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Noticias de defensa

12-09-2018 | Fuente: elpais.com
Defensa rectifica y enviará a Arabia Saudí la polémica partida de 400 bombas
El Gobierno desautoriza a la ministra de Defensa para intentar aliviar el malestar de las autoridades saudíes
12-09-2018 | Fuente: as.com
"Si el entrenador quiere que juegue, yo estaré preparado"
"No tengo muy claro si Maripán ha jugado o no con Chile y cuando va a volver pero yo estoy listo", aseguró el defensa del Alavés.
12-09-2018 | Fuente: as.com
Pepe, nombrado mejor defensa de la liga turca en 2018
En una gala celebrada este miércoles, Pepe fue nombrado mejor defensa de la liga turca de este último año. El portugués fichó el pasado verano por el Besiktas.
12-09-2018 | Fuente: as.com
Araújo: "No es fácil salir de México, piden millonadas"
El internacional con el 'Tricolor', el defensa más caro en la historia del Celta, valora para AS sus primeros meses como jugador del club vigués.
12-09-2018 | Fuente: elpais.com
Defensa elude suspender la ley que despide a los soldados con 45 años
Robles se compromete a buscar fórmulas para mejorar la inserción laboral de los militares
12-09-2018 | Fuente: as.com
El defensa Sergio Sánchez, en la órbita del Cádiz
Una de las fichas que el equipo cadista tiene libre podría ser ocupada por Sergio Sánchez, que se encuentra actualmente sin equipo. El interés es real.
12-09-2018 | Fuente: abc.es
Bonafini, sangre, drama, violencia y negocios de una activista de las Madres de Plaza de Mayo
La historia de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo está atravesada por la tragedia de la última dictadura argentina (1976-83) y el drama del desprestigio, en democracia, causado por Hebe de Bonafini. El nacimiento de esta organización se produjo con un fin necesario y doloroso: encontrar a los hijos, o lo que quedase de estos, secuestrados por un régimen que, en apenas siete años, borró de la faz de la tierra a miles de argentinos, en buena medida guerrilleros o vinculados a algunas de las organizaciones armadas de los años 70. El régimen militar renunció a la justicia, eligió el terrorismo de Estado para gobernar y se negó a entregar los cadáveres o facilitar el destino de los desaparecidos en algunos de los campos de exterminio que identifico posteriormente la Comisión Nacional para la Desaparición de Personas (CONADEP). Las «madres» reclamaron por sus seres queridos y muchas de ellas, como su fundadora, Azuzena Villaflor, lo pagaron con la vida. Parte de aquellas mujeres y su causa dejaron de ser lo que eran y con los años se convirtieron en piezas de un engranaje de retórica violenta y politizada del que la abanderado mayor es Hebe María Pastor, viuda de Bonafini, de 89 años. Dos hijos le arrebató la dictadura a la mujer que no dudó en aplaudir a las FARC, dar refugio a etarras como Lariz Iriondo, hacer apología del terrorismo, amadrinar a dos parricidas condenados como Sergio y Pablo Schoklender, celebrar los atentados en las Torres Gemelas, rodearse de los corruptos del kirchnerismo y hacer de los derechos humanos un negocio lucrativo, sin escrúpulos y fraudulento. Las primeras que descubrieron el verdadero rostro de «Hebe», a secas, como se la conoce en Argentina, fueron sus compañeras de desgracia. Las otras madres sufrieron el despotismo y abuso de poder de una «compañera» que les prohibió llevar bordado el nombre de sus hijos en el pañuelo que, en forma de pañal, ha pasado a la historia. «Las otras», hoy ancianas y muchas muertas, como Chela Mignone o Laura Bonaparte, descubrieron una mañana que la cerradura de la sede se había cambiado, que las cuentas bancarias de la fundación (durante años recibió enormes sumas de Europa) estaban en su poder y que se habían quedado sin lugar de reunión. Fue entonces cuando las expulsadas formaron la Línea Fundadora de las Madres de Plaza de Mayo donde cada una era ?y es- libre de usar el pañuelo como quiera, insistir en la exhumación de los restos hallados de sus seres queridos o aceptar la reparación económica que Hebe les prohibía, «porque no se negocia con la sangre de los hijos», repetía. Los «negocios» de Hebe, dueña y señora de la organización, se destaparon con la llegada de Néstor y Cristina Kirchner al poder (mayo de 2003-diciembre 2015). La larga década «K» le permitió convertir su escuelita de adoctrinamiento en universidad, recibir subvenciones infinitas y montar su propia línea de obra pública con la fundación que, ironías de la historia, bautizó como «Sueños compartidos», un pozo sin fondo de dinero público sin control para, en teoría, construir casas para los pobres. Desfalco o estafa monumental al Estado fueron las causas que provocaron su procesamiento hace un par de años. El intento de detención se convirtió en un espectáculo mediático y callejero que impidió su arresto. Atrincherada y protegida por un escudo de militantes «K» que gritaba «Macri, basura, vos sos la dictadura», terminó escoltada por las cámaras de televisión y huyendo del juez federal, Marcelo Martínez de Giorgi. Con el poder de la calle logró doblegar al magistrado que, cosas de Argentina, renunció a interrogarla en su despacho y aceptó hacerlo en la cocina de la sede de la asociación, después de que ella volviera de pasar unos días en el balneario de Mar del Plata. La «universidad de las madres» terminó estatizada en el 2013, como favor de Cristina Fernández para asumir las deudas de una entidad sin datos de personal, con pagos de salarios sin recibos, gastos sin justificar y una lista eterna de irregularidades. Pero, aquellas serían apenas un botón de muestra de lo que se destaparía en Sueños Compartidos. Los «Cuadernos de la corrupción» o el diario profesional de Óscar Centeno, uno de los chóferes del poder, volvió esta semana a colocar a Hebe de Bonafini y a los suyos, en la mira de la justicia. Las declaraciones del «financista» Ernesto Clarens, donde confiesa que parte de los sobornos iban a parar a manos de su fundación echan una pala más de miseria y mezquindad sobre una anciana a la que el mundo, en otro siglo, admiró por su coraje y defensa de los derechos humanos. Esos mismos que, hace demasiado tiempo, enterró en el olvidó.
12-09-2018 | Fuente: abc.es
Hebe de Bonafini, sangre, drama, violencia y negocios de una activista de las Madres de Plaza de Mayo
La historia de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo está atravesada por la tragedia de la última dictadura argentina (1976-83) y el drama del desprestigio, en democracia, causado por Hebe de Bonafini. El nacimiento de esta organización se produjo con un fin necesario y doloroso: encontrar a los hijos secuestrados por un régimen que, en apenas siete años, borró de la faz de la tierra a miles de argentinos, en buena medida guerrilleros o vinculados a algunas de las organizaciones armadas de los años 70. El régimen militar renunció a la justicia, eligió el terrorismo de Estado para gobernar y se negó a entregar los cadáveres o facilitar el destino de los desaparecidos en algunos de los campos de exterminio que identifico posteriormente la Comisión Nacional para la Desaparición de Personas (CONADEP) de Argentina. Las «madres» reclamaron por sus seres queridos y muchas de ellas, como su fundadora, Azuzena Villaflor, lo pagaron con la vida. Parte de aquellas mujeres y su causa dejaron de ser lo que eran y con los años se convirtieron en piezas de un engranaje de retórica violenta y politizada del que la abanderado mayor es Hebe María Pastor, viuda de Bonafini, de 89 años. Dos hijos le arrebató la dictadura a la mujer que no dudó en aplaudir a las FARC, dar refugio a etarras como Lariz Iriondo, hacer apología del terrorismo, amadrinar a dos parricidas condenados como Sergio y Pablo Schoklender, celebrar los atentados en las Torres Gemelas, rodearse de los corruptos del kirchnerismo y hacer de los derechos humanos un negocio lucrativo, sin escrúpulos y fraudulento. Las primeras que descubrieron el verdadero rostro de «Hebe», a secas, como se la conoce en Argentina, fueron sus compañeras de desgracia. Las otras madres sufrieron el despotismo y abuso de poder de una «compañera» que les prohibió llevar bordado el nombre de sus hijos en el pañuelo blanco que, en forma de pañal, ha pasado a la historia como su símbolo. «Las otras», hoy ancianas y muchas muertas, como Chela Mignone o Laura Bonaparte, descubrieron una mañana que la cerradura de la sede se había cambiado, que las cuentas bancarias de la fundación (durante años recibió enormes sumas de Europa) estaban en poder de Hebe y que se habían quedado sin lugar de reunión. Fue entonces cuando las expulsadas formaron la Línea Fundadora de las Madres de Plaza de Mayo, donde cada una era ?y es- libre de usar el pañuelo como quiera, insistir en la exhumación de los restos hallados de sus seres queridos o aceptar la reparación económica que Hebe les prohibía, «porque no se negocia con la sangre de los hijos», repetía. Los «negocios» de Hebe, dueña y señora de la organización, se destaparon con la llegada de Néstor y Cristina Kirchner al poder (mayo de 2003-diciembre 2015). La larga década «K» le permitió convertir su escuelita de adoctrinamiento en universidad, recibir subvenciones infinitas y montar su propia línea de obra pública con la fundación que, ironías de la historia, bautizó como «Sueños compartidos», un pozo sin fondo de dinero público sin control para, en teoría, construir casas para los pobres. Desfalco o estafa monumental al Estado fueron las causas que provocaron su procesamiento hace un par de años. El intento de detención se convirtió en un espectáculo mediático y callejero que impidió su arresto. Atrincherada y protegida por un escudo de militantes «K» que gritaba «Macri, basura, vos sos la dictadura», terminó escoltada por las cámaras de televisión y huyendo del juez federal, Marcelo Martínez de Giorgi. Con el poder de la calle logró doblegar al magistrado que, cosas de Argentina, renunció a interrogarla en su despacho y aceptó hacerlo en la cocina de la sede de la asociación, después de que ella volviera de pasar unos días en el balneario de Mar del Plata. La «universidad de las madres» terminó estatizada en el 2013, como favor de Cristina Fernández para asumir las deudas de una entidad sin datos de personal, con pagos de salarios sin recibos , gastos sin justificar y una lista eterna de irregularidades. Pero, aquellas serían apenas un botón de muestra de lo que se destaparía en Sueños Compartidos. Los «Cuadernos de la corrupción» o el diario profesional de Óscar Centeno, uno de los chóferes del poder, volvió esta semana a colocar a Hebe de Bonafini y a los suyos, en la mira de la justicia. Las declaraciones del «financista» Ernesto Clarens, donde confiesa que parte de los sobornos iban a parar a manos de la fundación de Hebe, echan una pala más de miseria y mezquindad sobre una anciana a la que el mundo, en otro siglo, admiró por su coraje y defensa de los derechos humanos. Esos mismos que, hace demasiado tiempo, enterró en el olvidó.
12-09-2018 | Fuente: as.com
"Asensio será uno de los mejores de la historia de España"
El defensa del Real Madrid ha participado en un acto de la marca de ropa 'El Ganso'. "He aprovechado el parón para coger el ritmo y estoy preparado" dijo.