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Noticias de donald trump

13-07-2018 | Fuente: elpais.com
La visita de Donald Trump a Reino Unido, en imágenes
El presidente de EE.UU, Donald Trump, ha visitado Reino Unido en el marco de las negociaciones para alcanzar un acuerdo comercial transatlántico. Una visita no exenta de polémica, en la que ha criticado la estrategia de Theresa May de un Brexit blando y ha elogiado a su principal rival político, Boris Johnson, horas antes de reunirse con la primera ministra
13-07-2018 | Fuente: abc.es
Trump, en su visita a May: «Boris Johnson sería un gran primer ministro, tiene lo que se necesita»
El presidente Donald Trump criticó directamente la estrategia para el Brexit de la primera ministra Theresa May, diciendo que probablemente había matado toda esperanza de un acuerdo comercial británico-estadounidense y que no había seguido su consejo sobre cómo negociar con la Unión Europea. En una entrevista publicada apenas unas horas antes de que almorzara con May y tomara el té con la reina Isabel, Trump reprendió los «muy desafortunados» resultados de la negociación del primer ministro Brexit. «Si hacen tal acuerdo, negociaríamos con la Unión Europea y no con el Reino Unido», dijo Trump al periódico sensacionalista The Sun, por lo que May planeó aprovechar su visita oficial al Reino Unido para avanzar en las discusiones sobre la conclusión de un acuerdo de libre comercio con Washington una vez que su país abandone la UE a fines de marzo de 2019. Publicación el Libro Blanco El Gobierno de Theresa May publicó este jueves el esperado Libro Blanco en el que plantea la relación que Reino Unido desea mantener con la Unión Europea tras el Brexit, que se basa en que haya cierta movilidad de personas a cambio de facilitar el trámite para algunos productos aduaneros. «Si hacen un trato así, estaríamos lidiando con la Unión Europea en lugar de tratar con Reino Unido, por lo que probablemente mate el trato», ha señalado Trump en la entrevista. «Si lo hacen, entonces su acuerdo comercial con Estados Unidos probablemente no se hará», ha aseverado el mandatario, que además considera que May ha ido «al revés» y que los resultados han sido «muy desafortunados». El magnate neoyorquino ha señalado que Estados Unidos tiene suficientes dificultades con la Unión Europea porque no han tratado al país «de manera justa en el comercio». Trump ha recalcado que la primera ministra británica hizo caso omiso a los consejos que le ofreció para el plan del Brexit y ha asegurado que «los acuerdos que llevan mucho tiempo nunca son buenos». En cuanto a la dimisión del exministro de Asuntos Exteriores británico Boris Johnson, el presidente de Estados Unidos ha afirmado que «le entristeció mucho ver que dejaba el gobierno» y que espera que vuelva en algún momento. «Creo que podría ser un gran primer ministro. Creo que tiene lo que se necesita», ha destacado, refiriéndose a Johnson, a quien considera «un tipo muy talentoso».
13-07-2018 | Fuente: abc.es
Los europeos necesitamos solidaridad atlántica, el pilar de nuestra defensa colectiva. El reto es contribuir más y mejor y hacerlo gestionando e l ego desbocado de Donald Trump. El presidente americano ha pulverizado en tiempo record el «poder blando» o la capacidad de atracción de su país y ha debilitado su influencia global. Estos días en Bruselas se ha mantenido fiel a un estilo de poder dramático, exigiendo a los dirigentes europeos de forma inmediata más gasto en defensa y nuevas concesiones en comercio internacional, mezclando temas atlánticos con comunitarios. Su desprecio permanente a las formas y a lo pactado (por ejemplo, a la clausula de defensa mutua del artículo 5, nada menos) hace más difícil que consiga sus objetivos. Sufre una pulsión infantil de querer experimentar hasta dónde puede llegar con sus escaladas verbales antes de tener que desdecirse, un patrón patológico de conducta que se repite una y otra vez. El descontrol temperamental le hace ser menos eficaz en la defensa de los intereses de Estados Unidos: mezcla verdades y mentiras, exageraciones y fábulas con argumentos plausibles, a los que resta coherencia y hace menos convincentes. Los europeos invierten más en defensa que hace unos años y la Alianza Atlántica no sirve solo para protegerlos, sino que es un instrumento esencial del despliegue militar norteamericano en todo el planeta. Angela Merkel, descrita por Trump como alguien en manos de Rusia (es posible que el presidente esté proyectando sus propios problemas), ha demostrado firmeza e inteligencia en la relación con Vladimir Putin, y no se deja chantajear por la dependencia energética. Al día siguiente del ataque frontal a la canciller, el presidente norteamericano recoge velas, la felicita por sus éxitos y afirma que la relación con Berlín es magnífica. Todo gracias a que los socios europeos de la OTAN van a gastar más en defensa, algo pactado antes de la cumbre. Trump ha sido incapaz en estos dos días de hablar de la defensa atlántica en términos de valores compartidos. Pero ha conseguido unir a los europeos en la tarea franciscana de sobrellevarlo hasta su siguiente arrancada.
13-07-2018 | Fuente: abc.es
Trump deja a la OTAN sumida en la confusión tras una cumbre caótica
Donald Trump en estado puro. Este «genio estable» como se define a sí mismo sin el menor rubor, convirtió la cumbre anual de la Alianza Atlántica en un torbellino, saltó por encima de todas las convenciones acumuladas desde hace casi setenta años en esta organización y se fue dejando a los demás dirigentes con una impresión de incredulidad ante sus exigencias imperativas de que gasten más dinero en defensa, que dijo que habían sido inequívocamente asumidas. Los europeos están ahora aguantando la respiración ante la reunión que Trump tiene previsto mantener el próximo lunes con el presidente ruso, Vladímir Putin, de quien dijo que «no es mi enemigo, tampoco es mi amigo, pero lo puede ser» y con el que cree que tiene que hablar poco de Crimea, porque ese es a su juicio «un problema creado por Barack Obama». El norteamericano empezó el día forzando la convocatoria de una reunión de urgencia del Consejo Atlántico, por su insistencia en reclamar a los aliados europeos que gasten más dinero en defensa, algo que todos creían que se había discutido y acordado la víspera. En realidad, ayer se trataba de una sesión ampliada, con la participación de los presidentes de Ucrania y Georgia, dos países que no forman parte de la OTAN pero que colaboran en muchas de sus operaciones y a los que se premia con este tipo de gestos. Trump aprovechó su turno de palabra para ignorar el contenido de la reunión y volver a su mensaje de reproches a los aliados europeos. En su vehemencia había llegado a amenazar con que Estados Unidos «seguirá su camino» al margen de la OTAN si los demás países no cumplen con sus demandas de aumentar el gasto militar. Según fuentes diplomáticas, Trump hizo su exposición con un tono «extremadamente duro y vehemente», señalando expresamente a Alemania y a la canciller Merkel por su nombre. También mencionó a España entre los países que a su juicio no gastan lo suficiente. Calmar los ánimos A la vista de la situación creada, la reunión con Ucrania y Georgia tuvo que ser suspendida y en un gesto inédito el secretario general de la organización, Jens Stoltenberg, volvió a convocar una reunión urgente del Consejo Atlántico para intentar calmar los ánimos del norteamericano puertas adentro, sólo entre dirigentes de la Alianza. Después, Stoltenberg diría que este episodio había sido «una discusión franca, tras la cual creo que la OTAN es más fuerte» pero ni él ni ninguno de los líderes pudo confirmar lo que había proclamado Trump en su rueda de prensa sobre un supuesto compromiso formal de que los aliados aumentarían «más y más rápidamente» sus gastos de defensa, más allá de alcanzar el 2% del PIB en 2024, que es lo formalmente acordado. Uno de los jefes de Gobierno europeos diría después que las invectivas de Trump «se han hecho sin tener en cuenta cosas como la complejidad de los equilibrios parlamentarios que tienen que salvar muchos gobiernos» para aprobar esos planes. Y un ministro de Defensa europeo llegó a explicar que en muchos casos «las fuerzas armadas no tienen la capacidad de absorber en tan poco tiempo ese aumento de presupuestos» que exige Trump a toda costa. Al norteamericano parece gustarle la improvisación impulsiva y después de haber puesto a todo el mundo al pie de los caballos convocó por sorpresa una rueda de prensa-espectáculo para decir todo lo contrario, que «la OTAN es ahora una máquina bien afinada» y que adora Alemania, puesto que él mismo es de origen alemán. «Hemos logrado mucho con respecto a la OTAN. Durante años, muchos presidentes norteamericanos han venido a estas reuniones y hablado de los tremendos gastos para Estados Unidos, y hoy se ha conseguido un progreso tremendo. Todos han acordado elevar sustancialmente sus compromisos. Los van a elevar a niveles que nunca antes habían pensado». Vender armas de EE.UU. Lejos de lo que había sido su discurso solo unas horas antes, Trump decía sentirse «muy feliz porque tenemos una OTAN muy poderosa, muy fuerte, mucho más fuerte de lo que era hace dos días». Cuando le preguntaron por el hecho de que hay gobiernos que tienen dificultades presupuestarias, el presidente norteamericano improvisó su teoría de que «es verdad que algunos países son muy ricos y otros no lo son tanto», y que por ello Washington está dispuesto a ayudarlos a comprar equipamiento militar, naturalmente norteamericano, porque «Estados Unidos fabrica, de lejos, el mejor equipamiento militar en el mundo, los mejores aviones, los mejores misiles, las mejores pistolas, lo mejor de todo». A Trump -que entre medias introdujo sus negociaciones con el dictador norcoreano como otro de sus éxitos indiscutibles- le preguntaron sobre sus planes para la reunión con Putin y dió otra vez la impresión de que está muy predispuesto a llevarse bien con el autócrata ruso. La clave más evidente de ello es que no fue capaz de enunciar claramente el principio de respeto a la legalidad internacional en el caso de la anexión rusa de Crimea. Se limitó a decir que es una situación «que no me gusta» pero la ventiló echándole la culpa a su predecesor, Barack Obama, de haberla tolerado. Y, en todo caso, dejó claro que no estaba entre sus prioridades resolverlo, teniendo en cuenta que Putin «ha hecho puentes y ha gastado mucho dinero en inversiones» en ese territorio. Personas que han asistido a las reuniones de la OTAN confirmarían después que también en esto, había habido un discurso dentro y Trump había dado una versión diferente fuera. Formalmente, la OTAN sostiene la integridad territorial de Ucrania. Puede que también intente engañar a Putin.
12-07-2018 | Fuente: elpais.com
Retirados los cargos contra la actriz porno Stormy Daniels, que había sido detenida en un club de Ohio
El arresto de la mujer que supuestamente mantuvo relaciones sexuales con Donald Trump en 2006 se realizó mientras hacía un estriptis
12-07-2018 | Fuente: abc.es
Sánchez asume «la hoja de ruta» de Cospedal para elevar el gasto en defensa hasta el 1,53% del PIB
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, asumió ayer la «hoja de ruta» del anterior Ejecutivo para incrementar el gasto de España en defensa del 0,93% del PIB actual al 1,53% en 2024, tal y como se comprometió por carta con la OTAN la entonces ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal. «Seguimos la hoja de ruta trazada porque es asumirle y realista» o «recogemos el testigo de otras administraciones, que lo asumieron a su vez de otras administraciones» fueron algunas de sus frases para explicar algo que, en principio, parte de su electorado o de los partidos políticos que le facilitaron la investidura no compartirán. Por ello, el presidente con menor apoyo parlamentario de la historia para gobernar en el día a día (84 diputados) se refirió a que la aprobación de los Presupuestos de 2019 deberá contar con el apoyo del Congreso de los Diputados. A buen seguro, tratará de buscar el apoyo del PP en esta política de Defensa. Sobre el conocido «reparto de cargas» o el objetivo de inversión del 2% del PIB en defensa, Sánchez esgrimió también la anterior posición del Gobierno Rajoy: «No se debe medir sólo en términos cuantitativos sino también cualitativos». Mala estadística Defiende así que al dinero invertido por los países («cash», en inglés) hay que sumar las «capacidades» españolas o su «compromiso» en las misiones militares de la Alianza Atlántica. Son las tres «c» con las que se reclama medir los esfuerzos de cada uno de los 29 países aliados. Las últimas estadísticas de la OTAN sitúan a España como el tercer país que menos gasta en defensa atendiendo al porcentaje del PIB: sólo Bélgica (también con el 0,93%) y Luxemburgo (0,55%) tienen peor ratio. No obstante, reconoció que España y el resto de países se comprometieron en la Cumbre de Gales de 2012 a alcanzar el 2%. «Queda un camino por recorrer», dijo. Es decir, el presidente del Gobierno no fue del todo rotundo en su comparecencia sobre si se comprometió a invertir en el presupuesto de defensa el 1,53% o el 2% del PIB, cifra ésta última que reclama Donald Trump. Aunque dijo sin ambages que tender a ello «es algo inexcusable y que tenemos que cumplir. En nuestro ánimo está llegar a esos objetivos en 2024 ya que España es un país fiable y un país activo». Sánchez pidió que se analice la evolución de España, «que sale de los recortes» y de la crisis económica. Insistió en que hay que atajar la desigualdad entre los jóvenes y luchar contra la pobreza. «España está haciendo un gran esfuerzo. Somos comprensivos y empáticos con las demandas de EE.UU.», aseguró el presidente que mantuvo dos breves encuentros en el contexto de la Cumbre. «En el primero sólo apenas para intercambiar saludos», dijo. Del segundo no dijo nada. Optimista con la cumbre Sánchez se mostró optimista sobre las conclusiones de la Cumbre de la OTAN donde Trump mostró sus diferencias con los aliados, especialmente con Alemania, aunque en general con todos aquellos que no invierten el 2%, entre ellos España: «Pese a las dificultades, se ha mantenido la unidad de los 29 países aliados». Además, mostró su satisfacción por que la OTAN se haya adaptado a las amenazas provenientes del Sur, «nos sentimos razonablemente satisfechos por el resultado de la Cumbre». Contextualizó el tono de Trump en la Cumbre como «un debate de revaluación de los equilibrios internos de la OTAN» y reconoció que «el debate no está cerrado». Por último, Sánchez asumió el «compromiso» español con la OTAN e informó sobre lo anunciado el miércoles: el liderazgo español de la nueva misión de adiestramiento de la Alianza Atlántica en Túnez y el ofrecimiento del cuartel estratégico de Rota (Cádiz) ante una eventual, «si es necesario», de la misión de la ONU en Libia.
12-07-2018 | Fuente: abc.es
EE.UU. no cumple con el plazo para reunificar a los 103 menores separados en la frontera de México
El Gobierno estadounidense ha reunido a 57 niños menores de cinco años con sus padres y ha dejado a otros 46 en espera por diferentes motivos después de no cumplir el plazo dado por la Justicia para proceder a reunificar a 103 pequeños que fueron separados de sus familias en la frontera con México. «Las reunificaciones iniciales se completaron. Durante todo el proceso de reunificación, nuestro objetivo ha sido el bienestar de los niños y su regreso a un entorno seguro», han indicado en un comunicado conjunto el secretario de Salud de EE.UU., Alex Azar; el fiscal general, Jeff Sessions, y la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen. Los tres miembros de la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, han asegurado que sus procedimientos «cuidadosos» de reunificación familiar han prevenido que los niños fueran reunidos con un «presunto asesino», un adulto «condenado por abuso infantil» y mayores de edad que no son sus padres biológicos. De hecho, el Gobierno ha precisado en su nota que no ha podido reunificar a 46 menores porque sus padres tienen «antecedentes criminales graves», han sido deportados o están encarcelados, entre otras cuestiones. En la lista detallada por el Departamento de Salud aparecen 22 menores de cinco años que no han sido entregados a sus progenitores por «motivos de seguridad». Política de «tolerancia cero» De acuerdo al listado, 11 padres tienen «antecedentes criminales graves», incluyendo condenas por crueldad infantil, secuestro, asesinato, contrabando humano y violencia doméstica. Además, siete de los adultos que reclamaron a los bebés no eran sus padres biológicos, uno falsificó un certificado de nacimiento, otro ha sido condenado por abuso infantil y otro más está siendo tratado por una enfermedad contagiosa. Por otro lado, 24 niños no pueden ser devueltos a sus padres «debido a varias circunstancias», según el Gobierno. Doce de ellos ya han sido deportados, nueve están encarcelados por «otros delitos», dos se encuentran bajo custodia en cárceles estatales y uno de ellos está en paradero desconocido. Cerca de 3.000 menores fueron separados de sus padres desde que el pasado mes de abril la Casa Blanca decidiera adoptar una política de «tolerancia cero» contra los inmigrantes que entraban al país irregularmente por la frontera con México, medida que finalmente fue suspendida a mediados del mes pasado por las enormes críticas recibidas. Sin embargo, el juez federal Dana Sabraw determinó a finales de junio que el Gobierno debía reunificar a estas familias y dio 14 días de plazo a la Administración para cumplir con la sentencia en el caso de los menores de 5 años, que expiró este martes, y de 30 días para los mayores de esa edad. Por este motivo, en las últimas semanas las autoridades han estado trabajando a contrarreloj para poder certificar la relación familiar de los menores y sus progenitores, lo que llevó a la Administración a destinar a un equipo de 230 personas para realizar pruebas de ADN que permitieran establecer el parentesco.
12-07-2018 | Fuente: abc.es
Así son las relaciones entre EE. UU. y los miembros de la OTAN
La relación de Estados Unidos con la Alianza Atlántica pende de un hilo y eso que el países norteamericano ha sido el eje central de la OTAN desde su creación en 1949. Donald Trump llegaba a Bruselas después de varios días amenazando a los miembros de la Alianza con la financiación del 2%. Una regla que se adoptó en la Cumbre de Praga de 2002 en la que cada miembro de la OTAN aportaría el 2% de su PIB en defensa. El azote de Trump a los 29 países miembros tiene en el centro de la diana a Alemania, a quien acusó de ser «cautiva» de Rusia. Además, ha llamado «delincuentes» a los demás aliados: «Son delincuentes en lo que a mí respecta porque Estados Unidos ha tenido que pagar por ellos». En un clima de tensión así son las relaciones entre Estados Unidos y los principales miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte: Alemania El presidente norteamericano tiene en el punto de mira a Merkel, y así lo ha hecho saber el primer día de la cumbre en Bruselas. «Alemania, en lo que a mí respecta, es cautiva de Rusia porque está recibiendo gran parte de su energía de Rusia» ha dicho Trump al secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, mientras era consciente de que las cámaras le grababan. La razón de esta reprimenda es un oleoducto de 800 millas de largo planeado bajo el mar Báltico, llamado Nord Stream II. Francia Macron y Trump escenifican una «relación cambiante». Delante de las cámaras se muestran como buenos socios: «Tenemos una relación magnífica. Estamos hablando de comercio, de la OTAN, estamos hablando de muchas cosas. Espero que al final todo salga bien». Por su parte, Macron ha dicho estar «muy contento» de encontrarse con Trump, con quien destacó «intercambios regulares», pero también ha mostrado su apoyo a su socia Merkel negando que Alemania sea «cautiva» de Putin. España Esta es la primera cumbre de la OTAN para Pedro Sánchez, y el primer encuentro con el mandatario norteamericano. Donald Trump ha acusado a España de no cumplir con la financiación de la Alianza. Por su parte, Sánchez ha contestado a Trump argumentando que España cumple sus compromisos con la OTAN en las tres vertientes: dinero, equipos militares y contribución armamentística. Unos días antes de la cumbre el presidente español argumentó que la seguridad global no solo se mide por un porcentaje de gasto, sino que «hay también otros parámetros». Reino Unido A lo largo de la historia, Estados Unidos y Reino Unido han sido los dos grandes aliados y punto de unión entre una parte del mundo y la otra. La relación entre Donald Trump y Theresa May es correcta, aunque según los expertos, la histórica relación especial bilateral en «su punto más bajo» desde la crisis de Suez en 1956. Ambos se reúnen este jueves en Londres, donde May tratará de lograr que Trump condene el supuesto papel de Rusia en la intoxicación de varios británicos con el neurotóxico de procedencia rusa Novichok, para mostrar así «un frente común» contra el presidente Vladímir Putin Expresar un compromiso inequívoco con la seguridad occidental es otro punto en común entre Londres y Washington, pero un muy difícil acuerdo comercial bilateral posterior al Brexit , debido a que el jefe de la Casa Blanca «desaprueba» el plan de su anfitriona de promover una salida suave de la UE. Italia El papel del país andino en las relaciones internacionales siempre ha sido importante. También en temas de seguridad mantiene un papel de liderazgo en Afganistán y Kosovo, proporciona vigilancia aérea para Montenegro, desplegó tropas en Letonia y lidera la Fuerza de Punta de Lanza de la OTAN. A pesar de ello, Italia es uno de los países que no cumple con el 2% de financiación a la Alianza. Pero la relación entre Trump y Matteo Salvini, muy polémicos ambos, es buena. El minsitro del interior italiano ha sido el único líder en manifestar su alegría por que Donald Trump sea el presidente de la nación más influyente del mundo. Canadá La relación entre los dos países norteamericanos no entra dentro de los parámetros de amistad. Las diferencias entre ambos mandatarios se mostraron durante la pasada cumbre del G-7 en Quebec, con los insultos de Trump a Trudeau llamándole «deshonesto y débil», además de las amenazas comerciales que Estados Unidos ha hecho públicas contra los productos canadienses. Turquía Después del a victoria electoral de Recep Tayyip Erdogan, Donald Trump le telefoneaba para felicitarle. A pesar de las posibles diferencias que podría haber entre ellos, la relación entre ambos podría denominarse como «correcta y distante». Ambos mandatarios han confirmado su compromiso con el desarrollo de la cooperación bilateral en materia de defensa. Las relaciones entre ambos países, miembros de la OTAN, han sido tirantes en los últimos meses, especialmente debido al apoyo de Washington a la milicia kurda Unidades de Protección Popular (YPG) en Siria. Grecia Solo ocho miembros cumplen con la regla de financiación del 2% y entro ellos está Grecia. A pesar de la difícil situación económica en la que estuvo, y aún está, Grecia ha mantenido su gasto en seguridad, motivado sobre todo por la presión que ejerce Turquía en el sur. Ambos países perpetúan un conflicto, que explotó en 1919 con la guerra greco-turca. Las constantes tensiones entre los dos países, con intromisiones casi diarias en espacio enemigo, así como la cuestión de Chipre, provoca que parte de la población griega tenga interiorizada un posible (pero remoto) enfrentamiento con Turquía. Polonia El gran aliado en la Europa del este para Estados Unidos es Polonia. El despliegue militar de la OTAN en territorio polaco, y la intención de Varsovia de crear una base militar permanente de Estados Unidos, acercan considerablemente las posturas entre Donald Trump y Mateusz Morawiecki con un enemigo común: Vladimir Putin.
12-07-2018 | Fuente: abc.es
Reino Unido recibirá a Trump con numerosas protestas en todo el país
Iba a ser una visita de estado y finalmente será tan solo una de trabajo. Iba a ser agasajado en Londres por el Gobierno británico y ni la capital británica va a pisar. Donald Trump, junto a la primera dama Melania Trump, visitará por primera vez desde que es presidente Reino Unido y lo hará en, seguramente, el peor momento en las relaciones entre ambos países en muchos años. Aunque el principal escollo a que esta visita se produjese está en las calles del país. Las decenas de manifestaciones que se celebrarán desde esta misma noche con epicentro en Londres, y que se repartirán a lo largo de todos los lugares que visite el presidente, donde miles de personas saldrán a decirle al mandatario estadounidense que no es bienvenido a Gran Bretaña, dejan claro que Trump quería evitar a toda costa pisar la ciudad del Tamesis. En ella sobrevolará mañana, en pleno Westminster, un globo gigante con su silueta en forma de bebé parodiándole y que surcará los cielos durante varias horas después de que los organizadores de las protestas consiguieran la autorización pertinente. Él mientras estará en la residencia campestre de la primera ministra, en Chequers reunido con una Theresa May, que ya esta noche le intentará agasajar con una cena de etiqueta en el Blenheim Palace, la casa donde nacio el expremier Winston Churchill, en plena campiña británica. Allí Trump será recibido por bandas militares y por la «Royal Regiment of Scotland». Ya mañana, May y el presidente estadounidense tendrán un almuerzo de trabajo antes de que este se dirija al Castillo de Windsor, donde tomará el té con la reina Isabel II. El fin de semana queda reservado para su viaje privado a Escocia, donde se prevé que el mandatario y su esposa se relajen jugando al golf en los propios campos que el posee en esta región. Desde el Gobierno británico han querido mostrar la gran oportunidad de esta visita para reforzar esas relaciones maltrechas desde hace unos meses con el Ejecutivo de Trump. En un comunicado previo a la llegada de este, May, aseguraba que «no habrá en los próximos años una relación más importante» que la bilateral entre estos dos países, y destacaba «la oportunidad de profundizarla» estos días. Por si fuera poco, Trump ya incendió su llegada a Reino Unido, donde la líder conservadora trata de salvar su cabeza y superar una crisis cada vez más grande tras la dimisión de dos ministros, al declarar que se enfrenta a un país «convulso» y sugiriendo que quizás se reúna con Boris Johnson, uno de esos ministros que renunciaron y al que considera un «buen amigo». Por supuesto, el despliegue de seguridad será inmenso y tendrá un coste aproximado de 12 millones de libras, unos 14 millones de euros, con más de 4.000 agentes movilizados en las áreas que visitará el mandatario. La policía se ha asegurado, además, de prohibir temporalmente que los aviones sobrevuelen esas partes de Reino Unido donde se encuentre un Trump que desembarcará con todo su séquito de asesores y miembros de su Gobierno para los que se han reservado 750 habitaciones de hotel y que utilizarán 2 aviones, 6 helicópteros y hasta 30 coches, entre los cuales se encuentra el conocido como «La Bestia», la limusina privada del presidente que resiste todo tipo de ataques.
12-07-2018 | Fuente: abc.es
Reino Unido recibe a Trump con numerosas protestas en todo el país
Iba a ser una visita de estado y finalmente será tan solo una de trabajo. Iba a ser agasajado en Londres por el Gobierno británico y ni la capital británica va a pisar. Donald Trump, junto a la primera dama Melania Trump, visitará por primera vez desde que es presidente Reino Unido y lo hará en, seguramente, el peor momento en las relaciones entre ambos países en muchos años. Aunque el principal escollo a que esta visita se produjese está en las calles del país. Las decenas de manifestaciones que se celebrarán desde esta misma noche con epicentro en Londres, y que se repartirán a lo largo de todos los lugares que visite el presidente, donde miles de personas saldrán a decirle al mandatario estadounidense que no es bienvenido a Gran Bretaña, dejan claro que Trump quería evitar a toda costa pisar la ciudad del Tamesis. En ella sobrevolará mañana, en pleno Westminster, un globo gigante con su silueta en forma de bebé parodiándole y que surcará los cielos durante varias horas después de que los organizadores de las protestas consiguieran la autorización pertinente. Él mientras estará en la residencia campestre de la primera ministra, en Chequers reunido con una Theresa May, que ya esta noche le intentará agasajar con una cena de etiqueta en el Blenheim Palace, la casa donde nacio el expremier Winston Churchill, en plena campiña británica. Allí Trump será recibido por bandas militares y por la «Royal Regiment of Scotland». Ya mañana, May y el presidente estadounidense tendrán un almuerzo de trabajo antes de que este se dirija al Castillo de Windsor, donde tomará el té con la reina Isabel II. El fin de semana queda reservado para su viaje privado a Escocia, donde se prevé que el mandatario y su esposa se relajen jugando al golf en los propios campos que el posee en esta región. Desde el Gobierno británico han querido mostrar la gran oportunidad de esta visita para reforzar esas relaciones maltrechas desde hace unos meses con el Ejecutivo de Trump. En un comunicado previo a la llegada de este, May, aseguraba que «no habrá en los próximos años una relación más importante» que la bilateral entre estos dos países, y destacaba «la oportunidad de profundizarla» estos días. Por si fuera poco, Trump ya incendió su llegada a Reino Unido, donde la líder conservadora trata de salvar su cabeza y superar una crisis cada vez más grande tras la dimisión de dos ministros, al declarar que se enfrenta a un país «convulso» y sugiriendo que quizás se reúna con Boris Johnson, uno de esos ministros que renunciaron y al que considera un «buen amigo». Por supuesto, el despliegue de seguridad será inmenso y tendrá un coste aproximado de 12 millones de libras, unos 14 millones de euros, con más de 4.000 agentes movilizados en las áreas que visitará el mandatario. La policía se ha asegurado, además, de prohibir temporalmente que los aviones sobrevuelen esas partes de Reino Unido donde se encuentre un Trump que desembarcará con todo su séquito de asesores y miembros de su Gobierno para los que se han reservado 750 habitaciones de hotel y que utilizarán 2 aviones, 6 helicópteros y hasta 30 coches, entre los cuales se encuentra el conocido como «La Bestia», la limusina privada del presidente que resiste todo tipo de ataques.