Infortelecom

Noticias de desigualdad social

12-04-2020 | Fuente: abc.es
África se enfrenta a dos graves amenazas: el coronavirus y el hambre
Esta tarde ha llamado Jacques, de 56 años y padre de siete hijos. Ha contado que, hace cuatro días, se le han acabado las pocas reservas de comida que tenía en casa y que, como no trabaja estos días, él y su familia lo están pasando muy mal y que temen lo peor. Ni siquiera ha empezado el confinamiento total en Kinshasa, la capital congoleña, pero Jacques ya siente el peso de la crisis. Y no es el único. El 4 de marzo 2020, todo el continente africano registraba solo 11 casos de personas contaminadas por coronavirus, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Hoy, 52 de los 54 países africanos ya están afectados. Santo Tomé y Príncipe, que ya antes de que llegara el virus había cerrado sus fronteras, fue el último en salir de la lista de los países libres de coronavirus al registrar el 8 de abril cuatro casos confirmados. Por falta de materiales necesarios para realizar los test, las cuatro muestras de los casos sospechosos fueron enviadas a Gabón. Por el momento, en África, solo dos países están oficialmente limpios: Las Islas Comoras y Lesoto. Aun estando libres de la pandemia, los dos países esperan la llegada del coronavirus en las próximas semanas, proveniente de los respectivos países limítrofes, ya afectados. Mientras tanto, hace dos semanas, Lesoto decretó el confinamiento de todo el país. La que estaba considerada como una pandemia ajena a África, se está expandiendo por todo el continente con un ritmo lento -comparado con el de China, Europa y EEUU-, aunque los expertos médicos prevén que será letal para el continente africano en las próximas semanas. Por el momento, en África, se han registrado 7.105 casos confirmados y 324 fallecidos, según los datos de la OMS, actualizados el 8 de abril. Según la misma fuente, Sudáfrica es el país más afectado con 1.749 casos, seguido por Argelia ?1.468 casos- y Camerún -555 casos?. Argelia y Burkina Faso registran las tasas de letalidad más altas, 13 y 7% respectivamente, frente a 4,6% para todo el continente. Hace unas semanas, la percepción de la pandemia en la mayoría de los países africanos era que ?esta vez? no les tocaba a ellos, un continente que ha estado años combatiendo contra epidemias como el cólera, el VIH, la malaria, la tuberculosis o el ébola, entre otras. Para sentirse psicológicamente a salvo, muchos africanos consideraban la pandemia como algo ajeno: «A principio de marzo se escuchaba por la calle y circulaba por las redes sociales que la pandemia ataca más a los blancos que a los negros y que estos serían más resistentes y no morirían de ello. Pero ahora, viendo que se han registrado muertos entre los africanos, la gente empieza a comprender que esta enfermedad no entiende de razas y que golpea a todos por igual», cuenta Jean-Paul Muhandiro, misionero en Nairobi, Kenia. En R. D. de Congo la gente pensaba que la pandemia era para los ricos, pero ahora empiezan a entender que ataca a todos. En efecto, en este país de África central, la mayoría de los casos confirmados positivos por coronavirus son personas que tienen medios y pueden viajar a Europa: viven en Kinshasa, la capital, en el barrio de La Gombe, una reputada barriada de clase alta que, de hecho, está totalmente confinada desde el lunes 6 de abril para no contaminar al resto de la ciudad. Según las fuentes consultadas, una gran parte de la población, especialmente urbana, es consciente de la situación y de su peligro. Desde Kenia, por ejemplo, Jean-Paul cuenta que «el gobierno ha sensibilizado a la población a través de los medios de comunicación; y la Policía pasa por algunos barrios avisando a la población con los megáfonos. La Iglesia también ha jugado un papel muy importante; la gente comprendió la situación sobre todo después de la suspensión de las misas y otros cultos». Pero la realidad no es la misma en la ciudad y en ámbito urbano. En Amakuriat, un pueblo situado a unos 600 km de Nairobi, en el noroeste de Kenia, la gente todavía no ha entendido lo que está pasando: «Aquí estamos aislados. La gente no dispone de aparatos de televisión, ni siquiera de radio. Solo los jefes de algunos pueblos y algunos agentes de policía van de casa en casa y sensibilizan con el boca a boca. Muchos no respetan la distancia prudencial de un metro entre personas; incluso los jóvenes estudiantes de secundaria todavía no han entendido por qué no van a la escuela», cuenta el misionero congoleño Gervais Katya, que lleva tres años trabajando en esta zona. «No estamos preparados» La mayoría de los países africanos cuentan con menos de un médico por cada 1.000 habitantes o menos de dos por cada 10.000 según el informe del PNUD 2018. Además, los países africanos cuentan con una media de 15 camas de hospital por cada 10.000 habitantes, y la gran mayoría de los hospitales no disponen de material necesarios para afrontar los contagios masivos: respiradores, guantes, gafas protectoras, mascarillas, entre otros. En rueda de prensa, el doctor Kongo Minga, director de la clínica Ngaliema ?uno de los hospitales de referencia en la capital congoleña, en el que estos días se atienden a al menos ocho personas contagiadas por coronavirus?, lamentaba la falta de material para afrontar la crisis sanitaria: «No estamos preparados para hacer frente a esta pandemia. Las condiciones en nuestros hospitales son tales que no tenemos respiradores. En nuestra clínica, contamos con uno solo». A la falta de materiales hay que añadir las dificultades de acceso al agua y a la electricidad en muchos hospitales y centros de salud que son, sin embargo, necesarias para una atención segura a los enfermos. Por su parte, el coordinador del Secretariado Técnico a la Respuesta contra el coronavirus en R. D. de Congo, el doctor Muyembe Tamfum, en una entrevista a un medio local, reconoció que el sistema sanitario de este país no inspira confianza en la población por falta de medios: «Toda nuestra estructura plantea una problemática: el mal estado de nuestros hospitales, la falta de ambulancias y medicamentos, entre otras cosas». Y aseguró que las condiciones de atención a las personas afectadas por el virus van a mejorar, pero no especificó cómo ni con qué medios cuenta para hacerlo. República Democrática de Congo ha registrado hasta ahora 215 casos, según el Ministerio de Sanidad, de los que han fallecido veinte personas, y trece se han curado. Aunque Zambia ha registrado oficialmente solo 39 casos, el ciudadano Silwembe Christopher está preocupado por la falta de eficacia y de cohesión para hacer frente a la crisis sanitaria en su país: «Zambia no ha tomado medidas estratégicas, ni siquiera para frenar la expansión del virus por los pocos casos importados concentrados en Lusaka, la capital. Creo que no está preparada contra la crisis del coronavirus. No hay materiales para hacer el test, especialmente en los pueblos. Además, la falta cohesión entre los diferentes actores políticos y eclesiásticos no está ayudando». Aunque reconoce que su país no dispone de medios para enfrentarse a la infección por coronavirus a gran escala, el periodista ruandés Gaspard Mfashijwenimana, afincado en Kigali, cree que Ruanda se ha adelantado a la epidemia y está intentando facilitar a los ciudadanos las medidas: «Aparte de que cada uno de los hospitales cuenta con un departamento especial para atender a los enfermos de Covid-19, se han habilitado dos sitios principales para ello: Kanyinya y Kabgayi, en la provincia del Sur. Además, el agua y la electricidad habían sido distribuidas mucho antes de que irrumpa el virus en Ruanda; el gobierno y algunas personas de buena voluntad han empezado a compartir con los más pobres los bienes de primera necesidad como la comida, el jabón, entre otras cosas, afín de sobrevivir a la pandemia». Medidas más estrictas Las autoridades africanas seguían muy de cerca la evolución de la pandemia desde que se desencadenó en Wuhan hasta que llegó a Europa causando la muerte de miles de personas. Al registrarse pocos casos en sus países respectivos, decretaron paulatinamente algunas medidas para evitar la propagación del virus: el toque de queda, la suspensión de todas las actividades escolares, académicas, la interdicción de los encuentros de más de 20 personas, el cierre de los bares, cafés y restaurantes, el cierre de las fronteras, la suspensión de los vuelos procedentes de los países considerados de riesgo, la declaración del estado de urgencia sanitaria, el confinamiento parcial o total de todo o parte del territorio nacional, etc. Estas medidas, que también han adoptado la mayoría de los países europeos, están acompañadas de intensas campañas por los medios de comunicación sobre la importancia de lavarse las manos, no tocarse ni abrazarse, salir a la calle solo cuando es necesario o respetar la distancia prudencial de un metro. La crisis del coronavirus no es solo sanitaria; es también social. En África subsahariana, esta pandemia pone en evidencia la desigualdad social, que se nota a la hora de poner en práctica las medidas preventivas anunciadas por las autoridades. No las acogen igual los ricos que los pobres, pues quedarse en casa es un lujo que no se puede permitir cualquiera en los países africanos. Solo lo puede hacer quien tenga las reservas llenas de bienes de primera necesidad, especialmente comida. Algunos activistas de derechos humanos denuncian que las medidas contra la propagación del coronavirus no son realistas y piensan que son imposibles de cumplir ya que gran parte de la población no tiene reservas en sus casas. Por eso reclaman del gobierno medidas sociales como la distribución de alimentos para los más desfavorecidos. Uno de los retos más grandes que se perfilan en el horizonte es el control de la propagación en las grandes aglomeraciones urbanas, donde viven hacinadas millones de personas en chabolas, expuestos a todos los riesgos sanitarios. El misionero Jean-Paul Muhandiro cuenta la cruda realidad existente en los barrios marginales de la capital keniana: «Son muchos los que viven cada día la incertidumbre, pelean en sus chabolas contra el cáncer, la diabetes y otras enfermedades graves sin recibir ninguna asistencia. Los que realmente tienen miedo del coronavirus no son ellos; son los burgueses, que viven en los barrios de Karen, Kileleshwa o Lavington. Tienen miedo de que el virus entre en los barrios pobres como Kibera porque temen por su propia vida. Tienen miedo de que los pobres los ataquen para tener algo de comer». Esto mismo se diría de Kinshasa, la capital congoleña, con más de 11 millones de habitantes; o de Lagos, la capital económica de Nigeria, con más de 20 millones de habitantes, cuya gran mayoría viven en la extrema pobreza, hacinados en chabolas, en un ambiente insalubre, con menos de 2 dólares al día, sin agua ni electricidad. La pobreza obliga a la gente a salir a la calle para buscar la comida, cuyo precio ha subido las últimas semanas. Así, el respeto de las medidas anunciadas por las autoridades parece difícil, incluso imposible de cumplir. Y cuando hablas con la gente, al menos aquí en Kinshasa, te das cuenta de que piensan que morirán de hambre antes que del coronavirus, con lo cual están más preocupados por prevenir la pandemia del hambre que la del coronavirus. Como Jacques.
22-11-2019 | Fuente: elpais.com
?La esclavitud africana dio origen al racismo y fue a escala industrial?
El autor de 'Esclavitud', uno de los libros del momento en Brasil, explica que el legado del vasallaje está presente en la desigualdad social que padece el país
21-11-2019 | Fuente: elpais.com
?La esclavitud africana dio origen al racismo y fue a escala industrial?
El autor de 'Esclavitud', uno de los libros del momento en Brasil, explica que el legado del vasallaje está presente en la desigualdad social que padece el país
30-10-2019 | Fuente: elpais.com
Johnson se vuelca en los votantes laboristas que apoyaron el Brexit
Jeremy Corbyn busca repetir el éxito de 2017 y centrarse en la desigualdad social
26-10-2019 | Fuente: elpais.com
Las imágenes de la marcha histórica de Chile
Las protestas contra la desigualdad social alcanzaron este viernes un nivel sin precedentes al reunir a más de un millón de personas en la capital del país para reivindicar hondas reformas sociales
26-10-2019 | Fuente: abc.es
Más de un millón de personas se manifiestan en Chile contra el Gobierno de Piñera
Más de un millón de personas han salido este viernes a las calles de forma pacífica y espontánea en la Plaza Italia de Santiago de Chile, después de una semana de protestas violentas contra el Gobierno de Sebastián Piñera, según ha informado la Intendencia de la Región Metropolitana de Santiago. Esta marcha, a la que han bautizado como la «Marcha más grande de Chile», se ha convertido en la más masiva desde el retorno de la democracia al país, según ha recogido «La Tercera», que ha agregado que se prevé que la cifra de asistentes vaya en aumento. «La región metropolitana es protagonista de una pacífica marcha de cerca de un millón de personas que representan el sueño de un Chile nuevo, de forma transversal sin distinción», ha indicado la intendente Karla Rubilar, al tiempo que ha calificado la jornada de «histórica». Después, en declaraciones a 24 Horas, Rubilar ha insistido en que «la gente quiere un cambio, un Chile nuevo». «La reconstrucción de las confianzas es sobre un Chile nuevo (..) Esto no hay que atribuirlo a ningún partido político, aquí está marchando todo Chile con diferentes colores, y con mucha esperanza, ésta es una señal muy calra de que tenemos que tomar esta manifestación y convertirla en acciones concretas», ha agregado. Por su parte, el presidente de Chile, Sebastián Piñera, ha valorado la marcha como «multitudinaria, alegre y pacífica» en su cuenta de Twitter. Además, ha especificado que «los chilenos piden un Chile más justo y solidario» y que la jornada «abre grandes caminos de futuro y esperanza». «Todos hemos escuchado el mensaje. Todos hemos cambiado», ha agregado. «Con unidad y ayuda de Dios, recorreremos el camino a ese Chile mejor para todos», ha asegurado el mandatario. Las protestas estallaron la semana pasada por la cuarta subida del precio del billete de metro en pocos meses, pero rápidamente crecieron hasta denunciar la desigualdad social. Al menos 19 personas han muerto y cientos han sido detenidas. El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) ha recibido denuncias sobre torturas, vejaciones y otros abusos y la oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la expresidenta chilena Michelle Bachelet, ha anunciado que enviará a dos personas al país para investigar estos hechos. El INDH ha actualizado este viernes las cifras recopiladas sobre personas heridas que se encuentran en hospitales, personas detenidas y las acciones judiciales emprendidas en el contexto de las protestas. Así, las personas heridas han ascendido a 997, 413 de ellas por armas de fuego y 24 por balines; los detenidos son ya 3.162 y se han emprendido un total de 80 acciones judiciales, de las cuales 15 constituyen querellas por violencia sexual, que incluyen desnudamientos, amenazas de violación y tocamientos. La última de ellas ha sido presentada este viernes contra los Carabineros por un delito de tortura sexual contra el joven Pedro Aguirre Cerda. La acción legal considera también agravante de discriminación porque Aguirre es homosexual. Piñera, inicialmente respondió a las protestas con un estado de emergencia y toques de queda ?medidas que continúan?, después pidió perdón por su «falta de visión» y anunció un paquete de medidas para reducir la brecha entre chilenos, pese a lo cual las manifestaciones continúan. «Dentro del Estado de Derecho y con total compromiso con la defensa de los Derechos Humanos, hemos hecho todos los esfuerzos a nuestro alcance para restablecer el orden público, para asegurar y resguardar la paz y la tranquilidad de los ciudadanos», ha dicho este viernes. El presidente chileno ha dado por cumplido su «deber» y ha pedido «encarecidamente» a los demás partidos que «contribuyan a recuperar la paz». «Pido que se cuiden y cuiden a sus familias, pero que todos juntos cuidemos a nuestro país», ha indicado a los chilenos. Incidentes Durante la marcha, algunos manifestantes han encendido barricadas, según «La Tercera». Por su parte, otras personas han incendiado accesos al metro, según la Agencia Uno. Previamente, los Carabineros han hecho uso de gases lacrimógenos en algunos puntos para enfrentarse a grupos de manifestantes encapuchados, también ha informado la agencia.
25-10-2019 | Fuente: abc.es
Evacúan el Congreso de Chile ante los disturbios
El presidente de la Cámara de Diputados de Chile, Iván Flores, ha ordenado evacuar el Congreso, ubicado en la ciudad de Valparaíso, por los disturbios que se han producido este viernes en los alrededores, en el marco de las protestas contra el Gobierno de Sebastián Piñera. «He pedido a los funcionarios que dejen sus tareas. Yo asumo la responsabilidad de que salgan del edificio», ha dicho Flores. Sobre las 13.00 (hora local) un grupo de manifestantes ha rebasado el cordón de seguridad intentando avanzar hacia la sede legislativa. Carabineros lo han impedido pero se ha desatado un enfrentamiento. Las protestas estallaron la semana pasada por la cuarta subida del precio del billete de metro en pocos meses, pero rápidamente crecieron hasta denunciar la desigualdad social. Al menos 19 personas han muerto y cientos han sido detenidas. El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) ha recibido denuncias sobre torturas, vejaciones y otros abusos y la oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la ex presidenta chilena Michelle Bachelet, ha anunciado que enviará a dos personas al país para investigar estos hechos. Piñera, que inicialmente respondió con un estado de emergencia y toques de queda -medidas que continúan-, pidió perdón después por su «falta de visión» y anunció un paquete de medidas para reducir la brecha entre chilenos, pese a lo cual las manifestaciones continúan. «Dentro del Estado de Derecho y con total compromiso con la defensa de los Derechos Humanos, hemos hecho todos los esfuerzos a nuestro alcance para restablecer el orden público, para asegurar y resguardar la paz y la tranquilidad de los ciudadanos», ha dicho este viernes. El presidente chileno ha dado por cumplido su «deber» y ha pedido «encarecidamente» a los demás partidos que «contribuyan a recuperar la paz». «Pido que se cuiden y cuiden a sus familias, pero que todos juntos cuidemos a nuestro país», ha indicado a los chilenos.
21-10-2019 | Fuente: abc.es
Cinco muertos más en un incendio en Chile elevan a ocho las víctimas por disturbios
La cifra de muertos en los disturbios en Chile se elevó al menos a ocho este domingo después de que el cuerpo de Bomberos confirmara que cinco personas perdieron la vida por el incendio de un almacén de ropa en la comuna santiaguina de Renca. El almacén ardió en llamas después de ser saqueado durante los actos vandálicos que vive Santiago de Chile por la radicalización de las protestas ciudadanas por la desigualdad social que sufren, y que se desataron el pasado viernes con las quejas por la subida del alza del precio del metro como detonante. Estas víctimas se suman a las tres confirmadas hasta ahora, fallecidas en dos incendios de supermercados, también saqueados. A lo largo de este domingo se han sucedido nuevos actos violentos, con graves enfrentamientos con el Ejército y las fuerzas del orden, saqueos, incendios y pillajes, en una ola de violencia que mantiene a buena parte de Chile en estado de alerta.
27-08-2019 | Fuente: abc.es
Pedro Sánchez, el hombre invisible en la cumbre de grandes líderes en Biarritz
La «participación» española en los «debates globales», anunciada por Pedro Sánchez, primer ministro en funciones, para justificar su presencia en la «cena de familia» y varios debates de la cumbre del G7, en Biarritz, se redujo a un encuentro informal con Boris Johnson, primer ministro británico, y David Malvas, presidente del Banco Mundial. La semana pasada se anunció oficialmente un encuentro formal con Boris Johnson. Sin embargo, los problemas de «agenda» y la sucesión de encuentros bilaterales, a muchas bandas, solo permitió una discusión informal, a lo largo de la cena en el «Hôtel du Palais» (una «invención» de la granadina Eugenia de Montijo, la última emperatriz de Francia). Sin comunicado común de ningún tipo. Según las fuentes próximas a la Moncloa, Sánchez habría transmitido a Johnson la necesidad de intentar conseguir «un Brexit ordenado, que culmine con un acuerdo válido para todas las partes». Se desconoce la respuesta del primer ministro de Brexit, que horas antes había recibido un caluroso espaldarazo del Donald Trump, alentando un Brexit duro y expeditivo, prólogo aun «gran acuerdo comercial» entre EE.UU. y el Reino Unido. La propuesta de un Brexit «ordenado» se inscribe en la estela ecuménica de todos los aliados europeos, comenzando por Angela Merkel y Emmanuel Macron, con quienes Johnson ha sostuvo conversaciones formales que han tenido cierto eco. Tras su diálogo informal con Johnson, el primer ministro en funciones sostuvo un diálogo semejante con David Malvas, presidente del Banco Mundial, con el que «intercambió visiones», según las fuentes oficiales, sobre «la lucha contra la pobreza, las tensiones comerciales internacionales, las desigualdades sociales y el cambio climático2. Temas de inmenso calado que estuvieron en el corazón de los trabajos del G-7, a los que no estaba invitado el primer ministro en funciones. Ante tales cuestiones, no está clara la posición personal de Pedro Sánchez, que se presume próxima a las tesis defendidas por Emmanuel Macron, con fortuna a geometría variable, salvo en un terreno sensible: los acuerdos comerciales entre la UE y Mercosur. Temas Según informó Moncloa en un comunicado, Sánchez intercambió impresiones con los principales líderes mundiales sobre los temas centrales de la cumbre: la desigualdad social y de género, el cambio climático, la transformación digital, la cooperación con África y la defensa del sistema internacional de comercio basado en reglas. También abordó otros asuntos de política exterior y seguridad como la cuestión del programa nuclear iraní. «Ya en Biarritz para participar en la cena de líderes del #G7. Una oportunidad para abordar los grandes retos que afronta la sociedad internacional, como la lucha contra la desigualdad o el cambio climático y la defensa del libre comercio internacional basado en reglas», indicó Sánchez en su cuenta de Twitter en una imagen junto a su esposa, a su llegada a la cena. Emmanuel Macron abrió los trabajos de la cumbre de Biarritz afirmando que Francia rechazaría el acuerdo UE / Mercosur, para «protestar» contra el comportamiento del Gobierno de Brasil ante la crisis ecológica en la Amazonia. Desde Berlín, Angela Merkel se apresuró a «recentrar» el debate, afirmando que no considerable deseable «romper» el acuerdo comercial euro-americano. Las declaraciones de Pedro Sánchez quizá sugieran que, en ese terreno concreto, pudiera encontrarse más próximo de la canciller de Alemania que del presidente francés. Vaya usted a saber.
24-08-2019 | Fuente: abc.es
Macron: «No podemos resolver los problemas mundiales si no trabajamos juntos»
Ante el G-7 más dividido y problemático de la historia, Emmanuel Macron ha lanzado un mensaje solemne: «No podemos resolver los grandes problemas mundiales si no trabajamos juntos». Horas antes de la apertura oficial del G-7, con una cena de trabajo, la tarde/noche del sábado, el presidente de la República francesa tomó la iniciativa inédita, sin precedentes, para hacer un balance previo de los problemas y desafíos que deberá afrontar la cumbre de los siete grandes occidentales, con una intervención retransmitida en directo por todas las cadenas de radio y tv francesa. Según Macron, el G-7 de Biarritz está centrado en cuatro grandes temas: la estabilidad y la paz en el mundo; las incertidumbres que pesan sobre la economía mundial; la desigualdad social y cultural; el cambio climático y la diversidad. Voluntarista pero consciente de la realidad más problemática, Macron comenzó por reconocer que «no estamos de acuerdo en muchas cosas; quizá por eso mismo es siempre muy urgente dialogar para intentar buscar puntos de entendimiento y cooperación». En el terreno crucial de la estabilidad y la paz en el mundo, los miembros del G7 están muy divididos ante las crisis de Irán, Siria, Ucrania? A juicio de Macron es urgente evitar «escaladas». En el terreno inflamable del incierto futuro de la economía mundial, Macron considera «muy urgente» evitar la proliferación de crisis que están amenazando el crecimiento mundial. Las guerras comerciales entre los muy grandes (EE. UU., China, UE) son un riesgo catastrófico para el crecimiento y la producción de riqueza. A juicio de Macron, «necesitamos más crecimiento para crear más puestos de trabajo; debemos ser conscientes que las tensiones son malas para todo el mundo? este G7 debe intentar conseguir una desescalada e intentar evitar guerras comerciales, intentar relanzar intentar acuerdos invertir en el futuro». En el terreno «global» de «la lucha de las desigualdades» (una propuesta de trabajo de Macron, mal recibida por la mayoría del G7), Macron se considera «optimista», y cree posible contar con la buena voluntad de las empresas y los Estados para mejorar las condiciones de trabajo y la igualdad entre hombres y mujeres, en los cinco continente del planeta. En el terreno de la biodiversidad y el medio ambiente, Macron ha introducido varios temas que han creado divisiones inflamables. El presidente francés anunció la tarde del viernes que su gobierno «rechazará» el acuerdo comercial entre la UE y Mercosur, para protestar contra el comportamiento del gobierno de Brasil ante la crisis de Amazonia. El gobierno alemán se apresuró a «matizar», afirmando, oficialmente, que la «ruptura» del acuerdo UE / Mercosur le parece «muy mala idea». Horas más tarde, Macron decidió evitar ese riesgo de enfrentamiento, grave, para volver a ideas más generales con acentos «líricos» de difícil traducción concreta: «Debemos lanzar un llamamiento mundial en defensa de Amazonia. Debemos movilizarnos, para ayudar a Brasil y para investir en la reforestación de ese tesoro de la diversidad ecológica mundial». A juicio de Macron, la cumbre del G7 debiera terminar, el domingo, anunciando «medidas concretas», que debieran asumir productores y transportistas internacionales, para mejorar la calidad de su trabajo, evitando gasto improductivo, intentando reducir la polución. Macron terminó su alocución solemne y previa con un «ataque» de muy tímido realismo: «Quizá no nos pongamos de acuerdo en todo. Pero nuestra voluntad es esta: hacer proposiciones, reducir los desacuerdos no aceptar la fatalidad. Tenemos desacuerdos, pero los grandes temas no los podremos resolver si no trabajamos juntos».