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Noticias de elecciones presidenciales

03-11-2020 | Fuente: abc.es
No es solo un referéndum sobre Trump
Uno de los clichés más repetidos dentro del actual pico de banalidad analítica generado por las elecciones presidenciales de Estados Unidos insiste en plantearlas como un referéndum sobre Donald Trump. Muchos creen que estos comicios giran en torno a una simple cuestión de personalidad. Esta explicación, más particular que general, se alimenta de la sobredosis de «hipérbole sincera» e «incompetencia radical» suministrada durante estos cuatro años por el extravagante showman que se sienta en el despacho oval. Es cierto que durante esta campaña, tan diferente con respecto a la tradición electoral de Estados Unidos, Trump ha conseguido relegar a un segundo plano el debate obligado dentro del Partido Demócrata y del Partido Republicano sobre cómo gobernar un país inmerso en una.. Ver Más
03-11-2020 | Fuente: as.com
En vivo | Trump confía en ganar los estados claves
Sigue el minuto a minuto del gran día de las elecciones presidenciales en Estados Unidos. La gente saldrá a votar para elegir a Trump o Biden como presidente.
03-11-2020 | Fuente: as.com
En vivo | El futuro de la 'Casa Blanca' está en juego
Sigue el minuto a minuto del gran día de las elecciones presidenciales en Estados Unidos. La gente saldrá a votar para elegir a Trump o Biden como presidente.
03-11-2020 | Fuente: abc.es
¿Es posible un empate en las elecciones presidenciales de EE.UU.?
El particular sistema electoral de Estados Unidos determina que un candidato debe obtener al menos 270 de los 538 votos del Colegio Electoral para convertirse en presidente. Cada estado tiene asignado un número de votos electorales que corresponde a la suma del número de puestos que ese estado tiene en la Cámara de Representantes más los dos senadores. Por ejemplo, California, el estado más poblado de la Unión, tiene asignados 55 votos electorales porque a sus 2 senadores en el Senado Federal, se le suman los 53 miembros que representan a este estado en la Cámara de Representantes. Alaska, por su parte, es uno de los estados con menos peso en el colegio electoral, 3 votos, porque, por su baja.. Ver Más
02-11-2020 | Fuente: abc.es
Mañana se celebran las elecciones en Estados Unidos , en las que el actual presidente, el republicano Donald Trump , se juega con el demócrata Joe Biden continuar o no en la Casa Blanca otros cuatro años más. Este 3 de noviembre se vota, además, la renovación de la totalidad de la Cámara de Representantes y de un tercio del Senado, se escogen gobernadores en once estados y una larga lista de cargos públicos estatales, condales y locales a lo largo y ancho del país. El sistema electoral estadounidense, consolidado a lo largo de los años desde la aprobación en 1787 de la Constitución, cuenta con numerosas peculiaridades que la distinguen de los que rigen en España u otros países europeos. Esta es una guía básica para comprender cómo funcionan las elecciones de EE.UU. 2020 y poder seguir paso a paso la noche de un 3 de noviembre que se presenta apasionante: Qué se vota en las elecciones de EE.UU. 2020 Presidente. Como cada cuatro años, el primer martes después del primer lunes de noviembre Estados Unidos celebra elecciones para elegir presidente, que es el jefe del Estado, el líder del gobierno federal y el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. En la actualidad ocupa el cargo Donald Trump, que ganó las elecciones de 2016 como candidato del Partido Republicano, y es el presidente número 45 en la lista que inauguró George Washington entre 1789 y 1798. Sin embargo, aunque el foco principal suele estar puesto en la carrera presidencial, en la misma fecha se celebran muchas otras elecciones, incluyendo la de miembros de las dos cámaras legislativas. Cámara. En el caso de la Cámara de Representantes, se votará la totalidad de sus 435 miembros, que representan a otros tantos distritos repartidos por los 50 estados del país y que tienen un mandato de dos años. Las últimas elecciones a la Cámara tuvieron lugar en 2018 y en ellas el Partido Demócrata arrebató la mayoría a los republicanos al obtener 235 escaños frente a 200 (uno de Carolina del Norte quedó en el aire por denuncias de fraude hasta que en 2019 cayó finalmente del lado republicano). En la actualidad, la Cámara cuenta con 232 demócratas, 197 republicanos, un libertario y cinco vacantes. Senado. La cámara alta, que en el modelo político de EE.UU. tiene una importancia capital, renueva cada dos años un tercio de sus cien miembros, cada uno de los cuales tiene un mandato de seis años. Este 3 de noviembre correspondería normalmente elegir a 33 senadores, pero en esta ocasión se celebrarán también dos elecciones especiales para sendos escaños en Arizona (para sustituir al fallecido John McCain) y Georgia (debido a una renuncia por motivos de salud), lo que eleva a 35 el número total en disputa. De estos 35 senadores, 23 son republicanos. En el conjunto de la cámara alta, el Partido Republicano tiene actualmente la mayoría con 53 escaños frente a 47 de los demócratas (incluyendo dos independientes), por lo que estos necesitan lograr tres más al menos para igualar las fuerzas. Si quedaran 50-50, en las votaciones deshace el empate el presidente del Senado, que es el vicepresidente o vicepresidenta que resulte elegido en la elección presidencial. Gobernadores. También se celebran en la misma fecha elecciones a gobernador en once estados: Carolina del Norte, Dakota del Norte, Delaware, Indiana, Misuri, Montana, New Hampshire, Utah, Vermont, Virginia Occidental y Washington. De los 50 gobernadores totales, actualmente hay 26 republicanos y 24 demócratas, mientras que de los once estados donde se vota para ese cargo el 3 de noviembre, siete son ahora republicanos y cuatro demócratas. El estado asociado de Puerto Rico elegirá igualmente ese día gobernador, mientras que el territorio de Samoa Americana lo hará el 3 de marzo, coincidiendo con el llamado «Supermartes» de las primarias demócratas. Otras elecciones. A todas estas votaciones se sumarán la elección de innumerables cargos públicos en los diferentes estados, que incluyen desde alcaldes a fiscales y responsables educativos, así como consultas a los ciudadanos sobre los más variados asuntos de carácter local o estatal, como un referéndum sobre la legalización del cannabis para determinados usos en Nueva Jersey y Dakota del Sur, la anulación de una ley que elimina las exenciones religiosas o filosóficas en la vacunación obligatoria en Maine, o cuestiones urbanísticas en Miami Beach (Florida). Cuándo se vota Aunque el día oficial de las elecciones de 2020 en Estados Unidos es el 3 de noviembre (el primer martes después del primer lunes de noviembre), no se vota exclusivamente en esa fecha. Por una parte, está permitido el voto por correo y, por otra, en la mayoría de los estados hay un periodo de «voto anticipadoo» en los centros electorales para facilitar que se ejerza ese derecho antes del día fijado. En estas elecciones, sobre todo debido a la pandemia de Covid-19, se ha disparado como nunca tanto el voto por correo como el anticipado en persona. Cómo se elige al presidente: el Colegio Electoral Los ciudadanos participan en las elecciones presidenciales en los centros de votación o por correo, pero el ganador no es el candidato que más votos populares recibe, sino que se trata de una elección indirecta a través de lo que se denomina el Colegio Electoral. En este órgano cada uno de los 50 estados tiene un número de electores igual al de miembros con los que cuenta en el Congreso (Cámara de Representantes y Senado), a los que se añaden tres de Washington DC, de manera que en la actualidad se compone de 538. California, con 55, es el estado con más electores. Tras la votación popular, se hace el recuento de papeletas por estado. En 48 de ellos y en Washington DC el candidato que alcanza el mayor número de votos se lleva todos los electores que corresponden a ese estado. Solo Nebraska y Maine se rigen por un sistema diferente para distribuir sus miembros del Colegio Electoral: en Nebraska, dos de sus cinco electores se los lleva el vencedor en el estado y los otros tres el que gane en otros tantos distritos; en Maine, dos de los cuatro que tiene son para el ganador en el estado y los otros dos se otorgan por distritos. El ganador final de las elecciones presidenciales es aquel candidato que obtiene más de la mitad del total de votos electorales, con lo que en esta ocasión deberá lograr un mínimo de 270. Puede suceder, como ocurrió en 2016, que el ganador de las elecciones tenga más votos electorales pero menos votos ciudadanos. Aunque en la noche electoral, con el recuento del voto popular, se suele conocer ya quién va a ser el presidente, oficialmente no se proclama un vencedor hasta que los electores se reúnen y votan en sus respectivos estados a mediados de diciembre. Si ningún candidato obtuviera la mayoría de los votos electorales, la Cámara de Representantes se encargaría de elegir al presidente y el Senado al vicepresidente. Esto solo ha sucedido en una ocasión, en 1824, cuando la Cámara eligió a John Quincy Adams. Quién ganará las elecciones, según las encuestas Las encuestas vienen dando como ganador a Joe Biden frente a Donald Trump desde antes de que fueran proclamados respectivamente candidato demócrata y republicano en agosto. En la semana anterior a la cita del 3 de noviembre, las diferencias a favor de Biden se han mantenido en la franja de entre los siete y ocho puntos, según la media de encuestas de RealClearPolitics. No obstante, dado el sistema de elección de EE.UU., es necesario fijarse en los estados decisivos y que pueden cambiar de republicano a demócrata o viceversa, como Arizona, Carolina del Norte, Florida, Míchigan, Pensilvania y Wisconsin. En estos estados las diferencias están más ajustadas. En el caso de Florida, Carolina del Norte y Arizona, son de menos de dos puntos. Donald Trump, candidato a la reelección, durante un mitin electoral en Míchigan - Reuters Cuándo es la investidura El Día de la Inauguración tiene lugar cada cuatro años el 20 de enero (el 21 en aquellos años en que el 20 cae en domingo) y se celebra una ceremonia frente al Capitolio en Washington, sede de las dos cámaras del Congreso, en la que el presidente electo se compromete a «conservar, proteger y defender la Constitución de los Estados Unidos». El acto se da igualmente aunque se trate de la reelección para un segundo mandato. Requisitos de los candidatos Para ser presidente de EE.UU. hay que tener al menos 35 años, ser un ciudadano de Estados Unidos nacido en el país y haber residido en él durante 14 años. Una vez que el candidato recauda o gasta más de 5.000 dólares, debe registrarse ante la Comisión Electoral Federal y nombrar un comité de campaña que se ocupe de la financiación. Quiénes votan en las elecciones de EE.UU. Tienen derecho a participar en las elecciones todos los ciudadanos estadounidenses que tengan 18 años el día de la elección, si bien existen diversas limitaciones para ejercerlo. Aquellos que residen en territorios que pertenecen a EE.UU. pero no son estados (Puerto Rico, Samoa, Islas Vírgenes, Guam y las Marianas) no pueden votar en las presidenciales. Además, cada estado tiene sus propios requisitos sobre la residencia o identificación del votante, más o menos restrictivos. En la mayoría de los estados tampoco pueden emitir el sufragio los convictos. En once de ellos, como Virginia o Florida, ni siquiera después de haber cumplido su pena en la cárcel y quedar en libertad. Del mismo modo, las normas estatales varían sobre las limitaciones para determinados enfermos mentales. En qué consisten las primarias Las elecciones primarias son el proceso por el cual las bases de los partidos políticos escogen a sus candidatos. En Estados Unidos este tipo de votaciones internas se utilizan no solo para elegir a los aspirantes a la presidencia, sino para muchos otros cargos públicos, desde congresistas a gobernadores o alcaldes. En el caso de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre, el calendario inicial de las primarias comprendía desde el 3 de febrero hasta el 2 de junio de 2020, si bien la pandemia de coronavirus obligó a posponerlas en varios de estados, de manera que el proceso no concluyó hasta bien entrado agosto. En realidad, hay dos tipos de elección de candidatos en EE.UU., en función de cada estado: las primarias propiamente dichas, que son las más extendidas, y los llamados caucus , como en Iowa. Las primarias son elecciones con voto secreto, gestionadas por las administraciones estatales y locales. Los caucus, en cambio, son una serie de asambleas organizadas por los partidos políticos a nivel de condado, circunscripción o distrito, en la mayoría de las cuales los partidarios de cada aspirante se agrupan en grupos y tratan de atraer a otros con discursos. El número de votos en cada grupo determina los delegados de los diferentes candidatos. Tanto las primarias como los caucus pueden ser abiertos -la gente puede votar por candidatos de cualquier partido-, cerrados -solo participan los votantes registrados en cada partido- o mixtos, en los que se combinan ambas modalidades. Para las elecciones de 2020, Joe Biden fue el ganador al obtener 2.671 delegados para la convención, mientras que en segundo lugar quedó Bernie Sanders, con 1.073. El candidato demócrata, Joe Biden, durante un acto en Wilmington (Delaware) - Reuters Para qué sirven las convenciones nacionales De los caucus y primarias de cada partido sale un determinado número de delegados para las respectivas convenciones, en las que se proclama oficialmente al candidato para las elecciones a la presidencia. En esta ocasión, la convención demócrata estaba prevista del 13 al 16 de julio en Milwaukee (Wisconsin) y la republicana del 24 al 27 de agosto en Charlotte (Carolina del Norte). Pero el Covid-19 alteró también estos planes: en el caso del evento demócrata se acabó celebrando entre el 17 y el 20 de agosto, y en un formato online; los republicanos, que habían planeado trasladar su gran fiesta a Jacksonville (Florida), finalmente la llevaron a cabo entre Charlotte y Washington. Cómo se financian las campañas electorales Al contrario de lo que sucede en países como España, las campañas electorales en Estados Unidos se financian en su gran mayoría con fondos privados, si bien la legislación también prevé unos limitados recursos públicos para este fin. De esta manera, los equipos de los candidatos despliegan, en general, grandes esfuerzos tratando de captar donaciones. Aunque existen una serie de topes para las contribuciones individuales a las campañas, en los últimos años se han desarrollado fórmulas que permiten donar de manera prácticamente ilimitada a través de los PACs (comités de acción política) y en especial de los llamados Super PACs. Para las elecciones presidenciales y al Congreso de 2016 las campañas se gastaron un total de 6.500 millones de dólares. De esta cantidad, en torno a 2.400 millones corresponden a la carrera por la Casa Blanca, incluyendo las primarias. La candidata demócrata, Hillary Clinton, gastó 768 millones de dólares frente a 398 de su oponente republicano y finalmente vencedor, Donald Trump.
02-11-2020 | Fuente: abc.es
Así funciona la financiación de la campaña a las presidenciales en Estados Unidos
Con el mundo observando atentamente lo que ocurra mañana en Estados Unidos, la información sobre las elecciones presidenciales que se celebran este martes intenta desvelar todos los secretos de la campaña. Uno de los aspectos más polémicos, la financiación de los candidatos, suele acaparar el interés de la audiencia que sigue de cerca los comicios. Desde luego, es uno de los rasgos más llamativos del país, donde la carrera hacia la Casa Blanca -mítines, viajes de costa a costa, propaganda electoral con carteles o anuncios- exige que los participantes vistan un equipamiento que solo se pueden permitir los que tienen el dinero suficiente para pagarlo. Como se puede imaginar, hablamos de cifras multimillonarias. «En las primarias, el candidato tiene que conseguir.. Ver Más
31-10-2020 | Fuente: abc.es
Texas, el nuevo Ohio
Desde 1964 el candidato que gana en Ohio se alza con la victoria en las elecciones presidenciales. Las últimas encuestas dan a Donald Trump una pequeña ventaja en el estado de los castaños de indias, pero la participación récord y los estragos de la pandemia restan valor a los sondeos. La sorpresa puede ser tanto un tsumani de voto oculto trumpista, gracias a una buena campaña puerta a puerta republicana, como una marea imprevista demócrata, generada por muchos jóvenes que votan por primera vez. También es posible el escenario caótico de varias semanas sin ganador, hasta que el Tribunal Supremo diga la última palabra y frene la escalada de litigios y desprestigio de la primera democracia del mundo. Pero la batalla.. Ver Más
29-10-2020 | Fuente: abc.es
El modelo estadístico que vaticinó la victoria de Trump en 2016 predice que ahora arrasará
El politólogo estadounidense Helmut Norpoth augura que Donald Trump arrasará en las elecciones presidenciales que se celebrarán el próximo 3 de noviembre en el país y que, por tanto, saldrá reelegido con un amplio margen de ventaja: según los cálculos del experto, el candidato republicano tiene un 91% de posibilidades de ganar, frente al demócrata Joe Biden, al que le otorga tan solo un 9% de probabilidades. De este modo, ni su criticada gestión de la crisis del coronavirus ni las protestas del movimiento antirracista «Black Lives Matter», que en ocasiones se tornaron virulentas, harían a Trump salir de la Casa Blanca. De un total de 538 votos electorales, siempre siguiendo las cábalas de Norpoth, el ahora mandatario se hará con 362, mientras que su contrincante logrará 176. El politólogo, que publicó este estudio el pasado 2 de marzo, se basa en el llamado «modelo primario», que de nuevo tiene muy poco: de los últimos seis comicios que han tenido lugar en Estados Unidos ha predicho los resultados de cinco -el único desatino fue la derrota de Al Gore frente George Bush en el 2000-. En la página de la Universidad de Stony Brook, donde trabaja como profesor de ciencias políticas, Norpoth cuenta que comenzó a elaborar este método, hasta ahora «cuasi» infalible, tras las elecciones de 1992 y que lo utilizó por primera vez en 1996, cuando «Bill Clinton fue reelegido para un segundo mandato». Recuerda que «predecir esta victoria se consideró arriesgado en ese momento porque estuvo bastante mal en su primer mandato». El parámetro clave: las primarias En aquella época, su modelo era más simple de lo que es en la actualidad. Lo amplió y perfeccionó con el paso del tiempo -de hecho, asegura, sigue sufriendo cambios- pero ha mantenido siempre un parámetro que considera clave y en torno al cual giran sus cálculos: las primeras primarias de los partidos y «la forma en que los candidatos se desenvuelven en esos primeros comicios». Afirma que «es un muy buen indicador de lo que sucederá en noviembre» y que, además, tenerlo en cuenta lo diferencia del resto de predicciones y encuestas. El modelo utiliza datos de comicios que se remontan hasta 1912, año en que se introdujeron las primarias presidenciales. En esa ocasión, el candidato que ganó la votación de su formación, Woodrow Wilson, pasó a derrotar al que había perdido la del suyo, William Howard Taft. A partir de entonces, el candidato que obtiene mejores resultados en las primarias ha tendido -casi siempre- a ganar las elecciones generales. Para analizar los comicios anteriores a 1952, Norpoth incluye todas las primarias. Sin embargo, en los estudios que hace de las votaciones celebradas a partir de 1952, normalmente, utiliza solo la de New Hampshire. En 2008 añadió Carolina del Sur: tanto Barack Obama ese año como Hillary Clinton en 2016 disfrutaron de un fuerte apoyo en el bastión demócrata. Esta vez como detalla Norpoth en su página web, «en el lado demócrata, Joe Biden y Bernie Sanders dividieron las primarias demócratas en New Hampshire y Carolina del Sur, mientras que Trump ganó cómodamente las republicanas en New Hampshire (las de Carolina del Sur fueron canceladas este año)». «Cuando vi que en New Hampshire Trump obtuvo el 85% de los votos y que el contrincante más cercano fue Bill Weld con el 10%, estaba bastante seguro de lo que el modelo iba a predecir», relata el politólogo. «Si Trump hubiera obtenido solo el 55% y uno de los oponentes se hubiese hecho con el 40%, es posible que no hubiera predicho que Donald Trump tendría la oportunidad de ganar», explica, y agrega: «La gente ha olvidado cómo le fue a Joe Biden en New Hampshire. Fue terrible. Obtuvo el 8,4% de los votos, lo que es inconcebible para un candidato con aspiraciones de ser presidente». Otro factor: la tendencia a la reelección Lo que también favorecería a Trump en este -extraño en todos los sentidos- 2020, además de sus resultados en las primarias de su partido, es la historia electoral de Estados Unidos que le precede, que es, como la historia en general, cíclica. Según el análisis previo al establecimiento de este método, tras un mandato en la Casa Blanca, el partido en el poder es el favorito para ganar la reelección. No obstante, si se aplica este modelo estadístico y sus principales varas de medir (los resultados en las primarias y la tendencia a la reelección) a todas las elecciones estadounidenses desde 1912, no siempre acierta. De 27 comicios, hay dos en los que fallaría: los de 1960, «una de las elecciones presidenciales más reñidas», y los anteriormente nombrados de 2000, «cuando el último recuento en Florida le dio la victoria a Bush; aun así, Al Gore terminó ganando el voto popular». No ocurrió lo mismo, sin embargo, con las últimas elecciones: el experto en ciencias políticas contradijo a todas las encuestas que daban por sentada la derrota de Trump y apostó por su victoria sobre Hillary Clinton (le dio 87% de probabilidad de éxito). Su estudio fue publicado el 7 de marzo de 2016; el 8 de noviembre de ese mismo año los resultados electorales le dieron la razón. Resultados contrarios a las encuestas Por su parte, tal y como publicó el corresponsal de ABC en Washington, David Alandete, «las encuestas electorales en Estados Unidos reflejan una distancia por parte de Joe Biden de al menos seis puntos sobre Donald Trump. Lo cierto es que algunos de los sondeos han llegado a reflejar una diferencia de hasta 14 puntos, aunque han sido escasos. Esta semana, la media de sondeos de RealClearPolitics apunta a una distancia del demócrata de casi nueve puntos». Ante ello, Norpoth afirma que su método es invariable y no tiene en cuenta el momento histórico-social, la popularidad de los candidatos en el momento: «Mi predicción es lo que llamo "final incondicional". No cambia. Es un modelo matemático basado en cosas que han sucedido. La elección presidencial de 2016 ha sucedido, los resultados de las primarias ya están disponibles. Puedo agregar los resultados de más primarias, pero incluso esos números han sucedido y tampoco pueden cambiar».
29-10-2020 | Fuente: abc.es
Un exfuncionario de Seguridad Nacional de EE.UU. confiesa haber denunciado una conjura interna para frenar a Trump
Un exfuncionario de Seguridad Nacional de Estados Unidos durante la Administración del presidente, Donald Trump, ha confesado su identidad tras publicar un artículo en 2018 bajo el seudónimo 'Anónimo' en el diario estadounidense 'The New York Times' en el que criticaba al presidente y revelaba una «resistencia» dentro de la Administración para frenar los impulsos de Trump. Miles Taylor, exjefe de personal del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), ha publicado este miércoles una declaración explicando por qué publicó en 2018 el polémico texto en el que se declaraba parte de la «resistencia» que trabajaba para frustrar las peores inclinaciones de Trump, según informa la cadena de televisión estadounidense CNN. En este sentido, el exfuncionario ha asegurado que quería obligar a Trump a dar explicaciones sin que pudiera atacar al mensajero, mientras que el propio presidente calificó de «traición» las palabras publicadas en el diario e incluso instó al entonces fiscal general Jeff Sessions a investigar el asunto. «Vi a Donald Trump demostrar que es un hombre sin carácter, y sus defectos personales han dado lugar a fallos de liderazgo tan significativos que pueden medirse en vidas estadounidenses perdidas», ha explicado Taylor en referencia a los motivos por los que decidió publicar el artículo y, posteriormente, un libro. En el artículo publicado en el medio estadounidense Taylor hablaba de una «resistencia silenciosa» que intentaba, desde dentro del Gobierno, «frustrar parte de la agenda (de Trump) y sus peores inclinaciones». «Yo soy uno de ellos», aseguraba Taylor, para quien la primera obligación de todo funcionario pasa por proteger los intereses del país por encima de los del presidente. En este sentido, consideraba que «la raíz del problema es la amoralidad del presidente» y su comportamiento «errático», y lamentaba los «impulsos equivocados» del presidente que, en ocasiones, van «contra el comercio y contra la democracia». Taylor trabajó en el DHS de 2017 a 2019 y llegó a ser jefe de personal de la exsecretaria del departamento Kirstjen Nielsen, ampliamente criticada por supervisar una política en la frontera sur de Estados Unidos que separaba a niños inmigrantes de sus padres. Como colaborador de CNN en la campaña electoral previa a las elecciones presidenciales del próximo 3 de noviembre, en las que Trump opta a su reelección para un segundo mandato, Taylor ha criticado abiertamente a la Administración del presidente y ha declarado su apoyo al candidato demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden. Tras la publicación del texto, Trump reclamó al diario a través de su cuenta de Twitter que desvelara la identidad de la persona que lo firmaba, incluso llegó a poner en duda que «realmente existiera» el alto cargo que supuestamente había escrito el artículo.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="en" dir="ltr">Who is Miles Taylor? Said he was ?anonymous?, but I don?t know him - never even heard of him. Just another <a href="https://twitter.com/nytimes?ref_src=twsrc%5Etfw">@nytimes</a> SCAM - he worked in conjunction with them. Also worked for Big Tech?s <a href="https://twitter.com/Google?ref_src=twsrc%5Etfw">@Google</a>. Now works for Fake News <a href="https://twitter.com/CNN?ref_src=twsrc%5Etfw">@CNN</a>. They should fire, shame, and punish everybody..</p>&mdash; Donald J. Trump (@realDonaldTrump) <a href="https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1321568122017517568?ref_src=twsrc%5Etfw">October 28, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> «Si la cobarde persona anónima realmente existe, el 'Times' debe, por motivos de seguridad nacional, entregarlo/la al Gobierno de inmediato», pidió el presidente, quien pidió a su equipo en la Casa Blanca que investigaran posibles filtraciones.
28-10-2020 | Fuente: abc.es
Maduro, a Sánchez por recibir a Leopoldo López: «¡Deberías informarte más de Venezuela!»
Nicolás Maduro cargó este miércoles contra el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, tras recibir el martes a Leopoldo López en la sede del PSOE. En un encuentro virtual con la prensa internacional, el líder chavista se dirigió hacia el jefe del Ejecutivo español: «Siempre cometes errores con los venezolanos. Tú siempre subestimas y desprecias la realidad venezolana». Esta fue la primera reacción de Maduro desde que el líder opositor salió de su país el sábado rumbo a España. «Él está huyendo, debes saberlo, Pedro Sánchez, (..) deberías de informarte mejor sobre Venezuela», insistió. Maduro también aseguró que López es un «terrorista» que huyó «cuando fue él quien se entregó a la justicia». Aseguró que es «un psicópata, un hombre impulsivo, lleno de violencia y cargado de ambiciones de dinero y de poder personal». Asímismo, dijo que vive ahora en Madrid como «un magnate». «Leopoldo López vive como un magnate, en una mansión en Madrid. Ahí está en el barrio de Salamanca, eso es lo que queda de una oposición debilitada», espetó. Entre sus denuncias y recriminaciones, el mandatario venezolano afirmó que López quedó «derrotado» políticamente por las fuerzas revolucionarias. «Leopoldo López se va a España derrotado, espero que algún día llegue la justicia y logre nuevamente llevarlo a la cárcel», sentenció este miércoles por la tarde desde el Palacio de Miraflores, y dijo que él «nunca recibiría a Antonio Tejero, por respeto a España, a la España democrática». López soprendió al mundo con su escape hacia España en un periplo que realizó con discreción y por aguas venezolanas. El domingo apareció en Madrid, donde lo esperaba su familia. En la capital de España se reunió el martes con Pedro Sánchez. Ese mismo día, en una rueda de prensa, el perseguido político más emblemático de la era chavista dijo que a partir de ahora comenzará a trabajar en unas elecciones presidenciales libres y justas para su país, en el castigo a los violadores de derechos humanos y en la ayuda humanitaria que necesita el país sudamericano. Acusa a Silva de «negociar» el viaje Maduro también ha recriminado al embajador de España en Venezuela, Jesús Silva Fernández, por «ayudar» a López a salir de su residencia en Caracas y del país. Una acusación que también hizo el domingo Diosdado Cabello. «Deben saber que ese embajador que ha tenido España en Venezuela es un conspicuo militante de la derecha del PP española. Ese embajador Silva es un hombre antibolivariano, que odia Venezuela. Es un colonialista típico, despreciativo de nuestros valores patrióticos y republicanos», arremetió Maduro. Tras el intento de levantamiento cívico-militar la madrugada del 30 de abril, que protagonizó Leopoldo López junto con el presidente interino, Juan Guaidó, el diplomático español en Caracas recibió al líder de Voluntad Popular en su residencia y ahí se mantuvo el líder hasta este sábado. En palabras de Maduro, en el reciente viaje a España, Jesús Silva «negoció el viaje de Leopoldo López a España con el Gobierno. Regresó a Venezuela y se llevó a Leopoldo López en base a esta negociación». Minutos después respondió otra pregunta relacionada con el caso de Leopoldo López y se volvió a referir al embajador: «Te vas, Jesús Silva, y no te queremos ver más nunca. Ojalá pudiésemos ponerle un avión para que se vaya mañana», dijo al acusarlo también de participar en mayo en la Operación Gedeón, una presunta invasión marítima desarticulada por el régimen, y que según el Ministerio Público venezolano, fue una maniobra gestionada desde Estados Unidos, con la supuesta colaboración de Colombia y la oposición venezolana.