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Noticias de donald trump jr

07-09-2018 | Fuente: abc.es
Los libros que hacen temblar a Donald Trump
Las últimas semanas están siendo para Donald Trump bastante incómodas. No paran de salir diferentes frentes contra el presidente de los Estados Unidos: artículos anónimos, crisis de gobierno, disputas, investigaciones judiciales, están agitando los cimientos de la Casa Blanca. A todo esto se suma la publicación de un nuevo libro que pone en duda, una vez más, la competencia del magnate neoyorquino para presidir la primera potencia mundial. Bob Woodward, eminencia del periodismo por sus investigaciones en el escándalo Watergate, da detalles en su nuevo libro, «Fear» (miedo), de cómo el equipo de Trump trata de controlar los impulsos del presidente limitando su información o incluso distrayendo documentos de la mesa de su despacho para que no lo recuerde. A este se suman otras obras publicadas en el último año por el exdirector del FBI James Comey, el periodista Michael Wolff y la exasesora y antigua integrante del equipo de campaña de Trump Omarosa Manigault. En ellos vienen a coincidir en trazar el retrato de un presidente inestable e inmaduro para el cargo. Repasamos aquí sus pasajes más destacados. «Miedo», de Bob Woodward: « Woodward además, asegura que, John Kelly, jefe de Gabinete en la Casa Blanca, llamó «idiota» a Trump. «Es imposible convencerle de nada. Está descarrilado. Estamos en la Ciudad de los Locos. No sé qué hacemos aquí, es el peor trabajo que he tenido nunca», aseguraba, según el periodista. En el nuevo libro sobre el mandatario, se cuenta cómo Trump dio la orden de asesinar al presidente sirio Bashar Al Asad: «¡Matémoslo de una vez (a Al Asad)! Hagámoslo. Metámonos ahí y matemos a toda esa gente». Además, Trump habría llamado «retrasado mental» a su fiscal general, Jeff Sessions, mientras que de Reince Priebus, exjefe de gabinete, dijo que era una «pequeña rata» y de su exasesor de seguridad nacional, el general H.R. McMaster, se burlaba del aspecto de sus trajes «de vendedor de cerveza». El secretario de Defensa, James Mattis, habría dicho tras una reunión con Trump sobre un plan para atacar a Corea del Norte que había «actuado como un niño de 10 u 11 años». Mattis ha negado haber pronunciado esas palabras. «Fuego y Furia», de Michael Wolff: «Sus asesores lo ven como un niño» Pero no es la primera publicación que pone en evidencia a Trump. Michael Wolff y su libro «Fuego y Furia», presentado a inicios de 2018, ya habló del primer año del magnate en la Casa Blanca. «El 100% de sus asesores lo ven como un niño y le llaman idiota», dijo el periodista. Las principales críticas apuntan a su costumbre de rodearse de millonarios, a su vida de «celebrity», y su trato despectivo, machista y patriarcal hacia las mujeres. El libro ofrece detalles que, según Wolff, muestran cómo vivieron Trump y su entorno su ascenso a la presidencia de EE.UU. Wolff describe el asombro y consternación de Trump tras su victoria en las presidenciales de noviembre de 2016. Y cómo Melania Trump, cuando supo de la victoria de sus marido, «lloraba, pero no de alegría por la victoria». En el libro, Steven Bannon, el exjefe de estrategia de Trump y su antiguo hombre de confianza, califica de «traidor» y «antipatriota» el encuentro que el hijo del mandatario estadounidense, Donald Trump Jr. y varios miembros de su campaña presidencial mantuvieron en junio de 2016 con un grupo ciudadanos rusos cercanos al Kremlin. Otras revelaciones de Wolff se refieren a la hija de Trump, Ivanka Trump, y su esposo, Jared Kushner, los cuales supuestamente llegaron a un acuerdo para que ella se convierta en la primera mujer presidenta. «Una lealtad mayor: verdad, mentiras y liderazgo», de James Comey: «Creo que está incapacitado» James Comey, el exdirector del FBI despedido en 2017 por Donald Trump, publicó «Una lealtad mayor: verdad, mentiras y liderazgo», un libro que retrata a un presidente egocéntrico y anárquico. El exdirector del FBI no dudó en enviarle unos dardos a su exjefe en su libro. Comey escribe que se sintió preocupado por las prioridades del presidente después de que él y otros altos funcionarios de inteligencia informaron a Trump, al vicepresidente electo Mike Pence y a varios asesores principales sobre los esfuerzos rusos de intromisión unas semanas antes de la toma de posesión. Otros temas que recoge Comey son la supuesta tarde que Trump pasó con unas prostitutas en Moscú en 2013, los correos de Hillary Clinton o sobre el trato que da a las mujeres: «habla de las mujeres y las trata como si fueran pedazos de carne». «Desquiciado», de Omarosa Manigault: «Melania está deseando divorciarse» La alumna de Donald Trump, Omarosa Manigault, se vengó de su «profesor» en un libro titulado «Unhinged» (Desquiciado), después de que este le llamara «escoria», «perra» y «perdedora». «Estoy viviendo el sueño americano gracias a Donald Trump. Miren mi carrera, mi riqueza y la fama que tengo.. Es difícil argumentar que no le gustan los negros», defendía Manigault. Un mes antes de la toma de posesión del magnate, Omarosa Manigault defendía al líder republicano de los ataques que había recibido de racista y misógino, pero año y medio después no dudó en describirle de esa manera en su libro. En la publicación, llena de grabaciones personales, tacha a su exjefe de narcisista, senil y alimenta cotilleos como que Trump «desea» a su hija Ivanka. Además, no duda en airear asuntos personales como que «Melania está contando los minuto para que él deje la presidencia y divorciarse». La exasesora narra un encuentro entre Trump y su exabogado Michael Cohen, en el que ella afirma que vio cómo presidente se comía una hoja de papel. Algo muy extraño dada la fobia que tiene el presidente a los gérmenes. Las reacciones de Trump a estas publicaciones siempre han sido las mismas, calificándolas de «fakes news» y llamando a sus autores «mentirosos».
20-07-2018 | Fuente: abc.es
La espía rusa trabajó para un mafioso investigado en España
Mientras Estados Unidos sigue debatiendo sobre los teóricos lapsus lingüísticos del presidente Trump y sus equívocas manifestaciones acerca de la vigencia de una amenaza de interferencia rusa en las elecciones de este próximo otoño, los servicios de inteligencia del país siguen con su trabajo. En algún caso, con resultados que nos retrotraen a otras épocas y narrativas. La detención el pasado domingo en Washington DC de Maria Butina, ciudadana rusa de 29 años, supuesta agente encubierta al servicio del Kremlin, nos devuelve a tiempos de la Guerra Fría. La historia, siempre según el relato de la Fiscalía, contiene todos los elementos para mantener a la audiencia enganchada. Una joven espía rusa, que busca infiltrarse en organizaciones conservadoras estadounidenses, establecer contactos políticos y crear un canal de comunicación secreto entre Moscú y Washington, establece lazos sentimentales con un estadounidense para lograr acceder a círculos de poder, ofrece sexo a cambio de entrar en un grupo de presión, accede a los círculos más próximos del actual presidente del país (mantuvo una breve conversación con él antes de asumir el cargo, también con Donald Trump Jr.) y forma en Rusia una organización hermana a la Asociación Nacional del Rifle (NRA, en sus siglas en inglés), una de las principales donantes de la campaña de Trump en 2016 y con la que Maria Butina estableció estrechos vínculos. Agente del Kremlin Para el lector español, la historia tiene además una derivada de interés añadido. Butina, según el escrito de acusación, trabajaba a las órdenes de Alexander Torshin, vicegobernador del Banco Central de Rusia vinculado a los servicios secretos y persona de confianza del presidente Vladímir Putin, que fue investigado en España por blanqueo de capitales y pertenencia a la mafia. Torshin fue uno de los 24 ciudadanos rusos sancionados el pasado mes de abril por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos al haber participado «en acciones perversas en todo el mundo», incluida la injerencia rusa en las elecciones que llevaron a Trump a la Casa Blanca. En los documentos que manejan los investigadores, figuran mensajes entre Butina y Torshin, incluido uno en el que él la comparaba con Anna Chapman, agente secreta que fue detenida y deportada de Estados Unidos en 2010 como parte de un acuerdo de intercambio de prisioneros con Rusia. «Has eclipsado a Anna», escribió Torshin para felicitarla. Los cargos contra Butina son los mismos que imputaron a Chapman en 2010. Estados Unidos la acusa de conspiración por actuar como agente del Kremlin sin haberse registrado previamente, como es preceptivo. Relación romántica Maria Butina fundó en 2012 en Rusia El Derecho a Portar Armas, una organización con objetivos similares a los de la NRA americana, de la que Alexander Torshin era socio de por vida, y una de las «organizaciones con influencia» en las que Butina habría pretendido infiltrarse para promover los intereses de Moscú. De hecho, a ella se la ha podido ver en varios de sus congresos. Además, en 2013 Butina recibió en Rusia a una delegación de la NRA, incluido a su entonces presidente David Keene, para una cita de grupos pro-armas en la que estuvo presente Torshin y en la que se emitió un vídeo de apoyo a la causa protagonizado por el actual asesor de Seguridad Nacional de Trump, John Bolton. En el escrito de acusación figuran también dos ciudadanos estadounidenses, que no identifican. Todo apunta a que uno de ellos es Paul Erickson, de 56 años, miembro de la NRA y «operativo político» al que conoció con ocasión del congreso en Rusia de 2013. Erickson le ayudó a establecer contactos y mantenía con ella, según testimonio de la propia Butina, una relación romántica. Tal y como describe la fiscalía, la relación con Erickson era puramente instrumental, e incluso añaden en su escrito que la supuesta agente rusa habría ofrecido sexo a otra persona, en al menos una ocasión, a cambio de colocación en un importante grupo de presión, que no se especifica. En su vista del miércoles ante la jueza Deborah A. Robinson, Maria Butina, a través de su abogado, se declaró inocente de los cargos que se le imputan y solicitó la libertad bajo fianza, que le fue denegada. Los investigadores creen que, con la ayuda de Erickson, preparaba su salida del país.
20-05-2018 | Fuente: abc.es
Donald Trump exige detener la «caza de brujas» del FBI y denuncia, sin pruebas, su alto coste
El presidente estadounidense, Donald Trump, exigió hoy de nuevo «parar» la investigación rusa del fiscal especial Robert Mueller y citó su presunto coste de 20 millones de dólares como una de las razones para hacerlo, abriendo una nueva línea de ataque a la pesquisa que afecta a su entorno. En una oleada de tuits, Trump expresó su frustración contra la investigación de Mueller, que el pasado jueves cumplió un año y que busca ahora interrogar al presidente estadounidense sobre los supuestos lazos con Rusia de su campaña y la posibilidad de que incurriera en obstrucción de justicia. «¿En qué momento para esta Caza de Brujas que pronto costará 20.000.000 dólares, compuesta de 13 demócratas Enfadados y Llenos de Conflictos y de dos personas que han trabajado durante 8 años para (el expresidente Barack) Obama?», preguntó Trump. El presidente citó un artículo publicado este sábado en el diario The New York Times, según el cual un emisario de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos se reunió en agosto de 2016 con su hijo, Donald Trump Jr., con el objetivo declarado de ayudar al candidato republicano en las elecciones de ese año. El emisario, George Nader, está cooperando con la investigación de Mueller sobre la trama rusa, de acuerdo con el rotativo. «¡La caza de brujas más cara del Mundo no ha encontrado nada sobre Rusia y yo, así que ahora están mirando en el resto del Mundo!», escribió Trump en referencia al artículo. Esa conclusión no forma parte de la noticia del New York Times y tampoco está claro de dónde extrae Trump que la investigación de Mueller ha costado ya 20 millones de dólares. Uno de los abogados de Trump, el exalcalde de Nueva York Rudy Giuliani, citó también esa cifra durante una entrevista el viernes. «Van a tener que explicar cómo demonios han derrochado 20 millones de dólares en una investigación que comienza sin ninguna prueba y acaba sin ninguna prueba», dijo Giuliani a la cadena CNN. En su cadena de tuits, Trump también denunció el supuesto sesgo demócrata del equipo de Mueller, a pesar de que el propio fiscal especial es republicano y que fue nominado en 2001 como director del Buró Federal de Investigaciones (FBI) por un presidente de ese partido, George W. Bush. «Ahora que la Caza de Brujas se ha rendido en lo relativo a Rusia y está mirando al resto del Mundo, les debería resultar muy fácil alargarla hasta las elecciones legislativas (de noviembre), en las que pueden dañar al Partido Republicano», indicó Trump. «Los republicanos y los verdaderos Estadounidenses deberían empezar a ponerse duros con este Fraude», añadió en referencia a la investigación de Mueller. Trump retomó también su habitual denuncia de que el equipo de Mueller y el FBI no estén investigando las supuestas negligencias de su rival demócrata en las elecciones de 2016, Hillary Clinton, incluido el escándalo de su uso de un servidor privado para enviar correos electrónicos cuando era secretaria de Estado (2009-2013).
12-02-2018 | Fuente: abc.es
Hospitalizada la nuera de Trump tras recibir un sobre con polvo blanco
Una de las nueras del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, fue trasladada hoy a un hospital de Nueva York para ser reconocida tras abrir un sobre sospechoso que había sido enviado a su domicilio, informaron medios locales. La carta, dirigida a Donald Trump Jr., fue abierta por su mujer, Vanessa, y contenía un polvo blanco sin identificar, según el canal ABC. Tanto ella como otras dos personas fueron descontaminadas por los bomberos en el lugar y trasladadas a un hospital cercano por precaución. Según este y otros medios locales, aparentemente todos se encontraban bien. Por ahora, no han trascendido más detalles de la situación, pero según los medios no hay ninguna indicación de que el sobre contuviese una sustancia peligrosa o un agente biológico.
16-11-2017 | Fuente: abc.es
Acusan a Trump de permitir la importación de trofeos de elefantes de África para contentar a su hijo
La administración Trump planea permitir que los cazadores importen trofeos de elefantes que mataron en Zimbabwe y Zambia a Estados Unidos, revirtiendo una prohibición establecida por la administración Obama en 2014, ha informado la cadena norteamericana ABC News citando a un funcionario del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos. A pesar de que los elefantes están amparados por la Ley de Especies en Peligro de Extinción, una disposición en el acto permite que el gobierno otorgue permisos para importar estos trofeos si hay evidencia de que la caza realmente beneficia la conservación de esa especie. La cadena ABC recoge que funcionarios estadounidenses aseguran tener nueva información que les permitiría abrir las posibilidades de importar trofeos de caza de este animal procedentes de Zimbabwe y Zambia. ABC: Trump admin. to reverse ban on elephant trophies from Africa https://t.co/Y9eBFvuXhM Can anyone think of a reason they would have done this?? pic.twitter.com/GiEjt25RoF? Josh Schwerin (@JoshSchwerin) 16 de noviembre de 2017El director de comunicación Josh Schwerin, que ejerció como portavoz de Hillary Clinton, ha acusado al presidente de dejarse influir por Donald Trump Jr. con un tuit donde recupera una fotografía de Donald Trump Jr. con una trompa de elefante. Son de sobra conocidas las aficiones del primogénito del presidente, entre las que se encuentran los safaris africanos. «La caza deportiva legal y bien regulada como parte de un programa de gestión racional puede beneficiar la conservación de ciertas especies al proporcionar incentivos a las comunidades locales para conservar la especie y devolver ingresos muy necesarios a la conservación», dijo un portavoz de Fish and Wildlife. Este cambio solo se aplica a los elefantes en esos dos países, pero también surgieron preguntas sobre el uso de caza para generar dinero para los esfuerzos de conservación durante la polémica por la caza del león Cecil tras su asesinato en 2015.
14-11-2017 | Fuente: abc.es
Donald Trump Jr. intercambió mensajes con Wikileaks durante la campaña de su padre a la Casa Blanca
Donald Trump Jr., el hijo mayor del presidente estadounidense, intercambió mensajes con Wikileaks durante la campaña a la Casa Blanca de hace un año, según reconoció él mismo este lunes por la noche. Las comunicaciones, a través de mensajes internos en Twitter, habrían empezado semanas antes de las elecciones, al mismo tiempo que Wikileaks filtraba documentos «hackeados» del Comité Nacional Demócrata, la ejecutiva del partido. En los mensajes, a los que Trump apenas responde, Wikileaks urge al hijo del presidente a difundir los documentos «hackeados» y propone algunas ideas como no reconocer los resultados de los comicios en el caso de que los gane la demócrata Hillary Clinton. Según medios estadounidenses, el hijo de Trump habría compartido estos mensajes con los congresistas que investigan la presunta injerencia rusa en los comicios, antes de hacerlos públicos este lunes a través de su perfil de Twitter. Trump Jr., de hecho, acusó a «uno de los comités» del Congreso de haber «filtrado» estas comunicaciones. En uno de los mensajes, Trump Jr. se interesa por rumores de una nueva filtración de Wikileaks de documentos relacionados con Clinton: «¿Qué hay detrás de los rumores sobre una filtración este próximo miércoles?». A ese mensaje del 3 de octubre Wikileaks responde el día 12: «Hola Donald, que bueno verte a ti y a tu padre hablando sobre nuestras publicaciones». En ese mismo mensaje, Wikileaks «aconsejaba» que Trump (padre) incluyese en sus tuits un enlace con los documentos pirateados al jefe de campaña de Clinton, John Podesta. A los pocos minutos de recibir este mensaje, el entonces candidato Trump criticaba la poca repercusión en medios estadounidenses de «la increíble información proporcionada por Wikileaks». Very little pick-up by the dishonest media of incredible information provided by WikiLeaks. So dishonest! Rigged system!? Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 12 de octubre de 2016Dos días después, Trump Jr. compartió con sus seguidores en Twitter el enlace que Wikileaks le había proporcionado. For those who have the time to read about all the corruption and hypocrisy all the @wikileaks emails are right here: https://t.co/SGcEeM9rCS? Donald Trump Jr. (@DonaldJTrumpJr) 14 de octubre de 2016Durante la campaña, el equipo de Trump, incluido su actual vicepresidente, Mike Pence, negó contacto alguno con Wikileaks. El abogado de Trump Jr., Alan Futerfas, dijo a The Washington Post este lunes que los mensajes de su cliente fueron «inofensivos» y motivados por la curiosidad por saber qué publicaría Wikileaks. El fundador de Wikileaks, Julian Assange, dijo por su parte «no poder confirmar» la autenticidad de los mensajes ya que su organización «no guarda esos registros», aunque añadió que en las conversaciones divulgadas por Trump Jr. «falta contexto». Trump Jr. fue protagonista de otro escándalo mayúsculo que estalló hace unos meses cuando se supo que también durante la campaña se había reunido con una abogada rusa que supuestamente tenía información dañina contra Clinton.
03-10-2017 | Fuente: abc.es
Los republicanos autorizarán la venta de silenciadores de armas en EE.UU.
La casualidad ha querido que la matanza de Las Vegas haya irrumpido con toda su crudeza cuando los republicanos se disponían a aprobar una polémica ley de fin de la restricción a la compra de silenciadores de armas en la Cámara de Representantes. Aunque, bien mirado, la coincidencia no es tanta. La mayoría en el Congreso también estaba a punto de hacerlo cuando uno de sus principales referentes, su representante Steve Scalise, fue tiroteado casi hasta la muerte por un radical izquierdista el pasado 14 de junio en Alexandria (Virginia). Felizmente, el congresista pudo recuperarse, hasta reaparecer hace unos días ante sus compañeros, en una emotiva sesión. Al igual que entonces, este martes, tras el tiroteo de Las Vegas, los republicanos decidieron demorar la tramitación de la nueva norma, que se votaba esta semana en la Cámara, pero no renuncian a su contenido. El impacto del último tiroteo, además de añadir una cicatriz a la piel de un país condenado a las consentidas armas de fuego, ha reabierto un debate casi eterno. En medio de un sepulcral silencio de Donald Trump al que EE.UU. no está acostumbrado, antes de que el presidente viaje mañana al lugar de la masacre, los republicanos se defendían de las críticas de Hillary Clinton contra la llamada Hearing Protection Act (Ley de Protección de la Audición), de la que había alertado por «favorecer a los autores de las matanzas». Los demócratas exigen su retirada definitiva. Pero, en sintonía con la Casa Blanca, el presidente del Congreso, Paul Ryan, ha decidido dejar pasar un tiempo para retomar su aprobación. Cuando ocurra, Trump afrontará otra encrucijada. Tras haber hecho de la protección de la Segunda Enmienda (derecho a portar y usar armas de fuego) una de sus proclamas electorales, se da por hecho que firmará la ley de los silenciadores, como aseguró recientemente su hijo, Donald Trump Jr. La amenaza de rebelión de sus seguidores también le estrecha el margen. Pero al presidente, obligado a liderar un país cuya mitad exige restricciones a las armas y que sufre con frecuencia el zarpazo de pistoleros, la polémica no le resultará un camino de rosas.La ley promovida por el congresista republicano Jeff Duncan contempla suprimir casi todas las restricciones a la compra de silenciadores de todas las armas de fuego y reducir el nivel de ruido por debajo de los actuales 140 decibelios que atenúan los 165 que, de media, causan los disparos. La norma suprimirá el pago de 200 dólares previos a la adquisición del arma, la obligación de los vendedores de exigir la huella digital y fotografiar al comprador y la comprobación de sus antecedentes a cargo del Gobierno Federal, que habitualmente demora la obtención del silenciador entre nueve a doce meses. Menos ventas este año Los defensores de la norma sostienen que reducirá el daño físico que sufre la audición de los cazadores y que se ha limitado a una reducción parcial la exigencia del principal lobby, la Asociación Nacional del Rifle, que demandaba silenciadores capaces de eliminar el ruido al cien por cien. La llegada de la ley al Congreso ha coincidido con una reducción del 10% de la venta de armas de fuego en lo que va de año y, con ella, una disminución del suculento negocio de los fabricantes y vendedores en un país con tantas armas como habitantes, más de 300 millones. Aunque la estimación exacta es imposible, dada la inexistencia de un registro federal. Para los detractores de la ley, el fomento de los silenciadores afectará de lleno a la seguridad de los estadounidenses, al hacer más difícil la labor policial de reaccionar ante los tiroteos. Muchos expertos recuerdan que la primera prohibición de los silenciadores se produjo en los años 30, precisamente por facilitar la acción de los gansters.
19-09-2017 | Fuente: abc.es
Un tribunal secreto de EE.UU. autorizó escuchas al exjefe de campaña de Trump
Un tribunal secreto de Estados Unidos autorizó realizar escuchas telefónicas a Paul Manafort, exjefe de campaña del entonces candidato a la Presidencia, Donald Trump, según informó este lunes la cadena de televisión CNN. El tribunal, de acuerdo con una de las fuentes que CNN citó bajo condición de anonimato, autorizó las escuchas bajo la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA) en 2016, aunque luego suspendió la orden por falta de pruebas. Sin embargo, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) logró una nueva orden bajo la FISA y espió a Manafort hasta entrado 2017, un periodo en el que Trump ya era presidente y ambos se comunicaban, según las fuentes de la CNN. La cadena televisiva aseguró que el interés del FBI en Manafort reside en sus contactos con funcionarios rusos. Manafort, de hecho, está en el centro de la investigación del FBI y el Departamento de Justicia sobre la presunta injerencia del Kremlin en la campaña presidencial estadounidense, así como los posibles nexos de la campaña de Trump con funcionarios rusos. En julio, agentes federales ya registraron su domicilio en Virginia. La investigación contra Manafort se remonta más de un año atrás, por su aparición en una lista de pagos en sobres mantenida por el partido del depuesto presidente ucraniano Víktor Yanukóvich (Partido de las Regiones), aliado de Moscú. Su aparición en esa lista fue también el motivo de la dimisión de Manafort como jefe de campaña de Trump en agosto de 2016, tras apenas dos meses en el cargo. Manafort además acompañó en junio de 2016 a Donald Trump Jr., el hijo mayor de Trump, a una polémica reunión con una abogada rusa de la que esperaban recibir información comprometedora sobre la entonces candidata demócrata, Hillary Clinton. Hace meses que Manafort colabora tanto con el Departamento de Justicia como con el Congreso en sendas investigaciones sobre los presuntos nexos de la campaña de Trump con el Kremlin.
12-09-2017 | Fuente: abc.es
Los abogados de Trump le aconsejaron que echara a su yerno
Jared Kushner es uno de los hombres fuertes de la Casa Blanca. El yerno del presidente de EE.UU. -está casado con Ivanka, la hija favorita de Donald Trump- no solo es su familiar, sino además tuvo gran peso en la campaña electoral y, una vez en Washington, le ha puesto a cargo de asuntos de la máxima importancia, como las relaciones comerciales con México y China o el impulso de un proceso de paz en Oriente Medio. Ahora se ha visto, sin embargo, que Kushner no es inmune a las sacudidas que han agitado la Administración Trump. «The Wall Street Journal» -uno de los medios importantes menos combativos con Trump- aseguró esta semana que el equipo legal del presidente recomendó en el verano la salida de Kushner. Los abogados consideraban que las interacciones de Kushner con agentes rusos durante las elecciones y sus vínculos familiares con Trump podrían suponer muchas complicaciones legales para el presidente dentro de la investigación oficial del supuesto complot entre la campaña del multimillonario neoyorquino y Rusia para influir en el resultado electoral. Las discusiones del equipo legal se produjeron en la misma época en la que emergió un escándalo vinculado a Kushner. Se supo que el yerno del presidente había mantenido una reunión con una abogada rusa en la Torre Trump, organizada por Donald Trump Jr., hijo del presidente, sobre el acceso a información dañina para Hillary Clinton, entonces rival de Trump en la carrera presidencial. Kushner no había desvelado este encuentro durante su proceso de escrutinio para formar parte de la Casa Blanca. Las presiones para echar a Kushner se produjeron antes de que hubiera cambios en el equipo legal y la idea fue finalmente rechazada por el presidente. La revelación no solo pone de manifiesto una vez más las complicaciones legales a las que tendrá que hacer frente Trump ante las pesquisas del investigador especial del caso, Robert Mueller. También es otra muestra de las peleas intestinas que vive una Casa Blanca que navega entre escándalos. Según Ty Cobb, abogado de la Casa Blanca fichado para reforzar la defensa en el caso del complot con Rusia, los datos sobre esas discusiones del equipo legal los han filtrado ex cargos de la Administración Trump con la intención de «sabotear» a Kushner y su familia. Las sospechas apuntan a Steve Bannon, estratega jefe de la Casa Blanca hasta su salida este verano, y cuya relación con Kushner era muy mala. Nueva directora de comunicación Quien ha conseguido mantenerse fuera de estas luchas internas es Hope Hicks, una de las primeras colaboradoras en la campaña de Trump, y que ha sido confirmada como directora de Comunicación de la Casa Blanca, un cargo que ocupaba de forma interina desde la salida de Anthony Scaramucci a finales de julio. Tiene solo 28 años, pero es una de las más veteranas del equipo de Trump, con quien ya trabajaba en su holding empresarial antes de su ascenso político. Hicks hereda un cargo maldito: Jason Miller -que trabajaba en prensa, como ella, durante la campaña- lo rechazó; Michael Dubke dimitió en mayo; Sean Spicer, el que fuera secretario de Prensa, lo ocupó de forma interina hasta que llegó Scaramucci, que apenas duró unos días, entre comentarios excéntricos y salidas de tono.
08-09-2017 | Fuente: abc.es
Donald Trump Jr. pudo violar la ley al aceptar información del Kremlin
La investigación del Senado sobre la llamada trama rusa se reactivó ayer con la visita a la cámara alta de Donald Trump Jr., el hijo mayor del presidente. Fue un encuentro privado con representantes del Comité de Asuntos Judiciales, que investiga la posible connivencia del entonces candidato republicano con el Gobierno ruso. Acusado de violar la ley federal que prohíbe solicitar o aceptar algo de valor de administraciones extranjeras, Trump Jr. reiteró que la abogada rusa que le visitó nunca llegó a facilitarle los datos prometidos para perjudicar a Hillary Clinton. A la salida del Senado, aseguró: «Yo no conspiré con ningún gobierno extranjero ni sé de nadie que lo haya hecho». La situación del vástago de Trump se vio comprometida cuanto trascendió que en julio de 2016, había recibido en la Trump Tower a la letrada Natalia Veselnitskaya, que trabaja para el Gobierno ruso en asuntos políticos en Washington. En el encuentro estaban presentes, el entonces director de campaña, Paul Manafort, y el yerno del hoy presidente, Jared Kushner. Según la información que Donald Jr. se vio obligado a hacer pública antes de que se filtrara y que ayer entregó a los senadores, los preparativos del encuentro partieron de correos electrónicos entre el hijo de Trump y el publicista amigo de la familia Rob Goldstone. Bien conectado con las autoridades de Moscú, Goldstone planteó a Donald Jr. que la abogada aportaría «información valiosa para perjudicar a Hillary Clinton y ayudar a tu padre a ganar la elección». La respuesta del hijo de Trump fue ésta: «¡Me encanta la idea!».