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Noticias de donald trump

05-06-2018 | Fuente: abc.es
Kim Jong-un exige una suite de lujo en Singapur, que cuesta 6.000 dólares la noche
Se acerca la fecha y parece que se mantiene el histórico encuentro entre el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, y el presidente de EE.UU., Donald Trump. Así lo confirmó el presidente estadounidense la semana pasada, y ayer la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, informó que la cumbre daría comienzo a las 9 de la mañana del día 12 de junio (21.00 horas del 11 de junio, según el horario de la costa este). Según las últimas noticias, el dictador norcoreano habría exigido que se le facilitara una suite de lujo, cuyo coste por noche sería de 6.000 dólares. Este tema habría salido durante la visita, el pasado fin de semana, de un alto funcionario de Corea del Norte a la Casa Blanca El vicejefe de personal de la Casa Blanca, Joe Hagin, y el jefe de personal de facto de Kim, Kim Chang Son, intentaron concretar los detalles logísticos para el encuentro en Singapur. Durante la reunión trascendió el deseo de Kim por alojarse en el hotel de cinco estrellas Fullerton. Construido en 1928 es el más exclusivo de la ciudad y está ubicado junto al río. Según su página web, el hotel estaría completo entre el 9 y el 12 de junio, por lo que no se admiten reservas. El alosamiento se ha negado a confirmar al diario británico «The Independent», si existiá una reserva a nombre del líder norcoreano, remitiéndose a su política de privacidad. Al polémico capricho de Kim Jong-un se suma la incóginica sobre quién abonará la factura, pues según «The Washington Post» no será Corea del Norte. Al menos esa es la exigencia transmitida en la reunión logística durante el pasado fin de semana. Ante esta aseveración se abre una interrogante: ¿Será EE.UU. quién pague la cuantiosa factura? Suite presdiencial del hotel Fullerton, en SingapurSegún el medio estadounidense, EE.UU. estaría dispuesto a abonarla pero esto podría contravenir las sanciones del Departamento del Tesoro, que considera ilegal un pago de estas características. Para llevarlo a cabo, la Oficina de Control de Activos Extranjeros tendría que suspender temporalmente la aplicación de las sanciones a través de una exención. La Casa Blanca no se ha pronunciado todavía sobre este punto. Mientras se dilucida si Washington abona o no la lujosa estancia del líder de Corea del Norte (uno de los países más pobres del mundo que se sitúa en el puesto 186 de un total de 196 en el ranking de PIB per cápita), han surgido algunos voluntari0s para pagar sus gastos. Entre ellos se encuentra la ciudad-estado de Singapur. El ministro de Defensa, Ng Eng Hen, habría dicho a los periodistas que la nación estaba lista para sufragar algunos de los gastos para asegurar que la reunión fuera un éxito. «Es un coste que estamos dispuestos a asumir para jugar un papel pequeño en esta reunión histórica». Otro dispuesto a aflojar la cartera es la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN), el grupo, con sede en Ginebra, que impulsa la plena implementación del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares y que ganó el Premio Nobel de la Paz 2017 por su trabajo.«Nuestro movimiento está comprometido con la abolición de las armas nucleares y reconocemos que esta cumbre histórica es una oportunidad única en una generación para trabajar por la paz y el desarme nuclear», dijo Akira Kawasaki, del grupo directivo de ICAN, en un comunicado. «El Premio Nobel de la Paz incluyó un premio en efectivo y estamos dispuestos a ofrecer fondos del galardón para cubrir los gastos de la cumbre, a fin de apoyar la paz en la Península de Corea y un mundo libre de armas nucleares». Posibles escenarios de la cumbre Entre los posibles lugares mencionados como el sitio de la cumbre incluyen el Shangri-la Hotel, que recibió al primer ministro de la India y jefes de defensa de todo el mundo este fin de semana, el hotel Capella en la isla turística de Sentosa y el Marina Bay Sands. La última es una propiedad de tres torres y 2.561 habitaciones, que se inauguró en 2011, y es propiedad de Las Vegas Sands Corporation, cuyo multimillonario presidente, Sheldon Adelson, fue uno de los principales patrocinadores financieros de la candidatura presidencial de Trump en 2016. Corea del Sur también pagó Si EE.UU. pago los gastos de Kim Jong-un, o lo hace otro organismo, no será la primera vez. Existe un precedente cercano en el tiempo: durante los Juegos Olímpicos de 2018 en PyeongChang, Corea del Sur gastó 2,6 millones de dólares en los gastos de viaje y el alojamiento del escuadrón de vítores de Corea del Norte, una compañía artística y otros miembros de la delegación. Mientras tanto, en los mismos juegos, el Comité Olímpico Internacional pagó a 22 atletas de Corea del Norte para viajar al evento.
05-06-2018 | Fuente: abc.es
Enredo por la habitación de 6.000 dólares la noche que Kim Jong-un ha exigido en Singapur
Se acerca la fecha y parece que se mantiene el histórico encuentro entre el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, y el presidente de EE.UU., Donald Trump. Así lo confirmó el presidente estadounidense la semana pasada, y ayer la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, informó que la cumbre daría comienzo a las 9 de la mañana del día 12 de junio (21.00 horas del 11 de junio, según el horario de la costa este). Según las últimas noticias, el dictador norcoreano habría exigido que se le facilitara una suite de lujo, cuyo coste por noche sería de 6.000 dólares. Este tema habría salido durante la visita, el pasado fin de semana, de un alto funcionario de Corea del Norte a la Casa Blanca El vicejefe de personal de la Casa Blanca, Joe Hagin, y el jefe de personal de facto de Kim, Kim Chang Son, intentaron concretar los detalles logísticos para el encuentro en Singapur. Durante la reunión trascendió el deseo de Kim por alojarse en el hotel de cinco estrellas Fullerton. Construido en 1928 es el más exclusivo de la ciudad y está ubicado junto al río. Según su página web, el hotel ha bloquedado la reserva de habitaciones entre el 9 y el 12 de junio. Sin embargo, el establecimiento se ha negado a confirmar al diario británico «The Independent», si existiá una reserva a nombre del líder norcoreano, remitiéndose a su política de privacidad. Al polémico capricho de Kim Jong-un se suma la incóginica sobre quién abonará la factura, pues según «The Washington Post» no será Corea del Norte. Al menos esa es la exigencia transmitida en la reunión logística durante el pasado fin de semana. Ante esta aseveración se abre una interrogante: ¿Será EE.UU. quién pague la cuantiosa factura? Suite presdiencial del hotel Fullerton, en SingapurSegún el medio estadounidense, EE.UU. estaría dispuesto a abonarla pero esto podría contravenir las sanciones del Departamento del Tesoro, que considera ilegal un pago de estas características. Para llevarlo a cabo, la Oficina de Control de Activos Extranjeros tendría que suspender temporalmente la aplicación de las sanciones a través de una exención. La Casa Blanca no se ha pronunciado todavía sobre este punto. Mientras se dilucida si Washington abona o no la lujosa estancia del líder de Corea del Norte (uno de los países más pobres del mundo que se sitúa en el puesto 186 de un total de 196 en el ranking de PIB per cápita), han surgido algunos voluntari0s para pagar sus gastos. Entre ellos se encuentra la ciudad-estado de Singapur. El ministro de Defensa, Ng Eng Hen, habría dicho a los periodistas que la nación estaba lista para sufragar algunos de los gastos para asegurar que la reunión fuera un éxito. «Es un coste que estamos dispuestos a asumir para jugar un papel pequeño en esta reunión histórica». Otro dispuesto a aflojar la cartera es la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN), el grupo, con sede en Ginebra, que impulsa la plena implementación del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares y que ganó el Premio Nobel de la Paz 2017 por su trabajo.«Nuestro movimiento está comprometido con la abolición de las armas nucleares y reconocemos que esta cumbre histórica es una oportunidad única en una generación para trabajar por la paz y el desarme nuclear», dijo Akira Kawasaki, del grupo directivo de ICAN, en un comunicado. «El Premio Nobel de la Paz incluyó un premio en efectivo y estamos dispuestos a ofrecer fondos del galardón para cubrir los gastos de la cumbre, a fin de apoyar la paz en la Península de Corea y un mundo libre de armas nucleares». Posibles escenarios de la cumbre Entre los posibles lugares mencionados como el sitio de la cumbre incluyen el Shangri-la Hotel, que recibió al primer ministro de la India y jefes de defensa de todo el mundo este fin de semana, el hotel Capella en la isla turística de Sentosa y el Marina Bay Sands. La última es una propiedad de tres torres y 2.561 habitaciones, que se inauguró en 2011, y es propiedad de Las Vegas Sands Corporation, cuyo multimillonario presidente, Sheldon Adelson, fue uno de los principales patrocinadores financieros de la candidatura presidencial de Trump en 2016. Corea del Sur también pagó Si EE.UU. pago los gastos de Kim Jong-un, o lo hace otro organismo, no será la primera vez. Existe un precedente cercano en el tiempo: durante los Juegos Olímpicos de 2018 en PyeongChang, Corea del Sur gastó 2,6 millones de dólares en los gastos de viaje y el alojamiento del escuadrón de vítores de Corea del Norte, una compañía artística y otros miembros de la delegación. Mientras tanto, en los mismos juegos, el Comité Olímpico Internacional pagó a 22 atletas de Corea del Norte para viajar al evento.
04-06-2018 | Fuente: abc.es
Kim Jong-un renueva la cúpula militar antes de la cumbre con Trump
Siguen los movimientos estratégicos en Corea del Norte a una semana de la histórica cumbre que celebrarán en Singapur su dictador, Kim Jong-un, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. En un aparente intento por acudir a dicho encuentro con un esperanzador mensaje de cambio, Kim Jong-un ha renovado la cúpula de su Ejército para apartar a la «Vieja Guardia» y dar entrada a generales con un perfil más moderado y próximo a su generación. Según informa la agencia surcoreana de noticias Yonhap, el ministro de Defensa, el general Pak Yong-sik, ha sido sustituido por su número dos, No Kwang-chol. Mientras Pak tiene entre 67 y 68 años, su sucesor es tres décadas más joven, lo que deja bien claro el salto generacional entre ambos. Además, el jefe del Estado Mayor del Ejército Popular de Corea, Ri Myong-su, ha sido relevado por su mano derecha, Ri Yong-gil. Aunque este tiene más de 60 años, es dos décadas más joven que su predecesor, quien fue uno de los más estrechos colaboradores del «Querido Líder» Kim Jong-il, padre del actual dictador. En su calidad de «apparatchik» octogenario, Ri Myong-su era una de las más veteranas figuras de la «Vieja Guardia» del régimen, ya que su biografía oficial asegura que luchó en la Guerra de Corea siendo un adolescente y, ya de mayor, dirigió el temido Ministerio de Seguridad Pública. Dichos cambios, todavía no confirmados oficialmente, se suman al que tuvo lugar el mes pasado. Tal y como anunciaron entonces los medios estatales norcoreanos, el director del Buró de Política General del Ejército, Kim Jong-gak, de 76 años, fue reemplazado por el general Kim Su-gil, diez años más joven. «El Norte parece haber traído nuevas figuras en medio de los cambios en las relaciones intercoreanas y la situación en la Península, ya que los antiguos oficiales carecían de flexibilidad de pensamiento», explicó a Yonhap una fuente no identificada de la Inteligencia surcoreana. A su juicio, el nuevo ministro de Defensa, No Kwang-chol, está considerado como un «moderado». Sin haber cumplido aún los 40 años, su perfil encaja más con el joven dictador Kim Jong-un, quien estaría relevando a la cúpula militar que le dejó su padre para rodearse de generales de su generación. Dentro del hermetismo habitual que caracteriza al régimen comunista de Pyongyang, las razones parecen bastante claras. Mientras los antiguos generales destacaron en su día como estrategas de la Guerra Fría, los nuevos se han caracterizado por su gestión comercial, ya que el Ejército controla los negocios estatales en Corea del Norte, como las exportaciones de minerales y marisco a China. Con esta renovación generacional, Kim Jong-un quiere presentarse en la cumbre con Trump haciendo gala de otro gesto de buena voluntad y un claro discurso a favor del cambio en Corea del Norte. Prevista para el próximo martes, día 12, en Singapur, será una cita histórica al reunir por primera vez a los dirigentes en activo del régimen de Pyongyang y la Casa Blanca, enemigos desde la Guerra Fría. Tras licenciar a la «Vieja Guardia», Kim Jong-un encontrará menos reparos en el Ejército para negociar su desnuclearización y firmar la paz con los «imperialistas americanos».
04-06-2018 | Fuente: abc.es
Trump proclama su «derecho absoluto» a «indultarse» a sí mismo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha defendido este lunes su «derecho absoluto» a indultarse, aunque defiende que no ha hecho nada irregular. Trump sigue así el argumento que su abogado, el exalcalde de Nueva York Rudolph Giuliani, expuso este domingo. Trump, a través de Twitter, ha señalado: «Como han declarado numerosos expertos legales, yo tengo el derecho absoluto a indultarme, pero ¿por qué haría eso si yo no he hecho nada mal? Mientras tanto, la caza de brujas sin fin, liderada por 13 demócratas enojados y conflictivos (y otros) siguen en los mismos términos». As has been stated by numerous legal scholars, I have the absolute right to PARDON myself, but why would I do that when I have done nothing wrong? In the meantime, the never ending Witch Hunt, led by 13 very Angry and Conflicted Democrats (& others) continues into the mid-terms!? Donald J. Trump (@realDonaldTrump) June 4, 2018Giuliani había dicho el día anterior que la Constitución permite la posibilidad del «autoindulto», aunque también matizó que Trump no tiene intención de hacerlo. En su habitual serie de tuits matutinos, Trump ha señado también que el nombramiento del fiscal especial -en clara alusión al encargado de la investigación de trama rusa, Robert Mueller- es «totalmente inconstitucional». Pese a ello, continúa el presidente estadounidense, «jugaremos el juego, porque yo, al contrario que los demócratas, ¡no he hecho nada mal!», ha insistido. The appointment of the Special Counsel is totally UNCONSTITUTIONAL! Despite that, we play the game because I, unlike the Democrats, have done nothing wrong!? Donald J. Trump (@realDonaldTrump) June 4, 2018
04-06-2018 | Fuente: abc.es
Giuliani dice que Trump podría «probablemente» indultarse a sí mismo
Rudy Giuliani, exalcalde de Nueva York y abogado del presidente de EE.UU., Donald Trump, dijo este domingo que el mandatario «probablemente» podría indultarse a sí mismo, llegado el caso de una acusación en su contra. «Esto es lo que dice la Constitución. Y si quieres cambiarla, la cambias. Pero, sí», dijo el abogado en una entrevista con la cadena ABC. No obstante, el exalcalde neoyorquino aseguró que Trump no tiene «ninguna intención» de indultarse a sí mismo. «Creo que las consecuencias políticas de eso serían duras. Una cosa es indultar a otra gente, otra es indultarse a sí mismo», explicó Giuliani. En otra entrevista con NBC, el abogado aventuró que si Trump llegase a usar el perdón presidencial para sí mismo, el Congreso abriría «de inmediato» un proceso de destitución o «impeachment». «Sería impensable», reconoció. Aunque Trump no ha sido acusado, en Washington se especula sobre las intenciones del fiscal que investiga la supuesta trama rusa, Robert Mueller, en caso de hallar pruebas incriminatorias en su contra. Los rumores apuntan a que Mueller podría imputar a Trump un delito de obstrucción a la Justicia. Mueller, de hecho, ha querido interrogar a Trump pero hasta el momento los abogados del presidente se lo han desaconsejado. Trump ha cuestionado insistentemente el trabajo de Mueller, que hace ya un año investiga la presunta injerencia del Kremlin en las elecciones a la Casa Blanca de 2016 y los posibles nexos entre la campaña republicana de Trump y funcionarios rusos. El presidente estadounidense ha insistido en que la investigación es una «caza de brujas» y las informaciones sobre el posible despido del fiscal han estado siempre presentes en los medios estadounidenses.
03-06-2018 | Fuente: abc.es
Donald Trump es como una antorcha: el que se acerca mucho a ella brilla, pero también corre un riesgo alto de salir en llamas. Los 16 meses de su presidencia han creado y quemado personajes a un ritmo vertiginoso: el ex secretario de Prensa Sean Spicer, el ex jefe de Gabinete Reince Priebus, el ex asesor de seguridad nacional Michael Flynn, el ex estratega jefe Stephen Bannon o el ex secretario de Estado Rex Tillerson han llenado titulares durante su servicio a Trump antes de acabar calcinados, y algunos, como el ex director de comunicación Anthony Scaramucci, en cuestión de días. El último caso podría ser el de Rudy Giuliani, un político que tuvo aspiraciones reales a convertirse en presidente de EE.UU. después de ser el alcalde de Nueva York durante los atentados del 11-S y que ahora se percibe como el último bufón de la corte de Trump. El multimillonario neoyorquino lo fichó para engrosar su equipo de abogados ante la intensidad de batallas legales que enfrenta: las más acuciantes, el controvertido pago de 130.000 dólares justo antes de las elecciones a una estrella del porno, Stormy Daniels, para comprar su silencio por un supuesto romance y las investigaciones del fiscal especial Robert Mueller sobre el supuesto complot con Rusia en las elecciones y el entorpecimiento a la acción de la justicia. Giuliani fue uno de los primeros republicanos que se subió al barco de Trump en las elecciones y el presidente valora ante todo la lealtad. Pero en un mes como parte de su equipo legal ha acumulado apariciones polémicas en la tele, declaraciones contradictorias y afirmaciones que podrían poner a Trump en mayores problemas legales. En una entrevista en Fox, Giuliani se desmarcó diciendo que Trump había pagado a su abogado, Michael Cohen, el dinero que este entregó a Stormy Daniels para silenciarla. La intención de Giuliani era negar que se trataba de fondos de la campaña electoral, pero la nueva versión pilló a la Casa Blanca y a Trump, que había negado conocer ningún pago, con el pie cambiado. Hasta el presidente salió a desmentirle: «Empezó ayer, ya se sabrá mejor los hechos», dijo. En otra entrevista, defendió que Trump no testificara ante Mueller -como ha dicho que está dispuesto a hacer- y pareció llamar «loco» al presidente por ello. Si la aparición de Giuliani es una nueva treta de Trump para enturbiar las aguas y aumentar el ruido mediático, la jugada es un éxito. Pero el papel de Giuliani -entre portavoz, abogado y estratega- es el penúltimo golpe a la credibilidad de un político que en su día fue considerado «el alcalde de América». En las últimas semanas, Giuliani ha sido el hazmerreír en EE.UU. por su lengua desbocada y sus incoherencias. Los programas satíricos se han frotado las manos con un Giuliani que con la edad -tiene 73 años- parece en pantalla una caricatura de sí mismo, con la mandíbula como un mascarón, la dentadura impostada y los ojos hundidos. Casi nadie ya le toma en serio. Lucha contra la mafia Todo lo contrario que en septiembre de 2001. Con los escombros de las Torres Gemelas humeando, Giuliani fue el primero en ponerse una mascarilla y estar al pie del cañón, coordinando la evacuación de la zona, colocándose la ropa del personal de bomberos, apareciendo cada día en la televisión con ánimos a la población y con promesas de que la ciudad se sobrepondría a la tragedia. Mientras el entonces presidente George W. Bush volaba en el «Air Force One» y el resto del Gobierno se refugiaba en un búnker bajo la Casa Blanca, Giuliani estaba a pecho descubierto en la Zona Cero. EE.UU. necesitaba un héroe al que agarrarse ante el mayor ataque terrorista de su historia y encontró a Giuliani. Fue «Personaje del año» para la revista «Time» en 2001. Al año siguiente, Isabel II le nombró caballero honorario. Los medios repetían que fue «la personificación del coraje». Los atentados fueron, sin embargo, una tabla de salvación para su carrera política. Se convirtió en alcalde de Nueva York en 1993, con la promesa de mano dura contra el crimen que asolaba la ciudad, después de haber metido en cintura a la mafia como fiscal general. Ganó notoriedad en todo el país con su estrategia de «Cristales rotos», una teoría que defiende que si se deja de perseguir las pequeñas violaciones contra la ley es más difícil combatir los crímenes de mayor gravedad. Llenó la ciudad de policía, se multiplicaron los arrestos y ganó la reelección en 1997. Desde entonces, su popularidad fue cuesta abajo: la mano ancha de la Policía se tradujo en brutalidad policial, redujo los subsidios a la población necesitada y saltaron escándalos amorosos. Antes de que los terroristas estrellaran sus aviones contra las Torres Gemelas, su aprobación era muy baja y retiró su candidatura para el Senado (aunque lo relacionó con la lucha contra un cáncer de próstata). Dejó la alcaldía de Nueva York en diciembre de 2001, y utilizó su reacción a los atentados como una forma de impulsarse hacia la Casa Blanca (en EE.UU. se bromeaba de que nombraba el 11-S en cada discurso). El sueño presidencial le acompañó desde la adolescencia y no iba desencaminado cuando a comienzos de los 80 se convirtió en el vice fiscal general más joven de la historia de EE.UU. En 2006, era el político más popular de EE.UU. y se presentó a las presidenciales de 2008. Al comienzo de la campaña, lideró las encuestas, pero fallos estratégicos y revelaciones sobre su gestión de la alcaldía de Nueva York le impidieron ganar las primarias. Ahora, Giuliani disfruta una vez más de una exposición mediática en la que se regodea,pero con la urgencia de quien sabe que no durará mucho.
03-06-2018 | Fuente: abc.es
Kim Jong-un pedirá a Trump el fin de las sanciones y comercio
Después de muchas idas y venidas, el día 12 habrá cumbre histórica en Singapur entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un. A menos que cambie de idea una vez más, como ya hizo cuando canceló el encuentro la semana pasada, así lo anunció Trump el viernes tras reunirse en la Casa Blanca con el jefe del espionaje norcoreano, Kim Yong-chol. En el Despacho Oval, este le entregó a Trump un sobre tamaño A3 con una carta del joven tirano. Formato grande para un mensaje importante: las demandas de Kim Jong-un de cara a la cita de Singapur. Aunque el presidente estadounidense no informó a los periodistas sobre su contenido, el ministro de Exteriores norcoreano, Ri Yong-ho, avanzó ayer sus peticiones en un comunicado. Tras recordar los gestos de buena voluntad llevados a cabo por el régimen comunista de Pyongyang, como la suspensión de sus ensayos de misiles y la destrucción de su silo de pruebas nucleares, Ri Yong-ho enumera «lo que Corea del Norte quiere de EE.UU. en un periodo por acordar». Su primera demanda consiste en «acabar con las maniobras militares conjuntas con Corea del Sur y con las sanciones», que parecen estar mermando el relativo crecimiento económico experimentado por este hermético país durante los últimos años. En segundo lugar, Pyongyang reclama firmar «un tratado de mutuo reconocimiento o de no agresión y la eventual retirada de las tropas y bases de EE.UU. de Corea del Sur». Tanto Washington como Seúl ya han dejado claro que Trump y Kim Jong-un no discutirán sobre los 28.500 soldados estadounidenses acantonados en el Sur, pero Pyongyang aspira a firmar un tratado de paz que dé garantías de seguridad al régimen. Como la guerra de Corea, que duró de 1950 a 1953, acabó solo con un armisticio, ambos países siguen técnicamente en armas y el Norte teme que EE.UU. intente un cambio de régimen, como ya ha hecho en el pasado con países como Irak y Libia. De hecho, esa es la principal finalidad de su programa nuclear: blindarse en el poder para seguir manteniendo un anacrónico sistema estalinista similar al que había en la extinta Unión Soviética o en la China de Mao. Tal y como consta en el libro ?Sin salida. Corea del Norte, armas nucleares y seguridad internacional?, de Jonathan D. Pollack, las aspiraciones nucleares se remontan a los años 60. En aquella época, el fundador del país y abuelo del actual dictador, Kim Il-sung, ya vio la necesidad de dotarse de armas atómicas para mantenerse en el poder y no ser utilizado como moneda de cambio en el juego de alianzas y rivalidades que se traían EE.UU., la URSS y China en la Guerra Fría. Aunque Kim Il-sung siempre lo negó, dicho libro recoge que «un plan estatal de seis años adoptado en noviembre de 1970 ya establecía nuevas políticas para desarrollar la industria nuclear con tecnología y materias primas locales», así como ?seguir pidiendo apoyo a la Unión Soviética y a la Europa del Este para formar técnicos en la transferencia tecnológica a gran escala?. Buena prueba de ello es que el primer reactor experimental del complejo nuclear de Yongbyon, donde Corea del Norte ha producido las seis bombas atómicas que ha detonado desde 2006, es de fabricación rusa y data de 1965. «Completa desnuclearización» Este será el principal tema de discusión en la cumbre, ya que Trump exigirá a Kim Jong-un una desnuclearización «completa y verificable». Aunque el dictador norcoreano se ha comprometido la «completa desnuclearización? de la Península Coreana, ya ha avanzado que no renunciará a su arsenal nuclear. A cambio de mantenerlo, íntegro o al menos en parte, sí estaría dispuesto a volver al Tratado de No Proliferación, que abandonó en 2003, con la promesa de no desarrollar más bombas atómicas. De esta manera, y como recuerda el ministro Ri Yong-ho, Corea del Norte quiere evitar ser el próximo ?modelo Libia?, como le ha propuesto el consejero de Seguridad Nacional, John Bolton, con bastante poca vista. Teniendo en cuenta cómo acabó Gadafi años después de renunciar a sus armas de destrucción masiva, linchado hasta la muerte en una revolución, lo último que querría Kim Jong-un es seguir una desnuclearización «a la libia». Por último, Corea del Norte demanda a EE.UU. «comercio e inversión, cooperación económica, amistad y respeto mutuo». Una ayuda económica que Trump ya ha sugerido y que podría seguir contribuyendo al ?capitalismo de a pie? que, a través del contrabando procedente de China, se abre paso en los mercados privados que han proliferado en Corea del Norte.
03-06-2018 | Fuente: abc.es
Reivindicar la libertad ante Lenin
En este caos que asola Occidente en donde la democracia liberal se ve cada día más amenazada desde todos los frentes, en los últimos meses han sido muchos los que han conmemorado el cincuentenario de mayo de 1968 como si fuesen unos días que nos habían facilitado a todos un asentamiento de nuestras libertades. Comprendo que aquel año ha tenido una influencia decisiva en todo el mundo y no sólo por lo ocurrido en París. En Estados Unidos fue un tiempo de enormes convulsiones, desde la ofensiva del Tet en Vietnam, el asesinato de Martin Luther King y el de Bob Kennedy o ?curiosa coincidencia, ignorada por todos entonces- el año en que se graduaron tres futuros presidentes de los Estados Unidos: Bill Clinton en Georgetown, George W, Bush en Yale y Donald Trump en la Universidad de Pennsylvania. El que todos salieran de la Universidad en ese mismo año tuvo una evidente relevancia en el devenir futuro de Estados Unidos. Pero esta misma semana se ha ignorado otro aniversario infinitamente más positivo para todo Occidente y a contracorriente de los tiempos que corren: el 31 de mayo de 1988 Ronald Reagan pronunciaba en la Universidad de Moscú, ante un inmenso busto de Lenin, un discurso demoledor para el comunismo y que debería ser estudiado en las escuelas de todo el mundo como paradigma de la defensa de la Libertad. Como ha recordado estos días Roger Kimball, («When Reagan Met Lenin», WSJ, 30-05-2018) las cuatro cumbres que hubo entre Reagan y Gorbachov tenían como teórico objetivo el control de la proliferación armamentística. Pero Reagan siempre buscaba algo más importante: la libertad. Para él la Guerra Fría que libraban la URSS y Estados Unidos se reducía a una dicotomía: «O ganan ellos, o ganamos nosotros». Para Reagan mostrar debilidad era (y yo creo que todavía es) una invitación al conflicto, aunque también sabía que la victoria en la Guerra Fría no debía ser en el campo de batalla sino en el terreno de las ideas. Reagan empleó la fuerza del rearme de sus ejércitos para derrotar al comunismo cuya ruina económica no podía competir con la riqueza que generaba el libre mercado. Pero al final, lo que esa victoria implicó no fue la invasión de la Unión Soviética por Estados Unidos. Lo que supuso fue la victoria del principio de la libertad sobre el totalitarismo. En aquel discurso en Moscú Reagan ya anticipó que estábamos ante una verdadera revolución en beneficio de la sociedad. Una revolución que no era la que promovió Lenin, sino la que nos traía el nuevo flujo de información. Porque la «revolución de la información» ya estaba transformando el mundo, pero el progreso no era algo imparable. Había que trabajárselo. Y la forma de hacerlo dijo Reagan que era mediante «la libertad: libertad de pensamiento, libertad de información y libertad de comunicación». Y eso lo decía un presidente que sostenía que «la democracia no es tanto un sistema de Gobierno como un forma de poner límites al Gobierno e impedir su intromisión: un sistema de fijar límites al poder para hacer que la política y el Gobierno fueran secundarios frente a las cosas importantes de la vida, los verdaderos valores que se encuentran sólo en la familia y en la fe». Y claro, frente a discursos como este son muchos los que prefieren seguir hablando de la playa que no había debajo de los adoquines.
03-06-2018 | Fuente: elpais.com
Transgresión
En el país que preside Donald Trump triunfan popularmente las comedias de situación que encuentran en la transgresión del orden de los biempensantes su mayor atractivo
02-06-2018 | Fuente: elpais.com
Donald Trump da oxígeno a la banca local al suavizar las reglas de la crisis
El Gobierno de Estados Unidos hace cambios en la Dodd-Frank Act y suaviza la Volcker Rule, dos pilares de la reforma financiera postcrisis