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Noticias de donald trump

06-01-2021 | Fuente: abc.es
Biden exige a Trump que acabe con el asedio al Capitolio: «No es una protesta, es insurrección»
Joe Biden ha comparecido para condenar los incidentes en el Capitolio de EE.UU., invadido por seguidores de Donald Trump. «No representa lo que somos, es un número pequeño de extremistas», dijo sobre el asalto de la sede del poder popular, «somos algo mucho mejor que esto». «No es una protesta, es una insurrección», dijo Biden sobre el asalto, en el que cientos de seguidores del presidente de EE.UU. se han enfrentado a la policía, han roto ventanas para entrar en el Capitolio y han invadido el Senado, la Cámara de Representantes y las oficinas de los legisladores. Biden, que jurará su cargo como presidente el próximo 20 de enero, exigió a Trump que condene el asalto en un mensaje por televisión y que «exija el final de este asedio».
06-01-2021 | Fuente: as.com
Protestas en el Capitolio, en directo: seguidores de Trump en Washington | Últimas noticias
Última hora sobre las protestas y disturbios de los seguidores de Donald Trump en el capitolio de los Estados Unidos en Washington DC hoy, en directo
06-01-2021 | Fuente: abc.es
El peor escenario
A la hora de explicar lo que ocurre en Estados Unidos se podría hablar de un fracaso colectivo de imaginación. Tanta incredulidad y falta de anticipación han impedido apreciar la profunda y peligrosa degradación democrática acumulada durante la era Trump por un país considerado históricamente como referencia política para el resto del mundo. Para rectificar este déficit de imaginación urge considerar que estamos ante el peor de los escenarios posibles: un desenlace tan caótico como violento del ciclo electoral iniciado el pasado 3 de noviembre. De que los resultados de estas reñidas presidenciales iban a ser cuestionados y litigados, había pocas dudas. Lo de menos habría sido una batalla judicializada que llegase hasta el Supremo como en el año 2000. Es cierto que el umbral de la violencia ha sido históricamente muchísimo más alto en Estados Unidos. Desde que en 1804 el vicepresidente Aaron Burr mató en duelo al exsecretario del Tesoro, Alexander Hamilton, la democracia americana ha sido más bien de gatillo fácil. Sin embargo, en 2021 no estamos hablando de unas élites pendencieras sino de un país tan desquiciado como para perder por completo cualquier noción de respeto a sus instituciones de gobierno y dignidad en la vida pública. Donald Trump, con su nacional-populismo, no ha hecho más que alentar toda esa degradación y corrupción en su propio beneficio. La pandemia ya había logrado convertir el pautado camino hacia la Casa Blanca en un proceso casi irreconocible. De hecho, el Covid-19 no ha hecho más que exacerbar todo lo que en Estados Unidos previamente no funcionaba: la desigualdad, el problema racial, la sanidad, la extrema polarización política y la espiral de crispación. Pero eso no es todo, el gran legado del trumpismo es haber hecho también irreconocible a la democracia de Estados Unidos.
06-01-2021 | Fuente: abc.es
Seguidores de Trump asaltan el Capitolio mientras se debatía la validación de las elecciones
Una turba ha asaltado este miércoles el Capitolio, enardecida por las denuncias de fraude electoral del presidente Donald Trump, justo momentos después de que su propio vicepresidente, Mike Pence, se negara a rechazar los resultados de las elecciones presidenciales. El Senado fue evacuado, pero la Cámara quedó aislada, con los diputados encerrados dentro, rodeados por una turba armada. En un mensaje en vídeo publicado en Twitter, el presidente dijo: "comprendo vuestro dolor, sé que estáis heridos, tuvimos las elecciones, que nos robaron, fue un gran triunfo que nos robaron, especialmente los otros, pero debéis iros a casa, debemos tener paz. debemos respetar a la policía". La red social impidió a sus usuarios compartir el mensaje por "incitar a la violencia". Varias imágenes muestran a agentes empuñando pistolas en los ventanales de la Cámara mientras los asaltantes trataban de tomarla desde los pasillos de afuera. Los manifestantes han roto los cristales de varias ventanas, y han entrado así en el edificio. Después se han oído varios disparos en el interior del recinto. Joe Biden compareció para condenar los incidentes en el Capitolio de EE.UU., dijo el presidente electo de EE.UU. sobre el asalto de la sede del poder legislativo. ?No es una protesta, es una insurrección?, aañadió y exigió a Trump que condenara el asalto en un mensaje por televisión y que ?exija el final de este asedio?. El caos se apoderó de la sede del poder legislativo, hasta el punto de que uno de esos asaltantes llegó al Senado, y se encaramó al asiento que ocupaba momentos antes el vicepresidente y desde allí gritó: «¡Trump ganó las elecciones!». Antes de las elecciones, al presidente se le preguntó en varias ocasiones si aceptaría un traspaso pacífico de poderes y se negó a responder. Agenes de las fuerzas de seguridad apuntan con sus armas a una ventana por la que trataban de acceder los asaltantes - AFP La turba, que fue capaz de reducir a la policía, se paseó por los pasillos del Capitolio, y llegó incluso hasta los despachos de algunas de sus señorías, incluida la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi. El vicepresidente tuvo que ser evacuado. La policía creó un perímetro de seguridad alrededor del edificio y comenzó a evacuarlo, empleado gas pimienta y bombas de humo. Una mujer, herida en la cabeza, cubierta de sangre y al parecer inconsciente, fue evacuada en una camilla. Según los servicios sanitarios, se halla en estado crítico tras recibir un disparo en el pecho. Declaran el toque de queda en Washington La alcaldesa de la capital ha declarado inmediatamente el toque de queda para el anochecer, ante el riesgo de violencia. La noche del martes ya hubo violentos disturbios en la capital de EE.UU., con enfrentamientos entre partidarios del presidente y la policía metropolitana. Hubo al menos una decena de detenidos. En la noche del miércoles se desplegarán unos 1.100 reservistas de la Guardia Nacional de Washington. La policía se enfrenta a los manifestantes - AFP Una gran parte de esos manifestantes acudió al Capitolio después de haber escuchado un discurso de Trump ante la Casa Blanca , en el que el presidente denunció de nuevo fraude y prometió seguir peleando por mantenerse en el poder. Al llegar a la sede del poder legislativo, lo rodearon y forcejearon con la policía, hasta que rompieron el perímetro de seguridad. Normalmente, hay que pasar por un estricto control de seguridad para entrar en el recinto del Capitolio, donde se hallan la Cámara de Representantes y el Senado. El edificio cuenta con su propio cuerpo policial, que tuvo que contener la turba. Esta asaltó las entradas desde las diversas escalinatas. Muchos llevaban camisetas y banderolas con la letra «Q», un símbolo de una teoría de la conspiración que mantiene que existe una trama de pederastia en la que están metidos los demócratas y que sólo Trump puede detenerla desde el poder. Aun a pesar de que el vicepresidente había sido evacuado, Trump le acusó en Twitter de falta de coraje por asumir finalmente la victoria de Joe Biden en las presidenciales. Este 6 de enero el Capitolio debía certificar la victoria de Biden en las presidenciales. Finalmente, el presidente pidió a sus partidarios que se calmaran, también en Twitter: «apoyad a la policía, está de nuestro lado». «Mantengan la paz», dijo el presidente. Trump lleva semanas pidiendo a sus partidarios que se movilicen contra la certificación de los resultados de las elecciones de noviembre, a las que ha calificado de fraudulentas. Ya ha habido varias manifestaciones en pasadas semanas, pero todas ellas por lo general pacíficas. Las cortes han rechazado hasta el momento todas las denuncias de fraude del presidente Trump.
06-01-2021 | Fuente: abc.es
Cientos de manifestantes toman el Capitolio jaleados por Trump
Una turba asaltó ayer el Capitolio, enardecida por las denuncias de fraude electoral del presidente Donald Trump, justo momentos después de que su propio vicepresidente, Mike Pence, se negara a rechazar los resultados de las elecciones presidenciales. El Senado fue evacuado, pero la Cámara quedó aislada, con los diputados encerrados dentro, rodeados por una turba armada. Agentes armados tuvieron que proteger a los diputados apuntando sus pistolas hacia los ventanales de la Cámara, mientras los asaltantes trataban de tomarla desde los pasillos de afuera. Los manifestantes habían roto antes los cristales de varias ventanas, e irrumpieron así en el edificio. Después se oyeron varios disparos en el interior del recinto. El caos se apoderó de la sede del poder legislativo en el día en que debía proclamarse a un nuevo presidente. Uno de esos asaltantes llegó al Senado, y se encaramó al asiento que ocupaba momentos antes el vicepresidente y desde allí gritó: «¡Trump ganó las elecciones!». Antes de esas mismas elecciones, al presidente se le preguntó en varias ocasiones si aceptaría un traspaso pacífico de poderes y se negó a responder. La turba, que fue capaz de reducir a la Policía, se paseó por los pasillos del Capitolio, y llegó incluso hasta los despachos de algunas de sus señorías, incluida la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi. Sobre su escritorio, dejaron una nota: «No nos rendiremos». Esas palabras las había dicho Trump unos momentos antes en una arenga a sus partidarios desde la Casa Blanca. El vicepresidente tuvo que ser evacuado. La Policía creó un perímetro de seguridad alrededor del edificio y comenzó a evacuarlo, empleando gas pimienta y bombas de humo. Una mujer, herida en la cabeza, cubierta de sangre y al parecer inconsciente, fue evacuada en una camilla. Según los servicios sanitarios, falleció después, por un disparo en el pecho. Agentes de las fuerzas de seguridad apuntan con sus armas a una ventana por la que trataban de acceder los asaltantes - AFP Riesgo de violencia La alcaldesa de la capital declaró inmediatamente el toque de queda para el anochecer, ante el riesgo de violencia. La noche del martes ya hubo violentos disturbios en la capital de EE.UU., con enfrentamientos entre partidarios del presidente y la Policía metropolitana. Hubo al menos una decena de detenidos. En la noche del miércoles se iban a desplegar unos 1.100 reservistas de la Guardia Nacional de Washington. Una gran parte de esos manifestantes acudieron al Capitolio después de haber escuchado el discurso de Trump ante la Casa Blanca, en el que el presidente denunció de nuevo fraude y prometió seguir peleando por mantenerse en el poder. Al llegar a la sede del poder legislativo, lo rodearon y forcejearon con la Policía, hasta que rompieron el perímetro de seguridad. Normalmente hay un cordón alrededor del edifico, y es imposible subir las escaleras hasta las puertas de las cámaras, aunque esa multitud lo logró, de forma sorprendente e inesperada. Mientras, los despachos y el Senado eran evacuados por la gran red de pasillos subterráneos que hay en este recinto. Normalmente, hay que pasar por un estricto control de seguridad para entrar en el recinto del Capitolio, donde se hallan la Cámara de Representantes y el Senado. El edificio cuenta con su propio cuerpo policial, que tuvo que contener la turba. Esta asaltó las entradas desde las diversas escalinatas. Muchos llevaban camisetas y banderolas con la letra «Q», un símbolo de una teoría de la conspiración que mantiene que existe una trama de pederastia en la que están metidos los demócratas y que sólo Trump puede detenerla desde el poder. La policía se enfrenta a los manifestantes - AFP Aun a pesar de que el vicepresidente había sido evacuado, Trump le acusó en Twitter de falta de coraje por asumir finalmente la victoria de Biden en las presidenciales. Finalmente, el presidente pidió a sus partidarios que se calmaran, también en Twitter: «Apoyad a la Policía, está de nuestro lado». «Mantengan la paz», dijo Trump. El presidente llevaba semanas pidiendo a sus partidarios que se movilizaran contra la certificación de los resultados de las elecciones de noviembre, que ha calificado de fraudulentas. Ya ha habido varias manifestaciones en pasadas semanas, pero todas ellas por lo general pacíficas. Las cortes de justicia, incluida la Suprema, han rechazado hasta el momento todas las denuncias de fraude del presidente Trump y sus abogados. Él ha pedido a sus partidarios que se movilicen para salvar su presidencia.
06-01-2021 | Fuente: abc.es
Trump, ante miles de seguidores: «Nunca nos rendiremos ante este atraco. Ganamos las elecciones»
En cuanto subió al escenario, con la Casa Blanca de fondo, Donald Trump rugió ante decenas de miles de partidarios que, enfervorecidos, tomaron este miércoles la capital: «Nunca nos vamos a rendir. Uno no se debe rendir ante un atraco de este tamaño. Que quede claro, hemos ganado esas elecciones». El presidente lleva meses diciendo que, dada la cantidad de gente que acudió a sus mítines en campaña, es imposible que perdiera. Por lo tanto, debió haber fraude. Trump se hizo rodear este miércoles de esa misma marea de gente entre la que flota a gusto, y juntos prometieron venganza a aquellos republicanos que tiren la toalla. Miles de partidarios de Trump, congregados en las cercanías de la Casa Blanca - Efe La policía calcula que unas 30.000 personas participaron en las protestas contra el resultado de las elecciones este miércoles, justo el día en que el Capitolio va a validar la victoria de Joe Biden . «Nadie ha querido investigar este fraude, porque los republicanos, o muchos de ellos, son tan corruptos como los demócratas», dijo Sam Chance, enfermera de 37 años llegada de Texas. Chance y quienes la acompañaban prometen que, si Trump sale de la Casa Blanca, como parece que sucederá, su siguiente misión será hacer que los republicanos que han aceptado la victoria de Biden pierdan las siguientes elecciones a las que se presenten. Esa amenaza la repitió Trump en su discurso. «Nos veremos en las primarias, y pagaréis», dijo el presidente, antes de animar a sus partidarios que marcharan desde la Casa Blanca hasta el Capitolio, donde iba a comenzar la certificación de los resultados de las elecciones. No parecía importarles en exceso a estos manifestantes que los republicanos estuvieran al borde de perder la mayoría en el Senado , con un recuento de infarto por el último escaño por Georgia. Ellos estaban aquí en Washington por Trump, él es su prioridad, su ídolo, y no un partido que muchos consideran parte del problema. Un manifestante: «Así tratamos a los traidores» «¿Viste lo que le hicimos a Romney? Así tratamos a los traidores», dijo a ABC otro texano, que dio como nombre Mike y dijo que tenía 43 años. En la mano enseñaba el móvil con el vídeo viral de un escache contra Mitt Romney, senador por Utah y ex candidato a la presidencia, en un vuelo que tomó a Washington el martes. Le acusaban los trampistas de traidor, por repudiar a Trump durante el juicio político del impeachment y todo lo que vino después. Esta toma trumpista de Washington no ha sido pacifica. La madrugada del martes al miércoles varios grupos con atuendo militar se enfrentaron a la policía, y hubo vandalismo y disturbios. Una decena de personas fue detenida. El líder del grupo extremista Proud Boys , Enrique Tarrio, había sido detenido y expulsado de la capital por actos de vandalismo. Sus compañeros, sin embargo, marcharon armados al caer la noche, prometiendo mantenerse junto al presidente hasta el mismísimo final.
06-01-2021 | Fuente: abc.es
Kim Jong-un reconoce que su plan económico no ha logrado sus objetivos «en casi ningún sector»
El líder norcoreano, Kim Jong-un, ha reconocido que su plan económico quinquenal no ha logrado sus objetivos «en casi ningún sector» durante la inauguración del congreso de su formación, el Partido de los Trabajadores, según ha informado este miércoles la prensa estatal KCNA. La reunión política, que Kim había organizado por última vez en 2016, ha llamado la atención internacional, ya que se espera que en ella presente un nuevo plan económico quinquenal y que aborde la estrategia que va a seguir tanto en política interior como exterior. El congreso, al que asistieron 250 ejecutivos del partido, 4.750 delegados y 2.000 espectadores, se ha producido solo dos semanas antes de que el presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, asuma el cargo. En su discurso de apertura, Kim ha dicho que el país ha logrado una «victoria milagrosa» al reforzar su poder y prestigio mundial, refiriéndose a los avances militares que culminaron en 2017 con pruebas exitosas de misiles balísticos intercontinentales y a una serie de reuniones con el presidente saliente de Estados Unidos, Donald Trump. Sin embargo, también ha reconocido que la estrategia económica de cinco años presentada en 2016 no se ha cumplido y ha instando a una mayor autosuficiencia de Corea del Norte. «La estrategia venció el año pasado, pero no alcanzó los objetivos en casi ninguno de los sectores», ha espetado el mandatario, según KCNA. El dirigente había tratado de acelerar el crecimiento económico e impulsar el suministro de electricidad, pero las agencias de la ONU informaron sobre escasez crónica de energía y alimentos, exacerbada por las sanciones, la pandemia de coronavirus y las graves inundaciones.
06-01-2021 | Fuente: abc.es
Los demócratas, a un paso de la mayoría en el Senado tras ganar el primer escaño en Georgia
Los demócratas están a punto de consumar su victoria de las elecciones de noviembre, al quedar muy cerca de ganarle a los republicanos los dos escaños que había en juego en la segunda vuelta que tuvo lugar este martes en el estado de Georgia, y hacerse así con el control del Senado. Si logra confirmar ese triunfo, el Partido Demócrata tendrá muy pronto el control de la Casa Blanca y las dos cámaras del Capitolio, lo que supone un duro golpe a los republicanos y la presidencia de Donald Trump, que se acerca ya a su final a pesar de sus denunciar de fraude en varios estados, incluido este de Georgia. Los resultados de las elecciones en Georgia han sido muy ajustados y el recuento todavía se está produciendo, algo que es una mala noticia para las republicanos, pues es este un bastión conservador. En 20 años no ha ganado un demócrata un escaño al Senado en este estado del sur de EE.UU. Con el 98% escrutado, el reverendo negro Rafael Warnock ganaba en la madrugad de ayer a la republicana Kelly Loeffler por 32.600 votos de 4,3 millones. Por su parte, el demócrata Jon Ossoff iba 3.600 votos por detrás del republicano David Perdue, pero los casi 100.000 votos que quedaban por contar procedían de zonas mayoritariamente demócratas. Si se confirma ese resultado, que depende del recuento total, los demócratas y los republicanos tendrán 50 escaños en el Senado. El voto de desempate le correspondería a la presidenta de esa cámara Alta, un cargo que recae sobre la vicepresidenta, Kamala Harris. Esta composición del Capitolio le facilitaría la gobernanza a Joe Biden por al menos dos años, hasta las elecciones parciales de 2022. Tanto Donald Trump como Barack Obama tuvieron el control del Capitolio en sus primeros dos años en el cargo, y posteriormente perdieron la mayoría en la Cámara de Representantes. El estado clave En las elecciones de noviembre se renovó la presidencia, la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. De ese tercio, los republicanos se hicieron con 20 escaños, y los demócratas, con 13. El control del Senado quedó a merced de los dos escaños de Georgia, que fueron a segunda vuelta porque ningún candidato obtuvo un 50% de los votos en noviembre. El presidente Trump acudió a Georgia el lunes por la noche a hacer campaña por sus candidatos, aunque en realidad aprovechó su intervención para volver a denunciar fraude en las elecciones presidenciales y proclamar, sin pruebas, que ha ganado el estado pero los demócratas se lo han robado. «Yo hago mítines por mí, no por los demás», dijo Trump junto a los republicanos que se juegan el escaño. También acudió al estado Biden, consciente de que tendrá la gobernabilidad mucho más fácil si su partido logra también el control del Senado. Las últimas encuestas dieron cierta ventaja a los demócratas, ambos con una intención de voto por encima del 49%. Pero nada era seguro porque los sondeos ya habían fracasado, y aunque vaticinaron una victoria de Biden en las presidenciales lo hicieron por un margen mucho mayor al definitivo. Trump incluso logró sumar 10 millones de votos con respecto a sus resultados de 2016, amasando 74 millones de papeletas, todo un récord solo superado por Biden en estas mismas elecciones. En total, en esta segunda vuelta los dos partidos se han gastado más de 500 millones de dólares (400 millones de euros) en anuncios electorales. Esto significa que se cuentan entre las elecciones al Senado más caras en toda la historia. Es comprensible, dado que de ellas dependía la gobernabilidad en Washington y la capacidad de hacerle la oposición al nuevo presidente. Los demócratas han invertido una gran cantidad de recursos registrando a votantes, como ya hicieron en noviembre, cuando Biden logró ganar a Trump por apenas 11.000 votos. Fue un duro golpe al presidente, ya que Georgia es, como Arizona, un bastión conservador que nunca se le había escapado a un republicano desde hace casi tres décadas. Los demócratas apenas gozan de 222 escaños en la otra cámara, la de Representantes frente a los 213 de los republicanos. Las encuestas preveían que en las elecciones de noviembre los demócratas ganarían una decena de escaños con respecto a los resultados de 2018, pero acabaron perdiendo siete frente a los republicanos. El domingo, Nancy Pelosi fue reelegida presidenta de la Cámara por 216 votos de los 222 posibles.
06-01-2021 | Fuente: abc.es
Los demócratas se hacen con el control del Senado tras ganar el segundo escaño en Georgia
Los demócratas consumaron este miércoles su victoria de las elecciones de noviembre, al ganarle a los republicanos el segundo de los dos escaños que había en juego en la segunda vuelta que tuvo lugar este martes en el estado de Georgia, y hacerse así con el control del Senado. El Partido Demócrata tendrá muy pronto el control de la Casa Blanca y las dos cámaras del Capitolio, lo que supone un duro golpe a los republicanos y la presidencia de Donald Trump, que se acerca ya a su final a pesar de sus denunciar de fraude en varios estados, incluido este de Georgia. Los resultados de las elecciones en Georgia han sido muy ajustados y el recuento se ha alargado a lo largo del miércoles, algo que es una mala noticia para las republicanos, pues es este un bastión conservador. En 20 años no ha ganado un demócrata un escaño al Senado en este estado del sur de EE.UU. El reverendo negro Rafael Warnock ganaba en la madrugada de ayer a la republicana Kelly Loeffler por 54.000 votos de 4,3 millones. Por su parte, el demócrata Jon Ossoff se ha situado por delante del republicano David Perdue. Los demócratas y los republicanos tendrán 50 escaños cada uno en el Senado. El voto de desempate le correspondería a la presidenta de esa cámara Alta, un cargo que recae sobre la vicepresidenta, Kamala Harris. Esta composición del Capitolio le facilitaría la gobernanza a Joe Biden por al menos dos años, hasta las elecciones parciales de 2022. Tanto Donald Trump como Barack Obama tuvieron el control del Capitolio en sus primeros dos años en el cargo, y posteriormente perdieron la mayoría en la Cámara de Representantes. El estado clave En las elecciones de noviembre se renovó la presidencia, la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. De ese tercio, los republicanos se hicieron con 20 escaños, y los demócratas, con 13. El control del Senado quedó a merced de los dos escaños de Georgia, que fueron a segunda vuelta porque ningún candidato obtuvo un 50% de los votos en noviembre. El presidente Trump acudió a Georgia el lunes por la noche a hacer campaña por sus candidatos, aunque en realidad aprovechó su intervención para volver a denunciar fraude en las elecciones presidenciales y proclamar, sin pruebas, que ha ganado el estado pero los demócratas se lo han robado. «Yo hago mítines por mí, no por los demás», dijo Trump junto a los republicanos que se juegan el escaño. También acudió al estado Biden, consciente de que tendrá la gobernabilidad mucho más fácil si su partido logra también el control del Senado. Las últimas encuestas dieron cierta ventaja a los demócratas, ambos con una intención de voto por encima del 49%. Pero nada era seguro porque los sondeos ya habían fracasado, y aunque vaticinaron una victoria de Biden en las presidenciales lo hicieron por un margen mucho mayor al definitivo. Trump incluso logró sumar 10 millones de votos con respecto a sus resultados de 2016, amasando 74 millones de papeletas, todo un récord solo superado por Biden en estas mismas elecciones. En total, en esta segunda vuelta los dos partidos se han gastado más de 500 millones de dólares (400 millones de euros) en anuncios electorales. Esto significa que se cuentan entre las elecciones al Senado más caras en toda la historia. Es comprensible, dado que de ellas dependía la gobernabilidad en Washington y la capacidad de hacerle la oposición al nuevo presidente. Los demócratas han invertido una gran cantidad de recursos registrando a votantes, como ya hicieron en noviembre, cuando Biden logró ganar a Trump por apenas 11.000 votos. Fue un duro golpe al presidente, ya que Georgia es, como Arizona, un bastión conservador que nunca se le había escapado a un republicano desde hace casi tres décadas. Los demócratas apenas gozan de 222 escaños en la otra cámara, la de Representantes frente a los 213 de los republicanos. Las encuestas preveían que en las elecciones de noviembre los demócratas ganarían una decena de escaños con respecto a los resultados de 2018, pero acabaron perdiendo siete frente a los republicanos. El domingo, Nancy Pelosi fue reelegida presidenta de la Cámara por 216 votos de los 222 posibles.
06-01-2021 | Fuente: abc.es
Los republicanos, al borde del control total en Washington
Los demócratas están a punto de consumar su victoria de las elecciones de noviembre, al quedar muy cerca de ganarle a los republicanos los dos escaños que había en juego en la segunda vuelta que tuvo lugar este martes en el estado de Georgia, y hacerse así con el control del Senado. Si logra confirmar ese triunfo, el Partido Demócrata tendrá muy pronto el control de la Casa Blanca y las dos cámaras del Capitolio, lo que supone un duro golpe a los republicanos y la presidencia de Donald Trump, que se acerca ya a su final a pesar de sus denunciar de fraude en varios estados, incluido este de Georgia. Los resultados de las elecciones en Georgia han sido muy ajustados y el recuento todavía se está produciendo, algo que es una mala noticia para las republicanos, pues es este un bastión conservador. En 20 años no ha ganado un demócrata un escaño al Senado en este estado del sur de EE.UU. Con el 98% escrutado, el reverendo negro Rafael Warnock ganaba en la madrugada de ayer a la republicana Kelly Loeffler por 32.600 votos de 4,3 millones. Por su parte, el demócrata Jon Ossoff iba 3.600 votos por detrás del republicano David Perdue, pero los casi 100.000 votos que quedaban por contar procedían de zonas mayoritariamente demócratas. Si se confirma ese resultado, que depende del recuento total, los demócratas y los republicanos tendrán 50 escaños en el Senado. El voto de desempate le correspondería a la presidenta de esa cámara Alta, un cargo que recae sobre la vicepresidenta, Kamala Harris. Esta composición del Capitolio le facilitaría la gobernanza a Joe Biden por al menos dos años, hasta las elecciones parciales de 2022. Tanto Donald Trump como Barack Obama tuvieron el control del Capitolio en sus primeros dos años en el cargo, y posteriormente perdieron la mayoría en la Cámara de Representantes. En las elecciones de noviembre se renovó la presidencia, la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. De ese tercio, los republicanos se hicieron con 20 escaños, y los demócratas, con 13. El control del Senado quedó a merced de los dos escaños de Georgia, que fueron a segunda vuelta porque ningún candidato obtuvo un 50% de los votos en noviembre. El presidente Trump acudió a Georgia el lunes por la noche a hacer campaña por sus candidatos, aunque en realidad aprovechó su intervención para volver a denunciar fraude en las elecciones presidenciales y proclamar, sin pruebas, que ha ganado el estado pero los demócratas se lo han robado. «Yo hago mítines por mí, no por los demás», dijo Trump junto a los republicanos que se juegan el escaño. También acudió al estado Biden, consciente de que tendrá la gobernabilidad mucho más fácil si su partido logra también el control del Senado. Las últimas encuestas dieron cierta ventaja a los demócratas, ambos con una intención de voto por encima del 49%. Pero nada era seguro porque los sondeos ya habían fracasado, y aunque vaticinaron una victoria de Biden en las presidenciales lo hicieron por un margen mucho mayor al definitivo. Trump incluso logró sumar 10 millones de votos con respecto a sus resultados de 2016, amasando 74 millones de papeletas, todo un récord solo superado por Biden en estas mismas elecciones. En total, en esta segunda vuelta los dos partidos se han gastado más de 500 millones de dólares (400 millones de euros) en anuncios electorales. Esto significa que se cuentan entre las elecciones al Senado más caras en toda la historia. Es comprensible, dado que de ellas dependía la gobernabilidad en Washington y la capacidad de hacerle la oposición al nuevo presidente. Los demócratas han invertido una gran cantidad de recursos registrando a votantes, como ya hicieron en noviembre, cuando Biden logró ganar a Trump por apenas 11.000 votos. Fue un duro golpe al presidente, ya que Georgia es, como Arizona, un bastión conservador que nunca se le había escapado a un republicano desde hace casi tres décadas. Los demócratas apenas gozan de 222 escaños en la otra cámara, la de Representantes frente a los 213 de los republicanos. Las encuestas preveían que en las elecciones de noviembre los demócratas ganarían una decena de escaños con respecto a los resultados de 2018, pero acabaron perdiendo siete frente a los republicanos. El domingo, Nancy Pelosi fue reelegida presidenta de la Cámara por 216 votos de los 222 posibles.