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Noticias de economia europea

14-09-2018 | Fuente: abc.es
Aterrizar el Brexit
El Gobierno de Theresa May debatió ayer las medidas para preparar el país ante la posibilidad de que la salida de la UE se produzca sin acuerdo alguno. Por fortuna, esta eventualidad catastrófica pierde posibilidades de producirse cuanto más se estudia y debate. Los británicos, como el resto de los europeos, son cada vez más conscientes de que es necesario un acuerdo de mínimos para evitar a finales de marzo de 2019 la caída al precipicio de la segunda economía de la Unión. Dicho pacto cubriría los términos del divorcio -el dinero que debe Londres a la UE y los derechos de los residentes- y no tendría más remedio que pasar de puntillas por el asunto más espinoso, la regulación específica de la frontera irlandesa. El grado de libre circulación entre Reino Unido e Irlanda predetermina el tipo de acuerdo comercial y económico que puede tener en adelante el Reino Unido con la Unión. No existen aún suficientes consensos en la política británica para acordar estas bases, aunque los euroescépticos pierden terreno entre los conservadores y los laboristas. Por su parte, la Comisión y los gobiernos nacionales han elegido la firmeza en la defensa de la integridad del mercado interior, ante la oleada anti-europeista de los comicios de mayo. Pero saben que el impacto económico de una salida del Reino Unido sin acuerdo sería muy negativo también para el continente. Así que para aterrizar el Brexit, mejor llegar a un pacto que incluya un período transitorio a partir de la salida y ofrezca la posibilidad al gobierno de Londres de seguir negociando su relación futura, ya como tercer Estado, desde un status provisional y semejante al de Noruega. El gabinete de May, si sobrevive hasta entonces, tendría a favor gobernar un país aún bien integrado en la economía europea, a cambio de aceptar las reglas sobre libre circulación, trabajadores incluidos, y de haber cedido su sitio en el puente de mando de Bruselas. Sería el momento de hacer pedagogía sobre las ventajas de estar fuera -un compromiso electoral prioritario- sin haber roto las conexiones con su principal mercado.
04-09-2018 | Fuente: elpais.com
La moneda que recuerda lo nunca ocurrido
El ecu se usó durante años como referencia de la divisa que unificaría la economía europea, pero no llegó a entrar en circulación legal
15-06-2018 | Fuente: elpais.com
Ser un hombre
La estrategia sirve a la cineasta para hablar de la economía europea y del mundo del trabajo como territorio de desencuentros
04-03-2018 | Fuente: elpais.com
Las bases del SPD aprueban por mayoría repetir la gran coalición con Merkel
Con la votación, los afiliados ponen fin a más de cinco meses de bloqueo político en la primera economía europea
04-03-2018 | Fuente: elpais.com
Las bases del SPD aprueban un Gobierno de coalición en Berlín con un 66% de los votos a favor
Con la votación, los afiliados ponen fin a más de cinco meses de bloqueo político en la primera economía europea
03-03-2018 | Fuente: abc.es
Michel Barnier celebra la «claridad» de la propuesta de May
Michel Barnier, el negociador jefe de la Unión Europea, celebró la «claridad» que pudo apreciar en el contenido del discurso de la primera ministra británica, Theresa May, sobre sus aspiraciones para una relación futura con el club comunitario. La verdad es que desde el punto de vista continental, el discurso de May aún deja muchas incógnitas sobre la mesa y pospone la definición de asuntos clave como el futuro de la industria financiera, pero al menos Barnier ya sabe con certeza que de ninguna manera el Reino Unido pretende seguir en el mercado único y la unión aduanera. «Acojo con satisfacción el discurso de la primera ministra Theresa May», dijo el francés en su cuenta de Twitter minutos después de escucharlo. «La claridad sobre que el Reino Unido dejará el mercado único y la unión aduanera y sobre el reconocimiento de compromisos contribuirá a elaborar las guías del Consejo Europeo sobre el futuro acuerdo comercial». I welcome PM @theresa_may speech. Clarity about #UK leaving Single Market and Customs Union & recognition of trade-offs will inform #EUCO guidelines re: future FTA.? Michel Barnier (@MichelBarnier) 2 de marzo de 2018Según lo adelantado por May, el modelo que prevé la primera ministra británica excluye de entrada los que se aplican a Noruega o Suiza. Incluso podría ser un nivel de menor integración que el que tiene Turquía. Eso circunscribe las posibilidades a un simple acuerdo de libre comercio como el que recientemente se ha firmado entre la Unión Europea y Canadá. Eso ayuda bastante al trabajo de Barnier, que está preparando precisamente el mandato negociador que los Veintisiete tienen que aprobar en el Consejo Europeo. El sector financiero Pero el discurso está lejos de suponer un avance mayúsculo en la definición final y podría convertirse en una especie de muñeca rusa en la que cada frase esconde otra nueva. Para los técnicos europeos todavía está por ver cuáles son los objetivos reales de los británicos en los sectores que, según May, serán negociados por partes. Para los europeos, está descartada la opción de permitir a los británicos que «picoteen» para asumir solo los sectores en los que les interesa mantener una cooperación como la actual mientras ignoren los que no les interesan. La cuestión esencial para ambos sigue siendo el acomodo del sector financiero, que ahora tiene una importancia estratégica formidable en la economía británica y en la financiación de la economía europea en general, pero que jurídicamente no podrá seguir operando igual una vez que Gran Bretaña salga de la UE y del mercado único. Tampoco se aclara el asunto de la frontera irlandesa, que ya suscitó un intercambio de reproches cuando Barnier dijo que Irlanda del Norte podría seguir vinculada a la UE para evitar que vuelva a haber una aduana.
02-10-2017 | Fuente: abc.es
¿Por qué el socialismo triunfa y se afianza en Portugal?
Mientras el socialismo cede terreno en casi toda Europa, con la irrupción por su izquierda de los populismos encarnados en Tsipras o Pablo Iglesias y el ascenso de las opciones centristas al estilo de Emmanuel Macron o Albert Rivera, disfruta de las mieles del triunfo en Portugal. Así lo demuestran los resultados de las elecciones municipales al otro lado de la frontera, con evidente traslación nacional: sus votantes en todo el territorio suben del 37 al 38% y el número de alcaldías del PS pasa de 150 a 161, sobre un total en juego de 308. Fernando Medina pierde la mayoría absoluta en Lisboa, pero el partido fundado por Mário Soares ha barrido del mapa a los conservadores de Pedro Passos Coelho. De modo que el primer ministro, António Costa, no oculta su euforia ante los mejores datos obtenidos siempre en unos comicios locales. ¿Por qué resiste y se afianza el socialismo precisamente en Portugal? ¿Qué hace bien? ¿Qué carencias ha logrado tapar? Todo comenzó a cambiar cuando tumbaron a Passos Coelho como jefe del Gobierno a través de una moción de censura fraguada a finales de 2015 con el respaldo de la izquierda radical: el Bloco de Esquerda (coincidente en algunos aspectos con Unidos Podemos) y los comunistas. Primer logro: los socialistas engatusaron a estos socios extremistas, pero acertaron al no integrarlos nunca en el Ejecutivo. Es decir, las negociaciones para aprobar las leyes no están presididas por el chantaje de sus compañeros de viaje. Y, claro está, tampoco han de lidiar con la extorsión política de los nacionalismos, sencillamente porque no existe esa clase de movimientos ni tampoco una organización autonómica (solo las lejanas islas de Madeira y Azores gozan de gobiernos regionales con escasas competencias). En consecuencia, no es una coalición de izquierdas la que rige los destinos del país. Solo el Partido Socialista domina las carteras ministeriales y ha de emplearse a fondo para sacar adelante por separado cada asunto tratado en la Asamblea de la República, sea con el sustento de sus teóricos ?amigos? o (incluso en ocasiones) de los conservadores. Si no es coalición, ¿qué es? Los portugueses lo llaman ?geringonça?, una palabra algo irónica que significa ?artilugio?. Esto quiere decir que, inicialmente, las expectativas de estabilidad gubernamental eran ínfimas, de ahí que se adoptara semejante denominación. Pero el paso del tiempo ha dado la razón a la estrategia de António Costa, curtido al frente de la alcaldía de Lisboa. Los datos macroeconómicos no dejan de otorgarle satisfacciones: el paro ha descendido al 8,9%, Bruselas sacó a Portugal del Procedimiento de Déficit Excesivo y la agencia de calificación Standard & Poor?s ya no le aplica la etiqueta de ?bono basura?. La habilidad del ?premier? socialista es haber desviado la atención de la opinión pública en relación a dos asuntos clave: la fragilidad de la banca y la altísima deuda pública. Claro que, en realidad, estas amenazas permanecen ahí, agazapadas en espera de que el triunfalismo acabe haciendo aguas. En cualquier caso, parece fuera de toda duda que los tantos debe apuntárselos el ministro de Finanzas, Mário Centeno, apodado ?el Ronaldo de la economía europea? por su colega alemán, Wolfgang Schäuble. Y tampoco sería lo mismo sin las rígidas medidas que tomó Passos Coelho durante su mandato. Costa, por tanto, ha sabido equilibrar el Partido Socialista y rescatarlo del pozo al que lo había llevado el ex primer ministro José Sócrates, hoy en espera de la sentencia contra él por sospechas de corrupción. Pero conviene subrayar que la izquierda radical que lo resguarda no es de nuevo cuño. Los comunistas de Jerónimo de Sousa acumulan un sabor rancio tan anacrónico que los ha llevado a dar la bienvenida a una delegación de Corea del Norte (sic)? y así lo han pagado: perdiendo 10 alcaldías de cierto peso, como la de Almada. En cuanto al Bloco de Esquerda, nació hace 16 años, así que no tiene nada que ver con fenómenos de última hornada en plan Unidos Podemos. Tampoco existió nunca un 15-M en Portugal ni una cadena de televisión como La Sexta que se lucre jugando a rentabilizar las barricadas. Sí, porque todo es más sereno al otro lado de la frontera, donde la reflexión se alía con la melancolía para mantener a raya la visceralidad excesiva. De esta guisa, la derecha no ha hecho más que autodesintegrarse. El PSD y el CDS concurrieron juntos en la anterior legislatura; hoy están separados. Y, sin embargo, han optado por una coalición en algunas alcaldías. ¿Cómo es posible consensuar programas en algunas ciudades y enfrentarlos en otras, especialmente en Lisboa? Pues esto es exactamente lo que ha ocurrido en Portugal , lo que ha conducido al partido de Passos Coelho a una verdadera hecatombe, mientras Assunçao Cristas se consolida por el flanco aún más derechista en la capital y lanza el mensaje de que está preparada para dar el salto al liderazgo nacional.
16-08-2017 | Fuente: elpais.com
La economía europea acelera su recuperación con España en el grupo de cabeza
El PIB de los Diecinueve creció un 0,6% en el segundo trimestre del año
18-07-2017 | Fuente: elpais.com
Funcas alerta de que el diferencial de paro en la eurozona se duplicó en diez años
La Fundación de las Cajas de Ahorro estima que la economía europea crecerá un 2% el próximo año
08-06-2017 | Fuente: abc.es
Augusto Santos Silva: «El Brexit ha frenado el ascenso de los populismos en Europa»
El ministro de Exteriores de Portugal, Augusto Santos Silva, visitó Madrid esta semana para acudir a la Feria del Libro, que este año está dedicada a su país, y para participar en un simposium organizado por la Secretaría General Iberoamericana sobre la colaboración y la comprensión entre las dos lenguas (castellano y portugués). También ha participado en un debate sobre el futuro de la Unión Europea. Su visita ha coincidido con el atentado de Londres, en el que ningún según ciudadano portugués, según confirma Augusto Santos Silva, ha resultado muerto o herido. «Pero hay otros ciudadanos que han perdido la vida, que son víctimas inocentes. Y hay que condenar intensamente un terrorismo que cada vez utiliza procedimientos más bárbaros. Creo que hay apenas tres soluciones para combatirlo: firmeza en la defensa de nuestros valores ?nuestra civilización, nuestra democracia?; atacar las causas que conducen a la radicalización, sobre todo en los jóvenes, tanto dentro como fuera de Europa, lo que significa llevar a cabo políticas sociales y de integración, y económicas. Y en tercer lugar, que haya una mayor cooperación entre nuestra policías y entre nuestros servicios de información;y entre nuestros operadores judiciales. El terrorismo se combate en el marco del estado de derecho. No veo ninguna solución alternativa a estos tres puntos. ¿Cómo es la colaboración entre España y Portugal respecto a este tema? ¿Es fluida? Es buena a nivel de Interior, a nivel político, de los ministros; también a nivel de las fuerzas policiales es perfecta. Lo hemos visto en el marco de la visita del Papa a Portugal, en la que ha habido una colaboración entre ambos países. También hubo colaboración cuando se trataba del terrorismo de ETA. El intercambio de información entre las autoridades españolas y portuguesas es muy fluida. La primera ministra británica, Theresa May, ha dicho esta semana que el Reino Unido ha sido muy permisivo con el extremismo islamista. ¿Está de acuerdo? ¿Europa está siendo muy permisiva? Cada uno de nosotros habla de sus circunstancias. Yo, como portavoz del Gobierno portugués, puedo decir que no hemos sido permisivos con el terrorismo. Lo hemos combatido, aunque en Portugal esta amenaza no se siente tanto como en otros países. Pero hemos procurado ser claros en nuestra defensa de la democracia. Afortundamente en nuestro país no hay extremismos, ni radicalización política importante. Hemos procurado implementar políticas de inclusión, respetando la libertad religiosa y también el estado de derecho y las leyes nacionales. Nuestros servicios de seguridad están muy comprometidas con la lucha contra el terrorismo. Nosotros no hemos sido permisivos. Dentro de unos días se cumple un año del referéndum en el que el pueblo británico voto por el Brexit, ¿qué valoración hace de este año y de la relación que han mantenido la UE y el Reino Unido? «La salida del Reino Unido no podrá significar una menor inversión en la defensa y seguridad europea»El Brexit es una mala noticia para todos: para la UE y yo creo que también para el Reino Unido. Por tanto, las negociaciones son muy complejas, y no se trata de un juego de «win to win». Se trata de que logremos controlar las pérdidas porque siempre habrá pérdidas. Para que sean lo mínimo posible, es preciso regular lo antes posible las cuestiones de los derechos de los ciudadanos europeos (los que viven en el Reino Unido, y los británicos que viven en el resto de la UE). Después hay que regular los compromisos financieros. Si esos dos acuerdos se logran será más fácil encarar la cuestión de las fronteras, y sobre todo un marco de colaboración futura entre el Reino Unido y la UE. Eso es muy importante. La salida del Reino Unido no podrá significar una menor inversión en la defensa y seguridad europea, lo que se logrará con el incremento de la cooperación de la OTAN y la UE. Su salida no podrá significar la salida del Reino Unido del marco de los acuerdos comerciales, de las inversiones, de la economía europea. Tenemos que construir un acuerdo para el futuro comercial y económico del Reino Unido y la UE. Creo que será posible. La marcha del Reino Unido es un aviso importante para que la UE haga autocrítica sobre lo que falla en su interior.. Sí. El Reino Unido tiene razón cuando dice que es necesario un programa de desburocratización, de simplificación de los procedimientos. Hay cosas que se regulan a nivel de Bruselas, cuando no es necesario. Existe una excesiva ortodoxia de las reglas, y una excesiva incomprensión de que las reglas deben tener una aplicación inteligente. Hay puntos en los que Reino Unido tenía razón, pero no creo que la solución sea la desintegración europea, sino la reforma de las instituciones y de las reglas. Por eso es tan importante el debate abierto por el Libro Blanco del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, para que se complete la unión monetaria, se reformen las instituciones del euro y que el pilar social de la unión se intensifique. En ese Libro Blanco se plantea una Europa a dos velocidades.. Eso existe ya. Hay 19 países de la UE que tienen una moneda común, veintitantos que tienen el espacio Schengen, y hay países que están por delante de otros en referencia a la cooperación en defensa. Así que la multiples velocidades existen. Y esto es posible sin depender de la voluntad de otros países. Que no haya una lógica de exclusión de A, B y C, pero sí de decisión soberana de A, B y C sobre los ritmos que sean más adecuados para sus países, en términos de integración europea. En lo que respecta a los escenarios que plantea el Libro Blanco, para Portugal es inaceptable el número dos:que significaría retroceder en la integración. El escenario ideal es el cinco, en el que todos avanzan en la misma dirección, con el mismo ritmo, pero la combinación de los escenarios tres y cuatro ?multiples velocidades y considerar en cada momento lo que es más útil de regular a nivel europeo y a nivel domestico? parece la solución más práctica. Gustavo Santos Silva, durante la entrevista con ABC- DE SAN BERNARDO Hace unos días usted declaraba que el crecimiento del populismo en Europa podía llegar a su fin este año. ¿Cree que el Brexit o la elección de Donald Trump como presidente de EE.UU. han podido influir de alguna manera en esto? Hago una distinción. Respeto mucho las elecciones de EE.UU. El señor Trump es el presidente que han elegido. En cuanto al Brexit, ha sido un sobresalto de la conciencia europea porque los europeos han comprendido que debían unirse más, si no la tendencia de fragmentación ganaría fuerza. Lo que hemos visto es que la respuesta al Brexit ha sido una respuesta muy unida, porque en ningún otro país se planteó la cuestión de la salida de la UE. Y ha sido una respuesta sensata, porque no se ha procurado castigar a los británicos, sino que se ha intentado encontrar con ellos una solución positiva para todos. Lo que yo observo es que en las elecciones presidenciales de Austria el populismo ha sido derrotado; en las irlandesas y francesas también. Creo que sucederá lo mismo en las británicas, las alemanas y en las italianas. Lo que será muy importante. Así que sí, la conciencia del peligro que estabamos corriendo ha frenado el movimiento ascendente del populismo, aunque no ha desaparecido. Otro populismo es el de Venezuela, donde no cesan las protestas y la violencia. Creo que Portugal tiene previsto un plan para evacuar a sus ciudadanos si las cosas empeoran aún más.. «Estamos preparados si fuera necesario un apoyo excepcional a los portugueses que viven en Venezuela»En Venezuela hay algo menos de 200.000 portugueses registrados en el consulado, y estimamos que medio millón de personas son portugueses o luso-venezolanos. Las relaciones entre ambos países son próximas por la comunidad portuguesa, muy enraizada allí. Y también por las relaciones comerciales que mantenemos, y que se han ido estrechando durante este siglo. Pero vemos con mucha preocupación el clima político de Venezuela, la recesión económica, los problemas sociales, incluso de alimentación y medicinas. La población portuguesa que vive allí es muy vulnerable porque son comerciantes, tienen restaurantes, panaderías.. Son especialmente víctimas de la violencia urbana. Por lo tanto, tenemos un canal de comunicación muy estrecha con las autoridades venezolanas, a las que pedimos que protejan el bienestar y la seguridad de la comunidad portuguesa y europea. Y evidentemente estamos preparados si fuera necesario un apoyo excepcional a los portugueses, con nuestros medios y en colaboración con las autoridades venezolanas. En este momento hay miles de portugueses, que habían emigrado, que han regresado; y otros quieren regresar. Creo que todos nosotros, europeos, estamos preocupados y preparados. ¿Qué le parece la gestión de Donald Trump, como presidente de EE.UU., y su última decisión de sacar a su país del Acuerdo del Clima de París? Una decisión que nos afecta a todos. La consecuencia más importante es que es necesario más liderazgo europeo en las cuestiones del clima, del desarrollo sostenible y del compromiso con el multilateralismo porque la nueva administración de EE.UU. tiene una posición más escéptica con respecto a estas tres cuestiones. Yo comprendo las palabras de la canciller alemana, Angela Merkel, cuando dijo que nosotros los europeos tenemos que asumir el futuro en nuestras manos. No podemos depender siempre del tío americano o de lo que van a hacer los rusos, o de lo que los chinos y los estadounidenses van a pactar. Nosotros somos 500 millones de personas, el mayor mercado del mundo, el mayor contribuyen del mundo en ayuda pública. La economía más abierta del mundo. Por tanto, tenemos que asumir nuestras posibilidades. Pero no se trata de romper por iniciativa europea el lazo trasatlántico, aunque los americanos pasen por una coyuntura de menor implicación. Desde 1917, cuando el presidente Wilson decidió movilizar su país en apoyo de las democracias europeas, Europa ha tenido a EE.UU. como su socio principal. Y eso es muy importante, más que cada cambio presidencial. Para los portugueses, y creo que también para los españoles, nuestra posición geopolítica es muy sencilla: somos un socio europeo, vinculado al lazo trasatlántico y con puentes con África y Latinoamérica.