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Noticias de crisis economica

30-06-2020 | Fuente: abc.es
Trump quiere que un estadounidense presida el Banco Interamericano de Desarrollo
Después de haber expresado su deseo de reducir drásticamente la aportación económica de Estados Unidos a ciertos organismos internacionales, como la Organización de Estados Americanos (OEA), y de mostrar abiertamente su incomodidad con el multilateralismo, Donald Trump reclama ahora que la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sea ocupada por un estadounidense. Esto podría parecer una contradicción, aunque en realidad es una manera de concretar el «America First». El deseo de Trump de situar en la presidencia del BID a su candidato, Mauricio Claver-Carone, responsable de Latinoamérica en el Consejo de Seguridad Nacional, dependiente de la Casa Blanca, le está creando fricción con dirigentes de la región, incluso con quienes mantenía una cierta cordialidad política. Las candidaturas deben proclamarse a finales de julio y en septiembre tendría que escogerse al nuevo presidente, en sustitución del colombiano Luis Alberto Moreno, que ha ocupado el puesto desde 2005, en tres mandatos seguidos de cinco años. El BID es, junto a la OEA, la institución suprarregional americana más sólida e importante. EE.UU. ya presidente el Banco Mundial Desde que los países americanos crearon el BID en 1960, auspiciado por la Administración Eisenhower, ha existido la norma no escrita de que el banco esté dirigido por un latinoamericano, a pesar de que Estados Unidos sea el mayor accionista (el 30% de los votos, acorde con su aportación económica). Algo parecido ocurre con el Fondo Monetario Internacional, dirigido siempre por un europeo. De acuerdo con esos históricos consensos, a EE.UU. ya le corresponde encabezar el Banco Mundial, y además estadounidenses han venido siendo los números dos del FMI y del BID. Se trata de las tres principales instituciones internacionales de carácter económico con sede en la capital de Estados Unidos. En cuanto a foros más políticos, la ONU y la OEA tienen también su sede en suelo norteamericano (en Nueva York y Washington, respectivamente) a condición igualmente de que EE.UU. no ocupe su secretaría general. Era de esperar que alguna gran potencia cuestionara el papel privilegiado de EE.UU. en el organigrama de esas organizaciones, como ha hecho China (a Pekín tampoco le parece bien que un europeo siempre tenga que encabezar el FMI, cuando Europa ha perdido peso en el mundo), pero no que fuera la propia Casa Blanca la que quiera revisar el reparto. Si se rompe en el consenso en relación al BID, ¿por qué admitir que un estadounidense dirija el Banco Mundial o bien ocupe el segundo puesto del FMI? Cierto que EE.UU. realiza las mayores aportaciones económicas a esas entidades, pero también se beneficia del «poder blando» de albergar sus sedes. Otros candidatos Para dirigir el BID Trump promueve como candidato a Mauricio Claver-Carone. De orígenes familiares cubanos y tiempo de residencia en España, Claver-Carone dispone de experiencia financiera pues ha desempeñado funciones en el Departamento del Tesoro de EE.UU. y en el FMI. Sus últimas responsabilidades, sin embargo, ha sido políticas y muy vinculadas a Trump, como jefe para Latinoamérica en el Consejo de Seguridad Nacional, un órgano dependiente de la Casa Blanca. Desde ahí, Claver-Carone ha defendido la reconducción de la política de Obama hacia Cuba y la proliferación de sanciones contra Venezuela. Otros países han movido rápidamente ficha, proponiendo sus candidatos. Costa Rica ha adelantado oficialmente el de la expresidenta Laura Chinchilla; otros nombres promovidos extraoficialmente por sus gobiernos son el del argentino Gustavo Béliz, el boliviano Augusto López Claros, el brasileño Rodrigo Xavier, el chileno Felipe Larraín, el ecuatoriano Richard Martínez y el paraguayo Benigno López. Bastaría que Argentina, Brasil y México se pusieran de acuerdo para superar en fuerza a EE.UU. en la asamblea de gobernadores del BID, pues juntos suman el 30,1% de los votos, frente al 30% estadounidense (México cuenta con un 7,3% y los otros dos con 11,4% cada uno). De hecho, el Gobierno mexicano ha preferido de momento no avanzar su propio nombre y ha sugerido que podría apoyar la candidatura del argentino Béliz, en lo que parece una alianza entre gobiernos ideológicamente afines. No obstante, cualquier candidato deberá ir más allá de un tercio de los votos y sumar apoyos entre el resto de países, hasta construir cierto consenso. Para ganar se requiere el apoyo de 15 de los 26 países que reciben préstamos (juntos suman el 50% de los votos). Entre estos no están ni EE.UU. ni Canadá, ni otros países de fuera de la región que forman parte del banco con sus aportaciones al desarrollo (España tiene un poder de voto del 1,9%). Expresidentes en contra Hace unas semanas, varios expresidentes (Cardoso, Lagos, Sanguinetti, Santos y Zedillo) hicieron una declaración pública pidiendo que se mantenga el criterio de que la presidencia del banco siga siendo ejercida por alguien procedente de un país latinoamericano. Quienes defienden esa posición destacan que pocas organizaciones internacionales están presididas por alguien de la región y que, ante la presente crisis económica y sanitaria a raíz del Covid-19, convendría no erosionar la unidad interna que el banco ha sabido preservar a lo largo de las décadas. Por su parte, Cynthya J. Arnson, directora del programa de Latinoamérica del Woodrow Wilson, un «think tank» de Washington de orientación más bien demócrata, ha culpado a los países latinoamericanos de no ponerse rápidamente de acuerdo sobre un candidato y así evitar la maniobra de Trump. «Los egoísmos y nacionalismos detrás del fracaso de unirse alrededor de un sucesor para Luis Alberto Moreno han abierto la puerta a la reafirmación del unilateralismo estadounidense. La región y el poder blando de EE.UU. sufrirá como resultado», asegura.
29-06-2020 | Fuente: abc.es
Así se ha convertido Conte en el «padre de familia» de los italianos
«El primer ministro, Giuseppe Conte, se ha convertido en un líder refugio de un país atemorizado por el coronavirus y la crisis económica». Así lo destaca una encuesta Demos para el diario La Repubblica. Conte, que lleva más de dos años como jefe de Gobierno, sigue siendo el líder preferido de los italianos. Su popularidad se mantiene alta: alcanzó el 70 % cuando estalló la pandemia el 21 de febrero, y en las últimas semanas recibe la aprobación de un 60 % de italianos. Este mismo porcentaje estima que el Gobierno durará bastante y al mismo tiempo le gustaría ver a Giuseppe Conte comprometido en el futuro en la política y en las instituciones, bien como líder de un partido ya presente en el panorama político italiano o bien como protagonista de un partido «personal». Conte, un jurista profesor de Derecho, ocupa el cargo de primer ministro a propuesta del Movimiento 5 Estrellas (M5E), pero no es militante del partido. Diversas encuestas señalan que potencialmente un partido personal de Conte obtendría un 14 % de votos. El primer ministro, en diversas declaraciones, ha asegurado que en sus planes no entra la formación de un nuevo partido. Por encima de ideologías Ilvo Diamante, sociólogo y profesor de Ciencias Política, al comentar la encuesta Demos, explica que es comprensible que Conte prefiera estar fuera de los juegos de la política partidista: «El consenso del que goza depende de dos factores. El primero: la emergencia. Conte no es 'el hombre de la providencia', sino 'de la emergencia'. Es un referente común en tiempos difíciles. El segundo factor es, sin embargo, su distancia de los partidos. Es un líder por encima de los partidos. De hecho, ha presidido dos gobiernos diferentes. Hoy vivimos una nueva época de democracia. Después de la democracia de los partidos, para citar a Bernard Manin (filósofo francés, profesor especialista del pensamiento político), es hora de la 'democracia del miedo'. Contaminado por la 'enfermedad de emergencia', es una democracia suspendida. Sin oposición, después de todo, sin partidos. Por esta razón, a Conte le conviene que la emergencia continúe. Y le conviene mantenerse al margen de los partidos y de conflictos partidistas». Concluye el sociólogo destacando que el consenso personal depende de la inseguridad que pesa sobre nosotros: «Porque la seguridad personal es lo primero. En esta 'democracia de emergencia', Giuseppe Conte es el líder que nos une y nos tranquiliza. Mientras dure la emergencia», concluye Ilvo Diamante. Sentido común Coincide en buena medida con este análisis el director del Corriere della Sera, Luciano Fontana: «Conte no ha tenido posiciones ideológicas, ha escuchado más a los expertos que a las sirenas que empujaban para seguir adelante como si nada hubiera pasado. Ha sido una especie de padre de familia, con sentido común, que casi a diario instruía a los italianos sobre cómo comportarse». Por otra parte, critica que Conte no haya adoptado decisiones urgentes para relanzar la economía, al estar más preocupado por los sondeos y por «no adoptar medidas que pudieran desagradar a alguien?.
24-06-2020 | Fuente: as.com
Drummond aceptará su 'player option' por 28,7 millones
Esta alternativa es la mejor que se le puede presentar con la grave crisis económica que afecta a la NBA debido a la pandemia del coronavirus.
21-06-2020 | Fuente: abc.es
Maduro extiende la desaparición forzada hasta de críticos en las redes sociales
El régimen chavista endurece la represión y la censura. En los últimos dos años la escalada represiva aumentó a 724 personas el número de desapariciones forzadas por protestar en Venezuela y a 28 los casos de detenidos por transmitir mensajes críticos en las redes sociales, especialmente por whatsapp, durante la cuarentena del coronavirus. Un informe del Foro Penal y Robert F. Kennedy Human Rights señaló que en 2018 hubo 200 casos de desapariciones forzadas mientras que en 2019 aumentó a 524, los que suman 724 casos. El incremento se produce en medio de las protestas populares por la crisis económica y humanitaria de Venezuela. En el documento se describe el método ilegal que utilizan los cuerpos de seguridad para detener a las personas sin órdenes judiciales de arresto ni de cateo, extorsionando a sus familiares, una práctica largamente extendida hasta la criminalización en las redes sociales que los opositores definen como «secuestro» contra los disidentes o los que critican al régimen de Nicolás Maduro. En el informe señalan que las fuerzas de seguridad «llegan en vehículos no identificados, sin órdenes judiciales o algún documento. Asimismo, confiscaron celulares y computadores, sin decir mucho al esposarlos y cubrir las cabezas de los detenidos». «Casi me ahogaron» Uno de los casos que destacan en el informe es el de Ariana Granadillo, de 21 años. «Más del 20% de los detenidos afirmaron haber sido torturados en su cautiverio, al igual que Ariana Granadillo, de 21 años de edad. Durante una semana estuvo confinada, mientras la golpearon, interrogaron y casi ahogaron. Después de ese tiempo, la dejaron ir». Los que torturaron a Ariana Granadillo eran agentes supuestamente de contrainteligencia, sus captores, pero no consiguieron alguna información relevante. «Nunca, nunca, nunca, nunca me involucré en nada de política», dijo la joven, según The New York Times. El informe de Foro Penal y Robert Kennedy concluye que el objetivo de las fuerzas de seguridad es mantener bajo control a la población. En un país como Venezuela, donde la crisis se profundiza día a día, el régimen busca desalentar la disidencia y castigar a sus oponentes. En promedio, las desapariciones duraron poco más de cinco días lo que indica que el régimen busca sembrar miedo. Además, tendrían el objetivo de evitar el escrutinio que causarían detenciones a largo plazo y en masa. 449 presos políticos En lo que va de año y hasta el 10 de junio el Foro Penal registra un total de 449 presos políticos de los cuales 35 son mujeres y 2 adolescentes que se encuentran en diversas cárceles venezolanas internados con presos comunes, según reporta el Foro Penal en su cuenta de twitter. Del total de presos políticos hay 321 civiles y 128 militares. La dura cuarentena que ha impuesto Maduro por el coronavirus desde el 13 de marzo, casi 100 días de encierro y dos semanas de flexibilización parcial del trabajo, ha crecido la escalada represiva que se ha extendido a los usuarios de las redes sociales. En las últimas 48 horas los cuerpos policiales han detenido a dos periodistas bajo el método de secuestro o desaparición forzada. Son los periodistas Mimí Arreaga y Marco Antoima que estaban presuntamente vinculados a cuentas anónimas de twitter, según denuncias del Sindicato Nacional de Periodistas (SNTP) Estos dos periodistas, en paradero desconocido, se suman a otras 26 personas que fueron detenidas en las mismas circunstancias en los últimos dos meses por difundir mensajes críticos en WhatsApp sobre el régimen de Maduro o cuestionando a las autoridades públicas, advierte un estudio publicado por la ONG Espacio Público. Entre los detenidos se encuentran docentes, abogados, ingenieros, periodistas, trabajadores de la salud y ex trabajadores públicos. «Las privaciones ilegítimas de libertad por expresión en línea se han incrementado de forma progresiva en los últimos años a partir del uso masivo de las plataformas de Internet como mecanismo de expresión e información», dice el informe. La ONG advierte que durante la pandemia se intensificó el patrón de persecución por medio de WhatsApp, plataforma de mensajería que no es de carácter público en sentido estricto. El Colegio Nacional de Periodistas (CNP) también ha rechazado la criminalización del hecho de informar o de emitir una opinión que se observa diariamente en Venezuela, mediante la persecución de periodistas y de ciudadanos que ejercen su derecho a la libertad de expresión.
21-06-2020 | Fuente: abc.es
Argentina se echa a la calle en contra de los intentos de expropiación de «Vicentín» de Alberto Fernández
Bandera, lo que se dice bandera, en Argentina sólo hay una: la del país. Eso explica que, en manifestaciones por las causas que se consideran nacionales, el gentío enarbole la albiceleste y bautice las concentraciones como «banderazo». El presidente Alberto Fernández, en apenas siete meses de Gobierno, ya ha tenido el suyo y no por una causa menor. La intervención y el anuncio de expropiación de Vicentín, empresa agroexportadora lider, unió a miles de argentinos que, rompiendo un confinamiento de tres meses, salieron a las calles a protestar. «El peor enemigo de un Gobierno corrupto es un pueblo oculto», «No a la expropiación», «Esto es Argentina, no Cuba», «Fin del virus, no de la economía», «Si alguna vez les fallo, salgan a la calle» (frase del discurso de investidura de Fernández). Las imágenes de televisión retransmitían los carteles contra el Gobierno y sus comparaciones con el régimen de Venezuela o Cuba se sucedían. Kilómetros de vehículos en las carreteras a golpe de claxon hacían recordar aquellas autovías tomadas por agricultores en lo que se llamó la guerra del campo con la que, prácticamente, estrenó su primer gobierno Cristina Fernández de Kirchner en 2008. Alberto Fernández, además de la pandemia parece tener un bautismo de fuego similar al que tuvo su actual vicepresidenta. El presidente no parece entender el mensaje de las movilizaciones del campo y de las ciudades (en más de 70 distritos). El mismo sábado por la noche, con el eco de las voces y las bocinas, declaró a la emisora de radio «El destape»: «Creo que es gente confundida? Sigo buscando los caminos para que el Estado se haga cargo de Vicentín». Su pulso por la conquista de la empresa que, a fines del pasado año, entró en concurso de acreedores, sufrió un revés previo a las manifestaciones. La decisión de imponer un equipo de interventores fue revocada por el juez Lorenzini que ordenó reponer en su puesto al consejo de administración y respetar los estatutos de la firma que intenta salir a flote. El juez redujo el papel de los interventores al de «veedores controladores». Héctor Vicentín, nieto del fundador de la empresa que lleva su apellido y trabajador de la misma, resumió, «la gente siente que le están robando la libertad? El Gobierno lo que quiere es dominar el comercio de granos», aseguró. En la provincia de Santa Fe, en la localidad de Avellaneda (internacional por la película Luna de Avellaneda), donde se levanta este gigante agroindustrial de Argentina, las imágenes, los carteles y los testimonios de los manifestantes se sucedían y de nuevo se establecía otra comparación, la intervención y posterior expropiación de YPF a Repsol que terminó costándole miles de millones a la Argentina y el aislamiento total. En éste caso, en el segundo Gobierno consecutivo de Cristina Fernández. El presidente explicó en la radio que el objetivo es hacerse con «el 51 por ciento de las acciones de Vientín». «Cuando los que gobiernan pierden la vergüenza, el pueblo pierde el respeto», «Para Cristina, cárcel ya!!!», «Cuando la patria está en peligro, todo está permitido excepto no defenderla», «Democracia=Justicia». La variedad de leyendas en los carteles desplegados por Argentina expresaba un malestar que va más allá de las políticas oficiales. La sociedad, atrapada en una cuarentena que comienza a hacerse insoportable (Argentina tiene un millar de muertos y más de 40.000 contagios desde marzo), asiste confinada en sus casas a una crisis económica que no toca fondo y a un país, técnicamente, en cesación de pagos. La mayoría de la industria y las empresas están cerradas mientras se aprovecha «el secuestro colectivo», en palabras de un abogado, para liberar corruptos presos del régimen del matrimonio Kirchner. El caso que levanta más ampollas es el de Amado Boudou. El ex vicepresidente de Cristina Kirchner, condenado por quedarse con la imprenta de papel moneda de curso legal. Boudou, un emblema de los años de latrocinio kirchnerista, fue beneficiado con el arresto domiciliario y recibirá una pensión de privilegio gracias a Carlos Zannini, ex compañero de celda acusado de traición a la patria por su presunta complicidad en el encubrimiento de los autores al atentado a la AMIA, por el difunto y presumiblemente asesinado, fiscal Alberto Nisman. Zannini hoy, es el procurador general de la Nación, puesto equivalente al de Dolores Delgado y como en España, depende de quien depende.
21-06-2020 | Fuente: abc.es
Carlo Cottarelli: «Es justo que la UE exija a cada país reformas por el préstamo»
En un momento delicado para Italia, con una grave crisis económica y con un Gobierno frágil en un país dividido, ABC ha charlado con el economista independiente, el más popular en Italia, Carlo Cottarelli (Cremona, 1954), ex director ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI), profesor universitario y director del Observatorio sobre las cuentas públicas italianas de la Universidad de Milán. Está siempre en las quinielas para la formación de gobiernos. Estuvo a punto de ser primer ministro, como técnico independiente, a propuesta del presidente Sergio Mattarella, tras las elecciones de marzo 2018, porque los partidos no se ponían de acuerdo en nombrar un candidato. La Unión Europea dejará caer una lluvia de dinero en los países más golpeados por el coronavirus, como Italia o España. ¿Qué exigencias o compromisos recaen en los países que reciben ese dinero? En principio, este es un dinero que se recibe en préstamo por Europa en su conjunto, y por tanto es justo que decidan juntos todos los países europeos sobre cómo utilizarlo. No puede obtener dinero en préstamo toda la Unión Europea y luego cada país hacer lo que le da la gana con ese dinero. No es posible. Algunos partidos consideran que ese dinero debe invertirse sobre todo en el campo social. Hay que tener en cuenta que este dinero está disponible sobre una base temporal. Por tanto, debe ser utilizado con una limitación de tiempo; por ejemplo, en inversiones para hacer funcionar mejor el país y relanzar la economía. Así, si el país crece, es un bien para todos, es un elemento de ayuda social. Porque en una economía que no crece es muy difícil encontrar trabajo, difícil tener una renta? Es necesario garantizar que haya una red de protección para los más débiles, pero hay que hacerla de tal forma que no se convierta en permanente, porque eso desanima a la gente a la búsqueda de trabajo. «Si uno es pobre y encima pierde un 10 o 20% de su renta, vienen los problemas. Los riesgos de explosión social son evidentes»? ¿Ve un riesgo de que nos dirijamos hacia una sociedad subsidiada? Sin duda, existe un grave riesgo si nos habituamos a un déficit público elevado por un periodo prolongado. En este caso, se produce un serio problema de incentivos. Porque si a uno le pagan sin tener que trabajar, no será posible hacerle trabajar. Si a una empresa le llegan subsidios estatales aunque no es eficiente, la empresa permanecerá poco eficiente. La solución a esto es evitar que el déficit, aunque es necesario ahora, permanezca cuando ya no es necesario. ¿La división del país representa un problema para salir de la crisis? Este es un gran problema. Si en Italia continuamos peleando entre nosotros, no saldremos nunca de la crisis, aunque yo pienso que la superaremos. ¿Le parece oportuno establecer un impuesto sobre el patrimonio para ayudar a enfrentarse a la crisis? El patrimonio se acumula con el ahorro, con una renta que ya ha sido sometida a impuestos; esto conviene recordarlo. Yo creo que un impuesto al patrimonio en Italia para reducir la deuda pública tendría que ser muy alto y en este caso tendría efectos que conllevarían a la recesión. El gran problema de la deuda pública es que se debe reducir gradualmente con el crecimiento. El coronavirus aumentará las desigualdades. ¿Cómo se puede evitar esta tendencia? ¿Existe riesgo de explosión social? Con la emergencia económica no se trata solo de un cambio de la distribución de la riqueza. Si cae la renta per capita un 10%, si uno tiene una renta elevada lo soporta bien, pero si uno es pobre y encima pierde un 10 o un 20%, entonces vienen los problemas. Los riesgos de explosión social son evidentes. Para evitarlo, los gobiernos están haciendo presupuestos muy expansivos. ¿Qué repercusión tendrá la crisis sanitaria del coronavirus en la globalización? Tendrá efectos, sobre todo en el sentido de que antes de irse del propio país para establecerse en otro país, una empresa se lo pensará un poco más. Pero la emergencia pasará y la globalización continuará. No se volverá a veinte años atrás.
18-06-2020 | Fuente: abc.es
Merkel previene contra las «fuerzas antidemocráticas que esperan aprovechar la crisis»
En su declaración gubernamental ante el pleno del Bundestag, de cara a la presidencia alemana por turno de la UE, la canciller Merkel ha llamado a Europa a aceptar mayor responsabilidad global, junto a los objetivos de protección del clima y digitalización de las economías. «Especialmente en un momento en que el clima político, no solo en Europa sino también en todo el mundo, se ha vuelto más áspero», ha dicho, «el mundo necesita la voz fuerte de Europa». «Esta crisis es diferente a las anteriores, cientos de miles han muerto y además la pandemia nos sitúa ante una crisis profunda y duradera y o podemos ser ingenuos», ha advertido ante el pleno del parlamento, «las fuerzas antidemocráticas, radicales, los movimientos autoritarios están esperando esa crisis económica para abusar políticamente de ellas». «Están esperando a aprovechar los miedos y las tensiones sociales que producirá esa crisis, por lo que ayudar al impulso económico de todas las regiones de Europa es ahora un instrumento para luchar contra el populismo», ha sentenciado la canciller cristianodemócrata. Antes del Consejo Europeo de mañana, Merkel ha defendido la propuesta franco-alemana para el Fondo de Reconstrucción europeo dotado con 750.000 millones de euros y ha descartado que esta semana se llegue ya a un acuerdo. Según el calendario que ha planteado al Bundestag, espera que el acuerdo a finales de julio. «Sería mejor si llegamos a un acuerdo antes del paréntesis del verano. De esta forma, el Parlamento europeo y los parlamentos nacionales tendrán el tiempo de ratificar ese acuerdo así como el presupuesto de la Unión Europea de aquí a finales de año», ha calculado, instando a Europa a «actuar rápidamente y con decisión». «La pandemia es el mayor desafío en la historia de Europa», ha identificado, «por un lado, tenemos que enfrentar las consecuencias sanitarias mientras que por otro debemos hacer a Europa más fuerte», ha señalado. «La pandemia ha revelado cuán frágil es el proyecto europeo, que se ha mostrado vulnerable. Hemos de reconocer que los primeros impulsos al advertir este reto han sido nacionales, cuando está claro que una pandemia global solo puede confrontarse de forma internacional», ha ejercido la autocrítica sobre la gestión europea en los inicios de la crisis sanitaria, «nunca hasta ahora la cohesión y la solidaridad habían sido tan importantes en el seno de Europa». Objetivos de la presidencia Además de la gestión de la pandemia «que está lejos de terminar y con la que tendremos que seguir viviendo mientras no se haya generalizado una vacuna», Merkel plantea como objetivos de su presidencia la protección del clima, con un serio compromiso hacia la neutralidad climática europea en 2050. Llamado el Green Deal Europeo, presentado por la Comisión, es para Merkel una «directriz central» en la recuperación de la economía la crisis causada por la pandemia y una «gran oportunidad», especialmente para los europeos. Igualmente prioritario será el objetivo de la digitalización de la economía, con la mirada puesta en la soberanía digital y en la seguridad del big data europeo. En cuanto a política exterior, ha mencionado en primer lugar a China, país que ha identificado como un «socio estratégico de la UE» y con el que hay programada una cumbre en septiembre. Merkel aboga por un diálogo con Pekín sobre un acuerdo de cooperación que garantice la protección de inversiones de la UE en el país asiático y también un diálogo sobre cuestiones de estado de derecho y Derechos Humanos. Igualmente prioritario considera el acercamiento a África, continente «de futuro» con el que llama a estrechar las relaciones, aprendiendo de su experiencia con pandemias como la del ébola. «Lo prioritario, y en eso trabajaremos durante la presidencia alemana, es que la UE hable al mundo con una sola voz», ha precisado «Trabajaremos decididamente contra el peligro que se perpetúe una profunda brecha permanente en Europa», ha concluido.
18-06-2020 | Fuente: abc.es
La paradoja de Fukuyama
Francis Fukuyama saltó al estrellato intelectual en 1992, en mitad de la vasta disrupción generada por el final de la Guerra Fría, con la publicación de «El fin de la Historia y el último hombre». En ese libro, tan comentado como mal leído, el politólogo americano planteaba el inevitable triunfo de la democracia liberal occidental como única opción posible para una sociedad moderna. Sin razón de ser para más luchas de clase, procesos revolucionarios o incluso conflictos armados. El paso del tiempo (agravado por Putin, Xi Jinping y toda esa envalentonada ralea de sátrapas y populistas) no ha sido precisamente amable con ese sofisticado libro. Sin importar que su autor, al que tuve el privilegio de entrevistar en Washington, insistiera en graves amenazas como el nacionalismo o el fanatismo religioso para alcanzar ese «punto final de la evolución ideológica de la humanidad». En estos días, también de enorme disrupción, Fukuyama vuelve a la carga en el último número de la revista Foreign Affairs explorando el orden político y la pandemia de coronavirus. La paradoja que le sirve como punto de partida es que no existe una correlación entre el tipo de régimen político (democracia o régimen autoritario) y el éxito-o-fracaso a la hora de gestionar el Covid-19. A su juicio, los tres factores decisivos a la hora de proteger a ciudadanos y economías de los brutales efectos de la pandemia han sido: capacidad y competencia estatal, confianza social en el gobierno y efectivo liderazgo político. Por el contrario, la disfuncionalidad estatal, la polarización política y el liderazgo de reality show aseguran los peores resultados posibles. Por eso, China gana y EE.UU. pierde, junto a las formas más extremas del neoliberalismo. Fukuyama considera que la subsecuente crisis económica va a ser larga y muy dura, salvo para gigantes tecnológicos llamados a beneficiarse de la proliferación de interacciones digitales. Como Kissinger, también cree que las consecuencias políticas pueden ser todavía más significativas que las económicas. Fukuyama tiene claro que hay que pagar un altísimo precio político. Su única duda es quién lo pagará.
18-06-2020 | Fuente: abc.es
Merkel pide prudencia ante la desescalda y muestra temor por el futuro económico
Los grandes eventos seguirán prohibidos en Alemania hasta octubre, quedará en pie la distancia de 1,5 metros y la mascarilla, pero tras las vacaciones de verano, colegios y guarderías comenzarán ya a funcionar con normalidad. «Mientras no haya vacuna, el virus sigue siendo una amenaza», insistió la canciller Merkel tras la primera reunión presencial con los presidentes de los Bundesländer, «pero las estrategias que hemos seguido hasta ahora han demostrado su eficacia y seguiremos aplicándolas». «Llevaremos a cabo amplias campañas de test, tanto en los colegios como en las guarderías a principios de curso, con la aceptación de los padres y de los centros educativos», explicó a su lado el presidente de Baviera, Markus Söder, «nuestro éxito hasta ahora se ha basado en los test y en la efectividad del sistema sanitario, por lo que queremos seguir ampliando esas medidas». «Una lección que hemos aprendido de la pandemia es que el sistema de salud debe expandirse», explicó Söder, «es como el departamento de bomberos. No será abolido después de extinguir un incendio. Y el coronavirus es como una chispa que puede iniciar en cualquier momento un nuevo incendio forestal». Antes de ver a los presidentes de los Bundesläder y de la declaración gubernamental que hará hoy ante el pleno del parlamento, Merkel mantuvo ayer una reunión a puerta cerrada con el grupo parlamentario de la CDU de la que se han filtrado algunos contenidos. El tono en que la canciller describió la situación actual no fue nada tranquilizador. Reconoció el peligro de rebrotes, como el nuevo foco registrado ayer en un matadero y una planta de empaquetado de la empresa cárnica Tönnies, en Renania del Norte-Westaflia, con 657 infectados desde el lunes que afortunadamente no se han traducido en muertes. Pero sobre todo se refirió a una crisis económica en Alemania y Europa «como nunca antes hemos visto». Demostrar confianza Merkel destacó los «7 millones de trabajadores en régimen de jornada reducida solo en mayo, en comparación con los 1,5 millones que tuvimos en lo peor de la anterior crisis». «Tenemos todavía una montaña de trabajo ante nosotros», dijo Merkel a los diputados conservadores, «y cuando veo las noticias por la noche, la alegría de las vacaciones en Mallorca y en Grecia, y luego vuelvo a mirar las cifras económicas, sinceramente no sé si nuestras esperanzas se corresponden con la realidad». En este contexto, Merkel adelantó que no cree que se vaya a lograr todavía ningún avance en la cumbre de jefes de gobiernos europeos por videoconferencia del viernes. «No esperamos nada al menos hasta julio», dijo, y defendió la propuesta franco-alemana de Fondo de Reconstrucción alegando que «los créditos no son atractivos para muchos países porque la Comisión no puede conseguirlos más baratos que los Estados». «Es crucial que el Gobierno demuestre ahora confianza y la capacidad de actuar», justificó la ampliación del presupuesto 2020, un anexo de 62.500 millones de euros para implementar los en total 1,3 billones en ayudas pactadas por la gran coalición y que llevará a Alemania a un déficit récord del 7,5% del PIB.
18-06-2020 | Fuente: abc.es
Estados Unidos endurece sus castigos a Siria en pleno colapso de la economía local
Estados Unidos extiende la estrategia de «presión máxima» que aplica contra Irán a Siria tras la entrada en vigor de la denominada «Ley César». Washington lo presenta como un nuevo paso para «aislar» al presidente Bashar Al Assad y su círculo más próximo, a todos aquellos «responsables o cómplices de graves abusos contra los derechos humanos en Siria», señaló el secretario de Estado, Mike Pompeo. La lista negra de 39 nombres la encabeza el presidente, e incluye también a su esposa, Asma, «una de las mayores beneficiadas de la guerra», según el texto. El departamento del Tesoro añadió además 24 compañías y agencias gubernamentales a las que acusó de «apoyar de forma activa los esfuerzos corruptos de la reconstrucción». Desde Damasco, el ministerio de Exteriores calificó las sanciones de «terrorismo económico», además de una «flagrante violación contra los derechos humanos más básicos y leyes internacionales». «Hemos pasado de todo en los últimos años, pero nunca la economía había estado tan mal, si esto no cambia pasaremos hambre porque las sanciones estadounidenses no afectarán al presidente, nos matarán de hambre a nosotros», denuncia un empresario consultado en Damasco. El Programa Mundial de Alimentos señala que los precios han crecido un 133 por ciento desde mayo de 2019 y que 9,3 millones de sirios sufren inseguridad alimentaria, la cifra más alta que jamás ha registrado el organismo internacional. La «Ley César», nombrada así para recordar a un desertor militar sirio que consiguió sacar más de 50.000 fotografías que probaban la tortura en las prisiones sirias, llega en un momento crítico para la economía local, devastada por nueve años de guerra. El valor de la libra siria ha caído un 70 por ciento respecto al dólar y los sirios se enfrentan a una hiperinflación que las autoridades son incapaces de controlar. Assad destituyó al primer ministro la semana pasada y puso en su lugar a Husein Arnous, hasta ahora ministro de Recursos Hidráulicos, en un movimiento que fue interpretado como un intento de reconducir una situación límite. Colapso económico Estas nuevas medidas endurecen las sanciones que ya soportaba Siria desde 2011 por parte de Estados Unidos y la Unión Europea (UE), pero complicarán aun más cualquier tipo de relación o negocio que se quiera establecer con el país. Diferentes analistas árabes subrayaron esta posibilidad en sus análisis y alertaron de que la primera medida práctica puede obligar a dar marcha atrás a países como Egipto o Emiratos Árabes Unidos, que habían iniciado un acercamiento a Siria tras la guerra. Como en Irán, Washington apela a la presión económica para debilitar al máximo al Gobierno sirio. «El colapso de la libra siria demuestra que Irán y Rusia no son capaces de seguir manteniendo a flote al régimen de Assad», apuntó el enviado especial de Estados Unidos a Siria, James Jeffrey. La ?Ley César? ha tenido también un impacto directo en el vecino Líbano, que se enfrenta también a la peor crisis económica de los últimos años. Hasán Nasralá, líder de Hizbolá y aliado de Damasco, declaró que esta ley «pretende matar de hambre a Líbano al igual que pretender matar de hambre a Siria».
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