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Noticias de desplazados

01-08-2020 | Fuente: abc.es
Purga en la extrema derecha de Marine Le Pen
Marine Le Pen ha decidido aprovechar las «vacaciones del coronavirus» para realizar una purga política de su propio partido, Agrupación Nacional (AN, extrema derecha), destituyendo de sus cargos a personalidades sospechosas de independencia o fidelidad a sus dos primeros adversarios, su propio padre, Jean-Marie, y su sobrina, Marion-Marechal Le Pen. El matutino conservador «Le Figaro» estima que Marine Le Pen intenta sacar consecuencias políticas internas de los malos resultados en las elecciones municipales del pasado mes de junio y de las malas previsiones para las elecciones regionales del año que viene. Una veintena de personalidades de segundo rango, ocupando cargos de influencia en AN, han sido depuestos, desplazados o sencillamente eliminados del organigrama del partido político. La purga de personalidades sospechosas de infidelidad son un gesto de fuerza y debilidad personal, al mismo tiempo. Marine Le Pen desea confirmar que es la única «patrona» de la extrema derecha francesa. Pero, al mismo tiempo, su partido es víctima de los enfrentamientos familiares, pasablemente «cainitas», y de un cierto desencanto atizado a toda hora por su padre y su sobrina, que siguen intrigando para intentar debilitar a Marine. El último triunfo de la extrema derecha marinista, la conquista de la alcaldía de Perpignan (120.500 habitantes), el mes de junio pasado, tuvo para ella un gusto muy amargo: el nuevo alcalde, de extrema derecha, Louis Aliot, fue su novio o compañero durante muchos años. Hasta que se cansó de Marine, abandonándola por una nueva novia, con la que festejó el gran triunfo de la extrema derecha, tan significativo como amargo para Marine. Marine Le Pen espera que la purga política de su Agrupación Nacional (AN) le permita iniciar una reconquista política por ahora invisible. Tras las bambalinas del teatro de polichinela de la extrema derecha francesa, Marion Marechal Le Pen y su abuelo, Jean-Marie, continúan manejando sus títeres personales, esperando destruir a Marine, a cachiporrazos.
20-07-2020 | Fuente: abc.es
Bashar al Assad cumple 20 años al frente de una Siria rota
Siria elige un nuevo parlamento en una jornada que marca el 20 aniversario de la llegada al poder de Bashar al Assad. 2.100 candidatos, entre ellos varios hombres de negocios sancionados por la Unión Europea y Estados Unidos, concurren en las terceras elecciones que celebra el país desde que estallara la guerra en 2011 y en las que nadie duda de la victoria del partido Baaz, hegemónico desde 1963. Assad arranca su tercera década en el palacio presidencial de Damasco, pero esta no es la Siria que se encontró cuando llegó, este es un país destrozado por la violencia, con cientos de miles de muertos, millones de desplazados internos y refugiados, con presencia de tropas de al menos cuatro países extranjeros, una economía devastada, el 80 por ciento de la población bajo el umbral de la pobreza y ante la amenaza del coronavirus. ¿Cuánto resistirá? «Hasta que sea útil a Rusia e Irán, sus principales aliados y quienes toman las decisiones importantes. Su liderazgo está muy cuestionado, la legitimidad erosionada y Siria se ha convertido en una especie de país tutelado donde quien manda no es el presidente», piensa Ignacio Álvarez-Ossorio, profesor de Estudios Árabes e Islámicos en la Universidad Complutense de Madrid y autor de libros como «Siria: revolución, sectarismo y Yihad». El ministro de Exteriores, Walid Muallem, afirmó que «Assad seguirá hasta que los sirios quieran», cerrando filas en torno a un líder que ha gozado también del respaldo de las minorías y de las élites económicas del país. Este no era el panorama con el que soñaba Bashar cuando se hizo con el control del país tras el fallecimiento de su padre, Hafez al Assad, creador de la Siria moderna. El actual dirigente iba para oftalmólogo en Reino Unido, pero la muerte de su hermano Basel en un accidente le situó como heredero y regresó de Londres, donde había conocido a su esposa, Asma. «Assad o arrasamos el país» Sus primeros años estuvieron marcados por las promesas de apertura y cambios, conectó el país a Internet y transmitió al exterior una imagen de regeneración y modernidad, pero todo se truncó en 2011. Países como Francia, que en 2001 recibieron al matrimonio Al Assad en un viaje oficial que les llevó también a España, donde se entrevistaron con José María Aznar, pasaron a denominarle «enemigo de los sirios», según el presidente, Emmanuele Macron, y a acusarle de «masacrar a su pueblo», en palabras del ministro de Exteriores, Jean-Yves Le Drian. En ese 2011, la conocida como «Primavera árabe», que afectó a Túnez, Egipto, Libia y Yemen, estalló también en las calles de Siria, la respuesta de las fuerzas de seguridad fue brutal y comenzó una espiral de violencia que se convirtió en una guerra con final incierto. «Al comienzo hubo un dilema sobre la represión, pero pronto se aplicó el eslogan de los seguidores del régimen que decía: ?Assad o arrasamos el país?. Nueve años después Al Assad sigue en el poder y el coste ha sido arrasar Siria, por lo que no ha sido una victoria dulce y le toca gobernar en la pobreza y la destrucción», apunta Álvarez-Ossorio. La victoria en el plano militar ha permitido a Damasco controlar de nuevo la mayor parte del territorio sirio, pero cualquier atisbo de recuperación ha quedado eclipsado por las sanciones impuestas por Estados Unidos y Europa, calificadas de «guerra económica» por las autoridades. Donald Trump ha extendido a Siria la estrategia de «presión máxima» que emplea con Irán y ha puesto en marcha la denominada «Ley César». Washington lo presenta como un nuevo paso para «aislar» al presidente Al Assad y su círculo más próximo, a todos aquellos «responsables o cómplices de graves abusos contra los derechos humanos en Siria», señaló el secretario de Estado, Mike Pompeo. Inseguridad alimentaria La lista negra contiene 39 nombres, con el presidente y su esposa a la cabeza, pero como ocurrió en el Irak de Sadam Husein, el impacto más severo lo sufren los civiles. El Programa Mundial de Alimentos señala que los precios han crecido un 133 por ciento desde mayo de 2019 y que 9,3 millones de sirios sufren inseguridad alimentaria, la cifra más alta que jamás ha registrado el organismo internacional. El valor de la libra siria ha caído un 70 por ciento respecto al dólar y los sirios se enfrentan a una hiperinflación que las autoridades son incapaces de controlar. Ante este panorama, el enviado especial de EE.UU. a Siria, James Jeffrey, hizo una lectura política de su estrategia de sanciones y aseguró que «el colapso de la libra siria demuestra que Irán y Rusia no son capaces de seguir manteniendo a flote al régimen». Al Assad, sin embargo, sigue en su palacio y su familia supera el medio siglo al frente de Siria.
20-07-2020 | Fuente: abc.es
Oregón demanda a la Administración Trump por detenciones ilegales en Portland
El fervor de las protestas tras la muerte de George Floyd a finales de mayo -el último episodio de abusos policiales contra la minoría negra- ha decaído en la mayor parte de EE.UU. Han pasado casi dos meses de la noche en la que un agente de Mineápolis asfixió a Floyd, el calor de julio aprieta y buena parte del país dedica su preocupación al repunte de la pandemia de Covid-19. En Portland, sin embargo, las manifestaciones se han mantenido con devoción. La principal ciudad de Oregón es una de las capitales del progresismo de EE.UU. y tiene una amplia tradición en movimientos de izquierda radical y anarquistas. Las protestas por la muerte de Floyd se han filtrado hasta convertirse en un movimiento a favor de los recortes y de la abolición de la policía. En Portland, los choques han sido no solo contra los agentes locales sino también contra fuerzas de seguridad federales, que dependen del Gobierno de EE.UU., y que se encargan de proteger propiedad federal, como las instalaciones de los juzgados federales. En medio las manifestaciones que se producen cada noche, muchas veces acompañadas de vandalismo, ataques a edificios policiales y enfrentamientos con la policía, las autoridades locales han lanzado la voz de alarma después de que agentes federales, desplazados en vehículos no identificados como policía, realizaran detenciones de manifestantes. Buena parte de la clase política de Portland y Oregón -aquí perdió Donald Trump frente a Hillary Clinton con claridad en 2016 y se espera el mismo resultado para el próximo noviembre- han calificado a las detenciones de «ilegales». En uno de los vídeos que han corrido como la pólvora en redes sociales, dos agentes con uniforme de camuflaje, sin distintivo policial más allá de un parche que dice ?Policía? detienen a un manifestante, vestido de negro y con casco. Los agentes federales, que pertenecen a diferentes agencias del Gobierno central -Departamento de Interior, US Marshals, policía fronteriza o los agentes de protección de servicios federales-, también efectuaron labores de antidisturbios, con lanzamiento de gas lacrimógeno o munición no letal. Protección de monumentos y estatuas Al cuerpo de agentes que se dedica de forma rutinaria a la protección de propiedad federal se unieron hace dos semanas un contingente de las otras agencias, enviado por la Administración Trump para contener las protestas. Ocurrió después de que Trump firmara una orden ejecutiva en la que instruía a las agencias federales a mandar efectivos para proteger monumentos, estatuas y propiedad federal bajo ataque durante las manifestaciones. Las protestas han supuesto la quema, destrozo y pintarrajeo de estos lugares en ciudades de todo el país, y Trump reforzó las penas para los infractores. «Es un abuso de poder descarado», aseguró esta semana la gobernadora del estado, Kate Brown sobre los arrestos. Su fiscal general, Ellen Rosenbaum, presentó este sábado por la noche una demanda a la Administración Trump para que los agentes federales dejen de realizar detenciones en Portland. «Estas tácticas deben parar», dijo Rosenbaum en un comunicado. «No solo hacen imposible que la gente utilice los derechos de la Primera Enmienda [la que recoge la libertad de expresión y de manifestación] para protestar de forma pacífica, también crean una situación más volátil en nuestras calles». «La Administración federal ha elegido Portland para usar sus tácticas de miedo para que nuestros residentes no protesten contra la brutalidad policial y a favor de Black Lives Matter», añadió. «Todo estadounidense debería estar horrorizado de que esto ocurra». La demanda también asegura que la actuación de los agentes viola las enmiendas cuarta y quinta porque son detenciones sin requerimiento judicial y sin el proceso legal establecido. «Lo que está ocurriendo en Portland debería preocupar a todo el mundo en EE.UU.», criticó la ACLU, una de las principales organizaciones de derechos civiles del país. «Normalmente, cuando vemos a gente en vehículos no identificados que agarran a alguien por la fuerza en las calles, lo llamamos secuestro». La turba violenta Los incidentes violentos en Portland continuaron en la noche del sábado. Entre otros disturbios, un grupo de manifestaciones trataron de desmantelaron un vallado alrededor de los juzgados federales que habían puesto las autoridades locales para «desescalar las tensiones». Con más gravedad, otro grupo se presentó en la sede de la Asociación de Policía de Portland y lo prendió en llamas. La reacción a estos episodios muestra la brecha entre los políticos locales y la Administración Trump. El secretario de Interior interino, Chad Wolf, visitó Portland durante la semana y denunció que la pasividad y la defensa de las autoridades locales frente a los disturbios habían «fortalecido a la turba violenta, mientras los incidentes violentos crecen cada día». «Cada noche, estos anarquistas violenta destruyen y vandalizan propiedades, incluidos los juzgados federales, y atacan a los violentes agentes que las protegen», añadió Wolf, que detalló que los agentes federales han sufrido ataques con lásers y botellas de agua congeladas y que, solo en la noche del jueves, hubo dos de ellos heridos. Trump justificó al principio de la semana el envío de fuerzas porque «Portland estaba totalmente fuera de control». Ayer, desde su cuenta de Twitter, aseguró que su Gobierno: «está tratando de ayudar a Portland, no de hacerle daño. Sus autoridades han perdido durante meses el control de anarquistas y agitadores. Están perdidos el combate. Debemos proteger a las propiedades federales y a nuestro pueblo». La visión del alcalde Portland, Tom Wheeler, era muy diferente a la del presidente de EE.UU., del que dijo que no comprende «la relación causa y efecto» en el caso: aseguró que la presencia de agentes federales «está provocando más violencia y más vandalismo. No ayuda. No los queremos aquí. No los hemos pedido. De hecho, queremos que se vayan».
13-07-2020 | Fuente: abc.es
Andrzej Duda, el alargado brazo de Kaczynski
La llegada de Duda a la presidencia polaca fue fruto de un momento de absoluta conmoción nacional. El liberal Komorowski ejercía como presidente del Parlamento polaco en abril de 2010, cuando el presidente Lech Kaczynski falleció en el accidente aéreo de Smolensk, a donde se dirigía para rendir homenaje a los 22.000 polacos asesinados por los rusos en los bosques de Katyn, en 1940, una tragedia nacional ya de por sí definitoria de no pocos rasgos de la política polaca. En total, 96 altos cargos del gobierno y del mando militar polaco fallecieron en ese avión y el país quedó de un día para otro descabezado y desconcertado, con una gran sensación de indefensión. Komorowski fue requerido de urgencia como presidente en funciones por el mero hecho de ser uno de los altos cargos políticos todavía con vida y solamente dos meses después se medía en las urnas con el hermano gemelo del presidente fallecido, Jaroslaw Kacysnki, a quien venció en segunda vuelta. Fue entonces cuando el gemelo vivo comprendió que su perfil no era el deseado por una mayoría de votantes polacos y buscó un candidato más vendible para presentar en su nombre. Duda había obtenido buenos resultados regionales en Cracovia y había baqueteado lo suficiente en el Parlamento Europeo como para satisfacer a la juventud polaca, ansiosa por la integración, así que lanzó su candidatura en 20015 y duda venció con el 51,55% de los votos. La asociación de estas dos personalidades políticas ha supuesto un éxito capaz de mantener en jaque las relaciones de Polonia con el resto de sus socios europeos, que han sido desplazados abiertamente en beneficio de una mejora de las relaciones con el presidente de EE.UU., Donald Trump. Pero esa simbiosis que a ambas partes ha beneficiado hasta ahora podría terminar con estas elecciones. Si el escrutinio confirma la victoria de Duda, ya no necesitará al PiS y «preferirá ganar perfil político propio», confiesan fuentes del partido en el gobierno. Y en caso de que los porcentajes se dieran la vuelta a lo largo de la noche, Duda ya no serviría a los intereses inmediatos de Kaczynski y pasaría a ser un político sin partido y al final de su carrera.
11-07-2020 | Fuente: elmundo.es
Cate Blanchett, 'ladrillos' en defensa del feminismo
Cine y series. La actriz estrena 'Dónde estás, Bernadette', 'Desplazados' y pone voz a un capítulo de 'Hecho en casa' 
08-07-2020 | Fuente: abc.es
La ONU acusa a Siria, Rusia y Al Qaida de crímenes de guerra en Idlib
Las Naciones Unidas denunció una vez más «crímenes de guerra» cometidos en Siria contra civiles. El nuevo informe examina 52 casos de «ataques significativos» cometidos en Idlib desde noviembre de 2019 hasta junio de 2020 y señala a la aviación siria y rusa como autora de «bombardeos indiscriminados» contra la población civil en vísperas de la tregua que se alcanzó con Turquía en marzo. Esas operaciones aéreas se cobraron «cientos de vidas» y obligaron a casi un millón de civiles a huir en busca de refugio a la frontera turca. 47 de los 52 ataques analizados por el organismo internacional fueron obra de Siria y Rusia, los otros cinco los perpetraron los yihadistas de Hayat Tahrir al-Sham (HTS), brazo sirio de Al Qaida que controla parte de esta provincia, que disparó artillería a zonas civiles «sin ningún objetivo militar legítimo aparente» y «torturó y ejecutó a detenidos». En la presentación de la investigación, Paulo Pinheiro, presidente de la Comisión Internacional de Investigación para Siria, declaró que «lo que queda claro de la campaña militar es que las fuerzas progubernamentales y los terroristas designados por la ONU violaron flagrantemente las leyes de la guerra y los derechos de los civiles sirios». Entre los bombardeos analizados se incluyen los tres ataques del 29 de enero junto a un hospital en la ciudad de Ariha, bajo control de Al Qaida, y Pinheiro aseguró disponer de «motivos razonables» para acusar a las fuerzas leales a Bashar al Assad de «atacar deliberadamente al personal y las instalaciones médicas». El organismo internacional entrevistó a «mujeres, hombres y niños» que «se enfrentaron a la espantosa decisión de ser bombardeados o de huir más profundamente a las zonas controladas por el HTS donde hay abusos desenfrenados de los derechos humanos». Mayor desplazamiento de la guerra Vladimir Putin, principal aliado de Al Assad, y Recep Tayyip Erdogan, que apoya a los grupos islamistas locales, acordaron en marzo el tercer alto el fuego desde que comenzaron las operaciones del Ejército sirio y sus fuerzas aliadas para retomar el control de Idlib. El cese temporal de la violencia no ha supuesto hasta hoy el regreso de los 900.000 civiles desplazados por los combates, lo que se considera la peor ola de desplazamientos desde el inicio de la guerra. Sobreviven en campos improvisados a lo largo de la frontera turca, pero Ankara no les permite acceder a su territorio, donde ya da cobijo a 3,5 millones de sirios. Después de nueve años de guerra, Idlib, en plena frontera con Turquía, se ha convertido en el último gran frente abierto. Este es el lugar al que fueron evacuados los milicianos de los distintos grupos armados de la oposición tras rendirse en lugares como Alepo, Guta o Daraa. Se estima que unos 70.000 combatientes, de ellos unos 10.000 miembros del brazo sirio de Al Qaida, están operativos y muchos de ellos combaten junto a las fuerzas regulares de Turquía.
18-06-2020 | Fuente: abc.es
La cifra de desplazados forzosos en el mundo aumenta a 79.5 millones en 2019, según Acnur
El estallido de la guerra civil siria, que continúa hoy, la crisis política de Sudán del Sur, que siguió a su independencia, el conflicto en Ucrania, la llegada de inmigrantes a Europa por el Mediterráneo y el éxodo de venezolanos a través de Latinoamérica y el Caribe, son algunas de las crisis que ha llevado a al menos 100 millones de personas a huir de sus hogares en la última década, buscando refugio dentro o fuera de las fronteras de sus países. Los datos los recoge el informe sobre Desplazamientos forzosos en 2019 que ha publicado este jueves la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur), el cual señala que en 2019 la cifra de desplazados forzosos en el mundo creció a 79.5 millones como resultado de: la persecución, el conflicto, la violencia, la violación de los derechos humanos o por eventos graves de alteración al orden público. Es el número más alto registrado, según los datos disponibles y dobla la cifra del año 2010 cuando se registraron 41.1 millones de desplazados. Del total, 26 millones son refugiados, 45.7 millones son desplazados internos y 4.2 millones son solicitantes de asilo. Este año, por primera vez, se incluye una nueva categoria llamada venezolanos desplazados al extranjero que asciende a 3.6 millones de personas. El 68% de los desplazados en el mundo provienen de cinco países: Siria (6.6 millones), Venezuela (3.7 millones), Afganistán (2.7 millones), Sudán del Sur (2.2 millones) y Myanmar (1.1 millones). Y el 40% del total de desplazados (unos 30 a 34 millones) corresponde a niños menores de 18 años. El país que acogió el mayor número de personas fue Turquía con 3.9 millones, la mayoría refugiados sirios. Seguido por Colombia, que acogió a casi 1.8 millones de desplazados venezolanos. Y Alemania, el tercer mayor huésped, reportó casi 1.5 millones con refugiados sirios y solicitantes de asilo. Crisis migratoria de Venezuela A finales de 2019, unos 4,5 millones de venezolanos habían huido de su país viajando principalmente a otros países de la región. La crisis migratoria venezolana es considerada el mayor éxodo en la historia reciente del continente y uno de las mayores crisis de desplazamiento en el mundo. Al menos 900.000 personas han solicitado asilo en los últimos tres años, 430.000 en 2019. Los países vecinos otorgaron más de 2.4 millones permisos de residencia y otras formas de estadía legal para venezolanos el año pasado, lo que les permite acceder a puestos de trabajo y a los servicios básicos de salud y educación. Los gobiernos regionales han sido los más afectados por el éxodo de los venezolanos, al asumir una responsabilidad desproporcionada de acogida de una población vapuleada por una crisis humanitaria que azota y empobrece cada vez más su nación. Nueve de los diez países de la región que acogen a los desplazados venezolanos, estaban en desarrollo y alrededor del 85% de los inmigrantes viven en estos países. Refugiados en el mundo En la última década, 20 millones de refugiados fueron beneficiados con protección internacional ya sea individual o grupal. Tan solo diez países acogieron a 3 de cada 5 desplazados que cruzaron las fronteras. Pakistán, Alemania y la República Islámica de Irán se mantuvieron como los principales países receptores durante toda la década. El número de refugiados aumentó en cada región. En Oriente Medio, África del Norte y Europa sintieron el impacto de la guerra en Siria, que dejó a 6,6 millones de personas desplazadas. La mayoría la acogió Turquía (3,6 millones), Líbano (910.600) y Jordania (654,700). El creciente número de refugiados en Oriente Medio y África del Norte fue parcialmente compensado por una disminución en el número de refugiados iraquíes (de 1.6 millones a 63.000), ya que muchos se vieron obligados a huir del conflicto en Siria y regresar a Irak o buscar protección en otros países más lejanos. En Europa, el conflicto en el este de Ucrania en 2014 llevó a un gran salida de refugiados en la región. Al final de 2019, había 60.000 refugiados ucranianos en todo el mundo. En África subsahariana, el número de refugiados que reside en toda la región casi se triplicó en el curso de la década, aumentando de 2.2 a 6.3 millones. La región de Asia y el Pacífico experimentó un aumento general del 3% en el número de refugiados durante la década, principalmente debido a la salida de 700.000 refugiados apátridas de Myanmar a Bangladesh a partir de agosto de 2017.
18-06-2020 | Fuente: abc.es
La cifra de desplazados forzosos en el mundo aumenta a 79,5 millones en 2019, según Acnur
El estallido de la guerra civil siria, que continúa hoy, la crisis política de Sudán del Sur, que siguió a su independencia, el conflicto en Ucrania, la llegada de inmigrantes a Europa por el Mediterráneo y el éxodo de venezolanos a través de Latinoamérica y el Caribe, son algunas de las crisis que ha llevado a al menos 100 millones de personas a huir de sus hogares en la última década, buscando refugio dentro o fuera de las fronteras de sus países. Los datos los recoge el informe sobre Desplazamientos forzosos en 2019 que ha publicado este jueves la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur), el cual señala que en 2019 la cifra de desplazados forzosos en el mundo creció a 79,5 millones como resultado de: la persecución, el conflicto, la violencia, la violación de los derechos humanos o por eventos graves de alteración al orden público. Es el número más alto registrado, según los datos disponibles y dobla la cifra del año 2010 cuando se registraron 41,1 millones de desplazados. Del total, 26 millones son refugiados, 45,7 millones son desplazados internos y 4,2 millones son solicitantes de asilo. Este año, por primera vez, se incluye una nueva categoria llamada venezolanos desplazados al extranjero que asciende a 3,6 millones de personas. El 68% de los desplazados en el mundo provienen de cinco países: Siria (6,6 millones), Venezuela (3,7 millones), Afganistán (2,7 millones), Sudán del Sur (2,2 millones) y Myanmar (1,1 millones). Y el 40% del total de desplazados (unos 30 a 34 millones) corresponde a niños menores de 18 años. El país que acogió el mayor número de personas fue Turquía con 3,9 millones, la mayoría refugiados sirios. Seguido por Colombia, que acogió a casi 1.8 millones de desplazados venezolanos. Y Alemania, el tercer mayor huésped, reportó casi 1,5 millones con refugiados sirios y solicitantes de asilo. Crisis migratoria de Venezuela A finales de 2019, unos 4,5 millones de venezolanos habían huido de su país viajando principalmente a otros países de la región. La crisis migratoria venezolana es considerada el mayor éxodo en la historia reciente del continente y uno de las mayores crisis de desplazamiento en el mundo. Al menos 900.000 personas han solicitado asilo en los últimos tres años, 430.000 en 2019. Los países vecinos otorgaron más de 2,4 millones permisos de residencia y otras formas de estadía legal para venezolanos el año pasado, lo que les permite acceder a puestos de trabajo y a los servicios básicos de salud y educación. Los gobiernos regionales han sido los más afectados por el éxodo de los venezolanos, al asumir una responsabilidad desproporcionada de acogida de una población vapuleada por una crisis humanitaria que azota y empobrece cada vez más su nación. Nueve de los diez países de la región que acogen a los desplazados venezolanos, estaban en desarrollo y alrededor del 85% de los inmigrantes viven en estos países. Refugiados en el mundo En la última década, 20 millones de refugiados fueron beneficiados con protección internacional ya sea individual o grupal. Tan solo diez países acogieron a tres de cada cinco desplazados que cruzaron las fronteras. Pakistán, Alemania y la República Islámica de Irán se mantuvieron como los principales países receptores durante toda la década. El número de refugiados aumentó en cada región. En Oriente Medio, África del Norte y Europa sintieron el impacto de la guerra en Siria, que dejó a 6,6 millones de personas desplazadas. La mayoría la acogió Turquía (3,6 millones), Líbano (910.600) y Jordania (654,700). El creciente número de refugiados en Oriente Medio y África del Norte fue parcialmente compensado por una disminución en el número de refugiados iraquíes (de 1,6 millones a 63.000), ya que muchos se vieron obligados a huir del conflicto en Siria y regresar a Irak o buscar protección en otros países más lejanos. En Europa, el conflicto en el este de Ucrania en 2014 llevó a un gran salida de refugiados en la región. Al final de 2019, había 60.000 refugiados ucranianos en todo el mundo. En África subsahariana, el número de refugiados que reside en toda la región casi se triplicó en el curso de la década, aumentando de 2,2 a 6,3 millones. La región de Asia y el Pacífico experimentó un aumento general del 3% en el número de refugiados durante la década, principalmente debido a la salida de 700.000 refugiados apátridas de Myanmar a Bangladesh a partir de agosto de 2017.
11-06-2020 | Fuente: abc.es
Felipe González: «La tragedia de Venezuela es un tumor que se expande por la región»
Felipe González calificó este jueves la tragedia de Venezuela como «un tumor que se expande por las democracias en América Latina» que hay que combatir, pero descartó que una intervención de fuerza extranjera sea una solución al conflicto, sino que abogó por una mayor presión tanto interna como externa contra el régimen de Nicolás Maduro. El expresidente del Gobierno de España y el presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, participaron en un foro titulado «La transición en Venezuela es posible», la primera teleconferencia que organiza Julio Borges, comisionado presidencial para las Relaciones Externas del Gobierno legítimo venezolano, reconocido por 60 países. En el encuentro telemático iberoamericano participaron también los representantes diplomáticos de Guaidó, entre ellos, Antonio Ecarri, desde Madrid. Juan Guaidó, también presidente de la Asamblea Nacional desde el 5 de enero de 2019, recordó que lo que ha alcanzado hoy la oposición venezolana «habría sido imposible años atrás». Dijo que el acompañamiento internacional es fundamental: «Hoy puedo decir en este momento estamos en el umbral que conduce al final de la dictadura. Vamos a lograr la transición y la democracia». Felipe González comparó los procesos de transición de España y Chile, en los que no había un Gobierno opositor legítimo y reconocido internacionalmente como el de Guaidó, es «una enorme diferencia». Dijo que tiene que haber un Gobierno de transición en Venezuela sin Maduro. Calificó el régimen dictatorial de Nicolás Maduro como ilegítimo que lo ha convertido en un Estado fallido y ha destruido todo. «La credibilidad de un diálogo es nula y no puede pretender hacer un diálogo negando a la Asamblea Nacional y la oposición mayoritaria». Para el expresidente del Gobierno español, el chavismo ha sido una «robolución depredadora y destructiva. La revolución chavista ha sido un arma de destrucción masiva». El régimen de Maduro es «un cascarón vacío, porque no tiene legitimidad de origen ni de ejercicio». «Maduro no acepta una elección para perder» Al referirse a las eventuales elecciones legislativas de diciembre, recordó que Maduro no convocará una elección en la que vaya a perder, por eso «no aceptará una elección limpia y mucho menos una derrota. Eso lo saben dentro del régimen y en las filas del chavismo. Saben que con Maduro no irán a ninguna parte sino a la catástrofe». González confesó que nunca ha visto un país que no haya tenido una guerra como Siria y que haya sufrido una devastación tan grande como Venezuela. Más de cinco millones de desplazados en el éxodo, destrucción de su economía, del aparato productivo, y de sus instituciones. Pidió a los venezolanos resistir y luchar por su libertad y democracia. A la Unión Europea pidió ejercer mayor presión contra Maduro, «el régimen está dividido y no todos los militares lo sostienen», dijo a pesar de las torturas, persecución y encarcelamiento a las que someten a los disidentes.
11-06-2020 | Fuente: abc.es
Las consecuencias del Covid-19 provocarán un ««importante» retroceso de la paz en el mundo
No son buenos tiempos para la paz mundial, y parece que en un futuro próximo esta tendencia no va a mejorar. En 2020 el nivel de paz mundial se deterioró por novena vez en doce años. Así lo certifica el informe anual del Índice de Paz Global (IPG) que elabora el Institute for Economics & Peace (IEP) desde 2007 y que fue hecho público ayer. «Hubo una ligera disminución en la paz de manera global, con un deterioro en 80 países [de un total de 163 países], y la calificación promedio de los países se deterioró en un 0,34 por ciento», explica a ABC S erge Stroobants, director de Europa y MENA (Norte de África y Oriente Próximo) del Instituto. «El principal impulsor de este deterioro fue una caída en el indicador de Seguridad y Protección, así como un deterioro menor en el indicador de conflictos continuos». También han contribuido a este empeoramiento, según Stroobants, «que el nivel de terror político, la intensidad del conflicto interno y los indicadores de refugiados y desplazados internos tuvieron el mayor deterioro». El IEP, un centro de investigación internacional e independiente, presenta cada año un análisis acerca de la paz, su valor económico, tendencias y cómo desarrollar sociedades pacíficas. El informe cubre el 99,7% de la población mundial, y utiliza 23 indicadores que se agrupan en tres dominios principales: Conflictos continuos, Seguridad y Militarización. Un año marcado por las protestas Según el último informe, y aunque sus niveles de paz han empeorado, Europa sigue siendo la región más pacífica. Lidera el ránking como ya es habitual Islandia, seguida por Nueva Zelanda, Portugal, Austria y Dinamarca. Según el informe, 16 países europeos han mejorado su puntuación -entre ellos se encuentra España, que sube del puesto 39 al 38- respecto a 2019. Su empeoramiento se debe, sin embargo, al incremento de las protestas internas, como ha sido el caso, por distintos motivos, de Polonia, Hungría, Rumania y Francia. «El aumento de los disturbios civiles está surgiendo como un factor de riesgo futuro clave, con disturbios, huelgas generales y manifestaciones antigubernamentales aumentando sustancialmente desde 2011», señala el documento. Si bien las protestas en Europa no fueron de carácter violento, no sucedió lo mismo en otros puntos del planeta, como Hong Kong y Chile. Es precisamente la región de Latinoamérica la que sufre el mayor empeoramiento en los índices de paz del mundo, debido a un incremento de las muertes en conflictos internos así como un empeoramiento de los índices de terror político, a lo que hay que añadir el aumento de los desplazamientos de refugiados. «A medida que los conflictos a largo plazo han disminuido, los conflictos internos en algunos países, especialmente en América Latina, se han incrementado con el aumento de las protestas, lo que lleva a una mayor represión por parte de los gobiernos -señala Stroobants-. Aunque los conflictos en el Medio Oriente han comenzado a disminuir, estamos viendo mayores tensiones políticas e inestabilidad en otras partes», reconoce. Según el informe, el número de manifestaciones violentas aumentó en un 282% de 2011 a 2019 (en este último año al menos 60 países sufrieron una protesta violenta). «En América del Sur, en particular, hemos visto manifestaciones notables y disturbios civiles en Chile y Venezuela en los últimos años». Este empeoramiento queda reflejado en que tres de los cinco países que bajan más puestos en el IPG pertenecen precisamente a esta región, como es el caso de Nicaragua, que tras la gran caída del año pasado debida a las protestas de abril de 2018, vuelve a descender 15 puestos, situándose en el número 135, de un total de 163 países; le sigue Venezuela, que baja al puesto 149; y Chile, que sufre la caída más notable, al descender 17 puestos, lo que le sigue situando, sin embargo, en el primer tercio de la tabla al ocupar el puesto número 45. Cinco millones de venezolanos han dejado su país en los últimos años - ACNUR El mayor deterioro de todos lo sufre el país africano Benin, que desciende 35 puestos (baja al número 106) debido a la inestabilidad política y las protestas. Este dato confirma la realidad de lo que sucede en el norte de ese continente que junto a Oriente Próximo son las regiones menos pacíficas por sexto año consecutivo. Afganistán sigue en el último lugar de la tabla, una posición que ha ocupado durante dos años, seguido de Siria, Irak y Sudán del Sur. Solo dos regiones del planeta mejorarían su índice de paz: América del Norte y Rusia y Euroasia. A esta precisamente pertenecen países como Azerbayán y Armenia, que son los que más ascienden en la tabla, doce y quince puestos, respectivamente, pese a encontrarse muy por debajo de la media (120 y 99, respectivamente). Militarización Uno de los indicadores de paz mundial que mejoraron en este último año, según el IPG, fue el de militarización que lo hace en un 4,4% desde 2008. Sin embargo, empeora en lo referente al gasto militar, al incrementarse por primera vez en cinco años. «Aunque el gasto militar en efecto aumentó ligeramente, disminuyeron tanto las importaciones como las exportaciones de armas, y mejoró el apoyo a la financiación de mantenimiento de la paz de la ONU -argumenta optimista Stroobants-. Esta es la continuación de una tendencia a más largo plazo, que ha visto caer tanto la tasa de las fuerzas armadas como el gasto militar casi de manera continuada durante la última década». En el ránking de militarización, el país con menor inversión militar vuelve a ser Islandia, que ocupa el primer puesto, mientras que Israel repite en el número 163, seguido de Rusia, Corea del Norte y Estados Unidos. Terrorismo y homicidios Otros indicadores que mejoran en el Índice de Paz Gloal de este año son los relativos a terrorismo y homicidios en el mundo. Segun el último informe, la cifra de muertos por terrorismo también sigue disminuyendo, situándose en 15.952, muy lejos de las 33.555 que fueron contabilizados hace cinco años. Lo mismo sucede con la tasa de homicidios, un indicador que mejora en 57 países, mientras que empeora en 42. En El Salvador, el país con mayor número de homicidios por cada 100.000 personas, la tasa de homicidios disminuyó en un 25%. Impacto económico de la violencia Por segundo año consecutivo, el impacto económico de la violencia se reduce, situándose el coste en 14.500 billones de dólares, es decir, el 10,6% del PIB mundial. Esa cifra supone un descenso del 0,2% respecto al año anterior, esto es, 29.000 millones de dólares. Esta reducción es consecuencia del descenso de muertes causadas por conflictos armados (que cayeron un 29%), especialmente en las regiones de Oriente Próximo y del Norte de África. También contribuye a esta caída, la reducción del impacto económico del terrorismo, que cayó un 48% entre 2018 y 2019. Las consecuencias del Covid-19 y cómo afrontarlas Junto al informe sobre el Índice de Paz Global, el IEP ha realizado una proyección de cómo va a afectar la crisis del coronavirus a la paz mundial. El resultado no es nada optimista y puede suponer un grave retroceso. Según el IEP, el Covid-19 está impactando de forma negativa en todo el mundo, «con las naciones estando cada vez más polarizadas en su capacidad de mantener la paz y la seguridad. Esto revela el potencial del virus para anular años de desarrollo socio-económico, exacerbar las crisis humanitarias y agravar e instar a conflictos y malestar».   El IEP identifica el impacto económico de los confinamientos como una amenaza importante para la paz, derivado de la gran pérdida de empleos. Las reducciones de la ayuda interna se espera que contraigan las economías de la OCDE, desestabilizando a los países frágiles y afectados por los conflictos. Los gobiernos más estables no serán tampoco ajenos a las presiones a la hora de dar una respuesta adecuada a las carencias y problemas provocados por la crisis del Covid-19. «El aumento de la inestabilidad política se espera que se produzca en Europa, con previsión de aumento de los levantamientos y huelgas generales», indica el documento. A esto se suma las ya existentes tensiones entre Estados Unidos y China, y la fricción dentro de las organizaciones multilaterales, como la Organización Mundial de la Salud y el Consejo de Seguridad de la ONU. Para Stroobants, la pandemia «definitivamente» tiene el potencial de ser un factor importante a la hora de deteriorar el índice de paz mundial. «Aunque hubo una caída inicial en los disturbios civiles durante las primeras etapas de la pandemia, hemos visto un aumento de las manifestaciones violentas en las últimas semanas, especialmente en los Estados Unidos. A medida que las ramificaciones económicas de la pandemia y los confinamientos posteriores se manifiesten por completo en los próximos meses, la probabilidad de nuevos disturbios civiles solo aumentará». En cuánto a qué países están más preparados para afrontar la consecuencias de la crisis del Covid-19, el director de Europa y MENA del IEP opina que aquellos que tienen «economías fuertes, bajos niveles de endeudamiento y una menor dependencia de las importaciones y exportaciones» serán los que estén mejor situados «para regresar más rápido a los niveles de crecimiento económico previos a la pandemia, aunque esto no garantiza la recuperación económica. También se necesitarán altos niveles de Paz positiva (las actitudes, instituciones y estructuras que crean y mantienen sociedades pacíficas)», explica. Y considera que «la resiliencia» es un factor clave que permitirá a las sociedades «hacer los sacrificios necesarios para volver a la normalidad». Finalmente, le preguntamos sobre las capacidades de España para gestionar la etapa post-pandemia: «Hay tres dimensiones en las que se analiza un país en términos de su capacidad para recuperarse de los cierres de emergencia. Son el económico, el control soberano y la resiliencia social. Cuando los tres se agrupan, España se encuentra a la mitad de los 42 países analizados. Sin embargo, es baja en la dimensión económica», concluye. Cambio climático Las presiones medioambientales continúan afectado negativamente a la paz. El Registro de Amenazas Ecológicas de IEP indica que el 27% de los países afrontarán presiones catastróficas en el agua y el 22%, presiones catastróficas en los alimentos para 2050.   El informe también indica que hubo unos 2.260 millones de personas viviendo en zonas con alta o muy alta exposición a los peligros climáticos en 2019, con 1.240 millones de estas personas ya viviendo en países con bajos niveles de paz. Para 2050 el cambio climático generará hasta 143 millones de migrantes globalmente, especialmente en el África subsahariana (86 millones), Sur de Asia (40 millones) y Latinoamérica (17 millones).
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