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Noticias de dictadura argentina

09-09-2019 | Fuente: elpais.com
El Silencio, la isla maldita de la dictadura argentina
Los militares trasladaron a secuestrados al delta del Paraná para burlar la visita de la CIDH en 1979. Supervivientes de este centro de detención regresan al lugar 40 años después
07-09-2019 | Fuente: elpais.com
La misión de la CIDH en los partes de los servicios de inteligencia de la dictadura argentina
Familiares de presos y de desaparecidos fueron los blancos predilectos del espionaje antes, durante y después de la llegada de los enviados de la OEA
06-09-2019 | Fuente: elpais.com
La visita que expuso el terror de la dictadura argentina
La CIDH regresa a Buenos Aires en el 40 aniversario de un viaje esperanzador para las víctimas
09-07-2019 | Fuente: abc.es
El expresidente argentino Fernando De la Rúa, ingresado en estado «muy delicado»
El expresidente de Argentina Fernando de la Rúa (1999-2001), de 81 años, fue hospitalizado y se encuentra «en estado muy delicado», según allegados al político, quien este año ya había sido internado de gravedad por problemas cardiorrespiratorios. De la Rúa, que en diciembre de 2001 se vio forzado a dimitir como presidente durante la peor crisis económica, política y social de la historia contemporánea de Argentina, está alojado en el instituto Fleni de la localidad bonaerense de Escobar, según dijeron familiares del exmandatario a la agencia estatal de noticias Télam. El expresidente fue ya internado a comienzos de enero pasado en el Hospital Universitario Austral de Pilar por una infección respiratoria que agravó dolencias cardiovasculares previas, lo que obligó a practicarle una angioplastia coronaria y permanecer en el área de cuidados críticos. También fue sometido a una traqueotomía para facilitar la tarea de desvincularlo de la asistencia ventilatoria mecánica. Casi un mes después fue dado de alta y derivado al Fleni, un centro de tratamiento y rehabilitación de patologías neurológicas. En mayo trascendió que debió ser hospitalizado de nuevo por problemas renales. Los problemas cardiacos del exmandatario vienen de lejos, ya que en 2018 fue sometido a una angioplastia tras un infarto de miocardio y en 2014 a otra por obstrucciones arteriales. En 2016 fue operado de un pólipo en la vejiga con resultado favorable y su historial registra también problemas pulmonares. De la Rúa nació en Córdoba el 15 de septiembre de 1937 y a los 21 años se licenció en Derecho. Vinculado a la Unión Cívica Radical (UCR) y tras asumir el cargo de senador en 1973, De la Rúa fue candidato ese año a la vicepresidencia de la República, formando tándem con Ricardo Balbín, quién había ganado a Raúl Alfonsín en las elecciones internas de los radicales, pero fue derrotado por Juan Domingo Perón. Legislador hasta 1976, cuando los militares dieron el golpe de Estado que desencadenó la última dictadura argentina, que se extendió hasta 1983, De La Rúa desarrolló ya de nuevo en democracia una intensa carrera política como diputado, senador y alcalde de Buenos Aires. Su carrera llegó a lo más alto el 10 de diciembre de 1999, al ser elegido presidente del país y sucedió al peronista Carlos Menem (1989-1999) para un mandato de cuatro años. Sin embargo, a finales de 2001, en medio de la grave crisis en la que estaba sumergido el país, el «corralito bancario» y trágicas revueltas en las calles, De la Rúa acabó renunciando y abandonando la Casa de Gobierno en helicóptero, una imagen que dio la vuelta al mundo.
10-06-2019 | Fuente: abc.es
Hacía tiempo que palabras como autoamnistía no se pronunciaban. El término se hizo fuerte, en los años 80, con esa especia de indulto previo que se dio a sí misma la última dictadura argentina (1976-83). La cuarta Junta Militar que presidió el general Reynaldo Bignone, creyó que el pasado no tendría futuro con un perdón general a todos los que participaron de aquel plan sistemático de secuestros, torturas y asesinatos de miles de personas que, en su mayoría, se convirtieron en detenidos desaparecidos. El expresidente de la transición, Raúl Alfonsin, les demostraría que estaban equivocados al sentarlos en el banquillo de los acusados en el histórico juicio a las Juntas (1985). Ahora, parecería que el régimen de Daniel Ortega, versión Centroamérica de «Yo, el Supremo», se quiere también perdonar para evitar un futuro entre rejas. La ruta de la impunidad elegida por un Gobierno, convertido en banda criminal, es un proyecto de ley que, salvo error de memoria, no tiene precedente en la historia universal. En su primer artículo libera de toda culpa judicial a, «las personas que han participado en los sucesos acaecidos en todo el territorio nacional a partir del 18 de abril de 2018». Dicho de otro modo, a los policías, militares, paramilitares y mercenarios responsables de las masacres del mes de abril del pasado año que dejaron no menos de 325 muertos, decenas de desaparecidos, sesenta mil exiliados y cientos de presos políticos (de verdad) que sufren todo tipo de suplicios físicos y psicológicos. No satisfecho con esto Ortega y Rosario Murillo, dueños del circo negro en el que se ha convertido Nicaragua, se ocuparon de que la Asamblea Nacional incorporara el párrafo más insólito que una pudiera imaginar y es la «amplia amnistía» a aquellos «que no han sido investigados, que se encuentran en procesos de investigación o en procesos penales y en cumplimiento de ejecución de sentencias». Es decir, que se da carpetazo a las investigaciones en curso, que se prohíbe que haya otras y que los procesos judiciales y sus sentencias sobre «los hechos acaecidos» desde abril del año pasado (incluidas los delitos comunes de robo etc) son ya papel mojado y los culpables trasformados en inocentes. El expresidente Carlos Menem, borró con la mano del indulto las sentencias del Tribunal (hasta de cadena perpetua) a los gerifaltes de la dictadura. La condena social les persiguió años pero hasta Rafael Videla volvió -y murió en prisión - tras anularse aquellos indultos. Daniel Ortega y Rosario Murillo podrán triunfar con su «autoamnistía» pero los delitos de lesa humanidad y así están tificados los del régimen nicaragüense, no prescriben. Más tarde o más temprano, ese siniestro matrimonio terminará dando cuentas a la justicia y como Videla, pasará sus últimos días en una celda. Su única aliada, previa a esa escena, sólo podrá ser la muerte y eso, no se desea ni al peor enemigo.
09-06-2019 | Fuente: elpais.com
La niña que sobrevivió a las torturas de la dictadura argentina
En 1977, los militares que asesinaron a la madre de Marcela Quiroga la capturaron para usarla como fuente de información
25-05-2019 | Fuente: elpais.com
?Tucumantes?: relatos contra el silencio impuesto por la dictadura argentina
La periodista Sibila Camps narra la represión en la provincia de Tucumán a partir de un ex guerrillero que robó y escondió documentos de los militares
03-04-2019 | Fuente: elpais.com
Voces recuperadas de la dictadura argentina
Familiares y allegados de víctimas del régimen militar narran en primera persona las últimas horas con vida de sus seres queridos
29-03-2019 | Fuente: elpais.com
Los manuscritos que traspasaron los muros de las prisiones de la dictadura argentina
La autora, ex presa política, recupera 42 años después un texto minúsculo redactado por las detenidas con detalles del terrorismo de Estado
18-02-2019 | Fuente: abc.es
Hay herencias envenenadas, otras que cambian (para mejor) el destino de las personas y aquellas que, hagas lo que hagas, no puedes desprenderte de ellas. La genética, para bien o para mal, es una de estas. Los cinco hijos de Augusto Pinochet, con sus diferentes personalidades, la llevan grabada en el cuerpo. También los siete de Jorge Rafael Videla, incluido el fallecido Alejandro, que nació con un trastorno mental y estuvo al cuidado de Léonie Duquet, la monja francesa que la dictadura argentina (1976-83) de su padre hizo después desaparecer. Algo similar sucede con la descendencia del general José Efraín Ríos Montt, exembajador de Guatemala en España y dictador cruel, en especial con los indígenas, entre marzo de 1982 y agosto de 1983. Enrique, Homero y Zury Ríos conservan un parecido razonable con su padre pero es esta última la que, a diferencia del dictador, busca alcanzar el poder por los votos y no por las botas. Diputada en cuatro legislaturas, Zury, abogada con otros tantos matrimonios a cuestas, ha tenido que superar una carrera de obstáculos para poder presentarse a las elecciones presidenciales del próximo 16 de junio. El impedimento mayor que se le atravesó en el camino fue una ley que prohíbe a los familiares, (hasta el cuarto grado de consanguinidad), de golpistas y dictadores aspirar a la Jefatura del Estado. La única hija de Ríos Montt recurrió a la Corte Suprema y, una vez más (le pasó lo mismo en el 2015), los magistrados, de forma cautelar, le dieron la razón y la inscribieron con su compañero de «fórmula», Roberto Molina, en la carrera a la Presidencia bajo las siglas de su partido, Valor. Acisco Valladares, embajador de Guatemala en el Reino Unido, observó: «La bisnieta de Zury Ríos no podrá ser Presidenta si se sostiene la canallesca prohibición. Así, un ser humano que ni siquiera ha nacido y que nacerá, tal vez, en la segunda mitad de este siglo, vivirá con este estigma, condenado por acciones de su tatarabuelo». Lo dicho, hay herencias irrenunciables pero otras, como las que impone esa ley, convierten en papel mojado una verdad histórica: los hijos -y su descendencia-, no son responsables de los actos de sus padres.
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