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Noticias de donald trump

15-06-2018 | Fuente: abc.es
Macron y Conte guardan las formas pero constatan sus diferencias
Emmanuel Macron y Giuseppe Conte se han tragado las culebras verbales que se lanzaron con motivo del Aquarius para descubrir que, en verdad, sus respectivos gobiernos comparten los mismos objetivos en materia de inmigración y reforma de la zona euro, cubriendo con un tupido velo las políticas concretas que debieran confirmar la defensa de tales «objetivos comunes». El martes pasado, 12 de junio, saliendo al paso de la tragedia humana del Aquarius, que el gobierno español había aceptado recibir en Valencia, el presidente Macron denunciaba «la parte de cinismo e irresponsabilidad del gobierno italiano». Quince horas más tarde, el miércoles 13, Matteo Salvini, ministro del interior italiano, anunció que su gobierno esperaba «excusas y disculpas, en el plazo más breve», lanzando una pulla irónica, aludiendo a los 10.000 ilegales expulsados por Francia el año pasado. Ante el riesgo de una agravación súbita e inflamable de la crisis, Emmanuel Macron cogió el teléfono y sostuvo una o varias conversaciones con los más altos dirigentes políticos italianos, salvando su encuentro con Giuseppe Conte, en el Elíseo, que ambas partes presentaron la tarde del viernes como un «éxito» bilateral y europeo. Desde Washington, Donald Trump no había dudado en «meter baza», dando un espaldarazo a sus admiradores italianos, con esta breve declaración: «Ante la inmigración, está claro que la línea dura paga y triunfa». Entente perfecta Tras su encuentro con Macron, modesto, y diplomático equilibrista, Giuseppe Conte resumió su sesión de trabajo con el presidente francés en estos términos: «Con Emmanuel Macron tenemos una entente perfecta». Menos grandilocuente pero igualmente retórico, Emmanuel Macron añadió: «Francia e Italia deben trabajar mano a mano en cuestiones como la inmigración y la reforma de la zona euro. Existe entre ambos países una convergencia fuerte, con muchos puntos de vista comunes». ¿En qué consiste la «entente perfecta» y la «convergencia fuerte» entre Francia e Italia? Tras su encuentro de trabajo, Macron y Conte, se cuidaron muy mucho de precisar los puntos concretos de las políticas concretas que defienden ambos países. Más allá de las generalidades calculadamente ambiguas, pudiera parecer que Italia desea imponer a la Unión Europea (UE) una «reforma en profundidad» de varias políticas comunes relacionadas con la inmigración, la seguridad de las fronteras comunes y las políticas de seguridad interior? y Francia parece aceptar una reforma y «refundación» de fronteras todavía desconocidas. Giuseppe Conte insistió en que Italia desea una reforma «profunda» del Reglamento de Dublín de junio 2013, que regula los criterios y mecanismos de concesión de estatutos de refugiados y apátridas. Solo se trata del principio de una posible política de seguridad interior. Conte insistió en que Italia presentará sus proposiciones, en la línea defendida por su gobierno, próxima a Trump, alejada de Merkel. Conte insistió en la urgencia de crear «zonas tampón» y «campos especiales» para retener a los inmigrantes en la frontera sur del Mediterráneo, sin descartar el uso de medidas «coercitivas». Seguridad y cooperación Vidrioso, en ese terreno concreto, Emmanuel Macron, dejó caer el horizonte más optimista del proceso y crisis en curso: «En definitiva, debemos refundar en profundidad nuestras relaciones con los países de tránsito y nuestras relaciones dentro de la UE. Debemos reforzar la seguridad y la cooperación con los países de origen y los vecinos mediterráneos. Debemos refundar Frontex, la agencia europea que gestiona la cooperación y defensa de las fronteras exteriores de la Unión». Giuseppe Conte no deseó insistir en la evidencia: ante tales reformas, ante la crisis de la inmigración y los refugiados, ante dramas potenciales como el Aquarius, Italia cuenta con el apoyo muy firme de toda Europa del Este. Macron ha hecho referencia a uno o varios países del este europeos calificándolos, hace días, de «democracias iliberales». Ante el presidente del consejo italiano, el presidente francés prefirió insistir en la necesidad de dialogar y asociar a España y Alemania a los procesos de posible «refundación». Para terminar el balance de su encuentro de trabajo, Conte parecía satisfecho: «El mejor síntoma de nuestra entente perfecta es que yo esté aquí en París, en el Elíseo». Macron prefirió refugiarse en el terreno de los principios generales: «Debemos favorecer nuestras fronteras, debemos reforzar la seguridad a ambas orillas del Mediterráneo, debemos reforzar la cooperación humanitaria. Francia respetará siempre el derecho humanitario internacional».
15-06-2018 | Fuente: abc.es
China responderá con la misma medida a los aranceles de EE.UU.
China introducirá de manera inmediata medidas «de la misma escala» en respuesta a la decisión de EE.UU. de gravar con un arancel del 25% una serie de productos procedentes del país asiático, cuyo valor alcanza los 50.000 millones de dólares (43.000 millones de euros) al año, según indicó ayer el Ministerio de Comercio de China. «Introduciremos inmediatamente medidas impositivas de la misma escala y fuerza», declaró un portavoz del Ministerio de Comercio, subrayando que China «no quiere una guerra comercial» y acusando de «miopía» al Gobierno de EE.UU. En este sentido, el Ministerio chino ha defendido que en la actualidad iniciar una guerra comercial no va en el interés de la economía global. «Hacemos un llamamiento a todos los países para que emprendan acciones conjuntas para acabar con este comportamiento obsoleto», ha apuntado. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprobó hoy imponer aranceles del 25% a una serie de importaciones, que podrían llegar a alcanzar los 1.102 productos, procedentes de China con un valor anual de 50.000 millones de dólares (43.000 millones de euros), acusando al gigante asiático de haber «robado» tecnología y propiedad intelectual estadounidense. Este gravamen del 25% se aplicará desde el próximo 6 de julio a una lista de 818 productos valorada en 34.000 millones de dólares (29.300 millones de euros). El paquete de los otros 284 productos, que acumulan los 16.000 millones de dólares (13.700 millones de euros) restantes, queda bajo revisión. En las próximas semanas, la Oficina del Representante de Comercio decidirá si tienen que estar sujetas a los mismos aranceles del 25%. Anulación de acuerdos El Gobierno de China también advirtió hoy de que si se confirman estas medidas quedarán anulados los acuerdos alcanzados en esta materia tras dos meses de negociaciones. «China ya publicó un comunicado tras la reciente visita del secretario de Comercio, Wilbur Ross, en el que se dejó claro que si EE.UU. lanza medidas comerciales tales como la imposición de tarifas los acuerdos no entrarán en vigor», recordó el portavoz de Asuntos Exteriores chino, Geng Shuang, en rueda de prensa. «Nuestra posición sigue siendo la misma, si EE.UU. toma medidas unilaterales y proteccionistas que dañen los intereses chinos responderemos inmediatamente tomando las decisiones que sean necesarias para salvaguardar nuestros legítimos derechos e intereses», añadió el portavoz. Las tensiones comerciales fueron debatidas el jueves por el secretario estadounidense de Estado, Mike Pompeo, en sus conversaciones en Pekín con el presidente chino, Xi Jinping, y el ministro de Asuntos Exteriores, Wang Yi. Geng subrayó hoy que el contencioso «debe resolverse a través de consultas de forma constructiva, reduciendo las diferencias y expandiendo los puntos en común para beneficiar a ambas partes», informa Efe.
15-06-2018 | Fuente: abc.es
La juez envía a prisión al exjefe de campaña de Trump, Paul Manafort
Una juez federal ha ordenado este viernes el envío a prisión del antiguo jefe de la campaña electoral de Donald Trump, Paul Manafort, que está pendiente de juicio y acusado de obstruir la investigación de la llamada trama rusa. Manafort se había declarado este mismo viernes no culpable de los dos últimos cargos de los que se le acusa:conspiración para obstruir a la Justicia y de entorpecerla. Dos semanas después de que los fiscales que trabajan para el fiscal especial Robert Mueller presentara nuevas acusaciones contra él por supuestas presiones a testigos, la orden de la juez Amy Berman Jackson ha revocado la libertad bajo fianza de la que disfrutaba Manafort, que le ha permitido hasta ahora permanecer bajo arresto domiciliario, llevando un dispositivo electrónico de seguimiento. Tras comparecer en la sala de vistas y ordenarse su envío a prisión preventiva, tres agentes se lo han llevado a Manafort una zona para detenidos, mientras el exjefe de campaña ha dirigido un saludo a su mujer y allegados, según recoge la cadena de televisión CNN. Después, uno de los agentes ha entregado a la esposa su cartera, cinturón y corbata. Cuando Manafort fue presentado por primera vez para la lectura de cargos y se declaró no culpable, se le impuso una fianza de diez millones de dólares y se le puso bajo arresto domiciliario, retirándosele sus pasaportes. Entonces, intentó encontrar activos por sí mismo y a través de cuentas de familiares y propiedades inmobiliarias. En diciembre, se le aprobó ese plan. Robert Mueller ha acusado a Manafort en tribunales federales de Virginia y de Washington de una serie de cargos relacionados con blanqueo de capitales y por no haberse registrado como un agente extranjero, además de fraude bancario y de impuestos, cargos de los que se ha declarado inocente de esos cargos. La semana pasada, Mueller le imputó por los citados cargos de obstrucción a la justicia después de que un agente especial del FBI asegurara que había intentado llamar y enviar mensajes de texto y mensajes encriptados a dos personas del llamado «Grupo de Hapsburg», una empresa para la que trabajó para promocionar los intereses de Ucrania. El FBI tiene documentos y declaraciones de esas dos personas, así como sus listas de llamadas telefónicas y documentos recopilados en la revisión de la cuenta de iCloud de Manafort que muestran que el ex director de campaña de Trump intentó comunicarse con esos dos individuos cuando quedó en libertad bajo fianza, según el agente especial Domin, informa Ep. El alto cargo más relevante de la campaña Manafort es el alto cargo más relevante de la campaña de Trump que ha sido relevado, aunque los cargos no están relacionados con la campaña de las presidenciales. El anuncio sobre las nuevas imputaciones tuvo lugar horas después de que Trump afirmara que «aún es demasiado pronto» para plantearse conceder un perdón a cualquiera de sus asociados en caso de que sean condenados. «Ni he pensado en ello (..) Es aún demasiado pronto para pensar en ello», dijo. «No han sido condenados por nada. No hay nada que perdonar», agregó, tal y como ha informado la agencia británica de noticias Reuters. Trump ha negado en reiteradas ocasiones que exista una conspiración de su equipo de campaña con Rusia y ha denunciado que la investigación de Mueller es una «caza de brujas».
15-06-2018 | Fuente: abc.es
Trump anuncia aranceles valorados en 50.000 millones de dólares a bienes importados de China
El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha anunciado este viernes la imposición de aranceles del 25% a importaciones chinas por valor de 50.000 millones de dólares que contienen «tecnologías industrialmente significativas», en una nueva escalada en las tensiones comerciales con Pekín. «A la luz del robo de propiedad intelectual y tecnológica y otras prácticas comerciales injustas, EE.UU. implementará un arancel del 25% sobre 50.000 millones de dólares de productos de China que contienen tecnologías industrialmente significativas», señaló la Casa Blanca en un comunicado. «Estos aranceles», agregó la nota, «son esenciales para prevenir mayor transferencias injustas de tecnología y propiedad intelectual estadounidense a China, y protegerán empleos en Estados Unidos».
14-06-2018 | Fuente: abc.es
California votará en noviembre si se divide en tres estados
La propuesta de dividir el estado de California en tres ha obtenido este martes los necesarios apoyos para que sea votada en las próximas elecciones legislativas del 6 de noviembre, aunque deberá ser aprobada primero, por el Congreso estatal y después ser ratificada por el Congreso federal en Washington. La campaña, denominada «Cal 3», ha sido promovida por el empresario multimillonario de Silicon Valley, Tim Draper, y ha obtenido el apoyo de 420.000 firmas válidas, superando así las 365.000 firmas necesarias para ser presentadas en los próximos comicios. Draper comenzó su iniciativa con la idea de dividir en seis el Estado, pero al final, se quedó en tres. El empresario defiende que la división en California del Norte, California del Sur y California, permitiría a las comunidades regionales tener mejores decisiones para sus ciudadanos en cuanto al sistema escolar, el pago de menos impuestos y la mejoras en infraestructuras, entre otros ámbitos. La portavoz del grupo, Peggy Grande ha dicho que «el gobierno de California está fallando a sus ciudadanos de formas cruciales»; y añadió: «La realidad es que en buena parte del Estado, es difícil para sus ciudadanos tener éxito. Los californianos merecen un futuro mejor», según informa EFE. California del Norte se quedaría con 40 condados, entre los que se encuentran San Francisco y Sacramento; California del Sur estaría compuesta por siete condados con San Diego y la «nueva» California estaría formada por los condados costeros y Los Ángeles. Los críticos con la propuesta argumentan que la separación costaría millones de dólares en impuestos y aumentaría la burocracia. En los últimos meses California ha visto iniciativas muy parecidas como el acto de un grupo de activistas conservadores que hicieron una declaración simbólica de independencia al fundar «Nueva Califronia» o la iniciativa «Calexit» que lleva haciendo campaña desde hace años para que California se convierta en un país independiente de los Estados Unidos. Entre los principales responsables de la propuesta de «Nueva California» figura el presentador radiofónico Paul Preston, conservador y partidario del presidente, Donald Trump.
14-06-2018 | Fuente: abc.es
Las frases de Trump para disculpar a su nuevo «amigo» Kim Jong-un
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha pasado en menos de un año de llamar «hombre misil» al líder norcoreano Kim Jong-un a defenderlo como un líder que quiere a su pueblo. «Corea del Norte tiene playas estupendas.. Podrías tener los mejores hoteles del mundo allí», es otra de las frases para el recuerdo que ha dejado el presidente de EE.UU. para normalizar las relaciones del totalitario régimen de Pyongyang con el resto del mundo. ?«Tiene una gran personalidad. Es un tipo divertido. Es muy inteligente. Es un gran negociador. Ama a su gente, no es que me sorprenda». ?«Vamos a detener los juegos de guerra (con Corea del Sur), lo que nos ahorrará una enorme cantidad de dinero. Es muy provocativo». ?«Creo sinceramente que él hará estas cosas». ?«Puedo estar equivocado, quiero decir que puedo presentarme ante ti en seis meses y decir: 'Oye, estaba equivocado'. No sé si alguna vez lo admitiré, pero encontraré una especie de excusa». ?Trump les preguntó a los fotógrafos si tenían una buena imagen de él y Kim que les hiciera ver «guapos y delgados». ?Sobre Kim Jong-un: «Bueno, es muy talentoso. Cualquiera que se haga cargo de una situación como lo hizo a los 26 años de edad y es capaz de reconducirla y reconducirla". ?Sobre Corea del Norte: «Es duro. Es difícil en muchos lugares, por cierto, no solo allí. Pero es duro». ?Sobre si hubo una grabación de la reunión entre Trump y Kim: «Tengo uno de los mejores recuerdos de todos los tiempos». ?Anteriormente Trump dijo que que Kim Jong-un había sido realmente muy abierto y muy honorable. ?«Kim quiere hacer algo grande por su pueblo y también por su familia y por él mismo».
14-06-2018 | Fuente: abc.es
Kim Jong-un «vende» su éxito ante Trump y soslaya la desnuclearización
Pasada la cumbre del martes en Singapur entre Donald Trump y Kim Jong-un, llega la hora de analizar qué va a ocurrir a partir de ahora entre Estados Unidos y Corea del Norte y, lo más importante, quién salió ganando y quién perdiendo de tan histórica cita. Como se habían depositado en ella muchas esperanzas, quizás demasiadas, en Occidente ha cundido la decepción por la falta de medidas concretas sobre la desnuclearización del régimen comunsita de Pyongyang. Pero no hay que olvidar que, hace solo un año, Trump llamaba a Kim Jong-un «hombre cohete» y este le respondía que era un «viejo chocho» mientras se amenazaban con reducirse a polvo nuclear. Con la tensión disparada durante el último año, y un conflicto que dura ya desde hace siete décadas, estaba claro que su enemistad histórica no iba a desaparecer de la noche a la mañana. Por ese motivo, lo más importante de la cumbre de Singapur ha sido su celebración y que, por primera vez, los mandatarios de EE.UU. y Corea del Norte se hayan sentado frente a frente. Partiendo del acuerdo de mínimos suscrito por Trump y Kim Jong-un, empieza una nueva era entre ambos países que tampoco será fácil. Para empezar, cada gobierno está «vendiendo» a su pueblo lo que más le conviene de la declaración conjunta. En Corea del Norte, donde los medios están controlados por la propaganda y la censura, la agencia estatal KCNA hizo ayer especial hincapié en que Trump prometió «garantías de seguridad» a Kim Jong-un y anunció que en el futuro levantaría las sanciones y suspendería las maniobras militares conjuntas con el Sur. Soslayando el compromiso de Pyongyang de renunciar a sus armas atómicas, los medios oficiales destacan el inicio de unas «nuevas relaciones» con EE.UU., que hasta ahora había sido su archienemigo histórico. Ni plazo ni inventario Con los ojos como platos, las agencias internacionales de noticias difundían ayer desde Pyongyang fotografías de los norcoreanos de a pie leyendo en los paneles del metro el periódico altavoz del régimen, «Rodong Sinmun», que publicaba numerosas imágenes de la cumbre entre Trump y Kim Jong-un y lo llamaba «el encuentro del siglo». Para los norcoreanos, adoctrinados desde la cuna a la tumba en el odio a los «imperialistas americanos», ha debido de ser un auténtico «shock» ver a su venerado líder con el demonio con que identifican al inquilino de la Casa Blanca. Bien distinta es la situación en EE.UU., donde numerosos medios han criticado a Trump por no arrancarle al joven dictador norcoreano un plazo para su desnuclearización ni un inventario de su arsenal nuclear. Haciendo oídos sordos, el presidente estadounidense insistió ayer en su tono triunfal en sus comentarios en Twitter, asegurando que «ya no hay más amenaza nuclear de Corea del Norte» y acusando una vez más a las cadenas CNN y NBC de difundir «noticias falsas» por restarle importancia a la cumbre. Aunque Trump está «vendiendo» como un éxito personal que Kim Jong-un se comprometiera «de forma inquebrantable a la completa desnuclearización de la península coreana», este todavía no ha dado plazos ni detalles. Para despejar la incertidumbre, el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, señaló ayer que espera un «gran desarme» de Pyongyang en 2020. Así lo anunció tras su llegada a Corea del Sur para informar al presidente Moon Jae-in sobre la cumbre. «El acuerdo es demasiado vago sobre la desnuclearización, ya que para Corea del Norte probablemente implica la retirada de las tropas estadounidenses del Sur, pero Washington no lo hará hasta que Pyongyang haya renunciado a sus armas atómicas», analiza para ABC Parag Khanna, exasesor de Obama y actual consejero del Gobierno de Singapur. Junto a la firma de un tratado de paz que ponga fin oficialmente a la guerra de Corea, que acabó en 1953 solo con un armisticio, esa va a ser la clave de la nueva etapa que se abre entre Trump y Kim Jong-un.
13-06-2018 | Fuente: abc.es
Perder el norte
Por un lado, el G-7 integrado por las democracias más avanzadas del mundo en un esfuerzo multilateral para evitar precisamente guerras comerciales como la que está forzando el populismo instalado en la Casa Blanca. Con una cumbre en Canadá que arrancó con la vergonzosa insistencia por parte del presidente americano de olvidar las «travesuras» de Putin en Ucrania readmitiendo a Rusia. Y ha terminado en tono -e imagen- de pataleta, incluido un boicot al comunicado final, insultos y amenazas contra los seis aliados más fieles de Estados Unidos. Por otro lado, la cumbre de Singapur con Kim Jong-un y todo su grotesco historial de crímenes contra la humanidad: exterminio, asesinato, esclavitud, tortura, prisión, violaciones, abortos forzados, persecuciones, desapariciones y el uso del hambre como herramienta de opresión. Y el presidente Trump, a cambio de poco más que photocall, legitimando todo eso al hablar de «tremenda confianza» y decir que la gente de Corea del Norte está fervorosamente encantada bajo los designios de uno de los dictadores más brutales del mundo. A cambio de promesas vacías, Donald Trump ha estrechado hasta el límite su fetichismo negociador para firmar un papel que en el mejor de los casos se puede considerar como aspiracional. No se define el supuesto objetivo de desnuclearización, no hay calendarios, no hay detalles de verificación. A cambio de nada, Trump sí que ha ofrecido a Kim Jong-un algo tangible como suspender los ejercicios conjuntos que realiza el Pentágono con las fuerzas de Corea del Sur, añadiendo la expectativa de una retirada militar de Estados Unidos sin mencionar tan si quiera una reducción de la amenaza convencional que representa Corea del Norte. En estas negociaciones había sitio para un solo ganador? y no es Donald Trump.
13-06-2018 | Fuente: abc.es
Los desertores norcoreanos en EE.UU.: «¿Para qué una cumbre si no se habla de derechos humanos?»
Grace Jo pertenece, a su pesar, a un club muy exclusivo. Hay cerca de 5.000 norcoreanos entre los 325 millones de estadounidenses, una comunidad mínima, si se compara con casi cualquier país del mundo. Ella es una de las 214 personas que tienen estatus de refugiado en EE.UU. Y una de las pocas que puede hablar sin tapujos y sin esconderse en el anonimato: no le queda familia en Corea del Norte, así que nadie sufrirá represalias por lo que diga. Jo tiene 26 años y vive en Maryland, después de haber escapado en 2008 junto a parte de su familia de las torturas, la persecución y el «gulag» de Corea del Norte. Habla por teléfono con ABC casi a la vez que Donald Trump y Kim Jong-un aparecen ante las cámaras y se dan un apretón de manos. Es un momento histórico para su país de origen y para el que le ha acogido, pero Jo lo vive con un optimismo «a medias». «Es bueno que Kim se abra a hablar con el presidente de EE.UU. Lo malo es que sabemos que el Gobierno de Corea del Norte nunca abandonará las armas nucleares. Solo tratan de ganar tiempo y dinero. Necesitan que se suavicen las sanciones internacionales», asegura. Jo considera que en antes Trump estaba haciendo un buen trabajo con su posición de fuerza frente a Pyongyang. Ahora no le gusta escucharle decir que Kim «hará algo grande para su pueblo», en un país descosido por la pobreza y la represión, en el que han muerto millones de personas por las hambrunas en las últimas décadas. Para todo aquel que sufre al régimen norcoreano, la cumbre no servirá de mucho porque se ha dejado fuera los derechos humanos, asegura. «La desnuclearización es muy importante, claro. Pero también lo son los derechos humanos», exige. «¿Para qué se celebra una cumbre si no se habla de derechos humanos?» Para Jo, la comunidad norcoreana comparte la idea de que Pyongyang no renunciará a las armas nucleares, porque es la único que les da una posición de fuerza en cualquier negociación. Conoce bien esa postura como vicepresidenta de la organización Norcoreanos en EE.UU. «Todos pensamos de forma similar al respecto» asegura. Lo mismo dice de la estrategia de Corea del Norte de limpiar la imagen de Kim, que ha pasado de ser un excéntrico y peligroso dictador a un avezado diplomático. Parte de ello, según Jo, se debe también al nuevo Gobierno de Corea del Sur, liderado por Moon Jae-in, cuyos encuentros con Kim en la frontera de ambos países contribuyeron al cambio en la percepción del dictador. «Es una operación propagandística», asegura. «Quizá Kim tenga sus propios planes y su mentalidad haya cambiado, pero el régimen y la elite de Corea del Norte nunca permitirá un cambio político de forma pacífica». En esa línea, Trump ha beneficiado a Kim con la cumbre, que ha dado un baño de respetabilidad al líder comunista. La línea que EE.UU. debería seguir, según Jo, es «mantener el máximo nivel de sanciones. Sin dinero, el régimen pierde su poder. Con o sin sanciones, la gente norcoreana sufre igual. Pero el cambio político nunca se producirá si el régimen sigue teniendo recursos».
13-06-2018 | Fuente: abc.es
Trump contraataca a Robert de Niro: «Tiene un coeficiente intelectual muy bajo»
El presidente de EE.UU., Donald Trump, dijo hoy que Robert de Niro tiene un coeficiente intelectual «muy bajo» después de que el actor neoyorquino dijese que el mandatario tuvo un «comportamiento estúpido» en la Cumbre del G7. «Robert de Niro, un individuo con un coeficiente intelectual muy bajo, ha recibido demasiados golpes en la cabeza de boxeadores de verdad en las películas. Lo vi anoche y creo de verdad que puede que esté 'atontado'», dijo Trump en Twitter. Aparentemente, el presidente se refirió así a la película «Raging Bull» (1980), en la que De Niro interpretó al boxeador Jake LaMotta en un papel con el que ganó el Óscar al mejor. «Imagino que no se da cuenta de que la economía es la mejor que ha existido, con el empleo en su punto álgido y con muchas empresas regresando a nuestro país. ¡Despierta!», escribió el mandatario durante su viaje de regreso a EE.UU. desde Singapur. Trump respondió así a las palabras de De Niro que este lunes se disculpó con el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, por el «comportamiento estúpido» del presidente de su país durante la reciente Cumbre del G7. «Una nota de disculpas por el estúpido comportamiento de mi presidente. Es una desgracia y pido disculpas a Justin Trudeau y a los otros líderes del G7», declaró el artista, que estuvo en Toronto para inaugurar su nuevo restaurante. En la víspera, sobre el escenario del Radio City Music Hall de Nueva York durante la entrega de los premios Tony, De Niro ya se había referido al presidente con las palabras: «¡A la mierda Trump!».