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Noticias de crimen organizado

27-07-2016 | Fuente: abc.es
«Redoblad vuestros esfuerzos. Triplicadlos si es necesario». A Rodrigo Duterte, nuevo presidente de Filipinas, las 293 vidas de presuntos narcotraficantes cobradas solo este mes no le parecen suficientes. El mandatario, quien asumiera el poder precisamente el pasado 30 de junio, ha pedido a las fuerzas del orden mayor brío en sus acciones durante el discurso sobre el estado de la nación. «No vamos a parar hasta que el último señor de la droga, el último financiero (del narcotráfico) y el último camello se hayan rendido o se encuentre entre rejas.. o bajo tierra si lo deseáis», aseguró en su alegato. Convertida en una de sus principales promesas de campaña, Duterte aboga por un plan de recompensas para acabar con los señores de la droga, así como por el regreso de la pena de muerte. «Si te resistes, muestras resistencia violenta, mi orden a la Policía será disparar a matar. Disparar a matar contra el crimen organizado. ¿Habéis oído esto? Disparar a matar contra el crimen organizado», había aseverado tras conocer su victoria. Las palabras han dado sus sangrientos frutos: solo desde el 1 de julio, al menos 293 presuntos delincuentes ligados al negocio de la droga han perdido la vida en diversos tiroteos. «Voy a pedir al Congreso la vuelta de las ejecuciones por ahorcamiento», anunciaba el dirigente en rueda de prensa en su confirmación como mandatario, con su intención de reintroducir la pena capital en el país asiático (abolida en 2006). Las futuras medidas han dividido Filipinas, donde más del 85% de la población profesa el cristianismo. «Estamos en contra de la pena de muerte y los escuadrones de la muerte», reconocía a ABC Ramón Cabrera Argüelles, arzobispo de la ciudad de Lipa, en la isla de Luzón. «Si el Gobierno (de Manila) retoma la pena de muerte estará violando la ley internacional», asevera, por su parte, Jose Manuel I. Diokno, decano de la facultad de derecho de la universidad De La Salle y presidente del Grupo de Asistencia Legal Gratuita (FLAG). Alto el fuego con los grupos maoístas De forma paralela a la petición del incremento de esfuerzos contra los narcotraficantes, el presidente Duterte confirmaba este lunes un alto el fuego con los grupos maoístas en el país (CPP/NPA/NDF), en un conflicto extendido ya desde finales de la década de los 60. Para el mandatario, el anuncio busca «detener inmediatamente la violencia en el terreno, restaurar la paz en las comunidades y proporcionar un entorno propicio para la reanudación de las conversaciones de paz». No obstante, Duterte ha aseverado que recrudecerá la campaña contra la milicia islamista de Abu Sayyaf, que ejecutara hace unas semanas a uno de los rehenes en su poder, el canadiense Robert Hall. «Toda la fuerza del Ejército se dedicará a aplastar a estos criminales que operan bajo el disfraz de fervor religioso», aseveró.
25-07-2016 | Fuente: abc.es
Asesinado el alcalde del municipio mexicano de Pungarabato
El alcalde de la localidad de Pungarabato, en el estado mexicano de Guerrero (sur), Ambrosio Soto Duarte, su conductor y otro civil han sido asesinados en el estado de Michoacán, según ha confirmado este domingo la Procuraduría General de Justicia de Michoacán. En el ataque también resultaron heridos dos agentes de la Policía Federal que custodiaban al alcalde cuando se desplazaba por el municipio de San Lucas, limítrofe con el estado de Guerrero. El ataque fue perpetrado por individuos armados poco después de las 23:00 horas del sábado en la carretera San Lucas-Riva Palacio a la altura del poblado conocido como La Curva Cajón, según la Procuraduría. Sin embargo, los cuerpos del alcalde y su conductor fueron posteriormente abandonados en territorio de Guerrero. En el lugar del ataque fueron localizados un fusil, dos camionetas, otro vehículo y una camioneta de la Policía Federal, todos ellos con marcas de balas. Además fue localizado un cadáver que podría pertenecer a uno de los atacantes. El Partido de la Revolución Democrática (PRD), al que pertenecía Soto, ha exigido explicaciones a las autoridades sobre por qué no se había reforzado su seguridad, ya que había sido amenazado por el crimen organizado. «Ambrosio ya había advertido al propio (presidente Enrique) Peña Nieto sobre las constantes amenazas que recibía y de las extorsiones que el crimen organizado le exigía. Con tales amenazas se veía venir un ataque de estas magnitudes y ni el gobierno federal y mucho menos el local reforzaron la seguridad del alcalde», ha reprochado presidente del Consejo Nacional del PRD, Ángel Ávila.
19-07-2016 | Fuente: abc.es
Asesinados ocho miembros de una familia en el estado mexicano de Oaxaca
Ocho miembros de una misma familia fueron asesinados en un ataque armado la noche del lunes en Puerto Escondido, en el estado mexicano de Oaxaca (sureste), ha informado este martes la fiscalía estatal, que no descarta que la masacre esté ligada al crimen organizado. La Fiscalía de Oaxaca informa en un comunicado que el ataque se registró alrededor de las 22.00 hora local del lunes (03.00 GMT del martes), cuando varios hombres armados llegaron en un vehículo y entraron en un domicilio del centro de Puerto Escondido. Allí abrieron fuego contra de sus ocupantes, de los que cuatro murieron en el lugar, mientras que los cuatro restantes fallecieron cuando recibían atención médica. Las víctimas, según la Fiscalía, se dedicaban a la pesca de tiburón y las investigaciones se centran en seguir las actividades alternas a su ocupación en el mar, sin descartar otras «que se irán fortaleciendo o debilitando durante el desarrollo de las indagatorias». La Fiscalía añade que puso en marcha con la Policía Estatal y Municipal una operación de búsqueda en toda la zona y en carreteras que conectan con el puerto, para tratar de localizar y detener a los responsables del crimen.
15-07-2016 | Fuente: abc.es
Interior reunirá este viernes a la mesa de valoración  para tratar la amenaza terrorista
El ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, se reunirá de urgencia a primera hora de este viernes con el fin de valorar la amenaza terrorista que mantiene nuestro país tras el atentado en Niza en el que han sido asesinadas, al menos 70 personas. [Sigue en directo las novedades del atentado en Niza] A la reunión asistirán el propio ministro en funciones, así como los responsables de otros organismos como el CNI, la Policía Nacional, la Guardia Civil y el Centro de Inteligencia contra el Terorismo y el Crimen Organizado (CITCO). Todos ellos se encontrarán en la sala de crisis del Ministerio. Nuestro país mantiene el Nivel 4 de alerta -el máximo es de 5- desde junio del año pasado, cuando el Ministerio consideró aumentar la alerta ante los ataques yihadistas perpetrados en Francia, Túnez , Kuwait y Somalia. Este grado de seguridad supone «el máximo reforzamiento de los dispositivos de seguridad» y de las capacidades de control y seguimiento de todos los organismos implicados. Elevar la alerta al Nivel 5 supondría poder pedir apoyo a las Fuerzas Armadas para garantizar la seguridad o incluso la restricción y control del espacio aéreo español, según la Instrucción elaborada en su día por el Ministerio del Interior, a la que tuvo acceso Europa Press. Precisamente, durante esta misma noche, el Ministro del Interior en funciones, Joge Fernández Díaz ha telefoneado al Primer Ministro francés, Manuel Valls, para transmitirle sus condolencias por el atentado perpetrado en Niza y ofrecerle la colaboración de su departamento.
14-07-2016 | Fuente: elpais.com
La Audiencia Nacional investiga un entramado empresarial que blanqueaba dinero de estructuras mafiosas
07-07-2016 | Fuente: abc.es
La política de «disparar a matar» del presidente filipino se cobra 30 muertos en la primera semana
Apenas ha bastado una semana para vislumbrar los cimientos donde comienza a edificarse la nueva Administración Rodrigo Duterte en Filipinas. Según ha reconocido el propio Gobierno de Manila, desde la investidura del mandatario el pasado 30 de junio, al menos una treintena de presuntos narcotraficantes han fallecido en diversos enfrentamientos con las fuerzas armadas. Ya el pasado domingo, cinco presuntos criminales perdían la vida en una balacera en un asentamiento cercano al palacio presidencial, anunciaba el jefe policial de la región de Manila, Oscar Albayalde. Mientras, otras tres personas fallecían ese mismo día en otro tiroteo en la capital, así como 22 más en cuatro refriegas en diferentes partes del país. Convertida en una de sus principales promesas de campaña, Duterte aboga por un plan de recompensas para acabar con los señores de la droga, así como por el regreso de la pena de muerte. «Si te resistes, muestras resistencia violenta, mi orden a la Policía será disparar a matar. Disparar a matar contra el crimen organizado. ¿Habéis oído esto? Disparar a matar contra el crimen organizado», había aseverado tras conocer su victoria. «Voy a pedir al Congreso la vuelta de las ejecuciones por ahorcamiento», anunciaba el dirigente en rueda de prensa en su confirmación como mandatario, con su intención de reintroducir la pena capital en el país asiático (abolida en 2006). Las futuras medidas han dividido Filipinas, donde más del 85% de la población profesa el cristianismo. «Estamos en contra de la pena de muerte y los escuadrones de la muerte», asegura a ABC Ramón Cabrera Argüelles, arzobispo de la ciudad de Lipa, en la isla de Luzón. «Si el Gobierno (de Manila) retoma la pena de muerte estará violando la ley internacional», asevera, por su parte, Jose Manuel I. Diokno, decano de la facultad de derecho de la universidad De La Salle y presidente del Grupo de Asistencia Legal Gratuita (FLAG). 960 euros por criminal muerto Y el «estilo Duterte» parece contagiarse. Tomás Osmeña, alcalde electo de la ciudad de Cebú, en el archipiélago filipino de las Bisayas, por ejemplo, ha asegurado que pagará 50.000 pesos (cerca de 960 euros) a cada Policía por criminal muerto, así como otros 5.000 pesos por delincuente herido. «Si matas a un criminal en el cumplimiento del deber, (serás recompensado). Sin hacer preguntas», asevera Osmeña. «Estoy ahí para ayudar a la policía, no para enjuiciar. Mi propósito es infundir miedo en los criminales», añadía. Solo unos días después de estas palabras, el político anunciaba la entrega de una recompensa a miembros de la policía local, tras la muerte del traficante Rowen «Yawa» Secretaria y dos de sus compinches, John Jason Montes y Dario Torremocha, durante una redada.
04-07-2016 | Fuente: abc.es
La policía filipina ha matado a 30 supuestos traficantes en los primeros cuatro días de gobierno de Duterte
La Policía de Filipinas ha matado a 30 presuntos «traficantes de drogas» en las operaciones desarrolladas en los cuatro días posteriores a la toma de posesión de Rodrigo Duterte como presidente del país. Duterte ganó las elecciones en mayo con la promesa de luchar contra el crimen y restaurar la pena de muerte. «Si te resistes, muestras resistencia violenta, mi orden a la Policía será disparar a matar. Disparar a matar contra el crimen organizado. ¿Habéis oído esto? Disparar a matar contra el crimen organizado», llegó a decir Duterte tras conocer su victoria. Su retórica incendiaria y su defensa de las ejecuciones extrajudiciales de criminales han alarmado a grupos de abogados y ciudadanos, quienes recuerdan la sombra del autoritarismo en el país. Oscar Albayalde, jefe de la Policía en la región de Manila, ha señalado que cinco traficantes murieron el domingo en un enfrentamiento contra la Policía cerca de una mezquita próxima al palacio presidencial. «Mis hombres iban a llevar a cabo una serie de arrestos cuando comenzaron los disparos desde una de las casas en el área», ha indicado Albayalde, que ha añadido que la Policía abrió fuego y mató a cinco hombres. Cuatro armas y 200 gramos de metanfetamina fueron recuperados, tres hombres murieron en diversas zonas de Manila y 22 en las afueras de la capital filipina. Más de un centenar de personas han muerto desde mayo, la mayoría por presunto tráfico de drogas, violaciones y robos de automóviles, en una serie de operaciones policiales. Edre Olalia, secretaria general de la Unión Nacional de Abogados del Pueblo, ha aseverado que debe detenerse esta tendencia. «El tráfico de drogas debe parar, así como la ejecución de presuntos traficantes y consumidores, que aparecen de forma repentina, artificial y predecible», ha instado Olalia, que ha añadido que «ambas cosas no son compatibles».
30-06-2016 | Fuente: abc.es
Rodrigo Duterte, «El Castigador», investido como nuevo presidente de Filipinas
Rodrigo Duterte, de 71 años, ha sido investido este jueves como nuevo presidente de Filipinas en la capital del país, Manila, donde ha prometido «preservar y proteger» la Constitución. «La erosión de la fe y la confianza en el Gobierno -es el verdadero problema al que nos enfrentamos», recordó el mandatario en el discurso de inauguración. Por más de dos décadas alcalde de la ciudad de Davao, fue precisamente en este localidad donde Duerte se ganó el apelativo de «El Castigador» (Human Rights Watch estima en más de un millar los muertos en Davao desde finales de los años 90 por aparentes «escuadrones de la muerte»). No resulta extraño, por tanto, que desde su elección en mayo con el 39% de los votos, sus promesas electorales se hayan caracterizado por una virulenta verborrea. Entre otras cuestiones, Duterte ha asegurado que recrudecerá la campaña contra la milicia islamista de Abu Sayyaf, que recientemente ejecutara a uno de los rehenes en su poder, el canadiense Robert Hall. «No puedo hacerlo de inmediato», aseveró Duterte durante un reciente encuentro con empresarios. «Sin embargo, habrá un ajuste de cuentas. Y cuando esto ocurra: solo voy a decir: ?claudicad de forma incondicional, liberad a todos los prisioneros o lucharemos?», añadió. Abu Sayyaf fue creada en 1991 como una escisión del Frente Moro de Liberación Nacional. Su fundador, Abdurajak Abubakar Janjalani, era un clérigo que luchó en Afganistán, donde (asegura) conoció a Osama Bin Laden y sintió la llamada a una yihad global. Sin embargo, el terrorismo islamista no es el único asunto capital que deberá afrontar la Presidencia de Duterte. «Si te resistes, muestras resistencia violenta, mi orden a la Policía será disparar a matar. Disparar a matar contra el crimen organizado. ¿Habéis oído esto? Disparar a matar contra el crimen organizado», aseveraba tras conocer su victoria. Duterte aboga por un plan de recompensas para acabar con los señores de la droga, así como por el regreso de la pena de muerte. «Voy a pedir al Congreso la vuelta de las ejecuciones por ahorcamiento», anunciaba Duterte en rueda de prensa tras su confirmación como mandatario, con su intención de reintroducir la pena capital en el país asiático (abolida en 2006). Las futuras medidas han dividido Filipinas, donde más del 85% de la población profesa el cristianismo. «Estamos en contra de la pena de muerte y los escuadrones de la muerte», asegura a ABC Ramón Cabrera Argüelles, arzobispo de la ciudad de Lipa, en la isla de Luzón. «Si el Gobierno (de Manila) retoma la pena de muerte estará violando la ley internacional», asevera, por su parte, Jose Manuel I. Diokno, decano de la facultad de derecho de la universidad De La Salle y presidente del Grupo de Asistencia Legal Gratuita (FLAG). En este sentido, el experto recuerda las peculiaridades económicas de aquellos afectados en el pasado por la pena capital. Por ejemplo, el 73% de los 1.121 presos en el corredor de la muerte en Filipinas hasta su abolición en 2006 contaba con unos ingresos inferiores a los 10.000 pesos (cerca de 192 euros) mensuales. «La pena de muerte y la política de "disparar a matar" abaratan la vida humana», destaca Diokno.
30-06-2016 | Fuente: abc.es
Arranca la polémica Presidencia de Rodrigo Duterte en Filipinas
«El Castigador» toma el mando en Filipinas. La nueva Administración de Rodrigo Duterte, quien fuera elegido el pasado mes de mayo con el 39% de los votos, arranca este jueves su periodo presidencial de seis años. Duterte se ganó el apelativo de «El Castigador» como antiguo alcalde de la ciudad de Davao. La ONG de derechos humanos Human Rights Watch cifra en más de un millar los muertos en Davao en la época de alcalde de Duterte por aparentes «escuadrones de la muerte». Ahora, como presidente, ha anunciado un recrudecimiento de la campaña contra la milicia islamista de Abu Sayyaf, que recientemente ejecutó a uno de los rehenes en su poder, el canadiense Robert Hall. «No puedo hacerlo de inmediato», aseveró Duterte durante un encuentro con empresarios en la ciudad de Davao. «Sin embargo, habrá un ajuste de cuentas. Y cuando esto ocurra: solo voy a decir: ?claudicad de forma incondicional, liberad a todos los prisioneros o lucharemos?», añadió. Abu Sayyaf fue creada en 1991 como una escisión del Frente Moro de Liberación Nacional. Su fundador, Abdurajak Abubakar Janjalani, era un clérigo que luchó en Afganistán, donde asegura que conoció a Osama Bin Laden y sintió la llamada a una yihad global. Sin embargo, el terrorismo islamista no es el único asunto capital que deberá afrontar la Presidencia de Duterte. «Si te resistes, muestras resistencia violenta, mi orden a la Policía será disparar a matar. Disparar a matar contra el crimen organizado. ¿Habéis oído esto? Disparar a matar contra el crimen organizado», aseveraba tras conocer su victoria. Duterte aboga por un plan de recompensas para acabar con los señores de la droga, así como por el regreso de la pena de muerte. «Voy a pedir al Congreso la vuelta de las ejecuciones por ahorcamiento», anunciaba Duterte en rueda de prensa tras su confirmación como mandatario, con su intención de reintroducir la pena capital en el país asiático, abolida desde 2006. Las futuras medidas han dividido Filipinas, donde más del 85% de la población profesa el cristianismo. «Estamos en contra de la pena de muerte y los escuadrones de la muerte», asegura a ABC Ramón Cabrera Argüelles, arzobispo de la ciudad de Lipa, en la isla de Luzón. «Si el gobierno retoma la pena de muerte estará violando la ley internacional», asevera, por su parte, Jose Manuel I. Diokno, decano de la facultad de derecho de la Universidad De La Salle. En este sentido, el experto recuerda las peculiaridades económicas de aquellos afectados en el pasado por la pena capital. Por ejemplo, el 73% de los 1.121 presos en el corredor de la muerte en Filipinas hasta su abolición en 2006 contaba con unos ingresos inferiores a los 10.000 pesos (cerca de 192 euros) mensuales. «La pena de muerte y la política de "disparar a matar" abaratan la vida humana», destaca Diokno.
26-06-2016 | Fuente: abc.es
La salvaje Filipinas de Rodrigo Duterte
A Bat Masterson, quizá uno de los más prolíficos «hombres de la ley» del Salvaje Oeste norteamericano, le ha salido un serio competidor. Su apodo, «El Castigador», deja claras las intenciones. Porque en la verborrea de Rodrigo Duterte, presidente electo de Filipinas, la violencia sirve de gatillo al programa político. «Si te resistes, muestras resistencia violenta, mi orden a la Policía será disparar a matar. Disparar a matar contra el crimen organizado. ¿Habéis oído esto? Disparar a matar contra el crimen organizado», aseveraba tras conocer su victoria. Duterte, quien inicia su periodo presidencial de seis años el próximo 30 de junio, aboga por un plan de recompensas para acabar con los señores de la droga, así como por el regreso de la pena de muerte. «Voy a pedir al Congreso la vuelta de las ejecuciones por ahorcamiento», anunciaba Duterte en rueda de prensa tras su confirmación como mandatario, con su intención de reintroducir la pena capital en el país asiático (abolida en 2006). Las futuras medidas han dividido Filipinas, donde más del 85% de la población profesa el cristianismo. «Estamos en contra de la pena de muerte y los escuadrones de la muerte», asegura a ABC Ramón Cabrera Argüelles, arzobispo de la ciudad de Lipa, en la isla de Luzón. El líder religioso muestra a este diario, incluso, su disposición a ofrecerse como «voluntario» para reemplazar a aquellos criminales condenados y cita el ejemplo de Maximiliano Kolbe, franciscano polaco, que dio su vida por otro preso en el campo de concentración de Auschwitz. «Estoy dispuesto a ofrecer mi vida a cambio de ellos», asevera. Sin embargo, las reprobaciones a la política de Duterte no solo se suceden desde el terreno moral. «Si el Gobierno (de Manila) retoma la pena de muerte estará violando la ley internacional», asevera Jose Manuel I. Diokno, decano de la facultad de derecho de la universidad De La Salle y presidente del Grupo de Asistencia Legal Gratuita (FLAG). En este sentido, el experto recuerda las peculiaridades económicas de aquellos afectados en el pasado por la pena capital. Por ejemplo, el 73% de los 1.121 presos en el corredor de la muerte en Filipinas hasta su abolición en 2006 contaba con unos ingresos inferiores a los 10.000 pesos (cerca de 192 euros) mensuales. «La pena de muerte y la política de "disparar a matar" abaratan la vida humana», destaca Diokno, Aquí recuerda la jurisprudencia sentada en el histórico caso del preso Efren Mateo, en el que Tribunal Supremo reveló en 2004 que el 71% de las sentencias de muerte dictadas por los tribunales de primera instancia se impusieron injustamente. Para FLAG, la organización presidida por el decano de la universidad De La Salle, «los pobres son vulnerables a la pena de muerte, ya que no tienen voz, ni dinero, ni poder, y carecen de los recursos para contratar buenos abogados. Exactamente por las mismas razones, también serán vulnerables a la política propuesta ?disparar a matar? del presidente electo». Mientras, Duterte continúa edificando su presidencia con los cimientos de la violencia y el miedo. «No me llaméis señor presidente. Llamadme alcalde de Filipinas», aseguraba al poco de conocerse su victoria en los comicios. La petición de Duterte sobre su nuevo tratamiento como «alcalde» (y no el lógico de «presidente») tampoco es casual. Antiguo líder de Davao, población de millón y medio de habitantes de la isla sureña de Mindanao, sobre Duterte pesan lazos con los grupos de vigilantes o patrullas urbanas que sumergieron a la ciudad en el terror. Un liderazgo que le valió el apelativo de «El Castigador» (Human Rights Watch estima en más de un millar los muertos en Davao desde finales de los años 90 por aparentes «escuadrones de la muerte»). «No dude en contactar con nosotros, la policía, o hágalo usted mismo si dispone del arma -tiene mi apoyo», aconseja Duterte a su población sobre cómo enfrentarse a los presuntos criminales en su «salvaje» Filipinas. Muertes a 960 euros E. S. MOLANO / RANGÚN Para los cazarrecompensas de nuevo cuño, la sociedad híper-conectada resulta un alivio. De la búsqueda de carteles con delincuentes en fuga en bares o comisarías se ha pasado, ahora, a la inmediata difusión social. Tomás Osmeña, alcalde electo de la ciudad de Cebú, en el archipiélago filipino de las Bisayas, por ejemplo, ha asegurado que pagará 50.000 pesos (cerca de 960 euros) a cada Policía por criminal muerto, así como otros 5.000 pesos por delincuente herido. «Si matas a un criminal en el cumplimiento del deber, (serás recompensado). Sin hacer preguntas», asevera Osmeña. «Estoy ahí para ayudar a la policía, no para enjuiciar. Mi propósito es infundir miedo en los criminales», añadía. Solo unos días después de estas palabras, el político anunciaba la entrega de una recompensa a miembros de la policía local, tras la muerte del traficante Rowen «Yawa» Secretaria y dos de sus compinches, John Jason Montes y Dario Torremocha, durante una redada.
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