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Noticias de donald trump

16-10-2018 | Fuente: elpais.com
El juez rechaza parte de la demanda de Stormy Daniels contra Donald Trump
La decisión entiende que la afirmación del presidente de que todo el caso es ?una estafa? es su opinión y no supone difamación de la actriz
15-10-2018 | Fuente: abc.es
Arabia Saudí, a punto de admitir que el periodista murió durante un interrogatorio, según la CNN
En los últimos días, la inteligencia estadounidense había especulado que si Arabia Saudí confirmaba el asesinato de Jamal Khashoggi, un periodista de su país desaparecido en Turquía el 2 de octubre, Riad defendería la teoría de que los autores serían elementos de sus servicios secretos actuando por cuenta propia, sin relación directa con la monarquía dirigente. Esa versión parecía buena al cierre de esta edición, cuando la CNN aseguró que las autoridades saudíes preparaban un informe que reconocería la muerte de Khashoggi en la embajada después de «un interrogatorio que salió mal», según dos fuentes de la cadena de noticias estadounidense. El objetivo del interrogatorio era secuestrar al ciudadano saudí. La operación habría sido realizada sin permiso y los responsables serían quienes la ejecutaron. El informe sería coherente con la posición defendía por Arabia Saudí: que su Gobierno no tiene nada que ver con el asunto. La investigación no ha sido publicada al cierre de esta edición pero se prevé que sea muy cuestionada, ante la incongruencia de que se planee y ejecute un interrogatorio y secuestro en un consulado saudí sin que lo ordene o sepa el Gobierno y las dudas que provoca que un interrogatorio acabe en asesinato. Ayer, sin embargo, Donald Trump anticipaba casi al pie de la letra ese guion antes de conocerse la investigación saudí. En un breve encuentro con periodistas antes de viajar a Florida para visitar las zonas afectadas por el huracán Michael, el presidente de EE.UU. informó de que había tenido una conversación telefónica con el rey Salman de cerca de veinte minutos en la que el monarca saudí inisitío en negar cualquier relación con la desaparición de Khashoggi. «Ha negado firmemente cualquier conocimiento de ello», dijo. «No quiero meterme en su cabeza, pero a mí me ha sonado como que pueden haber sido asesinos que iban por libre», dejó caer. La oposición demócrata criticó que Trump diera pábulo a esa hipótesis. El senador Chris Murphy calificó la teoría de los «asesinos por cuenta propia» como de «ridícula» y criticó que el presidente actuaba como un «relaciones públicas» de Arabia Saudí. Tortura y asesinato Khashoggi había sido crítico en los últimos tiempos con la monarquía del país, en especial con el príncipe heredero Mohammed bin Salman. El pasado 2 de octubre acudió al consulado saudí en Estambul para tramitar documentos para su boda, prevista para el día siguiente. Desde entonces, no se sabe de su paradero pero se sospecha que ha sido asesinado. La inteligencia turca reveló vídeos en los que se a supuestos agentes saudíes llegar a Estambul y entrar en el consulado poco antes de que lo hiciera Khashoggi. Las autoridades turcas han filtrado a los medios que tienen grabaciones sonoras -que no han publicado- desde dentro del consulado que demuestran que el periodista fue interrogado, torturado y asesinado. Su cuerpo, según esa versión, fue desmembrado para sacarlo de la oficina diplomática. «¿Quién sabe qué pasó? Vamos a tratar de llegar al fondo de la cuestión, pero ha sido una negativa tajante», añadió Trump sobre la posible participación del Gobierno de Arabia Saudí en el suceso. La posición de Trump sigue la línea de otros escándalos en los que el presidente de EE.UU. prefiere quedarse con la versión de sus aliados que con las evidencias obtenidas por la inteligencia. Lo ha hecho con la interferencia de Rusia en las elecciones presidenciales que él ganó y ahora con Arabia Saudí, un socio de EE.UU. en Oriente Medio que Trump considera indispensable. La inteligencia de EE.UU. contaba con información de que el príncipe heredero ordenó una operación para sacar a Khashoggi, exiliado recientemente por voluntad propia en EE.UU., y detenerlo en Arabia Saudí. Trump, de momento, prefiere no cargar la mano con Riad. La desaparición de Khashoggi es una piedra en el zapato para Washington en su relación con Arabia Saudí. Les une un contrato multimillonario de venta de armas que el presidente de EE.UU. ha dejado claro que no va a romper por este asunto, a pesar de las presiones internas para que lo haga. Además, la monarquía saudí es una pieza indispensable para los planes de paz que su yerno y asesor, Jared Kushner, tenía para Israel y Palestina. Kushner, que ha desarrollado una relación cercana con Mohammed bin Salman, queda ahora en una posición incómoda, con críticas de que ha pecado de inocencia e inexperiencia en sus relaciones con Arabia Saudí. «Castigo severo» El fin de semana, Trump amenazó con un «castigo severo» a Riad si se certificaba su participación en el suceso y las autoridades saudíes contestaron que «si se nos imponen acciones, responderemos con acciones más grandes» y advirtieron de «el papel influyente y vital del reino en la economía global». Trump se contenta por ahora con enviar al secretario de Estado, Mike Pompeo, a Riad para tratar el asunto y con las explicaciones que le dan desde Riad. «Están trabajando muy de cerca con Turquía para encontrar respuestas», aseguró. Las autoridades turcas, sin embargo, han reclamado que se permita a sus investigadores entrar en el consulado. Ayer, después de varios días de tensos intercambios, un equipo de investigación conjunto de Turquía y Arabia Saudí se personó en la legación diplomática. La información que pudieran encontrar sobre la desaparición de Khashoggi era una incógnita: habían pasado trece días desde que ocurrieron los hechos.
15-10-2018 | Fuente: abc.es
Los investigadores turcos entran por primera vez en el consulado saudí
Dos semanas después de la desaparición de Jamal Khasoggi, el equipo de investigación conjunta turco saudí accedió al interior del consulado de Arabia Saudí en Estambul. Después de un fin de semana de tiras y aflojas entre los dos países, la conversación telefónica mantenida por el presidente Recep Tayyip Erdogan con el rey Salmán fue la luz verde definitiva para este registro del edificio que el Gobierno de Ankara solicitaba desde el 2 de octubre, día en el que se vio entrar al periodista, pero no salir. Poco antes de la llegada de los investigadores, un equipo de limpieza accedió a la legación por la puerta principal, frente a la que decenas de periodistas hacen guardia a la espera de conocer nuevos detalles sobre este caso que ha generado conmoción mundial. Algunos de los informadores no ocultaron su sorpresa al ver que el equipo que accedió al consulado no llevaba ningún tipo de material especial en sus manos para desarrollar su trabajo. Fuentes turcas filtran cada día novedades a la prensa que refuerzan la hipótesis de que Khasoggi, una voz crítica con la casa real saudí que desde hace un año vivía autoexiliado en Estados Unidos, fue asesinado. Los saudíes, sin embargo, niegan categóricamente cualquier implicación en la desaparición y así se lo transmitió el propio rey a Erdogan y a Donald Trump. El presidente estadounidense, que durante la semana amenazó con imponer sanciones a su gran aliado en la región si se demostraba que tenía algún papel en la desaparición, cambió de opinión de forma radical tras esta conversación. Ante la «negativa muy, muy fuerte» del monarca, Trump aseguró que «me sonó como que tal vez esto debió ser obra de asesinos del hampa. ¿Quién sabe?». El magnate estadounidense apuntó a «elementos incontrolables» y envió de forma inmediata a su secretario de Estado, Mike Pompeo, a Riad para hablar directamente con el rey. Khasoggi no es el primer periodista saudí desaparecido en el último año ?Reporteros Sin Fronteras denuncia al menos otros dos casos-, pero la forma en la que se ha producido y el nivel de popularidad alcanzado tras convertirse en columnista de The Washington Post, han hecho que el caso despierte atención mundial. Las sospechas vertidas sobre los saudíes han provocado la desbandada internacional de la próxima conferencia Future Investment Initiative, que se celebrará entre el 23 y 25 de octubre en Riad y que también se conoce como el "Davos del desierto". El presidente del Banco Mundial, así como varios medios de comunicación, como las cadenas estadounidenses CNBC y CNN y la agencia Bloomberg, o el diario The New York Times han anunciado que cancelan sus asistencia. A la espera de conocer los resultados del registro, fuentes oficiales turcas anónimas insistieron a la agencia Reuters en que disponen de audios que demuestran que Khasoggi fue asesinado en el interior del consulado, aunque no ofrecieron más detalles. Analistas cercanos a la casa real saudí, como Khalad Ahmad Al Habtoor, pidieron en Twitter «paciencia hasta el final de la investigación» y acusaron a los medios internacionales de «ofrecer versiones que parecen sacadas de películas de Hollywood». A nivel doméstico, las autoridades saudíes informaron de que la pena por «difundir rumores o noticias falsas en las redes» puede acarrear hasta cinco años de prisión.
15-10-2018 | Fuente: abc.es
Trump dice que Putin «probablemente» ordenó matar gente, pero «confía» en él
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, consideró este domingo que su homólogo ruso, Vladimir Putin, «probablemente» ordenó asesinatos y envenenamientos, pero aseguró que «confía» en él. El mandatario hizo esas declaraciones en una entrevista en el programa 60 minutos de la cadena CBS. Preguntado sobre si está de acuerdo en que Putin supuestamente ha orquestado asesinatos y envenenamientos, Trump contestó: «Probablemente lo es, sí, probablemente (.) pero confío en ellos, no es en nuestro país». En la campaña electoral que le llevó a la Presidencia en 2016, Trump se deshizo en elogios hacia Putin y, en la Casa Blanca, ha mantenido que desea mejorar los lazos con Moscú. Esa postura ha recibido numerosas críticas de la oposición demócrata, especialmente porque las agencias de inteligencia de Estados Unidos acusan a Putin de haber ordenado ataques contra el sistema electoral estadounidense para favorecer a Trump, quien resultó elegido en 2016 frente a Hillary Clinton. Trump insistió hoy en que, aunque no se posiciona contra Putin en público, es muy «duro» con él en privado. «Creo que soy muy duro con él personalmente. Tuve un encuentro con él. Solo los dos. Fue un encuentro muy duro y fue un encuentro muy bueno», defendió el presidente, en referencia a la reunión que mantuvo con Putin en su cumbre del 16 de julio en Helsinki. El contenido exacto de ese encuentro, que duró cuatro horas, aún se desconoce, puesto que los dos líderes estuvieron a solas y con la única presencia de sus intérpretes. En las últimas semanas, Holanda y el Reino Unido, con el apoyo de Estados Unidos, Canadá y Australia, han acusado Moscú de intentar perpetrar ciberataques contra varios organismos internacionales, como la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ), con sede en La Haya. Reino Unido, además, responsabiliza al Kremlin del envenenamiento en marzo en la ciudad inglesa de Salisbury del ex espía ruso Serguei Skripal y su hija Yulia con un agente nervioso de fabricación rusa. Moscú ha rechazado las acusaciones y considera que, en realidad, Occidente está tratando de desprestigiar al Gobierno ruso.
15-10-2018 | Fuente: abc.es
Trump inicia contactos con los talibanes para poner fin a la guerra en Afganistán
El enviado especial de Donald Trump para mediar en el conflicto de Afganistán se reunió la semana pasada en Catar con representantes de la guerrilla talibán, en un decisivo intento de lograr un final negociado a una guerra que dura ya 17 años. El presidente de Estados Unidos tiene la determinación de poner fin al conflicto justo en un momento en el que Rusia busca mayor protagonismo con sus propios contactos con los insurgentes islamistas. Trump ha mostrado mayor firmeza en Afganistán que su predecesor: rectificó su promesa de retirada unilateral, ordenó en 2017 un refuerzo de 3.500 soldados y hace unas semanas eligió al nuevo enviado especial, Zalmay Jalilzad. Su objetivo último es el final de las hostilidades con un acuerdo de paz durante su presidencia, algo que no lograron ni Barack Obama ni George W. Bush, quien inició la guerra para derrocar precisamente a los mismos talibanes. Que EE.UU. negocie con la guerrilla islamista es un paso de crucial importancia para poner fin a un conflicto que sigue cobrándose vidas a diario, con constantes hostilidades en zonas rurales y atentados en Kabul. Acercamientos de Putin La Casa Blanca no ha confirmado los contactos, que ha revelado Catar. Tras verse con los insurgentes, el enviado especial Jalilzad voló a la capital de Afganistán para reunirse con el presidente de ese país, Ashraf Ghani, cuya cooperación es crucial para lograr un acuerdo. No sólo EE.UU. está acercándose a los talibanes. En agosto fueron invitados por Vladímir Putin a una conferencia sobre paz en Moscú, que quedó congelada por las quejas del Gobierno afgano. Aquella invitación fue la demostración de que el Kremlin está ahondando en su expansionismo en el mundo islámico con una decisión realmente insólita: hace tres décadas la URSS sufrió en Afganistán su más humillante derrota, obligada a retirarse por los mismos muyahidines -guerrilleros islámicos armados por EE.UU.- que luego formarían la guerrilla talibán y ampararían a Osama Bin Laden, instigador de los ataques terroristas contra Nueva York y Washington de 2001.
15-10-2018 | Fuente: abc.es
Riad responderá si recibe sanciones por la desaparición del periodista Khashoggi
La presión internacional crece día a día en torno a Arabia Saudí desde la desaparición de Jamal Khashoggi y las autoridades del reino amenazaron con acciones «de mayor envergadura» en caso de ser objeto de alguna sanción. La hipótesis de que el periodista crítico con la casa real fue asesinado en el interior del consulado saudí de Estambul el pasado 2 de octubre gana enteros, lo que ha provocado la conmoción internacional y la amenaza de sanciones y castigos por parte de países como Estados Unidos. «Vamos a llegar al fondo del asunto y habrá un severo castigo», prometió Donald Trump en una entrevista emitida la noche del sábado por la cadena CBS. Un mensaje que no sentó nada bien a uno de sus grandes aliados en la región, que mantiene que el periodista abandonó el consulado, aunque no ha mostrado hasta ahora pruebas que lo demuestren, y se siente víctima de un complot organizado por Turquía y Catar. El Consejo del Golfo y la Liga Árabe mostraron su apoyo a Riad y se opusieron a cualquier medida punitiva. El rechazo a cualquier amenaza por parte del reino sirvieron también de respuesta a la desbandada internacional de la próxima conferencia Future Investment Initiative, que se celebrará en Riad y que también se conoce como el «Davos del desierto». El presidente del Banco Mundial, así como las cadenas estadounidenses CNBC y CNN, la agencia Bloomberg o el diario «The New York Times» han anunciado que cancelan su asistencia en señal de castigo por la nula transparencia mostrada hasta el momento por los saudíes en el caso Khasoggi. El malestar también se trasladó a la Bolsa de Riad, que experimentó una jornada de grandes fluctuaciones y que concluyó con un descenso del 3,51%. La comisión de investigación conjunta turcosaudí no ha ofrecido hasta el momento revelación alguna y durante el fin de semana Ankara acusó a Riad de no cooperar y de no permitir a los investigadores el acceso al consulado. ¿Enterrado en el jardín del cónsul? Los investigadores turcos realizan filtraciones de forma anónima a la prensa cada día y todas ellas refuerzan la hipótesis de que Jamal Khashoggi fue asesinado en el interior del consulado saudí en Estambul. «Middle East Eye», portal especializado en noticias de la región, reveló que, según fuentes cercanas al caso, se plantean cavar en el jardín del edificio para comprobar si los restos del periodista han sido enterrados allí. Esta información contradice a las primeras filtraciones, que apuntaban a que Khashoggi fue descuartizado y sus restos fueron sacados del país en maletas. Algo similar ha ocurrido con la filtración sobre la supuesta grabación de lo sucedido por el reloj inteligente del periodista saudí y que finalmente fue desmentido porque ese modelo de Apple Watch no podía realizar esa función. A la espera de conocer los resultados oficiales de la comisión conjunta de investigación establecida por turcos y saudíes, lo ocurrido en el interior del consulado saudí en Estambul el pasado 2 de octubre sigue siendo una incógnita, pero Khashoggi sigue sin aparecer.
14-10-2018 | Fuente: abc.es
Los demócratas buscan quien les salve de Donald Trump
Tiene 42 años. Es de Texas y de ascendencia irlandesa, pero habla perfectamente español. Y es, en este momento, la gran esperanza de las bases demócratas para medirse con Donald Trump en 2020. La prueba de la confianza que el partido tiene en él es que en el tercer cuatrimestre Roberto «Beto» O?Rourke rompió todos los récords de recaudación en una candidatura para hacerse con un escaño en el Senado: 38 millones de dólares (32 millones de euros), procedentes, sobre todo, de pequeños donantes que de media han contribuido a su campaña con 47 dólares por persona. Que alguien relativamente desconocido, bregado solo en política texana y experto en inmigración sea el posible salvador de un partido que ha ocupado la Casa Blanca durante 52 de los pasados 100 años demuestra hasta qué punto la debacle de Hillary Clinton en 2016 traumatizó a los demócratas, faltos de ideas y caras nuevas. A pesar de los escándalos que asedian a Donald Trump ?la trama rusa, las dimisiones en su gabinete, las restricciones sobre la inmigración? el actual presidente tiene un sólido apoyo del 86% entre los republicanos, algo que hace muy posible su reelección. Todo tipo de tribunas y perfiles comparan estos días a O?Rourke con Bobby Kennedy o Ronald Reagan, pero lo cierto es que su camino a la Casa Blanca, que pasa por ganar en las elecciones al Senado del mes que viene, no está asegurado. «Podría superar los escollos e imponerse sobre su contrincante, Ted Cruz, en un Estado republicano como Texas», asegura James Henson, director del Centro Político de la universidad de Texas. «Sin duda sería un candidato preferido en la campaña de 2020. Su victoria, sin embargo, no está asegurada». La presidencia de Trump ha cambiado de forma radical el panorama político de EE.UU., y la prueba es la confirmación del juez Brett Kavanaugh para el Tribunal Supremo. Durante su vista oral ante el Senado no se habló de su trayectoria y dilatado historial de decisiones como juez, sino de una supuesta agresión sexual ocurrida en sus años de instituto, de la que el FBI no ha hallado pruebas. Parecía, sin embargo, que los demócratas quisieran que incluso la composición de la más alta instancia judicial del país fuera una enmienda a la totalidad de Trump y lo que representa. El tenso interrogatorio a Kavanaugh por parte de una senadora demócrata ha catapultado a esta también a las quinielas para medirse con Trump en 2020. Se llama Kamala Harris y es la antítesis del actual presidente: una mujer de ascendencia negra e india, con una larga trayectoria como fiscal. «Se le acusa de agresión sexual», le dijo Harris al juez antes de votar en su contra. «Es un momento realmente triste para este país». Harris ha participado esta semana en un mitin en Ohio, un Estado decisivo para ganar elecciones. Otros favoritos, como el senador Cory Booker, se han dejado ver en Iowa, el segundo que celebra primarias. Joe Biden sigue planteándose si finalmente se lanza a la carrera de la que le descabalgó Clinton en 2016. Y el exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg se ha registrado, de nuevo, como demócrata, tras haber donado a candidatos del partido 20 millones de dólares para las legislativas del 6 de noviembre. La precampaña de 2020, que se juega en esas mismas elecciones de dentro de un mes, será un referendo sobre Trump, y este así lo defiende. En la pasada semana el presidente ha recorrido 15.000 kilómetros para participar en mítines desde Florida hasta Minnesota, luciendo sus logros económicos y el pleno empleo. «La única razón por la que alguien votaría a los demócratas es porque se ha cansado de que ganemos en todos los ámbitos», dijo el jueves en Orlando. Hornada de jóvenes Quienes aspiran a medirse con él no ahondan, sin embargo, en ideas o propuestas políticas, sino en cómo ellos mismos pueden ser un anti-Trump. «Si atendemos a cómo han sido las primarias demócratas en 2018, se extraen varias lecciones. La primera: el ala izquierdista está ganando. Segunda, la gente de color está ganando. Y tercero, los jóvenes están ganando», dice Chris Cillizza, uno de los principales analistas políticos de la cadena televisiva CNN. Según esas predicciones, alguien como Biden, un hombre blanco de 75 años y en política desde 1973 tiene poco que hacer contra una nueva hornada de jóvenes que espera que una amalgama de minorías y colectivos feministas les aúpen para poder medirse con Trump. Poco pesa en este momento que haya sido vicepresidente con Barack Obama, del mismo modo que poca importancia tiene la trayectoria como alcalde neoyorquino de Bloomberg, de 76 años. El inesperado y sorprendente ascenso de Trump también ha atraído a Washington a figuras, como él, más grandes que la vida misma. Es el caso del mediático abogado Michael Avenatti, quien representa a la actriz porno Stormy Daniels en el caso del pago de 130.000 dólares por parte del presidente para ocultar una aventura. «Desde luego, los demócratas no van a querer alguien tan peligroso y radical como Donald Trump, pero sí preferirán a alguien carismático que pueda defenderse en un escenario y que tenga éxito con el manejo de los medios. Ya hemos visto lo que Trump ha hecho con la política tradicional», dice a este diario Avenatti, quien a expresado su voluntad de presentarse a las primarias demócratas, algo en lo que le ha apoyado el mismísimo Steve Bannon, que muchos consideran artífice de la victoria de Trump. Sin embargo, según han admitido varios colaboradores del presidente, la única posible candidata que en este momento le provoca temor es alguien que, como él, cimentó su fama en la televisión: Oprah Winfrey, que hasta 2011 presentó el magazine televisivo más exitoso del país. En un aplaudido discurso en la ceremonia de los Globos de Oro en enero, dijo: «Durante mucho tiempo, a las mujeres no se nos ha escuchado o creído cuando les hemos dicho la verdad a los hombres con poder. Su tiempo se les acaba». Para muchos, demócratas y republicanos, esa fue la prueba de que Winfrey puede dar el paso y presentarse a las primarias. Según David Bosie, asesor de campaña de reelección de Trump, «Oprah es la única que me haría prestar atención de verdad en este momento al campo demócrata».
14-10-2018 | Fuente: elpais.com
The Latino Comedy Project utiliza las risas para criticar al Gobierno de Donald Trump
Estar Guars, reinvención del clásico de George Lucas, utiliza la sátira política y social para denunciar las problemáticas de los hispanos
13-10-2018 | Fuente: abc.es
El yerno de Trump no pagó impuestos en la pasada década
Donald Trump llegó a la Casa Blanca con el compromiso de defender los intereses de las clases medias y trabajadoras que propiciaron su inesperada victoria en 2016. Hasta ahora, sin embargo, se ha resistido a cumplir su promesa de reformar el sistema impositivo, sobre todo el que se aplica a las rentas más elevadas, y se ha negado a revelar o dar explicaciones por las sospechas de evasión de impuestos sobre su fortuna o la de su familia. Este sábado, una nueva investigación reveló que su yerno y cargo de confianza en la presidencia, Jared Kushner, prácticamente no ha pagado impuestos en la pasada década. Kushner tiene una fortuna que se estima en 325 millones de dólares (280 millones de euros), derivada sobre todo de inversiones inmobiliarias. Se casó con la hija mayor de Trump, Ivanka, en 2009. Tras ganar las elecciones, su suegro les nombró a ambos asesores presidenciales. No cobran por ese trabajo, pero son las dos personas con más influencia en la Casa Blanca. La prueba es que Trump le ha encargado a Kushner un asunto tan importante y delicado como lograr la paz en Oriente Próximo. Según ha revelado este sábado «The New York Times», Kushner se aprovechó de una argucia fiscal para no pagar impuestos entre 2009 y 2016: en su declaración de la renta se desgravó millonarias pérdidas por depreciación de patrimonio. Es decir, aunque ganaba dinero a final del año fiscal, compensaba los ingresos con el descenso del valor de los edificios que posee. En realidad no perdía dinero, pero estimaba que lo perdía por la fluctuación del mercado inmobiliario. Baste un ejemplo: en 2015 ganó 1,7 millones de dólares en salario y dividendos. Pero declaró una depreciación de su patrimonio de 8,3 millones. El resultado: no pagó impuestos. Investigación abierta El Times obtuvo las declaraciones de la renta de Kushner a través de la solicitud de un préstamo por parte del yerno del presidente. Previamente, el mismo diario reveló que Trump recibió 413 millones de dólares donados de sus padres pero por los que supuestamente evadió impuestos. El fisco neoyorquino ha abierto una investigación. Las argucias de Kushner, sin embargo, no son constitutivas de delito, pero sí pueden provocarle un problema político a un presidente ya de lleno centrado en su reelección, que clama en sus mítines en contra de Wall Street y las élites políticas y empresariales. En realidad, técnicamente Kushner ni siquiera está perdiendo dinero con esa depreciación, porque dispone de una línea de crédito de 45 millones y la mayoría de sus inversiones son porcentajes minoritarios en sociedades de mayor envergadura. Lo que se deduce son pérdidas por participar con dinero prestado en parte de varios desarrollos inmobiliarios. El único año en que el yerno de Trump pagó impuestos fue 2013, cuando declaró ingresos por los que hubo de pagar 1,1 millones de dólares.
13-10-2018 | Fuente: abc.es
El fruto de Lula da Silva
Tenemos reiteradamente sostenido en estas páginas que los resultados electorales son las más de las veces consecuencia de la gestión de los políticos salientes que han marcado la vida de un país a lo largo de años. Donald Trump ganó la Presidencia de los Estados Unidos contra las políticas de Barack Obama. Iván Duque ganó la Presidencia de Colombia contra las políticas de Juan Manuel Santos. Emmanuel Macron ganó la Presidencia de Francia contra las políticas de François Hollande. El doctor Sánchez simplemente no ganó nunca unas elecciones, dicho sea de paso. Lo que vimos el pasado domingo en Brasil fue la victoria arrolladora de un político indeseable que ha sido aupado al poder -porque nadie puede dudar de que el 28 de octubre será elegido presidente por amplia mayoría- por los infinitos casos de corrupción que acumuló el Partido de los Trabajadores (PT) de Luiz Inácio «Lula» da Silva en dos mandatos en el poder. El daño que ha hecho Lula a la democracia brasileña ha sido inmenso. Estaba condenado en dos instancias por un caso de corrupción y aún así se empeñó en ser el candidato de su partido a la Presidencia, saltándose una ley que hacía inviable su candidatura y que ¡él mismo había promulgado! Ha quedado claro para todos que Lula hacía las leyes para que las cumplieran otros porque él se creía por encima de la Ley. Y al creerse inmune a toda legislación, él mismo estaba engordando la candidatura de Bolsonaro al que se las ponían como a Fernando VII. La mejor prueba del desprestigio acumulado por el PT la dio el pasado domingo la expresidenta Dilma Rousseff, destituida el 31 de agosto de 2016 por corrupta. Ella intentó un regreso político al estilo del expresidente Fernando Collor de Mello, elegido en 1990 y destituido también por corrupción menos de tres años después. Pero Collor tuvo una pequeña reivindicación al ser elegido senador en 2006. Rousseff creía que podría hacer lo mismo y se presentó el domingo al Senado por el Estado de Minas Gerais, el segundo en población del Brasil tras Sao Paulo. Allí se elegían dos senadores. Ella quedó en cuarta posición con el 15,35 por ciento de los votos. La corrupción de Lula, Rousseff y el PT tuvo su momento de mayor exposición cuando el 16 de marzo de 2016 nombró a Lula jefe de la Casa Civil de la Presidencia (jefe de Gabinete) para intentar otorgarle una última inmunidad. Todo fue inútil: el nombramiento duró unas horas, Lula acabó en la cárcel y Dilma en su casa civil -sin mayúsculas. Las manifestaciones homófobas, de exaltación de la violencia y de la dictadura militar brasileña no dejan lugar a duda. ¿Quiere eso decir que el 46 por ciento de los brasileños las comparten? Yo estoy seguro de que no. Pero también creo que el rechazo a la tan jaleada en Occidente figura de Lula y su movimiento político ha hecho a muchos votantes acudir a lo que tenían, ideológicamente más cerca. Porque como ya se demostró en Francia con el auge del Frente Nacional a costa del Partido Comunista Francés, lo que más cerca está de la ultraizquierda de la que venía Lula es la llamada ultraderecha en la que está Jair Bolsonaro. Hay responsabilidades de las que es imposible escabullirse.