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Noticias de crisis migratoria

22-08-2019 | Fuente: abc.es
El exembajador de Guatemala en EE.UU.: «Giammattei puede ser un punto de inflexión en la historia del país»
En 2014, la crisis migratoria de los países del Triángulo Norte (Guatemala, Honduras y El Salvador) se agudizó con la llegada de los «coyotes», personas que se dedicaban al tráfico de niños hasta la frontera sur de Estados Unidos. Esos niños que viajaban sin padres terminaron siendo una cifra de alrededor 64.000. Julio Ligorría (Guatemala, 1956) fue quien abordo la crisis como embajador de Guatemala en Washington durante 2013 hasta 2015. En su gestión, colaboró con el Plan de la Alianza para la Prosperidad que buscaba atender las preocupaciones de EE.UU. respecto al flujo de migrantes centroamericanos a su territorio. Antes de la llegada del presidente Donald Trump al poder tuvo la oportunidad de reunirse con él y exponerle lo que estaba sucediendo en materia de migración. Una vez salió del cargo, Ligorría se ha dedicado a temas de consultoría en gestión de crisis. Hoy responde a ABC temas de interés internacional: Uno de los mayores problemas para EE.UU. es la migración procedente de centroamérica. ¿Qué opinión merece el endurecimiento de la política migratoria de Trump? La lectura que se le debe dar a su política migratoria es de racismo, «bulling» político, es una medida de carácter político-electoral. Si Trump hubiera querido atacar el problema siguiera con el plan que fue consensuado por demócratas y republicanos (refiriéndose al Plan Alianza para la Prosperidad). En cambio, Trump satisface al elector del centro-oeste de EE.UU., una gente que piensa que están siendo invadidos por personas cuya tez no es de su mismo color. Sin embargo, los centroamericanos han demostrado que son grandes trabajadores. Los 2.5 millones de guatemaltecos que se encuentran en territorio norteamericano enviaron 10.000 millones dólares, lo que representa el 13% del producto interno bruto de Guatemala, a su país de origen. No existe granja o cultivos norteamericanos que no tengan un alto capital humano de latinos trabajando. Trump firmó el pasado mes de julio un nuevo convenio llamado «Tercer país seguro» (falta que la corte constitucional de Guatemala de su dictamen para ratificarse) que, en paralelo, otorgaba por primera vez la visa de trabajo temporal para los guatemaltecos. Aplica para la temproada de siembras y cosechas que duran cuatro meses. Vas trabajas, ganas en dólares y regresas a tu país. Este modelo ya existe con Canadá que lo extendió a hondureños, salvadoreños y guatemaltecos. Durante sus años como embajador en Washington (2013-2015), usted vivió la crisis de migrante, específicamente de los niños que llegaban solos al EE.UU.. Guatemala es la verdadera frontera sur de EE.UU. porque norteamerica (con México) ya forman un solo mercado. Guatemala es el vecino del mercado más grande del mundo por lo que esa frontera tiene implicaciones y desafíos en muchos ámbitos, desde la seguridad nacional hasta la facilitación de las exportaciones. En 2014, me tocó enfrentar la crisis de migrantes más importante de los ultimos años. En este caso, eran alrededor de 64.000 niños no acompañados que llegaron a la frontera norteamericana. Venían sin sus padres con el acompañamiento únicamente de los «coyotes», (personas que se dedican al tráfico de humanos). Los embajadores del Triángulo Norte nos reunímos y concluímos con un plan que se llamó «Plan Alianza para la Prosperidad». Esto ocurrió al final del mandanto de Obama. Fue un plan muy interesante e incluía lo que realmente se necesita en la zona. El Gobierno de EE.UU. iba a aportar cerca de 1.000 millones de dólares y los países del triángulo otra cantidad para que en conjunto, se hicieran inversiones importantes y crear empleo, sostenibilidad, seguridad y servicios públicos básicos. ¿Por qué cree que no se ha puesto en marcha dicho plan? Hay una responsabilidad compartida entre todos los actores afectados. En la transición entre Obama y Trump tuve la suerte de reunirme con este último para hablar del tema de migración. Allí le conté a Trump que la migración mexicana es negativa, que el año anterior habían salido 800.000 de regreso a su país porque las condiciones de vida en la franja norte de México son exactamente las mismas que en los estados sur de EE.UU. El mexicano del norte tiene sostenibilidad en el empleo, seguridad social, educación y de muy alta calidad. El plan también incluía lucha contra el narcotráfico. La aproximacion al tema migratorio no puede ser político porque es un drama humanitario. Esas ideas quedaron flotando en esa sala. Y ahora con la victoria de Alejandro Giammattei en Guatemala, ¿cree que pueda mejorar la situación? Los medios quieren poner a Giammattei como un exjefe de prisiones. Es médico, tecnócrata, ha sido director de entidades públicas, ha tenido una trayectoria.. Su declaración sobre un muro económico en vez de un muro de piedra nos dice por dónde quiere llevar la politica migratoria (el verdadero muro son las oportunidades laborales). Su primer desafío será ver qué hace con el convenio firmado entre Jimmy Morales y Donald Trump (Tercer país seguro). Con él puede hacer dos cosas: si la Corte dice que tiene que ir al Congreso para su ratificación sería una ruta cómoda ya que Giammatei no interrumpe el acuerdo de Estado. Lo otro que puede hacer es desconocerlo una vez conversado con EE.UU. Es una oportunidad de desarmarlo ahora y armar algo más inteligente e integral. Por otro lado, el llamado de Giammattei a una mesa de consenso es positivo porque vamos a tener una dinámica de diálogo nacional que va a nutrir ese espacio transicional (cinco meses hasta que asuma el cargo en enero) y si logra establecer comisiones de transición entre el Ejecutivo actual y el electo puede avanzar mucho trabajo. Es un hombre que piensa como Estado, algo que no tuvimos con el presidente Morales lamentablemente. Giammattei puede ser un punto de inflexión en la historia política de Guatemala. La desnutrición infantil es uno de los grandes problemas que aqueja Guatemala y que no ha podido resolver.. Sí. Es el principal problema es que somos el país número uno en desnutrición crónica infantil a nivel hemisférico. No somos el país más pobre, somos el país donde más niños menores de cinco años (el 46%) padece de desnutrición, eso te entrega después niños con unas capacidades muy limitadas en su aprendizaje y en su crecimiento. En los años 60, El Salvador y Guatemala en sus indicadores manejaban unas cifras similar. ¿Qué ha sucedido desde entonces? El Salvador ha hecho decrecer su índice de desnutrición en casi un 75% y Guatemala únicamente en un 8%. Con esos datos, hay estudios que nos dicen que si hoy empezamos a resolver el problema de la desnutrición a ese ritmo vamos a terminar en 100 años. Y eso no debería ser cierto porque los protocolos para resolver ese problema con el apoyo de la tecnología existen. Pero no hemos tenido voluntad política. En su experiencia como crisis migratoria, ¿Cómo describe lo que está pasando en Venezuela? La crisis humanitaria de la diáspora venezolana es uno de los elementos en este mundo globalizado y deshumanizado más doloroso que hay. Venezuela siempre ha tenido problemas, pero era uno de los países más ricos del mundo y hoy está en la línea de la pobreza. Para los que se van es el desprendimiento de su tierra, algo totalmente inmerecido y desgarrador que no tiene nombre. Lo que yo veo con Venezuela es que los de afuera no podemos sentir lástima, sino compromiso para que esos héroes anónimos como Juan Guaidó, Leopoldo López y algunos otros, que los hemos abandonado, vuelvan a sentir el apoyo de la comunidad internacional. La solución pasa por Venezuela. La comunidad internacional ha demostrado su cobardía, su falta de solidaridad, superficialidad y egoísmo porque los hemos abandonado en manos de una camarilla de criminales liderados por Nicolás Maduro. Yo he sido un benefactor con el diálogo porque la salida de estos temas indudablemente pasan por ahí. Por último, ¿qué significado tiene la victoria del kirchnerismo en las primarias en Argentina? Mauricio Macri está pagando una factura muy dolorosa, no como consecuencia que haya sido un mal presidente porque yo creo que ha sido sobresaliente, pero sus asesores son los principales responsables de que el kirchnerismo (no el peronismo) pueda regresar a Argentina. El kirchnerismo es sinónimo del desastre y que hoy tiene posibilidades gracias a un elemento que nos es común a todos los latinoamericanos: la ignorancia y no hablo de educación. En Argentina hay gente que no se da cuenta que el voto por Kirchner es ir al pasado y regresar a escenarios del latrocinio público que no se habían visto en ese país.
17-08-2019 | Fuente: abc.es
Guaidó alerta que los venezolanos en el exterior rozarán los 8 millones en 2020
La diáspora venezolana podría tomar otras dimensiones y la causa sigue siendo la misma: la crisis económica, política y social del país. En una entrevista a CNN, el presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, dijo que la cifra de inmigrantes podría alcanzar los 8 millones en 2020. «Se estima, y digo estima porque lamentablemente no tenemos cifras específicas, entre 4,7 millones y 6 millones de venezolanos que han huído hasta ahora del país. Una estimación bastante amplia pero que podría llegar a 8 millones fácilmente el próximo año si no tomamos correctivos», alertó Guaidó. Las estimaciones del líder opositor coinciden con las del Grupo de Lima, que durante la conferencia internacional por la democracia de Venezuela, celebrada la semana pasada en Lima, pronosticaron que la cifra del éxodo podría duplicarse para el próximo año. La reunión, ha sido hasta ahora la más grande que se haya hecho para buscar una solución a la situación de Venezuela y contó con la participaron de más de 50 países. Guaidó también mencionó en la entrevista que su Gobierno está trabajando en un plan llamado «Vuelve a casa» con el que se pretende promover el regreso de muchos venezolanos al país y generar empleo en la nación petrolera una vez «cese la usurpación de Maduro». La ONU fijó en junio que 4,7 millones de venezolanos han escapado de la crisis desde 2015. La oposición, por su parte, achaca al régimen de Maduro la corrupción y un modelo económico desfasado que ha arruinado las arcas públicas del país, mientras que el Gobierno chavista está anclado a la teoría de que la crisis económica se debe a las sanciones de Estados Unidos. Una reciente encuesta de la firma venezolana Consultores21, arrojó en su estudio que el país ha perdido casi el 20% de su población como consecuencia de la crisis, y 44% de los venezolanos que aún se encuentran en su tierra tienen pensado emigrar. Nunca antes se había visto una estampida de venezolanos como esta, un éxodo que se ha concentrado principalmente en América Latina. Los venezolanos han salido por tierra, mar y aire buscando mejores oportunidades. Las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) han considerado esta crisis migratoria de Venezuela como inédita en América Latina. Para 2017 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estimaba que habían emigrado 1.426.336 venezolanos. La cifra de la OIM registró un alza el primer semestre de 2018 en la que 2.328.949 venezolanos habían salido de su país, lo que representaba un aumento de 900% respecto a 2015.
14-08-2019 | Fuente: elpais.com
Las llegadas irregulares caen un 30% en lo que va de año y desmienten la crisis migratoria que alega Salvini
Los cruces ilegales hacia España en julio triplican los de Italia, donde se han reducido en un 75% en lo que va de año
13-08-2019 | Fuente: elpais.com
Las llegadas irregulares caen un 30% en lo que va de año y desmienten la crisis migratoria que alega Salvini
Los cruces ilegales hacia España en julio triplican los de Italia, donde se han reducido en un 75% en lo que va de año
07-08-2019 | Fuente: abc.es
Venezuela se convierte en el mayor éxodo de la historia latinoamericana
Los venezolanos salen de su país a un ritmo de 5.000 personas al día y, según los informes de ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados, llegarán a los cinco millones en el extranjero a finales de este año. Hasta ahora, 70,8 millones de venezolanos se han visto obligados a abandonar su país, entre los que se incluyen 25,9 millones de refugiados, 3,5 millones de solicitantes de asilo político y 41,3 millones de venezolanos desplazados dentro de su país, estas son las mayores cifras registradas desde la Segunda Guerra Mundial. William Spindler, portavoz de ACNUR para América Latina, señala la situación de los venezolanos como «el mayor éxodo de la historia latinoamericana y una de las mayores crisis de desplazamiento en el mundo». Desde el estallido en 2016 de la peor crisis económica nunca antes vista en Venezuela, los venezolanos se unieron a las filas de los países más afectados, como Siria y Afganistán, después de que decenas de miles de personas huyeran de la crisis humanitaria y económica que asuela la nación. Existe una incertidumbre en torno al futuro de Venezuela. Desde la proclamación el 23 de enero de este año de Juan Guaidó como presidente interino, hay una clara división de opiniones sobre lo que ocurrirá en el país. Países como Estados Unidos, Colombia, Argentina, España, Alemania y Australia, entre muchos más, reconocen y apoyan la posición de Guaidó, mientras que Irán, China, Rusia, Turquía, y Bolivia reconocen únicamente a Nicolás Maduro como presidente legítimo del país. Al ser un Estado dividido, con dos presidentes y con una crisis humanitaria, Venezuela ha padecido un fenómeno que obliga a los jóvenes profesionales a abandonar sus hogares en busca de un mejor futuro. De acuerdo a un reciente estudio por parte de la Universidad Nacional de Entre Ríos de Uruguay, «3 millones de jóvenes profesionales abandonaron Venezuela para finales de 2018». ACNUR clasifica la situación como «una fuga de cebreros» donde algunos de los venezolanos tuvieron la oportunidad de rehacer su vida a través de sus familiares en el extranjero y otros, en la gran mayoría de los casos, se evidencian como profesionales formados, realizando labores completamente alternas, como la venta ambulante. América Latina La mayoría de la población venezolana ha emigrado a los países vecinos, sobre todo a Colombia y Perú, que gracias a la llegada de los venezolanos se ha convertido en el segundo país del mundo receptor de solicitudes de asilo en términos absolutos, sólo por detrás de Estados Unidos (con una cifra de 351.144 venezolanos). Los países latinoamericanos que abren desde 2017 las puertas a los venezolanos, les han facilitado aproximadamente un millón de permisos de residencia o de permanencia legal para que tuvieran facilidades en el acceso a los servicios básicos. Pero a día de hoy la realidad es otra: «América Latina está cerrando las puertas a la emigración venezolana con requisitos de ingreso cada vez más exigentes y con unas condiciones de vida sumamente humillantes», comentó Adolfo López a ABC, abogado de la Asociación de Venezolanos en Ecuador Debido a la crisis humanitaria de Venezuela, la comunidad sudamericana apenas exigía a los venezolanos un documento de identidad o incluso un certificado de vacunación para poder entrar. Pero desde el 6 de junio, Perú exige un visado de turista o humanitaria, cuya tramitación puede significar todo un desafío para los venezolanos que salen de su país. El 22 de junio, Chile se unió a la iniciativa de Perú con unos requisitos «especiales» para que los venezolanos obtengan una visa de turista: pasaporte vigente o vencido desde el año 2013, mostrar una solvencia económica de no menos de 500 dólares, suministrar una dirección de hospedaje o los datos de la persona que los recibirá, y un billete de ida y vuelta que no exceda los 90 días permitidos. Entre otros países de Latinoamérica, como Ecuador, el presidente, Lenín Moreno, firmó el pasado 25 de julio el decreto para regular la solicitud de visas humanitarias a los venezolanos. Durante un discurso, el mandatario anunció que habrá dos tipos de visas: la primera para quienes quieran ingresar al país; y la segunda, una visa para regularizar con la residencia temporal la permanencia de aquellos ciudadanos venezolanos que ya se encuentren en Ecuador y que no han violado ninguna ley. Según las cifras ofrecidas del Gobierno panameño, en Panamá hay 63.102 venezolanos con estatus migratorio regular. El 2 de mayo, la diputada panameña, Zulay Rodríguez, declaró en el Parlamento que «no se puede brindar ayuda humanitaria por la saturación y crisis económica», por lo cual presentó un anteproyecto de ley migratoria no muy diferente a los requisitos que han establecido los países vecinos: residencia propia, solvencia económica, pago de impuestos e inversiones. De lo contrario, los inmigrantes venezolanos deberán salir de Panamá. Son 70 millones de venezolanos que se encuentran en distintos países de América Latina, una crisis migratoria que ha hecho que los Estados soliciten un visado especial para entrar en sus territorios, con el fin de controlar el flujo migratorio. López comenta a ABC que, en Latinoamérica, los Estados están reconsiderando más requisitos que «no respetan» los principios consagrados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. «Los países creen que cerrando las puertas de migración pueden adelantar un proceso de cambio en el Gobierno venezolano. Eso es lo que quieren aparentar cuando ningún Gobierno se quiere hacer cargo de un problema que no tiene un año ni dos, sino ocho, bajo el régimen de Nicolás Maduro» España Debido a la exigencia y la imposibilidad de cumplir ciertos requisitos implantados por varios países en Sudamérica, desde hace tres años muchos de los venezolanos han reconsiderado la opción de irse a Europa, concretamente a España, porque no requieren un visado para acceder al espacio Schengen. De acuerdo con la EASO, la Oficina Europa de Asilo, las solicitudes de protección internacional en la UE para la primera semana de junio de este año eran 55.516 expedientes frente a los 55.570 de todo el año pasado, una cifra que ha marcado un récord histórico colocando a España entre los cinco países europeos que más solicitantes de asilo reciben, siendo ya destino del 90% de los venezolanos que registran sus solicitudes de asilo en Europa. El gran número de expedientes ha saturado el sistema poniendo un límite a las posibilidades de los venezolanos de vivir en España. No obstante, el Ministerio de Interior ya ha puesto en marcha un plan de choque para modernizar su aplicación informática y contratar personal, pero a medida que las peticiones se multiplican, los cambios se han hecho más lentos, pero no imposibles. Debido a la crisis y la desesperación de los venezolanos, el colapso del sistema no ha supuesto un gran impedimento, pese a que todavía se están realizando ajustes. Es un hecho que en los últimos seis meses, la Oficina de Asilo ha logrado solventar más casos que en todo 2018. Son 14.993 expedientes cerrados, un 16% más que el año anterior. La mayor parte de los venezolanos que llegan a España no pueden cumplir los requisitos exigidos por ley para ser reconocidos como refugiados. Para evitar que los venezolanos tengan que abandonar España cuando se les deniega su petición, el Ministerio de Interior aprobó una autorización de residencia y trabajo por razones humanitarias, del cual se han beneficiado 7.718 venezolanos. Dicho permiso se extiende por un año, prorrogable a dos.
05-08-2019 | Fuente: abc.es
La matanza de El Paso, el peor ataque dirigido contra la comunidad hispana
El 3 de agosto se recordará como una fecha trágica en la historia de EE.UU. Por la mañana, un joven de 21 años, Patrick Crusius, acababa con la vida de 20 personas en un centro comercial de El Paso (Texas), en la frontera con México. Con el país todavía conmocionado, esa misma noche, 2.500 kilómetros hacia el noreste, otro hombre abría fuego en un bar de Dayton (Ohio) y mataba a nueve personas. Los últimos episodios de la epidemia de la violencia con armas en EE.UU. dejaban además decenas de heridos. Y el día podría haber sido todavía peor. Ya de madrugada, no muy lejos de Dayton, en Chicago, la capital del Medio Oeste, un hombre tiroteó desde un coche a un grupo de personas reunidas en un parque, con un balance de siete heridos. Una fecha por desgracia histórica, sobre todo para la comunidad hispana, que aparece como el objetivo del ataque en El Paso, una ciudad mayoritariamente hispana y que constituye el segundo principal paso fronterizo con México. Las autoridades creen que Crusius es el autor de un manifiesto publicado en internet veinte minutos antes del tiroteo en el que se justifica la carnicería por «la invasión de hispanos en Texas». Su objetivo era «matar a cuantos más mexicanos mejor», anunciaba. «Ellos son los instigadores, no yo», dice el autor sobre los hispanos que se convertirían en sus víctimas. «Yo simplemente estoy defendiendo a mi país de una sustitución cultural y étnica provocada por una invasión». El término «invasión» ha sido repetido hasta la saciedad por Trump para explicar la crisis migratoria que vive EE.UU. y el aluvión de inmigrantes indocumentado en el país, sobre todo desde finales del año pasado, que ha colapsado la frontera con México. La oposición al presidente de EE.UU. ha criticado que su ascenso al poder, impulsado por una retórica divisiva y racista, con los inmigrantes como principal chivo expiatorio, ha sido el caldo de cultivo de ataques de odio en el país. Trump estrenó su campaña electoral para la presidencia con un discurso en su torre de Nueva York en la que calificaba de forma genérica a los inmigrantes mexicanos como violadores, narcotraficantes y criminales. Desde entonces, su retórica antiinmigrante no ha bajado el tono, en especial con las reiteradas alusión a la «invasión» desde México y con uno de los episodios más criticados de su legislatura, cuando exigió a cuatro legisladoras demócratas -todas de minorías raciales, algunas musulmanas y nacidas fuera de EE.UU., una de ellas hispana nacida en Nueva York- que se volvieran «a sus países». Referencia a Christchurch Este comentario propició gritos de «mándalas de vuelta a su país» entre sus seguidores en un mitin (el único republicano negro de la Cámara de Representante, el texano Will Hurd, anunció que no se presentaría a las próximas elecciones poco después de esta polémica). De forma periódica, asoman en los medios ataques de odio a hispanos, por su color de piel o simplemente por hablar español entre ellos. El manifiesto publicado antes de la matanza de El Paso incluye referencias a los atentados en Christchurch, Nueva Zelanda, donde murieron 50 personas y en el que el atacante también dejó un manifiesto en el que hablaba de la «gran sustitución», en referencia a la idea del supremacismo blanco de que las minorías raciales les están quitando su sitio. En los disturbios de Charlottesville del verano de 2017, donde hubo un muerto a manos de activistas supremacistas, los grupos neonazis que desfilaban con antorchas por las calles de la ciudad de Virginia coreaban «los judíos no nos remplazarán». Al día siguiente, Trump, en uno de sus momentos más bajos como presidente, aseguraba que había «gente muy buena» entre los manifestantes. Entre el silencio de muchos republicanos, varios líderes hispanos no han dudado en relacionar la retórica de Trump con lo ocurrido en El Paso. «El presidente ha puesto una diana en la espalda de la comunidad hispana durante años, y esa retórica que divide en lo racial tiene un coste», aseguró a Vice News Joaquín Castro, representante del distrito de San Antonio (Texas) en la cámara baja del Congreso. «El discurso xenófobo de odio del presidente Trump ha avivado las llamas del odio racial y ha llevado a la muerte de hombres, mujeres y niños inocentes en El Paso», dijo en un comunicado Domingo García, presidente de la Liga de Ciudadanos Americanos Latinos Unidos (Lulac, en sus siglas en inglés). El manifiesto detalla que las ideas que motivaron el ataque son anteriores a la llegada de Trump al poder, algo en lo que insistió su jefe de gabinete, Mick Mulvaney, en una entrevista con la cadena ABC. «Ningún político es responsable», dijo sobre los ataques. «Los responsables son quienes aprietan el gatillo». Castro opina diferente: «La gente puede ser la chispa que crea este racismo y estas acciones, y, en mi opinión, eso es lo que el presidente ha hecho».
22-07-2019 | Fuente: elpais.com
Las cifras de la crisis migratoria en la frontera entre Estados Unidos y México
El endurecimiento de la política migratoria de los Gobiernos de Trump y de López Obrador se ve plasmado en el aumento de detenciones y deportaciones en el país latinoamericano
14-07-2019 | Fuente: abc.es
Iglesias y ONGs acogen a los «indocumentados» perseguidos por las redadas de Trump
Ayer domingo acabó la cuenta atrás que Donald Trump dio al servicio migratorio de su país para iniciar una serie de redadas en una decena de grandes ciudades del país con las que espera detener a al menos 2.000 personas contra las que pende orden de deportación. El insólito anuncio del presidente de Estados Unidos, que ha provocado una agónica espera en cientos de miles de indocumentados, ha unido a la oposición demócrata, a las organizaciones humanitarias y a las diversas agrupaciones religiosas del país, que ayer abrieron sus templos a aquellos que teman ser detenidos. En iglesias protestantes y católicas de las ciudades afectadas, incluidas Chicago y Baltimore, los sacerdotes alabaron a los activistas que han arriesgado sus vidas y su seguridad por proteger a inmigrantes sin papeles. Unos 25 templos protestantes y católicos de la ciudad tejana de Houston abrieron sus puertas a los ?sin papeles? que quisieran pasar el día en incluso la noche allí. Les acompañaron políticos como la diputada demócrata Sheila Jackson Lee, quien según la agencia AP advirtió al gobierno que «no puede entrar en una iglesia y pedir a los líderes del culto que entreguen a nadie». La tensión provocada por el anuncio de Trump era ayer máxima. La capital federal, Washington, amaneció emparedada de carteles en contra de las redadas y los centros de detención donde viven hacinados unos 50.000 sin papeles, según los últimos datos que ha hecho público el gobierno. La catedral de San Mateo, en el centro de Washington, donde van a misa los políticos católicos más importantes del país y donde se celebró el funeral de John F. Kennedy, permaneció ayer con las puertas abiertas toda la jornada para acoger a los inmigrantes que quisieran pasar allí el día. Miedo a estar en casa Una familia de tres personas de inmigrantes de Nicaragua oyó misa en español a las 13.00 y se quedó después en uno de los bancos traseros de la nave central. El padre y la madre dijeron a ABC que no tienen papeles, pero su niño nació en un hospital de Washington hace seis años y es ciudadano americano. «Es un día que preferimos pasar aquí, en la iglesia, porque estar en casa da miedo, de verdad», dijo el padre, que se identificó simplemente como Andrés y que estaba visiblemente nervioso. Tenían intención de permanecer en el templo hasta al menos las 19.00, hora en que normalmente cierra sus puertas. El presidente, por su parte, pasó la jornada jugando al golf en uno de los campos que posee su empresa, en la localidad de Sterling, en el estado de Virginia y cerca de Washington. Su campaña electoral aprovechó el nerviosismo que ha creado el presidente entre los inmigrantes en las pasadas semanas para recoger 500.000 firmas en menos de 24 horas con las que ha pedido a los demócratas en el Capitolio que pacten una ley de deportación automática para expulsar a indocumentados sin tener que pasar por un juzgado antes. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos, encargado de las redadas, se ha negado a revelar sus planes y a informar de un número concreto de «sin papeles» detenidos, si es ayer había alguno. Su director, Matthew Albence, dio una entrevista en la cadena Fox News por la mañana en la que dijo que los agentes están ya «tomando medidas contra determinados individuos que han sido identificados previamente» y rechazó que esas operaciones puedan ser calificadas de «redadas». En un intento de entorpecer los planes de la Casa Blanca, la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) presentó una demanda preventiva el jueves pidiendo a la justicia que proteja a los «sin papeles» que hayan solicitado asilo por amenaza de violencia en su país. Varios activistas hicieron ayer guardia en bicicleta en barrios de mayoría de inmigrantes en grandes ciudades como Chicago para detectar y alertar de la presencia de agentes del servicio migratorio. En un clima de gran nerviosismo por la crisis migratoria, un individuo de 69 años fue abatido ayer por la policía en la zona metropolitana de Seattle, en el estado de Washington, tras atacar con bengalas y un fusil un centro de detención de inmigrantes sin papeles. Según los agentes, el atacante quería impedir la deportación de los indocumentados que permanecen internados en ese recinto.
09-07-2019 | Fuente: abc.es
Una niña de dos años, nueva víctima de la crisis migratoria entre México y Estados Unidos
La crisis migratoria que vive la frontera entre México y Estados Unidos vuelve a mostrar la dureza a la que se enfrentan los inmigrantes que tienen que cruzar el Río Bravo para llegar a suelo estadounidense . Después de que hace una semana la imagen de un padre y su hija ahogados en el Río Bravo a punto de llegar a la orilla conmocionara a todos, una niña de dos años ha desaparecido en el mismo lugar . La menor, de Brasil, cruzaba hacia EE. UU. desde México junto con su madre, según un comunicado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza. La madre de la niña, de origen haitiano, denunció la desaparición tras lograr entrar en Estados Unidos el pasado 2 de julio. Los agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos junto con policías de Ciudad Acuña (México) buscaron sin descanso a la niña, pero el operativo, tras una semana de búsqueda, ha sido cancelada sin rastro de la pequeña. Este caso recuerda al de los salvadoreños, Óscar Alberto Martínez Ramírez y su hija Valeria de 21 meses, que murieron ahogados al tratar de entrar irregularmente en Estados Unidos al cruzar el Río Bravo por Matamoros, ciudad fronteriza al norte de México. Esta nueva víctima pone de manifiesto la situación de desesperación de los inmigrantes que intentan llegar a Estados Unidos. Este años ya han fallecido 175 inmigrantes en la frontera entre México y Estados Unidos, de los cuales trece son menores de edad, convirtiéndose en el año más letal, según datos de la Organización Internacional para las Migraciones.
03-07-2019 | Fuente: abc.es
Las autoridades de EE.UU. denuncian condiciones inhumanas en la frontera
Buceadores y agentes de la Patrulla de Fronteras de EE.UU. buscaban ayer una niña inmigrante desaparecida en el Río Grande, fronterizo con México. Su madre, de nacionalidad haitiana, aseguró que la había perdido cuando trataba de cruzar el río, que arrastra más agua de lo habitual por las mayores nevadas que este año han recibido las Montañas Rocosas. El temor es que su desaparición acabe con la misma suerte que los dos inmigrantes salvadoreños que aparecieron ahogados la semana pasada y que se ha convertido en la imagen de la crisis migratoria que vive la frontera entre EE.UU. y México. La tragedia, sin embargo, va más allá de la peligrosidad de cruzar el Río Grande. Durante meses, organizaciones de derechos civiles han denunciado las condiciones inhumanas que sufren los inmigrantes -la gran mayoría, centroamericanos- tras ser detenidos en territorio estadounidense. Los sistemas de detención de inmigrantes indocumentados y de procesamiento de sus peticiones de asilo están desbordados ante la avalancha de llegadas registrada en los últimos meses. En mayo, con casi 140.000 inmigrantes detenidos en la frontera Sur, se batieron récords. En junio, después del acuerdo migratorio entre la Administración Trump y el Gobierno de México, el número de detenidos ha caído un 25%, aunque en el descenso también influye la llegada del verano. La consecuencia es que los inmigrantes enfrentan condiciones de extrema dureza en su detención, como han reconocido las propias autoridades. Un informe interno del Inspector General del Departamento de Seguridad Interna (DHS), revelado el lunes por la cadena NBC, daba detalles atroces sobre la situación de los inmigrantes tras una visita de inspectores a uno de los centros de detención de El Paso (Texas): había cuatro duchas para 756 inmigrantes; más de la mitad de los inmigrantes estaban detenidos fuera del centro, pasando días y noche al aire libre; las celdas estaban saturadas, con 155 adultos en una con capacidad para 35 y un solo retrete; los piojos y los brotes de gripe, varicela y sarna son habituales. Ayer el mismo Inspector General publicó un informe, completado con otras visitas realizadas en junio, donde se incide en esas condiciones inhumanas con visitas a cinco centros. El informe detalla menores con escasa ropa, sin posibilidad de lavarla, sin duchas, a los que solo se les proporciona de toallitas húmedas para su higiene y muchos alimentados solo con bocadillos de mortadela. En dos de esos cinco centros los menores no tenían acceso a comida caliente. Además de insistir en la saturación de las celdas, los inspectores comprobaron cómo los periodos de detención eran superiores a los que marca la ley: 826 de los 2.669 menores detenidos en la frontera habían pasado más del máximo de 72 horas, mientras que hay adultos que han pasado más de un mes en celdas saturados y una semana en otras donde solo se puede estar de pie. Todo ello a pesar de que el secretario del DHS, Kevin McAleenan, asegurara la semana pasada que los centros de detención estaban «limpios y bien gestionados» y que las acusaciones anteriores sobre las condiciones de los inmigrantes son «infundadas». Los informes oficiales respaldaban las denuncias que esta semana han hecho varios diputados demócratas que visitaron un centro de detención en El Paso. Entre ellos, Alexandria Ocasio-Cortez, que describió una situación «horripilante», en la que algunos inmigrantes se veían obligados a beber de los retretes porque no les daban agua o se insulta y acosa a los detenidos. «Es una crueldad sistémica en una cultura deshumanizada que los trata como animales», denunció. Mientras se constaban las condiciones inhumanas que soportan los inmigrantes detenidos, ProPublica desveló la existencia de un grupo de Facebook secreto en el que participan cerca de 9.500 agentes y ex agentes de la Patrulla de Fronteras y en el que se bromeaba sobre la muerte de inmigrantes -seis menores han fallecido bajo custodia desde octubre del año pasado- y se insultaba los legisladores que visitaron el centro de detención -decían que les tirarían comida mexicana-, en particular a Ocasio-Cortez, de la que se compartían ilustraciones en las que mantenía sexo oral con un inmigrante detenido. La esperanza es que la caída de la llegada de inmigrantes mejore la situación. Ayer, la NBC aseguraba que el número de menores en custodia de la Patrulla de Fronteras ha caído de 2.350 el 30 de mayo a menos de trescientos el pasado martes, según un documento interno del DHS. Los menores pasan a estar bajo custodia del Departamento de Salud y Servicios Humanos tras su detención. Trump contradice a su Administración sobre el censo Donald Trump salió ayer al paso de informaciones, confirmadas por su propia Administración, sobre la eliminación de una pregunta sobre ciudadanía en el censo que se realizará el año que viene. Varios medios informaron sobre la decisión del Departamento de Comercio -que elabora el censo cada diez años- de no incluir la pregunta después de que el Tribunal Supremo se negara a dar la razón sobre ello a la Administración Trump. «La Oficina del Censo ha empezado a imprimir los cuestionarios sin la pregunta», aseguró el martes el secretario de Comercio, Wilbur Ross, en un comunicado. Trump, sin embargo, le contradijo ayer en Twitter y aseguró que las informaciones eran «falsas» y que van a ir adelante con la pregunta, lo que siembra dudas sobre un posible retraso del censo, cuya elaboración es un mandato constitucional.