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Noticias de donald trump

01-01-1970 | Fuente: abc.es
Corea del Norte y EE.UU: una guerra improbable
Contraviniendo la tradicional mesura y diplomacia con la que los presidentes de EE.UU han hecho frente al delicadísimo problema de Corea del Norte, Donald Trump se ha enzarzado en un duelo verbal con el régimen norcoreano que ha mantiene en alerta a toda la comunidad internacional. Su advertencia de que desencadenará «un mar de furia y fuego jamás visto» ha exaltado al líder norcoreano, ya de por sí bastante volátil. ¿Por qué una escalada de tensión ahora? El pasado 4 de julio, día de la Independencia americana, Kim Jong Un anunció un «regalo para los bastardos estadounidenses» . El ejército norcoreano probó con éxito un misil intercontinental capaz de alcanzar territorio americano. Aunque en Washington aún no están del todo seguros de que los norcoreanos tengan la capacidad tecnológica para acoplarle una cabeza nuclear al proyectil, saben que es cuestión de tiempo y su nerviosismo ha ido en aumento. Desde entonces se han sucedido las provocaciones y las advertencias de un bando a otro. La semana pasada, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobaba por unanimidad (es decir, con el apoyo de China, que hasta ahora prefería abstenerse de castigar a Pyongyang) unas durísimas sanciones a las exportaciones norcoreanas que van a lastrar de un modo significativo la economía del país comunista. Al día siguiente, el gobierno norcoreano confirmó su negativa a doblegarse y aseguró que que «bajo ninguna circunstancia pondremos nuestras armas atómicas y misiles balísticos sobre la mesa de negociaciones». Como broche final, Kim Jong Un hizo pública su intención de lanzar un ataque contra la isla de Guam, donde EE.UU mantiene un contingente de más de 3000 soldados. El líder norcoreano no se limitó solamente a anunciar pretensiones, sino que presentó un exhaustivo plan militar en el que se detallaban todos los pormenores del hipotético ataque. ¿Es real la posibilidad de una guerra? Aunque el equilibrio de tensión ha alcanzado un punto no visto nunca antes, muchos expertos dudan de que efectivamente vaya a desencadenarse un conflicto militar que no beneficiaría a ninguna de las partes. Para Corea del Norte una guerra contra EE.UU equivaldría a firmar su desaparición como país; para EE.UU supondría un gravísimo deterioro con sus aliados en Asia, fundamentalmente Japón y Corea del Sur, que serían quienes pagarían muy caro en vidas humanas el inicio de una contienda. Todo parece indicar que lo que se ha visto estos días no son más que bravatas que quedarán en nada. Max Fisher, analista del New York Times, Andrei Lankov, profesor en la Universidad de Kookmin, en Seul, y director de NK News, declaró al diario británica «The Guardian» que «hay una probabilidad muy pequeña de que haya un conflicto», pero que los norcoreanos no están interesados en la diplomacia «por el momento»: «Quieren conseguir una bomba que sea capaz de borrar a Chicago del mapa, entonces sí estarán interesados en buscar una solución diplomática». De momento, como ha dicho Rex Tillerson, secretario de Estado de EE.UU, «los americanos pueden dormir tranquilos».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump agradece a Putin la expulsión de sus diplomáticos: «Nos ahorraremos mucho dinero»
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dado las gracias a su homólogo de Rusia, Vladimir Putin, por expulsar a más de 700 trabajadores de la Embajada en Moscú: «Nos ahorraremos mucho dinero». El Kremlin ordenó la salida de dos terceras partes del cuerpo diplomático norteamericano después de que el Congreso de Estados Unidos adoptase nuevas sanciones contra Rusia en julio. Para Trump, lejos de suponer un problema, supone incluso un alivio. «Quiero darle las gracias porque estábamos intentando reducir los gastos» ha dicho Trump, en el marco de un encuentro con miembros de su equipo en Bedminster (Nueva Jersey). «No hay razón real para que vuelvan (..). Nos ahorraremos mucho dinero», ha añadido el presidente estadounidense. La relación entre Washington y Moscú se ha enfriado de nuevo tras el breve acercamiento entre Trump y Putin, que hace meses abogaban por para pasar página a las polémicas de los últimos años. Los lazos entre las dos partes también se han visto empañados por las sospechas sobre la injerencia rusa en las últimas elecciones norteamericanas. Las investigaciones abiertas en relación a esta supuesta intervención y a las relaciones entre el equipo de Trump y el Gobierno ruso llevaron en julio al FBI a registrar la casa de Paul Manafort, antiguo jefe de campaña del ahora presidente. Trump ha reconocido que se «sorprendió» al saber de este pesquisas, si bien ha dicho de Manafort que es un hombre «muy decente». Por otra parte, ha desmentido que tenga previsto cesar al investigador especial designado para analizar la posible colaboración entre la campaña de Trump y las autoridades rusas, a pesar de que en varias ocasiones el mandatario ha evidenciado su malestar por la forma en que se están desarrollando las pesquisas.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump declarará una «emergencia nacional» por la adicción a la heroína en Estados Unidos
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha adelantado que tiene previsto declarar una «emergencia nacional» por la adicción a la heroína en el país, donde 91 estadounidenses mueren al día por ese problema. «La crisis de los opiáceos es una emergencia. Y estoy diciendo oficialmente ahora que es una emergencia, una emergencia nacional», ha afirmado Trump en declaraciones a los periodistas desde su club de golf de Bedminster (Nueva Jersey), donde pasa sus vacaciones. «Esto es una emergencia nacional y estamos redactando documentos para certificarlo», ha insistido el presidente, al hacer hincapié en que se trata de un «problema grave». «Nunca ha habido algo como lo que ha sucedido en este país durante los últimos cuatro o cinco años», ha agregado el mandatario republicano. Trump ha hecho estos comentarios tras abordar el pasado martes con su equipo la crisis generada por la adicción a analgésicos opiáceos con receta como OxyContin o Vicodin, que lleva a muchos estadounidenses a engancharse después a la heroína, más barata en el mercado negro. «La heroína se ha convertido en el sustituto de los analgésicos opiáceos. Unas 4 o 5 pastillas de analgésicos en el mercado negro pueden costarte 40 dólares y eso te sirve para un día. Sin embargo, el coste de una bolsa de heroína oscila entre los 10 y 20 dólares, así que es una cuestión de costes», explicó Matthew Barden, agente de la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA), a la agencia EFE hace ya dos años. De hecho, el 45 % de las personas que utilizan heroína eran anteriormente adictos a los analgésicos derivados del opio, según estadísticas del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). Cada día, 91 estadounidenses mueren por sobredosis de opiáceos, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), un problema que se ha disparado desde comienzos de siglo y que está relacionado con el aumento en la venta con receta de analgésicos, que se ha cuadruplicado desde 1999. Trump prometió durante la campaña electoral del pasado año «luchar la batalla» contra la heroína, que en 2016 mató a casi 60.000 estadounidenses, según los datos preliminares del Gobierno estadounidense.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El Gobierno canadiense ha informado de que al menos uno de sus diplomáticos destinados en La Habana ha sufrido dolencias físicas similares a las que han afectado a representantes estadounidenses en la capital cubana y que han sido atribuidas a un ataque sónico deliberado contra su personal. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Canadá ha emitido un comunicado en el que asegura que ha recibido informaciones de los «síntomas inusuales» que han afectado al personal diplomático de Estados Unidos y Canadá y está trabajando para esclarecer «la causa». Según las fuentes gubernamentales canadienses, la familia del funcionario, cuya identidad o cargo no han sido revelados, también resultó afectada por síntomas como pérdida de capacidad auditiva y jaquecas. Los síntomas físicos fueron lo suficientemente graves como para obligar a la hospitalización del diplomático canadiense. El Gobierno de Estados Unidos no ha querido confirmar la naturaleza y el origen de los síntomas físicos sufridos por varios de sus diplomáticos en Cuba, pero según informes de prensa fueron víctimas de un «ataque acústico» con «dispositivos de sonido», que les hizo perder capacidad auditiva. Ottawa ha declarado que está trabajando con Estados Unidos y Cuba para averiguar el origen de las dolencias. El Departamento de Estado de Estados Unidos ha informado de que todavía no sabe con seguridad quién fue el responsable ni puede culpar por ahora a «ningún país» de estos incidentes, pese a que a raíz de ellos expulsó a dos diplomáticos cubanos porque el Ejecutivo de La Habana es responsable de su seguridad. «El Gobierno cubano tiene la responsabilidad y la obligación de proteger a nuestros diplomáticos según lo que establece la Convención de Ginebra», dijo Heather Nauert, portavoz del Departamento de Estado . Por su parte, las autoridades cubanas han expresado su inocencia y han anunciado que han lanzado una investigación «urgente» para esclarecer la situación. Posibles terceros Una de las especulaciones apunta a que podría tener que ver con un tercer país que quisiera responder a otras medidas de EE.UU. o que t uviera la intención de aumentar la tensión entre Washington y La Habana. Los enviados diplomáticos de EE.UU. en Cuba siempre han sufrido el acoso de las autoridades de la dictadura castrista. Eran vigilados constantemente y la entrada forzada en sus residencias y vehículos eran el pan de cada día. Esa situación cambió tras el restablecimiento de relaciones diplomáticas impulsado por Barack Obama y Raúl Castro en 2015. Tampoco se tenía constancia de ataques sonoros de esta naturaleza. El momento de los ataques coincide en el tiempo con la llegada al poder de Donald Trump, que revirtió algunas políticas de Obama sobre normalización de relaciones, pero que dejó abierta la embajada en La Habana.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump dice que Estados Unidos está «listo» para un ataque militar a Corea del Norte
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dicho este viernes que las opciones militares su país están «listas para el combate» con Corea del Norte, y ha confiado en que el líder norcoreano, Kim Jong-un, ceda en sus amenazas para que no sea necesario utilizarlas. «Las soluciones militares están completamente preparadas, listas para el combate, por si Corea del Norte actúa de forma imprudente. Espero que Kim Jong-un encuentre otro camino», ha escrito Trump en su cuenta de Twitter. El tuit supone un paso más en la escalada verbal entre Trump y Kim, que esta semana han intercambiado graves amenazas. Este jueves, Trump dijo que si el líder norcoreano ordena un ataque contra la isla estadounidense de Guam, en el Pacífico Occidental, se topará con una respuesta «que nadie ha visto antes en Corea del Norte». El régimen de Pyongyang aseguró ese día que prepara un plan para disparar a mediados de agosto dos misiles de medio alcance cerca de las aguas territoriales del Guam, sede de una estratégica base naval estadounidense. «Ya veremos lo que hace con Guam. Si hace algo en Guam, (desencadenará) un evento que nadie ha visto nunca antes en Corea del Norte. Él verá (..). No va a poder ir por ahí amenazando Guam, EE.UU., Japón o Corea del Sur», aseveró Trump el jueves. El mandatario aseguró entonces que Estados Unidos está preparado para varias eventualidades militares y aseguró que su duro lenguaje no es un «desafío», sino una «declaración de hechos». Debido al aumento de la tensión con Corea del Norte, que según la inteligencia estadounidense podría poseer ya una ojiva nuclear para montar en un misil intercontinental, Trump anunció un aumento en el gasto de sistemas antimisiles. «Vamos a incrementar el presupuestos en muchos miles de millones debido a Corea del Norte y otras razones», reveló el mandatario, quien prometió un anuncio sobre inversión en sistemas antimisiles la próxima semana.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Bruselas convoca para el lunes una reunión extraordinaria de embajadores para hablar de Corea
La alta representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Federica Mogherini, ha convocado para el próximo lunes a los embajadores de los Veintiocho a una reunión extraordinarias para abordar la situación en Corea del Norte y los «próximos pasos» a adoptar. Mogherini ha decidido convocar un encuentro «extraordinario» del Comité Político y de Seguridad de la UE, en el que están representados los embajadores de los Estados Miembros, para el próximo 14 de agosto, indicó en un comunicado el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE). Asimismo añade que la política italiana ha tomado esta decisión a raíz de las reuniones que mantuvo en los márgenes del Foro Regional de la ASEAN en Manila con el secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, y los ministros de Exteriores de Corea del Sur, Kang Kyung-wa, de Rusia, Serguéi Lavrov, de China, Wang Yi, y de Australia, Julie Bishop, entre otros. El anuncio de Mogherini ha llegado después de que el presidente de EEUU, Donald Trump, haya advertido a Pyongyang de que sus fuerzas armadas están «listas para el combate» con Corea del Norte, un comentario que no señala ningún cambio en la postura militar estadounidense, pero que mantiene elevada la tensión con el líder norcoreano, Kim Jong-un. 
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Maduro quiere dialogar con los países americanos que le aíslan
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, instó ayer a los países iberoamericanos que le han aislado a celebrar una cumbre para intentar sortear así el cinturón sanitario al que le someten por el giro autoritario de su régimen. Maduro pidió que se convoque de urgencia un cónclave «a puerta cerrada» de jefes de Estado y de gobierno de América Latina y el Caribe «para atender la denuncia de Venezuela ante el intervencionismo grosero y restituir las relaciones de dialogo», afirmó ante la Asamblea Constituyente. Unos términos que tampoco parecen muy convincentes para celebración de esa cumbre. Maduro también quiere dialogar con el presidente norteamericano, Donald Trump, para entablar unas relaciones de «respeto». Y conminó así a su ministro de Exteriores, Jorge Arreaza: «Inicie gestiones, canciller, para que yo tenga una conversación personal con Donald Trump, para tener una conversación telefónica con Donald Trump». El presidente venezolano se mostró afectado por el golpe de las sanciones de Estados Unidos contra 32 altos cargos de su gobierno. Y admitió que su Gobierno está «amenazado» de bloqueo militar y financiero tras el acuerdo de repudio alcanzado por las principales democracias de Iberoamérica en la reunión de Lima, en la que acordaron no reconocer los actos de la Constituyente, con todas las consecuencias económicas que ello pudiera comportar. El relator especial de la ONU sobre derechos humanos, Idriss Jazairy, no obstante, instó ayer a no imponer sanciones económicas directas porque éstas solo empeorarían el sufrimiento de los venezolanos. Maduro incluso aseguró que dialogara con la oposición «por las buenas o por las malas». Pero la realidad es que día a día el régimen sigue estrechando el cerco a la disidencia y acentuando la represión. En este sentido, el líder chavista dio la orden a su Asamblea Constituyente de redactar una «ley anti odio» para castigar hasta con 25 años de prisión a quienes presuntamente impulsen la intolerancia «en la calle». Un enunciado que, de primeras, suena muy bien, pero que se teme que sea un nuevo instrumento para aplastar las protestas en su contra con penas desmedidas de cárcel. Nuevas protestas Maduro precisó: «Aquel que salga a las calles a expresar intolerancia y odio será capturado y será juzgado y castigado con severas penas de 15, 20 y 25 años de cárcel. Así lo propongo aquí en esta ley». Una orden que se dirige así directamente contra la oposición que celebra desde hace más de cuatro meses protestas antigubernamentales reclamando elecciones presidenciales anticipadas, la liberación de 620 presos políticos y el respeto a la Asamblea Nacional que vive bajo la amenaza de ser disuelta. Para hoy la oposición ha vuelto a convocar una manifestación masiva.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump enviará a su yerno a Oriente Medio para restablecer las negociaciones entre israelíes y palestinos
El presidente Donald Trump ha anunciado que enviará pronto un equipo de mediación liderado por su yerno Jared Kushner y el negociador Jason Greenblatt a Oriente Medio para discutir «un plan que conduzca a conversaciones de paz entre israelíes y palestinos» , ha confirmado una fuente oficial de la Casa Blanca. La viceconsejera de seguridad Dina Powell también formará parte de esta gira, la cual incluirá conversaciones con líderes de Arabia Saudi, los Emiratos Árabes Undios, Qatar, Jordania, Egipto, Israel y la Autoridad Palestina, según una nota de la Casa Blanca recogida por NBC News. La fuente citada por Reuters ha puesto en valor el relevante rol que jugarán las conversaciones a nivel regional y ha añadido que «el presidente estadounidense se reafirma en su convencimiento de que la paz entre israelíes y palestinos sólo será posible en conversaciones directas y Estados Unidos continuará trabajando estrechamente con ambas partes para lograr ese objetivo». Para Trump, la resolución de la reciente crisis en torno a la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén supone una «oportunidad» para seguir adelante con unas discusiones que, al menos de momento, no han llegado a buen término. El Gobierno de Israel y la Autoridad Palestina rompieron su último diálogo a mediados de 2014 y, desde entonces, no han dado muestras de querer volver a sentarse a la misma mesa. La delegación norteamericana que viajará próximamente a Oriente Próximo también discutirá con los actores regionales la lucha contra el extremismo, el deterioro de la situación en la Franja de Gaza y la posible adopción de medidas económicas que permitan «garantizar la seguridad, la estabilidad y la prosperidad» de toda la zona.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Ultimátum de Trump a Kim Jong-un: «La respuesta ya está lista»
La creciente escalada de amenazas entre Donald Trump y el dictador norcoreano Kim Jong-un se ha convertido en una carrera por pronunciar la última palabra. Tras el provocador anuncio de Pyongyang de que disparará este mismo mes un misil a la isla de Guam, estratégico territorio estadounidense con dos bases militares, el presidente norteamericano lanzó a primera hora de este viernes desde su cuenta de Twitter: «Las soluciones militares están completas y listas, por si Corea del Norte actúa de forma insensata. Espero que Kim Jong-un encuentre otra solución». La estrategia de Trump de mantener la máxima tensión, como forma de sacar a China de la inacción con Pyongyang, se muestra cada vez más singular. Al pacificador lenguaje de su secretario de Estado, Rex Tillerson, se ha sumado el del propio jefe del Pentágono, Jim Mattis, quien, después de recordar al enemigo norcoreano que una guerra sería «el fin del régimen y la destrucción de su gente», se aferra a la necesidad de encontrar soluciones políticas: «La diplomacia está trabajando», repetía el viernes, en aparente apoyo de su compañero de Administración. La sideral distancia en el tono y las palabras de Trump y Tillerson ofrece dos interpretaciones entre los exégetas políticos de Washington. La bondadosa sitúa a Trump como «poli malo» y a Tillerson como «poli bueno», en un reparto de papeles que, improvisado o no, puede llegar a beneficiar a Estados Unidos, frente a una amenaza permanente de Corea del Norte que ningún presidente ha sido capaz de neutralizar. Dado el carácter de Trump, nada extraña que, cambiando los habituales roles, sea el presidente quien muestra la cara perversa, y su secretario, el rostro amable. Pero, para otros analistas, no hay más lectura que la caótica manera con que este inquilino de la Casa Blanca encara cada encrucijada, en la que coordinación con sus departamentos brilla por su ausencia. A esta interpretación contribuye el entorno de Trump, abiertamente crítico con la postura de Tillerson en la crisis con Corea del Norte. Contra Tillerson Uno de los dardos lo lanzó ayer el asesor del presidente, Gorka Sebastian, quien limitó el ámbito de actuación del secretario de Estado, en medio de la escalada prebélica: «La idea de que el secretario Tillerson va a discutir sobre una posible acción militar en Corea del Norte simplemente es un sinsentido. Ese no es su mandato». Con algo más de diplomacia, como corresponde a la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert tampoco quiso responder a si hay o no un reparto de papeles entre el presidente y Tillerson, y salió del atolladero con una frase tan obvia que no augura nada bueno: «Nuestra política es la misma dentro de la Administración». La insistencia de Trump en tensar la cuerda frente a Pyongyang se mantiene, pese a la reciente victoria diplomática del Departamento de Estado, mediante su embajadora en Naciones Unidas, Nikki Haley. Por primera vez en muchos años, Estados Unidos logró la semana pasada que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobara por unanimidad, sumando a China y Rusia, un paquete de sanciones económicas, como castigo a los últimos lanzamientos de misiles a cargo del régimen norcoreano. El éxito del último de ellos confirmó que, después de años de desafíos a la comunidad internacional, sus proyectiles balísticos intercontinentales pueden alcanzar ya el estado de Alaska, aunque no aún el resto del territorio estadounidense. Cabezas nucleares La información de los servicios secretos con la que cuenta Trump añade que Pyongyang ya ha conseguido fabricar pequeñas cabezas nucleares, que puede insertar en los misiles. Que es tanto como reconocer que el régimen cada vez está más cerca de su gran objetivo, el que quiere evitar a toda costa Estados Unidos, el que también rechazan Rusia y China y el que incluiría a Corea del Norte definitivamente en el club de las potencias nucleares. Impedirlo es la principal motivación tras las andanadas verbales de Trump contra Kim Jong-un, la tercera de las cuales llegaba ayer, después de plantearse que quizá no había sido suficientemente dura su amenaza de descargar en Corea del Norte «furia y fuego como nunca se ha visto antes». Mientras crece la preocupación por un posible conflicto bélico sin precedentes, que alinea a las principales potencias entre las críticas con el lenguaje de Trump, como Alemania, con la canciller Merkel al frente, y las que le apoyan, como el Reino Unido, la isla de Guam se sitúa en el peor de los supuestos. Con ayuda de su gobernador, Eddie Calvo, el departamento de Seguridad Nacional hace llegar desde ayer a sus más de 160.000 habitantes un comunicado con recomendaciones de seguridad para «el caso de un ataque con misiles».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump rechaza la propuesta de Maduro para que hablen ambos por teléfono
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó este viernes la propuesta de su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, de mantener una conversación telefónica hasta que «restablezca la democracia en el país», informó la Casa Blanca. «Hoy, Nicolás Maduro solicitó una llamada telefónica con el presidente Trump», explicó Washington en un comunicado. «Trump -agregó la Casa Blanca- ha pedido a Maduro respeto por la Constitución, elecciones libres y justas, la liberación de los presos políticos y el cese de las violaciones a los Derechos Humanos (..). Al contrario, Maduro ha elegido el camino dictatorial». La Casa Blanca aseguró que Estados Unidos «está con el pueblo de Venezuela frente a la continua opresión de régimen de Maduro», y añadió que «Trump hablará con mucho gusto con el líder de Venezuela tan pronto como se restablezca la democracia en el país». Este comunicado llega el mismo día en el que Trump amagó por primera vez con utilizar a las fuerzas armadas como opción en Venezuela. «Tenemos muchas opciones para Venezuela, incluida una posible opción militar si es necesario», dijo Trump, flanqueado por su secretario de Estado, Rex Tillerson; su embajadora ante la ONU, Nikki Haley; y su asesor de seguridad nacional, Herbert Raymond McMaster. «Tenemos tropas por todo el mundo, en lugares muy, muy alejados. Venezuela no está muy lejos y la gente está sufriendo y están muriendo», agregó el presidente, al afirmar que ese país está sumido en un «lío muy peligroso».