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Noticias de defensa

13-07-2018 | Fuente: abc.es
Theresa May detalla su propuesta de Brexit a Bruselas
Han tenido que pasar dos años desde el referéndum del Brexit para que el Gobierno británico detallase el plan definitivo con la UE para acordar su salida del bloque comunitario en marzo del año que viene. En el documento, el más extenso hasta la fecha (100 páginas) y titulado «Libro Blanco del Brexit», Reino Unido le propone a Bruselas un acuerdo que se sostiene en cuatro pilares básicos: un mercado común de bienes, un acuerdo laxo en servicios, máxima cooperación posible en materia de defensa y facilidades para la movilidad de los ciudadanos. May lo ha catalogado como una «propuesta integral, ambiciosa y que logra el equilibro necesario entre derechos y obligaciones». Sin embargo, como era de esperar, desde el bando «brexiter» consideran inadmisible seguir bajo el reglamento común, lo que les situaría como «vasallos de Europa» y confirmándose, a su juicio, el «Brexit in name only» (Brexit solo en el nombre). Las reacciones no se han hecho esperar: los laboristas lo catalogan como «inviable», según el portavoz laborista Keir Starmer, y desde las propias filas «tories», el diputado brexiter por bandera, Jacob Rees-Mogg, se refiere al acuerdo como el «mayor vasallaje desde que el rey Juan I rindió tributo a Felipe II de Francia en Goulet en 1200». Mercado común de bienes En el documento no se menciona el término unión aduanera, de cuyo sistema la «premier» dijo que el país abandonaría, pero sí se propone «un área de libre comercio para bienes», con equivalencia normativa y un «dispositivo facilitado de aduanas». Y esta fórmula se parece mucho a una unión aduanera. El Libro Blando del Brexit cataloga el conjunto de la propuesta como un «acuerdo de asociación», pese a que May fue tajante en el pasado asegurando que en ningún caso Reino Unido sería «miembro asociado de la UE». Unas palabras que finalmente no podrá cumplir por la necesidad de evitar la imposición de controles fronterizos que se acabarían instalando en una vuelta a lo que sería una frontera dura con Irlanda, algo inadmisible para Bruselas. Pero la «premier» sigue cediendo e incluso se compromete a respetar las actuales normas comunitarias sobre subsidios estatales, a fin de asegurar una competencia «justa» y evitar el proteccionismo económico. Los intercambios comerciales seguirían efectuándose bajo las normas europeas que Londres tendría que seguir respetando, algo que los más euroescépticos de los «tories» han denunciado como intolerable. Los servicios, excluidos Esa zona de libre comercio los excluye y, por tanto, al 80% de la economía británica y la mayor parte de los intercambios entre ambas partes. Sin un acuerdo preferente para la mayor actividad económica entre Reino Unido y la UE, se queda fuera también el sector financiero y lo que eso implica: la City. El gigante financiero de Londres queda en el limbo a expensas de lo que suceda en las negociaciones futuras, pero lo que parece es que se aleja del viejo continente. «Es un verdadero golpe al sector financiero británico y al sector de servicios profesionales asociados», ha dicho Catherine McGuinness, líder administrativa de la City. Resolución de conflictos El texto habla de la creación de un «comité conjunto» que tendría en cuenta al Tribunal de Justicia Europeo. No estar bajo la supervisión de órganos europeos ha sido otra de esas líneas rojas que May ha tenido que cruzar. Incluso, el Ejecutivo ha pedido permanecer en diversas agencias o programas comunitarios como la Agencia Europea de Seguridad Aérea, la Agencia Europea del Medicamento, Europol, Eurojust y el programa de intercambio Erasmus, entre otras. Para continuar en todas ellas, Reino Unido deberá seguir abonando su parte como cualquier otro país miembro. Inmigración Aunque recupera el control de sus fronteras y se necesitará permiso para poder trabajar en Gran Bretaña, el Gobierno se compromete a permitir que los ciudadanos accedan sin visado en vacaciones, viajes de negocios ypara estudiar. Además, el Ejecutivo también quiere seguir permaneciendo en el plan de salud de la UE y establecer disposiciones específicas de seguridad social para asegurarse de que los británicos que vivan y se jubilan en cualquier país miembro puedan beneficiarse de los derechos de pensión y atención médica.
13-07-2018 | Fuente: abc.es
Los europeos necesitamos solidaridad atlántica, el pilar de nuestra defensa colectiva. El reto es contribuir más y mejor y hacerlo gestionando e l ego desbocado de Donald Trump. El presidente americano ha pulverizado en tiempo record el «poder blando» o la capacidad de atracción de su país y ha debilitado su influencia global. Estos días en Bruselas se ha mantenido fiel a un estilo de poder dramático, exigiendo a los dirigentes europeos de forma inmediata más gasto en defensa y nuevas concesiones en comercio internacional, mezclando temas atlánticos con comunitarios. Su desprecio permanente a las formas y a lo pactado (por ejemplo, a la clausula de defensa mutua del artículo 5, nada menos) hace más difícil que consiga sus objetivos. Sufre una pulsión infantil de querer experimentar hasta dónde puede llegar con sus escaladas verbales antes de tener que desdecirse, un patrón patológico de conducta que se repite una y otra vez. El descontrol temperamental le hace ser menos eficaz en la defensa de los intereses de Estados Unidos: mezcla verdades y mentiras, exageraciones y fábulas con argumentos plausibles, a los que resta coherencia y hace menos convincentes. Los europeos invierten más en defensa que hace unos años y la Alianza Atlántica no sirve solo para protegerlos, sino que es un instrumento esencial del despliegue militar norteamericano en todo el planeta. Angela Merkel, descrita por Trump como alguien en manos de Rusia (es posible que el presidente esté proyectando sus propios problemas), ha demostrado firmeza e inteligencia en la relación con Vladimir Putin, y no se deja chantajear por la dependencia energética. Al día siguiente del ataque frontal a la canciller, el presidente norteamericano recoge velas, la felicita por sus éxitos y afirma que la relación con Berlín es magnífica. Todo gracias a que los socios europeos de la OTAN van a gastar más en defensa, algo pactado antes de la cumbre. Trump ha sido incapaz en estos dos días de hablar de la defensa atlántica en términos de valores compartidos. Pero ha conseguido unir a los europeos en la tarea franciscana de sobrellevarlo hasta su siguiente arrancada.
13-07-2018 | Fuente: abc.es
Trump deja a la OTAN sumida en la confusión tras una cumbre caótica
Donald Trump en estado puro. Este «genio estable» como se define a sí mismo sin el menor rubor, convirtió la cumbre anual de la Alianza Atlántica en un torbellino, saltó por encima de todas las convenciones acumuladas desde hace casi setenta años en esta organización y se fue dejando a los demás dirigentes con una impresión de incredulidad ante sus exigencias imperativas de que gasten más dinero en defensa, que dijo que habían sido inequívocamente asumidas. Los europeos están ahora aguantando la respiración ante la reunión que Trump tiene previsto mantener el próximo lunes con el presidente ruso, Vladímir Putin, de quien dijo que «no es mi enemigo, tampoco es mi amigo, pero lo puede ser» y con el que cree que tiene que hablar poco de Crimea, porque ese es a su juicio «un problema creado por Barack Obama». El norteamericano empezó el día forzando la convocatoria de una reunión de urgencia del Consejo Atlántico, por su insistencia en reclamar a los aliados europeos que gasten más dinero en defensa, algo que todos creían que se había discutido y acordado la víspera. En realidad, ayer se trataba de una sesión ampliada, con la participación de los presidentes de Ucrania y Georgia, dos países que no forman parte de la OTAN pero que colaboran en muchas de sus operaciones y a los que se premia con este tipo de gestos. Trump aprovechó su turno de palabra para ignorar el contenido de la reunión y volver a su mensaje de reproches a los aliados europeos. En su vehemencia había llegado a amenazar con que Estados Unidos «seguirá su camino» al margen de la OTAN si los demás países no cumplen con sus demandas de aumentar el gasto militar. Según fuentes diplomáticas, Trump hizo su exposición con un tono «extremadamente duro y vehemente», señalando expresamente a Alemania y a la canciller Merkel por su nombre. También mencionó a España entre los países que a su juicio no gastan lo suficiente. Calmar los ánimos A la vista de la situación creada, la reunión con Ucrania y Georgia tuvo que ser suspendida y en un gesto inédito el secretario general de la organización, Jens Stoltenberg, volvió a convocar una reunión urgente del Consejo Atlántico para intentar calmar los ánimos del norteamericano puertas adentro, sólo entre dirigentes de la Alianza. Después, Stoltenberg diría que este episodio había sido «una discusión franca, tras la cual creo que la OTAN es más fuerte» pero ni él ni ninguno de los líderes pudo confirmar lo que había proclamado Trump en su rueda de prensa sobre un supuesto compromiso formal de que los aliados aumentarían «más y más rápidamente» sus gastos de defensa, más allá de alcanzar el 2% del PIB en 2024, que es lo formalmente acordado. Uno de los jefes de Gobierno europeos diría después que las invectivas de Trump «se han hecho sin tener en cuenta cosas como la complejidad de los equilibrios parlamentarios que tienen que salvar muchos gobiernos» para aprobar esos planes. Y un ministro de Defensa europeo llegó a explicar que en muchos casos «las fuerzas armadas no tienen la capacidad de absorber en tan poco tiempo ese aumento de presupuestos» que exige Trump a toda costa. Al norteamericano parece gustarle la improvisación impulsiva y después de haber puesto a todo el mundo al pie de los caballos convocó por sorpresa una rueda de prensa-espectáculo para decir todo lo contrario, que «la OTAN es ahora una máquina bien afinada» y que adora Alemania, puesto que él mismo es de origen alemán. «Hemos logrado mucho con respecto a la OTAN. Durante años, muchos presidentes norteamericanos han venido a estas reuniones y hablado de los tremendos gastos para Estados Unidos, y hoy se ha conseguido un progreso tremendo. Todos han acordado elevar sustancialmente sus compromisos. Los van a elevar a niveles que nunca antes habían pensado». Vender armas de EE.UU. Lejos de lo que había sido su discurso solo unas horas antes, Trump decía sentirse «muy feliz porque tenemos una OTAN muy poderosa, muy fuerte, mucho más fuerte de lo que era hace dos días». Cuando le preguntaron por el hecho de que hay gobiernos que tienen dificultades presupuestarias, el presidente norteamericano improvisó su teoría de que «es verdad que algunos países son muy ricos y otros no lo son tanto», y que por ello Washington está dispuesto a ayudarlos a comprar equipamiento militar, naturalmente norteamericano, porque «Estados Unidos fabrica, de lejos, el mejor equipamiento militar en el mundo, los mejores aviones, los mejores misiles, las mejores pistolas, lo mejor de todo». A Trump -que entre medias introdujo sus negociaciones con el dictador norcoreano como otro de sus éxitos indiscutibles- le preguntaron sobre sus planes para la reunión con Putin y dió otra vez la impresión de que está muy predispuesto a llevarse bien con el autócrata ruso. La clave más evidente de ello es que no fue capaz de enunciar claramente el principio de respeto a la legalidad internacional en el caso de la anexión rusa de Crimea. Se limitó a decir que es una situación «que no me gusta» pero la ventiló echándole la culpa a su predecesor, Barack Obama, de haberla tolerado. Y, en todo caso, dejó claro que no estaba entre sus prioridades resolverlo, teniendo en cuenta que Putin «ha hecho puentes y ha gastado mucho dinero en inversiones» en ese territorio. Personas que han asistido a las reuniones de la OTAN confirmarían después que también en esto, había habido un discurso dentro y Trump había dado una versión diferente fuera. Formalmente, la OTAN sostiene la integridad territorial de Ucrania. Puede que también intente engañar a Putin.
13-07-2018 | Fuente: abc.es
El aceite de oliva, «sin preocupación» por los aranceles de Trump
Esta semana, EE.UU. ha confirmado el arancel del 34,7% contra la aceituna de mesa española, tras la decisión de su Comisión de Comercio Internacional (ITC, en sus siglas en inglés) de que, según su investigación, sus importaciones causan un daño importante al sector local y de que las aceitunas españolas «están subsidiadas y vendidas a precios inferiores al valor razonable». España protestó hoy contra la decisión, que debe confirmarse en otra reunión del ITC, prevista para el 24 de julio. «El Gobierno español se muestra contrariado por este resultado ya que, durante la investigación, ni los denunciantes ni la propia autoridad investigadora han aportada las evidencias suficientes» que justifiquen los aranceles, aseguró el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo en un comunicado. En él, se muestra dispuesto a utilizar «las posibles vías de acción para reaccionar en defensa del sector de la aceituna de mesa» y afirmó que «no descarta la posibilidad de llevar el caso a la Organización Mundial del Comercio». La medida de la Administración Trump coincide esta semana con el lanzamiento de una gran campaña para promocionar el aceite de oliva español en EE.UU., presentada ayer en el Instituto Cervantes de Nueva York. En la presentación participó el cocinero Seamus Mullen, uno de los abanderados en la Gran Manzana de la gastronomía española, que inspira a su restaurante del West Village, Tertulia. Pedro Barato, presidente de la Interprofesional del Aceite de Oliva Español, aseguró a ABC que «de momento, no hay motivo de preocupación» en el sector ante la posibilidad de que este producto sufra una suerte similar a la de la aceituna de mesa, en plenas tensiones comerciales de la Administración Trump con la Unión Europea. «No hay correlación, porque no hay motivo para ello. Y las alarmas no son buenas», dijo. «El mercado estadounidense es abierto y funciona muy bien», dijo sobre el sector del aceite de oliva. Ello a pesar de que la secretaria general de UGT en Andalucía, Carmen Castilla, advirtió esta semana que el arancel a la aceituna de mesa «puede ser la punta del iceberg» en las barreras comerciales al campo española y que en el futuro otros productos estratégicos, como el aceite de oliva, podrían verse afectados. EE.UU. importó el año pasado cerca de 115.000 toneladas de aceite español, mientras que su producción doméstica está alrededor de las 15.000 toneladas. Se trata de uno de los sectores estratégicos para el aceite español, que en los últimos años ha disparado su exportación al exterior. Si hace diez años, el consumo interno del aceite de oliva era del 60%, ahora España exporta cerca del 75% de su producción. El objetivo de la campaña, según Barato, es que el público estadounidense conozca mejor el producto y contribuir a su promoción en zonas donde todavía no es muy conocido. El aceite de oliva español tiene una amplia implantación en los principales mercados de las dos costas estadounidenses -como California o Nueva York-, pero tiene mucho margen de crecimiento en el interior del país. La campaña, bajo el paraguas de la Unión Europea, está centrada en aeropuertos, estaciones de tres y puertos de cruceros de EE.UU., en los que se instalarán puntos de información sobre el aceite de oliva.
12-07-2018 | Fuente: abc.es
Sánchez asume «la hoja de ruta» de Cospedal para elevar el gasto en defensa hasta el 1,53% del PIB
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, asumió ayer la «hoja de ruta» del anterior Ejecutivo para incrementar el gasto de España en defensa del 0,93% del PIB actual al 1,53% en 2024, tal y como se comprometió por carta con la OTAN la entonces ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal. «Seguimos la hoja de ruta trazada porque es asumirle y realista» o «recogemos el testigo de otras administraciones, que lo asumieron a su vez de otras administraciones» fueron algunas de sus frases para explicar algo que, en principio, parte de su electorado o de los partidos políticos que le facilitaron la investidura no compartirán. Por ello, el presidente con menor apoyo parlamentario de la historia para gobernar en el día a día (84 diputados) se refirió a que la aprobación de los Presupuestos de 2019 deberá contar con el apoyo del Congreso de los Diputados. A buen seguro, tratará de buscar el apoyo del PP en esta política de Defensa. Sobre el conocido «reparto de cargas» o el objetivo de inversión del 2% del PIB en defensa, Sánchez esgrimió también la anterior posición del Gobierno Rajoy: «No se debe medir sólo en términos cuantitativos sino también cualitativos». Mala estadística Defiende así que al dinero invertido por los países («cash», en inglés) hay que sumar las «capacidades» españolas o su «compromiso» en las misiones militares de la Alianza Atlántica. Son las tres «c» con las que se reclama medir los esfuerzos de cada uno de los 29 países aliados. Las últimas estadísticas de la OTAN sitúan a España como el tercer país que menos gasta en defensa atendiendo al porcentaje del PIB: sólo Bélgica (también con el 0,93%) y Luxemburgo (0,55%) tienen peor ratio. No obstante, reconoció que España y el resto de países se comprometieron en la Cumbre de Gales de 2012 a alcanzar el 2%. «Queda un camino por recorrer», dijo. Es decir, el presidente del Gobierno no fue del todo rotundo en su comparecencia sobre si se comprometió a invertir en el presupuesto de defensa el 1,53% o el 2% del PIB, cifra ésta última que reclama Donald Trump. Aunque dijo sin ambages que tender a ello «es algo inexcusable y que tenemos que cumplir. En nuestro ánimo está llegar a esos objetivos en 2024 ya que España es un país fiable y un país activo». Sánchez pidió que se analice la evolución de España, «que sale de los recortes» y de la crisis económica. Insistió en que hay que atajar la desigualdad entre los jóvenes y luchar contra la pobreza. «España está haciendo un gran esfuerzo. Somos comprensivos y empáticos con las demandas de EE.UU.», aseguró el presidente que mantuvo dos breves encuentros en el contexto de la Cumbre. «En el primero sólo apenas para intercambiar saludos», dijo. Del segundo no dijo nada. Optimista con la cumbre Sánchez se mostró optimista sobre las conclusiones de la Cumbre de la OTAN donde Trump mostró sus diferencias con los aliados, especialmente con Alemania, aunque en general con todos aquellos que no invierten el 2%, entre ellos España: «Pese a las dificultades, se ha mantenido la unidad de los 29 países aliados». Además, mostró su satisfacción por que la OTAN se haya adaptado a las amenazas provenientes del Sur, «nos sentimos razonablemente satisfechos por el resultado de la Cumbre». Contextualizó el tono de Trump en la Cumbre como «un debate de revaluación de los equilibrios internos de la OTAN» y reconoció que «el debate no está cerrado». Por último, Sánchez asumió el «compromiso» español con la OTAN e informó sobre lo anunciado el miércoles: el liderazgo español de la nueva misión de adiestramiento de la Alianza Atlántica en Túnez y el ofrecimiento del cuartel estratégico de Rota (Cádiz) ante una eventual, «si es necesario», de la misión de la ONU en Libia.
12-07-2018 | Fuente: as.com
Yerry Mina abre la puerta a una posible salida del Barcelona
En rueda de prensa de una marca de automóviles en Bogotá, el defensa habló sobre su futuro y los rumores que lo ponen por fuera del equipo catalán.
12-07-2018 | Fuente: elpais.com
El abogado de ?El Chapo? y la fiscalía discuten un nuevo aplazamiento del juicio
La defensa solicita cinco meses más de plazo para poder examinar las pruebas y preparar el proceso
12-07-2018 | Fuente: abc.es
Así son las relaciones entre EE. UU. y los miembros de la OTAN
La relación de Estados Unidos con la Alianza Atlántica pende de un hilo y eso que el países norteamericano ha sido el eje central de la OTAN desde su creación en 1949. Donald Trump llegaba a Bruselas después de varios días amenazando a los miembros de la Alianza con la financiación del 2%. Una regla que se adoptó en la Cumbre de Praga de 2002 en la que cada miembro de la OTAN aportaría el 2% de su PIB en defensa. El azote de Trump a los 29 países miembros tiene en el centro de la diana a Alemania, a quien acusó de ser «cautiva» de Rusia. Además, ha llamado «delincuentes» a los demás aliados: «Son delincuentes en lo que a mí respecta porque Estados Unidos ha tenido que pagar por ellos». En un clima de tensión así son las relaciones entre Estados Unidos y los principales miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte: Alemania El presidente norteamericano tiene en el punto de mira a Merkel, y así lo ha hecho saber el primer día de la cumbre en Bruselas. «Alemania, en lo que a mí respecta, es cautiva de Rusia porque está recibiendo gran parte de su energía de Rusia» ha dicho Trump al secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, mientras era consciente de que las cámaras le grababan. La razón de esta reprimenda es un oleoducto de 800 millas de largo planeado bajo el mar Báltico, llamado Nord Stream II. Francia Macron y Trump escenifican una «relación cambiante». Delante de las cámaras se muestran como buenos socios: «Tenemos una relación magnífica. Estamos hablando de comercio, de la OTAN, estamos hablando de muchas cosas. Espero que al final todo salga bien». Por su parte, Macron ha dicho estar «muy contento» de encontrarse con Trump, con quien destacó «intercambios regulares», pero también ha mostrado su apoyo a su socia Merkel negando que Alemania sea «cautiva» de Putin. España Esta es la primera cumbre de la OTAN para Pedro Sánchez, y el primer encuentro con el mandatario norteamericano. Donald Trump ha acusado a España de no cumplir con la financiación de la Alianza. Por su parte, Sánchez ha contestado a Trump argumentando que España cumple sus compromisos con la OTAN en las tres vertientes: dinero, equipos militares y contribución armamentística. Unos días antes de la cumbre el presidente español argumentó que la seguridad global no solo se mide por un porcentaje de gasto, sino que «hay también otros parámetros». Reino Unido A lo largo de la historia, Estados Unidos y Reino Unido han sido los dos grandes aliados y punto de unión entre una parte del mundo y la otra. La relación entre Donald Trump y Theresa May es correcta, aunque según los expertos, la histórica relación especial bilateral en «su punto más bajo» desde la crisis de Suez en 1956. Ambos se reúnen este jueves en Londres, donde May tratará de lograr que Trump condene el supuesto papel de Rusia en la intoxicación de varios británicos con el neurotóxico de procedencia rusa Novichok, para mostrar así «un frente común» contra el presidente Vladímir Putin Expresar un compromiso inequívoco con la seguridad occidental es otro punto en común entre Londres y Washington, pero un muy difícil acuerdo comercial bilateral posterior al Brexit , debido a que el jefe de la Casa Blanca «desaprueba» el plan de su anfitriona de promover una salida suave de la UE. Italia El papel del país andino en las relaciones internacionales siempre ha sido importante. También en temas de seguridad mantiene un papel de liderazgo en Afganistán y Kosovo, proporciona vigilancia aérea para Montenegro, desplegó tropas en Letonia y lidera la Fuerza de Punta de Lanza de la OTAN. A pesar de ello, Italia es uno de los países que no cumple con el 2% de financiación a la Alianza. Pero la relación entre Trump y Matteo Salvini, muy polémicos ambos, es buena. El minsitro del interior italiano ha sido el único líder en manifestar su alegría por que Donald Trump sea el presidente de la nación más influyente del mundo. Canadá La relación entre los dos países norteamericanos no entra dentro de los parámetros de amistad. Las diferencias entre ambos mandatarios se mostraron durante la pasada cumbre del G-7 en Quebec, con los insultos de Trump a Trudeau llamándole «deshonesto y débil», además de las amenazas comerciales que Estados Unidos ha hecho públicas contra los productos canadienses. Turquía Después del a victoria electoral de Recep Tayyip Erdogan, Donald Trump le telefoneaba para felicitarle. A pesar de las posibles diferencias que podría haber entre ellos, la relación entre ambos podría denominarse como «correcta y distante». Ambos mandatarios han confirmado su compromiso con el desarrollo de la cooperación bilateral en materia de defensa. Las relaciones entre ambos países, miembros de la OTAN, han sido tirantes en los últimos meses, especialmente debido al apoyo de Washington a la milicia kurda Unidades de Protección Popular (YPG) en Siria. Grecia Solo ocho miembros cumplen con la regla de financiación del 2% y entro ellos está Grecia. A pesar de la difícil situación económica en la que estuvo, y aún está, Grecia ha mantenido su gasto en seguridad, motivado sobre todo por la presión que ejerce Turquía en el sur. Ambos países perpetúan un conflicto, que explotó en 1919 con la guerra greco-turca. Las constantes tensiones entre los dos países, con intromisiones casi diarias en espacio enemigo, así como la cuestión de Chipre, provoca que parte de la población griega tenga interiorizada un posible (pero remoto) enfrentamiento con Turquía. Polonia El gran aliado en la Europa del este para Estados Unidos es Polonia. El despliegue militar de la OTAN en territorio polaco, y la intención de Varsovia de crear una base militar permanente de Estados Unidos, acercan considerablemente las posturas entre Donald Trump y Mateusz Morawiecki con un enemigo común: Vladimir Putin.
12-07-2018 | Fuente: marca.com
Lovren: "Soy uno de los mejores defensas del mundo"
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12-07-2018 | Fuente: abc.es
Trump dinamita la cumbre de la OTAN con amenazas de abandonar la Alianza
El presidente norteamericano, Donald Trump, ha forzado a convocar una reunión de urgencia del Consejo Atlántico, por su insistencia en reclamar a los aliados europeos que gasten más dinero en defensa. Según fuentes alemanas, Trump habría llegado a amenazar con que Estados Unidos se retiraría de la OTAN si los demás países no cumplen con sus exigencias. La situación ha llegado a tales tensiones que el secretario general de la organización, Jef Stoltemberg, ha tenido que convocar una reunión urgente del Consejo Atlántico para intentar calmar los ánimos. La reunión había comenzado en formato ampliado, con la pafrticipación de Ucrania y Georgia, dos países que no forman parte de la OTAN pero que colaboran en muchas de sus operaciones. Trump aprovechó su turno de palabra para ignorar el contenido de la reunión y volver a su mensaje de reproches a los aliados europeos. Según fuentes diplomáticas lo ha hecho con un tono ?extremadamente duro? señalando expresamente a Alemania y a la canciller Merkel por su nombre. También ha mencionado a España entre los países que a su juicio no gastan lo suficiente. A la vista de la situación creada, la reunión con Ucrania y Georgia ha tenido que ser suspendida y se ha vuelto a un formato Consejo Atlántico en el que solo están los líderes de la Alianza.
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