Infortelecom

Noticias de elecciones

01-01-1970 | Fuente: abc.es
El exagente que realizó el dosier sobre Trump, aterrado ante posibles represalias de Moscú
Después de meses circulando un oscuro dosier sobre los posibles vínculos durante los últimos cinco años entre el próximo presidente de EE.UU. y el Gobierno ruso, y de que nadie quisiera darle el suficiente crédito para sacarlo a la luz pública, la información ha estallado cuando queda apenas una semana para que Donald Trump jure su cargo. Si bien el informe de 35 páginas ha sido catalogado como información sin verificar por todos aquellos medios que lo han publicado, el contenido puso contra las cuerdas ayer al magnate durante su primera rueda de prensa después de varios meses. Información que calificó de «noticias falsas», culpando a las agencias de inteligencia de EE.UU. de estar detrás de dicho dosier. Según el informe, habría existido cierta connivencia entre Trump y el Gobierno de Putin para perjudicar al partido Demócrata durante las elecciones, y que además Rusia podría estar utilizado la información recogida sobre el magnate -que incluiría una presunta orgía con prostitutas en un lujoso hotel de Moscú- para hacerle chantaje una vez que se convierta en presidente de EE.UU. Sin embargo, ayer trascendía la identidad de la persona que presuntamente habría elaborado el informe, Christopher Steele, un exagente del MI6 británico, que durante los años 90 trabajó como espía en Rusia, y que tras haberse retirado de los servicios británicos abrió en 2009 una empresa de consultoria, Orbis Business Intelligence Ltd, con su socio Christopher Burrows que ayer no quería «confirmar ni desmentir» el contenido del dosier. Consciente de que su nombre podría ser hecho público en cualquier momento, tras hacerse público el informe, Steele abandonó su casa, en Surrey, el miércoles. Según una fuente cercana al exagente, este estaría «aterrado por su seguridad y la de su familia», ante la posible represalia de Moscú contra él tras darse a conocer el dosier, informa The Telegraph. Según un vecino del exagente, este le pidió que cuidara de su gato pues iba a estar fuera «durante unos días«, al igual que su mujer y sus hijos que también abandonaron la casa antes del anochecer. A pesar de que el informe llevaba meses circulando entre varios medios de comunicación, en ningún momento traNscendió la identidad ni la nacionalidad de la persona que lo había realizado, hasta que el viernes pasado un resumen del dosier, realizado por el FBI, fue entregado tanto a Barack Obama como a Donald Trump, y días después lo publicó la CNN, que reveló también el nombre de Steele.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Le Pen ganaría la primera vuelta de las presidenciales francesas, seguida de Fillon y Macron
La presidenta del Frente Nacional, Marine Le Pen, y el ex primer ministro conservador François Fillon son los favoritos para clasificarse en la segunda vuelta de las presidenciales en Francia, según una encuesta publicada hoy, que puntualiza que Emmanuel Macron se les acerca en intención de voto. De acuerdo con el instituto demoscópico BVA, Le Pen se situaría en primera posición, con entre el 25 y el 26% de los votos ?según las hipótesis?, en la primera vuelta de las presidenciales, que debe celebrarse el 23 de abril, y Fillon inmediatamente por detrás con el 24%. Macron, que fue hasta agosto pasado ministro de Economía del presidente socialista francés, François Hollande, y se presenta a los comicios al margen de toda formación, a partir de su plataforma En Marcha que él mismo creó en abril, obtendría entre el 16% y el 20% de los sufragios. Eso significa que se colocaría en tercera posición, y su porcentaje de apoyos dependería de quién sea el ganador de las primarias que organiza este mes el Partido Socialista: con el ex primer ministro Manuel Valls se quedaría en un 16%, con Arnaud Montebourg, Vincent Peillon o Benoît Hamon, en un 20%. Los autores del sondeo hacen notar que aunque por ahora Macron no parece capaz de calificarse para la segunda vuelta, la distancia que le separa de Le Pen y Fillon es suficientemente reducida para pensar que las cosas podrían cambiar en lo que queda hasta las elecciones. Sobre todo, porque entre su electorado potencial, la proporción de electores que afirman que es seguro que votarán a Macron «progresa de forma muy significativa». La publicación de esta encuesta coincide con la celebración esta noche del primer debate entre los candidatos a las primarias socialistas. BVA señala que de los pretendientes, Manuel Valls es, en caso de ganar, quien podría obtener un mayor respaldo en la primera vuelta de las presidenciales, en concreto un 11%, que le dejaría, en todo caso, muy lejos de poder disputar la segunda vuelta, que tendrá lugar el 7 de mayo.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trifulca en el Parlamento de Turquía durante el debate sobre la extensión de poderes de Erdogan
Empujones, agarrones, puñetazos y hasta un mordisco. Las coberturas de los debates parlamentarios no suelen incluir estos términos, aunque en Turquía no es la primera vez que los diputados recurren a los mamporros por la incapacidad de acordar dialogando. Los diputados del islamista y gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) y del socialdemócrata Partido Republicano del Pueblo (CHP) se enzarzaron anoche en una pelea durante una de las sesiones de debate parlamentario para cambiar la Constitución. La reforma, promovida por el AKP y apoyada por el Partido de Acción Nacionalista (MHP), supondría el establecimiento de un sistema presidencialista en el que Recep Tayyip Erdogan, el ahora presidente, aumentaría sus poderes ejecutivos. Presentado el borrador, los diputados tienen que aprobar uno a uno los 18 artículos de la propuesta de ley con una mayoría mínima de 330 votos para después ser votado en referéndum, previsiblemente a finales de marzo o en abril. Los políticos llegaron a las manos por el intento de los diputados del CHP de grabar a los miembros del AKP votando los artículos fuera de las cabinas instaladas para asegurar que el voto sea secreto. Desde el comienzo del debate sobre la aprobación de este paquete de reformas a principios de semana, han estado presentes las críticas a los diputados del AKP por evitar votar en secreto. Los medios locales han informado de que durante la refriega un miembro del CHP incluso llegó a morder la pierna de uno de sus colegas del AKP. Posible rebelión Tanto los socialdemócratas como los prokurdos del Partido Democrático de los Pueblos (HDP) han mostrado su oposición frontal a la medida. Y a pesar de que la mayoría del AKP y el MHP suma 355 escaños, por encima de la barrera necesaria de 330 votos, no se descarta por completo una posible rebelión interna en la bancada de alguno de los partidos. De ahí que un diputado del AKP haya llegado a apuntar a la agencia estatal de noticias Anadolu que si la reforma no se aprueba en el hemiciclo, Turquía convocaría unas nuevas elecciones parlamentarias. No obstante, a pesar de la trifulca, hasta el momento cada uno de los cinco artículos votados ha superado el umbral de los 330. Hoy continúan las sesiones y las votaciones. Si la reforma entrara en vigor, Erdogan incorporaría, entre otras, la competencia para nombrar y cesar ministros y un mayor número de altos magistrados. Además recuperaría el liderazgo del AKP, el partido que el mismo cofundó en 2001. En la actualidad la ley obliga al jefe de la República a no tener vínculos políticos con ningún partido, para así asegurar, en teoría, su neutralidad. Bajo la nueva Constitución planeada, se convocarían elecciones generales en 2019 y un mismo candidato se podría presentar hasta dos veces. Es decir, Erdogan podría gobernar el país hasta el 2029. Mientras que sus seguidores señalan que el sistema presidencialista otorgaría al país un liderazgo fuerte y necesario para evitar Gobiernos frágiles de coalición, los detractores de la reforma sostienen que de esta manera solo aumentaría el autoritarismo y el poder personal de Erdogan.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Justicia investigará si el FBI se excedió publicando la información sobre Clinton días antes de las elecciones
El Inspector General del Departamento de Justicia de Estados Unidos, Michael Horowitz, anunció hoy que abrirá una investigación sobre el Departamento de Justicia y el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y su proceder antes de los comicios presidenciales del pasado 8 de noviembre. Miembros del Congreso de Estados Unidos mostraron su preocupación por las alegaciones vertidas por parte del FBI a apenas unos días de las elecciones, que sembraron nuevas dudas sobre el manejo por parte de Hillary Clinton, entonces candidata demócrata a la Casa Blanca, de su correo electrónico cuando era secretaria de Estado en el Gobierno de Barack Obama. Según la nota emitida por la oficina de Horowitz, dedicada a evaluar los procesos internos dentro de la Justicia estadounidense, se abrirán varias líneas de investigación sobre lo ocurrido. En primer lugar, el Inspector General examinará si las políticas y procedimientos del FBI fueron o no coherentes entre sí, después de que el 5 de julio pasado su director, James Comey, dijera públicamente que, según las investigaciones de su agencia, no debían presentarse cargos contra la exsecretaria de Estado. Sin embargo, el 28 de octubre, a solo 10 días de las elecciones presidenciales, Comey hizo pública una misiva enviada a los presidentes de varios comités del Congreso estadounidense en la que sugería que había encontrado nuevas pruebas que podrían poner en entredicho la actuación de Clinton. De esa manera, la oficina de Horowitz investigará especialmente de qué manera el FBI pudo incurrir en mala praxis al hacer pública dicha información a tan pocos días de la cita electoral, así como el mero hecho de haberla revelado. Examinarán «si las alegaciones sobre que las decisiones en cuanto al tiempo en que se hicieron públicos ciertos documentos vinculados a la Ley de Libertad de Información el 30 de octubre y el 1 de noviembre de 2016, y el uso de una cuenta de Twitter para publicar lo mismo, se hicieron bajo consideraciones inapropiadas». El anuncio llega tras duras críticas sobre cómo se llevó a cabo la investigación de las presuntas nuevas pruebas, especialmente en lo relativo a la publicación de las mismas, provocando un gran escándalo en la recta final de la carrera presidencial. El pasado diciembre, Clinton afirmó que la carta de Comey, que reabrió la polémica de sus correos electrónicos, fue uno de los factores que modificó el voto de los electores en estados clave, como los del Medio Oeste, Florida o Carolina del Norte. «Creo que eso marcó la diferencia en el resultado», señaló la excandidata presidencial en un grabación de sus comentarios hechos en un acto privado de recaudación de fondos en Nueva York, obtenida por el diario The New York Times. Clinton acabó perdiendo las elecciones frente al magnate republicano Donald Trump, para el que la divulgación de la misiva supuso un balón de oxígeno en un momento en el que estaba hundido en las encuestas por diversas controversias.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Le Pen visita la Torre Trump en un viaje «privado» a Nueva York
Cuando a finales de la década de 1970 Donald Trump era un joven y ambicioso empresario inmobiliario, consiguió los permisos para construir la Torre Trump. Una de las condiciones impuestas por la ciudad de Nueva York era que su vestíbulo se conservara abierto al público. Sobre todo desde su ascenso político, el espacio es un imán para los turistas de todo el mundo. Ayer, uno de ellos despertó las alarmas de los periodistas que hacen guardia en la residencia del presidente electo. Se avistó la cabellera rubia de Marine Le Pen, la líder de la ultraderecha francesa llamada a continuar el tsunami populista que anega el mundo occidental, desde las presidenciales estadounidenses al Brexit británico. A Le Pen hay que considerarla turista solo si se sigue una versión oficial que parece poco plausible. Sean Spicer, que será el próximo secretario de Prensa cuando Trump llegue a la Casa Blanca, aseguró que no había reuniones previstas «con nadie» y que el vestíbulo «es público». Algo similar dijo el equipo de Le Pen, que definió la visita de la líder del Frente Nacional a Nueva York como de carácter privado. «Se ha tomado dos días para darse un descanso», dijo su director de campaña, David Rachline, a Reuters. Pero es difícil pensar que si el objetivo de Le Pen era descansar eligiera la Torre Trump, atestada de periodistas y curiosos, y no un paseo por el cercano Central Park, con el magnífico día que ayer le regaló Nueva York. Su intento de buscar una entrevista con el presidente electo era evidente. A Le Pen le faltan pocos meses para intentar el asalto a la presidencia de Francia. En abril se celebra la primera vuelta de las elecciones, en las que todo apunta a que conseguirá un boleto para la segunda vuelta, que se decidirá en mayo y en la que con probabilidad se enfrentará a François Fillon, el líder del centro-derecha. Una hipotética visita a Trump podría servir para mejorar su perfil internacional, después de que el año pasado la campaña a favor del Brexit no le permitiera participar en los actos previos al referéndum. La candidata presidencial busca la legitimidad internacional que le niegan los líderes europeos y que podría traer una foto o la noticia de un encuentro con Trump. Le Pen ha mostrado sintonía con las posiciones de Trump y aseguró antes de las elecciones del pasado noviembre que, si fuera ciudadana estadounidense, le hubiera votado por delante de Hillary Clinton. También dijo que el presidente electo estadounidense, Vladímir Putin y ella misma en el Elíseo «serían muy buenos para la paz mundial». A Le Pen se le vio entrando en uno de los varios ascensores que tiene el vestíbulo de la Torre Trump, algo no permitido para los turistas. Antes se había sentado a tomar un café con tres acompañantes que apuntaban a una visita más política que de turismo: Louis Aliot, su compañero sentimental y vicepresidente del Frente Nacional; Ludovic De Danne, su asesor de política internacional; y Guido «George» Lombardi, un empresario italiano, amigo de Trump, que reside en el edificio y que ha colaborado como asesor del presidente electo. A pesar de la negativa del equipo de Trump a confirmar la existencia de una reunión, ya existían puentes entre Le Pen y el futuro presidente. El jefe de su campaña y su próximo estratega principal en la Casa Blanca, Stephen Bannon, contactó con la líder francesa y le mostró su disposición a «trabajar juntos».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump recupera a Giuliani para combatir los ciberataques
Desde la misma noche electoral, Rudy Giuliani sonaba para hacerse con un cargo del más alto rango en el Gabinete de Donald Trump. Finalmente, se ha quedado con poco más que un encargo, pero de un asunto que copa gran parte de la atención en EE.UU. El equipo de transición del presidente electo anunció ayer que el exalcalde de Nueva York «compartirá su conocimiento y visión» en lo relativo a «problemas de ciberseguridad en el sector privado y soluciones emergentes» para combatir este fenómeno. Tanto el papel de Giuliani en este ámbito, como los planes de Trump para combatir la ciberseguridad son todavía muy difusos y parecen más una respuesta a la admisión tardía por parte del presidente electo de que Rusia está detrás de los ataques informáticos al Partido Demócrata durante las elecciones. A pesar del consenso de las agencias de inteligencia de EE.UU. ?como la CIA, el FBI o la Agencia Nacional de Seguridad?, Trump tomó los informes como una respuesta política a su victoria electoral y un intento de deslegitimar el resultado de las urnas. «En lo que se refiere al ?hackeo?, creo que fue Rusia», dijo el miércoles desde la Torre Trump en su primera rueda de prensa en seis meses. Pero negó que el ciberataque fuera para favorecerle en las elecciones, como ha defendido la comunidad de inteligencia, y llevó el asunto más allá de la injerencia rusa en las presidenciales. Trump aseguró que «todo el mundo ?hackea? a EE.UU., incluyendo a Rusia y a China», y aseguró que para combatirlo recurrirá al sector privado para «formar una defensa» frente a esos ataques. «En 90 días, tendremos un gran informe sobre defensa ante ciberataques y cómo parar este nuevo fenómeno», añadió. Reuniones con ejecutivos Parece ser que Giuliani tendrá que ver con esos esfuerzos, sobre todo en lo que se refiere a la participación del sector privado. Será el encargado de impulsar una serie de reuniones con el presidente electo en las que participarán «altos ejecutivos de compañías que se enfrentan o se han enfrentado a desafíos similares que los que tienen el Gobierno y otras entidades públicas hoy en día, como ?hackeo?, intrusiones, manipulaciones, robo de datos y de identidad, y defensa de la infraestructura tecnológica», explica el comunicado. El objetivo es que el presidente obtenga información técnica y personal de los líderes de la industria tecnológica sobre estos desafíos, «qué estrategias han resultado productivas y exitosas, y cuáles no». No ha trascendido que esta dedicación de Giuliani suponga un cargo en la Casa Blanca, ni si el gran valedor de Trump durante la campaña electoral recibirá un sueldo por ello. El grupo de expertos y ejecutivos que reunirá no formarán un consejo asesor ni tendrá miembros permanentes, y los convocados podrían cambiar en cada ocasión, así como los temas a tratar. Las deliberaciones del grupo no necesitarán culminar en consensos ni en recomendaciones para el presidente. Según el comunicado, la elección de Rudy Giuliani se debe a «su larga y muy exitosa dedicación público al cumplimiento de la ley y a sus dieciséis años de trabajo en seguridad en el sector privado». En la actualidad, Giuliani preside la rama dedicada a ciberseguridad, privacidad y gestión de crisis en Greenberg Traurig, un despacho de abogados con presencia en todo el mundo. Además, tiene su propia empresa consultora de seguridad, Giuliani Partners, que desde mediados de la década de 2000 ha vendido soluciones tecnológicas contra los ciberataques a empresas. Sin embargo, hay quien duda de que sea el perfil ideal para liderar los esfuerzos contra el «hackeo». Una entrevista publicada con Marketwatch de enero del año pasado corrió como la pólvora dos días después de las elecciones del 8 de noviembre, cuando Giuliani declaró a la cadena de televisión Fox News que quería convertirse «en el hombre que traiga una solución para la ciberseguridad». En aquella entrevista de comienzos del año, el exalcalde parecía tener un conocimiento poco sofisticado de la ciberseguridad, a la que comparó con el cáncer, y de los «hackers», a los que equiparó a la mafia a la que él se enfrentó como fiscal en los años 80. La imagen era más la de un empresario avispado que había encontrado un nicho en el negocio de la seguridad y que se había ayudado de su fama tras los ataques del 11-S ?que le sorprendieron como alcalde de Nueva York? para atraer a clientes de perfil alto. Genera dudas En su rueda de prensa, Trump celebró que EE.UU. dispone de «algunas de las mejores mentes informáticas de todo el mundo» y que las van a poner a trabajar para conseguir una defensa sólida en ciberseguridad. Ayer, muchos en EE.UU. dudaban de que Giuliani fuera una de esas mentes, pero al menos Trump y su equipo confían en su capacidad de atraer al sector privado. «El ataque cibernético es el crimen que más crece en EE.UU. y en la mayoría del mundo», asegura el comunicado. «Su impacto lo sufre desde el ciudadano al que se le roba la identidad hasta las grandes entidades privadas y públicas cuya información confidencial queda al descubierto. También es una gran amenaza a la seguridad nacional». El más belicoso del equipo Su liderazgo en la reacción a los ataques del 11-S a las Torres Gemelas de Nueva York ?la ciudad de la que era alcalde? convirtió a Rudy Giuliani en un personaje de primer rango en EE.UU. Desde entonces, cada vez que las aguas de la política bajan agitadas, Giuliani siempre aparece con sus ojos saltones, las orejas salientes, la dentadura como un frontón y su discurso agresivo. No tardó en ponerse detrás de Trump cuando casi nadie lo hacía y ha sido uno de sus principales valedores ?y el más belicoso? en su campaña triunfal. Todo apuntaba a que la recompensa sería en forma de un cargo en su Administración. Llegó a ser favorito para secretario de Estado. Pero sus relaciones empresariales dudosas con gobiernos y entidades extranjeros le sacaron de la carrera. Su papel en ciberseguridad queda por debajo de lo que esperaba.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Richard Steele, el «James Bond» que espió a Donald Trump
El autor del informe que señala que agentes rusos tendrían información comprometedora sobre el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, Christopher Steele, es un exagente del servicio de Inteligencia exterior británico MI6, según informaron personas familiarizadas con su carrera. Exfuncionarios de los servicios británicos de Inteligencia dijeron que Steele, de 52 años, pasó años bajo una fachada diplomática trabajando para el MI6 en Rusia y en París y en el Ministerio de Asuntos Exteriores en Londres. Después de haber dejado el servicio de espionaje, Steele suministró a la Oficina Federal de Investigación (FBI) información sobre la corrupción en la FIFA, el organismo rector del fútbol internacional. Su trabajo sobre la corrupción en el fútbol internacional fue lo que brindó crédito a sus informes sobre los vínculos de Trump con Rusia, según contaron este miércoles funcionarios estadounidenses. Correos electrónicos a los que Reuters tuvo acceso indican que, en el verano de 2010, miembros de un equipo del FBI en Nueva York asignado para investigar el "Crimen Organizado en Eurasia" se reunieron con Steele en Londres para discutir las acusaciones de posible corrupción en la FIFA, con sede en Suiza, que también organiza el Mundial de fútbol. Personas familiarizadas con las actividades de Steele dijeron que su compañía británica, Orbis Business Intelligence, fue contratada por la Football Association, el órgano de gobierno del fútbol de Reino Unido, para investigar a la FIFA. En ese momento, la Football Association tenía la esperanza de ser el anfitrión de las Copas del Mundo en 2018 o 2022. En medio de una serie de acusaciones de corrupción, el Mundial 2018 fue otorgado a Moscú y Qatar fue elegida como sede del Mundial 2022. El grupo del FBI cuyos miembros se reunieron con Steele abrió posteriormente una investigación sobre la presunta corrupción del fútbol que llevó a decenas de acusaciones en Estados Unidos. Funcionarios de la FIFA, incluyendo su presidente, Joseph Blatter, se vieron obligados a renunciar. Vínculos con el Kremlin "The Daily Telegraph" dijo que Steele preparó el documento que afirma que el Kremlin se relacionó con la campaña electoral de Trump y que los servicios secretos rusos tienen material sensible sobre el presidente electo que podría ser utilizado en su contra. Según pudo saber ese periódico británico, Steele abandonó su casa en Surrey, sur de Londres, al darse cuenta de que su nombre iba a aparecer en los medios y ahora teme por su seguridad. El antiguo agente de los servicios secretos británicos dejó ayer a su gato con un vecino, al que le dijo que estaría fuera "unos días", dijo el "Telegraph". El trabajo de Steele fue financiado primero, según el diario, por los republicanos contrarios a Trump y después por los demócratas, durante la campaña para las elecciones estadounidenses de 2016. Trump, que asumirá el cargo el próximo 20 de enero, calificó las acusaciones de falsas. Durante varios meses, Steele contó a periodistas sobre lo que sabía de Trump de sus fuentes en Rusia, después de ser contratado por una compañía de Washington para recabar información sobre los vínculos del presidente electo con Moscú. El dossier, de 35 folios, contiene varios informes elaborados durante seis meses, al que periodistas en EE.UU. tuvieron acceso, aunque se le dio crédito cuando las cadenas de ese país informaron de que Trump y el presidente estadounidense, Barack Obama, recibieron del FBI un resumen de su contenido, indicó el periódico británico.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
¿Puede Donald Trump sufrir un «impeachment» y ser destituido?
Todavía no ha sido investido, pero el batiburrillo de escándalos que Donald Trump lleva a cuestas no para de crecer. El presidente electo de Estados Unidos se enfrenta estos días a una nueva polémica. Un informe publicado por la prensa, todavía sin verificar y en principio filtrado por el MI6, el servicio británico de inteligencia, afirma que Rusia tiene en sus manos información comprometedora sobre el magnate; datos escabrosos ?se habla de una orgía en un hotel de Moscú? que el Kremlin utilizaría para chantajearle una vez ocupara la Casa Blanca. Por si no fuera poco, el documento también revelería que el republicano colaboró con Moscú para perjudicar al Partido Demócrata durante las pasadas elecciones. Trump, que ha negado todas las acusaciones ?«No tengo nada que ver con Rusia», afirmó, tajante, en una rueda de prensa celebrada este miércoles?, responsabiliza a la inteligencia estadounidense de azuzar la polémica para perjudicarle. Mientras el escándalo continúa y se mezcla con otros ?las acusaciones sobre acoso sexual, el traspaso de su imperio empresarial a sus hijos?, algunas voces ya barajan que el presidente electo se efrentará, cuando estrene su mandato, a un «impeachment», un juicio político que recoge la Constitución y al que puede someterle el Congreso, formado por la Cámara de Representantes y el Senado, si quiere forzarle a dimitir. Así lo afirmó hace meses Allan Lichman, el profesor de Historia de la Universidad de Washington que ha acertado quiénes serían los inquilinos de la Casa Blanca durante los 32 últimos años. «Los presidentes de Estados Unidos no tienen inmunidad», subraya al respecto Julio Cañero, director del Instituto Franklin. El especialista explica cómo funciona este procedimiento: primero, señala, se crea «una comisión en la Cámara de Representantes [equivalente al Congreso de los Diputados] para analizar las acusaciones contra el presidente. Es como un proyecto de ley: se lleva al pleno y se vota, y se decide si hay causa suficiente». En caso afirmativo, «se promueve el verdadero proceso de 'impeachment', que tiene lugar en el Senado. El vicepresidente, que es la figura que preside las reuniones en el Senado, deja su puesto al magistrado jefe del Tribunal Supremo. Entonces se vuelve a votar y a debatir en el pleno del Senado la propuesta que viene de la Cámara de Representantes». Una mayoría simple puede obligarle a hacer las maletas y abandonar la Casa Blanca. Dos antecedentes Solo dos presidentes de Estados Unidos se han enfrentado, en el pasado, a este procedimiento. El primero, el demócrata Andrew Johnson, lo hizo en febrero de 1864, cuando fue acusado por destituir a su Secretario de Guerra, Edwin M. Stanton. El más reciente lo sufrió el también demócrata Bill Clinton, en diciembre de 1998: «No fue realmente por el caso Lewinsky, sino porque había mentido en las sesiones de control del Congreso» sobre el escándalo, explica Cañero. Ninguno de los dos fueron, finalmente, destituidos. «Es difícil saber lo que va a pasar. Sinceramente tiene papeles para pasar un proceso de 'impeachment' por sus negocios, por el fideicomiso famoso. Tomar decisiones que favorezcan a sus empresas, o decisiones que vayan en contra de los intereses de los Estados Unidos, puede ser una causa», detalla el especialista. Sin embargo, Cañero matiza que la mayoría republicana en la Cámara de Representantes y en el Senado dificultaría que el proceso se saldase con la destitución. «La situación es confusa», concluye.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Donald Trump promete un informe sobre el espionaje ruso antes de 90 días
El presidente electo de EE.UU., Donald Trump, prometió hoy que su equipo tendrá un informe completo en un plazo de 90 días sobre el supuesto espionaje ruso durante las elecciones estadounidenses. «Mi equipo tendrá un informe completo sobre la piratería en 90 días», indicó el multimillonario republicano en su cuenta de twitter al referirse a la presunta intervención de Rusia en las elecciones de Estados Unidos y a las informaciones de que Moscú tiene datos comprometedores sobre su vida privada. Totally made up facts by sleazebag political operatives, both Democrats and Republicans - FAKE NEWS! Russia says nothing exists. Probably..? Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 13 de enero de 2017«Ahora resulta que las acusaciones falsas contra mí fueron organizadas por mis opositores políticos y un espía fracasado que teme ser demandado», agregó Trump en una serie de mensajes en la red social. «Noticias falsas. Rusia dice que no existe nada», explicó Trump antes de añadir que todo esto fue probablemente difundido por los servicios de inteligencia sabiendo que no había pruebas. El jueves el presidente electo ya advirtió de que el director nacional de inteligencia, James Clapper, había tildado de «falso» el informe que alega que Rusia tiene información comprometedora del magnate y que podría usarla para intentar chantajearle durante su mandato. «James Clapper me llamó ayer para denunciar el informe falso y ficticio que circuló ilegalmente. Inventado, hechos falsos. ¡Qué lamentable!», señaló Trump ayer en su cuenta de la red social Twitter. Por su parte, Clapper emitió un comunicado sobre su conversación con Trump, en el que afirmó que le informó de que ese informe «no es producto» de los servicios de inteligencia de Estados Unidos. No obstante, Clapper no dijo en ningún momento que el informe sea «falso», como sostiene Trump. Ese informe, elaborado por un antiguo espía británico y publicado íntegramente por la web Buzzfeed, detalla supuestos contactos del equipo de Trump con el Kremlin, espionaje de Rusia al presidente electo y la posibilidad de que esa información sea utilizada para chantajearle durante su Presidencia. Las informaciones del dossier íntegro publicado por Buzzfeed citan fuentes que afirman que miembros del equipo de Trump se reunieron con integrantes del Gobierno ruso. Esas fuentes también aseguran tener constancia de encuentros del magnate con prostitutas en un hotel de Moscú, en el que los servicios secretos rusos habían supuestamente instalado cámaras y micrófonos. La oficina del presidente electo ha negado categóricamente el contenido y la veracidad de ese informe.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Christopher Steele, el «James Bond» que espió a Donald Trump
El autor del informe que señala que agentes rusos tendrían información comprometedora sobre el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, Christopher Steele, es un exagente del servicio de Inteligencia exterior británico MI6, según informaron personas familiarizadas con su carrera. Exfuncionarios de los servicios británicos de Inteligencia dijeron que Steele, de 52 años, pasó años bajo una fachada diplomática trabajando para el MI6 en Rusia y en París y en el Ministerio de Asuntos Exteriores en Londres. Después de haber dejado el servicio de espionaje, Steele suministró a la Oficina Federal de Investigación (FBI) información sobre la corrupción en la FIFA, el organismo rector del fútbol internacional. Su trabajo sobre la corrupción en el fútbol internacional fue lo que brindó crédito a sus informes sobre los vínculos de Trump con Rusia, según contaron este miércoles funcionarios estadounidenses. Correos electrónicos a los que Reuters tuvo acceso indican que, en el verano de 2010, miembros de un equipo del FBI en Nueva York asignado para investigar el "Crimen Organizado en Eurasia" se reunieron con Steele en Londres para discutir las acusaciones de posible corrupción en la FIFA, con sede en Suiza, que también organiza el Mundial de fútbol. Personas familiarizadas con las actividades de Steele dijeron que su compañía británica, Orbis Business Intelligence, fue contratada por la Football Association, el órgano de gobierno del fútbol de Reino Unido, para investigar a la FIFA. En ese momento, la Football Association tenía la esperanza de ser el anfitrión de las Copas del Mundo en 2018 o 2022. En medio de una serie de acusaciones de corrupción, el Mundial 2018 fue otorgado a Moscú y Qatar fue elegida como sede del Mundial 2022. El grupo del FBI cuyos miembros se reunieron con Steele abrió posteriormente una investigación sobre la presunta corrupción del fútbol que llevó a decenas de acusaciones en Estados Unidos. Funcionarios de la FIFA, incluyendo su presidente, Joseph Blatter, se vieron obligados a renunciar. Vínculos con el Kremlin "The Daily Telegraph" dijo que Steele preparó el documento que afirma que el Kremlin se relacionó con la campaña electoral de Trump y que los servicios secretos rusos tienen material sensible sobre el presidente electo que podría ser utilizado en su contra. Según pudo saber ese periódico británico, Steele abandonó su casa en Surrey, sur de Londres, al darse cuenta de que su nombre iba a aparecer en los medios y ahora teme por su seguridad. El antiguo agente de los servicios secretos británicos dejó ayer a su gato con un vecino, al que le dijo que estaría fuera "unos días", dijo el "Telegraph". El trabajo de Steele fue financiado primero, según el diario, por los republicanos contrarios a Trump y después por los demócratas, durante la campaña para las elecciones estadounidenses de 2016. Trump, que asumirá el cargo el próximo 20 de enero, calificó las acusaciones de falsas. Durante varios meses, Steele contó a periodistas sobre lo que sabía de Trump de sus fuentes en Rusia, después de ser contratado por una compañía de Washington para recabar información sobre los vínculos del presidente electo con Moscú. El dossier, de 35 folios, contiene varios informes elaborados durante seis meses, al que periodistas en EE.UU. tuvieron acceso, aunque se le dio crédito cuando las cadenas de ese país informaron de que Trump y el presidente estadounidense, Barack Obama, recibieron del FBI un resumen de su contenido, indicó el periódico británico.