Infortelecom

Noticias de elecciones

20-01-2021 | Fuente: abc.es
Así será la investidura de Biden: Washington blindado, con escasos invitados y sin Trump
Por primera vez desde marzo de 1869, las puertas de la Casa Blanca se abrirán hoy miércoles para recibir a su nuevo ocupante, y su predecesor se habrá marchado antes, sin decir ni «bienvenido» ni «adiós». Donald Trump, iconoclasta donde los haya, rompe costumbres y protocolos hasta el instante mismo de su marcha. Al alba, se subirá en el helicóptero Marine One, y se marchará a que le despidan con honores militares en la base aérea de Andrews, 21 salvas de artillería sin que al presidente número 45 de la nación se le hayan oído las palabras «he perdido las elecciones, le deseo buena suerte a mi sucesor». Trump, según quienes le han visitado estos días de ocaso presidencial, se marcha apagado, abatido, incapaz de procesar su derrota, que aun a día de hoy atribuye a un fraude que no le ha creído ni una sola corte de Justicia. Recusado en dos ocasiones en el proceso del «impeachment», expulsado de las redes sociales, repudiado por no pocos líderes de su partido y con la popularidad por los suelos; Trump ni siquiera se ha tomado la molestia de tratar de explicarle a la nación cuáles han sido sus principales logros, aparte de una breve vista al muro la semana pasada, que pasó desapercibida, ya que ni la emitió ninguna de las grandes cadenas en directo, todo un drama para el presidente que llegó a la política de la telerrealidad. No ha dado entrevistas ni ruedas de prensa. Estos días, sólo silencio ha emanado de la residencia del presidente más locuaz de la historia reciente. Lo tradicional es que los presidentes salientes, aun los que se presentaron a la reelección y perdieron, reciban en la Casa Blanca a sus sucesores, les den un paseo por la mansión, les ofrezcan un café, se monten con ellos en la limusina, les lleven al Capitolio y allí ya lo dejen todo en sus manos. A las doce, ya nada en la Casa Blanca es suyo. Los camiones de mudanza También es costumbre que faciliten la mudanza, y que permitan que los camiones con los enseres del nuevo presidente descarguen antes de la jura oficial. Nada de eso ha salido de Trump. Se marcha sin ni siquiera haber llamado a Biden para felicitarle o preguntarle si necesita algo. La última vez en que ocurrió fue en 1869, después de que el demócrata Andrew Johnson, sometido también al «impeachment», perdiera las primarias de su partido. Las elecciones las ganó después el republicano Ulysses S. Grant. Otra tradición es que el presidente saliente deje una carta a su sucesor en el escritorio del Despacho Oval, un mensaje personal de apoyo, con algún consejo. Uno de los escritos más emotivos fue el de George Bush padre, que perdió la reelección, en el que le deseaba suerte a Bill Clinton y le decía, con elegancia: «Cuando leas esta nota serás nuestro presidente. Te deseo lo mejor. Le deseo lo mejor a tu familia. Tu éxito es ahora el éxito de nuestra nación. Te apoyo con toda mi fuerza». Tampoco ha dicho Trump si dejará carta alguna en el despacho, aunque todo parece apuntar a que no. Y no es sólo el presidente. Su mujer, a la que los Obama recibieron amablemente en el periodo de transición, se ha negado a llamar o invitar a Washington a Jill Biden, la nueva primera dama. Desde tiempos inmemoriales era tradición que ambas mujeres se vieran en la Casa Blanca, para que la nueva inquilina de la residencia presidencial comenzara a hacerse una idea del espacio y las necesidades de decoración. En ese paseo, ambas se solían detener en una ventana del segundo piso de la residencia que da al Ala Oeste y al Despacho Oval, desde la que se puede ver al presidente trabajar, un pequeño detalle sentimental. Melania Trump no lo ha creído necesario, y se ha despedido con un discurso grabado en vídeo ante un atril en que pedía a la nación paz y concordia. Homenaje en Arlington Biden jurará el cargo a mediodía, las 18.00 en la España peninsular, y solo entonces entrarán los camiones, y los equipos de limpieza desinfectarán la residencia, con todos los protocolos que manda la pandemia de coronavirus. Mientras, a las 15.00, el presidente entrante se irá al cementerio de Arlington con Bill Clinton, George Bush y Barack Obama y sus mujeres a un homenaje ante la tumba al soldado desconocido. Están todos los presidentes vivos menos Trump, y Jimmy Carter, que está delicado de salud y se queda en Georgia. Tras las 15.30, al llegar a su nueva residencia, a los Biden les recibirá el ujier, Timothy Harleth, que fue empleado por los Trump tras trabajar en el hotel de estos aquí en Washington durante unos meses. Entonces, Jill Biden deberá decidir cómo organiza la residencia, que está en la segunda planta. Habrá algunos cambios. Donald y Melania Trump dormían en habitaciones separadas. Los Biden lo harán en la misma, por lo que tendrán más espacio para despachos, estudios o vestidores. Existe un tercer piso también a disposición de la familia presidencial, en que el vivía la suegra de Barack Obama y en el que se ha instalado en años recientes Barron, el hijo menor del matrimonio Trump. A pesar de esta negativa a participar en nada que tenga que ver con el traspaso de poderes, Donald Trump ha tenido el detalle de no hacer coincidir el homenaje militar que se va a dar en la base de Andrews con la jura de Biden. Se va en el Air Force One sobre las 09.00 de la mañana, las 15.00 en la España peninsular, y aterriza en Palm Beach, su nueva residencia en Florida, sobre las 11.00, De ahí se va a su gran mansión de Mar-a-Lago, donde ya dormirá como expresidente. Al quedar ya instalado en la Casa Blanca, Biden comenzará a trabajar inmediatamente desde el Ala Oeste, pues prepara una serie de decretos para revertir algunas de las medidas más polémicas de Trump, sobre todo vetos migratorios a países de mayoría musulmana y salida de acuerdos medioambientales como el Tratado de París. Es también tradición que el nuevo presidente redecore a su gusto el Despacho Oval. Donald Trump se ha negado a recibir a su sucesor y le da la espalda en su salida El lunes por la noche llegó a los periodistas el correo electrónico habitual con la agenda del presidente el día posterior. En esta ocasión, sin embargo, era el calendario de la última jornada completa de Donald Trump. Aquel correo no recogía ningún evento público, ninguna reunión, y sólo repetía el mismo mensaje de hace semanas, una especie de burla a la prensa: «El presidente Trump trabajará desde temprano en la mañana hasta tarde en la noche. Hará muchas llamadas y tendrá muchas reuniones». Lo cierto es que desde que perdió las elecciones, el presidente Trump ha renunciado a cualquier semblanza de agenda presidencial. No ha dado ruedas de prensa, los discursos los ha grabado en vídeo, ha dado tres mítines y sobre todo ha invertido horas, muchas horas, en tratar de demostrar un fraude electoral que sólo se han creído los más ciegos entre sus seguidores más fieles. Mientras, sus ministros, asesores y subalternos se han ido marchando. El éxodo se ha acelerado tras el saqueo al Capitolio del 6 de enero. La Casa Blanca ha sido esta semana un erial: pasillos vacíos, luces apagadas, teléfonos que suenan insistentemente, sin que nadie responda. Sí se ha visto entrar y salir a Ivanka Trump y su marido, Jared Kushner. Son, junto a la primera dama, los últimos que quedaban ayer al lado de un presidente aislado.
19-01-2021 | Fuente: elmundo.es
La chapuza de la suspensión de las elecciones deja a Cataluña en el limbo
Los partidos no saben si activar la maquinaria electoral o esperar una decisión del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña 
19-01-2021 | Fuente: abc.es
Biden el restaurador
Joe Biden se convierte hoy en presidente de Estados Unidos en buena medida gracias a la impericia con la que Donald Trump ha gestionado la pandemia. El antiguo vicepresidente de Barack Obama ha conseguido culminar su carrera política en medio de una crisis descomunal. Durante la campaña se ha quitado de en medio y ha dejado que las elecciones se convirtiesen en un referéndum sobre un Trump cada vez más desatado. El contraste entre las dos personalidades de los candidatos en los comicios del pasado 3 de noviembre es muy acusado. La apariencia cercana y amable del nuevo ocupante de la Casa Blanca es bien conocida por los americanos. Biden cae bien, tal vez por su sangre irlandesa, y conecta con.. Ver Más
19-01-2021 | Fuente: abc.es
Conte gana la confianza en el Senado pero no llega a la mayoría absoluta
Tras un debate lleno de tensión e incertidumbre en el Senado, Giuseppe Conte supera la votación de confianza con 154 votos, pero con una mayoría relativa por debajo de la absoluta (161). Para ello ha contado con el apoyo de tres diputados de Fuerza Italia, el partido del ex primer ministro Berlusconi y que ha causado las iras de su actual líder parlamentario, Antonio Tajani. En esta partida decisiva para el futuro de Italia, Conte sí obtuvo el lunes la mayoría absoluta de la Cámara de diputados (321 a favor y 259 en contra). De confirmarse la mayoría relativa tan escasa para Conte, dejaría al Gobierno en una situación de cierta debilidad, a la espera de que el primer ministro consiga el apoyo de algunos parlamentarios centristas, tras las oportunas negociaciones. En su discurso en el Senado, el primer ministro dijo que «nada será como antes», después de esta crisis de gobierno abierta el pasado miércoles por el líder de Italia Viva, Matteo Renzi, que abandonó la coalición, hoy formada por el Movimiento 5 Estrellas, Partido Democrático y Libres e Iguales. Conte ha vuelto a atacar duramente a Renzi: «Les aseguro que es complicado gobernar con quienes continuamente socavan un equilibrio político logrado pacientemente por las fuerzas mayoritarias. Necesitamos mujeres y hombres capaces de huir del egoísmo. Que sean personas dispuestas a reconocer la importancia de la política. Cuando la política desaparece -añadió-, se corre el riesgo de quedar al margen o, peor aún, llevar a la rabia o al enfrentamiento violento». Mala imagen Ante una crisis de gobierno que nadie entiende y que daña la imagen de Italia en Europa, porque se produce en medio de una pandemia y de una grave crisis económica, el primer ministro se ha preguntado: «¿Realmente había necesidad de esta crisis? Con esta crisis - ha añadido- toda la clase política corre el riesgo de perder el contacto con la realidad». Conte ha centrado su discurso en el llamamiento a los parlamentarios que «tienen en el corazón el destino e Italia». Concretamente, el primer ministro piensa en diputados y senadores que en los próximos días puedan abandonar sus respectivos grupos parlamentarios, creando una nueva fuerza política para apoyar la coalición de Gobierno. Conte ha pedido en particular el apoyo de las fuerzas europeístas: «Liberales, populares y socialistas». De momento, les prometió una ley electoral proporcional, destinada fundamentalmente a los parlamentarios de centro que navegan en pequeños partidos. El propio Giuseppe Conte podría formar su propio partido, que se denominaría «Insieme» («Juntos»). Las encuestas le dan entre 10-12 % de votos, si las elecciones se celebraran hoy, votos que fundamentalmente obtendrá de los electores del Partido Democrático y Movimiento 5 Estrellas. Muy duro contra Conte ha sido Matteo Renzi, que abrió la crisis con el argumento de que el primer ministro no ha sabido presentar un adecuado plan para el Fondo de Reconstrucción, aunque ha sido rectificado gracias precisamente a la presión del líder de Italia Viva: «Sirve un ejecutivo más fuerte, ponga al centro las ideas y no en la poltrona (mantenerse en el poder); el país no se merece este mercado indecoroso» (en referencia a la caza desatada por el primer ministro para obtener apoyos a cambio de puestos en el gobierno). Especialmente duro fue también el centro derecha, acusando a Conte de «cínica operación de transformismo». El líder de la Liga, Matteo Salvini dijo que «hay un escuálido baile de compraventa de senadores», mientras «el país está en crisis». Salvini y la líder de Hermanos de Italia, Georgia Meloni, piden con fuerza elecciones anticipadas.
19-01-2021 | Fuente: abc.es
Conte gana la confianza en el Senado con una frágil mayoría relativa
Tras un debate lleno de tensión e incertidumbre en el Senado, Giuseppe Conte supera la votación de confianza, pero con una mayoría relativa: 156 votos a favor (comprendidos 3 senadores vitalicios), 140 en contra y 16 abstenciones correspondientes al partido Italia Viva de Matteo Renzi, que abrió la crisis. En esta partida decisiva para el futuro de Italia, Conte sí obtuvo el lunes la mayoría absoluta de la Cámara de diputados (321 a favor y 259 en contra). Dos senadores de Forza Italia de Silvio Berlusconi votaron a favor de Conte y han sido expulsados del partido. De ellos, el más clamoroso ha sido el voto de Maria Rosaria Rossi, considerada hasta no hace mucho una asistente muy directa del Cavaliere. La decisión de Rossi ha causado indignación en FI. El resultado del Senado, inferior a las expectativas de Conte en los últimos días, crea un problema político, porque la mayoría de Conte, a 5 votos de la mayoría absoluta, es frágil y sin la suficiente credibilidad para afrontar los grandes problemas del país. Si Renzi hubiera votado en contra, el primer ministro tenía que haber dimitido por no contar con números suficientes. La situación de crisis política no se ha estabilizado. Conte deberá seguir negociando para ampliar su mayoría, tendrá que acudir al palacio del Quirinal y explicar sus planes a Sergio Mattarella, que, como árbitro, deberá valorar la situación política. En su discurso en el Senado, el primer ministro dijo que «nada será como antes», después de esta crisis de gobierno abierta el pasado miércoles por el líder de Italia Viva, Matteo Renzi, que abandonó la coalición, hoy formada por el Movimiento 5 Estrellas, Partido Democrático y Libres e Iguales. Conte ha vuelto a atacar duramente a Renzi: «Les aseguro que es complicado gobernar con quienes continuamente socavan un equilibrio político logrado pacientemente por las fuerzas mayoritarias. Necesitamos mujeres y hombres capaces de huir del egoísmo. Que sean personas dispuestas a reconocer la importancia de la política. Cuando la política desaparece -añadió-, se corre el riesgo de quedar al margen o, peor aún, llevar a la rabia o al enfrentamiento violento». Mala imagen Ante una crisis de gobierno que nadie entiende y que daña la imagen de Italia en Europa, porque se produce en medio de una pandemia y de una grave crisis económica, el primer ministro se ha preguntado: «¿Realmente había necesidad de esta crisis? Con esta crisis - ha añadido- toda la clase política corre el riesgo de perder el contacto con la realidad». Conte ha centrado su discurso en el llamamiento a los parlamentarios que «tienen en el corazón el destino e Italia». Concretamente, el primer ministro piensa en diputados y senadores que en los próximos días puedan abandonar sus respectivos grupos parlamentarios, creando una nueva fuerza política para apoyar la coalición de Gobierno. Conte ha pedido en particular el apoyo de las fuerzas europeístas: «Liberales, populares y socialistas». De momento, les prometió una ley electoral proporcional, destinada fundamentalmente a los parlamentarios de centro que navegan en pequeños partidos. El propio Giuseppe Conte podría formar su propio partido, que se denominaría «Insieme» («Juntos»). Las encuestas le dan entre 10-12 % de votos, si las elecciones se celebraran hoy, votos que fundamentalmente obtendrá de los electores del Partido Democrático y Movimiento 5 Estrellas. Muy duro contra Conte ha sido Matteo Renzi, que abrió la crisis con el argumento de que el primer ministro no ha sabido presentar un adecuado plan para el Fondo de Reconstrucción, aunque ha sido rectificado gracias precisamente a la presión del líder de Italia Viva: «Sirve un ejecutivo más fuerte, ponga al centro las ideas y no en la poltrona (mantenerse en el poder); el país no se merece este mercado indecoroso» (en referencia a la caza desatada por el primer ministro para obtener apoyos a cambio de puestos en el gobierno). Especialmente duro fue también el centro derecha, acusando a Conte de «cínica operación de transformismo». El líder de la Liga, Matteo Salvini dijo que «hay un escuálido baile de compraventa de senadores», mientras «el país está en crisis». Salvini y la líder de Hermanos de Italia, Georgia Meloni, piden con fuerza elecciones anticipadas.
19-01-2021 | Fuente: abc.es
Trump no se rinde en su discurso de despedida: «El movimiento que comenzamos acaba de empezar»
A menos de un día de tener que abandonar la presidencia, Donald Trump tiene un mensaje a la nación: no está acabado. En un discurso de despedida que acaba de difundir la Casa Blanca, el presidente número 45 de Estados Unidos afirma: «Mientras me preparo para entregar el poder a una nueva Administración el miércoles al mediodía, quiero que sepan que el movimiento que comenzamos solo acaba de empezar». El presidente Trump todavía no ha aclarado si se presentará a las elecciones presidenciales de 2024, aunque es una opción que sus colaboradores han hecho circular estas pasadas semanas. De momento, se retirará a Florida, donde reside ahora oficialmente. El Senado aún tiene pendiente el juicio político del «impeachment», que comenzará en días venideros. Antes de abandonar el cargo, el presidente ha vuelto a condenar el saqueo del Capitolio del 6 de enero, en el que murieron cinco personas. «Todos los estadounidenses están horrorizados por el asalto a nuestro Capitolio. La violencia política es un ataque a todo lo que valoramos. Nunca se puede tolerar», dijo en su vídeo. Momentos antes, el líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, le acusó de haber «provocado» aquella insurrección con sus denuncias de fraude. Eso sí, Trump quiere dejar claro que no guarda rencores, a pesar de sus inacabables denuncias de fraude, que no ha aceptado ni una sola corte de justicia. En su discurso, Trump dice: «Esta semana damos la bienvenida a una nueva Administración y rezamos por su éxito en mantener a EE.UU. seguro y próspero». Reivindica su legado En su último discurso, el presidente Trump reivindica el populismo con el que llegó, brazo en alto, a la Casa Blanca. «Logramos todo lo que nos propusimo s, y mucho más. Sobre todo, hemos reafirmado la idea sagrada de que en EE.UU. el gobierno responde al pueblo. Restauramos la idea de que en EE.UU. nadie cae en el olvido, porque todos importan y todos tienen voz. Asumí las batallas más difíciles, peleé muy duro, tomé las decisiones más complicadas, porque para eso me eligieron». Después, el presidente hace repaso de lo que considera sus mayores logros. «Nuestra agenda no era de derechas o izquierdas, de republicanos o demócratas, sino de trabajar por el bien de una nación, y eso quiere decir toda la nación», dice. En política exterior, Trump se enorgullece especialmente de plantarle cara a China por sus abusos comerciales. Según dice: «Restauramos la fuerza estadounidense en casa y nuestro liderazgo en el extranjero. Construimos la mayor economía de la historia del mundo. Revitalizamos nuestras alianzas y unimos a las naciones del mundo para enfrentarse a China como nunca antes». También se presenta Trump como un pacifista. «Como resultado de nuestra diplomacia audaz y realista, logramos una serie de acuerdos de paz históricos en Oriente Próximo. Es el amanecer de un nuevo Oriente Próximo y estamos devolviendo por ello a nuestros soldados a casa. Estoy especialmente orgulloso de ser el primer presidente en décadas que no ha iniciado nuevas guerras». Trump se irá de la Casa Blanca al amanecer del miércoles, sin darle el relevo personalmente a su sucesor en el cargo.
19-01-2021 | Fuente: elmundo.es
Golpe judicial al plan electoral del Govern
La Justicia devuelve las elecciones catalanas al 14-F 
19-01-2021 | Fuente: as.com
Tusquets, dispuesto a adelantar las elecciones del Barcelona
El presidente de la gestora asegura en una entrevista a Catalunya Ràdio que tras el decreto de la Generalitat a favor del voto por correo ha cambiado el escenario.
19-01-2021 | Fuente: abc.es
El líder republicano del Capitolio acusa a Trump de «provocar» la insurrección
El líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, ha culpado abiertamente a Donald Trump de «provocar» a la turba que el 6 de enero saqueó el Capitolio y provocó cinco muertos, en una señal de ruptura total a apenas unas horas de que el presidente abandone el cargo, y cuando aún se enfrenta al juicio político del «impeachment». En una intervención este martes en el pleno del Senado, que está considerando a los candidatos a ministros de Joe Biden, McConnell señaló que «la turba fue alimentada con mentiras». «Fueron provocados por el presidente y otras personas con poder, y trataron de usar el miedo y la violencia para impedir un trámite específico del poder legislativo del gobierno federal al que se oponían», añadió. McConnell fue inusualmente duro con Trump y dijo que, a pesar de sus acciones, los senadores se mantuvieron «unidos y decidimos que una turba enfurecida no tendría poder de veto sobre el estado de derecho en nuestra nación». Los asaltantes intentaron impedir que el Capitolio validara la victoria de Biden en las elecciones. Es más, el líder republicano alabó al demócrata Biden por disponerse a asumir el cargo «sin hacer llamamientos a un cambio ideológico radical» y recordó que es un «candidato presidencial que dijo que nos representaría a todos». Horas en el cargo A McConnell le quedan horas como líder de la mayoría del Senado. Tras la jura de Biden, este miércoles, toman posesión de sus escaños tres senadores demócratas. Los dos que ganaron la segunda vuelta de Georgia, Rafael Warnock y Jon Ossoff, y el sustituto de Kamala Harris, que de senadora de California pasa a ser vicepresidenta. Su sustituto será un hispano, Alex Padilla. Harris renunció al escaño el lunes. A partir de entonces los republicanos tendrán 50 escaños, y los demócratas otros 50. El voto de desempate le corresponderá a la vicepresidenta Harris, que desde ese cargo ejerce también de presidenta del Senado. Repudió los hechos El 6 de enero, el republicano McConnell ya repudió los intentos de Trump de invalidar la victoria de Biden, en un discurso en el pleno, minutos antes de que ese mismo hemiciclo fuera asaltado a la fuerza. «Debemos respetar los límites de nuestro propio poder. No podemos quitarles derechos a los ciudadanos. No podemos imponernos y anular las decisiones de las cortes y de los estados en base a unos argumentos tan pobres, tan escasos», dijo McConnell en un discurso recibido por un silencio sepulcral. «Si anulamos estas elecciones por las alegaciones de la parte perdedora, nuestra democracia entraría en un ciclo mortal. Sería imposible que esta nación aceptara de nuevo unos resultados electorales», añadió. Después de aquellos hechos, McConnell se ha apartado mientras los demócratas han avanzado el «impeachment» de Trump en la Cámara de Representantes. Después de su recusación en la Cámara, el Senado debe juzgarle, para decidir sobre su inhabilitación (ya no podrá ser expulsado porque abandona el cargo este miércoles). McConnell ha pedido a cada senador que vote de acuerdo con su conciencia. Para inhabilitar a Trump se necesitarían 67 votos de los 100 que hay en el Senado, es decir, 16 republicanos deberían unirse a los demócratas.
19-01-2021 | Fuente: elmundo.es
Josep Asensio Serqueda, el abogado y ex 'mosso d'esquadra' que llevó el aplazamiento de las elecciones catalanas a la Justicia
El recurso presentado por este ciudadano provocó que el TSJC suspenda el decreto que posponía los comicios hasta el 30 de mayo