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Noticias de donald trump

12-06-2018 | Fuente: abc.es
Las anécdotas que deja la cumbre entre Trump y Kim Jong-un
Como sucede en cualquier gran acontecimiento histórico, las dosis de seriedad, de discusión política en este caso, y de peso histórico también, conviven con las anécdotas, los chascarrillos y los datos menos serios aunque no necesariamente menos significativos. Este martes, tras la fotografía que ilustra la reunión entre el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, los medios se hacen eco de los momentos más absurdos de su encuentro. «¿Salimos bien, guapos y delgados? Perfecto», preguntó Trump a los fotógrafos reunidos para inmortalizar el encuentro entre él y su homólogo norcoreano. El inquilino de la Casa Blanca también tuvo otros gestos de camaradería con Kim Jong-un, como el de enseñarle su limusina, llamada «La Bestia». Ambos la contemplaron después de tres horas y media de reuniones, cuando decidieron interrumpir su almuerzo y dirigirse hacia la comitiva de vehículos aparcados frente al hotel Capella, sede la cumbre. Allí, el inquilino de la Casa Blanca mostró al líder norcoreano el interior de su Cadillac de nueve toneladas a prueba de balas y bombas. El coche también incorpora oxígeno en caso de que se produzca un ataque químico, un tipo de neumáticos especiales que siguen rodando si hay un reventón y una placa de acero en la parte baja para proteger el chasis de bombas o granadas. Baloncesto e imitadores Dennis Rodman, la antigua estrella del baloncesto estadounidense, también ha querido aportar un poco de extravagancia al encuentro entre Trump y Kimg Jong-un. El que fuera compañero de Michael Jordan en los Chicago Bulls ha viajado hasta en cinco ocasiones en Pyongyang desde la llegada al poder del líder norcoreano. Kim Jong-un «intenta hacer avanzar a su país.. Y Donald Trump va a hacer un buen trabajo», afirmó Rodman, emocionado, en la «CNN», con una gorra roja con el lema de campaña de Donald Trump, «Hagamos grande de nuevo a América grande de nuevo». «Kim es como un niño grande, aunque sea pequeño», ha dicho Rodman, presente en Singapur. «Creo que Donald Trump comprende que los norcoreanos tienen corazón, alma, carisma y que se quieren», ha añadido. «No hago esto por el dinero», ha concluido. A las declaraciones de Rodman hay que sumar la presencia de Howard X, el imitador de Kim Jong-un, en Singapur.
12-06-2018 | Fuente: elpais.com
La reunión de Donald Trump y Kim Jong-un, en imágenes
El presidente de EE UU y el líder norcoreano firmarán una declaración conjunta tras mantener un encuentro a solas y otro con asesores
12-06-2018 | Fuente: abc.es
Trump y Kim Jong-un firman un acuerdo para «dejar el pasado atrás»
En su cumbre histórica de Singapur, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un, han firmado un acuerdo que «dejará el pasado atrás» y será «un gran cambio para todo el mundo», cuyo contenido será revelado en una rueda de prensa posterior. Trump ha asegurado que se han logrado «un montón de progresos» en su reunión con Kim Jong-un. A tenor de Trump, el encuentro ha ido «fantástico, mejor de lo que nadie se podía haber esperado». En el lujoso hotel Capella de la isla de Sentosa, ambos se han reunido a solas y junto a sus respectivas delegaciones para negociar la desnuclearización del régimen comunista de Pyongyang. Con un apretón de manos histórico, pero corto, Donald Trump y Kim Jong-un han abierto una nueva era de entendimiento entre Estados Unidos y Corea del Norte, dos países que llevan enfrentados desde los primeros compases de la Guerra Fría. Ante banderas de sus respectivas naciones, ambos se han encontrado a las puertas del lujoso hotel en Singapur. Mientras por la galería izquierda de esta antigua fortaleza colonial británica aparecía Kim Jong-un, por la derecha lo hacía Trump, que incluso le ha pasado la mano por el brazo al joven dictador norcoreano. A continuación, ambos se han dirigido a la sala donde celebran su primera reunión, cara a cara y sin traductores. En los primeros minutos de su encuentro, ambos han posado relajados ante el grupo de periodistas autorizados en el Hotel Capella, sonriendo y repitiendo ante las cámaras su apretón de manos. «Ha sido difícil llegar hasta aquí y hemos tenido que superar muchas dificultades», ha dicho Kim Jong-un antes del inicio de la reunión. Con confianza, Trump le ha replicado que su encuentro será «un éxito tremendo». Estados Unidos y Corea del Norte abren así una nueva época de entendimiento con esta histórica cumbre entre el presidente Donald Trump y el joven dictador Kim Jong-un. Si este se compromete a su desnuclearización, la Casa Blanca le asegura que no intentará derrocar su anacrónico régimen comunista, el más represivo del mundo. Así lo avanzó el lunes el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, tras una intensa jornada de reuniones de ambas delegaciones para cerrar los últimos detalles de la cumbre. «Estamos preparados para llevar a cabo acciones que les proporcionarán la suficiente certeza para estar cómodos con la desnuclearización porque no terminará mal para ellos. De hecho, es justo lo contrario, ya que les llevará a un mejor y más brillante futuro para el pueblo norcoreano», anunció Pompeo en una rueda de prensa emitida por televisión. Además, destacó que serán «medidas únicas» porque «el concepto para estas discusiones es radicalmente distinto a los de antes». Aunque Pompeo insistió en «la completa, verificable e irreversible desnuclearización» de Corea del Norte, parece que la Casa Blanca ha cedido ante las demandas del régimen de Kim Jong-un, que pretende inaugurar «una nueva época» en las relaciones entre ambos países, enemigos desde los primeros compases de la Guerra Fría. Rebajando las elevadas expectativas que había generado, no se esperan grandes resultados concretos de este encuentro histórico entre Trump y Kim Jong-un, el primero que celebrarán los mandatarios de EE.UU. y Corea del Norte. Como predijo Pompeo, será «el principio de un largo, complicado y arriesgado proceso». Según «The New York Times», en la declaración que suscriban Trump y Kim Jong-un tras su encuentro se prevén tres secciones: una relacionada con la desnuclearización, otra con las garantías de seguridad de EE.UU. a Corea del Norte y la última sobre los pasos a tomar por ambas partes. Pero no está claro si dicho comunicado conjunto incluirá un calendario para la desnuclearización de Pyongyang, un inventario detallado de su arsenal atómico o una referencia a las sanciones económicas internacionales que el régimen de Kim Jong-un quiere levantar. Un proceso de paz «Después de las numerosas crisis que ha habido en los últimos años, sobre todo desde 2013, el mero hecho de que ambos se sienten en la misma mesa para dialogar es algo histórico, suficiente para llamarlo un éxito», analizó ayer en un coloquio de expertos Kim Joonhyung, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Global Handong de Corea. A su juicio, «la desnuclearización es un agujero negro que lo absorbe todo, pero estamos ante algo mucho mayor: un proceso de paz». Coincidió con él John Delury, profesor de la Universidad de Yonsei, quien cree que «la desnuclearización es clave, pero lo más importante es que haya un cambio en las relaciones entre EE.UU. y Corea del Norte». Para este reputado experto, «lo más interesante será ver el lenguaje del comunicado final, su espíritu y lo que estén dispuestos a revelar a su público». Aunque en los últimos días se había especulado con que Trump y Kim Jong-un podrían firmar un tratado de paz que pusiera fin oficialmente a la guerra de Corea, que acabó en 1953 solo con un alto el fuego, tal posibilidad parece descartarse. De hecho, está previsto que su encuentro dure solo por la mañana y que el dictador norcoreano vuele de regreso a Pyongyang por la tarde, mientras que el presidente estadounidense se marchará de Singapur por la noche. Pero todo puede ocurrir en una cumbre cuya negociación ha estado llena de giros y sorpresas, ya que el propio Trump llegó a cancelarla el pasado 24 de mayo. A los dos días, siguió organizándola con Kim Jong-un gracias a la mediación del presidente surcoreano, Moon Jae-in, auténtico muñidor de esta distensión. Desde Seúl, Moon intentó ayer templar los ánimos para rebajar la euforia de cara a la cumbre. «La relación de hostilidad profundamente arraigada y el asunto nuclear norcoreano no se pueden resolver con una sola acción a través de un encuentro entre dirigentes», advirtió en un encuentro con sus secretarios presidenciales. Consciente de las dificultades, Moon dejó claro que «incluso aunque los dos mandatarios hayan iniciado el diálogo por la puerta grande, puede que necesitemos un largo proceso que puede llevar un año, dos o más para resolver completamente los temas a tratar». Para llegar hasta esta cumbre de Singapur, han confluido varios factores. Entre ellos destacan las sanciones internacionales, que habrían afectado al sensible crecimiento experimentado en los últimos años por la todavía precaria norcoreana. Junto a las crecientes amenazas de Trump, que parecen haber convencido a todo el mundo de que era capaz de comenzar una guerra con devastadoras consecuencias atómicas, el factor más importante para la vuelta al diálogo ha sido el éxito del programa militar norcoreano. Con seis pruebas nucleares desde 2006 e innumerables ensayos de misiles, algunos capaces de alcanzar en teoría suelo estadounidense, el régimen de Pyongyang tiene ahora mejores cartas para arrancarle concesiones al presidente Trump.
12-06-2018 | Fuente: abc.es
Trump y Kim Jong-un abren en Singapur una nueva era de entendimiento
Estados Unidos y Corea del Norte abren este martes en Singapur una nueva era de entendimiento con la histórica cumbre entre el presidente Donald Trump y el joven dictador Kim Jong-un. Si este se compromete a su desnuclearización, la Casa Blanca le asegura que no intentará derrocar su anacrónico régimen comunista, el más represivo del mundo. Así lo avanzó este lunes el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, tras una intensa jornada de reuniones de ambas delegaciones para cerrar los últimos detalles de la cumbre. «Estamos preparados para llevar a cabo acciones que les proporcionarán la suficiente certeza para estar cómodos con la desnuclearización, porque no terminará mal para ellos. De hecho, es justo lo contrario, ya que les llevará a un mejor y más brillante futuro para el pueblo norcoreano», anunció Pompeo en una rueda de prensa emitida por televisión. Además, destacó que serán «medidas únicas», porque «el concepto para estas discusiones es radicalmente distinto a los de antes». El primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong, recibe a Trump antes de la cumbre - Efe Aunque Pompeo insistió en «la completa, verificable e irreversible desnuclearización» de Corea del Norte, parece que la Casa Blanca ha cedido ante las demandas del régimen de Kim Jong-un, que pretende inaugurar «una nueva época» en las relaciones entre ambos países, enemigos desde los primeros compases de la Guerra Fría. Rebajando las elevadas expectativas que había generado, no se esperan grandes resultados concretos de este encuentro histórico entre Trump y Kim Jong-un, el primero de los mandatarios de EE.UU. y Corea del Norte. Como predijo Pompeo, será «el principio de un largo, complicado y arriesgado proceso». Según «The New York Times», en la declaración que suscriban Trump y Kim Jong-un tras su encuentro se prevén tres secciones: una relacionada con la desnuclearización, otra con las garantías de seguridad de EE.UU. a Corea del Norte y la última sobre los pasos a tomar por ambas partes. Pero no está claro si dicho comunicado conjunto incluirá un calendario para la desnuclearización de Pyongyang, un inventario detallado de su arsenal atómico o una referencia a las sanciones económicas internacionales que el régimen de Kim Jong-un quiere levantar. «Después de las numerosas crisis que ha habido en los últimos años, sobre todo desde 2013, el mero hecho de que ambos se sienten en la misma mesa para dialogar es algo histórico, suficiente para llamarlo un éxito», analizó ayer en un coloquio de expertos Kim Joonhyung, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Global Handong de Corea. A su juicio, «la desnuclearización es un agujero negro que lo absorbe todo, pero estamos ante algo mucho mayor: un proceso de paz». Coincidió con él John Delury, profesor de la Universidad de Yonsei, quien cree que «la desnuclearización es clave, pero lo más importante es que haya un cambio en las relaciones entre EE.UU. y Corea del Norte». Para el experto, «lo más interesante será ver el lenguaje del comunicado final, su espíritu y lo que estén dispuestos a revelar a su público». Kim Jong-un, el pasado domingo antes de partir desde Corea del Norte hacia Singapur - Efe Aunque en los últimos días se había especulado con que Trump y Kim Jong-un podrían firmar un tratado de paz que pusiera fin oficialmente a la guerra de Corea, que acabó en 1953 solo con un alto el fuego, tal posibilidad parece descartarse. De hecho, está previsto que su encuentro dure solo por la mañana y que el dictador norcoreano vuele de regreso a Pyongyang por la tarde, mientras que el presidente estadounidense se marchará de Singapur por la noche. Pero todo puede ocurrir en una cumbre cuya negociación ha estado llena de giros y sorpresas, ya que el propio Trump llegó a cancelarla el pasado 24 de mayo. A los dos días, siguió organizándola con Kim Jong-un gracias a la mediación del presidente surcoreano, Moon Jae-in, auténtico muñidor de esta distensión. Moon rebaja la euforia Desde Seúl, Moon intentó ayer templar los ánimos para rebajar la euforia de cara a la cumbre. «La relación de hostilidad profundamente arraigada y el asunto nuclear norcoreano no se pueden resolver con una sola acción a través de un encuentro entre dirigentes», advirtió en un encuentro con sus secretarios presidenciales. Consciente de las dificultades, Moon dejó claro que «incluso aunque los dos mandatarios hayan iniciado el diálogo por la puerta grande, puede que necesitemos un largo proceso que puede llevar un año, dos o más para resolver completamente los temas a tratar». Para llegar hasta esta cumbre de Singapur, han confluido varios factores. Entre ellos destacan las sanciones internacionales, que habrían afectado al sensible crecimiento experimentado en los últimos años por la todavía precaria economía norcoreana. Junto a las crecientes amenazas de Trump, que parecen haber convencido a todo el mundo de que era capaz de comenzar una guerra con devastadoras consecuencias atómicas, el factor más importante para la vuelta al diálogo ha sido el éxito del programa militar norcoreano. Con seis pruebas nucleares desde 2006 e innumerables ensayos de misiles, algunos capaces de alcanzar en teoría suelo estadounidense, el régimen de Pyongyang tiene ahora mejores cartas para arrancarle concesiones al presidente Trump.
11-06-2018 | Fuente: abc.es
Kim y Trump: dos hombres que no tienen nada que ver
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, ya están en la isla turística de Sentosa en Singapur, para hacer historia en una cumbre que se celebrará este martes 12 de junio. Estos líderes mundiales se han convertido en dos de los más controvertidos en el panorama internacional. A pesar de que la forma de teatralizar sus comparecencias es muy parecida, las diferencias entre ambos líderes son múltiples. Kim Jong-un era un completo desconocido en Corea del Norte. Un año antes de suceder a su padre, Kim Jong-il, apareció por primera vez en los medios estatales por su nombramiento como general de cuatro estrellas y vicepresidente de la Comisión Militar Central del Partido del Trabajo. Después de la muerte de su padre en 2011, Kim fue declarado oficialmente líder supremo del país y presidente del partido gobernante. Donald Trump, antes de convertirse en el 45º presidente de los Estados Unidos, era un famoso magnate dentro del sector inmobiliario y de los negocios además de un habitual en varios programas de televisión. Nacimiento Kim Jong-un: Nació el 8 de enero de 1983. Donald Trump: Nació el 14 de junio de 1946. Estudios Los estudios militares de Kim Jong-un: se graduó en la Universidad Militar Kim Il-sung en 2006 y fue puesto inmediatamente a la cabeza del ejército del país. No se conoce mucho de la formación del presidente norcoreano, sin embargo, antiguos compañeros de clase han aportado algunos datos. Estudió en Suiza y sabe hablar alemán e inglés. Los números fue lo que escogió Trump: empezó sus estudios en el sector inmobiliario en la Universidad de Fordham en el Bronx durante dos años, y más tarde se licenció en economía en la Escuela de Negocios Wharton de la Universidad de Pensilvania en 1968. Familia El último hijo que se hizo con el poder: hijo de Kim Jong-il y Ko Young-hee, estuvo a punto de no eregirse como líder norcoreano, ya que su heramanastro Kim Jong-nam había sido señalado varias veces como sucesor, pero tras ser descubierto entrando en Japón con pasaporte falso, perdió el favor paterno. Kim Jong-nam murió envenenado en un aeropuerto de Malasia. A Kim Jong-un no se le conoce ni mujer ni hijos, pero sí una relación con la cantante Hjyon Song-wol. Se conocieron en una fiesta y el líder norcoreano se enamoró de la cantante, que fue su acompañante en algunos viajes. Fue fusilada en público pro aparecer actuando en un vídeo porno. De hijo de inmigrante a presidente de Estados Unidos: El cuarto de cinco hijos de una inmigrante escocesa, Mary Anne MacLeod y de Frederick Christ Trump, empresario inmobiliario, cofundador de la Trump Organization. Su primer matrimonio fue con Ivana Zelnicková, con la que tuvo tres hijos y se divorció en 1992.Un año más tarde se volvió a casar con la actriz, Marla Maples con la que tuvo una hija, y en 1999 se separó. Su último matrimonio fue en 2005 con Melania Knauss con la que ha tenido su último hijo, Barron Trump. Patrimonio Un dictador millonario: se estima que la fortuna acumulada de este político oriental es de 5 mil millones de dólares, cifra que se ha multiplicado desde que en 2011 accediera a la presidencia de Corea del Norte. Un magnate del sector inmobiliario: 3.100 millones de dólares , que vienen sobre todo, del mercado inmobiliario, la construcción de media doncena de edificios lujosos en el centro de Nueva York, la venta de condominios y temas relacionados con el golf. Trayectoria De segundón a líder de Corea del Norte: En un principio su hermano Kin Jong-Nam iba a ser sucesor de su padre , pero después de perder el apoyo paterno, Kim Jong- Un se convirtió en 2011 en el líder supremo de la República Popular Democrática de Corea del Norte (RPDC) y el presidente del Partido del Trabajo de Corea sin nada de experiencia. De construir edificios en Manhattan a la Casa Blanca: Comenzó en la empresa de su padre, Elizabeth Trump and Son, en el arrendamiento de pisos de clase media. Ya en los años 70, creó la Trump Organization y se mudó a Manhattan donde llegó a la fama con sus proyectos magnánimes y pomposos, como la Torre Trump. Además, es conocido su imperio hotelero con campos de golf y casinos que lo ha llevado cuatro veces a la bancarrota. Otro de los campos en los que se conce a Trump es en el de los reality show como el The Apprentice (El aprendiz) emitido en la NBC, y en algunos cameos en series y películas. En el año 2016 con 71 años, ganó las elecciones presidenciales de Estados Unidos frente a la demócrata Hillary Clinton. Aficiones Fan de los Beatles: Según un manual distribuido en escuelas norcoreanas, Kim Jong Un aprendió a manejar a los 3 años, y le ganó a un ejecutivo extranjero en una carrera de yates a los nueve años. Kim Jong Un tiene varios gustos occidentales. Dicen que es fan de The Beatles, de las películas de Jean-Claude Van Damme y de la NBA. Incluso invitó a su país a Dennis Rodman, ex estrella de la NBA. Se dice también que cuando Kim era adolescente, pasaba horas haciendo dibujos de Micahel Jordan. Golf, televisión y hamburguesas: Destaca su afició por el golf, deporte que practica siempre que puede, y su gusto por la televisión, desde que se levanta sobre las 5:30 de la mañana la enciende y cercanos al presidente afirman, que puede pasar más de cuatro horas delante del televisor. También por la cómida rápida, sobre todo por las hamburguesas de Mcdonald y los batidos y la Coca-Cola light. Escándalos Asesinatos y traiciones: Algunos oficiales del servicio de inteligencia surcoreano afirman que Kim ha ejecutado a una cantidad récord de altos mandos, entre quienes se incluye su propio tío, un personaje astuto y con influencia sobre las figuras de poder, que había sido considerado su mentor. También se cree que ordenó el asesinato de su medio hermano, quien fue envenenado con el agente neurotóxico VX en el aeropuerto internacional de Kuala Lumpur, en Malasia, el mes de febrero. Una de las muertes más polémicas es la de su tío Jang Song Thaek, otrora vicepresidente de la Comisión Militar Central y número dos del régimen, el cual fue purgado y ejecutado el 2013 junto a otros oficiales. ¿La razón? Ser poco leales con su líder. En el caso de Jang, se le acusó de «faccionalismo» y de «delitos para perjudicar la economía». Prostitutas y excesos: Sus dos divorcios han sido muy conflictivos y mediáticos, también los escándalos sexuales, como la relación con la prostituta Stormy Daniels a la que pagó 130.000 dólares por su silencio, las denuncias de acoso sexual por besos y tocamientos no consentidos denunciados por más de quince mujeres desde la década de los ochenta a lo que se los sonados comentarios machistas. Además, de los gastos exorbitantes que Trump hace cada vez que viaja a bordo del Air Force con su familia, el despido del director del FBI y las múltiples referencias racistas a paises, sobre todo latinoamericanos.
11-06-2018 | Fuente: abc.es
Lo que se esconde detrás de la icónica imagen de Merkel versus Trump en el G7
Charlevoix, en la provincia canadiense de Quebec, se convirtió la semana pasada en el escenario de una de las cumbres más tensas del G-7 (Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Canadá, Japón, Italia y Francia). Horas antes de que arrancase el encuentro entre los presidentes de las siete naciones, el mandatario estadounidense, Donald Trump, se enfrentó a sus homólogos francés y canadiense, Enmanuel Macron y Justin Trudeau, respectivamente; como de costumbre, a través de Twitter. El dirigente galo publicó, amenzante, que es probable que al magnate estadounidense le dé igual «estar aislado», pero que al resto de integrantes del G-7 tampoco les importa «firmar un acuerdo de seis países si es necesario». En respuesta, Trump, indignado, acusó a Trudeau y a Macron de «cobrar aranceles masivos a Estados Unidos» y de «crear barreras monetarias»; además, agregó que el superávit comercial de la Unión Europea con su país «es de 151.000 millones de dólares». Y, como lo que mal empieza peor acaba, las reuniones no sirvieron para suavizar las posturas de los contendientes: Trump volvió a incidir ?en un enérgico discurso? en que tanto Canadá como el bloque europeo debían deshacerse de sus, desde su punto de vista, restrictivas políticas arancelarias y se marchó antes de tiempo para asistir a la histórica cumbre que tiene prevista con el líder norcoreano, Kim Jong-un, sin cerrar ningún acuerdo y dejando una imagen que pasará a la historia. Lo que cuentan los gestos La fotografía, que ya se ha hecho viral, muestra a los mandatarios de los países más poderosos del mundo en diferentes actitudes, pero todos ellos enfocados a un punto de fuga: Donald Trump. Para el experto en comunicación no verbal José Luis Martín Ovejero, «resulta evidente que es la persona (el país) a convencer y que su peso político y económico se hace notar». Explica que «Macron es quien parece estar haciendo un mayor esfuerzo mental y gestual para convencerlo», muestra de ello es su ceño fruncido ?arrugas propias de concentración»? y el gesto de su mano, con la que «parece querer enfatizar lo que está diciendo». Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, «es la que mantiene una postura más activa frente a Trump, inclinada hacia delante, mirada directa y conquistando espacio», expone Martín Ovejero en su página web, y añade: «Es como si quisiera dominarle con su fuerte personalidad». La dirigente germana explicó en declaraciones posteriores lo que había pasado: «Habíamos estado hablando de temas claves, habíamos llegado a un acuerdo, pero luego el presidente retiró su apoyo a través de un tuit; fue como una ducha fría e incluso deprimente». Reiteró que Europa tiene que tomar las riendas de su destino, pactar con Japón y Canadá si hace falta, ante un Trump que tiene una agenda clara. El experto en comunicación no verbal también analiza un curioso detalle: Trump es el único que permanece sentado; una postura que denota que al mandatario no le interesa ponerse a la altura de los demás (que, por otro lado, «tampoco hacen mucho por estar a su nivel»). Además, alejado de la mesa, distante de los otros líderes mundiales, se cruza de brazos: «parece encerrarse y aislarse» dentro de sus propios «muros». Sin embargo, no se muestra «asustado, retraído o avergonzado», apunta Martín Ovejero, quien advierte: «No debemos pasar por alto cómo mantiene sus piernas abiertas, su cuerpo erguido y su barbilla levantada, todos ellos signos de fortaleza y no de debilidad».
11-06-2018 | Fuente: elpais.com
La llegada de Kim Jong-un a Singapur, en imágenes
El presidente estadounidense, Donald Trump, y Kim Jong-un se reunirán mañana martes
11-06-2018 | Fuente: abc.es
EE.UU. ofrecerá garantías de seguridad a Corea del Norte a cambio de su desnuclearización
En su cumbre de mañana en Singapur, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, garantizará al dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un, que no intentará derrocar su régimen a cambio de su desnuclearización. Así lo ha avanzado este lunes el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, abriendo una nueva era de entendimiento con el régimen comunista de Pyongyang. «Estamos preparados para llevar a cabo acciones que les proporcionarán la suficiente certeza que les permita estar cómodos con la desnuclearización, que no terminará mal para ellos. De hecho, es justo lo contrario, ya que lleva a un mejor y más brillante futuro para el pueblo norcoreano», anunció Pompeo en un encuentro con periodistas emitido por televisión. Además, destacó que serán «medidas únicas» porque «el concepto para estas discusiones es radicalmente distinto a los de antes». Aunque Pompeo insistió en «la completa, verificable e irreversible desnuclearización» de Corea del Norte, parece que la Casa Blanca ha cedido ante las demandas del régimen de Kim Jong-un, que pretende inaugurar «una nueva época» en las relaciones entre ambos países, enemigos desde los primeros compases de la Guerra Fría. Rebajando las elevadas expectativas que había generado, no se esperan grandes resultados concretos de este encuentro histórico entre Trump y Kim Jong-un, el primero que celebrarán los mandatarios en el poder de EE.UU. y Corea del Norte. Como predijo Pompeo, será «el principio de un largo, complicado y arriesgado proceso». Lo que no está claro es si la declaración que ambos suscriban al final de su reunión incluirá un calendario para la desnuclearización de Pyongyang, un inventario detallado de su arsenal atómico o una referencia a las sanciones económicas internacionales que el régimen de Kim Jong-un quiere levantar. «Después de las numerosas crisis que ha habido en los últimos años, sobre todo desde 2013, el mero hecho de que ambos se sienten en la misma mesa para dialogar es algo histórico, suficiente para llamarlo un éxito», analizó ese lunes en un coloquio de expertos Kim Joonhyung, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Global Handong de Corea. A su juicio, «la desnuclearización es un agujero negro que lo absorbe todo, pero estamos ante algo mucho mayor: un proceso de paz». Cambio de relaciones Coincidió con él John Delury, profesor de la Universidad de Yonsei, quien cree que «la desnuclearización es clave, pero lo más importante es que haya un cambio en las relaciones entre EE.UU. y Corea del Norte». Para este reputado experto, «lo más interesante será ver el lenguaje del comunicado final, su espíritu y lo que estén dispuestos a revelar a su público». Aunque en los últimos días se había especulado con que Trump y Kim Jong-un podrían firmar un tratado de paz que pusiera fin oficialmente a la guerra de Corea, que acabó en 1953 solo con un alto el fuego, tal posibilidad parece descartarse. De hecho, está previsto que su encuentro dure solo por la mañana y que el dictador norcoreano vuele de regreso a Pyongyang por la tarde, mientras que el presidente estadounidense se marchará de Singapur por la noche. Pero todo puede ocurrir en una cumbre cuya negociación ha estado llena de giros y sorpresas, ya que el propio Trump llegó a cancelarla para luego seguir organizándola con Kim Jong-un gracias a la mediación del presidente surcoreano, Moon Jae-in, auténtico muñidor de esta distensión. De momento, lo único que está confirmado es que ambos se encontrarán en el lujoso Hotel Capella, en la pequeña isla de Sentosa, a partir de las nueve de la mañana (tres de la madrugada, hora peninsular española). Sin traductores de por medio, Trump y Kim Jong-un hablarán cara a cara para cerrar el último conflicto que queda de la Guerra Fría y abrir una nueva etapa de entendimiento entre EE.UU. y Corea del Norte.
11-06-2018 | Fuente: abc.es
Kim Jong-un llega a Singapur para la cumbre con Donald Trump
El líder norcoreano, Kim Jong-un, ha aterrizado este lunes en Singapur, dos días antes de la histórica cumbre que tiene previsto mantener el próximo martes con el presidente estadounidense, Donald Trump, en la ciudad-estado del sudeste asiático. Kim ha aterrizado en el aeropuerto Changi de Singapur poco antes de las 15:00 hora local (7:00 GMT), ha inforamdo el ministro de Exteriores de Singapur, Vivian Balakrishnan, en su cuenta de Twitter. «He dado la bienvenida al presidente (del Partido de los Trabajadores de Corea del Norte) Kim Jong-un, que acaba de llegar a Singapur», ha tuiteado el jefe de la diplomacia singapurense junto a una fotografía en la que aparecía estrechando la mano a Kim junto a su avión. Las cámaras de televisión han mostrado una comitiva de vehículos abandonando el aeropuerto y una multitud esperando en el hotel Saint Regis del centro de Singapur, en el que se espera que se aloje Kim. El líder norcoreano tiene previsto reunirse hoy con el primer ministro singapurense, Lee Hsien Loong, que mañana recibirá también a Trump. Según el diario local «The Straits Times», Kim ha viajado en un avión Boeing 747 de Air China, la aerolínea estatal china, que ha despegado esta madrugada desde Pekín y ha recogido al líder norcoreano en Pyongyang. Pero también hay rumores de que Kim podría haber volado en su avión privado, un jet Ilyushin IL-62M, que este lunes fue detectado sobrevolando el sur de China con aparente destino a Singapur. Esa aeronave, también conocida como Chammae-1 o el Air Force One de Corea del Norte, tiene 39 años de antigüedad y fue la que Kim usó en su viaje a la ciudad china de Dalian a comienzos de mayo para reunirse con el presidente chino, Xi Jingping. Unas dos horas antes de la llegada de Kim, ha aterrizado también en Singapur un avión de cargamento de fabricación rusa, que se cree que transportaba alimentos, vehículos, armas autorizadas y otros suministros para la visita del líder norcoreano, según el diario singapurense. No está claro quién acompaña a Kim en su visita a Corea del Norte, aunque una delegación norcoreana ya lleva tiempo en la ciudad-estado negociando los preparativos para la cumbre. Trump tiene previsto también llegar este lunes a Singapur, sobre las 20:00 hora local (12:35 GMT), y dirigirse directamente hacia su hotel para pasar la noche, ha informado la Casa Blanca. La cumbre entre Trump y Kim, cuyo inicio está previsto para las 9:00 del martes (1:00 GMT) en el exclusivo hotel Capella de Singapur, será la primera reunión de la Historia entre líderes de los dos países, tras casi 70 años de confrontación y 25 de negociaciones fallidas y tensiones a cuenta del programa atómico norcoreano.
11-06-2018 | Fuente: abc.es
EE.UU. y Corea del Norte ultiman los detalles de la cumbre Trump-Kim de mañana en Singapur
Con una Coca-Cola Light y un par de botes de kétchup en el desayuno, el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, ha empezado este lunes (de madrugada hora española) una jornada decisiva para la cumbre de mañana entre el presidente Donald Trump y el dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un. «Seguimos comprometidos con la completa, verificable e irreversible desnuclearización de la Península Coreana», tuiteaba Pompeo una foto de su desayuno junto al embajador estadounidense en Filipinas, Sung Kim, su negociador con el régimen comunista de Pyongyang. Early pre-brief with my @StateDept team. Amb Kim meets with #DPRK today. We remain committed to the complete, verifiable, irreversible denuclearization of the Korean Peninsula pic.twitter.com/ybtrMJuqK8? Secretary Pompeo (@SecPompeo) 11 de junio de 2018Poco después, Kim partía hacia el hotel Ritz Carlton, donde se ha reunido con la delegación norcoreana para ultimar los detalles del histórico encuentro de este martes. Ambas partes intentan llegar a un acuerdo sobre esa «desnuclearización» que la Casa Blanca le exige al régimen de Kim Jong-un. Aunque Corea del Norte dice estar dispuesta a «desnuclearizarse», parece poco probable que el joven dictador renuncie a las armas atómicas que ya posee, que son precisamente las que le blindan en el poder. En cambio, los expertos creen que podría suspender sus ensayos nucleares y de misiles y volver al Tratado de No Proliferación, pero conservando el arsenal atómico que ya tiene. Como gestos de buena voluntad, Pyongyang ha destruido el silo donde llevaba a cabo sus pruebas nucleares y ha liberado a los tres estadounidenses que tenía presos. Por ese motivo, reclama a cambio a Estados Unidos que le garantice que no va a derrocar su régimen, como hizo en el pasado con otros dictadores como Sadam Husein o Gadafi en Libia. Con esos precedentes, no es de extrañar que la propuesta de desnuclearización «a la libia» planteada por John Bolton, consejero de Seguridad Nacional del presidente Trump, estuviera a punto de echar a pique esta cumbre. Además de esas garantías de seguridad, el régimen de Pyongyang aspira al levantamiento de las sanciones internacionales que están asfixiando su precaria economía, que había crecido sensiblemente durante los últimos años y mejorado la situación en el país, sobre todo en Pyongyang y otras ciudades. Tras dejar atrás los oscuros tiempos de la Gran Hambruna, que se cobró entre 300.000 y dos millones de vidas a mediados de los 90, dicho cambio se debe al florecimiento de una incipiente economía capitalista gracias a la proliferación de mercados callejeros donde se venden todo tipo de productos traídos de contrabando de China. Pero las sanciones de la ONU que pesan sobre Corea del Norte por sus constantes ensayos nucleares y de misiles parecen haber impactado en dicha mejora económica, lo que ha llevado finalmente a Kim Jong-un a volver a la mesa de negociaciones. A ello también ha contribuido la mediación del presidente surcoreano, Moon Jae-in, muñidor de este deshielo que empezó en febrero con los Juegos Olímpicos de invierno celebrados en su país, a los que asistió una delegación del Norte encabezada por la hermana de Kim Jong-un. Junto a las crecientes amenazas de Trump, que parecen haber convencido a todo el mundo de que era capaz de comenzar una guerra con devastadoras consecuencias atómicas, el factor más importante para la vuelta al diálogo ha sido el éxito del programa militar norcoreano. Con seis pruebas nucleares desde 2006 e innumerables ensayos de misiles, algunos capaces de alcanzar en teoría suelo estadounidense, el régimen de Pyongyang tiene ahora mejores cartas para arrancar concesiones. Entre sus demandas, destaca la normalización de las relaciones diplomáticas y comerciales con EE.UU., lo que entrañaría la firma de un tratado de paz que pondría fin oficialmente a la guerra de Corea, concluida en 1953 solo con un alto el fuego. Debido a la complejidad de un acuerdo nuclear, como el alcanzado en 2007 que acabó en agua de borrajas, dicho tratado de paz se antoja como algo más posible. Pero exigiría también la rúbrica de China y la ONU, que firmaron el armisticio con que EE.UU. y Corea del Norte silenciaron las armas hace seis décadas. Alimentando las especulaciones, en los últimos días no solo se ha anunciado la probable visita del presidente surcoreano, Moon Jae-in, sino también de su homólogo chino, Xi Jinping. En caso de que así fuera, se trataría de un hito histórico porque pondría punto y final al primer conflicto de la Guerra Fría, y al último que queda por resolver de aquella convulsa época. Mientras ambas partes siguen negociando, el primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong, se ha reunido este lunes con Donald Trump en un almuerzo de trabajo tras recibir ayer a Kim Jong-un. Mañana, ambos harán historia al convertirse en los primeros dirigentes en activo de sus países en verse cara a cara.
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