Laschet están entre los políticos mejor valorados del país. Ese puesto lo sigue ocupando Merkel, seguida por el ministro de Sanidad, Jens Spahn, que por momentos llega a superarla, y por Markus Söder. Si gana Merz la votación, se aferrará a la idea de ser también el candidato electoral. Si ganan Laschet y Rötgen, se espera de ellos que cedan la candidatura electoral a alguien con más posibilidades de victoria, que podría ser Spahn, que realizó varias llamadas de tanteo durante las vacaciones navideñas, o Söder, aunque es muy difícil que un bávaro llegue a la Cancillería de Berlín.
15-01-2021 | Fuente: as.com
Las elecciones del Barça, en el limbo
El confinamiento municipal compromete la votación del día 24 y la necesidad inmediata de definir la política del club.
15-01-2021 | Fuente: marca.com
Día clave para las elecciones al Barça
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15-01-2021 | Fuente: abc.es
Cuándo y cómo será la investidura de Biden como presidente de Estados Unidos
La investidura de Joe Biden como 46º presidente de Estados Unidos se presenta como una de las ceremonias de toma de posesión más atípicas que se recuerdan en la reciente historia del país norteamericano. Con un impresionante dispositivo de seguridad tras el asalto al Capitolio por seguidores de Donald Trump del pasado 6 de enero y la aprobación de un segundo impeachment en la Cámara de Representantes contra el presidente saliente, la ausencia del propio mandatario que deja el poder y una drástica reducción en el número de asistentes como consecuencia de la pandemia, el acto presentará en esta ocasión un aspecto muy diferente al del evento multitudinario con que tradicionalmente se oficializa la inauguración del mandato. Juramento del nuevo mandatario El ritual, en esencia, será el mismo. El presidente del Tribunal Supremo, John G. Roberts, tomará juramento del cargo a Biden, que empleará la formula establecida: «Yo solemnemente juro que ejerceré fielmente el cargo de Presidente de los Estados Unidos y, con lo mejor de mi capacidad, preservaré, protegeré y defenderé la Constitución de los Estados Unidos». A continuación, pronunciará su discurso inaugural. La nueva vicepresidenta, Kamala Harris, tomará posesión de su cargo con un juramento similar. También se repetirá el lugar de la ceremonia: la balconada de la fachada oeste del Capitolio, frente a la explanada del National Mall y los monumentos a George Washington y Abraham Lincoln. Precisamente esa parte de la sede del Congreso se vio invadida por los partidarios de Trump el pasado 6 de enero, tras la arenga del presidente en la que animó a no reconocer el resultado de las elecciones de noviembre. Joe Biden ofrece unas declaraciones desde Wilmington (Delaware) - Reuters No obstante, la celebración del acto de investidura en la fachada oeste es relativamente reciente. La jura se realizó allí por primera vez en 1981, con la inauguración del primer mandato de Ronald Reagan. Hasta entonces la mayoría se llevaron a cabo en el pórtico de la parte este. Debido a la pandemia de coronavirus, que ha costado la vida ya a cerca de 400.000 personas en EE.UU., ha obligado a reducir al mínimo la asistencia al acto, que en otras ocasiones contaba con miles de asistentes, y se ha pedido al público que se quede en su casa. Aunque Biden pasará revisa a las tropas, como es tradicional, la organización quiere evitar el desfile que suelen hacer los nuevos presidentes hasta la Casa Blanca por la avenida Pensilvania entre miles de personas, de manera que esta vez habrá una suerte de «desfile virtual» por todo el país. Ausencia de Trump Quien no estará en el acto, según anunció él mismo, será Donald Trump. «A todos los que han preguntado, no iré a la Inauguración el 20 de enero», dio a conocer a través de Twitter. Esa ausencia rompe una tradición en el traspaso de poderes en EE.UU., ya que solo tres presidentes, todos ellos en el siglo XIX, no estuvieron presentes en la toma de posesión de sus respectivos sucesores: John Adams (1801), su hijo John Quincy Adams (1829) y Andrew Johnson (1869). Para evitar que puedan producirse nuevos incidentes, Washington estará blindado con entre 15.000 y 20.000 miembros de la Guardia Nacional, reforzando el dispositivo de seguridad que el 6 de enero, durante el asalto al Capitolio, se vio desbordado. Este miércoles, cuando se debatía el impeachment a Trump, se pudo ver a muchos de ellos descansando en el interior del edificio mientras los diputados acudían al salón de plenos. Enmienda constitucional Antiguamente, cuando las comunicaciones en un país tan extenso como Estados Unidos eran mucho más difíciles que ahora, la inauguración del mandato tenía lugar en marzo, lo que suponía que el presidente saliente se mantenía en funciones durante cuatro meses. Pero para acortar ese tiempo, conocido como el periodo de «lame duck» o «pato cojo», se incorporó en 1933 una nueva enmienda a la Constitución, la número 20, que establece que el fin del mandato del presidente saliente y el comienzo del nuevo tenga lugar el 20 de enero del año siguiente a las elecciones. Reza así: «Los mandatos del Presidente y el Vicepresidente terminarán al mediodía del día 20 de enero, y los mandatos de senadores y representantes al mediodía del día 3 de enero, de los años en los cuales estos mandatos habrían terminado si este artículo no hubiera sido ratificado, y los mandatos de sus sucesores comenzarán entonces». Cuando el día 20 de enero coincide que es domingo, la ceremonia pública de la investidura se traslada al lunes 21. Desde 1933 esto ha sucedido en tres ocasiones, con Dwight Eisenhower en 1957, Reagan en 1985 y Barack Obama en 2012. En esta ocasión, puesto que cae en miércoles, la investidura de Biden será en torno a las 12.00 del 20 de enero de 2021.
15-01-2021 | Fuente: abc.es
Liz Cheney, la Margaret Thatcher de EE.UU.
El 6 de enero por la mañana, la diputada republicana Liz Cheney estaba en el Capitolio, donde se disponía a votar para validar los resultados de las elecciones presidenciales de noviembre, en contra del criterio mayoritario de su partido, entregado de pleno a las denuncias de fraude del presidente Donald Trump. De pronto, la diputada de Wyoming recibió una llamada de su padre, Dick Cheney, que fue vicepresidente con George W. Bush. «Te está atacando otra vez», le dijo, según reveló después la propia diputada en varias entrevistas. Cheney (Madison, 1966) inmediatamente buscó en redes sociales qué era lo que había dicho esta vez el presidente de ella, un episodio más en un largo serial de desencuentros. Halló que Trump,.. Ver Más
15-01-2021 | Fuente: abc.es
Biden se desmarca de su partido y no participa del juicio político a Trump
El presidente electo de Estados Unidos no quiere que el juicio político a su predecesor interfiera en la confirmación de su gabinete y en las urgentes medidas que debe aprobar para capear la pandemia de coronavirus y la crisis económica derivada. Por eso Joe Biden no ha tenido nada que ver en el «impeachment» y ha instado a los diputados de su partido a que se centren en el día de mañana, en facilitar el entendimiento y dejar al país preparado ante los graves desafíos con los que ahora debe lidiar. Según dijo Biden en un comunicado tras que prosperara el impeachment: «Espero que los líderes del Senado encuentren una manera de proseguir con sus responsabilidades constitucionales en el juicio político mientras también trabaja en otros asuntos urgentes de esta nación». Era una forma de decir que hay otras prioridades que van más allá de reprobar a Trump incluso más allá del día de su abandono del poder. Plan para la pandemia Por eso, mientras el Senado decide la fecha en la que debe comenzar el juicio político a Trump, que puede desencadenar en su inhabilitación, Biden sigue centrado en sus primeras políticas. Ayer, el presidente entrante desveló su plan para poner coto a la pandemia, que pasa por acelerar la vacunación y aprobar ayudar directas a las familias afectadas por el parón económico, con un gasto estimado de dos billones de dólares (1,65 billones de euros). Antes de desvelar ese paquete de ayudas, el presidente electo, que jura el cargo el 20 de enero, llamó al líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, y le preguntó si sería posible dar prioridad a las vistas para confirmar a su gabinete, o al menos compaginarlo con el juicio político. Para la sorpresa de Biden, y según reveló el diario «The New York Times», McConnell no le dijo que se oponía al juicio político, y dijo que para votar en él, debía analizar «todos los cargos». Esperaba Biden hallar a los republicanos receptivos a pasar página, en un intento de mover los focos de Trump a sus políticas de choque contra la pandemia. Sin embargo, en esa ocasión los republicanos están divididos, en muchos casos furiosos con Trump por haberles costado no sólo la presidencia sino el Senado. En la segunda vuelta de las elecciones en Georgia, el 5 de enero, los republicanos perdieron dos escaños, entre denuncias de fraude del presidente saliente. Ahora, los demócratas y los republicanos están divididos de forma salomónica. Cada uno tiene 50 escaños en el Senado. El voto desempate le corresponde a quien preside esa Cámara Alta, el vicepresidente. Por lo tanto, a partir de la semana que viene, la demócrata Kamala Harris. Para inhabilitar a Trump sus señorías necesitarán de los 50 demócratas y 10 republicanos, ya que la mayoría debe ser de 60 votos. No parece en este momento un objetivo inalcanzable. El miércoles, la Cámara de Representantes volvió a reprobar a Trump, por segunda vez en su mandato. Fueron 222 demócratas y 10 republicanos los que votaron a favor del «impeachment» por un único cargo de «incitación a la insurrección». En total 197 republicanos votaron en contra y cuatro se abstuvieron. De momento, la fecha que el republicano McConnell baraja para el inicio al juicio político es el próximo martes, el día antes de que Trump salga de la Casa Blanca. Este líder republicano dijo a un grupo de donantes este pasado fin de semana que ya está harto de Trump, y que rompe con él. Capital sitiada La capital de EE.UU. se prepara para una toma de posesión en circunstancias completamente excepcionales tanto por la pandemia de coronavirus como por la amenaza de otro estallido violento como el del 6 de enero. En una decisión sin precedentes, las autoridades de Washington han decidido que la enorme explanada entre el Capitolio y el monumento a Lincoln, donde se suelen congregar decenas de miles de personas en cada jura presidencial, quedará totalmente cerrada al público. Aparte habrá unos 20.000 soldados desplegados en toda la capital, reservistas de la Guarda Nacional llegados a la capital sobre todos desde seis estados cercanos. La mayoría de ellos ya están acuartelados en Washington, y duermen dentro del Capitolio. Este, como la Casa Blanca, está rodeado de vallas y barricadas, y permanecerá así hasta después de la toma de posesión de Biden, ante el riesgo de nuevos disturbios de aquí a la fecha de esa ceremonia, el 20 de enero. Tanto el presiente electo como la alcaldesa de Washington, la demócrata Muriel Bowser, han pedido a los estadounidenses que se queden en sus casa, que nos cuidan a Washington a celebrar. Los partidarios de Trump han convocado protestas, y el presidente saliente les ha animado a protestar aunque, según dijo en un vídeo difundido el miércoles, en esta ocasión debe ser «de forma pacífica». Hay manifestaciones convocadas desde este viernes, hasta el miércoles.