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Noticias de crisis humanitaria

26-05-2020 | Fuente: abc.es
Un informe revela cómo el colapso de la sanidad chavista agrava la crisis del coronavirus en Venezuela
El régimen de Nicolás Maduro está minimizando el impacto de la pandemia de coronavirus en Venezuela y hostiga y reprime a periodistas y profesionales de la salud que alertan sobre el grave deterioro de las condiciones en los hospitales, según un informe publicado por la organización Human Rights Watch (HRW) y la universidad Johns Hopkins tras haber estudiado la situación en 14 hospitales públicos de Caracas, la capital del país, y los cinco estados de Anzoátegui, Barinas, Bolívar, Lara y Zulia. La incapacidad de tratar a los enfermos de coronavirus puede acabar agravando la que ya es la peor crisis migratoria y humanitaria en la historia del continente, según esas organizaciones. El régimen chavista sólo reconoce 1.121 casos confirmados de coronavirus y 10 fallecidos, aunque la diplomacia estadounidense ha denunciado que la cifra real es mucho mayor. Las autoridades venezolanas se niegan a publicar datos epidemiológicos, ya que carecen de pruebas diagnósticas que permitan tener una idea de cuántos contagiados hay realmente en el país, que tiene 28 millones de habitantes, con cinco millones de refugiados en el extranjero. «Para contribuir a una respuesta efectiva a la Covid-19 en Venezuela, los gobiernos preocupados por la situación venezolana deberían financiar las iniciativas humanitarias de la ONU», dice José Miguel Vivanco, director para las Américas de HRW. «Pero para que la ayuda llegue efectivamente al pueblo venezolano, la máxima responsabilidad recae en las autoridades que responden a Maduro». Según un estudio de HRW y la Universidad Johns Hopkins, realizado entre noviembre de 2019 y mayo de 2020, el sistema de salud de Venezuela ha quedado colapsado. El sistema público de salid es incapaz de suministrar servicios básicos por la emigración forzosa de trabajadores sanitarios. Venezuela está la posición 180 de 195 en el Índice de Seguridad Sanitaria Global de 2019. Es decir, es uno de los países peor preparados para mitigar la pandemia. «La crisis humanitaria en Venezuela y el colapso del sistema de salud han generado una peligrosa situación que favorece una rápida propagación del virus en la población en general, condiciones de trabajo inseguras para el personal de salud y un alto índice de mortalidad entre pacientes que necesitan tratamiento en hospitales», dice la doctora Kathleen Page, médico y profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins. «La imposibilidad de Venezuela para hacer frente a la pandemia de Covid-19 podría provocar que más personas intenten irse del país. Esto desbordaría aún más los sistemas de salud de los países vecinos», añade. Según este informe, publicado este martes, el Gobierno de EE.UU. y la Unión Europea deben ejercer presión sobre las autoridades venezolanas que responden a Maduro para que permitan de inmediato la llegada de una respuesta humanitaria a gran escala liderada por la ONU, orientada a prevenir una propagación catastrófica de la Covid-19 en el país, expresaron Human Rights Watch y la Johns Hopkins. Los expertos entrevistados denuncian una frecuente escasez de agua en los hospitales y centros médicos. Hasta tal punto, que los pacientes y el personal de la salud se ven obligados a llevar su propia agua para su propio consumo: para lavarse las manos antes y después de visitas médicas, limpiar material quirúrgicos y, a veces, hasta para usarla en el servicio. Es común que los cortes de agua afecten a los hospitales de Caracas, según el informe. Y en algunos hospitales en zonas remotas, los cortes de agua han durado semanas e incluso meses.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Resultados de la encuesta nacional sobre el impacto de COVID-19 en Venezuela.<br><br>16/05/2020 <a href="https://t.co/C5XR4UrMHa">pic.twitter.com/C5XR4UrMHa</a></p>&mdash; Centro de Comunicación Nacional (@Presidencia_VE) <a href="https://twitter.com/Presidencia_VE/status/1261997034426511360?ref_src=twsrc%5Etfw">May 17, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> Una encuesta nacional sobre el impacto de Covid-19 en Venezuela publicada por la Asamblea Nacional el 16 de mayo reportó que había escasez de guantes en el 57.14 % del sector salud, de mascarillas en el 61.9%, de jabón en el 76.19 % y de alcohol desinfectante en el 90.48%. Según el documento, la principal respuesta de las autoridades venezolanas ante la falta de agua en los hospitales ha sido «la desidia». Varias personas entrevistadas indicaron que, durante años, el Gobierno no ha hecho nada para frenar el deterioro progresivo de las condiciones en los hospitales donde trabajan. «La única instancia que recordaban en la cual el gobierno venezolano reconoció el deterioro de un hospital y expresó su determinación de solucionarlo, las autoridades trabajaron en el edificio solamente un mes y luego abandonaron el proyecto», añade.
03-05-2020 | Fuente: abc.es
Maduro tapa el coronavirus con una campaña represiva
El gobierno de Estados Unidos acusa a Nicolás Maduro de mentir sobre las cifras reales de contagios y muertes por coronavirus y denuncia una campaña sistemática por parte del régimen venezolano para silenciar a los periodistas y médicos que han tratado de revelar la magnitud real de una pandemia que se suma a una crisis humanitaria y sanitaria preexistente sin precedentes en todo el continente americano. Enrocado, el régimen chavista insiste en que no tiene más de 335 contagiados y 10 fallecidos por coronavirus, una cifra que EE.UU. considera imposible y que atribuye a la voluntad de Maduro y su gobierno, especialmente la vicepresidenta Delcy Rodríguez, de prevenir un estallido de protesta contra su gestión de la crisis. Según dijo preguntado por ABC Jon Piechowski, subsecretario adjunto para Iberoamérica del departamento de Estado, EE.UU. no tiene motivos para creer que las cifras de Maduro son reales, ya que el régimen acostumbra a «inventarse estadísticas y compartir datos falsos, que es lo que hacen los sistemas autoritarios». «No es algo que hayamos visto sólo en Venezuela, lo hizo China en los primeros días de la crisis. Nosotros seguiremos pidiendo la máxima transparencia para luchar de forma conjunta contra el virus y derrotarlo», añadió Piechowski. Alarmado por el secretismo de Maduro con respecto a los casos de coronavirus, el jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, telefoneó el lunes al presidente encargado de Venezuela, el opositor al chavismo Juan Guaidó, y le transmitió su apoyo para que la Asamblea Nacional sea quien coordine una respuesta realista a la crisis. Según explicó la portavoz del departamento de Estado, Morgan Ortagus, «el secretario Pompeo reafirmó el compromiso de EE.UU. con el pueblo de Venezuela y condenó la creciente represión del régimen de Maduro a los actores democráticos y a los médicos y periodistas de Venezuela que dicen la verdad sobre la respuesta al covid-19. Tanto el secretario Pompeo como el presidente interino Guaidó condenaron enérgicamente el bloqueo de Maduro a la asistencia médica y alimentaria internacional». Desde hace aproximadamente un año, el régimen chavista bloquea el ingreso de ayuda humanitaria que países como EE.UU. han intentado introducir en Venezuela desde Colombia. En esos envíos hay alimentos y medicinas para tratar enfermedades hasta ahora casi desterradas pero que han resurgido por la falta de salubridad entre los desplazados internos, como el sarampión. Las organizaciones humanitarias denuncian que el régimen carece incluso del tratamiento para dolencias graves, como el cáncer o el sida. En 2019, el país caribeño fue el que mayor aumento de casos de malaria registró en todo el mundo. Desde 2018, EE.UU. ha destinado 56 millones de dólares (unos 50 millones de euros) para programas de emergencia en Venezuela. Según ha denunciado la organización Human Rights Watch, el régimen de Venezuela carece de los medios para enfrentarse a una pandemia que ha hundido la economía del mundo desarrollado. Lo más importante, es que ni siquiera el régimen puede saber cuántos contagios tiene porque solo el 70% de los hospitales venezolanos tiene capacidad para diagnosticar el virus. De hecho no hay en todo el país más de 300 pruebas de diagnóstico para una población de casi 30 millones. Según Támara Taraciuk Broner, subdirectora de HRW, «son muchos los motivos para preocuparse, empezando por la censura y falta de transparencia oficial». «En los últimos días, las autoridades han detenido a periodistas o profesionales de la salud que cuestionan las cifras o la respuesta oficial», añade. La organización Médicos Unidos de Venezuela ha denunciado que el régimen detuvo el mes pasado a al menos tres doctores por pedir más recursos para diagnosticar y tratar a pacientes de coronavirus: Luis Araya en Lara, la epidemióloga Carmen Hernandez en Nueva Esparta y Jorge Yespica en Aragua. También han sido detenidos varios periodistas que han informado de la verdadera magnitud de la pandemia, incluido el fotógrafo Davidson Rojas, que fue liberado con cargos tras 12 de días de detención. Al periodista Melquiades Ávila, de Delta Amacuro, el régimen le detuvo simplemente por preguntarse en redes sociales si «el país está preparado para la llegada del coronavirus». Según Delvalle Canelón, secretaria general del Colegio Nacional de Periodistas, el régimen «busca infundir miedo a los periodistas para que en los medios se imponga la autocensura». La opositora Asamblea Nacional, por su parte, ha elaborado sus propios informes sobre la preparación ante los contagios masivos. Según el último, hecho público el jueves, un 54% del personal sanitario venezolano carece de mascarillas, necesarias para prevenir contagios, y un 50% ni siquiera tiene guantes de látex. En el 75% de centros médicos ni siquiera hay jabón y el 78% carece de gel desinfectante. La escasez de gasolina y gasóleo supone además una grave amenaza porque peligra el funcionamiento de los generadores en los hospitales, necesarios ante los constantes cortes de electricidad. Según la Asamblea Nacional, el 98,4% de los ciudadanos señala carencias en el suministro de gasolina. En total, el 87% de los ciudadanos reporta no poder abastecerse de gasolina. Para Piechowski, el subsecretario de estado adjunto de EE.UU., «es lamentable que la crisis haya llegado a este punto». «Esta enfermedad», dice, «es una miseria adicional a una situación represiva y grave que está afectando a demasiados venezolanos. Simplemente le recuerdo al mundo la urgencia y la necesidad de que Venezuela haga la transición a un gobierno democrático donde las personas puedan disfrutar de oportunidades de nuevo». El 31 de marzo, EE.UU. hizo público un plan de transición en Venezuela que ha ofrecido al chavismo para convocar nuevas elecciones. Este contempla « apoyo humanitario, electoral, económico y de gobernanza, desarrollo y seguridad, con un enfoque inicial especial en el sistema de atención médica y en el suministro de agua y electricidad». Maduro lo ha rechazado. El jueves se cumplió un año desde que la Casa Blanca apoyó un pronunciamiento de Guaidó y Leopoldo López, apoyado por un grupo de uniformados, que acabó fracasando por la traición de jerarcas del chavismo como el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, y el juez del Supremo Maikel Moreno. Durante aquel pronunciamiento López salió de su encierro domiciliario y se refugió en la embajada española en Caracas, donde sigue. El jueves, Donald Trump, emitió un decreto con el que moviliza a 200 reservistas para sumarse a una operación de las fuerzas armadas de EE.UU. contra el tráfico de narcóticos en el Caribe y el Pacífico. Esa operación está en pie desde principios de abril, y uno de sus objetivos manifiestos es impedir la salida de cargamentos de droga desde Venezuela, después de que la fiscalía norteamericana le imputara a Maduro y a otros altos mandos del chavismo diversos delitos de narcotráfico. Carente de liquidez, el régimen ni siquiera puede encargarse del suministro de material médico y electricidad en los hospitales. De momento, sí ha dificultado el regreso a su país de cientos de inmigrantes que quieren retornar por carretera desde Colombia, un país que registra, de momento, 6.200 casos y 10 muertes.
02-04-2020 | Fuente: abc.es
Pesadilla en Guayaquil: cadáveres en las calles y servicios sanitarios desbordados
No pueden llorar a sus muertos porque toda su energía está volcada a suplicar para que los hospitales entreguen los restos de sus seres queridos. Otros han debido dejar los cuerpos en las calles luego de pedir, durante días, que vengan a recogerlos de sus casas. Guayaquil vive los momentos más dramáticos de su historia. Ecuador contiene el aliento. Y sufre. La pandemia del coronavirus trastocó los ritos más íntimos de un ser humano: despedir a sus seres queridos. Los servicios exequiales han colapsado en Guayaquil. Solo 20 de las 120 funerarias están abiertas. El miedo al contagio ha hecho que algunas funerarias cancelen sus servicios, a lo que se suma la falta de féretros, debido a que los artesanos no pueden llegar a sus trabajos por las restricciones ante el estado de excepción y el toque de queda. Por si fuera poco, conseguir un certificado de defunción se ha vuelto un tormento adicional para los deudos. Las autoridades han forzado a las funerarias, por lo que ayer ya se habrían recogido 78 fallecidos de casas, y enterrado a 100. «Ha habido inoperancia, falta de respuesta y apego excesivo a la burocracia», comentó Bernardo Sandoval, decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Internacional, quien dijo que debían tomar una fotografía al cadáver, a su cédula de identidad y tomarle una huella digital y proceder con el entierro o la cremación, extendiendo un certificado de defunción. Carencia de test Las escenas de dolor se multiplican en Guayaquil, donde el virus ataca con fuerza. En la ciudad, hay 1.520 contagiados, y, en la provincia de Guayas, 2.243, el 70,9% del total nacional, con 3.163 personas infectadas, según hizo público el viceministro de Atención Integral en Salud, Ernesto Carrasco. En Pichincha, cuya capital es Quito, hay 259 casos, y en Los Ríos, donde se ubicó la primera persona con coronavirus del país, hay 131 casos positivos. Pero se trata de un subregistro que ha sido reconocido por el propio presidente, Lenín Moreno, que dijo haber ordenado transparencia sobre el número de fallecidos «por más dolorosa que sea». Reveló que expertos han anticipado que solo en la provincia del Guayas, en los próximos meses, podría haber entre 2. 500 y 3.500 decesos por Covid-19. Uno de los mayores problemas es la carencia de test. Apenas se han hecho 9.000 a pacientes que podrían requerir hospitalización. Por si fuera poco, el sistema sanitario ha colapsado. Pese a contar con infraestructura moderna, la falta equipamiento, insumos y medicinas es atroz. Las enfermeras del hospital Teodoro Maldonado Carbo, del IESS (Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social) paralizaron sus actividades para pedir equipos de bioseguridad. Miembros del servicio sanitario se han contagiado y varios médicos han fallecidos. A la lista de víctimas de la pandemia, en Guayaquil se suman cuatro periodistas que murieron cumpliendo su trabajo. Las imágenes de Guayaquil también muestran a miles en las calles a pesar de las restricciones. El jueves la gente salió a los supermercados y mercados, luego de que el gobernador del Guayas anunciara que pedirá al Comité de Operaciones de Emergencia (COE), que el toque de queda sea las 24 horas. El COE negó el pedido, pero miles salieron a abastecerse haciendo interminables colas, en una ciudad donde el contagio del coronavirus es comunitario. Noticias falsas La desinformación es como un virus paralelo que azota en Ecuador con noticias falsas y rumores que están en las redes. En el exterior han tenido enorme repercusión. El portal La República publicó que el expresidente Rafael Correa compartió un vídeo falso de cadáveres en bolsas negras, en Guayaquil. El vídeo ha sido compartido cientos de veces. Pero se trata de fallecidos en Nueva York, en el hospital del 76 Park Avenue. «Esta imagen no fue tomada en Ecuador, sino en México durante una inhumación en 2018», publicó en su cuenta de Twitter AFP Factual. En redes se habló de fosas comunes en Guayaquil. En medio de la crisis humanitaria por el coronavirus, desde su exilio, Rafael Correa pidió al gobierno de Moreno «dar un paso al costado». Y dijo que al frente de la crisis debería estar Jorge Glas, su exvicepresidente, ahora preso por corrupción.
02-04-2020 | Fuente: abc.es
Juan Guaidó: «Esta es la acusación número 12 que hace Maduro en mi contra»
Juan Guaidó (La Guaira, Venezuela) atiende esta llamada en medio de una nueva escalada de tensión política a raíz del ofrecimiento de Estados Unidos de un plan de transición para Venezuela sin Maduro ni Guaidó , que ha desatado la «furia bolivariana» del líder chavista contra la oposición, y preocupado por la expansión del coronavirus en el país. Comenta que la cuarentena decretada por el Gobierno desde el pasado 13 de marzo se cumple solo en los sectores que tienen recursos económicos porque ellos sí lo pueden respetar. No tanto es así, en los sectores populares donde es más complejo porque son personas que viven día a día de la economía informal. El presidente encargado asegura que «estamos en una emergencia nacional» y urge la conformación de un gobierno de transición. «Se necesita un préstamo inicial de 1.200 millones de dólares para hacer frente a la pandemia en nuestro país», pero reconoce que «nadie le va a prestar dinero a un terrorista», refiriéndose a Nicolás Maduro. Su comité de expertos ante el coronavirus pronostica que en Venezuela se puedan contagiar un millón de personas por el Covid-19, en un país donde el sistema sanitario colapsó hace más de cinco años debido a la crisis humanitaria. ¿El plan que presentó EE.UU. hace unos días sobre la conformación de un gobierno de emergencia nacional en Venezuela es una propuesta que planteó la presidencia interina? El plan deriva de una propuesta que hicimos en las conversaciones en Noruega. Lo novedoso es que EE.UU. presenta cómo ellos levantarían las sanciones teniendo como base una propuesta de transición. Y es también parte del trabajo internacional que hemos hecho en las giras buscando opciones al cambio político en Venezuela. Si logramos la conformación del Consejo de Estado, instalamos el gobierno de emergencia nacional y se convocarían elecciones. El incentivo es para los que aún respaldan al dictador, a ellos se le levantarán las sanciones personales: a los miembros de la Constituyente, a los del Consejo Nacional Electoral y a los demás funcionarios que se sumen al proceso. Maduro rechazó la propuesta de EE.UU. porque considera que es una injerencia extranjera. ¿Pensaba usted que él iba a aceptar esa salida? Yo no le tengo buena fe a un terrorista. No tenía ningún tipo de expectativa, por eso es que estamos presionando. Repito, el gran incentivo no es para Maduro, nosotros sabemos que él quiere seguir usurpando el poder, es para los que están en su entorno que sienten que pueden formar parte del gobierno de emergencia. Maduro está hoy señalado por la justicia estadounidense, pero anteriormente había un informe de violacion de derechos humanos. La hoja de ruta consiste en 13 puntos y dos garantías que garantizan la participación del alto mando militar y los gobernadores y alcaldes durante el periodo de transición. ¿Esto eso un incentivo para que se sumen a forzar la salida de Maduro? Nosotros estamos buscando desplazarlo más que forzar su salida. Contamos con una coalición de aliados internacionales más grande que la de la Segunda Guerra Mundial por la causa de la libertad y democracia de nuestro país. Hoy proponemos opciones concretas y empujados por la pandemia y la emergencia humanitaria. ¿Quiénes podrían conformar ese Consejo de Estado al que se refiere el Plan? Es más fácil decir quienes no formarían parte: los que tengan señalamientos con el terrorismo, el narcotráfico y la violación de derechos humanos en el país. Y los perfiles son necesariamente líderes políticos o sociales que representen a sectores importantes porque es una transición, se delegarían las funciones del ejecutivo al Consejo de Estado hasta la celebración de unas elecciones presidenciales. ¿Y qué pasa con Maduro? Lo mejor es que Maduro acepte la oferta de la comunidad internacional y se haga a un lado. La decisión de quedarse o de irse a otro país se verá con la presión interna que hagamos y dependerá de lo tóxico que es o no para su entorno. Maduro es como el Covid-19 todo lo que toca lo infecta, lo más sano para su entorno es aislarlo, ponerlo en cuarentena para atender la emergencia humanitaria. Lo lamentable es que esa decisión la tomó él, por sus errores y su soberbia. Es un absoluto cobarde por no asumir su responsabilidad. El exmilitar venezolano Clíver Alcalá Cordones lo relacionó con la compra de armas en Colombia para un intento de golpe de Estado contra Maduro. ¿Ordenó usted la compra de este armamento? No conozco a Clíver Alcalá y no tengo información de lo que dice. ¿Habló alguna vez personalmente con Alcalá? ¿Se ofreció en algún momento a colaborar con el gobierno de transición? Yo nunca he hablado con él. La Fiscalía venezolana lo citó en los Tribunales este jueves a las 9.00 de la mañana por presuntamente intentar un magnicidio contra Maduro ¿Va a asistir a la citación hecha por Tarek William Saab? No asisto no por el absurdo de lo que dice una persona, si no ese señor no tiene facultades y es un usurpador de la Fiscalía designada por la ilegítima Constituyente. Además, yo tengo prerrogativas constitucionales por ser el jefe del Parlamento y presidente encargado del país. Venezuela podría ser el país más afectado por el coronavirus por tener el sistema sanitario más débil de la región. ¿Cómo proyectan la expansión del virus? Mi gran preocupación es la propagación del coronavirus en el país. En total tenemos 84 respiradores en hospitales públicos y 126 aproximadamente en clínicas privadas. Si no me equivoco, España debe tener más de 8.000 respiradores en toda la red sanitaria. Si la tasa de contagio es similiar a la de España o Italia, que nada apunta a que pueda ser distinta, podemos tener una situación compleja en Venezuela. Lo que sabemos es que la dictadura ha mentido desde el principio con las cifras de contagio, incluso utilizan el virus para perseguir como hicieron con el periodista Darvison Rojas que lo buscaron a su casa por estar «contagiado». Esa opacidad solo va a agravar la emergencia. Hace 11 días yo tuve de fuentes internas de un ministerio que daba la cifra de 200 contagios. El ministro de comunicación, Jorge Rodríguez, habló recientemente del primer muerto que reportó síntomas desde el 29 de febrero y ellos reportaron el primer caso el 13 de marzo. Nosotros no sabemos en cuál semana estamos y en cualquier momento puede haber un brote sin contención y sin capacidad de respuesta por el Gobierno. Nuestros técnicos han desarrollado un plan llamado José María Vargas donde recoge el trabajo que hay que hacer frente a la pandemia. Las cifras oficiales dicen que hay 143 contagios en todo el territorio ¿Usted cree en estos datos? Lo que sabemos es que la dictadura ha mentido desde el principio con las cifras de contagio, incluso utilizan el virus para perseguir como lo hicieron con el periodista Darvison Rojas que lo buscaron en su domicilio y se lo llevaron detenido por estar supuestamente «contagiado». La opacidad en las cifras solo va a agravar la emergencia. Hace 11 días, yo obtuve de fuentes internas del Ministerio que la cifra oficial era de 200 contagios. El ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, -portavoz de la crisis del Gobierno bolivariano- anunció el primer muerto que reportó síntomas desde el 29 de febrero y ellos dijeron que el primer caso fue detectado el 13 de marzo. Nosotros no sabemos en qué semana estamos de la epidemia y en cualquier momento puede haber un brote sin contención y sin capacidad de respuesta por el Gobierno. Nuestros técnicos han desarrollado un plan llamado José María Vargas donde recoge el trabajo que hay que hacer frente a la pandemia. ¿El Gobierno de Maduro subestima el coronavirus? A la dictadura no le importa la gente solo le importa permanecer en Miraflores. No tienen la capacidad, ni la sensibilidad para atender la pandemia.
31-03-2020 | Fuente: abc.es
EE.UU. pide que Maduro y Guaidó renuncien a la presidencia para crear un gobierno de emergencia en Venezuela
El Gobierno de Estados Unidos propone formalmente un plan de transición en Venezuela que incluye la renuncia a la presidencia tanto de Nicolás Maduro como de Juan Guaidó como una solución urgente a la crisis política, que además le permita al país enfrentarse a la grave crisis sanitaria de la pandemia de coronavirus . El plan, que ha presentado el secretario de Estado (ministro de Exteriores) Mike Pompeo, contempla la participación de la mayor parte de régimen y de la oposición en un gobierno de unidad nacional, algo que le permitiría a Venezuela acceder de nuevo a los mercados financieros internacionales y levantaría el embargo de crudo y otras sanciones. EE.UU. calcula que así Venezuela podría obtener los 1.200 millones de dólares que esta que necesita para solucionar la grave crisis humanitaria que padece. Según Pompeo, «el marco democrático que planteamos para Venezuela incluye la conformación de un Consejo de Estado, donde estarían cinco personas que guiarían el país a unas elecciones libres y democráticas. Ni Nicolás Maduro ni Juan Guaidó deberán ser parte de este Consejo de Estado». De todos modos, EE.UU. cree que Maduro no puede ser candidato en otras elecciones, pero sí lo puede ser Guaidó. «Nosotros apoyamos la propuesta de Consejo de Estado para la transición en Venezuela, el presidente del Consejo de Estado no pudiese ser candidato en las elecciones presidenciales. Una vez que se celebren las elecciones presidenciales libres y justas, todas las sanciones serían levantadas», dijo Pompeo. La decisión de apartar a Guaidó en la transición es polémica, y no tiene apoyo unánime en el Capitolio. El senador republicano Marco Rubio dijo: «El secretario Pompeo tiene razón al reconocer un retorno pacífico a la democracia en Venezuela liderado por un gobierno de transición ampliamente aceptable como el camino ideal hacia adelante. Y tal esfuerzo requeriría el apoyo y la participación de los militares y líderes clave que representan una sección transversal de puntos de vista políticos. Pero fracasará si deja de lado a Juan Guaidó y la Asamblea Nacional legítimamente elegida que dirige. O si incluye a Nicolás Maduro y ciertos miembros de la mafia que él controla». La propuesta de Guaidó El propio Guaidó ya ha propuesto un Consejo de Estado para conformar un Gobierno de Emergencia que se enfrente a la crisis por el coronavirus y lidere la transición a la democracia. Según dijo el presidente encargado en una entrevista en la cadena TVV, «¿en su sano juicio quién le prestaría a un mala paga, a un violador de derechos humanos o a un narcotraficante? Nadie. Es un tema de sensatez. Eso deben entenderlo quienes rodean al dictador. Eliminen la soberbia. ¿Con quién debemos permanecer? Con los que nos garanticen estabilidad y gobernabilidad. Tampoco pudiéramos instalar un gobierno que dure dos días». El jueves pasado, la Fiscalía estadounidense presentó cargos contra Nicolás Maduro, otros 11 venezolanos y dos colombianos por narcotráfico y tenencia de armas, con penas de hasta cadena perpetua sin son declarados culpables. Además, el Departamento de Estado ofrece 15 millones de dólares por pistas que permitan la captura de Maduro y 40 millones por otras cuatro personas, 10 millones cada uno.
30-03-2020 | Fuente: abc.es
Maduro envía a Cuba cuatro cargueros de petróleo en plena escasez nacional de gasolina
En medio de la terrible crisis humanitaria de Venezuela el régimen de Nicolás Maduro envió ayer cuatro buques petroleros a Cuba mientras el combustible está racionado y restringido para los venezolanos que deben hacer interminables colas para repostar sus vehículos. El ex presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges, Comisionado para el Grupo de Lima, designado por el presidente interino Juan Guaidó, denunció en su cuenta de Twitter que los 4 buques suman un suministro de 380.000 barriles que fueron transportados a los puertos de Cuba. «Así actúa la dictadura, mientras en nuestro país diariamente miles de venezolanos padecen y hasta pacientes mueren por falta de combustible, Maduro prefiere hoy enviar un cargamento de gasoil a Cuba. Son unos traidores a Venezuela y unos sirvientes de los cubanos», escribió Borges. El representante diplomático de la Presidencia interina mostró el documento aduanero del manifiesto de carga, emitida desde la planta venezolana de Amuay en Paraguaná, norte del país, como prueba de su denuncia, además de las imágenes de los buques petroleros. «Estos son los 4 barcos que partieron del muelle de Amuay cargados de gasoil vía a Cuba. Al régimen no le importa el pueblo venezolano, su único objetivo es entregarle los recursos del país a Castro», subrayó. Según este informe de PDVSA, los envíos de combustible obsequiados por Maduro a Cuba en plena megacrisis venezolana, llegaron a los siguientes puertos: Cienfuegos, La Habana y Santiago de Cuba. "¡Nunca antes había ocurrido! ¡Increíble pero cierto!·, enfatizó el alto comisionado. Los regalos a Cuba ya ascienden a más de 40.000 millones de dólares en 20 años, esto sólo por concepto de petróleo, sin contar la ayuda humanitaria que se ha enviado ni las plantas eléctricas que se han financiado. Mientras, los venezolanos siguen padeciendo la grave crisis humanitaria, añadió Borges. La refinería de Amuay apenas produce el 12% de su capacidad porque se encuentra averiada junto a la planta cerrada del Palito en Paraguaná. Esa es la razón de la falta de gasolina en Venezuela, dice a ABC el experto petrolero José Toro Hardy al señalar que el régimen no tiene dinero para reparar ni darle mantenimiento, ahora «está importando gasolina cuando tiene la planta más grande de la región con un potencial para procesar más 900.000 barriles diarios».
25-03-2020 | Fuente: abc.es
La ONU pide 2.000 millones para combatir el coronavirus en los países más vulnerables
El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, ha hecho este miércoles un llamamiento a la comunidad internacional para dedicar 2.000 millones de dólares a la lucha contra la epidemia del coronavirus en los países más vulnerables. «Las respuestas individuales de los países no serán suficientes» para frenar la pandemia, ha advertido Guterres, para quien «el mundo es tan fuerte como el más débil de sus sistemas sanitarios». El plan pretende ayudar a 51 países de Sudamérica, África, Oriente Próximo y Asia, en especial en zonas de conflicto o con crisis humanitarias anteriores. Atiende, según Guterres, a la necesidad de ayudar a los «millones y millones de personas que tienen menos capacidad de protegerse». El secretario general de la ONU calificó el fondo solicitado a los gobiernos de la comunidad internacional como «una gota en el océano», en referencia al paquete de estímulo económico que pocas horas antes se había aprobado entre los líderes del Senado de EE.UU. y la Casa Blanca, que busca movilizar 2 billones de dólares. «Es mil veces más», recalcó Guterres. El objetivo es suministrar equipamiento esencial de laboratorio para diagnosticar el virus y suministros médicos para tratar a las personas, instalar puntos de lavado de manos en campamentos y asentamientos, así como poner en marcha campañas de información pública sobre cómo protegerse y proteger a otros del virus. En el anuncio participaron también el secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios, Mark Lowcock; el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus; y la directora ejecutiva del Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF), Henrietta Fore. «Abandonar a los países más pobres y vulnerables del mundo a su suerte sería cruel e imprudente», defendió Lowcock. «Regiones enteras se sumirían en el caos y el virus tendría la oportunidad de dar la vuelta al mund». «Lo peor que podría pasar -recalcó Guterres- es controlar la enfermedad en los países desarrollados y dejarlo correr como el fuego en el mundo en desarroll0, donde ocurrirán millones de contagios, morirán millones de personas y habrá riesgo de mutaciones, con lo que el virus podría volver a fortalecerse».
22-03-2020 | Fuente: abc.es
Luis Almagro: «En Venezuela el coronaviruspuede ser una tragedia de dimensiones catastróficas»
Cuando Luis Almagro tomó el viernes su asiento en el Salón de las Américas en Washington llevaba puestos unos guantes de látex y una mascarilla protectora ante la boca. Los miembros del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos, que se disponían a elegir secretario general para los próximos cinco años, mantenían entre ellos una distancia de seguridad de al menos un metro. Sólo aquellos diplomáticos y funcionarios cuya presencia era completamente imprescindible se habían desplazado a la sede histórica de la OEA. El resto, incluida la prensa, siguieron la votación por internet. Finalmente, Almagro fue reelegido cómodamente en un contexto absolutamente excepcional, en una ciudad bajo estado de alarma y ante un continente que sólo ahora comienza a notar los primeros y devastadores efectos de la pandemia del coronavirus. ?Estamos en un contexto completamente insólito. ¿Qué supone esta crisis del coronavirus para América Latina? ?Es un un desafío probablemente de los más fuertes que tiene los sistemas sociales políticos latinoamericanos. Se va a tener que demostrar una gran capacidad de organización, una gran resiliencia, la capacidad para revertir los procesos y las curvas exponenciales de crecimiento que ha tenido el coronavirus. Va a tener que fortalecerse mucho el espíritu comunitario que deben tener nuestras sociedades. Cada ciudadano tiene que cuidar al otro. Cada uno tiene que actuar como si estuviera contaminado y por lo tanto, en todos los casos tiene que ser absolutamente responsable de cuidar a los demás y actuar en cada caso cuidando a sus semejantes y respetando las mejores condiciones de cumplimiento de los protocolos más estrictos. Creo que nuestras sociedades están siendo puestas a prueba de una manera muy dramática, tienen que encontrar esa forma de organización que les permita responder adecuadamente sin que parámetros sociales, productivos y políticos se vean afectados. ?La pandemia está teniendo unos gravísimos efectos sobre la economía en Asia y Europa. ¿Deben los gobernantes americanos prepararse para un golpe similar? ?Hay que tomar medidas de prevención respecto al impacto que esto tiene sobre la economía mundial, lo cual afecta directamente a nuestros países. Las variables de exportación e importación, de comercio exterior, son determinantes en nuestras economías. Por lo tanto se van a ver afectadas por sus condiciones endógenas, por los problemas estructurales que tienen nuestras economías y por esta dificultades que van a encontrar para sostener ese comercio exterior que es fundamental para la economía. ?Ha habido algunos líderes en América Latina que se han resistido a tomar medidas pensando que allí iba a llegar más tarde. Me refiero, por ejemplo, a los presidentes de México y de Brasil. ¿Qué les diría, visto lo que ha pasado aquí en EE.UU.? ?No voy a juzgar de ninguna forma las medidas que tomaron los políticos en Latinoamérica, el Caribe, Norteamérica, ni siquiera en Europa, respecto a la crisis del coronavirus. Cada uno toma las medidas que puede tomar de acuerdo al contexto político, económico y social que tiene en este momento. Cada líder toma las acciones que considera más oportunas. No quiero juzgar eso porque no me corresponde. Creo que han actuado de buena fe y han procurado tomar las decisiones que eran más convenientes en este momento. ?¿Y qué pueden hacer los líderes americanos con respecto a la comunidad más vulnerable, la de los refugiados venezolanos, que ya padecían unas graves penurias antes de esta crisis? ?Hay un problema anterior a eso, que es el tema de Venezuela. Creo que debemos estar muy atentos porque la irresponsabilidad con la que han actuado la dictadura bolivariana respecto a la crisis humanitaria y la crisis migratoria, creo que se va a trasladar a la crisis del coronavirus. Si lo pasamos por el multiplicador de la crisis migratoria y la crisis humanitaria, podríamos estar enfrentando una tragedia de dimensiones catastróficas para el hemisferio. Las democracias tienen sus sistemas de balance, que se van acomodando permanentemente en función de los ajustes que la democracia obliga a tomar. Pero una dictadura irresponsable que ha generado la peor crisis migratoria y humanitaria de la historia del hemisferio, con un patrón de coronavirus que puede multiplicarse en función de esas condiciones, puede transformarse en un desastre absoluto. Por lo tanto, creo que tenemos que estar muy vigilantes por esa responsabilidad y buscar la manera de cooperación internacional y de apoyo que pueda paliar eso y asumir esa responsabilidad que la dictadura no asume en ninguna forma. ?¿Cuál va a ser su prioridad con respecto a Venezuela en estos próximos cinco años? ?La crisis humanitaria que sufre el país. Cuando tenemos cifras como siete millones de personas en riesgo de hambre, definitivamente esa tiene que ser la prioridad. Tenemos que buscar la forma de hacer llegar la ayuda humanitaria al pueblo venezolano, soluciones reales para el pueblo venezolano, porque los costos que tiene eso en términos migratorios, sociales, de enfermedades, de hambre para la gente en Venezuela, y el impacto que tiene sobre el resto del hemisferio, es demasiado grande. Nuestros esfuerzos deben concentrarse en gran medida en sostener a la gente. Lo primero es el servicio que podemos dar a la gente, al pueblo venezolano, es hoy algo prioritario en el hemisferio. Después trabajar las variables de reinstitucionalización del país. Tenemos que lograr una forma de que las instituciones puedan volver a comenzar a trabajar en Venezuela. Tienen que volver a trabajar. Venezuela no puede ser ese país vaciado institucionalmente en que no hay ninguna institución que esté en condiciones de responder a absolutamente ningún problema que pueda tener el país. Hoy si quieres resolver el tema de seguridad, salud, alimentación o vivienda, no hay una institución que pueda hacerlo. Creo que tenemos que hacer un trabajo desde la base de reinstitucionalización del país para que este pueda comenzar a funcionar de una manera más democrática, paulatinamente hasta restablecer definitivamente la democracia. Los costos de la dictadura son demasiado fuertes. Mientras haya dictadura no vamos a poder tener un gobierno responsable, no va a haber solución para la crisis humanitaria, no va a haber solución para la crisis migratoria, no va a haber seguridad, no va a haber respeto a los derechos humanos. Tenemos que pensar cómo vamos logrando esas condiciones para revertir completamente esa situación dictatorial que vive el país. ?Usted ha denunciado muchas veces el apoyo que el régimen Cuba ha estado prestando al de Venezuela. ?No es un apoyo, no es un apoyo. La de Cuba es una dictadura que completamente cooptó la mentalidad más débil y menos organizada de la dictadura venezolana y empezó a vivir de eso. Esa es su lógica hasta ahora. Es un país cooptado por una dictadura de décadas. ?Quiere decir que en este momento la dictadura cubana está viviendo de los recursos de Venezuela. ?Así es. La cantidad de barriles de petróleo que sacan es fundamental para sostener un proyecto fracasado, arcaico y anacrónico como es el cubano. Proyecto más fracasado desde el punto de vista productivo, social y político no hay en el mundo entero. Todo el mundo se enteró de que fracasó menos la dictadura cubana. Es un despropósito desde todos los aspectos en los que uno lo pueda analizar. ?Hace cinco años, cuando fue elegido por primera vez, usted era más optimista sobre la democratización de Cuba. ?El proceso ese de apertura que se fue dando paulatinamente durante las negociaciones para el restablecimiento relaciones diplomáticas con EE.UU. se revirtió completamente luego que se alcanzó ese objetivo por parte de la llamada revolución cubana. Ese proceso de apertura llegó hasta ese punto, después hubo un retroceso muy importante, un avance muy fuerte de la vieja guardia fidelista con sus ideas arcaicas y eso fue lo que completamente alejó esa posibilidad y ese optimismo originario que podríamos haber tenido en determinado momento. ?Ahora ese proceso está en punto muerto. ?Ese proceso está en un punto en que casi todo el mundo está pensando cómo se prepara una una sucesión, cómo va a ser la verdadera sucesión que se va a dar en el país. Allí se están tomando posiciones para hacer que ese proceso sea todavía más retardatario y con más retrocesos, o ver si hay alguna posibilidad de apertura a futuro. Pero va a depender que cuando se un verdadero proceso sucesorio en Cuba. ?Fuentes de la Casa Blanca dijeron a ABC el mes pasado que están descontenas sobre cómo el gobierno de España está gestionando las presiones al régimen de Venezuela para favorecer la democracia. ¿Opina igual? ?Quiero analizar los hechos, poner los hechos de relieve. No es mi trabajo dar opiniones políticas. Esta es la situación, estos son los hechos: creemos que España debería ser un factor más determinante a la hora de impulsar sanciones de la Unión Europea. España debería tener un compromiso más fuerte con la democratización de Cuba y de Venezuela, España debería liderar los esfuerzos al respecto y no ser el último vagón. Creo que esos sí son datos y necesidades muy precisas y específicas de las que tenemos que ser muy conscientes. Si queremos un hemisferio libre de dictaduras, necesitamos un socio en España que esté comprometido con lograr eso y no en retardar los procesos de sanciones a los dictadores; no pretender hacer vista omisa en las condiciones de derechos humanos y de corrupción que tienen las dictaduras; no ocultar el fracaso que tienen esas dos dictaduras y el costo para sus pueblos que tienen esas dos dictaduras. Esos procesos han corrompido también y polarizado y llevado a extremos autoritarios o a otros países, concretamente Nicaragua. Sí son necesarias respuestas más contundentes, más efectivas, y también es muy importante que se despejen las dudas de corrupción que existen entre un lado y otro del Atlántico. ?¿Se refiere a esas sospechas de pagos a determinados partidos en España, concretamente Podemos? ?Exacto. ?Tras su reelección la embajadora de México tuvo unas palabras inusualmente duras, revelando que había votado a su contrincante. ¿Tiene algo que responderle? ?No, para nada. No tengo ninguna consideración que hacer al respecto. ?No, para nada. No tengo ninguna consideración que hacer al respecto. ?Mi legado va a ser mucho trabajo, mucha dedicación a las causas de la democracia, el desarrollo, los derechos humanos y la seguridad en el hemisferio. Un compromiso fuerte con el sistema interamericano y haber hecho míos los principios del sistema interamericano. Haber sido absolutamente panamericanista y haber buscado lo mejor para cada uno de los pueblos y dar las mejores condiciones de estabilidad política que permitan mejores condiciones de democracia y de desarrollo en nuestro hemisferio. Ese es mi trabajo. Me gustaría ver un continente libre de dictaduras, con el más pleno respeto de los derechos humanos y en las mejores condiciones posibles de desarrollo y seguridad. Eso es muy claro que el objetivo que perseguimos, pero esto son procesos, una obra que nunca va a estar absolutamente terminada. No está terminada en Europa ni en ninguna parte del mundo. Tenemos que entender que simplemente hacemos lo mejor en fortalecer un proceso en el que buscamos esas mejores condiciones.
22-03-2020 | Fuente: abc.es
Luis Almagro: «En Venezuela el coronavirus puede ser una tragedia de dimensiones catastróficas»
Cuando Luis Almagro tomó el viernes su asiento en el Salón de las Américas en Washington llevaba puestos unos guantes de látex y una mascarilla protectora ante la boca. Los miembros del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos, que se disponían a elegir secretario general para los próximos cinco años, mantenían entre ellos una distancia de seguridad de al menos un metro. Sólo aquellos diplomáticos y funcionarios cuya presencia era completamente imprescindible se habían desplazado a la sede histórica de la OEA. El resto, incluida la prensa, siguieron la votación por internet. Finalmente, Almagro fue reelegido cómodamente en un contexto absolutamente excepcional, en una ciudad bajo estado de alarma y ante un continente que sólo ahora comienza a notar los primeros y devastadores efectos de la pandemia del coronavirus. Estamos en un contexto completamente insólito. ¿Qué supone esta crisis del coronavirus para América Latina? Es un un desafío probablemente de los más fuertes que tiene los sistemas sociales políticos latinoamericanos. Se va a tener que demostrar una gran capacidad de organización, una gran resiliencia, la capacidad para revertir los procesos y las curvas exponenciales de crecimiento que ha tenido el coronavirus. Va a tener que fortalecerse mucho el espíritu comunitario que deben tener nuestras sociedades. Cada ciudadano tiene que cuidar al otro. Cada uno tiene que actuar como si estuviera contaminado y por lo tanto, en todos los casos tiene que ser absolutamente responsable de cuidar a los demás y actuar en cada caso cuidando a sus semejantes y respetando las mejores condiciones de cumplimiento de los protocolos más estrictos. Creo que nuestras sociedades están siendo puestas a prueba de una manera muy dramática, tienen que encontrar esa forma de organización que les permita responder adecuadamente sin que parámetros sociales, productivos y políticos se vean afectados. La pandemia está teniendo unos gravísimos efectos sobre la economía en Asia y Europa. ¿Deben los gobernantes americanos prepararse para un golpe similar? Hay que tomar medidas de prevención respecto al impacto que esto tiene sobre la economía mundial, lo cual afecta directamente a nuestros países. Las variables de exportación e importación, de comercio exterior, son determinantes en nuestras economías. Por lo tanto se van a ver afectadas por sus condiciones endógenas, por los problemas estructurales que tienen nuestras economías y por esta dificultades que van a encontrar para sostener ese comercio exterior que es fundamental para la economía. Ha habido algunos líderes en América Latina que se han resistido a tomar medidas pensando que allí iba a llegar más tarde. Me refiero, por ejemplo, a los presidentes de México y de Brasil. ¿Qué les diría, visto lo que ha pasado aquí en EE.UU.? No voy a juzgar de ninguna forma las medidas que tomaron los políticos en Latinoamérica, el Caribe, Norteamérica, ni siquiera en Europa, respecto a la crisis del coronavirus. Cada uno toma las medidas que puede tomar de acuerdo al contexto político, económico y social que tiene en este momento. Cada líder toma las acciones que considera más oportunas. No quiero juzgar eso porque no me corresponde. Creo que han actuado de buena fe y han procurado tomar las decisiones que eran más convenientes en este momento. ¿Y qué pueden hacer los líderes americanos con respecto a la comunidad más vulnerable, la de los refugiados venezolanos, que ya padecían unas graves penurias antes de esta crisis? Hay un problema anterior a eso, que es el tema de Venezuela. Creo que debemos estar muy atentos porque la irresponsabilidad con la que han actuado la dictadura bolivariana respecto a la crisis humanitaria y la crisis migratoria, creo que se va a trasladar a la crisis del coronavirus. Si lo pasamos por el multiplicador de la crisis migratoria y la crisis humanitaria, podríamos estar enfrentando una tragedia de dimensiones catastróficas para el hemisferio. Las democracias tienen sus sistemas de balance, que se van acomodando permanentemente en función de los ajustes que la democracia obliga a tomar. Pero una dictadura irresponsable que ha generado la peor crisis migratoria y humanitaria de la historia del hemisferio, con un patrón de coronavirus que puede multiplicarse en función de esas condiciones, puede transformarse en un desastre absoluto. Por lo tanto, creo que tenemos que estar muy vigilantes por esa responsabilidad y buscar la manera de cooperación internacional y de apoyo que pueda paliar eso y asumir esa responsabilidad que la dictadura no asume en ninguna forma. ¿Cuál va a ser su prioridad con respecto a Venezuela en estos próximos cinco años? La crisis humanitaria que sufre el país. Cuando tenemos cifras como siete millones de personas en riesgo de hambre, definitivamente esa tiene que ser la prioridad. Tenemos que buscar la forma de hacer llegar la ayuda humanitaria al pueblo venezolano, soluciones reales para el pueblo venezolano, porque los costos que tiene eso en términos migratorios, sociales, de enfermedades, de hambre para la gente en Venezuela, y el impacto que tiene sobre el resto del hemisferio, es demasiado grande. Nuestros esfuerzos deben concentrarse en gran medida en sostener a la gente. Lo primero es el servicio que podemos dar a la gente, al pueblo venezolano, es hoy algo prioritario en el hemisferio. Después trabajar las variables de reinstitucionalización del país. Tenemos que lograr una forma de que las instituciones puedan volver a comenzar a trabajar en Venezuela. Tienen que volver a trabajar. Venezuela no puede ser ese país vaciado institucionalmente en que no hay ninguna institución que esté en condiciones de responder a absolutamente ningún problema que pueda tener el país. Hoy si quieres resolver el tema de seguridad, salud, alimentación o vivienda, no hay una institución que pueda hacerlo. Creo que tenemos que hacer un trabajo desde la base de reinstitucionalización del país para que este pueda comenzar a funcionar de una manera más democrática, paulatinamente hasta restablecer definitivamente la democracia. Los costos de la dictadura son demasiado fuertes. Mientras haya dictadura no vamos a poder tener un gobierno responsable, no va a haber solución para la crisis humanitaria, no va a haber solución para la crisis migratoria, no va a haber seguridad, no va a haber respeto a los derechos humanos. Tenemos que pensar cómo vamos logrando esas condiciones para revertir completamente esa situación dictatorial que vive el país. Usted ha denunciado muchas veces el apoyo que el régimen Cuba ha estado prestando al de Venezuela. No es un apoyo, no es un apoyo. La de Cuba es una dictadura que completamente cooptó la mentalidad más débil y menos organizada de la dictadura venezolana y empezó a vivir de eso. Esa es su lógica hasta ahora. Es un país cooptado por una dictadura de décadas. Quiere decir que en este momento la dictadura cubana está viviendo de los recursos de Venezuela. Así es. La cantidad de barriles de petróleo que sacan es fundamental para sostener un proyecto fracasado, arcaico y anacrónico como es el cubano. Proyecto más fracasado desde el punto de vista productivo, social y político no hay en el mundo entero. Todo el mundo se enteró de que fracasó menos la dictadura cubana. Es un despropósito desde todos los aspectos en los que uno lo pueda analizar. Hace cinco años, cuando fue elegido por primera vez, usted era más optimista sobre la democratización de Cuba. El proceso ese de apertura que se fue dando paulatinamente durante las negociaciones para el restablecimiento relaciones diplomáticas con EE.UU. se revirtió completamente luego que se alcanzó ese objetivo por parte de la llamada revolución cubana. Ese proceso de apertura llegó hasta ese punto, después hubo un retroceso muy importante, un avance muy fuerte de la vieja guardia fidelista con sus ideas arcaicas y eso fue lo que completamente alejó esa posibilidad y ese optimismo originario que podríamos haber tenido en determinado momento. Ahora ese proceso está en punto muerto. Ese proceso está en un punto en que casi todo el mundo está pensando cómo se prepara una una sucesión, cómo va a ser la verdadera sucesión que se va a dar en el país. Allí se están tomando posiciones para hacer que ese proceso sea todavía más retardatario y con más retrocesos, o ver si hay alguna posibilidad de apertura a futuro. Pero va a depender que cuando se un verdadero proceso sucesorio en Cuba. Fuentes de la Casa Blanca dijeron a ABC el mes pasado que están descontenas sobre cómo el gobierno de España está gestionando las presiones al régimen de Venezuela para favorecer la democracia. ¿Opina igual? Quiero analizar los hechos, poner los hechos de relieve. No es mi trabajo dar opiniones políticas. Esta es la situación, estos son los hechos: creemos que España debería ser un factor más determinante a la hora de impulsar sanciones de la Unión Europea. España debería tener un compromiso más fuerte con la democratización de Cuba y de Venezuela, España debería liderar los esfuerzos al respecto y no ser el último vagón. Creo que esos sí son datos y necesidades muy precisas y específicas de las que tenemos que ser muy conscientes. Si queremos un hemisferio libre de dictaduras, necesitamos un socio en España que esté comprometido con lograr eso y no en retardar los procesos de sanciones a los dictadores; no pretender hacer vista omisa en las condiciones de derechos humanos y de corrupción que tienen las dictaduras; no ocultar el fracaso que tienen esas dos dictaduras y el costo para sus pueblos que tienen esas dos dictaduras. Esos procesos han corrompido también y polarizado y llevado a extremos autoritarios o a otros países, concretamente Nicaragua. Sí son necesarias respuestas más contundentes, más efectivas, y también es muy importante que se despejen las dudas de corrupción que existen entre un lado y otro del Atlántico. ¿Se refiere a esas sospechas de pagos a determinados partidos en España, concretamente Podemos? Exacto. Tras su reelección la embajadora de México tuvo unas palabras inusualmente duras, revelando que había votado a su contrincante. ¿Tiene algo que responderle? No, para nada. No tengo ninguna consideración que hacer al respecto. En cinco años, cuando le entregue el testigo a otro secretario general, ¿cuál quiere que sea su legado? Mi legado va a ser mucho trabajo, mucha dedicación a las causas de la democracia, el desarrollo, los derechos humanos y la seguridad en el hemisferio. Un compromiso fuerte con el sistema interamericano y haber hecho míos los principios del sistema interamericano. Haber sido absolutamente panamericanista y haber buscado lo mejor para cada uno de los pueblos y dar las mejores condiciones de estabilidad política que permitan mejores condiciones de democracia y de desarrollo en nuestro hemisferio. Ese es mi trabajo. Me gustaría ver un continente libre de dictaduras, con el más pleno respeto de los derechos humanos y en las mejores condiciones posibles de desarrollo y seguridad. Eso es muy claro que el objetivo que perseguimos, pero esto son procesos, una obra que nunca va a estar absolutamente terminada. No está terminada en Europa ni en ninguna parte del mundo. Tenemos que entender que simplemente hacemos lo mejor en fortalecer un proceso en el que buscamos esas mejores condiciones.
18-03-2020 | Fuente: abc.es
Trump envía buques hospitales a Nueva York y la costa oeste: «Me siento un presidente en guerra»
Donald Trump ha dado la orden de que se movilicen dos buques hospitalarios de la Armada para atender a pacientes infectados del coronavirus. Uno de ellos, el USNS Comfort, se dirige a Nueva York, y el otro USNS espera destino. Cada uno de los navíos tiene una capacidad de hasta 1.000 camas y han sido usados, recientemente, para ayudar a los refugiados venezolanos necesitados de atención quirúrgica de urgencia. El anuncio lo ha efectuado el presidente de EE.UU. en una conferencia de prensa en la Casa Blanca, en la que ha revelado que activará la llamada Ley de Producción de Defensa, que le permite forzar al sector privado estadounidense a producir suministros médicos básicos para contener el coronavirus. La Ley fue promulgada por el Capitolio en 1950 en respuesta a la Guerra de Corea. En virtud de esa activación, el Pentágono facilitará cinco millones de mascarillas protectoras a los servicios sanitarios. Trump dijo que se siente como «un presidente en guerra»· «Estamos luchando contra ello. Es una situación muy difícil», señaló. «Te ves obligado a cerrar partes de una economía que hace seis semanas fueron las mejores que jamás hayamos tenido. Tuvimos la mejor economía que hemos tenido. Y un día tienes que cerrarla para derrotar a este enemigo, pero lo estamos haciendo y lo estamos haciendo bien». El despliegue de los dos barcos y la invocación de la Ley de Producción de Defensa se suman a otras medidas que está adoptando Trump, como el cierre de la frontera con Canadá, tomada de común acuerdo con ese país. Además, Trump ha dejado en suspenso hasta el 7 de abril la entrada de refugiados, según han dicho a CNN dos fuentes conocedoras de una llamada de la administración con organizaciones de refugiados. En el apartado de ayudas económicas, el presidente ha anunciado que el departamento de Vivienda ha anulado también de forma temporal las ejecuciones hipotecarias para personas que se vean afectadas por la ralentización económica derivada de la crisis. División sobre el confinamiento en Nueva York En el caso de Nueva York, la epidemia de coronavirus avanza con velocidad y las autoridades ven casi imposible de evitar el cuello de botella en su sistema hospitalario. Tanto el gobernador, Andrew Cuomo, como el alcalde de la ciudad de Nueva York, Bill de Blasio, han pedido que se despliegue el ejército para aumentar la capacidad de atención sanitaria. Cuomo avanzó el envío -confirmado luego por Trump- del buque hospital USNS Comfort, con capacidad para mil camas, a la bahía de Nueva York. Es el mismo barco que estuvo desplegado en el Caribe el año pasado para dar asistencia médica a la crisis humanitaria en Venezuela y en 2017 en Puerto Rico tras el huracán María. «El Ejército tiene una capacidad médica extraordinaria», dijo de Blasio en una entrevista en la NBC. «Se necesita en lugares como Nueva York». La llegada del buque, sin embargo, será poco más que un parche para las necesidades que tendrá la principal ciudad de EE.UU., con una población de nueve millones de personas y un área metropolitana de 23 millones, cuando la epidemia se sienta con fuerza. El estado tiene 53.000 camas hospitalarias y 3.000 unidades de UCI y los cálculos apuntan a que necesitarán 55.000 de las primeras y entre 18.600 y 37.200 de las segundas cuando llegue lo peor de la epidemia. «Estamos viendo al enemigo en el horizonte, vienen muy rápido y no tenemos nuestras defensas preparadas», dijo ayer en una entrevista en el podcast «The Daily». «No hay manera de que podamos gestionar esto», dijo sobre la ausencia de instalaciones hospitalarias para hacer frente a la epidemia. El lunes, los casos confirmados en el estado de Nueva York eran 967. Este miércoles son ya 2.382, con 1.339 en la ciudad de Nueva York. Cuomo aseguró que la crecida de casos tiene que ver con el aumento de realización de test de diagnóstico, pero es evidente que el crecimiento seguirá siendo exponencial los próximos días. Mientras De Blasio se plantea un confinamiento de Nueva York al estilo de España o Italia -también se ha aprobado en la Bahía de San Francisco, donde viven seis millones de personas-, Cuomo de momento no apoya esa medida. De momento, Nueva York tiene sus bares y restaurantes cerrados (se puede pedir comida a domicilio), así como gimnasios, cines, casinos y salas de conciertos, además de la prohibición de reuniones de más de 50 personas. Este miércoles, Cuomo ha añadido la obligación de que al menos la mitad de las plantillas de las compañías trabajen desde casa.