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Noticias de donald trump

19-06-2018 | Fuente: elpais.com
El Gobierno mexicano califica de ?cruel e inhumana? la política migratoria de Donald Trump
El canciller Luis Videgaray, dijo que menos del 1% de los 1.995 menores que han sido separados de sus padres son mexicanos
19-06-2018 | Fuente: abc.es
Kim Jong-un, en Pekín para informar al presidente Xi Jinping de su cumbre con Trump
Tras su histórica cumbre de la semana pasada en Singapur con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un, ha llegado este martes a Pekín. Según informa la televisión estatal CCTV, su visita durará hasta el miércoles. Aunque ni China ni Corea del Norte han anunciado oficialmente este viaje, lo más probable es que Kim Jong-un se reúna con el presidente Xi Jinping para informarle sobre su reunión con Trump. En dicho encuentro, el joven dictador se comprometió a «la completa desnuclearización de la Península Coreana», acabando así con la tensión militar de los últimos años y abriendo una nueva era de entendimiento con Washington. Aliado histórico del régimen comunista de Pyongyang, Pekín ha estado muy pendiente de este deshielo impulsado por el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in. En su primer viaje oficial desde que tomó el poder tras la muerte de su padre, el «Querido Líder» Kim Jong-il en 2011, el dictador norcoreano viajó a Pekín a finales de marzo. En aquella ocasión, lo hizo por sorpresa y a bordo de un tren blindado que levantó todas las sospechas entre los medios de comunicación internacionales. Pero el régimen chino no confirmó su visita ni difundió imágenes de sus reuniones hasta que Kim hubo cruzado la frontera de vuelta a Pyongyang. A principios de mayo, Kim Jong-un volvió a viajar hasta la ciudad china de Dalian para encontrarse con Xi Jinping, quien está siguiendo muy de cerca las conversaciones de Corea del Norte con la Casa Blanca. Pekín se ha mostrado decisivo en este proceso por presionar a Pyongyang aplicando las sanciones internacionales para reducir el comercio a través de su frontera, lo que parece haber dañado el sensible crecimiento que venía experimentando la economía norcoreana. Pero, protegiendo sus propios intereses, tampoco ha dejado caer al régimen de Kim Jong-un, multiplicando sus contactos con él durante los últimos meses e incluso prestándole un Jumbo 747 de Air China para acudir a la cumbre de Singapur. A tenor de la agencia surcoreana Yonhap, en esta ocasión Kim Jong-un ha viajado a Pekín en un Antonov 148 de la compañía estatal Air Koryo, su avión habitual en desplazamientos internos. Poco antes de su aterrizaje en el aeropuerto de Pekín a las 9:30 de la mañana (3:30 de la madrugada, hora peninsular española), otro aparato de transporte norcoreano había llegado con el equipamiento propio que suele usar la comitiva de Kim Jong-un. A continuación, y bajo fuertes medidas de seguridad, su convoy, formado por una veintena de vehículos de lujo y microbuses, se ha dirigido a la residencia estatal de invitados de Diaoyutai. Al igual que hicieran su abuelo, Kim Il-sung, y su padre, Kim Jong-il, durante la Guerra Fría, el joven dictador juega habilidosamente sus cartas con esta tercera visita a China en plena distensión con la Casa Blanca.
19-06-2018 | Fuente: abc.es
Seúl y Washington suspenden las maniobras de agosto para favorecer el diálogo con Pyongyang
Corea del Sur y EEUU anunciaron hoy la suspensión temporal de sus maniobras militares previstas para agosto en la península coreana con la intención de favorecer el actual diálogo con Corea del Norte y su potencial desnuclearización. Ambos países «han decidido suspender todas las actividades preparatorias para Ulchi Freedom Guardian, el ejercicio defensivo previsto para agosto», explicó hoy en un breve comunicado el Ministerio de Defensa surcoreano, que añade que no se ha decidido nada con respecto a otras maniobras previstos para más adelante. «En coherencia con el compromiso del presidente (Donald) Trump y de acuerdo con el aliado de la República de Corea (Corea del Sur), las Fuerzas Armadas de EEUU han suspendido toda planificación para el 'juego de guerra' defensivo de este agosto», dijo por su parte el Pentágono en un comunicado emitido desde Washington. La suspensión de estos ejercicios fue anunciada por sorpresa por el presidente de EEUU, Donald Trump, tras la histórica cumbre que celebró en Singapur la semana pasada con el líder norcoreano, Kim Jong-un, en la que acordaron que Pyongyang abandonaría su programa nuclear a cambio de que Washington garantice la seguridad del régimen. Washington ve esta suspensión temporal de ejercicios como un gesto de buena voluntad hacia Pyongyang -que también anunció hace semanas que congelaría sus pruebas nucleares y de misiles- que hará avanzar el diálogo para lograr que el régimen desmantele su programa atómico. Corea del Norte suele condenar estas maniobras -que los aliados aseguran que son defensivas- por considerarlas que son en realidad un ensayo para invadir su territorio. Por otro lado, una fuente anónima del Gobierno surcoreano explicó hoy a la agencia Yonhap de noticias que «parece haber señales que indican que el Norte está preparándose para tomar medidas correspondientes (en respuesta a la suspensión de los ejercicios)». La fuente no detalló nada más sobre los gestos que Seúl espera por parte de Pyongyang y añadió que EE.UU. pidió adelantar «la fecha en la que se anunció la decisión de suspender (el ejercicio) Ulchi Freedom Guardian». En 2017, Ulchi Freedom Guardian se desarrolló del 21 al 31 de agosto y en el ejercicio participaron 17.500 militares estadounidenses, 3.000 de ellos llegados de fuera de las bases de Corea del Sur.
18-06-2018 | Fuente: abc.es
Guerra comercial de Trump: así son las relaciones comerciales de China con el mundo
«No habrá ganadores en una guerra comercial. Seguir el proteccionismo es como encerrarse uno mismo en un salón oscuro: puede que evite el viento y la lluvia, pero también se quedarán afuera la luz y el aire». Estas palabras fueron pronunciadas por el presidente chino, Xi Jinping, en el Foro Económico Global de Davos que se celebró el pasado mes de enero. Palabras bastante sorprendentes si se tiene en cuenta que vienen del presidente del mayor país comunista desde que en 1991 desapareciera la Unión Soviética, y que se ha convertido en el abanderado del libre comercio y de la globalización. Esta posición del líder chino no se entiende sin tomar en consideración de las iniciativas que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha llevado a cabo. El pasado viernes, Donald Trump anunció la imposición de aranceles al 25% de las importaciones chinas, por valor de 50.000 millones de dólares. Los sectores más afectados serán el acero y el aluminio. El repetido y famoso «American First» de Trump es el ejemplo más sencillo para entender este giro en el comercio norteamericano y también mundial. Un cambio en el sistema comercial multilateral apoyado, además, en negociaciones basadas en la fuerza, en el poder y en el tamaño. Esta situación está siendo aprovechada por China, que ya desde su apertura a la economía de mercado sin renunciar al socialismo con la llegada al poder de Deng Xiaoping en 1978, junto con otros países como India y otros asiáticos, entendieron la necesidad de abrir sus mercados y transformar sus estructuras productivas para beneficiarse de los movimientos globalizadores de los países occidentales China respondió con nuevas medidas arancelarias por valor de 50.000 millones de dólares a productos norteamericanos. Estas imposiciones se harán sobre 659 productos, como productos agrícolas, en particular la soja, que es el producto más perjudicado ya que China es el principal comprador de esta semilla a Estados Unidos, por un valor de 12.000 millones de dólares. Datos macro de China-EE.UU. Según un estudio realizado por la consultora Price Waterhouse Coopers (PwC), la República Popular China se convertirá en 2050 en la primera economía del mundo, por delante de Estados Unidos superándolo en un 30%, manteniendo una tasa de crecimiento de un 6.8% y de esta manera aumentar la renta per cápita China es el mayor exportador e importador de bienes en el mundo y la primera potencia industrial. Entre las exportaciones principales de China podemos destacar: equipos tecnológicos (43%); textiles (12%); metales (7,3%) y productos químicos (4,6%). Los principales países a los que China exportan sus productos son: Estados Unidos (19%); Japón (6.3%); Corea del Sur (4.6%) y Alemania (3.2%). En 2016 las importaciones en China cayeron un 5.5% respecto del año anterior, representando en el PIB el 14.17%, que es una baja proporción si la comparamos con la del resto de los países. Ocupa el puesto 10 de 188 países del ranking de importaciones respecto al PIB. China es el segundo país con mayor volumen de importaciones. Los productos principales son circuitos integrados y microestructuras eléctricas (14.4 %); aceites crudos de petróleo o de mineral bituminoso (7.3 %) y minerales de hierro y sus concentrados (3.6%). Los principales países proveedores son Corea del Sur (10%); Japón (9.2); Estados Unidos (8.5%) y Alemania (5.4%). Como medidas arancelarias e impuestos a la importación, China posee un umbral de aduanas de 50000 CNY por el valor de la mercancía y de 50 CNY por el monto de los impuestos. Los aranceles promedio, sin contar productos agrícolas, están en un 8.37% según la CNUCYD. Se trata de una tasa relativamente baja.
18-06-2018 | Fuente: abc.es
Singapur derrite la Guerra Fría con la cumbre Trump-Kim
No había mejor lugar que Singapur para celebrar la histórica cumbre del martes entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un. Con su riqueza y elevado nivel de vida, esta pequeña y calurosa ciudad-Estado del Sudeste Asiático era ideal para convencer al joven tirano de las ventajas del capitalismo y derretir el último conflicto que queda de la Guerra Fría. Pero sin asustarlo con los riesgos que entraña la libertad porque, tras su deslumbrante fachada de rascacielos y prosperidad, Singapur esconde una «democracia tutelada» al modo confuciano con ciertos tics autoritarios. Con un PIB per cápita de 53.000 euros que está entre los cinco primeros del planeta, esta isla de 707 kilómetros cuadrados y 5,6 millones de habitantes es uno de los epicentros de la economía global. Además de ser la cuarta plaza financiera del mundo tras Londres, Nueva York y Hong Kong, cada año se disputa con esta última el puerto de mercancías más transitado de la Tierra. Al igual que Hong Kong, que también fue colonia británica, Singapur creció a un ritmo del 8 por ciento entre los años 60 y 90 y atrajo numerosas multinacionales y bancos que la han convertido en una de las capitales mundiales del comercio y el lujo. Para este siglo XXI, está apostando con fuerza por la tecnología y la investigación. Singapur y su «milagro económico» Aunque su economía es de las más libres del planeta, el Gobierno gestiona dos poderosos fondos de inversión internacionales, GIC y Temasek ? que controla el 6% de Repsol ?, y funciona como una gran empresa que paga sueldos millonarios a los mejores para dirigir sus ministerios. Junto a Corea del Sur, Hong Kong y Taiwán, Singapur es uno de los cuatro «tigres de Asia» que han protagonizado un «milagro económico» de libro. En pocas décadas, ha llevado a su pueblo de la pobreza en que vivía en 1965, cuando fue expulsada de la Federación de Malasia tras un baño de sangre interétnico, al desarrollo actual. Además de tener acceso a servicios médicos y educativos punteros, los singapurenses residen en viviendas de protección oficial con los más exigentes estándares de calidad. «Singapur ha sido elegido por motivos de seguridad y para que Kim Jong-un muestre a su pueblo en un vídeo de la propaganda que su país podría lograr similares resultados», analiza para ABC David Kim, experto del Foro Pacífico CSIS que durante la Administración Obama coordinó las relaciones con Asia Oriental y la no proliferación nuclear. El vídeo al que se refiere es un documental de 42 minutos de la televisión norcoreana sobre la cumbre en Singapur de Trump y Kim Jong-un, quien también aparece visitando la terraza con espectaculares vistas del casino Marina Bay Sands y el puerto. Apuntándose un tanto diplomático, el joven dictador ha mejorado su imagen paseándose por calles abarrotadas donde los curiosos le saludaban y hacían fotos. Pero, tras la opulencia que reflejan los futuristas rascacielos y gigantescos centros comerciales de Singapur, se oculta uno de los sistemas políticos y sociales más controlados del mundo. Aunque hay democracia, las elecciones las lleva ganando el Partido de Acción Popular (PAP) desde antes incluso de su independencia. Con 83 de los 89 diputados del Parlamento, su primer ministro es Lee Hsien Loong, hijo de Lee Kuan Yew, fundador del país y artífice de este modelo político en el que tanto se fijan dictaduras como China o Corea del Norte. Pasando por las urnas, el poder también se hereda en Singapur. Debido al carácter multicultural de la población, dividida entre chinos (80%), indios (12%) y malayos (8%), una educación muy estricta moldea a los singapurenses bajo un fuerte espíritu nacional y una uniformidad política de la que pocos se salen. Por si osan hacerlo, las manifestaciones están prohibidas fuera de un «Speaker´s Corner» muy limitado, lo que sin duda habrá decidido a Kim Jong-un a escoger Singapur como sede del encuentro con Trump. Junto a la autocensura que impera en los medios, unas severas leyes antidifamación silencian las redes sociales y a los políticos opositores, como Chee Soon Juan o el fallecido JB Jeyaretnam, con astronómicas multas que los arruinan. «No hay democracia en Singapur porque las elecciones e instituciones no son libres», se quejaba hace años a ABC Chee Soon Juan en un mitin del Partido Democrático. Al igual que él, despedido por malversación de fondos de la Universidad Nacional de Singapur tras entrar en política, otro alto cargo de su formación, John L. Tan, fue destituido en 2008 como profesor en un centro privado y encarcelado 15 días y multado por vestir una camiseta de un canguro vestido de juez. Ambos denunciaban que el clientelismo del partido en el poder en todas las esferas sociales hace que nadie se atreva a hablar contra el Gobierno. «Corea del Norte quiere beneficios económicos como los de Singapur pero con el control absoluto de Kim», pronostica el experto David Kim, quien vaticina «una reforma sin apertura». Aunque admite que «podría haber cambios en el camino», cree que los planes de Kim Jong-un para su pueblo son «mantener sus estómagos llenos y sus corazones llenos de miedo». Con su despotismo ilustrado, quizás Singapur le inspire. «Amnesia» sobre los derechos humanos En su histórico encuentro en el Hotel Capella de la isla de Sentosa, Trump y Kim Jong-un hablaron de la desnuclearización, la normalización de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Corea del Norte y hasta de cambiar los misiles de Pyongyang por hoteles de lujo en la costa. Pero a ambos se les ?olvidó? la violación de derechos humanos de la que se acusa al régimen comunista de Pyongyang, uno de los más brutales y represivos del mundo. Además de adoctrinar a su pueblo con un bombardeo de propaganda y culto al líder propio de una secta, se calcula que entre 80.000 y 120.000 prisioneros se pudren por motivos políticos en campos de trabajos forzados (kwan li-so) sacados del horror nazi. Pero Trump, movido por el pragmatismo, prefirió no mencionar esta infamia para no arruinar su esperada cita con Kim Jong-un, con quien intenta iniciar un diálogo para que renuncie a sus armas atómicas y abra finalmente su régimen.
17-06-2018 | Fuente: abc.es
Requiem por el reparto de refugiados
La canciller alemana Ángela Merkel va a incrementar la presión sobre los países del Este de Europa para intentar que acepten una reforma del Reglamento de Dublín que pueda intentar racionalizar la cuestión de la inmigración en Europa. Aunque en el último consejo de ministros de Interior ya se puso de manifiesto la división radical entre los países, las tensiones políticas que se han desencadenado en el seno de la propia mayoría en Alemania le obligan a poner toda su energía en la búsqueda de un acuerdo en la cumbre europea de este mes. La constatación más relevante es que la brecha que divide a los países no disminuye, sino que aumenta y que el hecho de aplazar la discusión no haría sino empeorar el problema. El pasado día 5, los ministros de Interior de la UE constataron en su reunión de Luxemburgo que las discrepancias entre los países sobre aspectos centrales como el reparto de los flujos de refugiados en caso de emergencia alejan cualquier posibilidad de llegar a un acuerdo en las próximas semanas. En palabras de uno de los participantes en la reunión, como el representante belga, el secretario de Estado para el Asilo y la Inmigración, Theo Francken, la reforma del reglamento de Dublín «está muerta». El recién nombrado ministro italiano y vicepresidente del Gobierno, el nacional-populista Matteo Salvini, ni siquiera quiso asistir aduciendo que pensaba que cualquier propuesta empeoraría las cosas para Italia. Ese consejo de ministros debía haber preparado el terreno para la cumbre de jefes de Estado o de Gobierno que tendrá lugar en Bruselas el próximo día 28 en la que se había planificado debatir una reformulación del mecanismo de Dublín para gestionar el asilo y la inmigración ilegal. A pesar de la premura de asuntos que en otros momentos serían extremadamente importantes, como la guerra comercial que ha desencadenado el presidente norteamericano Donald Trump o incluso el bloqueo de las negociaciones sobre el Brexit, la inmigración es el único tema que tiene efectos directos en la vida política interna de casi todos los países y se teme que pueda tenerlos en las elecciones europeas del año que viene. La escenificación de una reconciliación este viernes entre el presidente francés, Emmanuel Macron, y el nuevo primer ministro italiano, Giuseppe Conte, es la única buena noticia que se ha producido en este campo en las últimas horas, teniendo en cuenta las tensiones que el nuevo gobierno de Roma ha contribuido a producir bajo la órbita del canciller austriaco Sebastian Kurz y las consecuencias que estas han tenido en el seno de la coalición alemana. Las amenazas de su ministro del Interior y líder de los cristianosociales bávaros, Horst Seehofer, representan la principal amenaza para la canciller y para la estabilidad política de Alemania, precisamente porque no están hechas a humo de pajas, sino que vienen del socio históricamente más imbricado (CSU) con la democracia cristiana (CDU) y pueden tener efectos dramáticos en Berlín. Para aliviar su incómoda posición frente a los que le exigen una política de más rigor frente a la inmigración ilegal, Merkel necesitaría un acuerdo a escala europea que sirva para repartir la presión entre los distintos socios comunitarios. Pero eso es lo que por ahora se considera imposible, teniendo en cuenta la oposición de los países del grupo de Visegrado (Polonia, República Checa, Eslovaquia y Hungría) y de los bálticos (Letonia y Lituania) que suman una minoría de bloqueo. La Comisión Europea ha empezado a incrementar la presión sobre esos países en diversas formas, la más evidente de las cuales es la amenaza de recortar los fondos estructurales, que son la expresión de la solidaridad de los países más ricos pero que según fuentes alemanas «no se corresponde con la falta de solidaridad que han demostrado» estos países en materia de acogida de refugiados. En el caso de Polonia, la Comisión tampoco abandona su investigación sobre las violaciones de los valores fundamentales por parte del actual gobierno de Varsovia. No pasar página El problema para todos es que a falta de un acuerdo, la UE no puede pasar página como ha hecho tradicionalmente cuando era imposible alcanzar el consenso sobre algún asunto concreto, porque la cuestión de la llegada masiva de inmigrantes está teniendo efectos reales sobre la estabilidad política en Europa y no hay síntomas de que estén disminuyendo, sino todo lo contrario. Los altos funcionarios europeos se ufanan en constatar que la unidad se mantiene en asuntos tan peliagudos como el Brexit o como la guerra comercial desencadenada por Estados Unidos. Pero en el campo de la inmigración irregular el desacuerdo puede cavar trincheras muy profundas que desestabilicen todo lo demás.
17-06-2018 | Fuente: abc.es
Alemania, motor de la UE, será la más afectada por los aranceles de Trump
«El cambio se acerca», escribió Trump amenazante en su cuenta de Twitter apenas terminó la cumbre del G-7 que Merkel calificaría como «deprimente». «Solo pagan una pequeña parte de los costes y se ríen de nosotros», apuntaba sin nombrar expresamente a Alemania, el país al que más daño harán los nuevos aranceles comerciales. «Dentro de Europa, Alemania es el objetivo más obvio de las medidas de Trump», admiten los expertos de Rabobank en un informe que analiza la nueva política comercial estadounidense. En abril, el Departamento del Tesoro publicó su última lista de los principales socios comerciales «que merecen una atención especial debido a sus prácticas monetarias y macroeconómicas». China, Japón, Corea del Sur, Suiza, India y Alemania están siendo vigilados de cerca, precisan estos analistas, pero especialmente Alemania está en el punto de mira de Trump porque «tiene el mayor superávit por cuenta corriente del mundo en dólares, 299.000 millones en 2017, y ha tenido el mayor superávit la mayoría de años desde 2011». Por sectores, el automovilístico es el que EE.UU. tiene entre ceja y ceja. El Departamento de Comercio ha iniciado una investigación sobre las importaciones de coches para determinar si, al igual que el acero, también podrían considerarse una amenaza para la seguridad nacional. En 2017, los europeos vendieron coches por valor de casi 43.000 millones de dólares y componentes por un total de 18.000 millones a EE.UU. Casi la mitad de esas ventas fueron alemanas. Según los cálculos del instituto IFO de Múnich, el golpe de los nuevos aranceles sobre la economía alemana será de algo más de 5.000 millones de euros, 8.500 millones para toda la UE. «En Alemania se perderían unos 60.000 puestos del trabajo [..] En toda Europa podría llegar a 130.000», estima el analista de IFO Gabriel Felbemayr. Pero solo una mirada miope podría leer estos datos como la única clave del desbarajuste que percibe Berlín en el socavamiento de la relación trasatlántica. Tan importante como la económica, o más, se presenta la vertiente política. El primero en entender el fondo de la jugada fue Karl Theodor zu Guttenberg, ex ministro de Defensa de Merkel y futuro truncado de la derecha alemana al que la canciller dejó caer con indolencia tras la aparición de unas acusaciones de plagio en su época universitaria cuya procedencia era más que dudosa. «La victoria electoral de Donald Trump es una seria señal de alarma para las élites europeas», dijo entonces zu Guttenberg, ya exiliado en EE.UU. Y el tiempo le está dando la razón. «Alemania interpretó la llegada de Trump a la casa Blanca como el inicio de cuatro años que terminarían pasando, antes de volver a la normalidad», afirma Klaus von Dohnanyi, ex alcalde de Hamburgo y que augura peores tormentas globales que las que Trump ha desatado hasta ahora, «pero lo que vemos es que la esencia política que Trump destila desde Washington está calando en electorados por toda Europa, que se repliegan en torno a supuestos intereses nacionalistas y dan al traste con décadas de esfuerzos internacionales». Gran parte de esa esencia política consiste en derribar los principios no escritos del trato entre gobiernos y en dinamitar los métodos y foros de trabajo de que dispone la comunidad internacional, dejando al mundo huérfano de instancias superiores al ejecutivo de turno. «Habíamos estado hablando de temas clave, habíamos llegado por fin a un acuerdo, y entonces retiró su apoyo ¡a través de un tuit!», se quejó, desconcertada, Merkel, en el G-7. La revista alemana Wirtschafts Woche ha informado que Trump sugirió recientemente a Macron que será más tolerante con los coches franceses porque su objetivo es detener a los automóviles Mercedes-Benz que circulan por la quinta avenida de Nueva York. «El riesgo es que las políticas de Trump podrían abrir una brecha entre Alemania y sus aliados de la UE», advierten desde Rabobank. Incluso el nuevo embajador estadounidense en Berlín, Richard Grenell, ha reconocido que llega con la misión de «impulsar» los movimientos antisistema o populistas en Alemania y en toda Europa. El ministro de Exteriores alemán, Heiko Maas , reconoce esa estrategia y señala como gran peligro el avance de «los nacionalismos, chovinismos y populismos», como «corrientes que se están extiendo y se retroalimentan en distintas partes del mundo», frente a las cuales debe actuarse «reforzando la política europea». Desolado, Maas, confesó el miércoles que «jamás hubiera imaginado que un ministro de la República Federal se vería en una situación como la actual». «Tenemos que buscar un nuevo equilibrio», pensaba en voz alta, denotando la zozobra de Berlín y la dificultad de Alemania para reajustar su lugar en el mundo tras descubrir que el amigo americano, en el que ha confiado ciegamente desde 1945, parece, inexplicablemente, dispuesto a destruirla. En 1901, cuando el abuelo alemán de Trump emigrado a EE.UU. volvió a su país con su mujer y su hija, las autoridades bávaras le denegaron la entrada por no haber cumplido con el servicio militar obligatorio. Se diría que su nieto busca ahora na venganza a lo grande.
16-06-2018 | Fuente: abc.es
Trump se niega a firmar una ley migratoria moderada
La división en Estados Unidos por la política de mano dura con la inmigración que abandera Donald Trump está lejos de mitigarse. El pasado jueves, miles de personas salieron a las calles para protestar por la separación de niños de sus familias, considerado un «trato cruel e inhumano» por los organizadores de las marchas y vigilias convocadas en cerca de 80 ciudades del país. El presidente estadounidense, que hizo de la promesa de levantar un muro en la frontera con México uno de sus grandes emblemas de la campaña electoral que le llevó a la Casa Blanca, no da su brazo a torcer y mantiene la línea dura. Este mismo viernes anunció que se negaría a firmar una propuesta de ley moderada en materia de inmigración que habían acordado los legisladores republicanos. El presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, pretende someter a votación dos medidas migratorias. Una propuesta de ley en la línea dura, con escasas posibilidades de salir adelante, y otra consensuada por los republicanos moderados y conservadores, que Ryan calificó como un «muy buen acuerdo» que confiaba en que resultara aprobado. Pero Trump se encargó de verter sobre los congresistas un jarro de agua fría. «Estoy mirando ambas y desde luego no firmaría la más moderada», advirtió en una entrevista con la cadena Fox. Luego, ante los periodistas, el presidente estadounidense llegó a culpar a la oposición demócrata de la separación de familias de inmigrantes. «Odio que los niños sean quitados (de sus padres). Los demócratas tienen que cambiar su ley. Es la ley demócrata, podemos cambiarla esta noche, podemos cambiarla ahora», aseguró. El fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions, ya había dejado claro el pasado 7 de mayo, cuando se anunció que a todos aquellos inmigrantes indocumentados que entraran ilegalmente en el país serían perseguidos: «Si cruzas la frontera de manera ilegal, entonces te perseguiremos -advirtió-. Si pasas ilegalmente a un extranjero a través de la frontera, entonces te perseguiremos. Si pasas a un niño, entonces te vamos a perseguir, y ese niño se le separará de ti, probablemente, como establece la ley». Sessions añadió: «Si no quieres que te separen de tu hijo, entonces no lo traigas ilegalmente a través de la frontera. No es nuestra culpa que alguien haga eso». Cerca de 1.800 familias immigrantes fueron separadas en la frontera entre EE.UU. y México entre octubre de 2016 y febrero de este año, coincidiendo con el endurecimiento de los controles fronterizos por la administración Trump, según datos de la agencia Reuters que atribuía a un funcionario del Gobierno. Pero en las dos primeras semanas desde que el 7 de mayo se diera la citada vuelta de tuerca a la persecución de inmigrantes, 638 padres fueron separados de 658 niños, según información oficial facilitada al Congreso. «Arrancados de sus padres» «Como padres y madres, es inconcebible que el Gobierno de Estados Unidos separe sistemáticamente a las familias inmigrantes», señala la organización «Familias unidas, no divididas», convocante de las protestas, que denuncia que «niños de hasta 18 meses de edad son arrancados de los brazos de sus madres». «Luchamos por el corazón y el alma de EE.UU.», aseguró en uno de los actos la profesora y activista Yolanda Varela a una multitud de cientos de manifestantes congregada en el parque MacArthur de Los Ángeles, según recogía una crónica de «The New York Times». «Llevarse a los hijos de sus padres es cruzar una línea», comentaba uno de los participantes, Gale Chernich.
16-06-2018 | Fuente: as.com
Donald Trump sigue sin entender las quejas en la NFL
El presidente de los Estados Unidos ha vuelto a atacar a los jugadores y ahora dice no entender por qué se han realizado todas las protestas.
15-06-2018 | Fuente: abc.es
Macron y Conte guardan las formas pero constatan sus diferencias
Emmanuel Macron y Giuseppe Conte se han tragado las culebras verbales que se lanzaron con motivo del Aquarius para descubrir que, en verdad, sus respectivos gobiernos comparten los mismos objetivos en materia de inmigración y reforma de la zona euro, cubriendo con un tupido velo las políticas concretas que debieran confirmar la defensa de tales «objetivos comunes». El martes pasado, 12 de junio, saliendo al paso de la tragedia humana del Aquarius, que el gobierno español había aceptado recibir en Valencia, el presidente Macron denunciaba «la parte de cinismo e irresponsabilidad del gobierno italiano». Quince horas más tarde, el miércoles 13, Matteo Salvini, ministro del interior italiano, anunció que su gobierno esperaba «excusas y disculpas, en el plazo más breve», lanzando una pulla irónica, aludiendo a los 10.000 ilegales expulsados por Francia el año pasado. Ante el riesgo de una agravación súbita e inflamable de la crisis, Emmanuel Macron cogió el teléfono y sostuvo una o varias conversaciones con los más altos dirigentes políticos italianos, salvando su encuentro con Giuseppe Conte, en el Elíseo, que ambas partes presentaron la tarde del viernes como un «éxito» bilateral y europeo. Desde Washington, Donald Trump no había dudado en «meter baza», dando un espaldarazo a sus admiradores italianos, con esta breve declaración: «Ante la inmigración, está claro que la línea dura paga y triunfa». Entente perfecta Tras su encuentro con Macron, modesto, y diplomático equilibrista, Giuseppe Conte resumió su sesión de trabajo con el presidente francés en estos términos: «Con Emmanuel Macron tenemos una entente perfecta». Menos grandilocuente pero igualmente retórico, Emmanuel Macron añadió: «Francia e Italia deben trabajar mano a mano en cuestiones como la inmigración y la reforma de la zona euro. Existe entre ambos países una convergencia fuerte, con muchos puntos de vista comunes». ¿En qué consiste la «entente perfecta» y la «convergencia fuerte» entre Francia e Italia? Tras su encuentro de trabajo, Macron y Conte, se cuidaron muy mucho de precisar los puntos concretos de las políticas concretas que defienden ambos países. Más allá de las generalidades calculadamente ambiguas, pudiera parecer que Italia desea imponer a la Unión Europea (UE) una «reforma en profundidad» de varias políticas comunes relacionadas con la inmigración, la seguridad de las fronteras comunes y las políticas de seguridad interior? y Francia parece aceptar una reforma y «refundación» de fronteras todavía desconocidas. Giuseppe Conte insistió en que Italia desea una reforma «profunda» del Reglamento de Dublín de junio 2013, que regula los criterios y mecanismos de concesión de estatutos de refugiados y apátridas. Solo se trata del principio de una posible política de seguridad interior. Conte insistió en que Italia presentará sus proposiciones, en la línea defendida por su gobierno, próxima a Trump, alejada de Merkel. Conte insistió en la urgencia de crear «zonas tampón» y «campos especiales» para retener a los inmigrantes en la frontera sur del Mediterráneo, sin descartar el uso de medidas «coercitivas». Seguridad y cooperación Vidrioso, en ese terreno concreto, Emmanuel Macron, dejó caer el horizonte más optimista del proceso y crisis en curso: «En definitiva, debemos refundar en profundidad nuestras relaciones con los países de tránsito y nuestras relaciones dentro de la UE. Debemos reforzar la seguridad y la cooperación con los países de origen y los vecinos mediterráneos. Debemos refundar Frontex, la agencia europea que gestiona la cooperación y defensa de las fronteras exteriores de la Unión». Giuseppe Conte no deseó insistir en la evidencia: ante tales reformas, ante la crisis de la inmigración y los refugiados, ante dramas potenciales como el Aquarius, Italia cuenta con el apoyo muy firme de toda Europa del Este. Macron ha hecho referencia a uno o varios países del este europeos calificándolos, hace días, de «democracias iliberales». Ante el presidente del consejo italiano, el presidente francés prefirió insistir en la necesidad de dialogar y asociar a España y Alemania a los procesos de posible «refundación». Para terminar el balance de su encuentro de trabajo, Conte parecía satisfecho: «El mejor síntoma de nuestra entente perfecta es que yo esté aquí en París, en el Elíseo». Macron prefirió refugiarse en el terreno de los principios generales: «Debemos favorecer nuestras fronteras, debemos reforzar la seguridad a ambas orillas del Mediterráneo, debemos reforzar la cooperación humanitaria. Francia respetará siempre el derecho humanitario internacional».