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Noticias de elecciones presidenciales

19-10-2020 | Fuente: as.com
Elecciones Presidenciales Bolivia 2020 en vivo: Morales celebra la victoria del MAS
Sigue en vivo y en directo las elecciones de Bolivia 2020. Estadísticas, resultados y más sobre las elecciones con Luis Arce y Carlos Mesa como favoritos.
18-10-2020 | Fuente: as.com
Elecciones Presidenciales Bolivia 2020 en vivo hoy: votación, resultados y conteo
Sigue en vivo y en directo las elecciones de Bolivia 2020. Estadísticas, resultados y más sobre las elecciones con Luis Arce y Carlos Mesa como favoritos.
16-10-2020 | Fuente: abc.es
Estados Unidos ya vota en las elecciones, con largas colas y hasta peleas
Aunque las urnas abrieron hace un mes, las filas para votar en el norte del estado de Virginia son cada día más largas. Por ejemplo, aquí en el Centro de Gobierno del Condado de Fairfax, 30 kilómetros al oeste de la Casa Blanca, medio centenar de personas hacía cola este miércoles una hora de media, sobres en mano con papeletas ya dentro, guardando escrupulosamente la distancia de seguridad y con mascarillas en la cara. Al entrar al edificio, se les tomaba la temperatura y se les rociaba desinfectante en las manos. Temerosos de los efectos de la pandemia el día de las elecciones, ya ha votado aquí en Virginia, en persona o por correo más de un millón de personas, lo que supone un 27% de quienes lo hicieron en 2016. «Es probable que el día de las elecciones estas colas sean mucho más largas, así que mejor esperar una hora hoy, que arriesgarnos a no poder votar ese día. Al fin y al cabo estamos en una pandemia», explicaba a este diario Helen Watson, de 36 años, quien después añadió que no va a votar a Donald Trump. No es sorprendente. Este condado, Fairfax, es en realidad un dormitorio para quienes trabajan en la capital federal, Washington, y gracias a él y otros suburbios similares, Virginia se ha convertido en un estado demócrata, algo impensable hace una década. Obama ganó aquí en 2008 y 2012, y Bush lo hizo antes en 2000 y 2004. En 2016, el estado optó por Hillary Clinton. Conscientes de que muchos de estos ciudadanos de Fairfax son demócratas, el segundo día de voto en persona por adelantado, el 19 de septiembre, un grupo de partidarios de Trump bloqueó la entrada a este edificio, y por tanto el acceso a las urnas, al grito de «fraude» y «cuatro años más». Hubo algún enfrentamiento verbal, y bastante tensión. Mucho tuvo que ver en ese alarmante bloqueo, que duró apenas unas horas, que el presidente haya denunciado que las elecciones pueden ser fraudulentas, sobre todo si él acaba perdiendo. De momento no hay cargos presentados por la fiscalía por fraude, pero Trump ha animado a sus partidarios a ejercer de observadores voluntarios en los puntos de votación. Hasta la fecha, según la organización US Election Project, han votado en todo EE.UU. 14,2 millones de personas, un 10% de quienes lo hicieron en 2016. Los estados donde más porcentaje de personas ha votado por adelantado con respecto al censo son, en este orden, Vermont, Virginia y Nueva Jersey, todos ellos bastiones demócratas que ya ganó Hillary Clinton con cierta holgura en 2016. Tal ha sido la afluencia de votantes a tres semanas de las elecciones, que ayer Fairfax abrió otras 13 urnas. En este condado de Virginia hay más de un millón de personas empadronadas. En las elecciones presidenciales de 2016 votaron 553.000, de las que solo un 28% lo hizo por el actual presidente. Impacto de la pandemia «Yo creo que la estrategia del presidente de poner en duda la validez del voto por correo y por adelantado no le beneficia, porque nosotros seguimos votando, y sus partidarios no. Puede que se encuentren con todo esto colapsado ese día. ¡Mire como está ahora!», decía antes de entrar a votar una mujer que solo dio su nombre de pila, Laquinta, y lucía una máscara en la que se leía «Biden / Harris». La pandemia ya está teniendo un impacto enorme sobre las elecciones. Nunca antes ha habido tanto voto por adelantado. Y aun el martes, cuando vencía el plazo para registrarse, muchos ciudadanos seguían inscribiéndose a través de internet. Sin embargo, un problema técnico provocó un apagón en los servidores del gobierno estatal ese mismo día, que duró horas. El gobernador, el demócrata Ralph Northam, explicó que la razón había sido el corte de un cable de fibra óptica durante unos trabajos de mantenimiento. Finalmente, el plazo fue prorrogado hasta este mismo jueves.
15-10-2020 | Fuente: abc.es
El presidente de Kirguistán presenta su dimisión para facilitar la salida a la crisis
El presidente de Kirguistán, Sooronbai Jeenbékov, presentó hoy su dimisión como paso para facilitar una salida a la profunda crisis política e institucional que atraviesa la antigua república soviética desde las elecciones parlamentarias del pasado día 4. «La paz en Kirguistán, la integridad del país, la unidad de nuestro pueblo y la paz en la sociedad son todo para mí. No me aferro al poder. No quiero que la historia me recuerde como el presidente que derramó la sangre y disparó a sus ciudadanos. Por eso, he tomado la decisión de dimitir», señaló en una declaración a la nación recogida por la agencia kirguís AKIpress. De acuerdo con el artículo 68 de la Constitución, el presidente del Parlamento, el diputado de la fracción Kirguistán Kanat Isáev, asumirá de forma interina la Presidencia del país hasta que haya nuevas elecciones presidenciales, que deberían celebrarse en principio en un plazo de tres meses, de acuerdo con AKIpress. El mandatario, en el poder desde hace tres años, ya había adelantado que estaba preparado a renunciar, pero recalcó que lo haría solo una vez el Parlamento hubiera aprobado un nuevo Gobierno y el país hubiera vuelto al marco legal tras los disturbios y protestas masivas en las calles de Biskek de la última semana y media. Jornadas de disturbios Kirguistán se encuentra en una grave crisis después de las elecciones parlamentarias del pasado día 4, en las que solo dos fuerzas opositoras habrían entrado en el Parlamento y cuyo resultado fue denunciado como fraudulento por los partidos que no superaron el umbral del 7% requerido para lograr representación. El resultado desató disturbios la madrugada del día 5, en los que una persona falleció y un millar resultaron heridas. La Comisión Electoral Central anuló al día siguiente el resultado, pero los llamamientos de varios líderes políticos para que se abriese un proceso de destitución a Jeenbékov o que renunciase voluntariamente se hicieron cada vez más fuertes. El presidente impuso finalmente un toque de queda y el estado de emergencia en la capital, Biskek, y destituyó al Gobierno en pleno. El Legislativo adoptó el miércoles el nombramiento del nuevo primer ministro, Sadir Zhapárov, un dirigente opositor que fue liberado la semana pasada de la cárcel por sus propios partidarios durante los disturbios postelectorales, así como la composición del gabinete, el programa y la estructura del nuevo Ejecutivo. «Ayer, el Jogorku Kenesh (Parlamento) aprobó la composición del Gobierno y yo firmé el decreto presidencial de los nombramientos. Pero ello no rebajó la tensión. Lamentablemente la agresión no cesa, continúa el reclamo de que renuncie inmediatamente», afirmó Jeenbékov en su declaración. Aumentar la presión A lo largo del día de ayer se produjeron negociaciones con Jeenbékov sobre su renuncia y Zháparov adelantó que el presidente iba a dimitir este jueves. Este jueves unas mil personas se reunieron en las proximidades de la residencia presidencial Ala Archa para aumentar la presión sobre el líder kirguís, según la agencia rusa Interfax. El presidente de Kirguistán sostuvo en su declaración a la nación que los militares y la Policía tienen el deber de proteger incluso con sus armas la residencia presidencial y por otro lado las protestas no ceden, por lo que tarde o temprano habría «sangre». «Insto a Zháparov y a otros políticos a retirar a sus seguidores de (las calles de) la capital de nuestro país para que pueda haber de nuevo una vida pacífica para los ciudadanos de Biskek. Ningún poder merece (jugarse) la integridad de nuestro país y la armonía en la sociedad», indicó Jeenbékov.
15-10-2020 | Fuente: abc.es
La guerra sindical y política continuará durante el toque de queda en Francia
La «guerra» social y sindical continúa y puede agravarse durante el estado de urgencia sanitaria nacional y el toque de queda en París y ocho grandes ciudades. Dos sindicatos «radicales», la CGT (históricamente comunista) y SUD (izquierdista) han convocado este jueves una jornada de movilización y protesta en todos los hospitales públicos. La CGT y SUD estiman «insuficientes» los acuerdos negociados el mes de julio pasado entre el gobierno y otros dos sindicatos, la CFDT (primer sindicato de Francia) y FO (tercer sindicato nacional), que concluyeron con estas decisiones en curso de ejecución: -19.000 millones de euros de inversiones en la sanidad pública. -8.200 millones de euros para revalorizar salarial y profesionalmente las profesiones de la sanidad pública, médicos, enfermeras, etcétera. -Creación, los próximos meses y años, de 15.000 nuevos puestos en la sanidad pública. La CGT y SUD consideran insuficientes esas y otras medidas, negociadas entre el gobierno de Emmanuel Macron y otros sindicatos, igual o más representativos. Convocando una jornada de movilizaciones, CGT y SUD reabren dos frentes de «guerra» social: enfrentamientos entre sindicatos, entregamientos con el gobierno. Tensiones sociales que coinciden con la agravación de posibles tensiones políticas. Se presta a Emmanuel Macron la tentación de aplazar las elecciones regionales de la próxima primavera. La República En Marcha (LREM), el partido de Macron, es un partido de notables, con muy modesta implantación local y regional. El presidente tiene mayoría parlamentaria, puede gobernar, sin problemas. Pero no tiene implantación municipal ni regional. La segunda vuelta de las elecciones municipales, el mes de junio pasado, confirmó la «soledad» municipal del presidente. La renovación parcial del Senado, el mes de septiembre, confirmó la misma ausencia de implantación local. Emmanuel Macron puede gobernar, sin problemas, hasta las próximas elecciones presidenciales (2022). Pero una derrota de su partido, la primera que viene, sería un mal «prólogo» para las futuras y lejanas presidenciales. Detalles de «cocinilla» política que corren el riesgo de atizar tensiones políticas paralelas a la tensión social (un millón de nuevos pobres), la tensión sindical y la tensión política atizada por la incertidumbre sanitaria.
14-10-2020 | Fuente: abc.es
Trump tilda de «inexactas» las predicciones de Fauci sobre el coronavirus
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a atacar al principal responsable científico en la lucha contra el coronavirus en el país, Anthony Fauci, y ha tildado de «inexactas» sus predicciones sobre la pandemia. «De hecho, el brazo de lanzamiento de Tony es más exacto que sus pronósticos», ha manifestado antes de asegurar que a la Organización Mundial de la Salud (OMS) «ya no le gustan los confinamientos». «No problemas, no mascarillas», ha aseverado en una clara alusión a un lanzamiento realizado por Fauci durante un partido de béisbol el pasado mes de julio. Así, se ha referido a sí mismo en tercera persona y ha recordado en un mensaje a través de Twitter que ha salvado «2 millones de vidas estadounidenses». Las palabras de Trump llegan un día después de que Fauci dijera en una entrevista con la cadena CNN que se siente «decepcionado» por el uso de una frase suya sacada de contexto por parte de la campaña del magnate neoyorquino. Según Fauci, la frase en cuestión hacía que pareciera que apoyaba a Trump de cara a las elecciones presidenciales, mientras que el jefe epidemiológico asegura que lleva cinco décadas trabajando para los estadounidenses y nunca ha mostrado su apoyo a un candidato. La idea de que la Administración Trump ha salvado a 2 millones de personas se basa en un modelo según el cual el Gobierno no habría tomado medida alguna contra el coronavirus. No obstante, por el momento han muerto 210.000 personas en el país y millones se han contagiado.
12-10-2020 | Fuente: abc.es
A la caza del olvidado, pero decisivo, voto de los haitianos en Florida
En su reciente visita en busca de votos a Miami, la primera parada de Joe Biden no fue la Pequeña Habana. Antes que el famoso epicentro de la comunidad cubana del sur de Florida, el candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos optó el pasado lunes por detenerse en otro punto de la ciudad, menos conocido: la Pequeña Haití. ¿Qué le llevó a Biden hasta ese pobre y olvidado barrio que los turistas suelen pasar de largo? Aunque cuando se habla de Florida se suele pensar en su enorme población latina ?cubanos, puertorriqueños, venezolanos..?, en este estado que será clave en las próximas elecciones presidenciales existe también una significativa comunidad haitiana que puede resultar determinante a la hora de inclinar la balanza hacia uno u otro candidato. Allí se concentran más de medio millón de personas con raíces en ese pequeño país caribeño, casi la mitad de las 1.084.455 asentadas en todo EE.UU., según los últimos datos censales. Y los condados que forman el área metropolitana de Miami son el principal foco. De hecho, en el condado de Miami-Dade la información electoral oficial y las papeletas figuran no solo en inglés y en español, sino también en criollo, la lengua derivada del francés que emplean mayoritariamente los haitianos. Se trata de un sector de población nada despreciable, dado que el total de habitantes de Florida ronda los 21,5 millones y que buena parte de los haitianos asentados en EE.UU. están naturalizados y tienen derecho a votar. Según datos del Partido Demócrata citados por Efe, se estima que pueden ser 300.000 los posibles electores haitianos en este estado. Haitiano-estadounidenses danzan durante la visita de Joe Biden a Miami - AFP Su papel, que a menudo pasa inadvertido para el público, es muy relevante si se tiene en cuenta que Florida aporta 29 de los 538 votos del Colegio Electoral que decidirá quién será el presidente los próximos cuatro años y que los resultados en él suelen ser muy ajustados, a veces con diferencias de apenas un puñado de votos ciudadanos. Hace cuatro años Donald Trump derrotó a Hillary Clinton en Florida por poco más de un punto porcentual de diferencia (49% frente a 47,8%), llevándose así los 29 votos electorales del estado. Ahora Biden aventaja a Trump en las encuestas por casi cuatro puntos (48% frente a 44,3%), según la media que realiza RealClearPolitics, si bien algún sondeo da ganador al republicano, como el del canal de televisión conservador Fox (46-43%), mientras que el de Estados Unidos Today/Suffolk arroja un empate a 45%. El electorado haitiano-estadounidense, en general de raza negra y escasos recursos, vota tradicionalmente al Partido Demócrata. Sin embargo, causa irritación en esta comunidad que ese respaldo se dé por descontado. Por ello desató críticas que la aspirante a la vicepresidencia de EE.UU., Kamala Harris, no se reuniera con los haitianos en la visita que realizó hace unas semanas a Miami, donde sí fue en busca de los votantes hispanos. «Hay un sentimiento de que demócratas y republicanos dan por hecho a los haitiano-estadounidenses», asegura a ABC Marleine Bastien, una de las activistas más destacadas de este grupo social en Florida. Es cierto que la mayoría de haitiano-estadounidenses son de tendencia demócrata, sostiene Bastien, si bien indica que «parece que hay un creciente nicho de republicanos que sacan músculo y se esfuerzan por obtener reconocimiento», y que se inclinan por «no poner todos los huevos en la misma cesta». Biden no quiso cometer el mismo error que su compañera de «ticket». Acudió a Little Haiti nada más llegar a Miami el 5 de octubre para prometer apoyo a esta comunidad y pedir su voto. «¿No sería una ironía, la ironía de todas las ironías, si en la noche electoral, resulta que los haitianos dieran un golpe de gracia en esta elección?», animó el candidato demócrata a la Casa Blanca, según recogieron medios locales. Mujeres de origen haitiano, en Little Haití con el traje típico al candidato demócrata - AFP Su antecesora en 2016, Hillary Clinton, había despertado un amplio rechazo entre los haitianos por su cuestionado papel en la reconstrucción tras el terremoto de 2010. Tanto ella, que fue secretaria de Estado con Barack Obama, como la fundación que creó con su marido Bill, recibieron fuertes críticas por aprovecharse supuestamente de sus actividades en el país sin que su labor repercutiera apenas en beneficio de la población. «Los Clinton son despreciados por muchos haitiano-estadounidenses aquí, y peor en Haití», señala Marleine Bastien. Entre otros hechos, recuerda que respaldaron la llegada a la presidencia haitiana de Michel Martelly, quien habría dado después «carta blanca» a un hermano de Hillary para extraer oro en las minas y «saquear la isla», denuncia. «Los Clinton son despreciados por muchos haitiano-estadounidense, y peor en Haití», afirma Bastien Donald Trump aprovechó en 2016 esos recelos hacia la candidata demócrata para presentarse durante la campaña en la Pequeña Haití de Miami y ofrecerse como el gran adalid de su causa. Sin embargo, tras alcanzar la presidencia levantó a su vez la ira de los haitianos, al oponerse a la entrada en EE.UU. de más inmigrantes procedentes de lo que calificó como «países de mierda». Una de las naciones a las que se refería con esa expresión despectiva era Haití. Trump ha querido retirar el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) del que se beneficiaban los haitianos en EE.UU. tras el destructivo seísmo. «Trump vino a la Pequeña Haití en 2016 y dijo a los haitiano-estadounidenses: ?Yo seré vuestro defensor?. Bien, hasta ahora ha sido una pesadilla», afirma por correo electrónico Marleine Bastien, fundadora y líder del Movimiento de la Red Acción Familiar (FAMN, por sus siglas en inglés). Precisamente, Biden se comprometió durante su visita a Miami a garantizar esa protección a los haitianos y les avanzó que creará una reforma migratoria que les facilitará el camino a la ciudadanía. «La inmigración es sin duda una prioridad» para los votantes haitianos, destaca Bastien. Su organización, el FANM, es una de las que demandó a la Administración Trump porque «violó las leyes al emplear animosidad y xenofobia para acabar con el TPS», y además «frenó el programa de libertad condicial para reunificación familiar que la FANM tardó cinco años en organizar», comenta. Los haitianos suelen ser de inclinación demócrata (como los que aparecen en la imagen), aunque Marleine Bastien asegura que hay un «creciente nicho» republicano también - Reuters Los problemas de empleo, vivienda, igualdad racial y brutalidad policial son otros de los asuntos que tienen en mente los miembros de su comunidad a la hora de poner en su papeleta el nombre de uno u otro candidato, apunta. Los haitianos, explica, «han sido muy activos en el movimiento Black Lives Matter (Las vidas de los negros importan)». En los últimos tiempos, a los asuntos a tener en cuenta se suma la gestión de la pandemia por parte de Trump, con la que «la mayoría están insatisfechos», según Marleine Bastien. «La mayor parte de los dólares de estímulo han ido a grandes corporaciones, dejando a la clase media y a las familias con bajos ingresos en una situación de crisis», denuncia, mientras «muchos no pueden pagar la renta o la hipoteca porque ha sido muy difícil para los trabajadores acceder a los servicios de desempleo en Florida», algo que achaca a que el anterior gobernador, el republicano Rick Scott, «amañó el sistema haciendo casi impositble parala gente recibir sus beneficios de paro». «El nivel de miseria o crisis no tiene precedentes», señala. En defintiva, resume Marleine Bastien, «el voto haitiano es significativo y muy importante en unas elecciones presidenciales que estarán muy reñidas ¡y Florida es imprescindible para ganar!».
11-10-2020 | Fuente: abc.es
Trump asegura que ya no tiene coronavirus y que es «inmune»
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha asegurado este domingo que ya no tiene el coronavirus y que además es «inmune» a la nueva enfermedad tras haber desarrollado anticuerpos, por lo que espera reanudar en breve la campaña en pro de su reelección en las elecciones presidenciales del 3 de noviembre. «Sí, y no solo eso. Parece que soy inmune. Puedo salir del sótano, aunque lo hubiera hecho de todas formas», ha afirmado Trump durante una entrevista en Fox News al ser interrogado por si su médico le ha dicho que no tiene coronavirus. Hasta ahora no ha habido ninguna confirmación oficial de que Trump haya dado negativo en una prueba del coronavirus. «El presidente está en muy buena forma para luchar las batallas», ha afirmado Trump hablando de sí mismo en tercera persona. «He derrotado a este horrible y loco virus de China (..). He superado el mayor de los exámenes, con las mejores notas, y estoy en una forma estupenda. Le diré que me siento fantásticamente. Me siento muy bien», ha añadido. Libre de contagios El inquilino de la Casa Blanca ha destacado la labor del equipo médico que le ha tratado. «Son los mejores (..). Dicen que estoy totalmente libre de contagios. No contagio», ha remachado. En cuanto a su gestión con respecto al virus, ha advertido de que hay proyecciones con más de dos millones de muertes en Estados Unidos, cuando ahora la cifra oficial es de 200.000. «Hay quien dice que hemos hecho un trabajo estupendo», ha indicado. Trump dio positivo el 1 de octubre y fue hospitalizado al día siguiente. Tras unas primeras horas de incertidumbre, fue trasladado el 5 de octubre de vuelta a la Casa Blanca tras recuperarse y el 10 de octubre protagonizó un nuevo acto de campaña, al aire libre y en la propia Casa Blanca.
10-10-2020 | Fuente: abc.es
Estado de emergencia en Kirguistán para poner fin a las protestas, enfrentamientos y saqueos
Un acuerdo entre el todavía presidente de Kirguistán, Sooronbái Zheenbékov, y una parte de la oposición ha permitido que ayer fuera nombrado por el Parlamento jefe del Gobierno en funciones, Sadir Zhapárov, que fue excarcelado por la multitud el martes pasado en medio de las multitudinarias protestas que estallaron por sospechas de fraude en los comicios legislativos de hace una semana. Entonces también fue liberado de la prisión el expresidente, Almazbek Atambáyev, pero ahora ha vuelto a ser detenido y enviado de nuevo a su celda. Los esfuerzos de Zheenbékov, cuya dimisión estos días ha sido exigida por manifestantes en la calle instigados por Atambáyev, han ido dirigidos a evitar el caos en el país centroasiático. Y es que además de las movilizaciones organizadas por distintas facciones políticas, ha habido tiroteos, saqueos y ataques contra escaparates, propiedades y vehículos particulares aparcados en la vía pública. El coche blindado de Atambáyev recibió el viernes varios disparos sin que él ni ninguno de sus acompañantes sufrieran heridas. El antiguo jefe del Estado asistía a una concentración de protesta de sus partidarios. Así que Zheenbékov decretó el viernes el estado de emergencia hasta el 21 de octubre y el toque de queda en Bishkek, la capital del país, en donde ordenó desplegar el Ejército. Pero ayer la Cámara legislativa, además de designar a Zhapárov primer ministro, debería haber ratificado los decretos presidenciales. No lo hizo. Los diputados tienen ahora todavía dos días para aprobarlos, aunque si se inhiben, las disposiciones presidenciales entrará en vigor de forma automática. La duda está ahora en si Zheenbékov dimitirá o no. Prometió renunciar una vez se formara un nuevo Gobierno y se encarrilara la crisis. Así consta al menos en un comunicado publicado en la página web de la Presidencia, pero hay muchos que opinan que podría reconsiderar lo dicho y permanecer en el poder. Zhapárov aseguró ayer que el presidente dimitirá y lo hará en los próximos días. De esta forma, el flamante primer ministro se convertiría en el jefe del Estado interino hasta la celebración de elecciones presidenciales. Habrá que convocar también comicios legislativos, ya que los resultados de los celebrados el pasado 4 de octubre fueron anulados a causa de los fuertes disturbios habidos en Bishkek. Fueron asaltados varios edificios oficiales, entre ellos el de la Presidencia.
09-10-2020 | Fuente: abc.es
Los Proud Boys, Oath Keepers y los Three Percenters, entre las milicias que han convertido EE.UU. en un polvorín
Una de las disposiciones más discutidas, debatidas y con mayores consecuencias de la Constitución es la Segunda Enmienda, la que consagra el derecho a portar armas. «A well regulated militia», («una milicia controlada»), es la frase con la que arranca esa enmienda y que está, casi dos siglos y medio después de su redacción, detrás de uno de los fenómenos que agitan al país: la creciente actividad de milicias irregulares, que han redoblado la tensión en las calles de EE.UU. en un año de confinamientos, protestas raciales y pánico ante lo que pueda ocurrir tras las elecciones presidenciales del 3 de noviembre. Las milicias han vuelto a las portadas esta semana, después de que un grupo de personas vinculadas a una de ellas fueran acusadas de planear el secuestro a la gobernadora de Michigan, la demócrata Gretchen Whitmer, y de buscar derrocar su gobierno y desatar una guerra civil. Su enfrentamiento con Whitmer se remonta a la primavera, cuando la gobernadora impuso restricciones y confinamiento para controlar la expansión de la pandemia de Covid-19 en el estado, y las milicias y otros grupos de extrema derecha organizaron protestas. Entre otras acciones, entraron con sus armas en el Capitolio del estado. Su presencia en las calles de EE.UU. se ha intensificado este verano en las protestas tras la muerte de George Floyd y Breonna Taylor, los últimos casos de abusos policiales contra la minoría negra. En muchas ciudades, aparecieron grupos de milicianos, armados hasta los dientes, con ropa militar y banderas y enseñas de signo antigubernamental. Aseguran que su participación es para «mantener el orden, proteger la propiedad y defender la constitución». El resultado es que su presencia dispara la tensión: un integrante de una milicia, de 17 años, mató a dos personas e hirió a una tercera en los disturbios de Kenosha (Wisconsin) a finales de agosto. Pocos días después, en Portland (Oregón), una de las ciudades que más disturbios han sufrido este verano, un miembro de un grupo de extrema derecha murió por los disparos de un hombre que dijo que estaba para defender a los manifestantes. «Grupos de odio» Las milicias tienen su origen en un sentimiento antigubernamental tan antiguo como el propio EE.UU.: la idea de que cuanto menos Gobierno haya, mejor, también para la defensa personal y de la propiedad. Son normalmente grupos de tendencia ideológica de extrema derecha -muchos de ellos están registrados como «grupos de odio» por el SPLC, una organización de derechos civiles dedicada a estudiar el extremismo- y de mayoría blanca -aunque también hay milicias negras, como la que paseó el mes pasado por las calles de Louisville, en Kentucky, y en la que uno de sus miembros acabó herido por un disparo accidente de un compañero-. La mayoría son grupos pequeños, organizaciones locales, cuya actividad se ha evidenciado con las protestas. La que participó en el plan para secuestrar a Whitmer se denomina «Vigilantes lobeznos». Su presencia y número de miembros es mayor en estados de signo republicano y de carácter rural, aunque se esparcen por todo el país. También hay milicias con organización a nivel nacional. Entre ellas, están los Oath Keepers, que han engrosado sus filas con miles de exintegrantes de las fuerzas de seguridad y del Ejército; y los Three Percenters, una referencia a los rebeldes que combatieron contra la metrópoli británica en la Revolución Americana: aseguran que ese es el porcentaje de la población que se echó a las armas. La presencia de las milicias se disparó en los años 90, tras enfrentamientos armados entre fuerzas de seguridad y civiles en episodios que cautivaron la atención de EE.UU., como los de Ruby Ridge y Waco. Surgieron grupos de milicianos por todo el país, siempre con la base de proteger la Segunda Enmienda y combatir los abusos del Gobierno. Las autoridades los combatieron con fuerza y a comienzos de este siglo y muchos se debilitaron. La emergencia del Tea Party, la elección de Barack Obama y la crisis financiera de 2008-2009 provocaron un resurgimiento de las milicias. Ahora, aunque siguen siendo antigubernamentales, muchas ven en Donald Trump un aliado. «¡Liberad Michigan!», proclamó en Twitter el presidente de EE.UU. cuando los grupos armados entraron en el Capitolio de Michigan. El supremacismo blanco En aquella ocasión, junto a esos milicianos aparecieron otros grupos extremistas, como neonazis y los Proud Boys, una organización violenta que asegura que vela por mantener «los valores de Occidente», aunque rechaza ser racista. En el primer debate entre Trump y su rival demócrata, Joe Biden, el presidente fue dubitativo a la hora de condenar el supremacismo blanco y a las milicias que lo apoyan, dijo que donde hay más violencia es en los grupos de extrema izquierda y cuando se le pidió que condenara a los Proud Boys su respuesta fue: «Dad un paso atrás y permaneced listos». Trump tiene un historial de dar alas y condenar al mismo tiempo a grupos radicales como las milicias y los grupos supremacistas. En los últimos meses, además, se ha negado a comprometerse a aceptar el resultado que den las urnas que no sea su victoria, lo que justifica por el «fraude» que supone el voto por correo. La combinación de la tensión por las restricciones del confinamiento -el uso de la mascarilla, por ejemplo, se ha convertido en un asunto identitario en EE.UU.-, la violencia de las protestas y la incertidumbre en el proceso de recuento de las elecciones han convertido a EE.UU. en un polvorín, azuzado por la actitud beligerante de las milicias, de otros grupos de extrema derecha y del movimiento ?antifa?, los radicales de extrema izquierda. Un análisis reciente del FBI concluye que la violencia extremista «de todo el espectro ideológico continuará con conspiraciones contra el Gobierno y contra el proceso electoral». Según el cuerpo de seguridad, esas amenazas «se incrementará con la proximidad de las elecciones».
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