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Noticias de corrupcion policial

20-12-2019 | Fuente: abc.es
Menos periodistas asesinados en un mundo con menos periodismo
Como la vocación obra milagros, dos décadas de carrera y la conciencia de correr peligro no habían conseguido que Norma Sarabia se decidiera a tirar la toalla. La reportera, que denunciaba la corrupción policial en la localidad de Huimangillo, estado de Tabasco, México, murió el 12 de junio de 2019, cuando fue tiroteada mientras charlaba con un familiar cerca de su casa. No tuvo que pasar mucho tiempo para que otro de sus compañeros de profesión sufriera una suerte similar a la suya. El 31 de agosto, el periodista Edgar Joel Aguilar, que se dedicaba a escribir en la página de sucesos, recibió varios disparos tras entrar en una barbería de la ciudad de Santa Rosa de Copán, al oeste de Honduras. Un mes más tarde, el 10 de octubre, las armas se volvieron contra Nehémie Joseph, un reportero haitiano que se había destacado por criticar la corrupción del gobierno de su país, hundido en una sucesión de crisis deseperante. Ese día, en la localidad de Mirabalais, el joven fue forzado a meterse en el maletero de un coche, donde tres balas pusieron fin a su vida. Son tres casos de una lista mucho más larga, que se extiende a otros países y solo comparte el origen común del impulso asesino: silenciar a la prensa, apagar la información que los violentos no quieren que se haga pública. Las historias de Sarabia, Aguilar y Joseph se pueden leer en el informe de Reporteros Sin Fronteras (RSF) de 2019, presentado esta semana en Madrid, donde se dan a conocer datos esenciales que hay que retener: a lo largo de este año, 49 periodistas han sido asesinados, 57 secuestrados y 389 encarcelados en todo el mundo. La cifra de muertos, que es la más baja desde 2003, puede invitar a la esperanza, pero se teme que oculte un reverso de desánimo vinculado con la derrota de la profesión, como explica Alfonso Armada (Vigo, 1958), presidente de la sección española de RSF, en una charla telefónica: «Celebramos que haya menos muertos, pero muchos tememos que los haya porque el periodismo internacional, el que cubre los conflictos, esté de capa caída». Las causas de ese deterioro se relacionan con el discurso populista, de izquierdas o derechas, que presume de enarbolar la verdad frente a las mentiras de los medios tradicionales, y con la crisis económica que ha golpeado al oficio durante los últimos años: «La cifra de muertos -añade Armada- esconde una realidad preocupante. El odio a los periodistas aumenta en todo el mundo. Eso pone en peligro sus vidas, porque se afirma que son prescindibles, irrelevantes o, en algunos casos, enemigos del pueblo, como suele decir Donald Trump. Hay otro detalle significativo, y es que los grandes medios cada vez dedican menos espacio a cubrir conflictos, por lo que hay menos periodistas expuestos al peligro. También ocurre que hay periodistas locales, como en Yemen, que prefieren dedicarse a otras tareas para evitar riesgos. Por ejemplo, sabemos que uno, que trabajaba en un diario, se dedica ahora a vender hielo, y otro se ha hecho camarero». Solo hay una nota más o menos optimista: la influencia beneficiosa que ha podido tener el «Manual de seguridad para periodistas», publicado de forma conjunta por RFS y la Unesco, donde se dan consejos útiles para que los reporteros que cubren guerras lo hagan de la forma menos riesgosa posible. Distopía en Xinjiang Por desgracia, algunos tipos de represión son tan sofisticados que construyen una tela de araña de la que escapar parece imposible, como apunta Armada. «Para RSF, China es, ahora mismo, una zona prioritaria, por la que estamos muy preocupados. En Xinjiang, los uigures, la minoría musulmana, están siendo encarcelados en campos de concentración. Las autoridades chinas dicen que pretenden convertirles en mejores ciudadanos, pero en realidad se trata de una ofensiva contra su religión y de establecer un sistema de control policial que se parece mucho al de algunas distopías, como la que retrata la serie ''Black Mirror'': mediante tecnología punta, con reconocimiento facial e inteligencia artifical. Hay un proceso de destrucción de una minoría», denuncia. Como ya demostró en el Tíbet, el régimen chino no está dispuesto a tolerar que una religión se atreva a disputarle espacio al Partido. Desde hace años, las noticias que llegan de Xianjing hablan de demolición de mezquitas, como la medieval de Kargilik. Desde noviembre, de un gran mecanismo de persecución contra los uigures, después de que el diario estadounidense The New York Times publicara unos documentos que demostraban la presencia de campos de concentración en la región, prueba definitiva de la mano dura de Pekín. «Los periodistas que denuncian la situación son detenidos y encarcelados. Hay 120 en prisión, que sepamos, porque hay otros casos de los que no tenemos registro. Las condiciones de arresto son tremendas. China tiene un comportamiento implacable. En parte, eso explica la reacción de los jóvenes de Hong Kong, ante el temor de que los métodos del Partido también se apliquen allí», señala Armada. Tanto en Hong Kong como en Xinjiang, el régimen chino se enfrenta a las ansias secesionistas de parte de la población, harta de ser pisoteada por la bota roja. «Los periodistas que denuncian la situación de los uigures son detenidos y encarcelados. Hay 120 en prisión, que sepamos, porque hay otros casos de los que no tenemos registro», lamenta Alfonso Armada Seguimiento incansable Con diez muertos cada uno, México, que teóricamente está en paz, y Siria, donde la guerra dura ya ocho años, encabezan la lista de países donde más periodistas fueron asesinados durante 2019. De cara al año que viene, RSF se ha propuesto vigilar ambos territorios, aunque sin dejar otras preocupaciones a un lado. Además de China, «con un modelo que potencia el desarrollo económico y desprecia las libertades», y Estados Unidos, con «el nacionalismo populista de Trump», la organización prestará mucha atención a Arabia Saudí: «Hay más de treinta periodistas encarcelados. Más de un año después del asesinato de Jamal Khashoggi, y de las pruebas que vinculan al régimen con su crimen, se sigue negociando con Riad», denuncia Armada. Rusia y la India, donde el acceso a internet está siendo restringido, también acapararán el interés de la organización. En España, el foco apuntará a Cataluña, donde los periodistas son hostigados por hacer su trabajo, a veces con reproches que resultan tan ridículos como inquietantes: «La periodista Laila Jiménez fue increpada por una señora independentista que le dijo que se fuera ''a su país''. Cuando Jiménez le respondió que ella era catalana, la señora le respondió: ''Sí, pero tú no naciste bien''», explica el presidente de la sección española. Reporteros Sin Fronteras seguirá el año que viene con atención el estado de la libertad de prensa en China, Estados Unidos, Arabia Saudí, Rusia o India, entre otros países Desde luego, la lucha por la libertad de prensa dignifica a los países, y pone a prueba la solidez de su democracia. Así lo ha probado la investigación de la muerte de Daphne Caruana Galizia, la periodista maltesa asesinada con un coche bomba en 2017, que ha dejado al descubierto la madeja de corrupción que anidaba en la isla. Su hijo Matthew, que acudió el pasado martes a la presentación del informe de RSF en Madrid, tuvo unas palabras que animan a imitar su lucha, como recuerda Armada: «Matthew recordó que el movimiento cívico, en Malta, ha logrado que varios ministros dimitan, y que el primer ministro, Joseph Muscat, prometa que lo va a hacer a principios de enero. La investigación ha progresado y el caso no ha quedado impune». Un desenlace que también merecen los 49 periodistas muertos por ejercer su oficio este año. El bloguero chino Wu Gan, condenado por publicar un texto irónico sobre la corrupción en su país - Archivo ABC La hora del ciudadano Como zafarse de la mano con la que los regímenes autoritarios ahogan el derecho a la libertad de prensa no es tarea fácil, en China, pero también en territorios ocupados como el Sáhara Occidental o en países sacudidos por la violencia, como Afganistán, son ciudadanos que sueñan con la democracia y la paz los que sustituyen a los periodistas profesionales en su tarea. El informe de RSF respalda esa labor, proporcionando datos significativos que ponen de manifiesto su papel imprescindible: en China, por ejemplo, «más del 40% de los periodistas encarcelados no son profesionales», porque «la prensa tradicional cada vez [está] más vigilada y bloqueda»; en Afganistán, «el número de corresponsales extranjeros en Kabul ha bajado a la mitad desde 2014», dejando un vacío informativo que han cubierto personas de a pie. «En RSF, reconocemos el trabajo de esos ciudadanos. No es la situación ideal, pero cuando las circunstancias políticas son las que son, y el periodismo se tiene que realizar en territorios donde el régimen es dictatorial o totalitario, hay periodismo ciudadano para informar», explica Armada.
17-12-2019 | Fuente: abc.es
RSF cifra en 49 los periodistas asesinados en 2019 y alerta de un aumento de los encarcelamientos
Este año han sido asesinados 49 periodistas en el mundo, lo que significa un 44 % menos que en 2018 y la cifra más baja desde hace 16 años, según Reporteros sin Fronteras (RSF), que señala a Latinoamérica como un punto negro con 14 muertos, la mayor parte en México. En su informe anual sobre la violencia contra los periodistas publicado este martes, RSF destaca que México es el país del mundo con más asesinados (10) junto con Siria (10), que tiene la particularidad de que está en guerra desde hace más de ocho años. Además, la probabilidad de que los autores intelectuales de los asesinatos de periodistas en México sean juzgados «es casi nula», teniendo en cuenta que «la tasa de impunidad» en ese tipo de delitos contra los informadores «supera el 90 %», denuncia la organización. El informe hace hincapié en «la ineficacia de las autoridades mexicanas» ante esta situación como lo ha puesto de nuevo en evidencia el asesinato de Norma Garabia, en el estado de Tabasco, tras solicitar sin éxito protección al recibir amenazas por sus artículos sobre la corrupción policial. También el de Francisco Romero Díaz, a pesar de que en su caso si se beneficiaba de medidas de seguridad. Para la ONG, Honduras -donde dos periodistas han sido asesinados «fríamente y a plena luz del día» en 2019- también está «superada por la corrupción y el crimen organizado» y Colombia -donde murió el documentalista Mauricio Lezama- se ve confrontada de nuevo a los viejos demonios de la violencia. Reporteros indica que más allá de los 14 asesinatos registrados oficialmente en su informe, la situación en Latinoamérica es tal vez peor de lo que dejan entrever esas cifras porque otros 10 periodistas han sido asesinados en Brasil, Chile, México, Honduras, Colombia y Haití, pero de momento no se han contabilizado porque se están haciendo verificaciones. A parte de la situación en esa región, lo que verdaderamente ha marcado el descenso de los asesinatos de periodistas en el mundo es la evolución de los conflictos en Oriente Medio y en primer lugar de Siria, donde hubo 11 muertos en 2018 y donde se había llegado a cifras de 64 en 2012 y 69 en 2013. En Yemen también ha disminuido en 2019 el número (2 en lugar de 8 en 2018), lo que para RSF pone en evidencia sobre todo una menor actividad de los periodistas locales y no una menor virulencia de los combates. De hecho, la realidad es que «cada vez menos periodistas yemeníes pueden ejercer su profesión en condiciones aceptables de seguridad». Algo parecido ocurre en Afganistán, donde «la cobertura mediática se ha reducido igualmente», y solo quedan la mitad de corresponsales extranjeros en Kabul de los que había en 2014. Allí han muerto 5 profesionales de la información este año, frente a 16 en 2018 y 15 en 2017. Reporteros recuerda que 389 periodistas están encarcelados por razón de su profesión en todo el mundo, lo que supone un 12% más que en 2018. Eso sin tener en cuenta los que han sido detenidos «arbitrariamente» durante horas, días o incluso semanas por su cobertura de protestas que han estallado en Argelia, Hong Kong, Chile o Bolivia. Casi la mitad de esos 389 están en tres países que tienen «las mayores prisiones del mundo» para periodistas: China (120), Egipto (34) y Arabia Saudí (32). No se quedan muy atrás ni Siria (26), ni Egipto (25). RSF no se priva de señalar el «cinismo» de las autoridades de Pekín, que han publicado un «libro blanco» en el que presentan su país como una verdadera democracia cuando el número de informadores entre rejas se ha duplicado en un año. En cuanto a los periodistas que están rehenes en alguna parte del mundo, son al menos 57 en la actualidad, una cifra que casi no se ha movido en un año y que en su inmensa mayoría resulta de los mismos cuatro países: Siria (30), Yemen (15), Irak (11) y Ucrania (1).
05-11-2018 | Fuente: abc.es
Muere la activista ucraniana Katerina Handziuk tras un ataque con ácido cuando investigaba corrupción policial
La activista ucraniana Katerina Handziuk, conocida por investigar casos de corrupción policial en el país, ha fallecido este domingo tras sucumbir al ataque con ácido que recibió hace tres meses, según han confirmado fuentes oficiales al portal Radio Free Europe/Radio Liberty. Handziuk, de 33 años de edad, ha muerto en el hospital donde permanecía ingresada a consecuencia de un coágulo de sangre, según medios locales. Fue asaltada el 31 de julio, al salir de su domicilio, en torno a las 08.30 horas. Según las cámaras de seguridad, un hombre de 20 a 25 años salió de entre los arbustos con una botella cuyo líquido arrojó a la cara de la mujer antes de salir corriendo. La policía local detuvo inicialmente a un hombre, al que coaccionó para que firmara una «confesión», presuntamente prometiéndole a cambio resolver unos problemas que tenía con la policía. Sin embargo, la hermana del detenido dijo que éste no estaba en Jersón cuando se produjo la agresión y que tenía varios testigos que podían confirmarlo. Tras 19 días de detención, la policía dejó al hombre en libertad sin cargos y pidió disculpas. Al mismo tiempo detuvo a otros cinco sospechosos, cuatro de los cuales admitieron su participación en la agresión. Al principio la policía no investigó el ataque como intento de «asesinato por encargo», sino como «tentativa de asesinato», lo que, según el abogado de Handzyuk, ha retrasado considerablemente el proceso de determinar quién ordenó cometerlo, según Amnistía Internacional. La mujer sufría quemaduras graves en casi el 40 por ciento de su cuerpo y perdió la vista en uno de sus ojos tras el ataque de ácido, según los médicos que la trataron. La activista, que también ejercía como asesora de la alcaldía de su ciudad natal, Jerson, fue agredida el pasado 31 de julio por un agresor desconocido, en el último ataque registrado en Ucrania contra activistas civiles. El presidente del país, Petro Poroshenko, ha declarado sus condolencias durante su viaje a Turquía y ha prometido que hará todo los posible para llevar a su asesino ante la justicia. Detenciones Hasta el momento han sido detenido cinco sospechosos. Todos ellos son antiguos combatientes del llamado Ejército de Voluntarios Ucranianos, una facción escindida de la milicia de ultraderecha Sector Derecho. Cuatro de ellos acusan a su vez a un antiguo agente de Policía de Jerson, Serhiy Torbin, de orquestar el ataque. Torbin está ahora detenido por la Policía de Ucrania y está esperando juicio, según su abogado, Yuriy Khazov, al diario 'Kyiv Post'. En septiembre de 2017, la activista acusó a uno de los jefes de departamento de la Policía Regional de Jerson, Artem Antoshchuk, de exigir a los empresarios de la región un «tajo» del 3 por ciento. La acusación la llevó a los tribunales, en un caso que acabó ganando. El comisario de Ampliación de la Unión Europea, Johannes Hahn, ha denunciado a través de Twitter que los ataques contra los activistas de la sociedad civil «son inaceptables y los responsables de este crimen aborrecible deben acabar ante la justicia». Desde 2017, Ucrania ha sido escenario de al menos 55 ataques contra activistas, según han denunciado ONG nacionales e internacionales. En los últimos meses, los manifestantes se han concentrado por este motivo ante sedes de Gobierno en todo el país bajo la campaña «El silencio mata».
21-12-2017 | Fuente: elpais.com
El Poder Judicial estudiará las amenazas al juez que investiga la corrupción policial en Palma
El magistrado denuncia seguimientos, pintadas amenazantes y un ?continuo hostigamiento? de abogados personados en el proceso
27-11-2017 | Fuente: elpais.com
Escrache al juez y el fiscal que investigan la corrupción policial en Palma
Asociaciones de jueces y fiscales consideran la manifestación un ?ataque? al Estado de Derecho
25-07-2017 | Fuente: elpais.com
?Corrupción policial?: tan buena como ?El padrino? pero con agentes de la ley
Don Wislow completa en esta novela un gran retrato sobre las cloacas de la policía con una oscura Nueva York de fondo
27-06-2017 | Fuente: elpais.com
El diputado implicado en la corrupción policial de Palma abandona el PP
Álvaro Gijón mantendrá sus actas de diputado y concejal y pasará al grupo mixto
09-09-2016 | Fuente: elpais.com
El edil del PP de Palma se desvincula de la trama de corrupción policial
Álvaro Gijón niega la creación de un grupo policial con afiliados populares
04-07-2016 | Fuente: elmundo.es
La corrupción policial 'rompe' el Partido Popular de Palma
Los políticos dimitidos son el presidente de la Junta Territorial del PP de Palma, José María Rodríguez; el secretario de Organización, Álvaro Gijón, y la vicesecretaria Sandra Fernández.