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Noticias de donald trump

01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump, boicoteado en la apertura de un museo sobre la raza negra
La polémica racial, que volvió a irrumpir ayer en la agenda del presidente de EE.UU. amenaza con mantenerse viva durante todo el mandato. En un país que está aún lejos de cerrar las heridas de un oscuro pasado de sometimiento de la raza negra, pese a los ocho años de estancia del primer afroamericano en el Despacho Oval, la llegada de Donald Trump solo ha servido para reavivar el fuego. La inauguración del Museo de Derechos Civiles de Misisipi, un acontecimiento social y político de primera magnitud para el último Estado de la Unión que abolió formalmente la esclavitud, apenas hace cuatro años, no fue sino el reflejo del fuerte choque que mantienen los líderes afroamericanos y el actual inquilino de la Casa Blanca. El presidente que llegó al poder a lomos de un núcleo duro de votantes de raza blanca, reforzados por sus continuos mensajes supremacistas, recibió este sábado el boicot de políticos y líderes de asociaciones afroamericanas, mayoritariamente demócratas, para quienes «la presencia de un presidente racista como Trump supone un insulto». El simbolismo del nuevo museo para el Estado sureño sólo puede entenderse con la perspectiva histórica de la larga y sufrida batalla por los derechos civiles protagonizada por sus habitantes afroamericanos. Con el centro inaugurado ayer por Trump, Misisipi homenajea oficialmente una batalla de 150 años, los transcurridos desde que se aprobara la décimotercera enmienda de la Constitución, que hace iguales ante la ley a todos los ciudadanos estadounidenses, al margen de su raza. La apertura del museo culmina también veinte años de lucha política para normalizar una equiparación racial aún contestada por las numerosas banderas confederadas que pueden contemplarse en el Estado. Una nueva polémica Ayer, en el museo que documenta hasta seiscientas muertes por linchamiento y maltrato de personas de raza negra, muchos de sus líderes de hoy optaron por boicotear a Donald Trump. Los congresistas demócratas John Lewis y Bennie G. Thompson justificaron su ausencia en un comunicado conjunto en el que denuncian «el insulto que supone su presencia para todos aquellos que han hecho posible» el edificio de homenaje a la causa afroamericana. Los representantes arremetieron contra el presidente por sus «disparatados comentarios» contra «las mujeres, los minusválidos, los inmigrantes y los jugadores de la Liga Nacional de Fútbol». En este último caso, los líderes políticos se referían a muchos de los deportistas que antes de cada partido, hincan una rodilla en el suelo para escuchar el himno nacional, en protesta por la discriminación racial. Los últimos meses, Trump ha convertido sus críticas a los jugadores en una campaña, alegando que es una falta de respeto al himno. Chokwe Antar Lumumba, el alcalde de Jackson, capital del Estado, en la que se asienta el centro museístico, y cuya pertenencia al Partido Demócrata contrasta con la mayoría republicana que sustenta al gobernador, también decidió ausentarse. Para el regidor municipal, la presencia de Trump «constituye una intolerable contradicción», después del «deliberado menosprecio hacia la lucha en pro de los derechos civiles, humanos y de las mujeres» que, a su juicio, ha demostrado el presidente. A la ausencia de los políticos afroamericanos se sumó una manifestación a las puertas del museo, en la que miembros de la Asociación Nacional por el Progreso de las Personas de Color (NAACP, por sus siglas en inglés) y otros grupos pro derechos civiles aprovecharon la presencia de Trump para mostrar pancartas en las que podía leerse: «Hacer América civil otra vez». Además de proferir gritos de protesta como «Trump no, odio no; no al Ku Klux Klan en los EE.UU.». La concentración sirvió también de contestación al presidente que, con sus declaraciones, ha alimentado una polémica racial que ya existía, pero que alcanzó una enorme tensión después de que el pasado julio una joven muriera atropellada por un neonazi, en Charlottesville (Virginia). En aquellos días, el guiño de Trump a los supremacistas blancos, entre los que aseguró que «también hay buena gente», provocó una protesta casi unánime en todos los ámbitos políticos y sociales del país. Ayer, como protagonista de la apertura del museo, Trump evitó entrar en polémicas. En un breve discurso, destacó que el centro recoge «la presión, la crueldad y la injusticia infligidas a la comunidad afroamericana, así como su lucha por poner fin a la segregación y lograr el derecho sagrado de la igualdad».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El Nobel de Medicina Jeffrey Hall llama a Trump «antintelectual» y lo acusa de «odiar la ciencia»
En el actual Gobierno estadounidense hay mucha gente que «odia la ciencia y la teme» y el presidente Donald Trump es «extremadamente antintelectual», asegura a Efe el científico Jeffrey Hall, uno de los ganadores este año del Premio Nobel de Medicina. Hall, junto a sus compatriotas Michael Rosbash y Michael W. Young, logró el galardón por sus descubrimientos de los mecanismos moleculares que controlan el «reloj biológico interno» por el que los seres vivos se adaptan a las rotaciones de la Tierra. Retirado hace diez años en la zona rural de Maine (noreste de EE.UU), Hall decidió renunciar a la investigación cuando se quedó sin fondos y aunque habría podido seguir cobrando el sueldo «por hacer casi nada», esa era para él una opción «ofensiva». Hoy en día, la cantidad de dinero disponible para investigación «baja, baja y baja», señala Hall en una entrevista con Efe. Porque, agrega, «mucha gente que está ahora en el Gobierno de Estados Unidos odia la ciencia y la teme. No quieren que haya investigación científica». Una administración cuyo presidente es «extremadamente antintelectual, incluido anticiencia», tanto que este año Trump se «negó» a recibir a los ganadores estadounidenses del Nobel. «A mí no me importa -acota-, porque habría rechazado encontrarme con él, pero lo relevante es que él no quiso». Hall cree que en su país la religión tiene una «grandísima» influencia y "una de las características de la religiosidad ferviente es negar la ciencia" e incluso querer que la Biblia «sea considerada como un libro de historia y de ciencia». Aunque dejó de investigar forzado por las circunstancias, no se queja, porque durante 35 años sí dispuso de fondos. «Eso es mucho tiempo y estoy muy agradecido», explica Hall, que acaba la frase con un: «nada dura para siempre». Nacido en Nueva York en 1945, el científico habla con absoluta naturalidad de cualquier tema y cuando el hilo de su argumento le lleva a subir ligeramente el tono, da golpecitos con el brazo sobre la mesa. La Academia Sueca ha reconocido sus trabajos para descubrir cómo funciona el reloj interno de los seres vivos para adaptarse a la fases del día y de la noche, para lo que trabajaron con la mosca de la fruta en la que aislaron un gen que controla el ritmo biológico. Desde el anuncio del premio mucho se ha hablado de la importancia que pueden tener en el ser humano las investigaciones de los ritmos circadianos y Hall está «cansado» de que le pregunten siempre lo mismo. Por eso ahora su respuesta es: «Sí, quizás sea importante a mediados de este siglo, cuando sepamos más. En la actualidad nuestra investigación no es significativa (para las personas), pero tiene el potencial de serlo». De igual manera se niega a entrar en las «hipótesis» sobre si pueden ayudar a prevenir o curar enfermedades. «No le voy a decir nada sobre ello, porque no sabemos lo suficiente», zanja Hall, para quien «lo que sabemos hasta ahora de los ritmos (circadianos) es lo suficientemente interesante» para seguir investigando. Y al hablar de esas hipótesis se refiere a las revista científicas. «Cada cosa de esos artículos es exagerada, errónea o ambos», por lo que defiende que solo hay que leer estudios de primera mano. En esas publicaciones «si escribes sobre la realidad -y lo sé porque me ha pasado- te dicen que no quieren ese artículo: "hazlo más significativo", pero yo dije que no». Hall dedicó casi toda su investigación a trabajar con la mosca de la fruta -«la pequeña mosca», como él la llama-, al principio solo desde el punto del vista genético y luego también biológico. Un animal que se comporta «de una manera muy sofisticada, su comportamiento no es simple, es interesante», además «es fácil trabajar con esos organismos» pues hay menos limitaciones, «puedes hacer lo que quieras con un insecto». De todas formas, él siguió el consejo de su primer mentor: «Ama a la pequeña mosca además de trabajar con ella, si lo haces, lo creas o no, tu investigación será mejor».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Irak anuncia «el final de la guerra» contra el Estado Islámico
Tres semanas después de anunciar la «derrota militar» del grupo yihadista Estado Islámico (EI) en Irak, el primer ministro, Haider Al Abadi, ofreció un discurso a la nación para informar del «final de la guerra» contra el EI. En el intervalo entre estos dos anuncios las fuerzas iraquíes han perseguido y acabado con los seguidores del califa por el desierto que une Irak y Siria y solo cuando concluyó esta labor de limpieza, Abadi comunicó que «nuestras fuerzas controlan completamente la frontera y por lo tanto anuncio el final de la guerra contra Dáesh (acrónimo en árabe del EI)». El primer ministro, que desde que llegó al cargo ha tenido esta guerra como su prioridad, apuntó a la «unidad y determinación» entre los iraquíes como la clave para lograr esta victoria «en tan poco tiempo». El califato es historia tres años después de su autoproclamación en Siria e Irak y deja una herencia de miles de muertos, millones de desplazados y la destrucción de ciudades enteras a las que los civiles no podrán regresar en muchos años. Una pesadilla que se instaló en el corazón de Oriente Medio de forma sorpresiva en junio de 2014 cuando el grupo, que para entonces ya tenía Faluya, se hizo con ciudades como Mosul, Tikrit o Ramadi ante el descalabro de un ejército de Irak que se dio a la fuga y dejó todos sus arsenales en los cuarteles. El anuncio de la derrota oficial en Irak llegó solo 48 horas después de que Rusia, principal aliado del Gobierno de Damasco, diera también por acabada la presencia del EI en Siria, donde los últimos combates también se han producido en la zona fronteriza y desértica del Valle del Éufrates. Último capítulo tras la invasión La coalición internacional que lidera Estados Unidos aprovechó el mensaje de Abadi para «felicitar al pueblo iraquí por su significativa victoria contra Dáesh» y sus mandos adelantaron a través de las redes sociales que «estamos a su lado mientras se crean las condiciones para un Irak seguro y próspero». La cobertura aérea de EEUU ha sido clave para lograr esta victoria militar, pero los estadounidenses, siguiendo el modelo impuesto por Barack Obama, no han contado con una gran presencia militar sobre el terreno y han cedido el protagonismo a las unidades iraquíes. Irak se desangra desde 2003. La invasión estadounidense prometía traer la democracia, pero ha terminado por hundir al país en un conflicto sectario cuyo último capítulo ha sido este califato. Los yihadistas aprovecharon el descontento de la minoría suní del país para dar un golpe de fuerza en el verano de 2014 y el Gobierno de Bagdad, en manos de la mayoría chií, les ha hecho frente gracias a su peculiar equilibrio de apoyos entre Washington y Teherán, cuyas relaciones han vuelto a tensarse desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. Vuelta a la insurgencia Desde la liberación de Mosul en verano, el EI ha ido perdiendo batalla tras batalla y los yihadistas, que antes luchaban hasta la muerte, optaron por replegarse al desierto o rendirse. Sus dos grandes centros de poder, Mosul, en Irak, y Raqqa, en Siria, son ahora puro escombro después de largas ofensivas que empezaron con intensos bombardeos aéreos y concluyeron con combates casa por casa. Los servicios de inteligencia de EEUU elevan a más de 60.000 los yihadistas muertos desde junio de 2014, entre ellos la mayor parte de altos cargos, pero es una incógnita el número de seguidores del califa que han podido sobrevivir, los que han regresado a sus países de origen o los que permanecen como células durmientes en Irak y Siria. Los yihadistas vuelven a la clandestinidad, pero después de tres años dirigiendo un califato con el que han logrado que su nombre desbanque al de Al Qaeda como amenaza global. Su bandera ya no está en las plazas de ninguna ciudad, pero su ideología tiene capacidad de seguir motivando a musulmanes en todo el mundo.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
«Queremos vivir en paz en Jerusalén, estamos hartos de la violencia»
«¡Pasa rápido, rápido!», susurra Mahmoud Muna desde el interior de la Educational Bookshop mientras sube la persiana eléctrica. La librería está cerrada al público, como la mayoría de comercios de la parte oriental de Jerusalén, los barrios árabes que Israel ocupó en la guerra de 1967 y se anexionó en 1980. Esta parte de una ciudad santa para cristianos, musulmanes y judíos respondió con una huelga general a la decisión de Donald Trump de reconocer a Jerusalén como «capital de Israel», una medida que provocó mayores movilizaciones en Estambul, Amán o Kabul que en la zona Este de Jerusalén. «Una huelga general de tantos días es un autocastigo porque no afecta para nada al lado judío porque los trabajadores árabes han acudido a sus puestos de trabajo en esa parte de la ciudad. Solo hemos parado aquí. Después de tantos años de promesas incumplidas he llegado a la conclusión de que no hay solución a este conflicto y tenemos que mentalizarnos de que entramos en un escenario en el que Israel puede implementar sin problemas el apartheid con el visto bueno de EE.UU. y el resto del mundo», lamenta el dueño de una librería, que es el gran centro de referencia para libros sobre el conflicto desde los años ochenta. En opinión de Muna, «nuestra mejor resistencia frente a la ocupación es nuestra existencia». La decisión de Trump fue una decepción en esta parte de la ciudad. Jerusalén tiene casi un millón de habitantes y en la zona oriental hay más de 370.000 árabes. En últimos 50 años de ocupación, Israel ha favorecido el establecimiento de asentamientos judíos y en torno a 200.000 colonos viven ahora allí. Aunque las autoridades israelíes reivindican «una capital eterna e indivisible», frase que no empleó Trump en su comparecencia por lo que recibió las críticas de los sectores ultranacionalistas judíos, solo hay que dar un paseo para darse cuenta de los muros de cristal que separan al Jerusalén judío, donde los ultraortodoxos tienen sus propias comunidades bien diferenciadas, y el árabe, donde conviven musulmanes y cristianos. «Son tres partes socialmente muy separadas, tres sensibilidades distintas entre las que hay poca interacción», opina Yildar Palmor, ex portavoz del ministerio de Exteriores de Israel y actualmente en la Agencia Judía, organización que se encarga de facilitar la emigración a Israel de los judíos de todo el mundo. Palmor piensa que «las palabras de Trump fueron moderadas y no van a tener un impacto en el día a día de la vida de la ciudad». El rabino conservador, Uri Ayalon, lleva 40 años viviendo en la ciudad santa. No tiene dudas de que «Jerusalén es la capital de Israel» y espera que «el círculo de violencia que va a generar esta declaración sea lo más corto posible». Ayalon piensa que «por encima de una ciudad, Jerusalén es un símbolo para israelíes y palestinos, pero los que viven fuera solo ven el símbolo y no se preocupan de los que vivimos el día a día para quienes la convivencia es fundamental». Ese día a día es el de una ciudad con unos precios de vivienda prohibitivos y unos servicios municipales discretos o nulos en la zona oriental. «Queremos vivir porque todos estamos cansados de violencia, los palestinos son la mano de obra que mueven la parte occidental de Jerusalén, la interacción es diaria. Jerusalén es mucho más grande que todos y ha sobrevivido a todos los políticos y militare», apunta este rabino, que llegódesde Buenos Aires cuando tenía siete años. Desde el punto de vista religioso, Ayalon considera que las autoridades respetan a cristianos y musulmanes y subraya que «la decisión de Trump es política, no religiosa y, gracias a Dios, aún quedan políticos israelíes que entienden que esta ciudad es para las tres religiones, aunque cada vez el sector ultranacionalista tiene más presencia en los órganos de decisión». Judaización Entre esta tendencia al alza en Israel se encuentra Arieh King, concejal en el Ayuntamiento de Jerusalén y responsable de una organización de colonos. En la pared de su despacho del ayuntamiento hay colgado un cartel electoral de Donald Trump, por quien hizo campaña activa en Israel. King se siente una víctima en una ciudad santa en la que «el problema de fondo es puramente religioso porque los musulmanes no nos aceptan, como no aceptan tampoco a los cristianos, ni a nadie que no sea musulmán. La única solución pasa por derribar la Cúpula Dorada cuanto antes y levantar el Tercer Templo. Cuanto antes lo hagamos mejor. Solo así podrá llegar la paz a Oriente Medio y al mundo». Planteamientos como el de King hacen que musulmanes y cristianos interpreten la declaración de Trump como «un nuevo paso para la judaización de la ciudad, que afectará de forma directa a la convivencia entre religiones porque no pone al mismo nivel a israelíes y palestinos», según el jeque Mohamed Abasi, que a sus 27 años es el imán más joven de la ciudad y uno de los responsables de dirigir las oraciones durante el mes sagrado del ramadán en la mezquita de Al Aqsa.«Desde la ocupación de 1967 no paran de tomar medidas para que Jerusalén sea cada vez más judía y menos árabe. Un error porque esta ciudad es única y los jerosolimitanos vamos a resistir hasta que Dios nos ayude a cambiar estos hechos, como bien nos indica el Corán», avanza este religioso, que goza de un gran carisma entre los fieles. El Papa Francisco se opuso a la decisión de Trump y advirtió sobre las consecuencias que puede porque «Jerusalén es una ciudad única, sagrada para los judíos, cristianos y musulmanes». Las palabras de la Santa Sede son las primeras que recuerda el padre Artemio Vítores cuando se le pregunta por la nueva situación que vive la ciudad a la que llegó hace 47 años. Este franciscano palentino ha vivido varias guerras e intifadas y se remonta a la guerra de 1948 cuando «palestinos e israelíes propusieron un alcalde franciscano para Jerusalén como solución para poner fin a los problemas entre ellos». El padre Artemio critica que «tanto musulmanes como judíos consideran esta ciudad como una especie de amante y solo la quieren para ellos. Durante siglos fue propiedad de los primeros y ahora los segundos quieren seguir sus pasos». No se mete en temas políticos, pero lamenta que en Jerusalén «no hay convivencia porque ninguna de sus escuelas, a diferencia de las nuestras, educa en la tolerancia. Si no hay un principio de igualdad, de reconocer que todos somos iguales ante Dios, es difícil la convivencia».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Netanyahu urge a los palestinos a «aceptar la realidad» de que Jerusalén es la capital de Israel
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha pedido a los palestinos que «acepten la realidad» de que Jerusalén es la capital de Israel como condición sine qua non para alcanzar la paz en la región. «Cuanto antes acepten la realidad de que que Jerusalén es la capital de Israel, antes habrá paz», ha declarado Netanyahu desde París, tras un encuentro con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, informa Ep. El primer minstro se encuentra en la capital francesa en una visita marcada por la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de aceptar el estatus de capital que Israel exige para la ciudad, disputada desde tiempos casi inmemoriales. «Erdogan no me va a dar lecciones de moralidad» «Le ofrezco al señor Abbas que se siente y negocie la paz: no hay nada más simple», ha declarado Netanyahu, quien ha aprovechado para replicar las palabras del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, quien esta mañana ha llamado a Israel «estado terrorista». «A mí no me va a dar lecciones de moralidad alguien que está bombardeando a la población kurda dentro de su propio país, que ayuda a irán y que contribuye al terrorismo de [el movimiento islamista palestino] Hamás en Gaza. Este no es el hombre que va a darme a mí lecciones de moralidad», ha aseverado Netanyahu. Macron también se ha referido al presidente turco, al que ha recalcado el mensaje de que hay que evitar las «repercusiones negativas» del giro dado por Estados Unidos al reconocer Jerusalén como capital de Israel, una decisión que no ha dejado de criticar, informa Efe. Pero, al tiempo, ha pedido a Netanyahu «gestos valientes hacia los palestinos» para «salir del impasse actual» y, en concreto, se ha referido a «la congelación de la colonización», según recoge Afp.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El Papa reitera su condena al traslado de la embajada norteamericana a Jerusalén
Tan solo cuatro días después de haber manifestado su oposición neta al traslado de la embajada de Estados Unidos de Tel Aviv a Jerusalén, el Papa Francisco ha pedido con fuerza el domingo que «los responsables de las naciones se esfuercen por conjurar una nueva espiral de violencia, en este momento de particular gravedad». En un comunicado muy tenso, el Santo Padre manifiesta su «dolor por los enfrentamientos que han causado víctimas en los últimos días», y dirige a todos «un llamamiento a la sabiduría y la prudencia». Recordando los esfuerzos de la Liga Árabe y la Organización para la cooperación islámica, el Papa «reitera su conocida postura respecto al carácter singular de la Ciudad Santa, considerando imprescindible el respeto del "status quo" según las decisiones de la Comunidad internacional y las repetidas peticiones de las Iglesias cristianas de Tierra Santa». Con vigorosa insistencia, Francisco reafirma «su convicción de que solo una solución negociada entre israelíes y palestinos pueda llevar a una paz estable y duradera y garantizar la pacífica convivencia de dos Estados dentro de las fronteras internacionalmente reconocidas». La nueva intervención del Papa es un fuerte rechazo a la decisión de Donald Trump de trasladar la embajada, así como a las maniobras para cambiar ilegalmente las fronteras y destruir, por la vía de los hechos, la solución «dos Estados». El pasado miércoles, Francisco había pedido «evitar añadir nuevos elementos de tensión a un panorama mundial convulso y marcado por tantos conflictos crueles».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Tres detenidos por un ataque incendiario a la sinagoga de Gotemburgo
La Policía sueca ha detenido este domingo a tres personas del grupo que la noche del sábado lanzó artefactos incendiarios a la sinagoga de Gotemburgo en el centro de esta segunda ciudad en importancia y tamaño de Suecia, solo después de la capital Estocolmo. En vísperas de la entrega del Premio Nobel de la Paz en Oslo y del Día Mundial de los Derechos Humanos, según testigos, una decena jóvenes enmascarados habrían lanzado objetos en llamas por sobre la verja del templo, aunque no habrían alcanzado el inmueble. Dentro de la principal sinagoga de este puerto escandinavo, el más importante de los países nórdicos, unas 20 personas participaban en una celebración. El primer ministro sueco, Stefan Löfven, y el alcalde de Gotemburgo han condenado el ataque, tal como han hecho otros dirigentes políticos del país. La detención de los tres sospechosos se ha producido bajo el cargo de intento de incendio con conocimiento de riesgo de muerte de personas. Posibles crímenes de odio La Policía se ha negado a dar más detalles sobre las motivaciones o la edad de los tres sospechosos del ataque incendiario, pero la portavoz policial Ulla Brehm ha señalado que no se descartan otros cargos como crímenes de odio. Según Brehm, no había habido amenazas concretas contra la sinagoga ni contra otras instituciones judías de Gotemburgo, sin embargo las medidas de seguridad se han aumentado. A partir del anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de reconocer Jerusalén como capital de Israel trasladando su embajada desde Tel Aviv hacia la ciudad sagrada, Estocolmo ha ordenado aumentar la seguridad en las sinagogas suecas. Desde el anuncio de Trump el pasado miércoles, ha habido protestas en varias ciudades del país nórdico, la mayoría pacífica, aunque en Estocolmo se quemó una bandera israelí y en Gotemburgo ?manifestación en la que participaron unas 200 personas? se corearon consignas antisemitas.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump confía en su rebaja fiscal y el plan de infraestructuras para salvar el mandato
«Es la economía, estúpido». La expresión de James Carville, el asesor de campaña que aupó a Bill Clinton a la Casa Blanca en 1992 con su apelación al bolsillo del ciudadano, adquiere máxima vigencia con Donald Trump en el Despacho Oval. Aunque las circunstancias sean muy diferentes, los apuros con que afronta cada día como si fuera el último, rodeado de investigaciones oficiales sobre su pasado y ruidosas batallas con los medios de comunicación, apuntan a la buena gestión del empleo y los salarios de los estadounidenses como su salvoconducto más factible. Con la prometida reducción de impuestos a un paso de la realidad, si sus aliados republicanos no fracasan en el último minuto, Trump prepara un segundo torpedo en la línea de flotación de los enemigos, que son legión fuera de la Casa Blanca: un plan de infraestructuras que, con una inversión de un billón de dólares, ponga al día las carreteras, los puentes y el ferrocarril de un país necesitado de unos servicios y transportes modernos.La apuesta por el segundo gran empujón a la economía estadounidense, de acuerdo con los cálculos de la Administración, va a coincidir con el cierre del primer año de mandato de Trump. El presidente «outsider» intenta enderezar una agenda bloqueada desde los primeros días por los reveses judiciales, los fracasos legislativos en el Congreso y las pesquisas del FBI. Las últimas semanas han proporcionado un balón de oxígeno al controvertido ocupante del Despacho Oval, con sus primeras victorias efectivas. La Corte Suprema permitió aplicar su tercera versión del veto a la entrada de inmigrantes de países musulmanes. Superadas las votaciones de los borradores de la reforma fiscal, los republicanos confían en que la víspera de Navidad traiga a Trump otro triunfo político en forma de ley presupuestaria, reforzado por los continuos récords bursátiles, un crecimiento del PIB superior al 3% y la tasa más baja de paro desde 2007, de un 4,1%. Sólo el avance de la investigación sobre la llamada trama rusa, cada vez más inquietante para el presidente, con cuatro de sus exasores inculpados, parece capaz de asaltar el encastillado sitio en que se ha convertido la Casa Blanca. Para impedirlo, los asesores y abogados de Trump han lanzado una campaña de descrédito del fiscal especial, el exdirector del FBI Robert Mueller, cuya decisión de despedir a su número dos por compartir mensajes anti-Trump ha abierto la brecha de las sospechas de parcialidad que pretendía cerrar. El decidido avance de Mueller para cercar al presidente va a ser directamente proporcional al intento de Trump de situar a su inquisidor contra las cuerdas. Como cada iniciativa que ofrece, el plan de infraestructuras de Trump promete batalla. A falta de conocer las decenas de páginas que contiene el programa, que la Casa Blanca remitirá al Congreso a la vuelta de Navidades, sus grandes cifras sólo ofrecen resistencias. La primera, los 200.000 millones de déficit que, según la previsión inicial, sumarían a las depauperadas arcas estadounidenses. Si los republicanos todavía topan con peros internos para aprobar una rebaja de impuestos que añadirá 1,3 billones a los más de 20 que alcanza la deuda pública nacional, imponer un déficit extra parece labor imposible. Cambio de fondo Tampoco el revolucionario modelo de inversión que plantea Trump, consistente en un menor peso para el Gobierno Federal y una mayor carga para los gobiernos locales y estatales, convence a la mayoría de sus aliados. En un año electoral, en el que cientos de representantes y senadores se las verán con sus votantes, muchos ven en la propuesta más riesgo que oportunidad. La Administración planteará a los gobiernos fórmulas que acarreen el menor gasto público posible, incorporando a compañías privadas y ayudando a las administraciones a gestionar mejor sus recursos. Aunque no se ha precisado con exactitud, el grueso de las inversiones de los estados y los municipios sería la mayor partida, de varios cientos de miles de millones de dólares. Algunos expertos cuestionan el radical cambio de fondo para un país acostumbrado a apoyar en las instituciones de Washington las grandes inversiones públicas. Otra de las innovaciones en el modelo que sugerirá el plan de Trump, dirigido a un cambio de gestión de hospitales, universidades y escuelas, aspira a rebañar 110.000 millones de inversión más. La propuesta parte de un cambio orientación de los 4.000 millones en subvenciones que concede en la actualidad el Gobierno Federal norteamericano, con las labores sociales sin ánimo de lucro como destino. Si sale adelante la iniciativa, las administraciones tendrían que reinvertir gran parte de esas ayudas en la construcción de infraestructuras. Según diversas fuentes, Trump tiene en mente recurrir a los demócratas como una baza alternativa al posible bloqueo de un sector de los republicanos. Además de las mayores querencias hacia la inversión pública de la actual minoría en el Congreso, en sintonía con sus convicciones keynesianas, las encuestas que maneja la Casa Blanca concluyen que más de la mitad de los votantes de Hillary Clinton respaldan el plan de infraestructuras. No en vano, la derrotada candidata demócrata desplegó una propuesta similar durante la pasada campaña electoral. Aunque el acercamiento a los demócratas también estará sembrado de minas, dado que Trump busca que una parte del ahorro para la obra pública proceda de su nuevo sistema sanitario, el llamado «Trumpcare». Mientras el presidente desmonta el modelo de su antecesor, el Obamacare, sus oponentes le recuerdan que hasta trece millones de estadounidenses se quedarán sin cobertura.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La UE se muestra contraria ante Netanyahu al traslado de la capital a Jerusalén
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, instó este lunes a los países de la Unión Europea (UE) a trasladar sus embajadas de Tel Aviv a Jerusalén, como ha anunciado Estados Unidos, reconociendo así a esa ciudad como capital del Estado de Israel. «Creo que todos o la mayor parte de los países europeos trasladarán sus embajadas a Jerusalén, reconocerán que es la capital de Israel y se implicarán de forma robusta con nosotros en seguridad, prosperidad y paz», indicó Netanyahu en una declaración a la prensa junto a la alta representante de la UE para la Política Exterior, Federica Mogherini. Netanyahu se reunió este lunes en Bruselas, durante un desayuno informal, con los 28 ministros de Exteriores, en la primera visita de un primer ministro israelí a las instituciones de la UE en Bruselas en 22 años. Los ministros recibirán en enero en un formato similar al presidente palestino, Mahmud Abás. El político israelí pidió además esperar a conocer la propuesta «en camino» de la Administración estadounidense para la paz en Oriente Próximo. Sin embargo, incluso los países europeos más próximos a Israel -como la República Checa- advirtieron este lunes que la decisión de Trump de trasladar la capital a Jerusalén era mala solución para los esfuerzos de paz en la región, informa Reuters. El Gobierno francés insistió en que el estatus de Jerusalén solo podía ser acordado por israelíes y palestinos. El titular de Exteriores checo, Lubomir Zaoraleksaid, aseguró sobre la decisión de EE.UU. que «temo que no nos ayude». El ministro de Exteriores francés, Jean-Yves Le Drian, y su homólogo británico, Alan Duncan, también expresaron el rechazo de sus países y la Unión Europea (UE) al reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel por parte de Estados Unidos. «No estamos de acuerdo con el anuncio de que Jerusalén es la capital. Debería haber habido una decisión final de Estado, en particular porque Jerusalén está dividida en este y oeste y Jerusalén Este básicamente no es parte de Israel», dijo Duncan a su llegada a la reunión de titulares de Exteriores de la UE. El ministro británico insistió en que los Veintiocho transmitirían este mensaje «muy claro» al primer ministro israelí. Por su parte, el ministro de Exteriores francés indicó que su país está en «desacuerdo con la decisión del Gobierno estadounidense de Donald Trump y que esta «es también la posición de la UE», informa Efe. Condena de la violencia La jefa de la diplomacia europea, por su parte, condenó ante el primer ministro israelí toda violencia contra los judíos, contra Israel y contra los ciudadanos de ese Estado. «Condeno en los términos más firmes posibles todos los ataques contra judíos en todas partes del mundo, incluido en Europa, y contra Israel y ciudadanos israelíes», indicó Mogherini. Mogherini se pronunció así en contra de los ataques a israelíes después de que Estados Unidos anunciara su decisión de considerar Jerusalén como la capital del Estado de Israel, lo que choca con el consenso internacional. La política italiana evitó este lunes hacer una condena explícita a esa decisión e insistió en que «la única solución realista al conflicto entre Israel y Palestina está basada en dos Estados, con Jerusalén como capital de ambos». «Ésta es nuestra posición consolidada y vamos a seguir respetando el consenso internacional sobre Jerusalén hasta que se resuelva el estatuto final de la Ciudad Santa mediante negociaciones directas entre las partes», agregó. Mogherini confió en que las partes «se impliquen en unas negociaciones significativas con el apoyo de la comunidad internacional». «Es por el interés de Israel encontrar una solución integral y sostenible al conflicto. Por ello, la UE incrementará su trabajo con los socios internacionales y regionales», indicó. En opinión de Mogherini, «lo peor que puede pasar ahora es una escalada de tensión y violencia, en la región y más allá». «Incrementar la tensión y la violencia sólo inflamará la región y será un regalo para los extremistas y los que no están interesados y están en contra de la paz y la seguridad y de vivir juntos», concluyó.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Un atentado terrorista sin víctimas mortales siembra el pánico en el corazón de Nueva York
Un atentado terrorista en la hora punta de la mañana ha intentado provocar una nueva tragedia en Nueva York. Akayed Ullah, de 27 años y con residencia en Brooklyn, hizo explotar un artefacto adherido a su cuerpo en un pasillo subterráneo que conecta las estaciones de Port Authority y Times Square. La explosion ocurrió pasadas las siete de la mañana, en el horario de máxima concentración de pasajeros, y en el mayor nudo de transportes de la ciudad. El artefacto, al parecer de fabricación casera, no logró la detonación deseada y solo causó cuatro heridos, entre ellos el propio terrorista sospechoso, que fue trasladado al hospital Bellevue y que está bajo custodia policial. Las grabaciones del sistema de seguridad del metro han grabado el momento de la explosión en una conexión subterránea entre las dos estaciones, pero en una zona más próxima a la de Port Authority. «Esto fue un intento de ataque terrorista», aseguró el alcalde de la ciudad, Bill de Blasio, en una rueda de prensa celebrada en las inmediaciones de la estación donde estalló la bomba. «Gracias a Dios, el autor no consiguió su objetivo». A su lado, el comisionado de la Policía de Nueva York, James O?Neill, detalló que las investigaciones preliminares indican que el sospechoso «llevaba una bomba improvisada de baja tecnología adherida a su cuerpo. La detonó intencionalmente» y admitió que las fuerzas de seguridad ya lo habían interrogado, sin dar detalles de la información dada por Ullah. The suspect, Akayed Ullah, was apprehended on the scene. He sustained injuries from the explosion and was transported to a hospital. Four other people suffered minor injuries.? NYPD NEWS (@NYPDnews) December 11, 2017El sospecho ha confesado a la Policía que elaboró el dispositivo explosivo en su lugar de trabajo, según una fuente policial neoyorquina y un funcionario municipal citados por la cadena CNN. El incidente provocó un caos gigantesco en el centro de Manhattan, donde se ubican las estaciones afectadas, ambas en la calle 42, que fueron desalojadas y acordonadas por la policía. Hasta once líneas de metro pasan por ellas, además de los miles de autobuses que cada día llegan desde New Jersey a la estación de Port Authority y de los miles de transeúntes que llegan en tren a la estación de Grand Centra -también en la calle 42- y que después se trasladan hasta estas estaciones para seguir su recorrido. Una bomba en el metro «es una de nuestras peores pesadillas», reconoció el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, pero «la realidad fue mejor de lo que nos temíamos». Hasta el momento, Daesh no ha reivindicado el atentado, pero hay sospechas que apuntan a que se trata de otro caso de radicalismo islámico. El excomisionado de la Policía de Nueva York Bill Bratton aseguró al programa «Morning Joe», de la MSNBC, que Ullah es de origen de Bangladesh, que llevaba siete años viviendo en EE.UU. y que se sospecha que lo hizo «en el nombre de Daesh». [La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders, ha informado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está al corriente de este incidente.]