Infortelecom

Noticias de elecciones europeas

10-11-2019 | Fuente: abc.es
¿Recuerdan la crisis de los refugiados entrando en Europa a miles cada día en el año 2015? Fue cuando la progresía se inventó lo de los «migrantes» como forma de negar la evidencia: no era inmigrantes quienes así son definidos en el Diccionario de la Real Academia Española. Porque el inmigrante es el que llega a un país extranjero para radicarse en él. Y eso no se podía admitir. Si sólo eran migrantes no se sabía de dónde venían ni a qué lugar se dirigían. El primer ministro húngaro, Viktor Orban, cometió la barbaridad de decir que en el mundo hay fronteras que deben ser respetadas y que para cruzarlas hay que cumplir requisitos. Algo que ocurre en casi todo el planeta, pero que, de repente, se volvió políticamente incorrecto en Europa. Ya sabemos que Orban se volvió la encarnación de Lucifer y todos renegaron del cumplimiento de los tratados europeos que prohíben la entrada sin control en nuestras fronteras. Cuánta agua ha corrido bajo los puentes desde entonces. Esta semana hemos escuchado al presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron, fijar las cuotas de inmigrantes que podrán entrar en Francia legalmente. No sé ustedes, pero yo, por más que he indagado sobre posibles críticas a Macron por su anuncio, por más que he buscado las previsibles acusaciones de xenofobia y otras descalificaciones similares que se lanzaron contra Orban, no las he visto en ningún medio de comunicación. Cuando Orban impedía en 2015 la entrada en Hungría de todos aquellos inmigrantes sin control, el destino que estos buscaban era Alemania. La canciller Merkel abrió las puertas y dijo que podían llegar casi sin límite. Luego ha tenido los problemas de orden público de todos conocidos. Esta semana, el ministro alemán del Interior, el socialcristiano Horst Seehofer, ha anunciado el establecimiento de controles policiales en todas las fronteras. ¿Con qué objetivo? Obviamente con el de controlar la entrada de indeseables en Alemania. Lo mismo que pretendía Orban en 2015. ¿Han visto ustedes alguna crítica al Gobierno de Merkel por hacer lo mismo que propugnaba Orbán? Es más, confieso que después de una larga campaña de descrédito contra él desde las páginas del diario El País, me quedé pasmado el pasado miércoles cuando este diario abría su sección internacional en la página 2 con una gran fotografía de un Orban sonriendo al primer ministro checo Andrej Babis. El húngaro ya no es Satanás. El título aclaraba por qué: «España lucha junto a países del Sur y del Este contra los recortes de la UE». Cielos, de repente el malvado Orban es nuestro aliado. ¿Se lo habrán hecho mirar Sánchez y Borrell? La hipocresía del progresismo europeo ante ciertas situaciones políticas viene de largo y no parece probable que acabemos con ello. ¿Recuerdan en 2000 la crisis con Austria? El Partido Popular Austriaco rompió la tradicional gran alianza con el Partido Socialista. Sólo había servido para engordar a la extrema derecha del Partido de la Libertad. Así que los populares formaron gobierno con la extrema derecha. Europa bramó: se estableció un «cordón sanitario» en torno a Austria que padeció diferentes sanciones. Dos años después todas ellas eran levantadas y los populares ganaban unas elecciones -anticipadas- por primera vez desde 1966. ¿Cree alguien que si el Frente Nacional francés ganase las elecciones en Francia hoy -algo no inimaginable- Francia sería sancionada? Quizá Macron, Merkel y otros empiecen a darse cuenta de que el auge del populismo en Europa se debe, entre otras razones, a que los grandes partidos no han querido atender las demandas de sus electores. Gente como Orban sí. Y aunque pidió la baja temporal por iniciativa propia antes de las últimas elecciones europeas, nunca ha dejado de pertenecer al Partido Popular Europeo. En el fondo saben que tiene razón.
09-11-2019 | Fuente: abc.es
Tres héroes que cambiaron el mundo
Ronald Reagan, Juan Pablo II y Margaret Thatcher fueron capaces, hace treinta años, de derribar el comunismo y dar a la libertad y a Occidente una gran victoria. La caída del Muro de Berlín, el símbolo de la prisión de los pueblos de Europa Central y del Este, fue el momento cumbre de aquella victoria. A muchos les debe de molestar sobremanera que se recuerde hogaño el reto que Occidente tenía ante sí y cómo ellos fueron capaces de plantar cara y vencer. El gran John O?Sullivan lo contó en su fascinante libro «El Presidente, el Papa y la Primera Ministra. Un trío que cambió el mundo», (Gota a Gota. Madrid, 2007). O?Sullivan explica que hasta que llegó ese trío, Occidente estaba convencido de la supuesta superioridad militar y moral de los soviéticos. Y ante ese tipo de certeza, lo más sencillo, e incluso lo más lógico, es rendirse. Pero el nuevo trío no estaba por la labor. En el arranque de la década de 1970 todos ellos estaban bien situados para llegar a los puestos que coronarían sus vidas. Pero entonces el éxito era todavía imposible porque Karol Wojtyla era demasiado católico en una Iglesia en constante rendición de sus posiciones, una Iglesia que buscaba portar un mensaje pactista y alguien que lo transmitiera, lo que sin duda no era un papel para el cardenal polaco por muy buen actor que fuera; Thatcher era demasiado conservadora en un partido al que Edward Heath había dejado muy alejado de sus posiciones naturales y Ronald Reagan era demasiado americano. O sea, era lo peor que se podía ser para la izquierda europea. Pero el 11 de febrero de 1975 Thatcher asumía la jefatura del Partido Conservador y de la oposición al Gobierno laborista de Harold Wilson. Y el 20 de noviembre de 1975 -de todos los días que tuvo la década, ése tuvo que ser- el ex gobernador californiano Ronald Reagan anunciaba en el diario británico «The Daily Telegraph» su intención de luchar por la Presidencia de los Estados Unidos. La URSS y la sombra de Agca En cinco años el trío decisivo estaría en el poder: Juan Pablo II fue elegido en octubre de 1978, Thatcher en mayo de 1979 y Reagan en noviembre de 1980. Resultó ser una conjunción arrolladora. El 2 de octubre de 1979, Juan Pablo II denunciaba en la ONU la condición de ciudadanos de segunda categoría que se imponía en la URSS a los creyentes. Seis semanas después, el secretariado del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) aprobaba un documento titulado «Decisión de trabajar contra las políticas del Vaticano en relación con los Estados Socialistas» en el que se urgía al Ministerio de Exteriores a «entrar en contacto con los grupos de la Iglesia católica que trabajan por la paz» y explicarles «las políticas de la Unión Soviética a favor de la paz mundial». Al mismo tiempo se urgía al KGB a emplear «canales especiales» para mostrar que «la jefatura del nuevo Papa, Juan Pablo II, es peligrosa para la Iglesia católica». El documento, redactado por Yuri Andropov, futuro secretario general del PCUS, llevaba el aval de dos firmas importantes: Konstantin Chernenko y Mijail Gorbachov. Ambos llegaron al mismo cargo que Andropov. Recuérdese el auge de los movimientos pacifistas europeos de la década de 1980 y el prominente papel jugado en ellos por algunos activistas «católicos». Y sería pura casualidad, pero dos semanas después de la firma de ese documento, Mehmet Alí Agca huía de una prisión turca, rumbo a su objetivo criminal en la plaza de San Pedro. El documento del Comité Central demuestra qué pronto se dieron cuenta del calibre de la amenaza. La izquierda europea se embarcó en una campaña pacifista que sólo podía beneficiar a los soviéticos. Reagan, respaldado por Thatcher, se involucró en la Iniciativa de Defensa Estratégica -vulgo «Guerra de las Galaxias»- que acabaría por quebrar a una URSS que no podía ocultar por más tiempo su ruina económica. La IDE fue denunciada incluso por muchos obispos, mas nunca por Juan Pablo II. Durante años, una vez al trimestre, el Papa recibía a un embajador volante del presidente Reagan: el ex director adjunto de la CIA y católico de profundas raíces Vernon A. Walters. Walters me contó en mi casa, en largas horas de diálogo, cómo enseñaba al Pontífice multitud de documentos, fotografías de satélites y pruebas variadas de los movimientos de tropas soviéticas, de sus silos de misiles secretos.. de la amenaza de aniquilación de Occidente, pues para eso tenían esas armas. Aquel papel jugado por el enviado de Reagan logró que Juan Pablo II nunca levantara la voz contra esa «carrera armamentista» y nosotros nunca más hemos oído justificar sus posiciones a las voces muy autorizadas que aseguraban que Reagan y Thatcher nos llevaban al holocausto nuclear. Creadas las condiciones adecuadas, el sistema al que combatieron Juan Pablo II, Reagan y Thatcher se desmoronó con rapidez. En la primavera de 1989 la población de la República Democrática de Alemania se manifiesta cada vez con más frecuencia y algunos empiezan a planificar activamente su marcha de la RDA. Tras la celebración de las elecciones europeas de junio el eurodiputado Otto de Habsburgo, presidente de la Unión Paneuropea y Príncipe Heredero del Reino de Hungría, decide organizar un «picnic paneuropeo» en la frontera entre Austria y Hungría, en Sopron. Se fija la fecha del 19 de agosto de 1989, víspera de la fiesta nacional. La noticia del «picnic» corrió como la pólvora entre los alemanes que estaban buscando una forma de salir de su prisión. Cientos de ellos comparecen en Sopron. Una hija de Otto de Habsburgo, la Archiduquesa Walburga, corta con cizallas la alambrada de la frontera y 661 refugiados de la RDA cruzan a Austria. Desde ese día ya fue imposible frenar el goteo de alemanes que huía a la libertad de Occidente. Confrontada la URSS con gestos como el de Sopron, pero sobre todo con la seguridad que exudaban los Estados Unidos y el Reino Unido, todos los compromisos de Brezhnev con el Tercer Mundo quedaron cancelados entre 1988 y 1992. Gorbachov ya no pudo impedir la caída del Muro de Berlín que él no deseaba. En su despedida de la Casa Blanca en enero de 1989, Reagan evocó su Presidencia como un empeño conjunto con el pueblo americano para salvaguardar Estados Unidos como «la ciudad iluminada sobre una colina»: «Amigos, lo hicimos. No sólo estábamos ganando tiempo. Creamos una diferencia. Hicimos a la ciudad más fuerte. Hicimos a la ciudad más libre. Y la dejamos en buenas manos. En resumen, no está mal. No está nada mal. Así pues, adiós».
03-11-2019 | Fuente: abc.es
El ascenso de Salvini gracias a sus mentiras virales sobre inmigración
En Italia la inmigración sigue siendo tema central de la actualidad, mientras que en España, que recibe más del doble de inmigrantes que el país transalpino, apenas se habla y casi parece haber desaparecido como problema. Ayer mismo en Italia se debatía sobre «la invasión de la inmigración», porque según el exministro del Interior, Matteo Salvini, «los desembarcos se han triplicado». El líder de la Liga califica al nuevo Ejecutivo como «el gobierno de la invasión», lo que es falso a todas luces, una mentira que la ministra del Interior, Luciana Lamorgese, desenmascaró ayer mismo. Los datos hablan por sí solos: «En lo que llevamos de año, en Italia han desembarcado 9.600 inmigrantes ?la mayoría llega en pequeñas embarcaciones, no en naves de las ONG?, lo que supone una reducción del 56 %, con relación al año anterior», según Lamorgese. Mientras tanto, en España un total de 22.247 inmigrantes llegaron en patera a las costas españolas en los 10 primeros meses del 2019, lo que supone una reducción del 53,3 % en relación con el 2018. Es lógica la preocupación de Italia por la inmigración, sobre todo teniendo en cuenta la proximidad de Libia, con una interminable guerra civil y con decenas de miles de inmigrantes que viven en campos de refugiados en condiciones infrahumanas con la esperanza de partir hacia Europa. Pero, como dice la ministra Lamorgese, «no existe invasión y está aumentando la repatriación de inmigrantes a sus países de origen». Desacreditar a la ministra Frente al desmentido de Lamorgese, su sucesor Salvini utiliza su impresionante máquina propagandística para desacreditar a la ministra, que es una gran experta en inmigración, asegurando que no se entera de los datos de su ministerio. El líder de la Liga lanza diariamente más de veinte mensajes en las redes sociales, para hablar sobre todo de inmigración y seguridad. Su aparato de propaganda es conocido como «La Bestia» ?nombre copiado de la campaña electoral de Obama, que lo impulsó a la Casa Blanca?, a cuyo frente está Luca Morisi, de 46 años, un conocido experto en imagen al servicio de Salvini. Actualmente, Salvini está ya empeñado en la campaña electoral para los comicios del 26 de enero 2020 en Emilia-Romagna, una región feudo de la izquierda durante medio siglo, que Salvini espera conquistar como hizo el pasado domingo en Umbria, otra región «roja» en los últimos 49 años. Su bandera electoral es inmigración y seguridad. Su despliegue en las redes sociales vuela ya casi a nivel de crucero como hizo en las elecciones europeas del 26 de mayo, en las que durante una campaña de cinco meses, según los datos recogidos por el Corriere, en Facebook lanzó una media de 17 post diarios, muchos de ellos en directo y de larga duración; tuvo 61 millones de interacciones y más de 5 millones de horas de vídeos visualizados. La estrategia T-R-T La cosecha de ese esfuerzo ha sido alta: la Liga se convirtió en el primer partido en las europeas, con el 34% de los votos, y ha vuelto a serlo tras los comicios en Umbria (37 %). Un resultado que se debe a la combinación perfecta que hace Salvini a partir de tres siglas: T-R-T (televisión, Red y territorio). Se patea palmo a palmo la región donde se celebran elecciones, acompañado de su maquinaria de propaganda en las redes sociales, con mensajes que calan en la gente. Se explica así que el 73 % de los italianos, según el Instituto Cattaneo, sobrestime la presencia de los inmigrantes en Italia: El porcentaje de extranjeros en este país no llega al 10%, pero los italianos tienen la percepción de que llegan casi al 30%. «La Bestia», una inmensa maquinaria de propaganda La Bestia· es una impresionante máquina de propaganda que cuenta con 35 expertos digitales, cubriendo la vida pública y privada de Salvini las 24 horas del día, incluidos festivos? según el Corriere della Sera. Los números de «La Bestia» constituyen un récord: ha capturado casi seis millones de seguidores para el «Capitano» ?así lo llaman sus fieles? (3,8 millones en Facebook, 1,8 en Instagram y 1,2 en Twitter). Salvini no tiene rivales. Por citar solo Facebook, a mucha distancia lo sigue Luigi Di Maio (poco más de dos millones), Grillo (menos de dos millones) y Matteo Renzi (con poco más de un millón). «La Bestia» tiene un alto costo. Durante los 14 meses de Salvini en Interior, Luca Morisi tuvo un contrato con el ministerio de 65.000 euros mensuales, y otros cinco miembros del equipo social percibían más de 41.000 euros. En un año, Interior pagó 315.000 euros a seis componentes del equipo de «La Bestia». Aparte están las donaciones a la Liga para «Salvini premier»: dos millones de euros entregaron 187.000 contribuyentes de la Liga en el 2018, cifras que están aumentando en este año. La difusión del mensaje de Salvini es capilar, llega prácticamente a casi todos los electores, gracias a los repetidores digitales. Al menos un millón de fieles seguidores reciben el enlace de los post sobre una chat de WhatsApp e inmediatamente lo comparten en su propia página Facebook y lo relanzan en otras chat. Salvini tiene detrás un acorazado que no conoce parangón en Italia ni en el extranjero. Con relación a la población, la maquinaria social «La Bestia», teniendo en cuenta su coste, tiene una mayor eficacia que la del presidente de EE.UU. Donald Trump o la del brasileño Jair Bolsonaro. Frente a esa máquina propagandística, la ministra Luciana Lamorgese no tiene ni una sola cuenta en las redes sociales y raramente concede una entrevista a los medios de comunicación.
28-10-2019 | Fuente: abc.es
Revolución electoral en Umbria: se rompe la alianza de izquierdas tras su estrepitoso fracaso
La Liga de Matteo Salvini arrasa en Umbria, y cae en picado el Movimiento 5 Estrellas (M5E), con una consecuencia política inmediata: el partido fundado por el cómico Grillo anuncia el adiós a la alianza estratégica con el Partido Democrático para futuras elecciones, aunque por ahora se mantiene la coalición de gobierno. La derrota del M5E ha sido de tal magnitud ?en apenas año y medio ha perdido dos tercios de su electorado- que se ha abierto un ajuste de cuentas en el Movimiento, con abierta discusión al liderazgo de Luigi Di Maio, ministro de Asuntos Exteriores. También en el PD la derrota puede tener consecuencias, aunque su caída es más contenida que la del M5E. De momento, Di Maio ha dicho que «no ha funcionado el experimento con el Partido Democrático, por lo que es impracticable esa alianza electoral en la izquierda». Se disuelve así el nuevo proyecto de centro izquierda del M5E y el PD. Viento a favor de la derecha En Italia, el viento sopla claramente a favor del centro-derecha, que logra una victoria histórica en los comicios del domingo en Umbria, región gobernada en el último medio siglo por la izquierda. El gran triunfador ha sido el exvicepresidente y ministro del Interior, Matteo Salvini, que llevaba meses de intensa campaña electoral, recorriendo hasta los más pequeños pueblos, pidiendo el voto prácticamente de puerta en puerta. La candidata de la Liga a la presidencia de la región, Donatella Tesei, ha obtenido el 57,55 % de los votos, veinte puntos por encima del candidato de la izquierda, Vincenzo Bianconi (37,48 %). La Liga alcanza un resultado extraordinario, el 36,95 %, comparable a su triunfo en las elecciones europeas del mes de mayo. Destaca igualmente Fratelli d? Italia, de Giorgi Meloni, con el 10,40 %, sobrepasando ampliamente a Bertlusconi. Se hunde Forza Italia (5,5 %), mostrando que está ya muerto políticamente su líder Silvio Berlusconi. Estos tres partido obtienen el 53 %, porcentaje al que hay que añadir el otras listas menores, reflejando un gran triunfo del centro-derecha (con más derecha y extrema derecha que centro), superior incluso a sus mejores previsiones Profunda crisis del M5E En la izquierda, destaca sobre todo la estrepitosa derrota del Movimiento 5 Estrellas, que obtiene el 7,41 % de los votos. Este resultado confirma una crisis estructural del Movimiento, que está en caída libre. Se discute el liderazgo de Luigi Di Maio, asediado por sus muchos críticos, aunque por ahora no se ve en el horizonte ninguna alternativa. Los resultados de Umbria suponen una auténtica revolución regional, pero con gran eco a nivel nacional y repercusión en el gobierno, que hoy es más débil. La región roja se evapora. La izquierda recibe un varapalo histórico, al perder su feudo en el que gobernó casi medio siglo. La izquierda ha sido abandonada en esta región por obreros, agricultores y pequeños industriales. En esos sectores ha calado el mensaje de Salvini contra la inmigración y siempre crítico con la Unión Europea. Rechazo al gobierno El resultado electoral refleja que el gobierno de coalición de la izquierda, surgido tras la crisis del mes de agosto, no cuenta con el apoyo del país. Los comicios de Umbria y las encuestas lo suspenden. Los ciudadanos rechazan al gobierno porque están hartos de la permanente discusión de la coalición ante la adopción de cualquier medida. De momento, Matteo Salvini no pide la dimisión del gobierno, pero, ante la victoria y fortaleza de la Liga, con gran euforia ha dicho: «El gobierno tiene los días contados». Ahora todas las miradas se centran en las próximas elecciones en la región de Emilia Romagna, otro feudo tradicional de la izquierda, donde se votará el próximo 26 de enero. Muchos observadores vaticinan ya, como el exalcalde de Venecia, Massimo Cacciari, que si la izquierda pierde también esa región, podría caer el gobierno y llevar al país a nuevas elecciones, que podrían ser ganadas con claridad por Matteo Salvini. Solo una buena gestión del gobierno, que hasta ahora no se ha visto, puede evitarlo.
28-10-2019 | Fuente: abc.es
Gran triunfo del centro-derecha italiano en Umbría, que arrolla a la izquierda
El exministro del Interior, Matteo Salvini, se toma la revancha tras su salida del gobierno en el mes de agosto y logra una rotunda victoria en los comicios en la región de Umbría, considerados como un test nacional. La coalición de centro-derecha, liderada por Salvini, obtiene en torno al 60 % de los votos, superando en más de 20 puntos al centro izquierda, según las proyecciones realizadas después de medianoche con el 15 por ciento de los votos escrutados. «Se trata de una empresa histórica», ha dicho Salvini, que lleva tiempo haciendo campaña puerta a puerta en esta región situada en el centro de Italia y gobernada hasta ahora por la izquierda. La último presidenta, Catiuscia Marini, del Partido Democrático, tuvo que dimitir por un escándalo de sanidad. Sobre esos escombros de mal gobierno de la izquierda, La candidata del centro-derecha, Donatella Tesei, de la Liga, alcanzó este domingo el 58 % de los votos, superando ampliamente a Vincenzo Bianconi (35,5 %), apoyado por el Partido Democrático (PD) y el Movimiento 5 Estrellas (M5E), que forman la coalición del gobierno. Estaban llamados a las urnas 703.000 electores, pero a estos comicios se le ha dado una gran importancia, porque ha sido la primera votación después de la dramática crisis de gobierno del pasado mes de agosto, cuando se rompió la coalición entre el Movimiento 5 Estrellas y la Liga y se dio paso a un gobierno de izquierdas formado por el PD y el M5E. Sabiendo lo que se jugaban, todos los líderes del centro izquierda, incluyendo al primer ministro Giuseppe Conte, acudieron a Umbria para hacer campaña electoral. Durante decenios, esta región ha sido considerada la «roccaforte» (fortaleza) roja, porque era gobernada por la izquierda. Estrepitosa derrota del M5E El triunfo de la Liga ha sido arrollador: Ha logrado el 38,5 %, un resultado parecido al gran triunfo que obtuvo en las pasadas elecciones europeas del 26 de mayo pasado. Importante es también el resultado de Fratelli d? Italia (11 %), que lidera Giorgia Melloni. Esto significa que dos partidos soberanistas, la Liga y Fratelli d? Italia, situados a la extrema derecha, obtienen el 49,5 % de los votos. Si a ese porcentaje se suma el 6 % obtenido por Forza Italia de Silvio Berlusconi, además de otras listas, el centro derecha logra un rotundo éxito electoral (60 %). En el centro-izquierda, cabe destacar la estrepitosa derrota del Movimiento 5 Estrellas, que apenas llega al 9 %, un resultado que pondrá en fuerte discusión el liderazgo de Luigi Di Magio dentro de su partido. El Partido Democrático, con el 19 % , se queda por debajo de sus expectativas. Matteo Salvini, eufórico con esta victoria, ha manifestado que si mañana hubiera elecciones generales, el resultado sería similar.
21-10-2019 | Fuente: abc.es
El Parlamento Europeo rechaza por amplia mayoría debatir sobre la situación de Cataluña
Silencio de las instituciones europeas sobre la crisis en Cataluña. A la posición firme de la Comisión Europea de «respetar la acción del Estado de derecho en España» y el apoyo unánime de los Estados miembros, se ha sumado la Eurocámara, que ha rechazado este lunes por 299 a 118 votos incluir un debate sobre la situación en Cataluña solicitado por los Verdes/Alianza Libre Europea (EFA, en inglés), grupo que acoge entre otros partidos a Esquerra Republicana. La propuesta para debatir sobre «la situación de Cataluña tras la condena de los líderes políticos y de la sociedad civil» ha sido encabezada por el presidente de los Verdes, el belga Philippe Lambert, que ha insistido en que la crisis catalana debe ser tratada como «una cuestión politica y no judicial». Desde hace años los Verdes comparten grupo con EFA, principalmente compuesto por formaciones regionalistas y nacionalistas como Esquerra Republicana y cuyo cabeza de lista en las elecciones europeas del pasado mayo fue Oriol Junqueras, condenado a 13 años de prisión. Junto a los Verdes/EFA también han votado a favor desde la Izquierda Unitaria. Populares, socialistas y liberales europeos, entre otros, han votado en contra. Además otros 21 eurodiputados se han abstenido. La portavoz del PP en el Parlamento Europeo, Dolors Montserrat, ha tildado la decisión del Parlamento Europeo de «victoria para los demócratas y una derrota para el nacionalismo».
06-09-2019 | Fuente: abc.es
El Brexit familiar de Boris Johnson
Miles de británicos se ríen por no llorar del esperpento Brexit y su penúltimo protagonista: el primer ministro Boris Johnson (55 años). Horas y horas encerrados en Westminster, la Cámara de los Comunes se ha asemejado en los últimos días a un «reality show» con el estirado conservador Jacob Rees-Mogg recostado en los asientos, deserciones en directo, como la del «tory» rebelde Phillip Lee que cruzó la cámara para unirse a los liberales en pleno discurso del «premier» el pasado martes, y hasta dramas familiares, como la dimisión del hermano menor del primer ministro, Jo Johnson (47). Como bromeaba en redes sociales el actor británico David Schneider, Boris también perdió ayer la mayoría en la familia. Después de la expulsión de una veintena de conservadores rebeldes del grupo parlamentario, Jo Johnson, sobrio diputado conservador desde 2010, proeuropeo y hasta ayer secretario de Universidades, dimitió por el dilema de tener que elegir entre «entre la familia y el interés nacional». En una rueda de prensa flanqueado por los policías de West Yorkshire (norte de Inglaterra), en la que una de las agentes casi se desmaya en mitad de su comparecencia, las primeras preguntas de los periodistas a Johnson se refirieron, en una mordacidad muy británica, a la dimisión de su hermano pequeño: ?Si su hermano no puede apoyarlo, ¿por qué debería hacerlo el resto del mundo? ?Si su propio hermano ha perdido la fe en su plan, ¿debería ser usted el próximo miembro de la familia en dimitir? Visiblemente incómodo, Boris alabó a Jo -«es un tipo fantástico y fue un secretario brillante para la Ciencia»- y reconoció que la salida de la UE «es un tema que divide a familias? a todo el mundo». Jo Johnson ya dimitió durante el Gobierno de May y promovió, como otros conservadores, laboristas y liberales, la convocatoria de un segundo referéndum. Como si se tratara de una pugna por una herencia millonaria, la estrategia «Brexit o muerte» del «premier» no solo le ha apartado de su hermano sino que ha dividido -al menos mediáticamente- a familia de los Johnson. Lo que ocurrió ayer fue el colofón de las diferencias sobre el Brexit entre Boris con sus hermanos y su propio padre. Pero los Johnson no representan a la típica familia británica. Su padre, Stanley Johnson (79), ex eurodiputado conservador y antiguo funcionario de la Comisión Europea, respaldó públicamente la campaña para continuar en la UE mientras su hijo Boris prometía «recuperar el control» del Reino Unido, el lema diseñado por su actual asesor estrella, Dominic Cummings. Los Johnson se mueven como pez en el agua no solo en la política, sino también en el periodismo y en la televisión. Stanley sorprendió al país al inscribirse en «Soy una celebridad, sáquenme de aquí» (una suerte de «Supervivientes» británico), pero no logró ganarse al público y fue expulsado de la selva a las primeras de cambio. También exconcursante de un «reality», en este caso del Gran Hermano VIP, su hermana Rachel Johnson (54), periodista de carrera, ha militado en varios partidos con una trayectoria públicamente europeísta: primero en el Partido Conservador entre 2008 y 2011, para luego unirse a los liberal demócratas para las generales de 2017 y terminar presentándose como eurodiputada -sin éxito- por «Change UK» en las últimas elecciones europeas . El menos conocido de los hermanos es Leo (51), otro alumni de Oxford y que aunque no ha entrado en política como sus hermanos y su padre, sí que ha defendido la permanencia británica a la UE.
02-09-2019 | Fuente: abc.es
El M5E consultará mañana a sus militantes sobre la formación de gobierno con el PD en Italia
El partido antisistema Movimiento 5 Estrellas (M5E) consultará mañana martes a sus militantes en su plataforma en Internet si quieren que se forme un Gobierno con el Partido Demócrata (PD) en Italia. Un voto, han asegurado siempre desde el M5E, que acatarán sea cual sea el resultado y, según algunos analistas, la aprobación del acuerdo no está asegurada ya que muchos militantes están en desacuerdo. Según se lee en la página del M5E en el voto electrónico, que se realizará como en otras consultas gracias a la plataforma llamada «Rousseau», podrán participar los afiliados al Movimiento desde al menos seis meses desde las 9.00 hasta las 18.00 horas. La pregunta será: «¿Estás de acuerdo con que el M5E forme un Gobierno junto con el Partido Demócrata presidido por Giuseppe Conte?». El programa de Gobierno, que están pactando ambas fuerzas políticas, podrá ser consultado en la página web. El Movimiento 5 Estrellas suele consultar en internet sus decisiones más importantes y ya sometió al voto el anterior acuerdo con la Liga y que permitió gobernar durante el último año hasta que el líder del partido ultraderechista, Matteo Salvini, decidió abandonar la coalición. El método de consulta de la formación ha sido siempre muy criticado ya que no se conocen los inscritos que pueden votar, se han registrado incursiones de piratas informáticos y también fue multado por el Garante de la Privacidad ya que no se protegen los datos de las personas que participan. Además los resultados suelen ser poco representativos de sus votantes, ya que, por ejemplo, en la última consulta para confirmar a Luigi di Maio como líder de la formación tras el mal resultado en las elecciones europeas, votaron 56.127 militantes. Mientras, las negociaciones entre los antisistema y los socialdemócratas para formar un nuevo Ejecutivo «marchan bien» y el miércoles será la fecha límite para dar una solución a la crisis, según anunció el primer ministro designado para formar un nuevo Ejecutivo, Giuseppe Conte. Los medios de comunicación italianos señalan que uno de los obstáculos para la formación del Gobierno es la intención de Di Maio, de ser vicepresidente como lo era hasta ahora con el líder de la Liga, Matteo Salvini. El PD propuso en Twitter que no hubiese ninguna vicepresidencia para eliminar el problema y ahora se verá si lo acepta el M5E. Mientras Conte trabaja en un programa tras recibir las indicaciones de ambos partidos, se espera una reunión entre Di Maio y el secretario general del PD, Nicola Zingaretti, que por ahora no se ha producido. Entre el martes y el miércoles, además de la presentación del documento programático y el voto electrónico del M5S, Conte tendrá que tener preparada ya la lista de ministros para entregarla al Jefe de Estado, Sergio Mattarella. En el caso en el que el Jefe de Estado de su aprobación, en Italia se asegura que el jueves se produciría el juramento de los ministros y ya el viernes el Gobierno ya conocido como Conte-bis se someterá a la confianza de las dos Cámaras del Parlamento.
02-09-2019 | Fuente: abc.es
La UE busca reforzar su papel en el mundo en pleno pulso EE.UU.-China
Por segunda vez en veinte años, la Política Exterior europea tendrá a un español a los mandos. De la misma generación política y del Partido Socialista, Javier Solana diseñó los cimientos de una incipiente pero precaria acción diplomática europea. Dos décadas después el nominado como Alto Representante, Josep Borrell, en un contexto político más inestable para la UE, se enfrenta al reto de dotar al aparato comunitario de más audacia y efectividad. A falta de su ratificación por el Parlamento Europeo, el todavía ministro de Exteriores en funciones de España -no tomará el relevo hasta el 1 de noviembre? tiene por delante reparar la credibilidad dañada de la Unión en crisis como la de Venezuela de principios del año 2019, que demostró la disparidad de posturas entre países miembros e incluso vetos a una posición común a favor del reconocimiento de Juan Guaidó como líder legítimo del país. Lograr una posición conjunta entre 28 países nunca ha sido fácil, pero se considera la columna vertebral de los éxitos diplomáticos de la UE. «En la crisis venezolana nos encontramos con el gran problema de la regla de la unanimidad que bloqueaba la acción e imposibilitaba estar a la altura en tiempo y espacio», apunta a este diario Beatriz Becerra, exvicepresidenta del Comité de Derechos Humanos del Parlamento Europeo y que siguió muy de cerca los acontecimientos. Como también lo hace Dita Charanzova, de los liberales de República Checa y vicepresidenta del Parlamento Europeo en esta nueva legislatura europarlamentaria, que en declaraciones a Vocento señala a Italia como principal Estado miembro que bloqueó el pasado invierno la posición común de la UE, motivado por cuestiones de política interna. Esta semana, la UE ha celebrado el cambio de Gobierno en Italia. La entrada del Partido Demócrata en la alianza anti-Salvini junto con el populista Movimiento 5 Estrellas aventura un cambio de rumbo en su relación con la UE. Si bien ha sido tildado de marioneta, el primer ministro en funciones Giuseppe Conte se resarció con un formidable discurso de influencia europeísta a la fallida apuesta del líder de la Liga, Matteo Salvini, que después de ganar las elecciones europeas con el 34% de los sufragios trató de derribar el Ejecutivo con una moción de censura y adelantar elecciones para acaparar más poder. Además de su posición sobre Venezuela, el Gobierno italiano lideró el pasado otoño la resistencia en el seno de la Unión a imponer más sanciones a Rusia. Salvini -a quien la Fiscalía italiana ha abierto una investigación por las informaciones que relacionan a su partido financieramente con el Kremlin- las tildó de «locura económica, social y cultural» y «un absurdo» que costaría miles de millones de euros a las empresas italianas. La UE no tiene una «política exterior europea real» porque cada país trabaja por su cuenta y los Estados miembros no quieren otorgarle la responsabilidad total al Alto Representante, consideran las fuentes consultadas. En entrevista telefónica con este diario, Pierre Vimont, ex diplomático francés de la UE y ahora analista para el think tank Carnegie, señala que pese a las críticas el caso de Venezuela es un buen ejemplo de cómo avanzar y tratar una política exterior europea más diversificada. «A pesar de la falta de unidad de los Estados, fue interesante ver cómo Mogherini decidió ir hacia adelante con la formación del grupo internacional de contacto para Venezuela pese a que no haya tenido muchos resultados hasta ahora. Es importante avanzar hacia este escenario por el que la UE no se sienta impedida para actuar atrapada en el bloqueo de los Estados». Veinte años desde la llegada de Solana y diez desde la creación del cargo como respuesta a la impertinente pregunta de «¿a quién llamo si quiero hablar con la UE?», la Unión ha contado con dos mujeres a los mandos: las socialdemócratas Catherine Ashton y Federica Mogherini. Dos perfiles y estrategias distintas: mientras que la británica buscó centrarse en un reducido número de crisis y objetivos, la italiana, que venía de liderar durante ocho meses la diplomacia de su país ha intentado meter baza en todos los frentes posibles. Con dudoso éxito por su falta de profundidad en los temas, según analistas como Nicolas Gros-Verheyde del portal especializado «Bruxelles 2». El Acuerdo con Irán, uno de los pocos grandes éxitos de la diplomacia europea, especialmente de Mogherini, se encuentra en riesgo terminal después de la salida de Estados Unidos. No siempre diplomático Lejos del bajo perfil político e internacional de sus predecesoras, el Consejo -señalan las fuentes consultadas- ha elegido a un veterano que atesora experiencia comunitaria como presidente del Parlamento Europeo. Aunque el político catalán ha mostrado en algunas ocasiones poco talante diplomático. Durante el mes de febrero, Borrell dijo que la administración Trump estaba actuando como un «cowboy» por amenazar con invadir Venezuela para derrocar al régimen de Maduro. La UE sigue siendo el mercado más grande del mundo, representa conjuntamente el segundo actor político con mayor gasto en Defensa tras EE.UU. y puede desplegar el mayor cuerpo diplomático. "La UE necesita aprender a pensar como un poder geopolítico y para ello Borrell debería impulsar un debate sobre ir hacia la soberanía estratégica?, subraya a este diario Susi Dennison, investigadora principal del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR). Esto significaría el avance de la UE hacia la clarificación de sus propios intereses y valores, cómo defenderlos y reducir la dependencia de las demás potencias. Para la analista del ECFR, los nuevos líderes de las instituciones europeos no deberían reclamar «más Europa», que «sería hasta perjudicial en estos momentos», sino «más resultados con las actuales armas con las que cuenta la UE» en un mundo cada vez más inestable. En el tradicional discurso ante 200 diplomáticos franceses, el presidente Emmanuel Macron pidió más audacia ante el inmovilismo para hacer de Europa un «poder de equilibrio» y no un «poder alineado con Estados Unidos y China». «Sabemos que las civilizaciones están desapareciendo [..] Europa desaparecerá. Y el mundo se estructurará en torno a dos grandes polos: los EEUU y China, y tendremos la opción de elegir entre los dos», expresó. A juicio de Vimont, que fue entre diciembre de 2010 y marzo de 2015 el primer secretario general ejecutivo del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), cuerpo diplomático creado en 2010, «Javier Solana trabajó en un marco muy diferente previo al Tratado. No era vicepresidente de la Comisión. Ashton y Mogherini, sí. Fue alguien muy diferente, un arquitecto. Con las condiciones actuales, el entorno institucional ha cambiado totalmente para tener una administración sustancial con más de 3.000 oficiales trabajando para el Alto Representante». Ahora Borrell, agrega, tiene que trabajar con una estructura mucho más sólida, pero a la vez más complicada de movilizar. «En los últimos años ha habido muchas ideas pero no se ha actuado debidamente en el terreno. Se necesita más acción de la diplomacia europea», concluye. Y para ello recomienda al SEAE (con un presupuesto anual de 980 millones de euros) que busque mayor eficiencia y concreción en sus propuestas al futuro Alto Representante para la acción diplomática .
30-08-2019 | Fuente: abc.es
Conte promete un nuevo proyecto reformista para Italia
Nuevo gobierno, nuevo proyecto y nueva etapa política en Italia. Así lo ha anunciado el primer ministro en funciones Giuseppe Conte en el palacio del Quirinal, inmediatamente después de recibir el encargo del presidente de la República de formar gobierno. Será un Ejecutivo de izquierdas formado por la coalición del Partido Democrático y el Movimiento 5 Estrellas. Italia se alegra de que por fin haya en breve un gobierno: un sondeo Ipsos indica también que el 43 % del país quiere un gobierno operativo y solo el 33 por 100 elecciones inmediatas. Pero en principio no será acogido con entusiasmo, porque tradicionalmente Italia se considera un país de derechas, y si hoy se votara, ganaría con un 51 %, según las encuestas. Con la actual ley electoral puede bastar un 40 por 100 de los votos para obtener la mayoría parlamentaria. El norte de Italia, con la mayoría de las regiones gobernadas por la derecha, mira con recelo a esta alianza. Hay que tener en cuenta que la Liga de Matteo Salvini obtuvo en las pasadas elecciones europeas el 40 % en algunas regiones del norte. Mientras que el Movimiento 5 Estrellas ha tenido su feudo en las regiones del sur, donde arrasó en las elecciones generales, aunque luego no supo gestionar su victoria. El contraste entre el norte y sur es profundo y se alarga cada día más y este será uno de los grandes desafíos del nuevo gobierno, que piensa ya en un plan para evitar ese desequilibrio. El norte pide menos impuestos y más autonomía, mientras que el sur, cada vez más empobrecido, exige el que se haga realidad ese plan de relanzamiento que todos los gobiernos llevan prometiendo desde hace décadas. «Nueva etapa reformista» El primer ministro en funciones Giuseppe Conte ha tenido muy en cuenta esta situación y en su primer discurso, tras el encargo de formar gobierno, ha querido hacer una serie de promesas y expresar un mensaje de esperanza: «No será un ejecutivo contra, sino para el bien de los ciudadanos, para el bien del país. Realizaré un gobierno con la marca de la novedad, es lo que piden también las fuerzas políticas». Conte aceptó el encargo con reserva, que es la fórmula tradicional. Presentará su lista de gobierno a Matarella a inicios de semana y a mediados se hará el juramento. Ayer mismo inició consultas con todos los grupos parlamentarios: «Con el resultado de esos encuentros, me dedicaré a conformar el programa con las fuerzas políticas que han expresado el apoyo», dijo Conte. El primer ministro en funciones ha resaltado que su primera preocupación es la situación crítica de la coyuntura económica que impone «salir cuanto antes de la incertidumbre desencadenada por la crisis de gobierno», y de «proceder rápidamente». Italia ha estado paralizada y en permanente campaña electoral, lo que ha situado al país a la cola de Europa en crecimiento, que es prácticamente cero, sostienen los analistas económicos. De ahí que Conte haya destacado que una de las prioridades de su Gobierno será «recuperar el tiempo perdido» en Europa «para permitir a Italia desarrollar el papel protagonista que merece». En este sentido, el discurso de Conte ha sido claramente europeísta. De hecho, en todas las cancillerías europeas e incluso en la Casa Blanca se ve con agrado la llegada del Gobierno Conte. «El abogado del pueblo», como se autodefinió cuando hace recibió hace quince meses su primer encargo para formar Gobierno, ha intentado dar esperanzas a los italianos prometiendo «una etapa política reformista, de relanzamiento, de esperanzas, que ofrezca al país certezas». Además, ha establecido sus prioridades para lograr «un país mejor». «Un país que tenga infraestructuras seguras, que se alimente con energías renovables, que valorice los bienes comunes, que elimine las desigualdades de todo tipo, un país en el que la administración pública no sea permeable a la corrupción, un país eficiente donde los impuestos los paguen todos».
1
...