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Noticias de elecciones europeas

24-05-2018 | Fuente: abc.es
El apoyo a la UE se sitúa en máximos y los europeos prefieren los nuevos partidos a los tradicionales
El apoyo a la Unión Europea alcanzó su máximo en 35 años en todo el bloque, con una gran mayoría de ciudadanos que sostiene que formar parte de la Unión refuerza a sus país incluso tras la salida en Gran Bretaña, que se irá el próximo año. La encuesta del Eurobarómetro encargada por el Parlamento Europeo mostró que el 67 por ciento de los ciudadanos de la UE pensaba que formar parte de la UE había beneficiado a su país, el nivel más alto desde 1983. Solo el 23 por ciento rechazó esta premisa. Italia, donde un gobierno euroescéptico entrante preocupa a Bruselas, fue menos entusiasta; solo el 44 por ciento de los italianos dijo que los beneficios superan las desventajas en comparación con el 41 por ciento que asegura que supone una losa para el país. Así y todo, la percepción ha mejorado puesto que el pasado octubre las opiniones negativas ante la UE suponían el 48 por ciento frente al 39 por ciento positivo. El 75% de los españoles considera que el país se ha beneficiado de su pertenencia a la Unión Europea, mientras que el 68% cree que estar en la UE es algo bueno para España, ocho puntos por encima de la media comunitaria, según el último Eurobarómetro, que también muestra que a pesar de estos datos más de la mitad de los españoles (59%) no se siente escuchado en Europa. Así, el 67% de los europeos valora como positiva la pertenencia de su país a la UE, la cifra más alta alcanzada desde 1983, en base a una encuesta reciente en la que participaron 27.600 personas de los 28 Estados miembros. Entre los países con mayor aceptación destaca Malta (93%), mientras que el dato más bajo se registra en Italia (44%). Otros países donde una amplia mayoría de la población cree que la pertenencia a la UE es algo positivo son Luxemburgo (85%) e Irlanda (81%), seguidos por Holanda, Dinamarca, Malta, Polonia y Estonia con porcentajes superiores al 70%. Por el contrario, al final de la lista se sitúan, además de Italia, República Checa (34%), Croacia (36%) y Grecia (45%). Los partidos emergentes No obstante, más de la mitad de los españoles (56%) opina que las cosas no van bien en la UE, frente al 26% que cree que sí, mientras que en el resto de la UE la mayoría (42%) es pesimista respecto a la dirección del bloque comunitario y el 32% piensa que se va por la buena senda. Estos porcentajes han caído respecto a septiembre de 2016, momento en el cual más de la mitad de los europeos (54%) se mostró descontento con la situación aunque las respuestas varían mucho entre países miembros: mientras que en Irlanda el 62% de los ciudadanos cree que las cosas marchan bien, en Grecia sólo el 15% de la población ve la situación actual de forma positiva. Por otro lado, para casi la mitad de los españoles (46%) votar en las próximas elecciones europeas es algo muy importante, para el 33%, es importante mientras que sólo para el 21% tiene poca importancia. Los principales temas que deberían tratarse en la campaña son, para los españoles, la lucha contra el desempleo juvenil (63% de encuestados), seguido de la economía y el crecimiento económico (60%). Otros de los temas que preocupan en España son, por este orden, la lucha contra el terrorismo (44%), la inmigración (37%), la promoción de los derechos humanos y la democracia (35%), la lucha contra el cambio climático y la protección del medio ambiente (30%). La encuesta también analizó las opiniones de los ciudadanos sobre los nuevos partidos políticos. Entre 2013 y 2018, más de 70 nuevos partidos y alianzas políticas surgieron en los Estados miembros de la UE, algunos de los cuales hicieron campaña con éxito al protestar contra el establishment político. «La mayoría de los europeos los perciben de manera bastante positiva», reza el informe del Eurobarómetro. La mitad de los encuestados no consideran tales partidos o movimientos como una amenaza a la democracia, mientras que el 38% cree que lo serían. El 70% de los ciudadanos encuestados considera que solo estar en contra de algo no sería suficiente y no mejoraría nada. Pero el 56% cree que los nuevos partidos y movimientos pueden traer un cambio real, mientras que el 53% de los ciudadanos está de acuerdo con el hecho de que podrían encontrar nuevas soluciones mejor que el establishment político.
11-03-2018 | Fuente: abc.es
Antonio Tajani: «La patria es España como lo es Italia, no hay pequeñas patrias»
Antonio Tajani (Roma, 1953) no rehuye el debate sobre el mal resultado obtenido por su partido, Forza Italia, en los comicios celebrados el pasado fin de semana en su país, pero el presidente del Parlamento Europeo ?quien pretende seguir en el cargo tras haberse ofrecido a ser el candidato a primer ministro si la coalición de centro-derecha hubiera ganado las elecciones? se muestra convencido de que no se trasladará a las instituciones comunitarias en las elecciones del próximo año. Frente a las formaciones políticas críticas con el proyecto comunitario, Tajani avisa de que «Europa necesita más Italia y más España». En nuestro país, donde Gijón le dedicó una calle en su honor en 2015, el presidente del Parlamento Europeo atendió este jueves a ABC durante unas jornadas en Valencia en las que volvió a reiterar que, frente al desafío soberanista catalán, apuesta por una Europa «más abierta y sin fronteras» en la que no tienen cabida las «pequeñas patrias». -¿Tiene futuro el proyecto europeo conforme lo conocemos hoy en día o corre riesgo ante el auge los populismos? -Estamos en un momento muy complicado, pero no hay otra solución que ir adelante. Tenemos que comprender por qué votan populista los ciudadanos europeos. No están contentos con la situación ni les gusta cómo contestan las instituciones, las europeas también. Es importante cambiar Europa, pero cambiar Europa no es matarla. No podemos competir a nivel global con países como China, Estados Unidos, India o Rusia desde España, Italia, Francia o Malta en solitario. Por eso lo importante es estar juntos. Las reglas, el ideal y el sueño no pueden morir, pero falta un poco de fuerza para ir adelante, aunque resulta fundamental hacerlo. -¿Cree que el proyecto europeo está en cuestión porque los ciudadanos no perciben su utilidad? -Es verdad. El ciudadano no entiende qué hacemos. Hay errores y falta buena comunicación. No se sabe todo lo que hace la Unión Europea en los países miembros. Si pasan cosas buenas es por los gobiernos locales y, si son malas, la culpa es de Europa, que es indudable que comete errores, pero no es solamente responsabilidad suya. Es importante cambiar Europa haciendo más política, reduciendo el poder de la burocracia y trabajar para los ciudadanos. Muchas veces se habla entre las instituciones y no se hace con los ciudadanos. La primera reforma, fundamental, es hacer política. Si no, el sueño de Europa se muere. -¿A qué se refiere en concreto cuando insiste en la necesidad de hacer política? -A tomar decisiones con coraje, ideas, propuestas y valores. -¿En este contexto, el Brexit empeora todavía más las perspectivas? -El Brexit ha generado un daño económico a Reino Unido y ha creado un problema de imagen, pero no creo que vaya a suponer consecuencias económicas negativas al conjunto de la Unión Europea. No es una victoria, pero no supone nuestro principal problema ahora mismo. Es cierto que hay 3,5 millones de ciudadanos europeos que viven en Reino Unido y es importante trabajar a favor de ellos porque no pueden perder los derechos que tienen. -¿Los populismos constituyen, entonces, el principal problema para Europa? -Los principales problemas para los ciudadanos europeos son el paro, el trabajo, la inmigración y la seguridad, con aspectos como el terrorismo. -¿Qué consecuencias puede tener el resultado electoral del pasado domingo en Italia para la estabilidad europea? -Esperamos que Italia forme Gobierno gracias al trabajo del presidente de la República y deseamos que sea un Ejecutivo estable, que defienda los intereses de Italia pero no esté en contra de Europa. Necesitamos de más Italia y más España. Europa no puede ser solamente Francia y Alemania. Si faltan España e Italia hay un desequilibrio europeo. Por eso creo que es importante que en los próximos meses España e Italia puedan ir adelante y ser más fuertes juntas, porque comparten la misma posición geográfica en el sur de Europa y los mismos problemas. Son dos países que pueden añadir cosas. -¿Sin embargo, las fuerzas políticas que han logrado más apoyo en Italia son precisamente las más contrarias al proyecto europeo? -Algunos son más eurocríticos que euroescépticos, pero creo que es importante trabajar a favor de la Unión. El próximo Gobierno de Italia no se puede salir de Europa. Ahora mismo, según los últimos sondeos, la mayoría de los británicos piensan que el Brexit ha sido un error. -¿Pero ese proceso no tiene marcha atrás? -Esa es una decisión de los británicos y de su Parlamento. Nosotros no podemos hacer nada. -¿Qué escenario afrontaría la Unión si en las elecciones de 2019 se reproduce un resultado similar al de Italia, en el que los dos grandes grupos, el popular y el socialista, han sido superados por partidos antisistema? -Yo creo que Italia va tener una contribución positiva y el Partido Popular va ser el primer grupo en el próximo Parlamento Europeo. Espero que Forza Italia subirá mucho en las elecciones europeas, porque los italianos van a comprender los proyectos concretos para resolver los problemas de los ciudadanos, como el paro, que afecta especialmente al sur del país, la inmigración y la seguridad, que en nuestro caso no es únicamente el terrorismo. Detalle del lazo que lució Tajani con motivo del 8-M - Rober Solsona -¿No teme entonces que se repliquen en las elecciones europeas los resultados de Italia? -No van a desaparecer los populismos, pero creo que en mi país Forza Italia puede subir mucho. -¿Y en el conjunto de la Unión? -Insisto en que creo que la formación más votada será también el Partido Popular. -¿Estaría usted disponible para ser candidato del PP para la Presidencia de la Comisión? -Yo soy el presidente del Parlamento Europeo y no puedo ser candidato a todas las cosas. El congreso se celebrará a final de año. Yo estoy a favor del «speech candidate», porque supone trasladar un mensaje positivo a favor de los ciudadanos. -¿Pero los países miembros recelan de esa fórmula porque el Tratado no lo especifica? -Es verdad, pero se trata de una decisión política. Un mensaje de los Gobiernos a los ciudadanos. Ya se hizo con Juncker tras las elecciones de 2014. -¿Qué riesgos entraña para la Unión Europea el desafío soberanista catalán? -Es importante respetar las autonomías y las diferentes identidades en todos los países de la Unión, pero la patria es una sola, no hay pequeñas patrias. La patria es España al igual que lo es Italia. Nosotros tenemos una minoría alemana que vive en Italia y no me gusta que el Gobierno de Austria, sin acuerdo, pretenda concederles el pasaporte, al igual que a la minoría ladina. Eso no se puede hacer sin acuerdo con otro país. Parece que echemos la mirada atrás. Es un error empezar otra vez con ese problema. Es mejor mirar adelante. -¿Cree que las medidas adoptadas por el Gobierno Antonio Tajani en Valencia - R. Solsona español han sido efectivas y podemos dar por zanjado el conflicto catalán? -Me parece que la situación es mejor ahora que en octubre, está más calmada. La autonomía en el marco constitucional es positiva. La independencia no existe en el marco constitucional de la Unión, porque el marco constitucional español es el europeo. -¿Temieron que el problema catalán hubiera terminado en una ruptura real de España? -No es un mensaje positivo para Europa, que es un continente sin fronteras. Empezar otra vez con las pequeñas patrias es comenzar de nuevo a levantar fronteras. Me gusta una Europa más abierta, no más cerrada. -¿Piensa que la fragmentación del voto y los problemas para generar mayorías parlamentarias estables, conforme sucede en España o Italia, se pueda trasladar al conjunto de la Unión? -Creo que no. Es importante trabajar juntos para buscar soluciones concretas a los problemas de los ciudadanos. Si lo hacemos así, Europa va a ser más fuerte. -¿No es más difícil ahora dar solución a los problemas de los ciudadanos con gobiernos menos estables? -Obviamente, los gobiernos estables y que hacen cosas, ayudan. Es lo que yo llamo estabilidad activa. Con propuestas y soluciones. La estabilidad es fundamental, al igual que pensar que el interés de los ciudadanos está por encima del de los partidos.
06-03-2018 | Fuente: abc.es
Bruselas, preocupada ante el auge de los euroescépticos
La Unión Europea ha desarrollado ya una cierta estrategia sistemática para asumir la situación cuando en los países miembros se dan resultados electorales a contracorriente. Este lunes, los portavoces de la Comisión se limitaban a decir que están a la espera de los resultados definitivos, aun sabiendo perfectamente que no es probable que cambien las líneas generales de lo que ya se sabía a mediodía, es decir, que las principales fuerzas políticas que salen reforzadas de estas elecciones generales en Italia son antieuropeas o como poco bastante euroescépticas. Pero para Bruselas, mientras no se nombre otro gobierno, «Italia ya tiene uno en funciones» con el que no le importa seguir trabajando el tiempo que sea necesario, que en este caso se da por descontado que pueden ser unos cuantos meses. Margaritis Schinas, el portavoz oficial del presidente Jean-Claude Juncker, dijo que la institución confía ahora en las habilidades del presidente de la República, Sergio Mattarella, para encontrar una salida a este laberinto en el que han puesto al país los electores. Italia conoce desde hace ya unos años una inestabilidad recurrente y, en los hechos, fue el primer país al que se sometió desde Bruselas a una operación que en 2011 acabó derribando a Silvio Berlusconi para sustituirlo por una sucesión de «técnicos» como el excomisario Mario Monti, con el único respaldo del Parlamento. En esta ocasión se había hablado de acudir a la figura del actual presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, como un hombre seguro y responsable, que tenía el respaldo del centro-derecha moderado. Pero ni siquiera esa opción es fácil ahora que han sido los extremistas de la Liga los que han obtenido un mejor resultado que Forza Italia. Así las cosas, para Bruselas no hay prácticamente una buena solución, salvo la muy remota de reconstruir en Italia una «gran coalición» a la alemana. Tanto si la mayoría la encabeza el partido más votado, el Movimiento 5 Estrellas, alineado con los eurófobos británicos del UKIP, como la Liga, que está en el mismo grupo que la ultraderechista francesa Marine Le Pen, en cualquier caso es previsible que no pondrán las cosas fáciles. La dimensión del problema La ventaja de la Comisión Europea es que ya han ensayado antes con todo tipo de formaciones y han logrado neutralizarlas con éxito, desde la ultraderecha austriaca hasta los populistas de extrema izquierda en Grecia. La diferencia es que Italia no es un país cualquiera, sino que se trata de la tercera economía de la eurozona y que arrastra un problema muy grave de deuda pública. Un movimiento de pánico de los mercados y el sistema financiero de Italia puede revelarse como muy vulnerable. E Italia no es Grecia. El tamaño de Italia no solo importa como factor económico. Las elecciones europeas serán el año que viene y una traslación de estos resultados al Parlamento Europeo puede ser extremadamente tóxica para la estabilidad de las instituciones comunitarias. Hasta ahora el grupo socialista en la Eurocámara ha sido un factor de estabilidad, pero los resultados en Italia confirman claramente la tendencia hacia la disolución de las fuerzas socialdemócratas, entre las que el PD italiano es todavía una pieza clave. Sin los laboristas británicos -porque salen de la UE-, sin fuerza en Francia ni en Italia, casi desaparecidos en Holanda y de capa caída en Alemania, los socialistas europeos pueden quedar superados por fuerzas populistas y hostiles a las ideas europeas en la próxima legislatura. Así que por ahora la Comisión ha dado a entender que piensa trabajar con el Gobierno en funciones, y seguramente aprovechará para intentar adelantar ciertas decisiones estratégicas, pensando en los próximos presupuestos.
04-03-2018 | Fuente: abc.es
Italia, condenada a la ingobernabilidad con un voto que preocupa a Europa: incógnita sobre el próximo gobierno
Italia puede verse condenada a la inestabilidad, tras las elecciones del domingo. El próximo gobierno es toda una incógnita. Ningún partido ni coalición ha alcanzado el 40 %, porcentaje necesario para obtener la mayoría parlamentaria. Con el 70 % del voto escrutado, el populista Movimiento 5 Estrellas ha sido el partido más votado, como estaba previsto, pero por encima de sus mejores previsiones: Habría superado el 32 % de votos. El centro derecha habría sido la coalición con más votos, en torno al 36 %, pero se queda por debajo de sus expectativas, y con la Liga Norte superando a Forza Italia. Mucho peor resultado ha tenido el centroizquierda, en torno al 23 %. En conjunto, el centroizquierda sufre una derrota histórica. Los resultados dejan abiertas diversas posibilidades para alianzas. Conviene destacar que estos datos son provisionales, pues se basan en encuestas realizadas a los electores tras depositar su voto en las urnas. Ha votado en torno al 70 %, una afluencia inferior al 2013 (75,2 %). En la tarde de hoy se conocerán los resultados oficiales definitivos. Pero con las proyecciones que se han hecho tras el cierre de las urnas, el voto italiano creará temor en Europa. El gobierno de centroizquierda quedado humillado con este resultado, aunque el primer ministro, Paolo Gentiloni, es el político con más consenso. País dividido y «vigilado» Con estos resultados, Italia es hoy un país completamente dividido y, además, puede quedar como un país vigilado por la Unión Europea, por temor a su radicalización, dada la fuerza que han adquirido en estas elecciones los partidos populistas o soberanistas. Italia es el país europeo donde es más fuerte el rechazo de la política tradicional. La suma de todos los partidos populistas o soberanistas ?Movimiento 5 Estrellas, Liga Norte, Hermanos de Italia y otros grupos de extrema derecha? superan en total el 50 % de los votos. La suma de todos los partidos populistas o soberanistas ?Movimiento 5 Estrellas, Liga Norte, Hermanos de Italia y otros grupos de extrema derecha? supera el 50 % de los votos El Movimiento 5 Estrellas es el partido que mejor ha sabido representar y recoger el sentimiento de protesta que recorre el país. En cambio, los partidos tradicionales se han visto relegados, en particular el gubernamental Partido Democrático que en el Senado no llega ni al 20 % (19,3 %). Es un claro fracaso. Se trata de un «resultado negativo», ha reconocido el dirigente Ettore Rosato, quien ha añadido: «Si se confirma, pasaremos a la oposición». Para esta fuerza política, situarse por debajo del límite del 20 % supone un rotundo fracaso, que puede poner en tela de juicio el liderazgo del exprimer ministro, Matteo Renzi. El PD llegó a superar en las elecciones europeas del 2014. Pero en el pasado año el partido se vio envuelto en una guerra civil que acabó en una escisión del ala más izquierdista. La lista que formaron los escindidos del PD, bajo el nombre Libres e iguales, encabezada por el presidente del Senado, el magistrado Pietro Grasso, ha obtenido también un gran fracaso: 3,5 %. Queda claro con estos resultados que el populismo, que prácticamente ha sido derrotado en toda Europa, en Italia ha obtenido un excelente resultado, que lo puede llevar al gobierno o poner dificultades al sistema. Berlusconi ya no hace milagros Junto al notable triunfo del Movimiento 5 Estrellas, fundado por el cómico Beppe Grillo en el 2009, cabe resaltar el buen resultado obtenido por la xenófoba Liga Norte: En las proyecciones de voto para la Cámara de diputados, la Liga de Matteo Salvini, obtiene el 17,5 %, mientras Forza Italia de Silvio Berlusconi no llega al 15 %. Parecido resultado se da en el Senado. El tercer partido de la coalición del centro derecha es Hermanos de Italia, que se sitúa por debajo del 5 %. Efe El resultado de Forza Italia, un par de puntos por debajo de la Liga, es un rotundo fracaso para Silvio Berlusconi, que esperaba ser el primer partido de la coalición. Por eso el ex Cavaliere designó a Antonio Tajani, actual presidente del Parlamento europeo, como candidato a primer ministro de la coalición de centroderecha. Pero Salvini solo estaba dispuesto a aceptar la candidatura de Tajani si el partido más votado de la coalición era Forza Italia. Si, como indican estos resultados, la Liga Norte terminar por superar claramente en votos a Forza Italia, Matteo Salvini se propondría como candidato a primer ministro, según sostuvo durante toda la campaña electoral. En este caso, la coalición podría disolverse, pues sería muy difícil que Berlusconi se sometiera al liderazgo del extremista Salvini. Ambos se odian. Populistas, mayoría Los dirigentes del Movimiento 5 Estrellas exultan. Sus dirigentes exultan: «Ahora todos tendrán que hablar con nosotros», manifiestan sus portavoces, lo que significa que ellos también estarán dispuestos en principio a hablar con todos los partidos. Queda abierta totalmente la posibilidad de formar diversas alianzas, lo que tampoco será nada fácil. Cabe resaltar que, en principio, una alianza es posible, la que más se temía, la de los populistas o soberanistas: La suma de votos del Movimiento 5 Estrellas, Liga Norte y Hermanos de Italia, les permitiría obtener mayoría parlamentaria. Los tres partidos tienen muchos puntos en común: oposición a la inmigración, están unidos en su hostilidad hacia Bruselas, tienen en su programa la eliminación de la reforma de las pensiones (la llamada «Ley Fornero»; la cancelación de la reforma laboral del gobierno Renzi, y su política económica sería expansiva saltándose los vínculos europeos. Pero un gobierno entre M5E y Liga Norte, aunque tuvieran mayoría, es poco probable. Terrible ley electoral Es de destacar también el fracaso que ha supuesto la ley electoral. Fue elaborada por los partidos tradicionales, fundamentalmente Forza Italia y el partido Democrático, con el objetivo de frenar el ascenso del Movimiento 5 Estrellas. Pero al final ha favorecido a los populistas, en particular al Movimiento 5 Estrellas. Los italianos votaron con la nueva ley electoral, llamada «Rosatellum», con sistema mixto: El 64 % de los escaños se eligen con método proporcional y el restante 36 % con mayoritario. Se ha confirmado totalmente, como se esperaba, un parlamento atomizado, porque así lo favorece el sistema proporcional. La complejidad de la nueva ley ha motivado algunas complicaciones y colas en los colegios electorales. Curiosamente, para la Cámara de diputados podían votar los mayores de 18 años, pero para el Senado solamente los mayores de 25. Es una de las incoherencias del sistema parlamentario italiano, con dos cámaras que tienen el mismo poder y complican extremadamente la aprobación de las leyes. El presidente Mattarella, figura clave A partir de ahora jugará un papel relevante el presidente de la República, Sergio Mattarella, una figura institucional decisiva cuando hay fragmentación en el parlamento. Él será el punto de referencia de la política italiana y el encargado de designar quién puede ser el primer ministro capaz de obtener la confianza del parlamento. La próxima fecha clave será el próximo día 23 de marzo, cuando se constituyan las dos cámaras. Con el excelente resultado obtenido, el Movimiento 5 Estrellas pretenderá hacerse con la presidencia de la Cámara de diputados o del Senado. Desde hoy llega la hora de la verdad para los políticos italianos, que se han dedicado a hacer durante la campaña infinidad de promesas irrealizables. La mayoría de los líderes, sobre todos los populistas, han tenido una actitud camaleónica. Por ejemplo, el Movimiento 5 Estrellas, escribió un programa electoral claramente antieuropeísta, con la participación electrónica de sus inscritos. Después, viendo que los ciudadanos no son tan hostiles a Bruselas, ha modificado su programa: El referéndum sobre el euro que el Movimiento 5 Estrellas tenía previsto realizar lo ha descartado y ya solamente lo considera como una «extrema ratio». Pero el fin de semana, el fundador del Movimiento 5 Estrellas, el cómico Beppe Grillo, que sigue siendo el garante de esta fuerza política, advirtió a su candidato a primer ministro, Luigi Di Maio, que el M5E no puede ser en absoluto como los demás partidos. Di Maio mostró una cierta transformación del movimiento populista, con el objetivo de ser un partido de gobierno. Está por ver si el Movimiento sigue más encadenado a Grillo que a las exigencias de los ciudadanos que lo votaron. Inestabilidad En cualquier caso, Italia parece condenada a la ingobernabilidad, una enfermedad endémica. El primer ministro Paolo Gentiloni ha contado una anécdota reveladora sobre la inestabilidad de Italia y por qué tienes menos peso de lo que podría representar su economía, la tercera de la eurozona: «Cuenta la frecuencia con la que cambiamos los gobiernos. En la antesala de Angela Merkel están los retratos de sus predecesores. En el tercer piso de Palazzo Chigi ?sede del gobierno y del primer ministro italiano- hay una galería con las fotos de 27 jefes de gobierno anteriores a mí», ha contado Gentiloni pocos días después de entrevistarse con la canciller alemana, el 16 de febrero pasado en Berlín. Solo en esta legislatura, en el gobierno italiano se han sucedido tres primeros ministros: Enrico Letta, Matteo Renzi y Paolo Gentiloni. Berlusconi, protagonista Protagonista de la jornada sin pretenderlo ha sido Silvio Berlusconi, 81 años. Cuando el líder de Forza Italia fue a votar a su colegio electoral de Milán, una joven perteneciente al movimiento feminista «Femen» se subió en una mesa en «top less» y le gritó al exprimer ministro, con visible cara descompuesta: «Berlusconi, estás caducado, tu tiempo se acabó». La misma frase se había escrito en el pecho: ?Berlusconi sei scaduto?. Lo mismo que la activista de «Femen» debe pensar el consuegro del ex Cavaliere, Rosario Pascale, el padre de Francesca Pascale, la novia de Berlusconi, ha hecho campaña electoral para el Movimiento 5 Estrellas (M5E) en su página de Facebook: Las fotos del candidato a primer ministro del M5E, Luigi Di Maio, 31 años, y otro dirigente del movimiento, las acompaña con esta frase: «Estos jóvenes son el futuro». Es sin duda la mayor provocación que ha sufrido el exprimer ministro junto al grito ?«estás acabado»- que hoy le profirió la activista de «Femen».
04-03-2018 | Fuente: abc.es
Un gran golpe del populismo lleva a Italia a la ingobernabilidad
Italia puede verse condenada a la inestabilidad, tras las elecciones del domingo. El próximo gobierno es toda una incógnita. Ningún partido ni coalición ha alcanzado el 40 %, porcentaje necesario para obtener la mayoría parlamentaria. Con el 70 % del voto escrutado, el populista Movimiento 5 Estrellas ha sido el partido más votado, como estaba previsto, pero por encima de sus mejores previsiones: Habría superado el 32 % de votos. El centro derecha habría sido la coalición con más votos, en torno al 36 %, pero se queda por debajo de sus expectativas, y con la Liga Norte superando a Forza Italia. Mucho peor resultado ha tenido el centroizquierda, en torno al 23 %. En conjunto, el centroizquierda sufre una derrota histórica. Los resultados dejan abiertas diversas posibilidades para alianzas. Conviene destacar que estos datos son provisionales, pues se basan en encuestas realizadas a los electores tras depositar su voto en las urnas. Ha votado en torno al 70 %, una afluencia inferior al 2013 (75,2 %). En la tarde de hoy se conocerán los resultados oficiales definitivos. Pero con las proyecciones que se han hecho tras el cierre de las urnas, el voto italiano creará temor en Europa. El gobierno de centroizquierda quedado humillado con este resultado, aunque el primer ministro, Paolo Gentiloni, es el político con más consenso. País dividido y «vigilado» Con estos resultados, Italia es hoy un país completamente dividido y, además, puede quedar como un país vigilado por la Unión Europea, por temor a su radicalización, dada la fuerza que han adquirido en estas elecciones los partidos populistas o soberanistas. Italia es el país europeo donde es más fuerte el rechazo de la política tradicional. La suma de todos los partidos populistas o soberanistas ?Movimiento 5 Estrellas, Liga Norte, Hermanos de Italia y otros grupos de extrema derecha? superan en total el 50 % de los votos. La suma de todos los partidos populistas o soberanistas ?Movimiento 5 Estrellas, Liga Norte, Hermanos de Italia y otros grupos de extrema derecha? supera el 50 % de los votos El Movimiento 5 Estrellas es el partido que mejor ha sabido representar y recoger el sentimiento de protesta que recorre el país. En cambio, los partidos tradicionales se han visto relegados, en particular el gubernamental Partido Democrático que en el Senado no llega ni al 20 % (19,3 %). Es un claro fracaso. Se trata de un «resultado negativo», ha reconocido el dirigente Ettore Rosato, quien ha añadido: «Si se confirma, pasaremos a la oposición». Para esta fuerza política, situarse por debajo del límite del 20 % supone un rotundo fracaso, que puede poner en tela de juicio el liderazgo del exprimer ministro, Matteo Renzi. El PD llegó a superar en las elecciones europeas del 2014. Pero en el pasado año el partido se vio envuelto en una guerra civil que acabó en una escisión del ala más izquierdista. La lista que formaron los escindidos del PD, bajo el nombre Libres e iguales, encabezada por el presidente del Senado, el magistrado Pietro Grasso, ha obtenido también un gran fracaso: 3,5 %. Queda claro con estos resultados que el populismo, que prácticamente ha sido derrotado en toda Europa, en Italia ha obtenido un excelente resultado, que lo puede llevar al gobierno o poner dificultades al sistema. Berlusconi ya no hace milagros Junto al notable triunfo del Movimiento 5 Estrellas, fundado por el cómico Beppe Grillo en el 2009, cabe resaltar el buen resultado obtenido por la xenófoba Liga Norte: En las proyecciones de voto para la Cámara de diputados, la Liga de Matteo Salvini, obtiene el 17,5 %, mientras Forza Italia de Silvio Berlusconi no llega al 15 %. Parecido resultado se da en el Senado. El tercer partido de la coalición del centro derecha es Hermanos de Italia, que se sitúa por debajo del 5 %. Efe El resultado de Forza Italia, un par de puntos por debajo de la Liga, es un rotundo fracaso para Silvio Berlusconi, que esperaba ser el primer partido de la coalición. Por eso el ex Cavaliere designó a Antonio Tajani, actual presidente del Parlamento europeo, como candidato a primer ministro de la coalición de centroderecha. Pero Salvini solo estaba dispuesto a aceptar la candidatura de Tajani si el partido más votado de la coalición era Forza Italia. Si, como indican estos resultados, la Liga Norte terminar por superar claramente en votos a Forza Italia, Matteo Salvini se propondría como candidato a primer ministro, según sostuvo durante toda la campaña electoral. En este caso, la coalición podría disolverse, pues sería muy difícil que Berlusconi se sometiera al liderazgo del extremista Salvini. Ambos se odian. Populistas, mayoría Los dirigentes del Movimiento 5 Estrellas exultan. Sus dirigentes exultan: «Ahora todos tendrán que hablar con nosotros», manifiestan sus portavoces, lo que significa que ellos también estarán dispuestos en principio a hablar con todos los partidos. Queda abierta totalmente la posibilidad de formar diversas alianzas, lo que tampoco será nada fácil. Cabe resaltar que, en principio, una alianza es posible, la que más se temía, la de los populistas o soberanistas: La suma de votos del Movimiento 5 Estrellas, Liga Norte y Hermanos de Italia, les permitiría obtener mayoría parlamentaria. Los tres partidos tienen muchos puntos en común: oposición a la inmigración, están unidos en su hostilidad hacia Bruselas, tienen en su programa la eliminación de la reforma de las pensiones (la llamada «Ley Fornero»; la cancelación de la reforma laboral del gobierno Renzi, y su política económica sería expansiva saltándose los vínculos europeos. Pero un gobierno entre M5E y Liga Norte, aunque tuvieran mayoría, es poco probable. Terrible ley electoral Es de destacar también el fracaso que ha supuesto la ley electoral. Fue elaborada por los partidos tradicionales, fundamentalmente Forza Italia y el partido Democrático, con el objetivo de frenar el ascenso del Movimiento 5 Estrellas. Pero al final ha favorecido a los populistas, en particular al Movimiento 5 Estrellas. Los italianos votaron con la nueva ley electoral, llamada «Rosatellum», con sistema mixto: El 64 % de los escaños se eligen con método proporcional y el restante 36 % con mayoritario. Se ha confirmado totalmente, como se esperaba, un parlamento atomizado, porque así lo favorece el sistema proporcional. La complejidad de la nueva ley ha motivado algunas complicaciones y colas en los colegios electorales. Curiosamente, para la Cámara de diputados podían votar los mayores de 18 años, pero para el Senado solamente los mayores de 25. Es una de las incoherencias del sistema parlamentario italiano, con dos cámaras que tienen el mismo poder y complican extremadamente la aprobación de las leyes. El presidente Mattarella, figura clave A partir de ahora jugará un papel relevante el presidente de la República, Sergio Mattarella, una figura institucional decisiva cuando hay fragmentación en el parlamento. Él será el punto de referencia de la política italiana y el encargado de designar quién puede ser el primer ministro capaz de obtener la confianza del parlamento. La próxima fecha clave será el próximo día 23 de marzo, cuando se constituyan las dos cámaras. Con el excelente resultado obtenido, el Movimiento 5 Estrellas pretenderá hacerse con la presidencia de la Cámara de diputados o del Senado. Desde hoy llega la hora de la verdad para los políticos italianos, que se han dedicado a hacer durante la campaña infinidad de promesas irrealizables. La mayoría de los líderes, sobre todos los populistas, han tenido una actitud camaleónica. Por ejemplo, el Movimiento 5 Estrellas, escribió un programa electoral claramente antieuropeísta, con la participación electrónica de sus inscritos. Después, viendo que los ciudadanos no son tan hostiles a Bruselas, ha modificado su programa: El referéndum sobre el euro que el Movimiento 5 Estrellas tenía previsto realizar lo ha descartado y ya solamente lo considera como una «extrema ratio». Pero el fin de semana, el fundador del Movimiento 5 Estrellas, el cómico Beppe Grillo, que sigue siendo el garante de esta fuerza política, advirtió a su candidato a primer ministro, Luigi Di Maio, que el M5E no puede ser en absoluto como los demás partidos. Di Maio mostró una cierta transformación del movimiento populista, con el objetivo de ser un partido de gobierno. Está por ver si el Movimiento sigue más encadenado a Grillo que a las exigencias de los ciudadanos que lo votaron. Inestabilidad En cualquier caso, Italia parece condenada a la ingobernabilidad, una enfermedad endémica. El primer ministro Paolo Gentiloni ha contado una anécdota reveladora sobre la inestabilidad de Italia y por qué tienes menos peso de lo que podría representar su economía, la tercera de la eurozona: «Cuenta la frecuencia con la que cambiamos los gobiernos. En la antesala de Angela Merkel están los retratos de sus predecesores. En el tercer piso de Palazzo Chigi ?sede del gobierno y del primer ministro italiano- hay una galería con las fotos de 27 jefes de gobierno anteriores a mí», ha contado Gentiloni pocos días después de entrevistarse con la canciller alemana, el 16 de febrero pasado en Berlín. Solo en esta legislatura, en el gobierno italiano se han sucedido tres primeros ministros: Enrico Letta, Matteo Renzi y Paolo Gentiloni. Berlusconi, protagonista Protagonista de la jornada sin pretenderlo ha sido Silvio Berlusconi, 81 años. Cuando el líder de Forza Italia fue a votar a su colegio electoral de Milán, una joven perteneciente al movimiento feminista «Femen» se subió en una mesa en «top less» y le gritó al exprimer ministro, con visible cara descompuesta: «Berlusconi, estás caducado, tu tiempo se acabó». La misma frase se había escrito en el pecho: ?Berlusconi sei scaduto?. Lo mismo que la activista de «Femen» debe pensar el consuegro del ex Cavaliere, Rosario Pascale, el padre de Francesca Pascale, la novia de Berlusconi, ha hecho campaña electoral para el Movimiento 5 Estrellas (M5E) en su página de Facebook: Las fotos del candidato a primer ministro del M5E, Luigi Di Maio, 31 años, y otro dirigente del movimiento, las acompaña con esta frase: «Estos jóvenes son el futuro». Es sin duda la mayor provocación que ha sufrido el exprimer ministro junto al grito ?«estás acabado»- que hoy le profirió la activista de «Femen».
23-02-2018 | Fuente: abc.es
Rajoy defiende que España aporte más a los Presupuestos de la UE
La negociación de los Presupuestos de la Unión Europea para el periodo 2021-2027 aún queda lejos, pero este viernes los 27 empezaron a diseñar las líneas políticas. Fue una primera aproximación, en la que España se ha situado al lado de las posiciones de sus principales socios, Francia y Alemania, que como informó ABC plantean que se pague más para cubrir el agujero que dejará el Brexit. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ve prematuro hablar de cifras concretas, pero ya advirtió de que España debe «estar abierta a poner más recursos», para avanzar hacia una mayor integración europea. En informes previos estimativos de lo que supondría para el Presupuesto de España la salida del Reino Unido de la UE, se llegó a decir que podría perder hasta 37.000 millones de euros en fondos de cohesión. Pero desde la delegación española no se quiere ir tan lejos, consideran muy precipitado dar una cifra así y recuerdan que, como en otras ocasiones, las negociaciones serán largas y duras, y nada estará decidido, posiblemente, hasta el último momento. El presidente Rajoy explicó que se trata de decidir «qué Europa queremos para el futuro», y recordó que la Comisión Europea no hará su propuesta formal hasta el próximo mes de mayo. Será entonces cuando empiecen las negociaciones formales, que tendrán como tope, fijado por el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, abril de 2019, justo antes de las próximas elecciones europeas. Rajoy auguró unas conversaciones muy complejas, condicionadas por la salida del Reino Unido de la UE, un contribuyente neto, y por el avance de las políticas europeas en nuevos ámbitos, como la seguridad, la defensa y el control de las fronteras, que exigirán gastos importantes añadidos. «España mantendrá una actitud constructiva. Será imprescindible un reparto justo del esfuerzo, y que el resultado final refleje bien las diferencias en la posición económica relativa de los paises», defendió Rajoy, El objetivo que comparte el presidente con las principales potencias europeas es la defensa de una Europa «más fuerte y segura». Política agraria Cuando empiecen las negociaciones, España pondrá su empeño en asegurar las dotaciones para la política agraria común y los política de cohesión, ambas «muy importantes para España y para toda la Unión Europea». En la defensa de la política agraria, España cuenta como posibles aliados con Francia, Italia y algunos países del Este. «La Política Agracia Común y los fondos de cohesión tienen un papel fundamental para la convergencia y el desarrollo de todas las regiones. Son políticas apreciadas y valoradas por los ciudadanos, y vamos a defender que las dotaciones sean adecuadas y suficientes», subrayó Rajoy. El presidente evitó pronunciarse sobre el riesgo cierto de que España deje de ser receptor neto de los fondos: «Ya lo iremos viendo poco a poco».
22-02-2018 | Fuente: abc.es
AfD acusa a Merkel de expoliar Alemania en beneficio de Bruselas
Alemania está paralizada por las dificultades para formar nuevo gobierno y los políticos alemanes hablan abiertamente sobre la «mayor crisis política de la historia de la República Federal», pero lo cierto es que en pleno del Bundestag que arrancó a primera hora de la mañana con una declaración de gobierno de Merkel sobre el consejo europeo de mañana, lo que se percibe es una democracia de nuevo vital y un debate intenso y profundo que tendrá inmediatas repercusiones en Europa. Merkel repite sus frases. Ha vuelto a decir que «la solidaridad europea no es una calle de dirección única», hilando las negociaciones del próximo marco presupuestario con la política común de inmigración y asilo, en la que reconoce el aparatado más insatisfactorio para la Cancillería de Berlín pero sobre el que, «con capacidad y paciencia», espera lograr en el tiempo el reparto de refugiados al que se refiere como «solución solidaria». Merkel cree que puede convertirse el Brexit en una «oportunidad para reorientar las prioridades presupuestarias europeas» y entre esas prioridades ha citado, además de la inmigración y un refuerzo presupuestario de Frontex, la economía, dando impulso a la digitalización y abrazándose al Pacto de Estabilidad y Crecimiento, y la Defensa, donde anuncia que se verán pronto avances muy concretos. Nada nuevo. Quizá porque todavía no tiene gobierno o quizá porque la era Merkel no da mucho más de sí. No pasa de la apuesta por un «resurgimiento de Europa» y de insistir en que «estoy convencida de que el mundo no nos espera, ni a Alemania ni a la UE. Necesitamos más que nunca respuestas europeas a las cuestiones urgentes de nuestro tiempo». Mucho más concreta ha sido la presidenta designada del Partido Socialdemócrata (SPD) Andrea Nahles, que ha advertido en que, si las bases de su partido ratifican el acuerdo de gran coalición, en la votación cuyo resultado conoceremos el 4 de marzo, la posición de Alemania en el Consejo Europeo se ampliará con la exigencia de un marco común de impuestos y salarios que evite en dumping, así como una equiparación de sistemas sociales que evite la inmigración social. Alemania exigirá «inversión, no ahorro», junto con un marco legal para las empresas «que obligue a consorcios con sede en China o en California a respetar nuestro sistema de economía social de mercado». Nahles ha citado en su discurso expresamente el paro juvenil español como un problema alemán, por ejemplo, avanza que la gran coalición exigirá que el dinero europeo llegue de forma más eficiente a esos jóvenes basándose en una cuestión de «responsabilidad» de Alemania. Inmediatamente ha intervenido la jefa del grupo parlamentario del partido populista y antieuropeo Alice Weidel, que se ha tomado la libertad de traducir los discursos anteriores. «Solo a modo de aclaración», ha comenzado Weidel a soltar su veneno contra Bruselas, «cuando ustedes dicen responsabilidad lo que quieren decir es trasladar más dinero del contribuyente alemán y más soberanía alemana a unos inútiles de Bruselas, usted los conoce bien a todos señor Schulz, y a un proyecto que hace tiempo ya que no funciona. ¡Con qué ligereza hablan ustedes del dinero de los demás! ¡Eso es un expolio!». En su opinión, ese «arrebato de responsabilidad» no responde a otra cosa que a tapar el agujero que deja en el presupuesto europeo el Brexit, «cuando una UE más pequeña debería tener en realidad un presupuesto más pequeño, un escenario de horror para todos ustedes». Weidel ha criticado sin piedad las posiciones alemanas a favor de un Brexit duro y ha acusado a Merkel de estar «cerrando el paso al comercio con uno de los más importantes socios de Alemania». «Quieren un castigo ejemplar para que otros no sigan ese camino, pero si miran las cifras verán que la economía británica es hoy más fuerte que hace un año». Esta ha sido la primera exhibición de un argumentario no mucho más variado que lo expuesto por Weidel pero con un amplio potencial de enraizamiento en la sociedad alemana, sobre todo ahora que AfD dispone del púlpito parlamentario del Bundestag para erosionar el proyecto europeo sesión a sesión. Los intentos por contrarrestar esta fuerza que, de una u otra forma, terminará teniendo consecuencias para Europa en su conjunto, parecen estar dirigidos por parte del gobierno a la reestructuración financiera y política de la UE tras el Brexit. Merkel se ha referido concretamente al reparto de los 27 asientos que quedarán libres en el Parlamento Europeo y Nahles ha pedido las listas transnacionales de los partidos para las próximas elecciones europeas, aparentemente convencida de que todavía hay tiempo para avanzar en esa línea. «El año 2019 será clave para el desarrollo europeo, por una serie de acontecimientos políticos que tendrán lugar», ha señalado la canciller alemana, «y por ello es muy necesario que el 2018 avance según nuestros criterios y preparando el terreno para que 2019 sea un año exitoso».
17-01-2018 | Fuente: elpais.com
El Parlamento Europeo debate la injerencia rusa en la UE
El peligro de la desinformación y su impacto en las elecciones europeas, en el centro de las preocupaciones en Estrasburgo
21-11-2017 | Fuente: abc.es
El bloqueo político en Alemania amenaza con paralizar Europa
El presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, tenía previsto presentar el 6 de diciembre un gran paquete legislativo para la zona euro que recibiría el apoyo de la Francia de Macron y la Alemania de Merkel. El plan estaba más o menos listo desde poco después de que Macron asumiese el gobierno, pero Europa estaba esperando que, tras las elecciones del 24 de septiembre, se formase gobierno en Alemania. Esa agenda ha quedado en el aire después de la implosión en el seno de las negociaciones de la Coalición Jamaica, en la que Merkel llevaba un mes trabajando junto con los liberales del FDP y Los Verdes. Cuando el resto de los participantes creían que finalmente se estaba cerca de cerrar el acuerdo de borrador, Christian Lindner, el líder liberal, se levantó de la mesa de madrugada, diciendo que «es mejor no gobernar que gobernar mal» y que «no vamos a llevar a nuestros votantes a un gobierno sobre cuya semilla central ni siquiera nosotros estamos convencidos». Después de un intercambio de reproches por el fracaso de la negociación, el presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, declaró que «el mandato electoral no es algo que sencillamente se pueda devolver sin haber cumplido con el electorado» y anunció que en los próximos días mantendrá conversaciones con los presidentes de los partidos que estaban negociando, y «con los presidentes de los partidos que, por cuestiones programáticas, no quedan excluidos de una posible formación de gobierno». Por unos momentos, Alemania giró la mirada hacia otra posible gran coalición, porque se estaba refiriendo a su propio partido, el socialdemócrata (SPD), a pesar de que a esa misma hora, en un ejercicio de cacofonía política desde la Casa Willy Brandt, el candidato socialdemócrata Martin Schulz, que obtuvo en septiembre el peor resultado de la historia de la formación, se reafirmaba en su rechazo a hablar sobre una alianza con Merkel argumentando que «el electorado votó en septiembre contra de la prolongación de la gran coalición» y extendiéndose, optimista, sobre las posibilidades que supuestamente se abren para él en una repetición de los comicios. «Creo que tenemos mucho que ganar con propuestas sobre cambio de clima, mercado laboral, cuidado a dependientes, el futuro de Europa o paraísos fiscales. En las pasadas elecciones no tuvimos la oportunidad de un enfrentamiento real que ahora sí tendríamos», dijo. Disgusto no disimulado La única declaración definitiva sobre lo que ocurrirá en Alemania a partir de ahora era la de Merkel. Su primera reacción fue de disgusto no disimulado y sorpresa contenida. «Nos faltaba muy poco. Naturalmente, el principal obstáculo era la política de inmigración, pero precisamente esa discrepancia no era con el partido liberal y, en todo caso, estoy convencida de que las diferencias con ese partido se hubiesen podido solucionar», repetía visiblemente abrumada. Unas horas más tarde, tras una breve reunión con el presidente alemán, Merkel concedió una entrevista a la televisión pública alemana en la que afirmó que prefería repetir las elecciones. «Unas nuevas elecciones serían una vía mejor que un gobierno en minoría», dejaba caer, como una losa, sobre la política europea. Merkel descartó por completo gobernar en solitario, aunque admitía que «hoy nunca diría jamás». Pero tendría que «reflexionar mucho antes de tratar de gobernar sin una mayoría en el Bundestag», dijo sobre una fórmula que no tiene precedentes en Alemania y adelantando que seguirá liderando su partido en el caso de nuevos comicios que, según representantes de Los Verdes, tendrían lugar aproximadamente en Semana Santa. «El presidente alemán tiene ahora la última decisión. Si ahora hay nuevas elecciones, si hubiese, debo decir, no las temo en absoluto. Prometí en la campaña electoral estar cuatro años disponible», sentenció, rechazando así una hipotética dimisión. «Son malísimas noticias para la UE», reconocía el secretario de Estado para Europa Halbe Zijlstra. «En Bruselas todo el mundo tiene claro que el éxito de las reformas tiene solo posibilidades en una ventana temporal que se abre con la formación de gobierno en Alemania y se cierra seis meses antes de las elecciones europeas», apunta Guntramm Wolff, jefe del thinktank Brueghel. «El peor de los escenarios» Wolff sugiere además que pilares como la política de refugiados, las negociaciones del Brexit, la defensa europea, la política de estabilidad o las relaciones con Rusia y EE.UU., no se sostienen sin la Alemania de Merkel. El propio Macron, que mantuvo una conversación telefónica con Merkel tras fracasar la negociación, ha reconocido públicamente que la repetición de las elecciones en Alemania «es el peor de los escenarios» para Europa. Un 45% de los alemanes prefiere, sin embargo, nuevos comicios, según una encuesta Forsa para RTL difundido menos de 24 horas después del colapso. Un 27% optaría por otra gran coalición y sólo en tercera posición están los que optarían por un gobierno en minoría, el 24%.
17-11-2017 | Fuente: as.com
Filtran las camisetas de Francia e Inglaterra para el Mundial
La página web Footy Headlines adelantó las posibles camisetas que presentará la marca deportiva Nike de dos de las grandes selecciones europeas.
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