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Noticias de donald trump

06-01-2021 | Fuente: abc.es
Los demócratas ganan en Georgia y se hacen con el control del Capitolio
Los demócratas han consumado su victoria de las elecciones de noviembre, y le han ganado a los republicanos los dos escaños que había en juego en la segunda vuelta que tuvo lugar el martes en el estado de Georgia. Se hacen así con el control del Senado. El Partido Demócrata tendrá muy pronto el control de la Casa Blanca y las dos cámaras del Capitolio, lo que supone un duro golpe a los republicanos y la presidencia de Donald Trump, que se acerca ya a su final a pesar de sus denuncias de fraude en varios estados, incluido este de Georgia. Los resultados de las elecciones en Georgia han sido muy ajustados y el recuento se ha alargado hasta la tarde del miércoles. En 20 años no había ganado un demócrata un escaño al Senado en este estado del sur de EE.UU. El reverendo negro Rafael Warnock ganó a la republicana Kelly Loeffler por 65.000 votos de 4,3 millones. Por su parte, el demócrata Jon Ossoff se impuso al conservador David Perdue por 27.000 votos. Así, los demócratas y los republicanos tendrán 50 escaños en el Senado. El voto de desempate le corresponde a la presidenta de esa cámara Alta, un cargo que recae sobre la vicepresidenta, Kamala Harris. Esta composición del Capitolio le facilita la gobernanza a Joe Biden por al menos dos años, hasta las elecciones parciales de 2022. Tanto Donald Trump como Barack Obama tuvieron el control del Capitolio en sus primeros dos años en el cargo, y posteriormente perdieron la mayoría en la Cámara de Representantes. En las elecciones de noviembre se renovó la presidencia, la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. De ese tercio, los republicanos se hicieron con 20 escaños, y los demócratas, con 13. El control del Senado quedó a merced de los dos escaños de Georgia, que fueron a segunda vuelta porque ningún candidato obtuvo un 50% de los votos en noviembre. El presidente Trump acudió a Georgia el lunes por la noche a hacer campaña por sus candidatos, aunque en realidad aprovechó su intervención para volver a denunciar fraude en las elecciones presidenciales y proclamar, sin pruebas, que ha ganado el estado pero los demócratas se lo han robado. «Yo hago mítines por mí, no por los demás», dijo Trump junto a los republicanos que se juegan el escaño. También acudió al estado Biden, consciente de que tendrá la gobernabilidad mucho más fácil con esta victoria. Las últimas encuestas dieron cierta ventaja a los demócratas, ambos con una intención de voto por encima del 49%. Pero nada era seguro porque los sondeos ya habían fracasado, y aunque vaticinaron una victoria de Biden en las presidenciales lo hicieron por un margen mucho mayor al definitivo. Trump incluso logró sumar 10 millones de votos con respecto a sus resultados de 2016, amasando 74 millones de papeletas, todo un récord solo superado por Biden en estas mismas elecciones. En total, en esta segunda vuelta los dos partidos se han gastado más de 500 millones de dólares (400 millones de euros) en anuncios electorales. Esto significa que se cuentan entre las elecciones al Senado más caras en toda la historia. Es comprensible, dado que de ellas dependía la gobernabilidad en Washington y la capacidad de hacerle la oposición al nuevo presidente. Los demócratas han invertido una gran cantidad de recursos registrando a votantes, como ya hicieron en noviembre, cuando Biden logró ganar a Trump por apenas 11.000 votos. Fue un duro golpe al presidente, ya que Georgia es, como Arizona, un bastión conservador que nunca se le había escapado a un republicano desde hace casi tres décadas. Los demócratas apenas gozan de 222 escaños en la otra cámara, la de Representantes frente a los 213 de los republicanos. Las encuestas preveían que en las elecciones de noviembre los demócratas ganarían una decena de escaños con respecto a los resultados de 2018, pero acabaron perdiendo siete frente a los republicanos. El domingo, Nancy Pelosi fue reelegida presidenta de la Cámara por 216 votos de los 222 posibles.
06-01-2021 | Fuente: abc.es
Centenares de seguidores de Trump se reúnen en Washington para protestar contra la victoria de Biden
Centenares de seguidores del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reúnen este martes en Washington para protestar contra la validación del triunfo de Joe Biden en las pasadas presidenciales, coincidiendo con la votación oficial del Congreso para certificar los votos emitidos por el Colegio Electoral. Se espera que el martes y miércoles varios grupos afines al presidente Trump, entre teóricos de la conspiración y miembros de la extrema derecha encabezada por Proud Boys, celebren varios actos en los que se darán rienda suelta a las acusaciones de fraude electoral que el todavía jefe de la Casa Blanca ha estado lanzando desde que salió derrotado en las presidenciales. «Washington está siendo desbordada por gente que no quiere que la victoria electoral sea robada por los envalentonados demócratas de la izquierda radical. Nuestro país ya ha tenido suficiente, ¡no lo aguantarán más! Os escuchamos (y amamos) desde la Oficina Oval. ¡Haz que América sea grande otra vez!», ha escrito Trump en Twitter. «Espero que los demócratas, y lo que es más importante, la sección RINO débil e ineficaz del Partido Republicano, estén mirando a las miles de personas que llegan a Washington, quienes no aceptarán el robo de una victoria electoral aplastante», ha dicho Trump. La «sección RINO» a la que hace referencia Trump es una manera peyorativa de referirse a los republicanos electos (Republican In Name Only, Republicanos Solo de Nombre) al considerar que gobiernan y legislan en favor del Partido Demócrata. Ante la llegada de los manifestantes, y en previsión de posibles enfrentamientos con otros grupos, las autoridades de Washington han decretado el cierre de algunas carreteras, así como restricciones al estacionamiento y al tráfico en el centro del de la ciudad al menos hasta el jueves. La Guardia Nacional será desplegada para ayudar a los agentes de la Policía de Washington y la alcaldesa, Muriel Bowser, quien no ha descartado implantar el toque de queda, ha advertido a los residentes que eviten el centro de la ciudad durante las protestas. Por su parte, algunos comerciantes, señala la cadena NBC, han protegido sus establecimientos colocando tablas de madera en sus puertas y escaparates, ante la posibilidad de nuevos actos de violencia incluso mayores que los que se registraron a finales del año pasado. En las manifestaciones convocadas por los simpatizantes de Trump el pasado 12 de diciembre se arrestaron a una treintena de personas y se registraron al menos cuatro asaltos con arma blanca, así como media docena de iglesias de la comunidad afroamericana atacadas. «Antifa es una organización terrorista, manténgase fuera de Washington. ¡La Policía os está observando muy de cerca!», ha aseverado Trump en referencia a algunos de los manifestantes y grupos antifascistas que en el pasado protagonizaron enfrentamientos con sus partidarios. Liberan al líder de Proud Boys El líder de Proud Boys, Enrique Tarrio, ha sido liberado este martes, después de haber sido detenido el lunes a su llegada a Washington para participar en las protestas, acusado de disturbios y destrucción de la propiedad durante las protestas celebradas en diciembre en la capital. En un comunicado, el Departamento de Policía Metropolitana de Washington ha explicado que Tarrio, quien también lidera la plataforma Latinos For Trump, estaba en posesión de dos cargadores de arma de fuego y de «un dispositivo de alta capacidad» cuando fue arrestado el lunes, informa la CBS. En aquella última manifestación, Tarrio prendió fuego a una pancarta del movimiento Black Lives Matter en frente de una conocida iglesia de la comunidad afroamericana en Washington, tras arrancarla de la fachada del edificio.
06-01-2021 | Fuente: abc.es
Arabia Saudí, Emiratos, Egipto y Baréin ponen fin al embargo contra Qatar
Tres años y medio después de imponer un bloqueo por tierra, mar y aire a Qatar y acusarle de apoyar al terrorismo por su relación con los Hermanos Musulmanes, Arabia Saudí dio marcha atrás y el príncipe heredero, Mohamed Bin Salmán (MBS), recibió con los brazos abiertos a Tamim bin Hamad al Zani. Este abrazo a pie de pista en el aeropuerto de Al Ula, al noroeste del reino, fue la foto más buscada de la cumbre del Consejo de Cooperación del Golfo (GCC, por sus siglas en inglés). Los saudíes, Baréin, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Kuwait y Omán volvieron a sentarse en la misma mesa que Qatar y firmaron con las autoridades de Doha un acuerdo de «solidaridad y estabilidad» que pone fin a la crisis diplomática y busca la unidad «frente a las actividades terroristas» de Irán, según las palabras de MBS. El primer paso práctico del acuerdo fue la reapertura de las fronteras marítimas, terrestres y aéreas de Arabia Saudí con el pequeño emirato. La república islámica fue el centro del discurso de un MBS que por momentos usó el mismo tono que emplea en cada una de sus intervenciones el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, para denunciar «las amenazas que supone el programa nuclear del régimen iraní, su programa de misiles balísticos y las misiones destructivas de sus agentes». El príncipe dirigió su llamada de unidad a los países del GCC y a toda la comunidad internacional. Este fue un mensaje dirigido al próximo presidente de Estados Unidos, Joe Biden, que es partidario de recuperar el diálogo con Teherán y acabar con la política de sanciones de Donald Trump. No hubo explicaciones sobre los motivos que llevaron al impulsivo heredero saudí a cambiar de opinión respecto a Qatar. Junto a Riad, los Gobiernos de Baréin, Egipto y EAU anunciaron en junio de 2017 la ruptura de sus relaciones con el emirato, le impusieron un bloqueo y le presentaron una lista de trece exigencias para levantarlo, entre las que figuraban el cierre del canal Al Jazeera, la ruptura de todos los lazos con Irán o la retirada de las tropas de Turquía del país. El emir de Qatar se negó desde el primer momento a negociar bajo presión y casi cuatro años después la única concesión que parece haber realizado ha sido la renuncia a las demandas legales que había interpuesto en contra de Arabia Saudí y sus aliados del Golfo. Además de arremeter contra Irán, MBS dedicó sus intervenciones a ensalzar una unidad que él mismo rompió y recordó que este Consejo de Cooperación del Golfo «fue creado a partir de una relación especial que une a los países y los denominadores comunes representados en sus vínculos de fe, familia y destino común». Cambio en Estados Unidos El trabajo de mediación de Kuwait fue una de las claves para lograr esta vuelta de Qatar al GCC y su emir, N auaf al Ahmad al Sabá, trabajó durante los últimos meses para lograr el acercamiento de posturas. Estados Unidos también trató de hacerse presente como parte de los impulsores de esta reconciliación, y para analistas como Karen Young, experta en economía política del Golfo del American Enterprise Institute, el acuerdo de Al Ula «tiene mucho que ver con los cambios que se avecinan en Washington», según declaraciones recogidas por el diario The Guardian. Los cuatro años de Trump han servido para fortalecer la figura de un MBS, que se ha erigido junto a Israel en el principal aliado frente a Irán. El príncipe lanzó la guerra contra los rebeldes hutíes en Yemen, que deja cientos de miles de muertos y millones de desplazados, o es la persona a la que se señala como el cerebro de la operación para asesinar y descuartizar al periodista Jamal Khashoggi en el consulado saudí de Estambul, pero su conexión con Trump le ha servido como protección. La llegada de Biden obliga a MBS a mover ficha y el acercamiento a Qatar, que también es aliado de Washington, puede ser un paso en esta dirección.
06-01-2021 | Fuente: abc.es
El misterio de los planes del presidente para el 20 de enero
Sigue siendo una gran incógnita lo que Donald Trump hará el 20 de enero en el caso de que el proceso avance como está previsto y Joe Biden sea proclamado presidente número 46 de Estados Unidos. Ese día se celebra, por mandato constitucional, la jura del presidente, que suele tener lugar ante el Capitolio. Es tradición que todos los expresidentes vivos acudan a presenciar este proceso crucial para la buena salud de la democracia. Es una tradición, como muchas otras, que Trump va a romper. Desde noviembre, en la Casa Blanca ha circulado toda serie de rumores sobre los planes de Trump ese día, todos sobre la base de que no acompañará a Biden como sí hizo Barack Obama con él en 2017. De hecho, la tradición es que el presidente saliente invite a su sucesor a la Casa Blanca y ambos salgan en limusina hasta el Capitolio. Nada de eso está previsto, ya que Trump sigue denunciando que es víctima de fraude y se niega a aceptar el traspaso de poderes. Medios de EE.UU. han publicado filtraciones procedentes de la presidencia sobre un viaje a Florida en helicóptero o un multitudinario mitin en Washington a la misma hora en que Biden de su discurso de jura. La última posibilidad sin embargo es un viaje a Escocia, donde Trump tiene un club de golf. Los diarios escoceses han informado estos días de que el aeropuerto de Glasgow ha recibido una petición para el aterrizaje de un Boeing 757 de las fuerzas armadas norteamericanas que suele emplear el presidente de EE.UU. en sus traslados internacionales, para el día 19 de enero, el día antes del cambio formal de presidentes. Por si acaso, la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, ya se ha pronunciado. «No tengo idea de cuáles son los planes de viaje de Donald Trump, pero espero que su plan de viaje inmediato sea salir de la Casa Blanca», ha dicho tras ser preguntada en una rueda de prensa.
06-01-2021 | Fuente: abc.es
Trump presiona al Capitolio con una gran marcha para aferrarse al poder
La de hoy miércoles es la última bala de Donald Trump. Tras este miércoles, nada podrá impedirle a Joe Biden tomar el relevo en la Casa Blanca, por lo que el presidente va a hacer un último esfuerzo para mantenerse en el poder, una jugada de alta tensión política que va a poner a prueba los cimientos mismos de la democracia americana. Las dos cámaras del Capitolio se reúnen aquí en Washington para abrir los sobres en los que los estados notifican oficialmente el resultado de las elecciones presidenciales, y un grupo de diputados y senadores republicanos se negará a aceptarlos, tratando de forzar al vicepresidente a que mantenga a Trump, su propio jefe, en la Casa Blanca en una jugada insólita y de dudosa legalidad. Mientras, decenas de miles de personas se manifestarán en las calles de la capital jaleadas por el propio presidente bajo el lema «paremos este robo», como una forma de presionar a los propios republicanos. La alcaldesa de Washington, la demócrata Muriel Bowser, ha desplegado ya a los reservistas de la Guardia Nacional para prevenir disturbios. Ayer martes, la policía ya cortaba las calles del centro de la ciudad y, como sucedió durante la protesta racial del verano y las elecciones de noviembre, negocios, oficinas y hoteles de todo tipo tapiaron sus ventanales ante los posibles saqueos. El partido, a prueba Donald Trump está poniendo a prueba a su partido. Su última batalla en este ciclo electoral la libra el presidente contra los mismos republicanos. Ayer le dio un recado a su «número dos» en Twitter. «El vicepresidente tiene la potestad de rechazar a los compromisarios que hayan sido elegidos de forma fraudulenta», dijo el presidente en esa red social. Esencialmente, lo que le pide Trump a Pence es que hoy se niegue a aceptar los resultados enviados por estados que Trump ganó el 2016 y Biden le arrebató en 2020, principalmente Georgia y Arizona, que son bastiones republicanos. No está claro si Mike Pence, que a la sazón es presidente del Senado, puede hacerlo según la ley, porque esta es una situación que no se ha dado antes. En incontables artículos publicados estos pasados días en la prensa en EE.UU. juristas de toda procedencia han expresado opiniones contradictorias. Según las leyes electorales estadounidenses, cada estado organiza su votación y recuento, y proclama al ganador. Así, envía el número de compromisarios que corresponden al Capitolio, que tramita el recuento y proclama al ganador. Un candidato necesita al menos 270 compromisarios para ganar. Según las certificaciones tramitadas, Biden cuenta con 306 compromisarios, los mismos que logró Trump en 2016. Pero Trump se ha negado a aceptar los resultados y mantiene que hay fraude no sólo en los estados gobernados por los demócratas, sino también en los que controlan los republicanos, como Georgia y Arizona. Las decenas de denuncias que sus abogados han presentado han sido todas desestimadas, incluso por la Corte Suprema, que es de mayoría conservadora y a tres de cuyos nueve jueces ha elegido él mismo. Ni el presidente ni sus representantes legales han sido capaces de aportar pruebas de fraude lo suficientemente convincentes como para detener este relevo al frente de la democracia moderna más veterana del mundo. Ahora, lo único que le queda al presidente es forzar a su partido a que se niegue a aceptar estos resultados. Esto ha colocado al Partido Republicano en una situación insostenible y al borde de la fractura. Los conservadores más veteranos, como el líder de la mayoría conservadora en el Senado, Mitch McConnell, han admitido ya que Biden ha ganado las elecciones, y prefieren mantenerse dentro de las instituciones, siguiendo los procesos reglados para el traspaso de poderes. Los que han osado contradecir públicamente al presidente, moderados como Mitt Romney o populistas como Tom Cotton, se han encontrado con virulentos ataques del presidente en redes sociales, prometiendo que pagarán el precio la próxima vez que se presenten a unas primarias. Duelo final El de hoy es el duelo final entre Trump y su propio partido. No hay que olvidar que cuando el presidente se presentó a las primarias en 2015 tenía a prácticamente todo el partido en contra, y ha logrado transformarlo en gran parte nombrando a candidatos elegidos por él personalmente a los que les exige lealtad ciega. Pero aún queda un buen número de republicanos al uso que tienen como prioridad la preservación de las instituciones y ve con malos ojos este intento de revocar lo que los estados han decidido, más cuando se trata del resultado de todas unas elecciones. Como método de presión, Trump ha bendecido personalmente la marcha de hoy en Washington, llamando él mismo a la capital a todos aquellos que le apoyan y se niegan a aceptar la victoria de Biden. Una gran multitud rodeará el Capitolio y exigirá a sus diputados y senadores que les hagan caso y mantengan a Trump en la presidencia. Sus señorías, al menos parte de ellas, así lo harán, ya que basta con que un solo diputado y un solo senador protesten para forzar un debate sobre los resultados. Pero la decisión final será de Pence y ahí el vicepresidente ha guardado, hasta hoy, un tenso silencio. Lo que vaya a hacer hoy es un enigma, motivo por el cual Trump ya le ha mandado varios recados. «Espero que Mike Pence nos ayude, tengo que decirlo. Espero que nuestro gran vicepresidente, nuestro gran vicepresidente, lo haga por nosotros. Es un gran tipo. Por supuesto, si no lo hace, no me gustará tanto», advirtió Trump el lunes por la noche en un mitin en Georgia a favor de dos candidatos que allí fueron ayer a segunda vuelta. «Una cosa que he aprendido sobre los republicanos es que suelen tener problemas. Pero, ¿saben ustedes cuál es el problema que los republicanos no suele tener? El de olvidar. Los republicanos nunca olvidan. Mucha gente se va a dar cuenta de esto», añadió el presidente. El discurso de Trump en Georgia, el último de este ciclo electoral que se ha alargado hasta entrado ya 2021, fue la prueba de que aun fuera de la Casa Blanca el presidente seguirá controlando los designios de su partido, o al menos lo intentará. Aprovechará su enorme popularidad entre las bases republicanas para quitar y poner candidatos y matar carreras políticas de un golpe. Ya lo ha conseguido, varias veces, moldeando un Partido Republicano cada vez más a su imagen y semejanza. Por su parte, el demócrata Biden no ha esperado al gran espectáculo que hoy habrá en el Capitolio y ya ha comenzado a planear los actos celebratorios de su toma de posesión. Serán completamente atípicos, en gran parte virtuales, por la pandemia. Al presidente electo aún le queda por anunciar además a una gran parte de su nueva Administración.
05-01-2021 | Fuente: abc.es
Enrique Tarrio, el nuevo gran villano americano
En cuanto aterrizó en Washington el lunes para participar en las protestas en contra de la marcha de Donald Trump de la Casa Blanca, Enrique Tarrio fue arrestado, señal de que la Policía de la capital le seguía muy de cerca. En aquel momento estaba al teléfono con un periodista, a quien le dijo «vienen a por mí». Momentos después la Policía de Washington reveló que se le buscaba por vandalismo al quemar, el mes pasado en otra protesta, una bandera de las que usa el movimiento contra el racismo Black Lives Matter («Las vidas negras importan») ante una iglesia de la capital. Tarrio se ha convertido en los últimos meses en el gran villano para la América de la.. Ver Más
05-01-2021 | Fuente: abc.es
Seúl envía un barco de guerra tras el apresamiento por Irán de un petrolero surcoreano
Tras el apresamiento por la Guardia Revolucionaria iraní de un petrolero surcoreano en aguas del golfo Pérsico, Seúl ha enviado a la zona una unidad antipiratería a bordo de un barco de guerra. En concreto, el destructor Choi Yong, de 5.000 toneladas, trasladó hasta el estrecho de Ormuz a la unidad Cheonghae, que incluye fuerzas especiales, informó el Ministerio de Defensa de Corea del Sur. Paralelamente, Seúl tenía previsto enviar este mismo martes a Irán una delegación para tratar de resolver el incidente por la vía diplomática, según indicó el Ministerio de Exteriores. Teherán, por su parte, negó este martes que esté utilizando a los 20 miembros de la tripulación del barco apresado como rehenes, aunque la interceptación del petrolero MT Hankuk Chemi se produjo en medio de tensiones entre los dos países por los 7.000 millones de dólares de Irán congelados en Seúl por las sanciones de EE.UU., informa Reuters. Más cerca de la bomba nuclear Este episodio se produce, además, cuando el régimen de los ayatolás ha confirmado que retoma el enriquecimiento de uranio al 20%, lo que acerca al país a la posibilidad de desarrollar una bomba nuclear. Todo ello a dos semanas de que Joe Biden tome posesión como nuevo presidente de EE.UU. Teherán pretende que Biden levante las sanciones impuestas por Donald Trump tras retirar a Washington del acuerdo nuclear de 2015. De momento, la Administración Trump anunció ayer nuevas sanciones a Irán, en concreto a empresas del sector del acero. Mientras, la UE abogó este martes por salvar el acuerdo.
05-01-2021 | Fuente: abc.es
López Obrador ofrece asilo político a Assange en México
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha anunciado que su Gobierno ofrecerá asilo político al fundador de Wikileaks, Julian Assange, después de «celebrar» que un tribunal de Reino Unido haya rechazado la petición de extradición planteada por Estados Unidos. Para López Obrador, la decisión tomada este lunes por una jueza de Londres supone «protección» para Assange, que se enfrentaba a un proceso penal en Estados Unidos que podría suponerle una pena de hasta 175 años de prisión. Las autoridades norteamericanas le acusan de espionaje por la filtración de documentos confidenciales. El mandatario mexicano ha instruido al Ministerio de Exteriores que inicie los trámites ante el Gobierno británico, de tal forma que Assange «quede en libertad» y pueda beneficiarse el asilo en México. «Es protección, pero al mismo tiempo es responsabilidad», ha explicado en su rueda de prensa diaria. López Obrador también se ha mostrado «a favor» de que se le indulte, en un mensaje indirecto a su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, en quien recae a día de hoy esta competencia. El entorno de Assange se ha pronunciado en varias ocasiones a favor de este hipotético indulto. Assange ya recibió en 2012 el asilo de Ecuador, que le acogió durante años en su Embajada de Londres. El Ejecutivo de Rafael Correa pidió en vano a las autoridades británicas un salvoconducto que le permitiese abandonar Reino Unido y desplazarse al país sudamericano. Sin embargo, el actual presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, nunca ocultó su malestar con este gesto realizado por su predecesor y finalmente en 2019 la Policía británica pudo detener al fundador de Wikileaks en la legación diplomática. Desde entonces, Assange permanece en una prisión de Londres.
05-01-2021 | Fuente: abc.es
Detienen al líder de los «Proud Boys», el grupo de ultraderecha que protagonizó una polémica de Trump
Las autoridades de Estados Unidos han detenido en la capital, Washington, al líder del grupo ultraderechista Proud Boys, el cubano-estadounidense Enrique Tarrio, dos días antes de que este grupo supremacista celebre una manifestación en la ciudad en apoyo al presidente, Donald Trump. Según las informaciones recogidas por el diario estadounidense «The Washington Post», Tarrio ha sido imputado por destrucción de la propiedad en relación con la quema de una pancarta con el lema «Black Lives Matter», que robó de una iglesia durante una manifestación celebrada en diciembre. La Policía ha interceptado el vehículo de Tarrio tras su llegada a Washington, según ha detallado el portavoz policial, Dusten Sternbeck, quien ha agregado que el detenido habría llegado a la ciudad a través del aeropuerto. El propio Tarrio confirmó el mes pasado a «The Washington Post» que había sido uno de los responsables de la quema de la pancarta. Antes de una protesta Asimismo, Tarrio ha sido imputado por posesión de cargadores modificados que han sido localizados durante el arresto. Los Proud Boys celebrarán una protesta el miércoles en apoyo a Trump y a sus intentos de tumbar en los tribunales la victoria electoral del candidato demócrata, Joe Biden. El grupo Proud Boys adquirió especial prominencia durante los debates presidenciales después de que Trump les recomendara que se mantuvieran «a la espera» del desarrollo de los comicios. El presidente los condenó públicamente después y achacó sus comentarios a un lapsus.
05-01-2021 | Fuente: abc.es
Dos congresistas piden al FBI una investigación penal contra Trump por las presiones a Georgia
Los miembros de la Cámara de Representantes de Estados Unidos Ted Lieu y Kathleen Rice han emplazado a la policía federal estadounidense, el FBI, a abrir una investigación penal contra el presidente Donald Trump por las presiones sobre las autoridades del estado de Georgia para lograr un vuelco en el resultado de las elecciones presidenciales del pasado 3 de noviembre, en las que fue derrotado por el candidato demócrata, Joe Biden. Lieu y Rice han emplazado al director del FBI, Christopher Wray, a investigar los hechos desvelados el domingo tras la publicación de una grabación de más de una hora de una llamada telefónica entre Trump y el secretario de Estado de Georgia, Brad Raffensperger, en la que le instaba a «buscar» los votos necesarios para dar la vuelta a los resultados. «Como miembros del Congreso y antiguos fiscales creemos que Donald Trump ha pedido o ha conspirado para que se comentan varios delitos electorales», han señalado los dos congresistas en una carta pública. «Le pedimos que abra de inmediato una investigación penal contra el presidente», han indicado. «Las pruebas del fraude electoral perpetrado por el señor Trump están ahora a plena luz. Hay elementos incriminatorios», han remachado. También el portavoz demócrata en el Senado, Richard Durbin, ha pedido una investigación criminal ante «este desgraciado intento de intimidar a un cargo electo para que cambie deliberadamente los totales de voto confirmados legalmente». «Es un ataque contra el corazón de nuestra democracia y merece no menos que una investigación criminal», ha argumentado. «No es posible que perdiera Georgia. No es posible. Ganamos por cientos de miles de votos», afirma Trump en la grabación. «Las gentes de Georgia están enfadadas. Las gentes del campo están enfadadas y no hay nada malo en decir, cómo decirlo.. que has recalculado», añade. «Bien, señor presidente. El recurso que tiene, los datos que tiene, son erróneos», responde Raffensperger.