Infortelecom

Noticias de donald trump

22-09-2018 | Fuente: abc.es
El ministerio de Justicia de EE.UU. se planteó la inhabilitación de Trump
El ?número dos? del ministerio de Justicia norteamericano, Rod Rosenstein, se propuso el año pasado grabar las conversaciones que mantuviera con Donald Trump con la finalidad última de recusar al presidente a través de la enmienda 25 de la Constitución. Esta establece que el vicepresidente y una mayoría de ministros pueden declarar al presidente «imposibilitado de ejercer los derechos y deberes de su cargo». Rosenstein, que fue nombrado por Trump en febrero de 2017, planteó esa posibilidad a altos funcionarios del Gobierno y a empleados del FBI después de que el presidente despidiera de forma fulminante al jefe de ese cuerpo de policía judicial, James Comey. Previamente, el presidente le había pedido a Comey lealtad en su gestión de la investigación de las conexiones con Rusia de varios miembros de su Gobierno, entre ellos el Asesor de Seguridad Nacional, Michael Flynn. El diario ?The New York Times? reveló este viernes las propuestas de Rosenstein después de haber leído unos memorandos del entonces director en funciones del FBI tras de la salida de Comey, Andrew McGabe. Trump ha denunciado en numerosas ocasiones que se siente víctima de una caza de brujas y de una conspiración para inhabilitarle, en la que supuestamente participan miembros de su propio Gobierno. Hace dos semanas uno de ellos publicó una tribuna anónima en el ?Times? admitiendo la existencia de ese movimiento de resistencia interna para boicotear las propuestas más radicales del presidente. La revelación de las intenciones de Rosenstein es de gran importancia para la investigación de la trama rusa. En marzo de 2017 el fiscal general (ministro de Justicia) Jeff Sessions decidió apartarse de esa investigación por haber mantenido contactos con el embajador ruso en EE UU. Al cargo de las pesquisas quedó el propio Rosenstein, que decidió abrir una causa separada cuya investigación le encargó al ex director del FBI Robert Mueller, que ha imputado ya a 33 personas, 26 de ellas ciudadanos rusos y el resto empleados de la campaña presidencial de Trump. Previamente, en marzo, Trump le había encargado a Rosenstein un informe sobre si debía mantener a Comey, nombrado por Barack Obama, al frente del FBI. Rosenstein le recomendó despedirlo por su deficiente gestión de la investigación del uso de un servidor de correo privado por parte de Hillary Clinton cuando era secretaria de Estado (ministra de Exteriores), un escándalo que estalló durante la campaña electoral. Al día siguiente Trump despidió a Comey citando el memorando de Rosenstein, pero después se contradijo en varias entrevistas al admitir que ya tenía la decisión tomada de antes. Según ha revelado el periodista Bob Woodward en ?Miedo?, su reciente libro sobre el Gobierno de Trump, Rosenstein sintió que Trump le utilizó para legitimar el despido Comey, que en realidad obedecía a la investigación de la trama rusa. Aquella decisión produjo además una profunda animadversión en el FBI hacia el actual presidente de EE UU. Según la información publicada por el ?Times?, Rosenstein llegó a planificar la forma de inhabilitar a Trump, convenciendo a Sessions y al ministro de Interior y ahora jefe de gabinete, John Kelly. El ?número dos? de Justicia tenía además acceso directo a Trump y departía habitualmente con él sobre asuntos relativos al FBI, lo que le da aún mayor importancia a su intención de grabar al presidente. Según dijo Rosenstein a varios colaboradores, quería emplear micrófonos ocultos en la ropa. Después de que se hayan conocido sus intenciones, reflejadas en varios memorandos, Rosenstein ha emitido un comunicado en el que asegura que la información es «falsa y factualmente incorrecta». «Tras haber tratado personalmente con el presidente, puedo decir que no hay base alguna para invocar la enmienda 25», añade. McCabe, el autor de esos informes, fue despedido del FBI en marzo de 2017. Que varios miembros del Gobierno de Trump habían planteado la posibilidad de inhabilitar a Trump lo reveló el periodista Michael Wolff en su libro sobre los primeros meses del actual Gobierno, titulado ?Fuego y furia?. «Era algo de lo que se hablaba habitualmente en la Casa Blanca», escribió. En el caso de que el presidente fuera inhabilitado, el vicepresidente, Mike Pence, ocuparía su lugar. La enmienda que regula esa sustitución, aprobada en 1967, sólo se ha empleado tres veces en la historia de EE UU y siempre de forma provisional por casos de enfermedad.
22-09-2018 | Fuente: abc.es
El departamento de Justicia de EE.UU. se planteó la inhabilitación de Trump
El ?número dos? del departamento de Justicia norteamericano, Rod Rosenstein, se propuso el año pasado grabar las conversaciones que mantuviera con Donald Trump con la finalidad última de recusar al presidente a través de la enmienda 25 de la Constitución. Esta establece que el vicepresidente y una mayoría de ministros pueden declarar al presidente «imposibilitado de ejercer los derechos y deberes de su cargo». Rosenstein, que fue nombrado por Trump en febrero de 2017, planteó esa posibilidad a altos funcionarios del Gobierno y a empleados del FBI después de que el presidente despidiera de forma fulminante al jefe de ese cuerpo de policía judicial, James Comey. Previamente, el presidente le había pedido a Comey lealtad en su gestión de la investigación de las conexiones con Rusia de varios miembros de su Gobierno, entre ellos el Asesor de Seguridad Nacional, Michael Flynn. El diario ?The New York Times? reveló este viernes las propuestas de Rosenstein después de haber leído unos memorandos del entonces director en funciones del FBI tras de la salida de Comey, Andrew McGabe. Trump ha denunciado en numerosas ocasiones que se siente víctima de una caza de brujas y de una conspiración para inhabilitarle, en la que supuestamente participan miembros de su propio Gobierno. Hace dos semanas uno de ellos publicó una tribuna anónima en el ?Times? admitiendo la existencia de ese movimiento de resistencia interna para boicotear las propuestas más radicales del presidente. La revelación de las intenciones de Rosenstein es de gran importancia para la investigación de la trama rusa. En marzo de 2017 el fiscal general (ministro de Justicia) Jeff Sessions decidió apartarse de esa investigación por haber mantenido contactos con el embajador ruso en EE UU. Al cargo de las pesquisas quedó el propio Rosenstein, que decidió abrir una causa separada cuya investigación le encargó al ex director del FBI Robert Mueller, que ha imputado ya a 33 personas, 26 de ellas ciudadanos rusos y el resto empleados de la campaña presidencial de Trump. Previamente, en marzo, Trump le había encargado a Rosenstein un informe sobre si debía mantener a Comey, nombrado por Barack Obama, al frente del FBI. Rosenstein le recomendó despedirlo por su deficiente gestión de la investigación del uso de un servidor de correo privado por parte de Hillary Clinton cuando era secretaria de Estado (ministra de Exteriores), un escándalo que estalló durante la campaña electoral. Al día siguiente Trump despidió a Comey citando el memorando de Rosenstein, pero después se contradijo en varias entrevistas al admitir que ya tenía la decisión tomada de antes. Según ha revelado el periodista Bob Woodward en ?Miedo?, su reciente libro sobre el Gobierno de Trump, Rosenstein sintió que Trump le utilizó para legitimar el despido Comey, que en realidad obedecía a la investigación de la trama rusa. Aquella decisión produjo además una profunda animadversión en el FBI hacia el actual presidente de EE UU. Según la información publicada por el ?Times?, Rosenstein llegó a planificar la forma de inhabilitar a Trump, convenciendo a Sessions y al ministro de Interior y ahora jefe de gabinete, John Kelly. El ?número dos? de Justicia tenía además acceso directo a Trump y departía habitualmente con él sobre asuntos relativos al FBI, lo que le da aún mayor importancia a su intención de grabar al presidente. Según dijo Rosenstein a varios colaboradores, quería emplear micrófonos ocultos en la ropa. Después de que se hayan conocido sus intenciones, reflejadas en varios memorandos, Rosenstein ha emitido un comunicado en el que asegura que la información es «falsa y factualmente incorrecta». «Tras haber tratado personalmente con el presidente, puedo decir que no hay base alguna para invocar la enmienda 25», añade. McCabe, el autor de esos informes, fue despedido del FBI en marzo de 2017. Que varios miembros del Gobierno de Trump habían planteado la posibilidad de inhabilitar a Trump lo reveló el periodista Michael Wolff en su libro sobre los primeros meses del actual Gobierno, titulado ?Fuego y furia?. «Era algo de lo que se hablaba habitualmente en la Casa Blanca», escribió. En el caso de que el presidente fuera inhabilitado, el vicepresidente, Mike Pence, ocuparía su lugar. La enmienda que regula esa sustitución, aprobada en 1967, sólo se ha empleado tres veces en la historia de EE UU y siempre de forma provisional por casos de enfermedad.
21-09-2018 | Fuente: elpais.com
El templo populista de Bannon en Italia
El exasesor de Donald Trump promueve la creación de una suerte de academia política-religiosa en un antiguo monasterio y prepara el asalto a Europa desde Roma
21-09-2018 | Fuente: abc.es
Estados Unidos sanciona a una agencia China por comprar aviones y misiles a Rusia
Estados Unidos ha impuesto este jueves sanciones a una agencia militar china y a su director por comprar equipos de defensa de Rusia, lo que representa una violación a las sanciones aprobadas en 2017. El Departamento de Estado de Estados Unidos ha dicho que impondrá inmediatamente sanciones al Departamento de Desarrollo de Equipos de China, que supervisa la tecnología de defensa, y a su director, Li Shangfu, por participar en «transacciones significativas» con Rosoboronexport, el principal exportador de armas de Rusia. El Gobierno estadounidense también ha incluido en la lista a otras 33 personas y entidades asociadas con el Ejército y la Inteligencia de Rusia. Un funcionario del Departamento de Estado, que ha hablado bajo condición de anonimato, ha insistido en que las sanciones a China tienen como objetivo a Moscú, no a Pekín ni a su Ejército. Así, ha subrayado que las sanciones están relacionadas con la compra por parte de China de diez aviones de combate SU-35 en 2017 y de equipos relacionados con el sistema de misiles tierra-aire S-400 este año. Las medidas llegan en un momento en el que el Gobierno del presidente, Donald Trump, hace frente a una creciente presión para responder con firmeza a los informes de la Inteligencia estadounidense de que Rusia continúa entrometiéndose en la política del país.
21-09-2018 | Fuente: elpais.com
El templo populista de Steve Bannon en Italia
El exasesor de Donald Trump promueve la creación de una suerte de academia política-religiosa en un antiguo monasterio y prepara el asalto a Europa desde Roma
20-09-2018 | Fuente: abc.es
España sopesa reconocer a Palestina como Estado independiente aunque no haya consenso europeo
Josep Borrell prepara el camino para que España se sume a la lista de países que reconocen de forma oficial el Estado Palestino. El ministro de Exteriores español anunció que «el tema palestino está sobre la mesa» y sus palabras tuvieron un impacto directo en Tierra Santa. Borrell apostó por poner en marcha «un intenso» proceso de consulta en la Unión Europea para tratar de lograr un consenso, pero ante la previsible falta de unidad anunció la disposición de España a dar este paso de forma unilateral. El ministro español reactiva un proceso que ya tenía abierto el anterior Ejecutivo y que ha sacado a la luz el malestar en una parte de la política española por la posición que adoptó Israel respecto a las reivindicaciones independentistas de Cataluña. A diferencia de los palestinos, que emitieron un comunicado similar al de Francia en el que se pedía respeto a la Constitución, el Estado judío optó por el silencio para «no interferir en un tema doméstico». La lectura sobre el anuncio de Borrell fue distinta a los dos lados del muro. En la oficina de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en Ramala, recibieron con los brazos abiertos la decisión española, «pero lo que hace falta es que ahora se convierta en realidad y se dé ese paso de forma definitiva», señala Ashraf Jatib, uno de los portavoces del organismo. Los palestinos son conscientes de que no se logrará un consenso en el seno de la UE, donde países como Alemania o Italia no están dispuestos a dar este paso, pero confían en que «España ejerza el papel de líder y abra camino para que otros sigan su ejemplo». El primero en la lista es Francia, donde se encuentra de visita oficial el presidente Mahmud Abas. Consultado por el tema de Cataluña, Jatib prefiere no mezclar una cosa con la otra y confiesa que «no fue una sorpresa el silencio de Israel porque la fragmentación es una de las herramientas que más emplea en política exterior, tanto a nivel regional, como mundial. Cuanto más débiles sean los países, mejor para ellos». En la OLP también recuerdan que «dentro de España el reconocimiento de Palestina es un tema que goza de un gran favor popular y este Gobierno parece dispuesto a dar el paso». «No cambiará nada» El exportavoz israelí del ministro de Exteriores, Yigal Palmor, recibió con sorpresa el anuncio de Borrell porque «no es nuevo en política y sabe que este reconocimiento no hará avanzar la negociación para la búsqueda de paz. Es un paso que solo dará satisfacción a los palestinos y les servirá como éxito de propaganda, pero no cambiará nada a nivel práctico». El diplomático considera que «todo es fruto de la presión interna que tiene el actual Gobierno por parte de sus socios» y defiende la postura israelí respecto a Cataluña porque «nunca buscamos interferir en los asuntos domésticos de otros países». Si Borrell sigue adelante con el plan, España se sumará a una lista de países europeos entre los que se encuentran Suecia, Polonia, República Checa, Hungría, Rumanía, Malta, Chipre, Eslovaquia y Rumanía. Hasta ahora la posición española, como la del Reino Unido o Francia, era la de esperar a que concluyera el proceso de paz entre las dos partes antes de reconocer el Estado Palestino. El problema es que el proceso lleva muerto varios años y nada parece que lo vaya a reavivar. Por otro lado, los países europeos no ocultan su malestar con las últimas decisiones de Donald Trump, como el traslado de su Embajada a Jerusalén, y buscan desmarcarse de la línea impuesta por Washington, totalmente alineada con el Gobierno de Benyamin Netanyahu.
20-09-2018 | Fuente: abc.es
Trump animó a España a construir un muro en el Sáhara para contener la inmigración
Inspirado por las soluciones que él mismo emplea para su país, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, propuso que La Moncloa apostara por construir un muro en el Sáhara con el que contener la inmigración que llega de África, según ha asegurado el ministro de Exteriores, Josep Borrell . El político socialista lo afirmó el pasado martes, durante un coloquio en el club Siglo XXI celebrado el martes en Madrid. «La frontera del Sáhara no puede ser más grande que nuestra frontera con México», espetó Trump cuando los diplomáticos que escuchaban su propuesta le recordaron la gran longitud del desierto y por tanto lo difícil de la empresa, según cuenta el diario británico «The Guardian». «Podemos confirmar lo que dijo el ministro, pero no haremos ninguna otra observación sobre sus comentarios», explicó el Ministerio de Asuntos Exteriores a «The Guardian», que en su información también especifica que Trump pudo hacer su propuesta en junio, durante la visita de los Reyes de España a Washington. Borrell, que reveló esta información hace un par de días, aprovechó para dejar claro su rechazo a la medida propuesta por Trump, expresando que la solución para la cuestión migratoria no pasa por levantar muros, sino por sopesar cómo convivir con un continente que duplicará su población en los próximos 20 años. «El problema migratorio no se va a resolver en un futuro próximo porque es identitario, cultural, de capacidad de absorber al diferente y las sociedades europeas no están estructuradas para absorber más de un porcentaje», añadió el ministro de Exteriores.
20-09-2018 | Fuente: abc.es
Trump dice que invadir Irak y Afganistán fue el peor error de la historia de Estados Unidos
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha afirmado en una entrevista difundida este jueves que el «peor error de la historia» de Estados Unidos fue la decisión de George W. Bush (2001-2009) de invadir Irak y Afganistán la década pasada. «El peor error cometido jamás en la historia de nuestro país: meterse en Oriente Medio por parte del presidente Bush», ha asegurado Trump en una entrevista con el diario digital «The Hill». «Puede que (el presidente Barack) Obama (2009-2017) sacara de mala manera (a las tropas en Irak y parte de las desplegadas en Afganistán), pero meterse ahí es, para mí, el peor error cometido en la historia de nuestro país», ha reiterado. Trump no ha mencionado directamente a Irak ni a Afganistán, pero desde su campaña electoral ha expresado su irritación por la decisión de Bush de invadir esos países después de los atentados del 11 de septiembre de 2001. «Nos gastamos 7 billones de dólares en Oriente Medio (..). Siete billones de dólares y millones de vidas, porque me gusta contar (las vidas perdidas en) ambos lados (de la contienda). Millones de vidas», ha insistido. El presidente ha opinado que ese error está por encima de otros como la guerra civil estadounidense (1861-1865). «Una guerra civil se puede entender. Una guerra civil, eso es diferente. Habernos metido en Oriente Medio, ese fue realmente un mal día para nuestro país», ha subrayado. Baile de cifras La cifra de 7 billones de dólares citada por Trump dista mucho del cálculo oficial del Pentágono, que esta semana aseguró que Estados Unidos ha gastado unos 1,5 billones en Irak, Afganistán y Siria entre 2001 y 2018. Algunas estimaciones independientes arrojan números más elevados, aunque no llegan al citado por Trump: la Universidad de Brown situó el año pasado en 5,6 trillones el coste de la guerra contra el terrorismo, un dato que incluye los gastos en Irak, Afganistán y las acciones militares estadounidenses en Pakistán y Siria, entre otras. Pese a sus amagos de salir de Afganistán, Trump ordenó el año pasado aumentar el número de efectivos estadounidenses en ese país y eliminar los plazos para su retirada, por lo que ahora hay unos 14.000 soldados de EE.UU. en el país centroasiático. El Gobierno estadounidense también mantiene desplegados unos 5.200 soldados en Irak y alrededor de 2.000 en Siria para combatir al grupo terrorista Estado Islámico (EI), y Trump ha expresado varias veces su intención de retirarlos «lo antes posible», cuando se complete la misión contra ese grupo terrorista.
19-09-2018 | Fuente: abc.es
El escándalo sexual de Kavanaguh se convierte en una guerra de guerrillas
«Lo que pasa en Georgetown Prep, se queda en Georgetown Prep». Lo dijo hace unos años Brett Kavanaugh, el juez nominado por Donald Trump al Tribunal Supremo, sobre el colegio en el que acabó su educación secundaria. Fue en la época en la que atacó sexualmente a Christine Blasey Ford, según el relato de la supuesta víctima, en una acusación que ha hecho estallar su proceso de confirmación en el Senado para la más alta instancia judicial de EE.UU. Ahora, esa bravuconada -una iteración del 'Lo que pasa en Las Vegas, queda en Las Vegas'- se le ha vuelto en su contra. La senadora demócrata Elizabeth Warren compartió en Twitter el vídeo del momento en el que Kavanaugh pronunciaba la frase para cuestionar la capacidad del candidato a servir en el Supremo y dar pábulo a las acusaciones de Ford. Es un ataque más en la guerra de guerrillas en la que se ha convertido la confirmación de Kavanaugh, con los republicanos esforzados en impulsar el proceso a toda costa y los demócratas decididos a retrasarlo al máximo. Ford es el único escollo que Kavanaugh tiene que salvar para convertirse en juez del Supremo y, con ello, reforzar la mayoría conservadora en el alto tribunal. La mujer le acusó en una carta de haberla agredido sexualmente cuando ambos eran menores. La carta, en manos de la senadora demócrata Dianne Feinstein desde julio, se filtró el pasado fin de semana como una misiva anónima. Ford acabó por salir a la luz y reconocer que ella era la autora. El asunto impidió la votación prevista para este jueves en el Comité Judicial del Senado, la antesala de su confirmación en el pleno de la cámara alta. Los republicanos, a regañadientes, y los demócratas, con entusiasmo, defendieron el derecho de la acusadora a explicar su caso en una comparecencia pública, en la que también hablaría Kavanaugh. Charles Grassley, el republicano que preside el Comité Judicial, decidió colocar la comparecencia de Ford y el candidato el lunes. «Argucía de los demócratas» La presencia de Ford en la comparecencia, incluso su propia celebración, están ahora en duda. La acusadora, a través de sus abogados, ha exigido que antes de dar la cara y exponerse ante la opinión pública, el FBI investigue a Kavanaugh. «Una investigación completa por las fuerzas de seguridad asegurará que los hechos cruciales y los testigos de este asunto se tomen en consideración de una forma no partidista y que el comité tenga toda la información antes de llevar a cabo una comparecencia o tomar cualquier decisión», explicaron sus abogados en una carta al Comité Judicial. Además, aparecer en un comité televisado en todo el país sin garantías de que su caso se tratará con justicia sería una factura demasiado grande para alguien que, según la carta, ha sufrido acoso, amenazas de muerte e intentos de hackeo de su correo electrónico desde que se conoció el caso. Para los republicanos, es una nueva argucia de los demócratas para entorpecer y retrasar la confirmación de Kavanaugh. Las elecciones legislativas de noviembre están a la vuelta de la esquina y si los republicanos no cierran la llegada del candidato de Trump al Supremo, los demócratas podrían recuperar la mayoría en el Senado -aunque lo tienen muy difícil- y torpedear todavía más la llegada del magistrado. Grassley se ha mostrado de momento impasible ante la petición de Ford. «La invitación para el martes sigue en pie», ha dicho. «Nada de lo que haga el FBI o cualquier otro investigador tendrá peso en lo que Ford diga al comité, así que no hay razón para otro retraso». Lindsay Graham, otro senador republicano en el comité, criticó que el llamamiento al FBI no tiene nada que ver «con encontrar la verdad, sino con retrasar el proceso hasta después de las elecciones». Incluso republicanos moderados, como Bob Corker, no han visto con buenos ojos otro alargamiento del proceso. «Los republicanos ofrecieron su mano de buena fe. Si no escuchamos a ambas partes el lunes, votemos», ha escrito en Twitter. Desde la otra bancada, el llamamiento era al retraso. Feinstein agitó el fantasma de un caso similar del pasado para exigir el mayor pulcro con el testimonio de Ford. «Estoy de acuerdo al cien por cien que colocar una comparecencia a toda prisa el lunes es injusto y recuerda al tratamiento que tuvo Anita Hill», dijo en referencia a la mujer que en 1991 acusó de acoso sexual a otro candidato conservador al Supremo, el actual juez Clarence Thomas. Los demócratas también exigieron que la comparecencia no solo tenga a Ford y Kavanaugh, sino que incluya a testigos clave, como Mark Judge, el amigo del candidato al Supremo que supuestamente estuvo presente cuando Kavanaugh agredió sexualmente a la acusadora. Judge escribió una carta al Comité Judicial en la que decía que no se acordaba de nada de ello y que prefería no hablar en público. Mientras tanto, quien más está midiendo la estrategia es, contra su costumbre, el presidente Trump. Ha defendido en todo momento a su candidato, pero también el derecho de Ford a contar su historia. Es consciente de la importancia para su electorado de que los jueces de corte conservador copen el Supremo, como prometió en las elecciones. El miércoles protestó por la forma «injusta» en la que se está tratando a Kavanaugh, pero aseguro que quiere ver testificar a Ford. «Quiero ver lo que tiene que decir. Si aparece, será maravilloso», dijo sobre la presencia de Ford. «Si no, será algo desafortunado».