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Noticias de crimen organizado

30-11-2019 | Fuente: abc.es
España ya tiene un mapa de riesgo de radicalización
La anticipación es clave en la lucha contra cualquier tipo de terorismo, incluido el yihadista. España, por su experiencia de décadas en este campo, es plenamente consciente de ello y por eso decidió en 2015 crear en el seno del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (Citco) del Ministerio del Interior una herramienta para elaborar un mapa de España en función del riesgo de radicalización. El modelo está diseñado para lo que se conoce como «secciones censales» -un estándar geográfico que incluye entre 1.000 y 2.500 residentes-, sobre las que se aplica una serie de factores socioeconómicos y grupales identificados previamente como determinantes en los procesos de radicalización. Se requiere, por tanto, un gran trabajo de campo para poder cruzar esas variables. Los datos son tratados a través de un algoritmo matemático que da más peso a unos factores que a otros y finalmente detecta el nivel de riesgo de cada «sección censal». La suma de los resultados de cada una de estas unidades mínimas permite conocer la situación en municipios, provincias y comunidades autónomas, dependiendo de qué sea lo que interesa analizar en cada momento a los expertos antiterroristas. Los datos del primer estudio que a continuación se facilitan corresponden a 2015, aunque las fuentes consultadas por ABC afirman que la situación no ha podido cambiar lo suficiente como para que las conclusiones varíen de forma sustancial. No obstante, cada cierto tiempo se actualizan los datos para ver cómo es la evolución. En el ámbito de las comunidades autónomas los analistas detectaron que el nivel de riesgo de radicalización violenta en Cataluña duplica a la segunda, Andalucía, y ello a pesar de que ésta superaba en un millón de habitantes a la anterior. En tercer lugar se situaría la Comunidad Valenciana, mientras que Madrid quedaría en el cuarto puesto, con un peligro tres veces menor que el que se detecta en el primero de los territorios citados. Cuando la herramienta se aplicó sobre las provincias los resultados fueron también muy llamativos. Lo primero que llama la atención fue que el nivel de amenaza en Cataluña es el más homogéneo de toda España, si bien es Barcelona donde había mayor riesgo de radicalización. Sin embargo, en Andalucía son solo Málaga y Almería los terrirorios donde se concentran los valores altos. Cuando se reducía aún más la unidad de estudio se observó que de las mil «secciones censales» con más riesgo de radicalización violenta la mitad de ellas están en Cataluña, que triplica a la segunda comunidad, que en este caso es Murcia. La herramienta diseñada señaló a cien «secciones censales» como aquellas en las que era urgente intervenir por ser las de mayor riesgo. De nuevo Cataluña acumulaba la mayoría de ellas, casi la mitad, seguida de Murcia y Andalucía, que prácticamente están al mismo nivel, aunque la segunda tenga mucha más población. Los datos son coherentes con el hecho de que Cataluña concentre el mayor volumen de población musulmana de todas las comunidades, en esa época torno a 400.000 personas, lo que suponía más de un 20 por ciento del total de España. Es también la que tiene un mayor número de oratorios islámicos o mezquitas, casi el 20 por ciento de los que había en todo el territorio nacional. Hay cifras que eran muy elocuentes: en Barcelona, en la fecha de elaboración del estudio, había 28 lugares de culto significativos, y le seguían Santa Coloma de Gramanet, en la misma provincia, con ocho; Tarrasa y Tarragona, con siete; Sabadell, con seis, y Badalona, Hospitalet de Llobregat y Figueras, en Gerona, con cinco. Esta radiografía, que se renueva vada cierto tiempo, ha permitido a todos los implicados en la prevención del terrorismo yihadista, no solo las Fuerzas de Seguridad, tomar decisiones para reducir el riesgo de radicalización.
29-11-2019 | Fuente: abc.es
Paisaje tras la batalla en la Politécnica de Hong Kong
Después de once días de cerco, la Policía entró ayer en la Universidad Politécnica de Hong Kong, donde se libró la batalla campal más feroz desde que empezaron en junio las protestas reclamando democracia al régimen chino. Lindando con el mar en la península de Kowloon, justo donde se sumerge uno de los túneles que conecta con la isla de Hong Kong, su gigantesco campus es una zona de guerra. Todos sus accesos están bloqueados por barricadas, carbonizadas y coronadas con paraguas, que los manifestantes montaron a base de vallas, pupitres, fotocopiadoras, troncos de bambú y hasta filas de asientos de avión que no se sabe de dónde demonios salieron. Galería de imágenes Vea la galería completa (7 imágenes) En su interior, adonde había accedido el corresponsal de ABC, los agentes se encontraron un polvorín de cócteles molotov y líquidos inflamables, que empezaron a retirar. Tras una primera incursión de los bomberos, les siguió un equipo de artificieros que comprobó las bombas incendiarias fabricadas por los manifestantes en la batalla del día 17. En total, y según el periódico «South China Morning Post», hallaron 3.800 cócteles molotov, 921 botes de gas, 12 arcos, 200 flechas, numerosas catapultas caseras y un rifle de aire comprimido. Planta por planta, sus especialistas registraron también los laboratorios de la Politécnica, donde los radicales robaron 588 líquidos inflamables y sustancias químicas para elaborar los cócteles molotov, muchos de ellos con latas de gas adheridas para que las explosiones fueran mayores. Desde las terrazas de la Politécnica, protegidas por sacos terreros y grandes macetas como si fueran almenas de un castillo medieval, los manifestantes disparaban a los antidisturbios con los arcos del gimnasio y con catapultas caseras con las que lanzaban adoquines y bolas de metal. Por todos los flancos, como revelan las barricadas que rodean el recinto, la Policía los «bombardeó» con gases lacrimógenos y pelotas de goma. Para frenar el avance de sus cañones de agua y blindados, uno de los cuales quemaron con una lluvia de cocteles molotov, hasta levantaron muros de ladrillo en las vías de acceso y sembraron la calzada de clavos y adoquines juntados como dólmenes. Quemando la escalinata de la entrada principal, impidieron el asalto de los antidisturbios después de 17 horas de lucha, pero quedaron atrapados en el interior de su fortaleza cuando la Policía cambió de táctica. En lugar de ir a por ellos, los agentes los rodearon, repelieron a los manifestantes que acudían desde otros puntos de la ciudad a rescatarlos y esperaron a que salieran. En los dos días posteriores, fueron evacuados 280 heridos y un millar de personas, la mayoría jóvenes y adolescentes, resultaron detenidas cuando intentaban huir o al entregarse. Entre ellos había 300 menores, que quedaron en libertad pero fueron fichados. Como desvelan las alcantarillas rotas, en cuyo interior se agitan nerviosas las ratas, hubo quien se escapó nadando a través de las cañerías. Los manifestantes estaban tan bien organizados que contaban con un abundante arsenal de cócteles molotov desplegado por el campus. Además, en una sala contigua al gimnasio habían instalado un almacén para repartir máscaras antigás, cascos, gafas, guantes, cargadores de móvil, pilas y hasta ropa nueva para cambiarse y dejar atrás el uniforme negro que les caracteriza. En medio de restos de la batalla y basura por todas partes que ya despide un olor nauseabundo, el laberíntico campus parece el escenario de un apocalipsis zombi en el que todavía se ocultan algunos manifestantes. Uno de ellos, con capucha, chanclas y pantalón corto, se escondía en uno de sus edificios antes de que llegara la Policía. Tranquilo pero esquivo, contaba que iba a reunirse con otros amigos y que «nos quedaremos aquí porque es lo que tenemos que hacer». Lo que no se sabe es dónde. «No hemos venido a atrapar a nadie, solo a ver si hay sustancias peligrosas», explicaba el capitán de la unidad antiexplosivos, sorprendido por todo lo que veía. Parece que los manifestantes sabían lo que se hacían porque incluso mezclaban la gasolina de los cócteles molotov con detergente y otros materiales químicos para que las bolas de fuego fueran mayores. «Me da mucha pena ver la universidad tan destrozada porque yo estudié aquí hace muchos años», se sinceraba emocionado uno de los artificieros. Junto a otros agentes de paisano de la Unidad contra el Crimen Organizado y las Triadas, su equipo señalaba los materiales explosivos y registraba mochilas y ropas en busca de pruebas que delataran a los manifestantes. Con rayos ultravioleta, los detectives sacaban huellas. Once días después de los violentos enfrentamientos en este moderno campus, las heridas están a flor de piel en sus millonarios destrozos y pintadas por doquier, como las que piden «Libertad o muerte» y un «Hong Kong libre» o llaman «ChiNazi» al autoritario régimen de Pekín. Al anochecer, la primera gran manifestación tras las elecciones municipales del domingo acabó con tensión con la Policía. A la vista de lo caldeados que están los ánimos, que hacen saltar la chispa por cualquier pequeño incidente, parece que la batalla de la Politécnica no será la última.
23-11-2019 | Fuente: abc.es
Al menos tres policías muertos tras un atentado con explosivos en Colombia
Al menos tres policías han muerto y siete han resultado heridos en un atentado con explosivos perpetrado este viernes por desconocidos contra una comisaría del municipio de Santander de Quilichao, al suroeste de Colombia. «Hoy aproximadamente a las 9.10 de la noche se presentó un impacto explosivo contra la estación de Policía del municipio de Santander. El reporte es tres policías muertos y siete policías heridos», afirmó a periodistas el secretario de Gobierno del Cauca, Jaime Asprilla. Los fallecidos son los patrulleros Ever Danilo Canacuan Cuaical, Roy Gallyadi Fernández y Jesús Norbey Muelas Ipia, según las autoridades. Este ataque se produjo en un momento de máxima tensión en Colombia por la ola de disturbios y vandalismo que siguió a las protestas pacíficas del jueves contra la política económica y social del presidente Iván Duque, y que motivaron la declaración del toque de queda ese día en Cali y la noche de este viernes en Bogotá. El funcionario agregó que los criminales instalaron una rampa frente a la estación y desde allí «dispararon los cilindros que segaron la vida de estos tres policías», aunque no atribuyó a ningún grupo el ataque, del que inicialmente se informó de que era con coche bomba. El departamento del Cauca está inmerso en una espiral de violencia generada por las disputas territoriales de distintos grupos al margen de la ley como disidencias de la disuelta guerriilla de las FARC, la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y carteles mexicanos del narcotráfico. La rivalidad entre estos grupos por el control de tierras para el tráfico de drogas hace de este departamento uno de los que tiene un mayor número de cultivos ilícitos en el país, con 17.177 hectáreas sembradas de coca, según cifras del centro de investigación del crimen organizado InSight Crime. La violencia en el Cauca se ensaña con las comunidades indígenas y a finales de octubre pasado la autoridad neehwe'sx Cristina Bautista y los guardias Asdruval Cayapu, Eliodoro Inscué, José Gerardo Soto y James Wilfredo Soto fueron asesinados por disidencias de las FARC, que según el Gobierno les dispararon en el caserío de Tacueyó. La ONG Programa Somos Defensores precisó en su «Informe Semestral Enero-Junio 2019» que al menos 59 defensores de derechos humanos fueron asesinados durante el primer semestre de este año en Colombia, diez de ellos en el Cauca. El 17 de enero pasado, el ELN perpetró un atentado con cpche bomba en Bogotá contra la Escuela de Cadetes de la Policía General Francisco de Paula Santander, que causó 22 muertos y 67 heridos.
18-11-2019 | Fuente: abc.es
La Eurocámara da luz verde al candidato a comisario de Hungría tras aceptar sus explicaciones adicionales
La Comisión de Asuntos Exteriores de la Eurocámara ha aprobado al candidato a comisario húngaro Olivier Varhelyi para asumir la cartera de Ampliación y Vecindad en la nueva Comisión Europea, tras dar por buenas las explicaciones adicionales que le exigieron los eurodiputados que pusieron en duda su independencia frente al primer ministro, Viktor Orban. Sólo los Verdes y la Izquierda Unitaria Europea han votado en contra del hasta ahora embajador de Hungría ante la UE en la reunión de los portavoces de Exteriores de los grupos, mientras que populares (EPP), socialistas y demócratas (S&D), los liberales de Renovar Europa, Conservadores y Reformistas (ERC) y el grupo de ultraderecha Identidad y Democracia han votado a favor, según han informado fuentes parlamentarias. El candidato húngaro no pasó su primer examen ante la Eurocámara el pasado jueves, cuando se tuvo que enfrentar a numerosas críticas durante su examen este jueves desde las filas del grupo de los Socialistas y Demócratas, pero también desde los Verdes, la Izquierda Unitaria y del partido de ultraderecha húngaro de Jobbik, que pusieron en duda su lealtad con el proyecto europeo y su capacidad de defender el Estado de Derecho y los valores fundamentales en los países candidatos a entrar en la UE cuando la Comisión le ha abierto un expediente sancionador a Hungría por la deriva autoritaria de Orban ante el riesgo sistémico al Estado de Derecho en el país a la luz del artículo 7 del Tratado de la Unión. Pero también le afearon las conexiones de Hungría con los presidentes ruso, Vladimir Putin, y turco, Recep Tayyip Erdogan. Al igual que ya hizo durante su primer examen ante la Eurocámara, Varhelyi ha prometido a los eurodiputados que no estará «atado ni influido por ninguna declaración ni posición de ningún primer ministro de ningún país ni otros representantes de ningún país» ya ha insistido en que «los comisarios deben promover el interés general de la Unión Europea en su conjunto» en las nuevas aclaraciones que se vio obligado a dar por escrito. El diplomático húngaro ha asegurado que responderá a la situación de los Derechos Humanos en Turquía y tendrá «mensajes sin ambigüedades» sobre «el retroceso grave en el Estado de Derecho y las libertades fundamentales, las perforaciones ilegales en el Mediterráneo o la incursión militar en Siria» y ha avisado de que si sigue retrocediendo estaría a favor de examinar nuevos recortes en las ayudas a la preadhesión. También planteará el problema de los presos políticos y de libertad de expresión con las autoridades de Azerbaiyán «a todos los niveles». En el caso del proceso de ampliación, el húngaro ha reiterado que seguirá dando «prioridad» a los derechos fundamentales en los países candidatos y les pedirá «esfuerzos determinados» para atajar «los casos de corrupción y el crimen organizado generalizados». También ha prometido que en el caso de las relaciones con los países de la ribera Sur del mediterráneo el respeto por los compromisos en Derechos Humanos será «clave» a la hora de decidir las ayudas financieras y en caso de que incumplan habrá una respuesta "gradual", que vaya desde la congelación "temporal" de ayudas hasta la aplicación de la cláusula sobre Derechos Humanos que prevén suspensión de acuerdos de financiación con la UE. Respecto a si respaldará la introducción de un nuevo régimen de sanciones de la UE para castigar violaciones de los Derechos Humanos, abanderado por el Gobierno holandés, Varhelyi ha insistido en que debe aportar «valor» y ser «bien dirigido y legalmente sólido», al tiempo que ha recordado que hay «divergencias significativas» entre los Gobiernos europeos y se requiere la unanimidad para aprobarlo. La Eurocámara prevé votar a la nueva Comisión Europea encabezada por la conservadora alemana Ursula von der Leyen, en su sesión plenaria del 27 de noviembre, para que pueda tomar posesión el 1 de diciembre, aunque persiste la incertidumbre por la falta de un comisario británico.
11-11-2019 | Fuente: abc.es
El «Chapito» Guzmán despierta a Sinaloa de su narcoutopía
Seis desconocidos durmieron sobre el frío suelo de la cafetería de Ana Bertha el jueves 17 de octubre. Era un día apacible en Culiacán hasta que grupos de hombres armados, ráfagas de balas, explosiones y vehículos incendiados súbitamente transformaron en una zona de guerra a la capital del mexicano estado de Sinaloa. Eran las 14.50 y el narcotráfico desató toda su furia contra la ciudad para que el Ejército liberara a Ovidio Guzmán, hijo del criminal Joaquín «El chapo» Guzmán. Ovidio acababa de ser detenido y el cártel estaba dispuesto a todo por lograr su libertad. «Nunca nos habíamos sentido atacados por el narco», dice Ana Bertha sobre ese traumático día, denominado «jueves negro», en el que la relación de Culiacán con el crimen organizado por primera vez se resquebrajó. Tres civiles muertos, las calles bloqueadas y los negocios se convirtieron en improvisados refugios donde se imploraba que terminara el horror. La ciudad era rehén del Cártel de Sinaloa y el mensaje al gobierno era claro: liberar al Chapito o las acciones contra la ciudadanía irían en aumento. Doblegado por el narcotráfico, el Gobierno mexicano optó por soltar a Ovidio. La polémica liberación de Ovidio ha sido la primera gran crisis que sufre el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador desde que tomó las riendas del país en diciembre de 2018. El músculo exhibido por el cártel ha puesto contra las cuerdas al Ejército y a un gobierno que se vieron superados por la rápida y quirúrgica operación del narco. El hijo del Chapo había sido capturado a las 14.30 y veinte minutos después la ciudad era un infierno. Y es que, además, desestabilizaron varias estructuras clave: unos 50 presos se fugaron de una cárcel, mientras que los sicarios rodearon una base donde viven familiares de militares destinados a Sinaloa. Así, el Ejército mexicano también se convirtió en un rehén del narco. La arriesgada jugada «Sí, el gobierno perdió con ese operativo; pero el narco perdió mucho más porque ha dañado su relación con la sociedad culiacanense. Jamás puedes darle la espalda a tu aliado que, en este caso, es gran parte de la sociedad», explica Tomás Guevara, sociólogo de la Universidad Autónoma de Sinaloa, para quién aquél 17 de octubre, o «jueves negro», marca un punto de inflexión en la relación de Culiacán con el Cártel de Sinaloa. «Hay una fisura que podría ocasionar una ruptura mayor». «Se matan entre ellos, si tú no te metes no pasa nada». Ese es el utópico mantra con el que los culiacanenses, y gran parte de México, se protegen mentalmente para pensar que el crimen organizado no les hará nada mientras ellos se mantengan alejados. El «jueves negro» mostró a Culiacán que ese ilusorio pensamiento es falso. «Pensábamos que el narco cuidaba de nosotros, pero ese día vimos que si tienen que atacarnos para protegerse, lo harán», dice José, taxista. Precisamente, Sinaloa vivía desde mediados de 2017 un importante descenso de la inseguridad. Mientras que la criminalidad no ha parado de crecer en todo México, el estado del que es originario el famoso Cártel de Sinaloa ha reducido su tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes de 53 en 2017 a 26,1 en 2019 hasta octubre. «Se contrataron 1.200 nuevos policías y ahora hay unos 7.000 elementos», dice Ricardo Jenny del Rincón, coordinador de la organización ciudadana Consejo Estatal de Seguridad Pública, para explicar por qué mejoró la seguridad en Sinaloa. También hay otros factores. «El Chapo» fue arrestado por tercera vez en enero de 2016. Su captura abrió una batalla entre los hijos del narcotraficante y una facción liderada por Dámaso López, alias «El Licenciado», quien fue capturado en mayo de 2017. El fin de la guerra por el control del cártel es otro factor que ha producido ese periodo de paz relativa en Sinaloa. Y es que la existencia de un solo cártel que controla todo el negocio genera un cierto mayor nivel de seguridad que en lugares donde hay una batalla abierta entre dos o tres grupos por el territorio o la plaza. «En teoría nos ?protegen? de que lleguen otros grupos y se arme desmadre, pero siento que ha sido una manera de ganar nuestra confianza y, así, poder usarnos cuando sea necesario», concluye José. Rehenes de la ciudad Culiacán es la cuna de la narcocultura mexicana. Además de «El Chapo», varios narcotraficantes míticos de México son de Sinaloa como Miguel Ángel Félix Gallardo, Rafael Caro Quintero, Marcos Arturo Beltrán-Leyva, o Ismael «El Mayo» Zambada. Todos son personas de orígenes humildes que encontraron en el contrabando de estupefacientes una vía para amasar una inmensa fortuna. Es por eso que el relato sigue atrayendo a jóvenes de los barrios más pobres, quienes ven el narco como la única manera de prosperar en un país de enormes desigualdades. «Más vale vivir cinco años de rey y no 50 de buey», es el lema que convence a muchos a tomar este peligroso camino. El «jueves negro», sin embargo, ha sido un detonante para que miles de culiacanenses salieran el 27 de octubre a marchar en una manifestación contra la violencia y la mitificación de la narcocultura. La manifestación organizada por Culiacán Valiente congregó a más de 2.000 personas en el Parque de las Riberas, la zona por la que ocurrió todo el enfrentamiento entre los narcos y el Ejército. «Fuimos rehenes en nuestra propia ciudad: cerraron el aeropuerto, bloquearon puentes y calles. El miedo colectivo nos unió», dice Jorge, uno de los miembros de Culiacán Valiente, un movimiento que al estilo del 15-M no tiene líderes y aglutina a grupos de diferentes tendencias políticas para, en este caso, protestar contra la violencia y la cultura de devoción al narco. «El ?jueves negro? se desmitificó esa imagen del narco como ?el salvador?. La gente no dimensionaba el tamaño del monstruo y es un punto de inflexión para que Culiacán se levante», concluye Majo, quien también pertenece al movimiento. México va camino de cerrar 2019 como su año más sangriento desde que comenzó a recolectar cifras en 1997. Entre enero y septiembre, el país sufrió unos 29.000 homicidios dolosos, cifra que probablemente supere los 36.685 asesinatos registrados en 2018. «El mensaje que dejó el gobierno con lo de Ovidio fue el de un estado doblegado por la violencia», denuncia José Antonio Ortega Sánchez, presidente del Consejo Ciudadano.
06-11-2019 | Fuente: abc.es
La familia de mormones LeBarón, víctima del crimen organizado en México
Nueve miembros de una familia de mormones de nacionalidad mexicana y estadounidense, entre ellos seis menores de edad, fueron asesinados el lunes en el norte de México en un violento ataque que se sospecha que podría haber sido perpetrado por sicarios del crimen organizado, según informó el martes el secretario (ministro) de Seguridad, Alfonso Durazo, durante una rueda de prensa en la que también participó el presidente del país, Andrés Manuel López Obrador. «El saldo de la agresión son nueve fallecidos, tres mujeres y seis menores; hay seis menores lesionados, una menor ilesa y una menor presuntamente desaparecida», indico Durazo a los medios de comunicación en la rueda de prensa que el gobierno celebra cada día a las 7 de la mañana. El asalto se produjo en un camino rural entre los estados norteños de Sonora y Chihuahua, cuando un grupo armado emboscó a la familia que viajaba en un convoy conformado por tres mujeres y 14 menores repartidos en tres vehículos. Durazo explicó que la zona donde ocurrió el ataque es un área en disputa entre una célula relacionada con el Cartel del Pacífico y otros grupos. «Hay que aclarar si los mataron sin saber quiénes eran o si fue un ataque directo», matizó López Obrador, ya que la familia viajaba en tres rancheras Chevrolet Suburban por una zona rural cuando fueron asaltados, por lo que existe la posibilidad de que fueran confundidos con miembros de otro cártel. Sin embargo, se especula que los criminales podrían tener alguna motivación de atacarles porque las víctimas son miembros de la familia LeBarón, una conocida comunidad de mormones asentada en México desde hace varias décadas. Los LeBarón han sufrido en el pasado secuestros y asesinatos de sus miembros por parte las organizaciones criminales, situación que han combatido enfrentándose a las bandas de narcotraficantes locales y denunciando públicamente los elevados niveles de violencia que sufre el país centroamericano desde hace años. Perseguida por el narco La familia LeBarón es una comunidad de mormones asentada en 1942 en México por Alma Dayer LeBarón. Desde entonces, sus miembros han prosperado a través de la producción de nueces en su granja ubicada en Galeana, un municipio ubicado a pocos kilómetros de la frontera con Estados Unidos dentro del norteño estado de Chihuahua. Desgraciadamente, el asesinato de nueve de sus miembros a manos de un grupo armado es el último episodio de una larga lista de agresiones que han sufrido los Lebarón por parte del crimen organizado. En 2009, el apellido Lebarón se hizo conocido en todo México tras el secuestro de Erick LeBarón, entonces de 17 años. Un grupo criminal exigió a la familia un 1 millón de dólares, sin embargo, los LeBarón iniciaron una dura campaña mediática y lograron la liberación de Erick sin pagar un centavo. Pero en julio de ese año, Benjamín LeBarón y Luis Widmar Stubss ?otro miembro de la comunidad? fueron asesinados por un grupo criminal debido a su activismo contra la violencia. Desde entonces Julián LeBarón, uno de los integrantes de la familia, se convirtió en un conocido activista e inició un movimiento para denunciar la inseguridad que sufre México.
06-11-2019 | Fuente: abc.es
Asesinatos y secuestros: el crimen organizado persigue a los mormones en México
Nueve miembros de una familia de mormones de nacionalidad mexicana y estadounidense, entre ellos seis menores de edad, fueron asesinados el lunes en el norte de México en un violento ataque que se sospecha que podría haber sido perpetrado por sicarios del crimen organizado, según informó el martes el secretario (ministro) de Seguridad, Alfonso Durazo, durante una rueda de prensa en la que también participó el presidente del país, Andrés Manuel López Obrador. «El saldo de la agresión son nueve fallecidos, tres mujeres y seis menores; hay seis menores lesionados, una menor ilesa y una menor presuntamente desaparecida», indico Durazo a los medios de comunicación en la rueda de prensa que el gobierno celebra cada día a las 7 de la mañana. El asalto se produjo en un camino rural entre los estados norteños de Sonora y Chihuahua, cuando un grupo armado emboscó a la familia que viajaba en un convoy conformado por tres mujeres y 14 menores repartidos en tres vehículos. Durazo explicó que la zona donde ocurrió el ataque es un área en disputa entre una célula relacionada con el Cartel del Pacífico y otros grupos. «Hay que aclarar si los mataron sin saber quiénes eran o si fue un ataque directo», matizó López Obrador, ya que la familia viajaba en tres rancheras Chevrolet Suburban por una zona rural cuando fueron asaltados, por lo que existe la posibilidad de que fueran confundidos con miembros de otro cártel. Sin embargo, se especula que los criminales podrían tener alguna motivación de atacarles porque las víctimas son miembros de la familia LeBarón, una conocida comunidad de mormones asentada en México desde hace varias décadas. Los LeBarón han sufrido en el pasado secuestros y asesinatos de sus miembros por parte las organizaciones criminales, situación que han combatido enfrentándose a las bandas de narcotraficantes locales y denunciando públicamente los elevados niveles de violencia que sufre el país centroamericano desde hace años. Perseguida por el narco La familia LeBarón es una comunidad de mormones asentada en 1942 en México por Alma Dayer LeBarón. Desde entonces, sus miembros han prosperado a través de la producción de nueces en su granja ubicada en Galeana, un municipio ubicado a pocos kilómetros de la frontera con Estados Unidos dentro del norteño estado de Chihuahua. Desgraciadamente, el asesinato de nueve de sus miembros a manos de un grupo armado es el último episodio de una larga lista de agresiones que han sufrido los Lebarón por parte del crimen organizado. En 2009, el apellido Lebarón se hizo conocido en todo México tras el secuestro de Erick LeBarón, entonces de 17 años. Un grupo criminal exigió a la familia un 1 millón de dólares, sin embargo, los LeBarón iniciaron una dura campaña mediática y lograron la liberación de Erick sin pagar un centavo. Pero en julio de ese año, Benjamín LeBarón y Luis Widmar Stubss ?otro miembro de la comunidad? fueron asesinados por un grupo criminal debido a su activismo contra la violencia. Desde entonces Julián LeBarón, uno de los integrantes de la familia, se convirtió en un conocido activista e inició un movimiento para denunciar la inseguridad que sufre México.
05-11-2019 | Fuente: elpais.com
Trump ofrece ayuda militar para librar la ?guerra? contra el narcotráfico
El mandatario republicano condena el asesinato de una familia mormona con doble nacionalidad (mexicana y estadounidense) a manos del crimen organizado
05-11-2019 | Fuente: elpais.com
Trump ofrece ayuda militar para enfrentar la ?guerra? contra el narcotráfico
El mandatario republicano condena el asesinato de una familia mormona con doble nacionalidad (mexicana y estadounidense) en manos del crimen organizado
05-11-2019 | Fuente: abc.es
Aumentan a doce los muertos por el ataque a una familia mormona en México
Al menos doce personas han muerto, entre ellas nueve menores de edad, en un ataque perpetrado contra una familia mormona estadounidense en una zona limítrofe entre los estados de Chihuahua y Sonora, en el norte de México, según un balance de víctimas confirmado por fuentes familiares. Según la versión de dos parientes recogida por el diario mexicano «El Universal», los hechos se iniciaron en torno a las 9.30 horas del lunes, cuando tres mujeres y sus 14 hijos partieron desde la localidad de Bavispe, en Sonora, rumbo a la comunidad mormona de La Mora. Durante el trayecto, uno de los vehículos sufrió una avería, por lo que un segundo coche regresó a Bavispe en busca de ayuda. Al volver al lugar, encontraron los cuerpos calcinados de una mujer y de sus cuatro hijos -dos gemelos de seis meses y otros dos niños de ocho y diez años- y fueron víctimas de un tiroteo que obligó a dos mujeres y diez menores a huir del lugar para tratar de ponerse a salvo. Rhonita LeBaron y sus hijos, dos bebés fueron quemados vivos durante un ataque del Crimen Organizado,no conformes con eso, secuestraron a 8 niños y mataron a dos mujeres más,esto es lo que López quiere que olvidemos,el horror que su ineptitud ha desatado. pic.twitter.com/ihSw21tCiJ? Gloria (@GlodeJo07) November 5, 2019 En esta huida, las dos mujeres y cinco de los niños fueron asesinados, mientras que los otros cinco menores siguen en paradero desconocido, según estas fuentes. Dos familares consultados por la agencia de noticias «Reuters» también han confirmado doce fallecidos como balance provisional de víctimas, a la espera de que se esclarezca la situación de los cinco niños. Las víctimas pertenecían a la familia LeBarón, vinculada a una comunidad mormona que se estableció en el norte de México hace décadas. Las autoridades no han podido aclarar los motivos del ataque, atribuido en principio a un grupo de la delincuencia organizada que incluso bloqueó el acceso a la zona para evitar una posible intervención de las fuerzas de seguridad. El ataque no se conoció hasta las 19.00 horas. Los Gobiernos de los estados de Chihuahua y Sonora, ambos fronterizos con Estados Unidos, han señalado que se está llevando a cabo una investigación. En el comunicado, los gobiernos han informado de que las fuerzas de seguridad locales y federales han sido desplegadas hasta el lugar del ataque, sin ofrecer más detalles. El embajador de Estados Unidos en México, Christopher Landau, ha dicho seguir «muy de cerca la situación en la sierra entre Sonora y Chihuahua». «La seguridad de nuestros connacionales es nuestra gran prioridad», ha subrayado en un mensaje en Twitter.
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