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Noticias de deuda publica

21-06-2020 | Fuente: abc.es
Carlo Cottarelli: «Es justo que la UE exija a cada país reformas por el préstamo»
En un momento delicado para Italia, con una grave crisis económica y con un Gobierno frágil en un país dividido, ABC ha charlado con el economista independiente, el más popular en Italia, Carlo Cottarelli (Cremona, 1954), ex director ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI), profesor universitario y director del Observatorio sobre las cuentas públicas italianas de la Universidad de Milán. Está siempre en las quinielas para la formación de gobiernos. Estuvo a punto de ser primer ministro, como técnico independiente, a propuesta del presidente Sergio Mattarella, tras las elecciones de marzo 2018, porque los partidos no se ponían de acuerdo en nombrar un candidato. La Unión Europea dejará caer una lluvia de dinero en los países más golpeados por el coronavirus, como Italia o España. ¿Qué exigencias o compromisos recaen en los países que reciben ese dinero? En principio, este es un dinero que se recibe en préstamo por Europa en su conjunto, y por tanto es justo que decidan juntos todos los países europeos sobre cómo utilizarlo. No puede obtener dinero en préstamo toda la Unión Europea y luego cada país hacer lo que le da la gana con ese dinero. No es posible. Algunos partidos consideran que ese dinero debe invertirse sobre todo en el campo social. Hay que tener en cuenta que este dinero está disponible sobre una base temporal. Por tanto, debe ser utilizado con una limitación de tiempo; por ejemplo, en inversiones para hacer funcionar mejor el país y relanzar la economía. Así, si el país crece, es un bien para todos, es un elemento de ayuda social. Porque en una economía que no crece es muy difícil encontrar trabajo, difícil tener una renta? Es necesario garantizar que haya una red de protección para los más débiles, pero hay que hacerla de tal forma que no se convierta en permanente, porque eso desanima a la gente a la búsqueda de trabajo. «Si uno es pobre y encima pierde un 10 o 20% de su renta, vienen los problemas. Los riesgos de explosión social son evidentes»? ¿Ve un riesgo de que nos dirijamos hacia una sociedad subsidiada? Sin duda, existe un grave riesgo si nos habituamos a un déficit público elevado por un periodo prolongado. En este caso, se produce un serio problema de incentivos. Porque si a uno le pagan sin tener que trabajar, no será posible hacerle trabajar. Si a una empresa le llegan subsidios estatales aunque no es eficiente, la empresa permanecerá poco eficiente. La solución a esto es evitar que el déficit, aunque es necesario ahora, permanezca cuando ya no es necesario. ¿La división del país representa un problema para salir de la crisis? Este es un gran problema. Si en Italia continuamos peleando entre nosotros, no saldremos nunca de la crisis, aunque yo pienso que la superaremos. ¿Le parece oportuno establecer un impuesto sobre el patrimonio para ayudar a enfrentarse a la crisis? El patrimonio se acumula con el ahorro, con una renta que ya ha sido sometida a impuestos; esto conviene recordarlo. Yo creo que un impuesto al patrimonio en Italia para reducir la deuda pública tendría que ser muy alto y en este caso tendría efectos que conllevarían a la recesión. El gran problema de la deuda pública es que se debe reducir gradualmente con el crecimiento. El coronavirus aumentará las desigualdades. ¿Cómo se puede evitar esta tendencia? ¿Existe riesgo de explosión social? Con la emergencia económica no se trata solo de un cambio de la distribución de la riqueza. Si cae la renta per capita un 10%, si uno tiene una renta elevada lo soporta bien, pero si uno es pobre y encima pierde un 10 o un 20%, entonces vienen los problemas. Los riesgos de explosión social son evidentes. Para evitarlo, los gobiernos están haciendo presupuestos muy expansivos. ¿Qué repercusión tendrá la crisis sanitaria del coronavirus en la globalización? Tendrá efectos, sobre todo en el sentido de que antes de irse del propio país para establecerse en otro país, una empresa se lo pensará un poco más. Pero la emergencia pasará y la globalización continuará. No se volverá a veinte años atrás.
23-05-2020 | Fuente: abc.es
Las ciudades de arte en Italia mueren por falta de turismo
Una parte de Italia se está muriendo sin turismo, que representa el 14% del Producto Interior Bruto (PIB). La brutal recesión es visible sobre todo las ciudades de arte y sus centros históricos. El pasado lunes 18 de mayo se reabrió y se reiniciaron prácticamente todas las actividades. Pero más de 90.000 bares y restaurantes de los 330.000 con que cuenta el país no han reabierto ni saben cuándo reabrirán, según Confcomercio, la más grande asociación de empresas en Italia, entre ellas las del turismo y comercio. Un estudio realizado por esta asociación en algunas ciudades del norte de Italia, ofrece un resultado desalentador: en las tiendas que no son de alimentación, la afluencia es del 30%; la clientela en locales de servicio a la persona se limita a un 28%, y peor aún es en la restauración con solo un 20% de afluencia. La clausura por tiempo indefinido de cientos de miles de oficinas, con millones de empleados, que hacen ahora teletrabajo, ha hundido a decenas de miles de pequeñas tiendas, bares y restaurantes que vivían de los cafés y comidas que ofrecían a los trabajadores. Por ejemplo, el propietario del céntrico restaurante Galleria de Milán, Pier Galli, no ha abierto por falta de clientela: «Ahora en las oficinas hacen smart working, no hay turismo, tampoco se mueven la gente de negocios; nosotros estamos frente a La Scala, que no se sabe cuándo reabrirá, los hoteles están cerrados. No veo posibilidad de inmediato. Hablaremos en septiembre de reapertura», confiesa Galli a La Repubblica. La situación más dramática la viven los centros históricos. En Roma no se ve ni un turista, lo que supone una catástrofe para las tiendas, restauración y hoteles. Hay que tener en cuenta que el centro de Roma fue abandonado por miles de propietarios que, ante la avalancha turística de los últimos años, prefirieron convertirlas en apartamentos turísticos. La consecuencia es que hoy, sin turistas, los hoteles no han abierto, miles de pisos están vacíos y apenas hay clientela en los pocos bares y restaurantes abiertos. Por ejemplo, Pierangelo Galazo, propietario del céntrico bar ?Nuovo faro?, a dos pasos de la Fontana de Trevi, confiesa su amargura porque se verá obligado a cerrar: «En una jornada hice 100 euros de caja y pago 5.000 euros de alquiler». No hay turistas, pero los italianos que viven en los centros históricos tampoco acuden a las tiendas, ni a los bares o restaurantes, muchos porque se han quedado sin empleo, otros porque temen por el futuro y prefieren ahorrar. Florencia y Venecia, las más perjudicadas En Florencia, las tiendas del Ponte Vecchio no han abierto por la falta de turistas y el centro histórico está todavía a medio gas: «Las aperturas no superan el 40%; el centro se ha transformado en una especie de hotel generalizado», manifiesta Alessandro Sorani, presidente de Confartigianato de Florencia. Casi más dramática aún se presenta la situación en Venecia, porque a diferencia de Roma y Florencia, no hay barrios periféricos. Aquí todo es turismo y se comienza y se termina en el agua. Sus 53.000 habitantes (hace un siglo eran 172.000) estaban hartos de la oleada turística, a menudo descontrolada. El coronavirus hizo lo que ansiaban los venecianos: la desaparición de los gigantescos barcos de crucero, que parecían rascacielos amenazantes en la Laguna. Ese turismo masivo echó de la ciudad a muchos venecianos y sus casas se convirtieron en pisos turísticos. Hoy están vacíos. Se echa de menos al turismo. Más de 20 millones de visitantes al año que se dejan 3.000 millones de euros al año. «Si no vuelven los turistas, en Venecia será una catástrofe. Peor que una guerra», afirma a ?Il Gazzettino? Emiliano Ghira, gerente de una importe sociedad de transportes veneciana. Se teme que pasen muchos meses hasta que el turismo vuelva. La Agencia nacional del turismo italiano (Enit) considera que hasta el año 2023 no se verá al crecimiento turístico, siendo Venecia y Florencia las principales ciudades italianas perjudicadas. En Roma el sector de la restauración no es tan pesimista como anuncia el Enit, pero el propietario del restaurante Rotonda y de otros tres locales, que dicen que «hasta la primavera del año que viene no volverán los turistas a Roma». El futuro no es nada halagüeño para Italia. Su deuda pública, hoy al 134% en relación con el Producto Interior Bruto (PIB) llegará al menos al 155% a final de año. Italia nunca llegó a recuperarse de la última crisis iniciada en el 2008. Su PIB está por debajo de donde se encontraba en términos reales en el 2008, incluso antes de que comenzara el coronavirus. El Financial Times afirma que el PIB per cápita de Italia, ajustado a los cambios de precios, un indicador fundamental del nivel de vida de un país, sigue siendo más bajo que en el año 2.000. Teniendo en cuenta que se espera una caída del PIB en el segundo trimestre del 10%, el FT añade que el PIB real de Italia será equivalente al que tenía en 1995. Giorgio Di Giorgio, profesor de Economía en la Universidad Luis de Roma, considera que la rigidez del mercado laboral en Italia perjudicará aún más la recuperación: «El rígido mercado laboral, una gran proporción de empresas pequeñas y la falta la reforma inadecuada de su administración pública, retrasará la recuperación del país. Casi todas las pequeñas empresas y familias italianas van a sufrir, sin importar las medidas que se hayan tomado a nivel nacional y europeo», concluye el profesor Di Giorgio. Una pesadilla sin fin, porque la recesión es brutal.
19-04-2020 | Fuente: abc.es
Enrico Letta: «Europa se enfrenta a un ?peligro mortal? si no llega a un acuerdo»
Es una de las cabezas políticas mejor amuebladas de Europa. Enrico Letta (Pisa,1966), primer ministro italiano entre 2013 y 2014, es director de la Escuela de Asuntos Internacionales en la prestigiosa Universidad de Ciencias Políticas (Sciences Po de París) y ha creado la Escuela de Políticas. Discípulo del último gran fundador de la Unión Europa, Jacques Delors, es presidente del Instituto que lleva su nombre. Impulsor desde hace 20 años del Foro de diálogo España-Italia, conversa con ABC sobre el momento crítico que vive Europa y del futuro que nos espera tras la crisis del coronavirus. Líderes europeos como Draghi, Delors, Macron o Prodi hablan sobre la gravedad de la crisis en Europa con términos nunca escuchados hasta hoy. ¿Existe el peligro de acabar con la Unión Europea que conocemos? Creo que tiene razón Jacques Delors que es el que ha usado la palabra más fuerte. No hablaba desde hace más de 5 años. Ahora ha empleado el término «peligro mortal?. Para mi esa palabra es muy fuerte. Me ha causado gran impresión, porque si él utiliza esa expresión creo que es necesario creerlo. Esta es una crisis sin precedentes. No debemos subestimar la capacidad autodestructiva, porque es una crisis que está poniendo en auge antiguos estereotipos que me parecen insoportables como la historia de las cigarras y las hormigas, o el norte es virtuoso y el sur vicioso. No hay duda de que si estos estereotipos vencen, si se convierten en la base para las decisiones que la UE adoptará, en ese caso el peligro mortal no será una provocación, sino una realidad. Pero Europa está interrelacionada. O nos salvamos todos o es el final. Europa aparece hoy dividida. ¿Habrá acuerdo en el próximo Consejo Europeo del próximo jueves? Creo que se llegará a un acuerdo, porque en caso contrario se provocaría un terremoto en los mercados. Tengo fresca en la memoria la dinámica del 2011, cuando Italia y España se hundieron. Todavía pagamos hoy la ausencia de visión de futuro y la miopía de los líderes europeos de entonces. Hoy es necesario un acuerdo. España e Italia deben trabajar por un acuerdo y no por una ruptura, porque hoy somos la parte débil. «España e Italia deben trabajar por un acuerdo y no por una ruptura, porque hoy somos la parte débil» Con esta crisis, la deuda pública se irá a las nubes: la italiana podría llegar al 160 % del PIB, y la española entre el 115-120 %. ¿Es sostenible? Yo tengo una propuesta, que por primera vez la hago ahora pública. Creo que nos debemos poner el objetivo de que la deuda pública, que crecerá por efecto de la pandemia, se coloque en una caja diferente de las deudas nacionales. Creo que esta reflexión se hará. En Italia y España, si autorizamos la continuidad de la dinámica de las deudas nacionales, corremos un gravísimo riesgo, porque se produciría un automatismo en las reglas de las agencias de rating (agencias de calificación de riesgos). Creo que es fundamental un acuerdo con nuevas reglas para evitar un desastre. El euroescepticismo está creciendo en Europa. ¿Cuáles son los riesgos? El impacto de la crisis ha sido terrible y ha crecido el euroescepticismo no solo en Italia, también en otros países como España, por una serie de errores que se han cometido. Después de la emergencia, los populismos empujarán contra la UE, lo que será un gran riesgo. En Italia y Francia, por ejemplo, las coaliciones que están en torno a Salvini y Le Pen representan un 40% en cada país. Estamos hablando de algo muy significativo para la segunda y tercera potencia de la Eurozona. El euroesceptismo y el populismo son un fenómeno preocupante. Hay que estar muy atento a ello y las decisiones que ahora se adopten en el Consejo Europeo son esenciales. «Hoy no es posible hablar de economía sin hablar de justicia social», ha escrito Enrico Giovannini, economista y ex ministro de Trabajo y Políticas Sociales en su gobierno. ¿Cuál es el impacto de la crisis en la sociedad? Estoy muy en sintonía con lo que ha dicho Giovanni: hay que hablar de justicia social. Esta es una crisis que está aumentando las desigualdades en todos los ámbitos. Por ejemplo, en el tema educativo, del que yo me ocupo, en el campo online es una extraordinaria oportunidad, pero al mismo tiempo es un dramático acelerador de desigualdades. Porque quien vive en una situación de dificultad, al final es dejado en medio de la calle, pero es necesario seguirlo y garantizarle atención. Otro ejemplo, es la digitalización. Todos nos estamos digitalizando, al final de la crisis nos daremos cuenta que muchos trabajos serán obsoletos y será un drama social del que nos debemos ocupar. «Esta es una crisis que está aumentando las desigualdades en todos los ámbitos» ¿Cómo influirá la crisis en la globalización? La cultura y la educación jugarán un gran papel. Al principio, habrá un rebote nacionalista y antiglobalización, a favor de las fronteras, porque es la reacción del miedo. Pero la difusión de la pandemia es la demostración del hecho de que las fronteras existen solo en nuestra cabeza. Las fronteras no existen en la realidad. Todos dependemos de todos. La globalización es imparable, es hija de la tecnología. Esta crisis ha llegado cuando hay una clase política que no tiene credibilidad y las instituciones son más débiles. Es un problema que le llevó a usted a crear la Escuela de Políticas.. Desgraciadamente este es un problema de nuestro tiempo, porque hemos abandonado hace mucho la formación de la clase dirigente. Esta crisis demuestra que la competencia y la preparación de la clase dirigente es fundamental. No se puede dejar una crisis en manos de incompetentes o de personas no formadas. Es un problema general en todos los países democráticos. Hay necesidad de una mayor formación de la clase política. «No se puede dejar una crisis en manos de incompetentes o de personas no formadas» ¿Qué enseña esta crisis a España e Italia en su relación con Europa? Esta crisis nos da el resultado de un eje España-Italia que nunca ha sido tan fuerte como hoy. Se trata de una óptima noticia, entre todas las pésimas noticias de la crisis. Finalmente se ha comprendido que España e Italia deben trabajar juntas en una relación muy estrecha en Europa, como dos países verdaderamente hermanos en Europa, porque tenemos los mismos problemas. Justo para este fin de semana teníamos previsto celebrar en Roma la cita anual del Foro de diálogo España-Italia, con la presencia de Sánchez y Conte. Lo hemos pospuesto para el otoño.
16-04-2020 | Fuente: elpais.com
¿Gran Depresión? España no puede esperar a Europa
Es urgente que el Gobierno presente un plan de reducción de deuda pública en los próximos cinco años que sea creíble y pueda ser apoyado
10-04-2020 | Fuente: abc.es
Europa lucha para frenar el avance del coronavirus
La crisis del coronavirus, que sacude el viejo continente como no se recordaba desde la II Guerra Mundial, parece acercarse o haber llegado a su «pico» en los países más castigados. Italia, el principal foco y el país con más muertos registrados del mundo, empieza a ver una disminución en los contagios y fallecidos, mientras que en el Reino Unido y Francia, donde las autoridades fueron reacias en un primer momento a aplicar medidas restrictivas contundentes, el número de víctimas aún crece de forma preocupante. El propio primer ministro británico, Boris Johnson, resultó infectado y tuvo que ser ingresado en la UCI. En Alemania, donde sí se permite salir a la calle y se apela a la responsabilidad personal para guardar la distancia de seguridad, las cifras de muertos son por ahora más bajas. Putin, por su parte, saca pecho y considera estar teniendo el virus bajo control en Rusia. Reino Unido: Johnson sale de la UCI El primer ministro británico, Boris Johnson, salió este jueves por la tarde de la unidad de cuidados intensivos a la que fue traslado el lunes después de haber sido ingresado en un hospital de Londres el domingo. «El primer ministro ha sido trasladado esta tarde de cuidados intensivos a sala, donde recibirá una estrecha vigilancia durante la fase inicial de su recuperación», reza un comunicado de Downing street, según el cual el premier «está de muy buen humor». Jonhson dio positivo en el test el 27 de marzo, pero tras diez días aislado fue ingresado en el hospital St. Thomas al continuar con síntomas. Aproximadamente 24 horas después fue trasladado a la UCI por un empeoramiento de su condición. Fuentes del Gobierno se apresuraron a explicar que su traslado era una «precaución» en caso de que necesitara en algún momento un ventilador para respirar, algo que no fue necesario. Su condición durante estos tres días ha sido «estable», se ha encontrado «de buen humor» e incluso se sentó en su cama. Un portavoz de Downing street declaró que el premier no había desarrollado neunomía. Desde el lunes, quien ha estado al mando del Gobierno es Dominic Raab, ministro de Exteriores y primer secretario de Estado, a quien Johnson designó desde el principio como su sustituto en caso de que quedara incapacitado temporalmente. Raab hizo este jueves una esperada declaración oficial sobre la extensión del período de confinamiento durante la rueda de prensa diaria sobre la situación, anunciando que las medidas seguirán vigentes al menos hasta que haya pasado el pico del brote. «En esta etapa, el Gobierno continúa recopilando datos para determinar los efectos del confinamiento», aseguró, e insistió en pedirle a la población que permanezca en sus casas. Fue el 23 de marzo cuando se anunció la cuarentena definitiva, con la prohibición de reuniones públicas de más de dos personas, el cierre de tiendas de productos no esenciales, y el permiso de salir de casa solo para salir a comprar comida o medicamentos, hacer ejercicio una vez al día o ir a trabajar si es estrictamente necesario. En ese momento, Johnson dijo que se revisarían las reglas en tres semanas, es decir, el próximo el 13 de abril. No obstante, dado que la propagación del virus no se ha detenido y que no se ha alcanzado aún el pico, el Gobierno ha descartado que las reglas vayan a relajarse. Según Raab, la gente «debe ser consciente» de que el esfuerzo que está haciendo contribuye «a frenar la propagación del virus y la cantidad de muertes, y por eso mantenerlo es crucial». «El número de muertes sigue aumentando, y es demasiado pronto para levantar las medidas. No debemos darle al coronavirus una segunda oportunidad de matar a más personas. Sé que es difícil, pero esto es un esfuerzo colectivo», zanjó. Reino Unido se encuentra actualmente en la segunda de las tres fases del plan del Gobierno para combatir el brote de coronavirus: contención, retraso y mitigación. En esta fase de retraso se mantienen vigentes las medidas de confinamiento para retrasar la propagación, aplanar la curva y evitar así el colapso de los servicios de salud. Hasta este jueves 7.978 personas han fallecido, mientras que 65.077 han dado positivo. Italia: la descentralización complicó las medidas El balance sobre el coronavirus en Italia es trágico por el número de muertos (18.279), pero cabe destacar que el gobierno adoptó con gran rapidez las primeras medidas cuando se inició la epidemia, el 21 de febrero. Se comprendió la gravedad de la situación cuando en el fin de semana, los días 22 y 23 de febrero, los contagiados fueron 160. De inmediato, cuando habían pasado poco más de 24 horas, el gobierno de Giuseppe Conte estableció, en la tarde del sábado 22, una zona roja en la provincia de Lodi (Lombardía), epicentro de la epidemia del coronavirus, aislando a diez pueblos y a sus 50.000 habitantes. Igualmente se cerró otro pueblo en la región del Véneto: Vo? Euganeo (Padua), donde había otro foco de contagios. El gobierno italiano no acertó en sus previsiones. Se creyó que el virus de Wuhan no llegaría a Italia o, en todo caso, sería un problema fácil de resolver. Después al estallar la epidemia, Italia comprobó que apenas contaba con mascarillas y con respiradores para las UCI. Pero pronto el Ejecutivo se hizo con las riendas de la situación, adoptando drásticas medidas, siguiendo siempre los consejos de un comité técnico científico que nombró al comienzo de la epidemia. Una de las dificultades iniciales en la gestión de la crisis fue cierta descoordinación con las regiones. Algunas quisieron ir por su cuenta adoptando medidas propias. La sanidad es una materia transferida a las 20 regiones y se ha demostrado, a lo largo de la emergencia, que esa descentralización ha sido un problema porque retrasó y complicó la adopción de algunas medidas. Francia: 12.000 muertos y Macron cuestionado Francia vive la crisis en un clima de unión nacional relativa, temiendo un balance sanitario, social, económico y político que se agrava día a día. El Gobierno de Emmanuel Macron ha multiplicado sus informaciones y decretos, con un éxito relativo. Según un sondeo del matutino conservador «Le Figaro», el 76% de los franceses piensan que el Gobierno les ha «mentido» sobre el uso de mascarillas con las que evitar la propagación del coronavirus. El ministerio de Sanidad ofrece un balance diario de fallecimientos y evolución de la crisis. Pero esas cifras no siempre convencen a todo el mundo. Y, con frecuencia, solo se conocen las cifras de muertes en los hospitales públicos, echándose en falta, con frecuencia, las cifras de muertes en las residencias públicas y privadas. A primera hora de la noche del Jueves Santo, Jérôme Salomon, director general de Sanidad, hizo un balance muy provisional, con mucha cautela: «Nuestra estrategia comienza a dar frutos, modestos pero reales. El confinamiento debe prolongarse. Es vital seguir por esa vía. El día de hoy, 30.000 personas continúan hospitalizadas, 7.066 en reanimación. Al día de hoy, Francia deplora 12.210 muertes». El 82% de los fallecidos tenían más de 80 años. Las cifras que facilita el ministerio de Economía y Finanzas se agravan cada día. El lunes se temía la peor recesión desde 1945. El jueves se temía una recesión del 6%, con un crecimiento espectacular de la deuda pública, que pudiera ascender con rapidez hasta el 112%, este mismo año, cuando no está claro quién podrá financiar los proyectos de «relanzamiento» económico en los que trabajan los expertos. La oposición de izquierda y derecha critica al Gobierno de Macron, dentro de unos límites verbales de relativa «continencia». Alemania: test masivos y distancia de seguridad La estrategia del Gobierno alemán es considerada como «satisfactoria» o «muy satisfactoria» por el 88% del electorado, según el sondeo Deutschlandtrend. Las restricciones de movilidad y contacto no impiden que la población salga a la calle, siempre que se mantenga la distancia de seguridad. Se han realizado más de un millón de test en hospitales y clínicas, servicios públicos de sanidad y consultas médicas, para su posterior análisis. A finales de abril se estará realizando un millón de test cada semana. Alemania recibe 40 millones de mascarillas en cinco vuelos semanales operados por Lufthansa y ha implementado una red de suministro, a través de su Ministerio de Economía, para garantizar la producción nacional de mil millones de mascarillas para este año. El Ministerio de Exteriores confirma que el número de pacientes de otros países europeos trasladados de urgencia a Alemania asciende a 220 (130 de Francia, 44 de Italia y 46 de Holanda) y que hay disposición para a acoger a 60 más. El gobierno de Angela Merkel ha lanzado un programa para mantener e impulsar la economía por un total de 800.000 millones de euros que obliga a incumplir el mandato constitucional de límite de endeudamiento. La canciller Merkel pidió ayer paciencia a la población para sostener en el tiempo las medidas preventivas, alegando que «en poco tiempo podríamos destruir todo lo que hemos logrado hasta ahora». Aunque progresivamente se irán desmontando, Merkel avisa que «la normalidad total llegará solamente con la vacuna». Rusia: Moscú destaca que actuó «a tiempo» Con 10.131 infectados, 76 fallecidos y 698 recuperados, Rusia es por ahora uno de los países del mundo menos afectados por la pandemia. Empezó a tomar medidas drásticas ya a finales de enero, cuando cerró su frontera con China a raíz del brote de Wuhan. La directora de la Agencia Federal de Medicina y Biología, Verónica Skvortsova, sostiene que la propagación del Covid-19 en Rusia «discurre con arreglo a un escenario favorable (..) gracias a que las autoridades actuaron a tiempo». Skvortsova calcula que Rusia empezará a superar la enfermedad en junio. No obstante, el presidente Vladímir Putin ha ampliado los días no laborables para facilitar el confinamiento general durante todo abril. Más de las dos terceras partes de los entes territoriales rusos observan este autoaislamiento total, lo que ha obligado a intensificar las ayudas y subsidios. «Vamos apoyar a los sectores de la economía afectados por la crisis sanitaria, al mercado laboral y al sistema sanitario», afirmó Putin el miércoles.
03-03-2020 | Fuente: abc.es
Ortega lleva a Nicaragua a un tercer año de recesión
Nicaragua encara su tercer año consecutivo en recesión, en la que el país cayó en 2018 a raíz la violenta represión de Daniel Ortega contra las generalizadas protestas hacia su Gobierno. «Desde abril de 2018, los disturbios sociales y sus secuelas erosionaron la confianza y produjeron grandes salidas de capitales y depósitos bancarios», constata el comunicado emitido la semana pasada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) tras su visita de trabajo al país. Por su parte, también la semana pasada, la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, señaló que 98.000 nicaragüenses han abandonado el país a causa de la persecución gubernamental. El FMI reconoce, no obstante, que el Gobierno nicaragüense trabaja con ahínco para superar la crisis, de la que tal vez pudiera salir el próximo año, al final del cual debiera haber elecciones generales. Es se horizonte electoral que marca las dinámicas del Gobierno y de la oposición a lo largo de este año y el próximo: el Gobierno está concentrado en reavivar la economía, mientras que la oposición lo está en ganar en robustez y unidad (la semana pasada confluyó en una plataforma unitaria); ambos necesitan tiempo y probablemente intentarán evitar una gran confrontación que perjudique sus expectativas para 2021. Contracción económica Aunque la violencia desplegada por Daniel Ortega y su esposa ?presidente y vicepresidenta de Nicaragua? se concentró especialmente en la primavera de hace dos años, cuando la represión policial (auxiliada por grupos paramilitares sandinistas) provocó la muerte de más de 300 personas, el autoritarismo del régimen ha seguido actuando y prolongando la inestabilidad económica. En 2018 el PIB cayó un 3,8%; en 2019 las consecuencias se hicieron notar aún más, con un descenso del 5,7%; en 2020 el país seguirá en recesión, con una caída del 1,2%, según el FMI. Esa previsión negativa para el presente año es una mala noticia para el Gobierno nicaragüense, pero el comunicado del FMI también le da buenas noticias. La institución internacional considera acertadas las medidas que el Gobierno está aplicando para corregir la situación. Así, el FMI quiso dejar «constancia de que la decisiva política de respuesta adoptada por las autoridades ha contenido el impacto de los shocks en el ámbito fiscal y el sistema financiero en 2018 y 2019». Aunque el sistema sigue presentando vulnerabilidades, con una inflación para este año del 5%, una reducción de las reservas internacionales y una deuda pública que llegará al 52,4% (más de diez puntos por encima de la que había en 2016), el FMI sugiere que los datos macroeconómicos continuarán mejorando. No se pronuncia sobre 2021, pero podría pensarse que el próximo año el PIB nicaragüense podría volver al crecimiento positivo. La fuerza empresarial En su vuelta al poder en 2007, tras su experiencia revolucionaria de la década de 1980, Daniel Ortega optó por un modelo bien distinto al que seguía Hugo Chávez en Venezuela. En lugar de confrontar a los empresarios, algo que Chávez en principio podía hacer porque contaba con los ingresos del petróleo (la caída de producción y precio se ha convertido luego en un gran hándicap para Nicolás Maduro), Ortega mimó a los miembros la patronal, pues la economía nicaragüense se basa en las exportaciones empresariales y además necesitaba que estuvieran distraídos en sus negocios y no se metieran en política. Las dificultades económicas que el Gobierno comenzó a sufrir debido al colapso de Venezuela, que le redujo sus envíos de petróleo, llevó al matrimonio Ortega a intentar recaudar más dinero de empresarios y trabajadores, lo que fue la espita de las protestas de 2018, que ya se venían larvando por el creciente autoritarismo sandinista. Ahora el modo de recuperar la confianza empresarial y la satisfacción social derivada del progreso económico pasa por salir de la crisis, que es la condición imprescindible ?aunque no suficiente? para las expectativas de reelección de la familia Ortega. Vulneración de derechos humanos Pero si la situación económica progresa y la crispación social se ha reducido, el Gobierno mantiene sus violaciones de los derechos humanos. Estas «han seguido sin tregua, en un contexto político y social extremadamente complejo», afirmó la semana pasada Michelle Bachelet, alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, en una intervención oficial en Ginebra. Indicó que hasta el 31 de diciembre de 2019 más de 98.000 nicaragüenses habían dejado el país, sin contar con condiciones básicas para su vuelta. Aseguró tener documentados «casos de amenazas y hostigamientos, incluidos siete casos de gente detenida de forma arbitraria inmediatamente después de su regreso». De acuerdo con Bachelet, «el derecho a protestar de forma pacífica es sistemáticamente negado. Despliegues masivos de la policía desalientan a los nicaragüenses de manifestarse. Cuando han tenido lugar protestas, incluidas celebraciones religiosas, la policía las ha dispersado abruptamente o elementos progubernamentales las han atacado». Se refirió a datos de la sociedad civil según los cuales a mediados de febrero permanecían detenidas 61 personas en relación a las protestas de 2018; cuarenta de ellas fueron arrestadas después de la ley de amnistía aprobada en junio del año pasado.
19-02-2020 | Fuente: elpais.com
España rebaja la deuda pública al mayor ritmo desde 2007
La deuda de las Administraciones Públicas se ha situado 1.188.893 millones de euros en diciembre, un 1,3% más
18-02-2020 | Fuente: elpais.com
La deuda pública cerró 2019 en el 95,5% del PIB, por debajo del objetivo del Gobierno
La deuda de las Administraciones Públicas se ha situado 1.188.893 millones de euros en diciembre, un 1,3% más
28-01-2020 | Fuente: abc.es
Alivio en Roma y en Bruselas por la derrota de Salvini en Emilia Romaña
La derrota de Matteo Salvini en los comicios regionales de Emilia Romaña fue celebrada ayer en los mercados financieros con rebaja en la prima de riesgo, porque aleja el peligro de un adelanto de las elecciones generales y evita la inestabilidad que se podía haber creado en el ya de por sí frágil gobierno de Roma. Los mercados siempre se ponen en alerta por temor a que una victoria del populismo soberanista de Salvini lleve al gobierno de Roma a enfrentarse a Bruselas, sobre todo por el déficit presupuestario y la deuda pública. Matteo Salvini encajó su primera derrota, pero piensa ya en la continuidad de su frenética campaña electoral para los comicios en otras 5 regiones ( Liguria, Véneto, Apulia, Toscana y las Marcas) para cubrir el mapa de Italia con los colores del centro derecha. Pero si quiere culminar esa permanente campaña con la llegada al palacio Chigi para convertirse en primer ministro, su gran sueño, tendrá que evitar los graves errores que ha cometido en estos meses. Un profundo conocedor de Emilia Romaña como el cardenal Camillo Ruini, originario de esta región, expresidente de la Conferencia Episcopal, le aconsejó, en un encuentro que mantuvieron en noviembre, moderación si quería vencer. Era la premisa, la moderación y el pragmatismo, para lograr una victoria que hubiera tenido un alto valor simbólico. Emilia Romaña forma parte del «cinturón rojo» de una parte central de Italia, donde la izquierda, primero como Partido Comunista, y después a partir de la década de 1990 como centro-izquierda, ha dominado desde el final de la Segunda Guerra mundial. Pero llevado por su arrogancia, y convencido de que su victoria iba a ser por goleada, cometió un grave error de cálculo. El segundo que realiza en menos de seis meses. Después su dimisión como vicepresidente y ministro del Interior, en agosto pasado, en un intento de forzar elecciones generales y hacerse con todo el poder, el tiro le salió por la culata. El Movimiento 5 Estrellas y el Partido Democrático, hasta entonces enemigos jurados, se aliaron y crearon un gobierno de izquierda que camina con mucha dificultad y no ha hecho casi nada en el campo de las reformas económicas que necesita el país, pero por ahora ha logrado mantener a Salvini y fuera del poder. La arrogancia de Salvini Los errores de su campaña han sido notables, destacando entre ellos el horrible número mediático de llamar al telefonillo de la casa de una familia tunecina en un barrio de Bolonia, con la acusación de tráfico de droga, sin tener prueba alguna, lo que motivó una protesta diplomática de Túnez. «Ha tenido un comportamiento indigno», reiteró ayer el primer ministro Giuseppe Conte. Pero Salvini confesó que no se arrepiente de nada: «Volvería a hacer todo igual, incluso la llamada al telefonillo. Solo se ha pospuesto el cambio». Eufórico le ha respondido el ganador de las elecciones, Stefano Bonaccini, candidato del centro izquierda y miembro del Partido Democrático: «Esta región ha demostrado que si quieres sonar la campanilla (en referencia a Salvini y su llamada al telefonillo), no vienes aquí, la suenas en tu casa». Bonaccini logró el 51,4 % de los votos, a considerable distancia de la candidata de la Liga, Lucia Borgonzoni, que obtuvo un 43,7 % de votos. El PD vuelva a ser el primer partido de la región, con el 34,7 %, una primacía que le había sustraído anteriormente la Liga en las elecciones al parlamento europeo y el Movimiento 5 Estrellas en las elecciones generales de marzo 2018. Con este resultado exulta el secretario político del PD, Nicola Zingaretti: «El gobierno ahora es más fuerte y espero que se inicie una nueva fase reformista». Viento a favor de la derecha Matteo Salvini ha perdido la gran oportunidad de haber conformado un centro derecha para conquistar Emilia Romaña. Ha demostrado así un liderazgo mediocre, porque además de no lograr su objetivo de una gran victoria, ha reforzado y relanzado el polo adversario de centro izquierda. De todas formas, cabe destacar que el viento sopla a favor de la derecha italiana, que sigue siendo muy fuerte, hasta el punto de que por primera vez en muchos años en Emilia Romagna, la izquierda temió que el centro derecha se hiciera con el poder. Cinco son las pruebas claras que confirman este argumento. Primero, en esta región ?roja? la Liga ha sido votada por un elector de cada tres y a nivel nacional supera el 30 %. En coalición con Fratelli d?Italia y Forza Italia hoy, de celebrarse elecciones generales, tendrían según las encuestas la mayoría parlamentaria. Segundo, en los últimos 20 meses la coalición de la Liga, Fratelli d?Italia y Forza Italia de Berlusconi conquistaron 9 regiones, ganando el domingo la décima (Calabria) y solo perdieron una, la de Emilia Romagna. Tercero, incluso en parte del muro del cinturón se adentra la Liga, que triunfó en octubre en la región central de Umbria. Cuarto, otro partido de extrema derecha, Fratelli d?Italia, que lidera Georgia Meloni, tiene un crecimiento constante de popularidad y llega ya al 11 % en los sondeos. Quinto, la caída libre en que está el Movimiento 5 Estrellas deja a la Liga como gran protagonista del populismo soberanista en Italia.
17-01-2020 | Fuente: finanzas.com
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