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Noticias de correos

04-06-2020 | Fuente: abc.es
«No sois aliados»: las protestas tratan de despegarse de los saqueos y la violencia
Una docena de pantalones vaqueros diseñados en un pueblo de Galicia salen por los aires en Broadway a la altura de la calle Vesey, en el Sur de Manhattan. Un grupo de chavales han roto la disciplina de la manifestación, ha arrancado los tablones que protegen una tienda de Zara, han roto la puerta y salen con las manos llenas de prendas. La mayoría son muy jóvenes, casi niños. Alguno, más mayor, llena de forma metódica una bolsa de deporte con lo sustraído. Hay carreras, confusión, avisos de que viene la policía. Un joven lanza los vaqueros al cielo oscuro, como confeti. Hay también enfrentamientos. «¿Qué mierda hacéis? No sois aliados de nuestra causa», increpa un manifestante, de cerca de treinta años, a los saqueadores. Agarra a uno que trata de escapar, se enzarzan en el suelo, se forma un tumulto mientras el autor del placaje sigue rugiendo «¡No eres aliado de ?Black Lives Matter?!», en referencia al movimiento contra los abusos policiales y el racismo estructural contra la minoría negra. En un par de minutos, la escena se inunda de policía, se producen arrestos. Un hombre mayor está esposado, contra el suelo, boca abajo, con un agente antidisturbios encima. Es una detención cualquiera. Pero es imposible no acordarse de la imagen de George Floyd, el hombre negro que murió a manos de la policía en Mineápolis. Esposado, boca abajo, sujeto por otros dos agentes, el policía -Derek Chauvin, ahora acusado de asesinato en tercer grado y homicidio imprudente- asfixió con su rodilla contra el cuello de Floyd durante casi nueve minutos. La última tragedia de los abusos policiales contra la minoría negra ha levantado en protestas a todas las grandes ciudades de EE.UU. Primero en Mineápolis y después en todo el país. La violencia, el vandalismo y los saqueos han acompañado a las protestas y se han comido la atención, dentro y fuera de EE.UU. En los últimos días, con la imposición de toques de queda -desde la muerte de Martin Luther King en 1968, no se habían decretado tantos al mismo tiempo- los disturbios violentos han perdido fuelle. En Nueva York, el toque de queda se adelantó el martes a las ocho de la tarde, tres horas antes que la jornada anterior, donde se multiplicaron los saqueos. La presencia policial se había multiplicado. Pero, en la calle, en la media docena de manifestaciones que serpenteaban ayer Manhattan, y en otras en Brooklyn y otros distritos de la ciudad, la intención de separarse de la violencia y el saqueo es evidente. «No queremos vuestra paz» «¡Marchamos, no saqueamos!», corea un grupo que desciende por la calle Varick hacia el Sur. Poco antes, otro grupúsculo ha roto las vidrieras de una tienda de GAP en Broadway con la calle 8. A veces da la impresión que es solo un entretenimiento adolescente: un renacuajo emerge entre los cristales rotos con un maniquí bajo el brazo. Otras, el producto de la rabia: «¡No queremos vuestra paz!, ¡Hay que pelear con fuego!», grita un manifestante antes de pegar un codazo a la ventana de una furgoneta de Correos. Ya de madrugada, en Brooklyn, otro grupo se concentra en la confluencia de las dos principales avenidas del distrito, Flatbush y Atlantic. Se corean las consignas habituales y se improvisan discursos. «Creímos que el viaje había acabado en 1968», dice un hombre subido a la mediana en referencia al movimiento de derechos civiles. «Estamos muy lejos de llegar. Y los blancos tenéis que estar con nosotros para que veáis cómo sufrimos los abusos cada día». Otro discurso llama al levantamiento contra la policía. «¡Protestas pacíficas!», corea buena parte del grupo en respuesta. Muchos son conscientes que los coches de policía en llamas y los negocios destrozados han diluido su mensaje. A la espera de cómo se desenvuelva esta madrugada del jueves, la intensidad de los disturbios ha decaído en las últimas dos noches en Nueva York. También en el resto del país, a pesar de que se registraron incidentes en ciudades como Atlanta, Milwaukee, Portland o la capital, Washington, aunque mucho menos graves que en los días anteriores El presidente de EE.UU., sin embargo, prefiere poner la atención en la violencia y animaba a las autoridades de Nueva York a pedir ayuda federal. «Está totalmente fuera de control», decía Donald Trump el martes por la noche sobre la ciudad en la que se crió, y se quejó de que a la policía de Nueva York no se le permitía «hacer su magia». Ayer siguió con sus llamamientos a que la policía endureciera sus actuaciones y defendió el despliegue del ejército. Trump ha defendido que la violencia se debe a los grupos «antifa» -radicales antifascistas- y de extrema izquierda, un discurso que le beneficia políticamente de cara a las elecciones del próximo noviembre, donde se juega permanecer en el cargo otros cuatro años. En las manifestaciones estos días en Nueva York ha quedado claro que hay elementos «antifa» que han participado en las protestas, pero no está claro si son el principal motor de los disturbios violentos, en los que también se observa que participan jóvenes indignados y oportunistas. Un informe interno fechado el 1 de junio del Departamento de Seguridad Interior al que tuvo acceso Reuters asegura que la contribución de los «antifa» y otros grupos extremistas similares es limitada y que la mayoría de la violencia se debe a oportunistas, como los jóvenes que se llevaban vaqueros de un Zara.
02-06-2020 | Fuente: elmundo.es
Peligra el voto de 538.000 gallegos y vascos en las autonómicas del 12-J por la Covid-19 en Sudamérica
El presidente de la Junta Electoral del País Vasco es "pesimista" ante el bloqueo de los sistemas de correos que facilitan la participación de los electores residentes en el exterior 
21-05-2020 | Fuente: as.com
El mercadillo que tiene sus 375 puestos abiertos todos los días
La plataforma de venta 'online' para pymes Correos Market está logrando que 375 pequeños productores salven parte de las ventas durante la pandemia
19-05-2020 | Fuente: abc.es
La inteligencia alemana no podrá escuchar conversaciones en el extranjero a partir de 2022
El Tribunal Constitucional alemán ha establecido límites en la práctica de interceptación de comunicaciones del Servicio Federal de Inteligencia (BND). El máximo tribunal de Karlsruhe ha revocado en una sentencia las regulaciones legales vigentes para monitorear comunicaciones de ciudadanos extranjeros en el extranjero porque violan el secreto de las telecomunicaciones y la libertad de prensa. Al mismo tiempo, los jueces constitucionales enfatizan que los fundamentos legales pueden diseñarse de acuerdo con la Constitución y dan de plazo hasta finales de 2021 para modificar la normativa Az. 1 BvR 2835/17. Varios periodistas extranjeros que informan en el extranjero sobre violaciones de derechos humanos o estados autoritarios habían demandado la normativa del BND que entró en vigencia en 2017. La organización Reporteros sin Fronteras y la Sociedad por los Derechos de la Libertad también participaron en la demanda. Las quejas iban dirigidas contra las regulaciones legales que permiten al servicio secreto monitorear las telecomunicaciones, por ejemplo en el tráfico de correos electrónicos de extranjeros en el extranjero. En su fallo, el Constitucional deja inequívocamente claro por primera vez que el vínculo entre los poderes estatales alemanes y los derechos fundamentales no se limitaba a Alemania. La protección del secreto de las telecomunicaciones y la libertad de prensa también se extienden a los extranjeros en el extranjero. La sentencia evita que «la protección de los derechos fundamentales en un mundo internacionalizado caiga detrás del radio de acción del poder estatal alemán o incluso se vea socavada», ha explicado el presidente de la sala, Stephan Harbarth. Por lo demás, los jueces constitucionales no tienen objeciones a la vigilancia en el extranjero. La supervisión estratégica del BND de las comunicaciones en el extranjero puede estar constitucionalmente justificada, dijo Harbarth, basándose en un «interés público sobresaliente y para que la inteligencia en el extranjero sea efectiva en interés de la capacidad de política exterior y de seguridad de la República Federal de Alemania». Tras una investigación Una investigación del semanario Der Spiegel y el grupo de medios Bavarian Broadcasting ha ofrecido recientemente un panorama sobre cómo el Servicio Federal de Inteligencia alemán (BND) cambió su vigilancia en Internet después de las revelaciones de Snowden. Actualmente monitorea 1,2 billones de conexiones diarias, que incluyen desde llamadas y correos electrónicos hasta búsquedas en Internet y videoconferencias. Los propios empleados del BND se sienten incómodos. Cuando se habla de amor o sexo en una conversación interceptada, no hay reglas claras sobre lo que deben seguir escuchando o no. Frases como «cariño, te amo» o conversaciones de explícito y exclusivo contenido sexual, no forman parte del área protegida, según la norma secreta de 72 páginas a la que tuvieron acceso estos medios y titulada «Signals Intelligence», que describe cómo el BND puede monitorear digitalmente en el extranjero. También se supo anteriormente que el BND había espiado en varias instalaciones en la UE y en los países socios de la OTAN durante años, además de en varias oficinas de medios de comunicación como la BBC o el New York Times. El Gobierno alemán reaccionó reformando la ley BND en 2017 y creó un organismo para controlar cuándo se pueden monitorear los objetivos en Europa, pero el Constitucional establece ahora que aquel control no era suficiente. La vigilancia digital del BND tiene su base en lugares como el nodo de Internet De-Cix en Frankfurt am Main. Los flujos de datos que fluyen a través de las líneas de fibra óptica hacen pasar por este punto 47,5 billones de conexiones a diario. Cualquiera que en Alemania lea un mensaje a través de Internet, vea un vídeo o visite un sitio web, está enrutando sus datos a través de ese nodo, por donde pasan también las conexiones desde Oriente Medio o Rusia. Si la Cancillería Federal envía al De-Cix la orden correspondiente, el BND puede acceder a datos ramificados en el nodo de Internet. Para este propósito, una fracción de la señal de luz de la fibra óptica en las líneas se ramifica y se realiza una copia, que luego se envía al BND. Teóricamente, el BND tiene capacidad para enrutar 1,2 billones de conexiones por día en Frankfurt en el nodo De-Cix. El operador del nodo calculó estas cifras en un informe para el Tribunal Constitucional Federal presentado en octubre de 2019. La cantidad de datos que el BND realmente extrae y procesa más tarde sigue siendo un secreto. Hay un total de 23 nodos de Internet en Alemania que son de interés para el BND. Sin embargo, según el gobierno federal, De-Cix es el que tiene el mayor rendimiento de datos en todo el mundo. El BND es un servicio de inteligencia extranjero y solo se le permite monitorear específicamente a los alemanes en casos excepcionales, por ejemplo, porque se han unido a un grupo terrorista internacional. En la enjuiciada «campaña estratégica de inteligencia extranjera», los datos de los usuarios alemanes deben eliminarse de inmediato. Se supone que, en una primera etapa, el BND filtra todo lo que se envía dentro de Alemania. Sin embargo, el desarrollo técnico de Internet está haciendo que este filtrado sea cada vez más complicado: Internet está estructurado de tal manera que los datos generalmente toman la ruta más simple y rápida, no necesariamente la más directa. Por ejemplo, si una mujer de Hamburgo envía una foto de vacaciones adjunta a su amigo de Múnich por Facebook, no solo un paquete pasa por las líneas, sino varios que también pueden tomar diferentes rutas. No todos estos paquetes pueden reconocerse a primera vista como datos pertenecientes a ciudadanos alemanes. Klaus Landefeld, vicepresidente de la Asociación de la Industria de Internet alemana que opera el nodo De-Cix, critica que las leyes sobre vigilancia tecnológica «todavía están diseñadas para la comunicación por cable, como se generalizó en las décadas de 1980 y 1990».
13-05-2020 | Fuente: abc.es
Merkel confirma la autoría rusa del ataque informático al parlamento alemán
Una de las poquísimas preguntas que no han versado sobre la crisis sanitaria, en la sesión de control parlamentario a la que se sometía hoy la canciller Angela Merkel, se ha interesado por los resultados de la investigación que la fiscalía General de Estado alemán ha llevado a cabo acerca del ataque informático que sufrió el Bundestag en 2015. Y la canciller alemana ha hablado de «pruebas contundentes» acerca de la autoría rusa y de unos hechos a su juicio «indignantes». «Me tomo estas cosas muy en serio porque creo que la investigación se ha realizado de manera muy adecuada», se ha sincerado Merkel, «y puedo decirlo honestamente: me duele». «Cada día trabajo en ello e intento tener mejores relaciones con Rusia, pero por otro lado hay pruebas muy tangibles de que las fuerzas rusas hacen eso», ha asentido ante el pleno parlamentario alemán. «La guerra híbrida es parte de la estrategia de Rusia», ha explicado la canciller alemana, reconociendo que este hecho no facilita la relación con Rusia. «Por supuesto, siempre nos reservamos el derecho de tomar medidas, incluso contra Rusia», ha dicho sobre posibles sanciones. Según se ha filtrado a varios medios de comunicación alemanes, los investigadores de Karlsruhe culpan al servicio secreto militar ruso GRU del ciberataque a gran escala contra el Bundestag que tuvo lugar en 2015. La Oficina del Fiscal Federal ha emitido una orden de arresto internacional contra un joven hacker ruso llamado Dimitri Badin, natural de Kursk, después de años de investigación, acusado de actividades del servicio secreto y de espiar datos en Alemania. El sospechoso se encuentra actualmente en Rusia. El FBI estadounidense busca a este mismo hombre desde hace mucho tiempo por haber estado involucrado en ataques piratas informáticos contra el Partído Demócrata durante la campaña electoral presidencial de 2016, así como contra la agencia mundial antidopaje Wada y en otros ataques cibernéticos. El ciberataque al que se refería la pregunta parlamentaria fue conocido el 8 de mayo de 2015. Mientras el pleno del Bundestag escuchaba un discurso sobre «la liberación de la tiranía nazi», los responsables de informática detectaron que un virus había penetrado en algunos ordenadores de la Cámara baja del Parlamento alemán. Había entrado en el sistema el 30 de abril de ese mismo año, a través de un correo electrónico que recibieron de manera simultánea varios parlamentarios y que tenía como asunto «El conflicto de Ucrania con Rusia deja la economía en ruinas». La dirección del remitente terminaba en «@un.org», aparentemente vinculada a la ONU. El texto contenía un enlace a un supuesto informe que, al abrirse, descargaba en el dispositivo malware, un virus informático maligno que permite atacar un sistema informático sin conocimiento de su usuario. El atacante tuvo acceso al sistema informático del Parlamento, compuesto por 5.600 ordenadores y más de 12.000 cuentas asociadas. El 20 de mayo, tras tres semanas de ataque informático continuado, se dio por controlada la situación, tras la fuga de al menos 16 gigabytes de información, incluidos decenas de miles de correos electrónicos confidenciales. La inteligencia alemana confirmaría después que se trataba de «una agresión altamente sofisticada propia de un servicio secreto». El entonces jefe del espionaje en el interior del país, Hans Georg Massen, apuntaba en la misma dirección. Fue necesario renovar más de 20.000 ordenadores que tiene el sistema y los costes ascendieron a centenares de millones de euros. La inteligencia alemana asegura tener pruebas de que Badin utilizó el malware a través del archivo VSC.exe, con información precisa sobre en qué día y a qué hora exacta accedió a través de él al equipo informático del Bundestag. Badin, que entonces tenía 24 años, está vinculado con la Unidad 26165 del GRU, especializada en el ciberespacio. La Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BFV) ya señaló en 2016 a Rusia como autor del ciberataque, aunque el Kremlim ha negado en todo momento relación alguna con estos hechos. La actividad de los servicios secretos rusos en Alemania no se limita al espionaje de datos. Todavía está muy reciente en la memoria colectiva de la capital alemana es asesinato a sangre fría, a plena luz del día y en un parque, junto a un concurrido centro comercial, de un georgiano de origen checheno, homicidio también atribuido a los servicios rusos.
10-05-2020 | Fuente: abc.es
Quizá algunos lectores recuerden cómo poco después de las elecciones norteamericanas de 2016 se acusó a Donald Trump de haber recibido ayuda de Rusia en su campaña contra Hillary Clinton. Aquello motivó el nombramiento de un fiscal especial, Robert Mueller, antiguo director del FBI, al que designó para el cargo su sucesor James Comey. El fiscal especial procesó en febrero de 2017 al consejero de seguridad nacional, el general Michael Flynn, que tuvo que dimitir de su cargo veintiún días después de ser nombrado. El pasado jueves, la causa contra Flynn fue archivada. Pero su honor fue destruido y eso ya no tiene arreglo. El New York Times y la CNN trataron el asunto con unos despliegues inigualables y los medios de comunicación del mundo entero les siguieron mansamente. Ahora cuesta encontrar en ningún medio español la más mínima referencia al archivo del caso. La confabulación rusa ha quedado en absolutamente nada, pero en plena campaña electoral en Estados Unidos no conviene hablar mucho de ello. Al día siguiente de llegar al cargo, Flynn recibió en la Casa Blanca la visita de dos agentes del FBI que lo interrogaron sin haber avisado antes al equipo legal de la Presidencia. Ahora ha quedado claro que ese interrogatorio «no se realizó sobre la base de una investigación legítima». En el archivo de la causa se establece que en 2016 el FBI ya había estudiado el caso y concluido que Flynn no se había confabulado con Rusia. El director del FBI, James Comey, había recibido enormes presiones después de que meses antes, durante la campaña electoral y a dos semanas de la votación, decidiera reabrir una investigación sobre los correos electrónicos de Hillary Clinton. El equipo de la candidata dijo que eso le costó la elección. No parece descabellado imaginar que su decisión de mostrar una dureza injustificada con los más altos cargos de la administración Trump fuera para compensar. No por razones objetivas. El fiscal especial Mueller conocía todas las pruebas o más bien la falta de ellas y aún así decidió proceder. El mandato que le dio el vice fiscal general Rod Rosentein, el 2 de agosto de 2017, no era sólo el de investigar delitos sino «cualquier vínculo y/o coordinación entre el Gobierno de Rusia e individuos asociados con la campaña del presidente Donald Trump». Por algo no se hizo público. Se autorizaba a investigar causas que ya habían sido descartadas. Y otras surgidas de un informe redactado por la campaña de Hillary Clinton. Ya antes de que Robert Mueller y su equipo empezaran su investigación sabían que no había una confabulación rusa con la campaña de Trump. James Comey sabía que sus errores iban a conocerse muy pronto y filtró un memorando de una conversación con el presidente Trump en febrero de 2017 en el que éste le habría pedido que cerrase la investigación a Michael Flynn. Eso facilitó el nombramiento de Mueller. El equipo de Mueller se pasó dos años investigando y hoy sabemos que toda la causa de la confabulación rusa en la elección de 2016 fue ilegítima y simplemente una acusación con trasfondo político y no legal. Hemos tenido conocimiento de ello ahora después de que se encargara al fiscal Jeffrey Jensen que estudiase el caso. El pasado jueves Jensen aconsejó archivarlo. Comparado con las causas judiciales en España, la resolución de este proceso ha sido relativamente rápida. Se me ocurren aquí casos de supuesta corrupción de personas que han tenido cargos políticos con el PP que siguen en fase de instrucción cinco años después de haber costado a esas personas su puesto. Y ahora sabemos que el Ministerio de Justicia quiere ampararse en la pandemia del coronavirus para ignorar los plazos de instrucción que fijó el Gobierno de Rajoy. Incluso para poner el cronómetro a cero. Esa justicia tan lenta sólo puede ser injusticia.
22-04-2020 | Fuente: abc.es
Trump pide ayuda financiera para su hotel a la Administración Trump
El hotel de Donald Trump en Washington está en problemas y ha pedido ayuda al propio Trump. Como todo el sector hotelero de EE.UU., el establecimiento está en situación crítica, con la ocupación por los suelos y una perspectiva incierta para la recuperación del negocio. Por ello, ha pedido a su casero que le de un respiro con el pago del alquiler. Solo que el dueño es el Gobierno de EE.UU., es decir, la Administración Trump. La compañía de Donald Trump llegó a un acuerdo con la Administración General de Servicios, la agencia federal que gestiona esta propiedad, en 2013 -cuando la posibilidad de que Trump fuera presidente de EE.UU. era vista como una ilusión estrafalaria- para un alquiler de sesenta años. L a compañía debe cada mes 268.000 dólares, el pago de alquiler por un edificio majestuoso de finales del siglo XIX, a un par de manzanas de la Casa Blanca, que alojó en su día el edificio de correos de la capital de EE.UU. y que todavía se le conoce como The Old Post Office (la antigua oficina de correos). Desde el comienzo de su presidencia, Trump ha tenido que enfrentar críticas y escrutinio sobre posibles conflictos de interés entre su labor como presidente y sus múltiples aventuras empresariales. Trump se ha mantenido al margen de la gestión de su fortuna, pero no ha vendido los activos que podrían ser cuestionables. El hotel en Washington siempre ha estado en la picota. Es el lugar elegido para pernoctar en la capital por muchos mandatarios, ?lobbistas? y delegaciones extranjeras para congraciarse con el presidente. La compañía, Trump Organization, busca que la Administración Trump conceda algún tipo de alivio al alquiler mensual, según ha desvelado ?The New York Times?. Según ha confirmado al diario neoyorquino Eric Trump, el tercer hijo del multimillonario, la compañía está al corriente de sus pagos pero busca que se aplacen las próximas mensualidades. «Solo queremos que nos traten igual», dijo el hijo de presidente. «Lo que eso sea nos vale». Trump Organization ha tratado de no incurrir en problemas de conflicto de interés en el multimillonario rescate público por la crisis del coronavirus, con el que las arcas del estado han inyectado más de dos billones de dólares en la economía. La legislación especificó que no podía acceder a los 500.000 millones para empresas administrados por el Tesoro y la propia empresa aseguró que no solicitaría los préstamos de emergencia respaldados también por el estado. Pero sí que ha buscado un alivio temporal por parte de la Administración General de Servicios, en medio de un desplome de los ingresos, que afecta también a otros hoteles y propiedades de Trump, como el de Las Vegas o sus clubes de golf en Florida y New Jersey. Trump Organization también ha tratado de que Deutsche Bank, el banco a quien más adeuda, aplace algunos pagos. La compañía también busca retrasar pagos del arrendamiento de tierras para el club de golf de Trump en West Palm Beach, cuyo condado es el dueño. Como en el caso del hotel de Washington, la petición pone en un brete a las autoridades. Si ceden ante la petición, parecerá que le hacen un favor al presidente. Y si no lo hacen, corren el riesgo de ganarse un enemigo en la Casa Blanca.
08-04-2020 | Fuente: as.com
Los correos que confirmarían los sobornos en los Mundiales de Rusia 2018 y Qatar 2022
Según informa el Sueddeutsche Zeitung, el órgano judicial de EEUU que lleva el caso dispondría de una serie de correos electrónicos que comprobarían la compra de votos.
23-03-2020 | Fuente: abc.es
Las claves del decreto que «cierra Italia»
La emergencia sanitaria ha hecho saltar todas las alarmas, con reglas que limitan duramente derechos constitucionales de los ciudadanos. Pero se debe dar prioridad a la tutela de la salud: «Estamos en guerra y es necesario responder con todas las armas que tenemos», dice el profesor Giannza Rezza, director del departamento de enfermedades infecciosas del Instituto Superior de sanidad, uno de los científicos más escuchados por el Gobierno en la lucha contra el coronavirus. En el último decreto que firmó el domingo el primer ministro, Giuseppe Conte, se cerraron, en principio hasta el 3 de abril, «todas las actividades productivas no estrictamente necesarias», pero una de las normas que más impacto ha tenido hoy entre los ciudadanos es la evitar los desplazamientos para frenar la epidemia. El gobierno ha garantizado que no faltarán los productos de primera necesidad, ni habrá reducción en los horarios de los supermercados. Se quiere evitar así la preocupación o las inmensas colas que a veces se han formado por temor a que se agoten los productos o que se cierren los supermercados durante el fin de semana. En este sentido, se ha convertido en viral una fotografía con una larguísima cola, increíblemente ordenada esperando a entrar el pasado sábado en un supermercado de Prato (Toscana), una foto que se ha convertido también en símbolo de esta época del coronavirus. La foto, obtenida por un aficionado, muestra casi una «performance». El escritor Sandro Veronesi le ha dedicado un artículo: «Se trata de la foto del día, quizás del año, la imagen que mejor de todas hasta ahora resume la surrealista, perturbadora , violenta alteridad de este momento histórico». Esta es la nueva situación que desde hoy afrontan los italianos: 1. Prohibición de desplazamientos «Se prohíbe a todas las personas físicas el transferirse o desplazarse con medios de transporte público o privado a un municipio diverso del que se encuentran, salvo que por comprobadas exigencias de trabajo, de absoluta urgencia o por motivos de salud». Con esta medida, el gobierno responde sobre todo a las peticiones de los presidentes de las regiones del sur, que siguen temiendo los desplazamientos de ciudadanos del norte, donde se encuentran los mayores focos de la epidemia. De hecho, cuando se hizo pública la noticia de la prohibición de los desplazamientos, en menos de media hora había unas 200 personas en la Estación Central de Milán para partir hacia el sur. Pero esta vez, el bloqueo fue total. El gobierno había avisado con anterioridad a las comisarías y la policía ferroviaria para impedir la fuga de estudiantes y trabajadores que deseaban regresar a sus lugares de origen en el sur, comprendidos los empleados cuyas fábricas han sido cerradas por decreto. Se evitó así el pasado error cuando, con un decreto anterior, se cerraron las escuelas y se transformó Lombardía en «zona roja». La gente tuvo conocimiento del borrador del decreto, antes de la firma del primer ministro, y miles de ciudadanos escaparon de Lombardía hacia el sur, con el grave riesgo de difundir el coronavirus. 2. Cierre de empresas Se cierran las fabricas de automóviles, la industria del tabaco, las de ropa, muebles y ordenadores. Igualmente se paralizan las actividades inmobiliarias, las empresas de alquiler de coches y de leasing, las agencias de viajes, aunque se les permite proseguir su actividad en forma de smart working. Obviamente, al estar abiertas las tiendas de alimentación, supermercados, las farmacias, parafarmacias, y quioscos, pueden permanecer abiertas las fábricas que han de surtir productos a esos servicios esenciales de primera necesidad, como las industrias farmacéuticas y alimentarias. Se consiente también la actividad a los servicios que están relacionados con la vigilancia privada, así como los de limpieza y desinfección, los call center, las agencias de distribución de libros, periódicos y revistas. Se permitirán las obras relacionadas con hospitales o sanidad, y obviamente se autorizan los trabajos de instalaciones eléctricas o de fontanería. El decreto del gobierno hace un elenco muy preciso de las actividades que permanecen abiertas. 3. Normas sobre farmacias, comercios, bares y museos Permanecerán abiertas las farmacias y las parafarmacias, tiendas de alimentación, los supermercados, los mercados que venden fruta, verdura y otros alimentos, herboristerías, los estancos, los kioscos y las tiendas de ordenadores o las ferreterías. Sigue la actividad en gasolineras y lavanderías. Igualmente siguen abiertas las tiendas que venden productos para higiene personal, y productos y alimentos para animales de compañía. Están cerrados bares y restaurantes, que podrán efectuar entrega de comida a domicilio. En las autopistas se permite que en los bares de las gasolineras se vendan productos para consumarse fuera de los locales. Se cierran tiendas de ropa y joyerías. Tampoco podrán trabajar los concesionarios de automóviles, autoescuelas o floristerías. Ninguna actividad se permite en centros de estética, peluquerías o gimnasios. Los museos y librerías están cerrados. 4. Oficinas y transportes públicos Permanecen abiertas las oficinas públicas y privadas. En el decreto se especifica que «las actividades profesionales no quedan suspendidas», lo que significa que pueden trabajar los bufetes y notaría, aunque se recomienda que se realice el teletrabajo. Es posible ir a Correos y las oficinas de los bancos, aunque en general se exige cita previa. Se han cerrado los locales con máquinas tragaperras y los que venden diversas loterías. Ni siquiera se permite el juego online. Funcionan, aunque se ven prácticamente vacíos, los transportes públicos: Autobús y metro. Trenes y aviones mantienen muy reducidos los servicios. Los cruceros se han prohibido, al igual que los vuelos privados salvo que se demuestren «fundadas exigencias laborales o de salud». 5. Actividades al abierto Está prohibido el acceso a los parques y jardines públicos. El decreto especifica que no se pueden realizar actividades lúdicas o recreativas al abierto. Se permite el footing individualmente en proximidad del domicilio. Es posible pasear al perro, pero se debe hacer también cerca de la propia casa y por tiempo limitado. Se exige mantener la distancia de un metro, incluso en la fila, a la entrada de supermercados o en las farmacias, y se recomienda, siempre que sea posible, utilizar guantes y mascarilla.
18-03-2020 | Fuente: abc.es
Piden la liberación de Julian Assange por temor a que se contagie en la cárcel
Los activistas contra la extradición de Julian Assange, fundador del sitio web Wikileaks, han hecho una llamada a las autoridades penitenciarias para que lo saquen de la prisión de máxima seguridad en la que está detenido en Londres antes de que el coronavirus se propague entre los reclusos. «Es esencial que Julian Assange sea incluido en cualquier política de liberación. Su salud ya está en peligro y un mayor aislamiento sería perjudicial, y mucho más con la amenaza de que podría contraer el virus», aseguró el embajador de WikiLeaks, Joseph Farrell. La petición, a la que se ha sumado Christine Assange, madre del periodista australiano, se produce después de que un funcionario de prisiones advirtiera la semana pasada de que la epidemia podría matar a muchos presos en todo el Reino Unido, ya que las condiciones dentro de las cárceles son «un caldo de cultivo fértil para el virus». La madre hizo una súplica a los ciudadanos en su cuenta de Twitter diciendo que «solo tú puedes liberar a mi hijo, no los abogados, las celebridades, los académicos o los intelectuales» y añadió que «una persecución política requiere una solución política», por lo que pidió a la gente escribirle correos electrónicos y llamar a sus representantes en el parlamento para pedir su apoyo a la puesta en libertad de su hijo. Assange, de 48 años y que está recluido en la prisión de Belmarsh desde septiembre del año pasado, se encuentra en este momento en medio de una batalla legal contra Estados Unidos, que pretende conseguir su extradición y juzgarlo por 18 delitos, entre ellos violaciones a la Ley de Espionaje por la publicación de información clasificada hace ya diez años. Anteriormente había pasado siete dentro de la embajada ecuatoriana en Londres, donde recibió asilo político, antes de ser desalojado en abril de 2019 y arrestado por la Policía Metropolitana.
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