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Noticias de corea del norte

11-06-2018 | Fuente: abc.es
Kim Jong-un llega a Singapur para la cumbre con Donald Trump
El líder norcoreano, Kim Jong-un, ha aterrizado este lunes en Singapur, dos días antes de la histórica cumbre que tiene previsto mantener el próximo martes con el presidente estadounidense, Donald Trump, en la ciudad-estado del sudeste asiático. Kim ha aterrizado en el aeropuerto Changi de Singapur poco antes de las 15:00 hora local (7:00 GMT), ha inforamdo el ministro de Exteriores de Singapur, Vivian Balakrishnan, en su cuenta de Twitter. «He dado la bienvenida al presidente (del Partido de los Trabajadores de Corea del Norte) Kim Jong-un, que acaba de llegar a Singapur», ha tuiteado el jefe de la diplomacia singapurense junto a una fotografía en la que aparecía estrechando la mano a Kim junto a su avión. Las cámaras de televisión han mostrado una comitiva de vehículos abandonando el aeropuerto y una multitud esperando en el hotel Saint Regis del centro de Singapur, en el que se espera que se aloje Kim. El líder norcoreano tiene previsto reunirse hoy con el primer ministro singapurense, Lee Hsien Loong, que mañana recibirá también a Trump. Según el diario local «The Straits Times», Kim ha viajado en un avión Boeing 747 de Air China, la aerolínea estatal china, que ha despegado esta madrugada desde Pekín y ha recogido al líder norcoreano en Pyongyang. Pero también hay rumores de que Kim podría haber volado en su avión privado, un jet Ilyushin IL-62M, que este lunes fue detectado sobrevolando el sur de China con aparente destino a Singapur. Esa aeronave, también conocida como Chammae-1 o el Air Force One de Corea del Norte, tiene 39 años de antigüedad y fue la que Kim usó en su viaje a la ciudad china de Dalian a comienzos de mayo para reunirse con el presidente chino, Xi Jingping. Unas dos horas antes de la llegada de Kim, ha aterrizado también en Singapur un avión de cargamento de fabricación rusa, que se cree que transportaba alimentos, vehículos, armas autorizadas y otros suministros para la visita del líder norcoreano, según el diario singapurense. No está claro quién acompaña a Kim en su visita a Corea del Norte, aunque una delegación norcoreana ya lleva tiempo en la ciudad-estado negociando los preparativos para la cumbre. Trump tiene previsto también llegar este lunes a Singapur, sobre las 20:00 hora local (12:35 GMT), y dirigirse directamente hacia su hotel para pasar la noche, ha informado la Casa Blanca. La cumbre entre Trump y Kim, cuyo inicio está previsto para las 9:00 del martes (1:00 GMT) en el exclusivo hotel Capella de Singapur, será la primera reunión de la Historia entre líderes de los dos países, tras casi 70 años de confrontación y 25 de negociaciones fallidas y tensiones a cuenta del programa atómico norcoreano.
11-06-2018 | Fuente: abc.es
EE.UU. y Corea del Norte ultiman los detalles de la cumbre Trump-Kim de mañana en Singapur
Con una Coca-Cola Light y un par de botes de kétchup en el desayuno, el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, ha empezado este lunes (de madrugada hora española) una jornada decisiva para la cumbre de mañana entre el presidente Donald Trump y el dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un. «Seguimos comprometidos con la completa, verificable e irreversible desnuclearización de la Península Coreana», tuiteaba Pompeo una foto de su desayuno junto al embajador estadounidense en Filipinas, Sung Kim, su negociador con el régimen comunista de Pyongyang. Early pre-brief with my @StateDept team. Amb Kim meets with #DPRK today. We remain committed to the complete, verifiable, irreversible denuclearization of the Korean Peninsula pic.twitter.com/ybtrMJuqK8? Secretary Pompeo (@SecPompeo) 11 de junio de 2018Poco después, Kim partía hacia el hotel Ritz Carlton, donde se ha reunido con la delegación norcoreana para ultimar los detalles del histórico encuentro de este martes. Ambas partes intentan llegar a un acuerdo sobre esa «desnuclearización» que la Casa Blanca le exige al régimen de Kim Jong-un. Aunque Corea del Norte dice estar dispuesta a «desnuclearizarse», parece poco probable que el joven dictador renuncie a las armas atómicas que ya posee, que son precisamente las que le blindan en el poder. En cambio, los expertos creen que podría suspender sus ensayos nucleares y de misiles y volver al Tratado de No Proliferación, pero conservando el arsenal atómico que ya tiene. Como gestos de buena voluntad, Pyongyang ha destruido el silo donde llevaba a cabo sus pruebas nucleares y ha liberado a los tres estadounidenses que tenía presos. Por ese motivo, reclama a cambio a Estados Unidos que le garantice que no va a derrocar su régimen, como hizo en el pasado con otros dictadores como Sadam Husein o Gadafi en Libia. Con esos precedentes, no es de extrañar que la propuesta de desnuclearización «a la libia» planteada por John Bolton, consejero de Seguridad Nacional del presidente Trump, estuviera a punto de echar a pique esta cumbre. Además de esas garantías de seguridad, el régimen de Pyongyang aspira al levantamiento de las sanciones internacionales que están asfixiando su precaria economía, que había crecido sensiblemente durante los últimos años y mejorado la situación en el país, sobre todo en Pyongyang y otras ciudades. Tras dejar atrás los oscuros tiempos de la Gran Hambruna, que se cobró entre 300.000 y dos millones de vidas a mediados de los 90, dicho cambio se debe al florecimiento de una incipiente economía capitalista gracias a la proliferación de mercados callejeros donde se venden todo tipo de productos traídos de contrabando de China. Pero las sanciones de la ONU que pesan sobre Corea del Norte por sus constantes ensayos nucleares y de misiles parecen haber impactado en dicha mejora económica, lo que ha llevado finalmente a Kim Jong-un a volver a la mesa de negociaciones. A ello también ha contribuido la mediación del presidente surcoreano, Moon Jae-in, muñidor de este deshielo que empezó en febrero con los Juegos Olímpicos de invierno celebrados en su país, a los que asistió una delegación del Norte encabezada por la hermana de Kim Jong-un. Junto a las crecientes amenazas de Trump, que parecen haber convencido a todo el mundo de que era capaz de comenzar una guerra con devastadoras consecuencias atómicas, el factor más importante para la vuelta al diálogo ha sido el éxito del programa militar norcoreano. Con seis pruebas nucleares desde 2006 e innumerables ensayos de misiles, algunos capaces de alcanzar en teoría suelo estadounidense, el régimen de Pyongyang tiene ahora mejores cartas para arrancar concesiones. Entre sus demandas, destaca la normalización de las relaciones diplomáticas y comerciales con EE.UU., lo que entrañaría la firma de un tratado de paz que pondría fin oficialmente a la guerra de Corea, concluida en 1953 solo con un alto el fuego. Debido a la complejidad de un acuerdo nuclear, como el alcanzado en 2007 que acabó en agua de borrajas, dicho tratado de paz se antoja como algo más posible. Pero exigiría también la rúbrica de China y la ONU, que firmaron el armisticio con que EE.UU. y Corea del Norte silenciaron las armas hace seis décadas. Alimentando las especulaciones, en los últimos días no solo se ha anunciado la probable visita del presidente surcoreano, Moon Jae-in, sino también de su homólogo chino, Xi Jinping. En caso de que así fuera, se trataría de un hito histórico porque pondría punto y final al primer conflicto de la Guerra Fría, y al último que queda por resolver de aquella convulsa época. Mientras ambas partes siguen negociando, el primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong, se ha reunido este lunes con Donald Trump en un almuerzo de trabajo tras recibir ayer a Kim Jong-un. Mañana, ambos harán historia al convertirse en los primeros dirigentes en activo de sus países en verse cara a cara.
11-06-2018 | Fuente: abc.es
Singapur, eficiencia organizativa y control político
Desde Ulán Bator hasta Ginebra o Helsinki, había varias candidatas para albergar la cumbre entre Trump y Kim Jong-un. Finalmente se celebra en Singapur, riquísima ciudad-Estado que destaca por su eficiencia organizativa, sus infraestructuras, su seguridad y su control sobre la sociedad. Buena prueba de ello es que las manifestaciones están prohibidas fuera de un restringido «Speaker´s Corner», herencia colonial británica. Unas razones que habrán convencido a dos personajes tan autoritarios como el presidente de Estados Unidos y el dictador norcoreano. El Gobierno de Singapur, dirigido por Lee Hsien Loong, hijo del fundador de la patria, mantiene además buenas relaciones con Washington y Pyongyang. En esta capital de la opulencia, que presenta uno de los PIB per cápita más altos del mundo, Trump y Kim Jong-un se alojarán en dos de sus hoteles más lujosos: el Shangri La y el St. Regis, respectivamente. Aunque en los últimos días se había especulado con que la comitiva norcoreana iba a ser invitada porque no podía costearse dicho establecimiento, el Gobierno de Singapur ha asegurado que Kim Jong-un se pagará su estancia. Su reunión con Trump será en otro hotel de postín, el Capella de la isla turística de Sentosa. Para cubrir esta histórica cumbre, la primera entre dos dirigentes en el poder de EE.UU. y Corea del Norte, han viajado hasta Singapur unos 2.500 periodistas, atendidos de maravilla en el enorme edificio de su circuito urbano de Fórmula 1.
11-06-2018 | Fuente: abc.es
«Lo mínimo es un acuerdo de paz que ponga fin oficialmente a la Guerra de Corea»
Parag Khanna recibe a ABC en una popular cafetería en los bajos de «Capital Tower», uno de los rascacielos más altos de Singapur, no muy lejos de donde se instalará el centro de prensa que acogerá a los más de 2.000 periodistas que se han acreditado para cubrir la cumbre entre el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el Presidente de Corea del Norte, Kim Jong-un. Autor de numerosos libros de relaciones internacionales, exasesor de Obama y actual consejero del Gobierno de Singapur, Parag Khanna es consciente de vivir un momento histórico y confía en que la cumbre del día 12 sea el inicio del fin de las hostilidades entre Corea del Norte y el resto del mundo. ¿Qué expectativas tiene del encuentro entre Trump y Kim Jong-un? Para que esta cumbre se considere un éxito, lo mínimo es que haya una declaración oficial que ponga fin a la Guerra de Corea (1950-1953). Puede ocurrir que quede en una Declaración de intenciones que abra el proceso para la firma de un Tratado o bien ? aunque me parece más improbable - que tengan un Tratado preparado para su ratificación en Sentosa (la isla de Singapur donde tendrá lugar la reunión). Solamente un Acuerdo de Paz puede llevar a la desnuclearización de Corea del Norte, tal y como exige Estados Unidos y, al mismo tiempo, a la desmilitarización de Corea del Sur, demandada por el régimen de Kim Jong-un, y en línea, por otra parte, con la estrategia de Trump de reducir el coste en defensa y replegar las tropas americanas en el exterior. ¿Cuáles han sido las circunstancias que han favorecido un encuentro hasta ahora considerado «imposible» por todas las partes? Si uno observa la cronología de los acontecimientos, todo empieza cuando Estados Unidos declara que quiere instalar el Sistema de Defensa Terminal de Área a Gran Altitud en Corea del Sur, al que se opone abiertamante el propio Presidente de este país, Moon Jae-in. Es, de hecho, el presidente surcoreano el que da los primeros pasos de acercamiento al régimen de Pyongyang. Trump se da cuenta de que la estrategia de aislamiento de Corea del Norte no estaba funcionando y no tiene más opciones que seguir la política de apertura iniciada por Moon Jae-in. Ahora bien, éste ha preferido dar todo el crédito del encuentro a Trump quien, por supuesto, va a intentar capitalizar al máximo. Usted trabajó como asesor de Obama. ¿Por qué nunca intentó un acercamiento a Corea del Norte durante su Administración? Obama heredó una situación de deterioro total en las relaciones entre Estados Unidos y Corea del Norte, al que su antecesor el presidente Bush había situado en el «eje del mal». Esto permitió al régimen norcoreano avanzar en su programa nuclear, lo que hacía muy dificil para Obama iniciar cualquier tipo de diálogo. ¿Dónde queda China, tradicional aliado de Corea del Norte, en esta ecuación? China ha provisto los principales recursos al régimen y a la población de Corea del Norte durante años, por encima incluso de las sanciones establecidas por Naciones Unidas. Ahora bien, a China lo que le interesa es hacer negocio y sabe que la apertura del régimen permitirá inundar el país con su industria, sus trabajadores, sus fábricas, etc. En seis meses, ya lo veremos, la mayor parte de la población norcoreana, dispondrá de un teléfono móvil. Y no será sino el principio. El único que es reticente al cambio de status quo es Japón, pero será imposible para el país nipón quedarse atrás. ¿Considera que este encuentro podría conducir a la reunificación de las dos Coreas? En Alemania, la reunificación llevó sólo un año tras la caída del Muro de Berlín. Aquí, y dependiendo de las condiciones del Tratado, no pasará antes de un plazo de cinco años. A medio plazo, habrá un sólo país con dos capitales, Seúl y Pyongyang. Para Corea del Sur, obviamente, tendrá un coste económico pero, en realidad, no cuesta tanto elevar el nivel económico de un país como Corea del Norte, con 25 millones de habitantes e impresionantes recursos naturales. Y el dinero de todo el mundo está ahí preparado para ayudar a la reunificación. Parag Khanna, el asesor de Obama que optó por la «ciudad del futuro» Parag Khanna (Kanpur, India, 1977) es uno de los principales expertos mundiales en geoestrategia internacional. Su infancia transcurrió entre Emiratos Árabes, Alemania y Estados Unidos, donde comenzó su carrera profesional. Trabajó como asesor de política exterior para el expresidente Obama y sirvió en Irak y Afganistán como consejero de las Fuerzas de Operaciones Especiales de Estados Unidos. En la actualidad, presta servicios de asesoramiento a distintos gobiernos del mundo y se sienta en diversos comités del Gobierno de Singapur, país al que se trasladó hace unos años para «vivir el futuro». Asimismo, es miembro de la distinguida Facultad de Políticas Lee Kuan Yew, en la Universidad Nacional de Singapur. Es, además, autor de numerosos libros sobre las relaciones de poder, en los que analiza los recientes cambios acaecidos en la estructura internacional y el nuevo protagonismo adquirido por el continente asiático. Su próximo libro, «El futuro es Asia», verá la luz el año que viene. En su opinión, «la cumbre Trump-Kim Jong-un es un signo más de la importancia de esta región en el nuevo balance de fuerzas».
10-06-2018 | Fuente: abc.es
Kim Jong-un llega a Singapur para su histórica cumbre con Trump
A bordo de un «jumbo» 747 de Air China, el dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un, ha llegado este domingo a Singapur para su histórica cumbre del martes con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Por motivos de seguridad, el avión ha volado por el interior de China, lejos de la costa para evitar un posible atentado, según informa el periódico «South China Morning Post» mostrando un mapa con su trayecto difundido por el portal de internet Flightradar. Tras aterrizar en el aeropuerto de Singapur, la comitiva de Kim Jong-un se ha dirigido a su hotel, el lujoso St. Regis, escoltada por la Policía a través de calles cortadas al tráfico, pero donde se han congregado numerosos curiosos. El joven dictador iba a bordo de su propia limusina Mercedes, que había llegado horas antes en un avión de transporte norcoreano. Procedente de la cumbre del G-7 en Canadá, está previsto que Trump llegue este domingo por la tarde a Singapur. Bajo fuertes medidas de seguridad, esta pequeña y rica ciudad-Estado del Sudeste Asiático se ha engalanado para tan histórica ocasión. Por primera vez, se reúnen cara a cara los mandatarios en activo de EE.UU. y Corea del Norte, dos países que llevan enfrentados desde los primeros compases de la Guerra Fría. Sobre la mesa está la desnuclearización de Corea del Norte. Tras llevar a cabo seis pruebas nucleares desde 2006 y numerosos ensayos de misiles, en teoría capaces de golpear suelo estadounidense, el régimen comunista de Pyongyang se ha avenido a negociar con la Casa Blanca. Corea del Norte estaría dispuesta a iniciar un proceso de desnuclearización si EE.UU. le garantiza que no intentará derrocar su régimen, levanta las sanciones internacionales y normaliza sus relaciones diplomáticas y comerciales. Pero todavía está por ver qué entiende Kim Jong-un por esa «desnuclearización», ya que no parece probable que renuncie a las bombas atómicas que ya tiene porque son precisamente las que blindan su régimen. Para el presidente de EE.UU., Donald Trump, se trata de «una oportunidad única para la paz», según anunció este sábado antes de partir del G-7 en Canadá, donde también declaró: «Soy una persona que se dedica a hacer tratos. Siempre me ha ido muy bien». El mundo entero estará pendiente de su esperado encuentro con Kim Jong-un, con quien se ha intercambiado un sinfín de insultos personales durante los últimos meses y cuya negociación ha sido extremadamente dura. De hecho, el propio Trump canceló esta cumbre el pasado 24 de mayo, pero luego siguió organizándola con Kim Jong-un después de que este insistiera en su voluntad de diálogo y el presidente surcoreano, Moon Jae-in, volviera a mediar entre ambos. Junto a la desnuclearización del régimen comunista de Pyongyang, otro de los asuntos a tratar es la firma de un tratado de paz que ponga fin a la Guerra de Corea, que se libró entre 1950 y 1953 y terminó solo con un armisticio. Fue el primer conflicto de la Guerra Fría y es el último por zanjar, ya que las dos Coreas siguen técnicamente en armas porque no se llegó a firmar un tratado de paz que podría suscribirse ahora, seis décadas después, en Singapur.
10-06-2018 | Fuente: abc.es
Trump y Kim Jong-un ya están en Singapur para su histórica cumbre del martes
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un, ya están en Singapur para su histórica cumbre del martes. Varias horas después de que el dictador norcoreano n llegara al aeropuerto de Changi a bordo de un «jumbo» 747 de Air China, el Air Force One de la Casa Blanca aterrizaba en la base aérea de Paya Lebar poco antes de las 20.30 horas (14.30, hora peninsular española). Procedente de la tensa cumbre del G-7 en Canadá, Trump tuiteó en pleno vuelo que este encuentro es una «oportunidad única para la paz». Tras su llegada a Singapur, el joven dictador norcoreano fue recibido por el primer ministro de esta pequeña y rica ciudad-Estado del Sudeste Asiático, Lee Hsien Loong, quien el lunes se entrevistará también con Trump. Previsto para el martes por la mañana en el Hotel Capella de la isla turística de Sentosa, la reunión de Trump y Kim Jong-un supone una cita histórica. Por primera vez, se verán cara a cara dos mandatarios en el poder de EE.UU. y Corea del Norte, países que llevan enfrentados desde la Guerra Fría. Sobre la mesa está la desnuclearización de Corea del Norte. Tras llevar a cabo seis pruebas atómicas desde 2006 y numerosos ensayos de misiles, en teoría capaces de golpear suelo estadounidense, el régimen comunista de Pyongyang se ha avenido a negociar con la Casa Blanca. Hacia la desnuclearización Corea del Norte estaría dispuesta a iniciar un proceso de desnuclearización si EE.UU. le garantiza que no intentará derrocar su régimen, levanta las sanciones internacionales y normaliza sus relaciones diplomáticas y comerciales. Pero todavía está por ver qué entiende Kim Jong-un por esa «desnuclearización», ya que no parece probable que renuncie a las bombas atómicas que ya tiene porque son precisamente las que blindan su régimen. El mundo entero estará pendiente del esperado encuentro de Trump con Kim Jong-un, con quien se ha intercambiado un sinfín de insultos personales durante los últimos meses y con quien ha negociado muy duramente para llegar hasta aquí. De hecho, el propio Trump canceló esta cumbre el pasado 24 de mayo, pero luego siguió organizándola con Kim Jong-un después de que este insistiera en su voluntad de diálogo y el presidente surcoreano, Moon Jae-in, volviera a mediar entre ambos. Junto a la desnuclearización del régimen comunista de Pyongyang, otro de los asuntos a tratar es la firma de un tratado de paz que ponga fin a la Guerra de Corea, que se libró entre 1950 y 1953 y terminó solo con un armisticio. Fue el primer conflicto de la Guerra Fría y es el último por zanjar, ya que las dos Coreas siguen técnicamente en armas porque no se llegó a firmar un tratado de paz que podría suscribirse ahora, seis décadas después, en Singapur. Lejos de la costa Por motivos de seguridad, el avión ha volado por el interior de China, lejos de la costa para evitar un posible atentado, según informa el periódico «South China Morning Post» mostrando un mapa con su trayecto difundido por el portal de internet Flightradar. Tras aterrizar en el aeropuerto de Singapur, la comitiva de Kim Jong-un se dirigíó a su hotel, el lujoso St. Regis, escoltada por la Policía a través de calles cortadas al tráfico, pero donde se han congregado numerosos curiosos. El joven dictador iba a bordo de su propia limusina Mercedes, que había llegado horas antes en un avión de transporte norcoreano. «Soy una persona que se dedica a hacer tratos. Siempre me ha ido muy bien» Procedente de la cumbre del G-7 en Canadá, está previsto que Trump llegue este domingo por la tarde a Singapur. Bajo fuertes medidas de seguridad, esta pequeña y rica ciudad-Estado del Sudeste Asiático se ha engalanado para tan histórica ocasión. Por primera vez, se reúnen cara a cara los mandatarios en activo de EE.UU. y Corea del Norte, dos países que llevan enfrentados desde los primeros compases de la Guerra Fría. Para el presidente de EE.UU., se trata de «una oportunidad única para la paz», según anunció este sábado antes de partir del G-7 en Canadá, donde también declaró: «Soy una persona que se dedica a hacer tratos. Siempre me ha ido muy bien». El mundo entero estará pendiente de su esperado encuentro con Kim Jong-un, con quien se ha intercambiado un sinfín de insultos personales durante los últimos meses y cuya negociación ha sido extremadamente dura. .
10-06-2018 | Fuente: abc.es
Trump, antes de su encuentro con Kim Jong Un: «Soy una persona que se dedica a hacer tratos. Siempre me ha ido muy bien»
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong Un, aterrizarán este domingo en Singapur con varias horas de diferencia para acudir a la histórica cumbre entre ambos países que tendrá lugar el próximo 12 de junio con el objetivo de abordar la gestión del arsenal nuclear de Corea del Norte. La delegación de Estados Unidos, que ha partido hacia Singapur directamente desde Canadá tras participar en la cumbre del G-7, ga aterrizado. Trump iniciará su agenda oficial el lunes por la mañana con una reunión con el primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong. A bordo del Air Force One se encuentran, entre otros, el secretario de Estado, Mike Pompeo; el consejero de Seguridad Nacional, John Bolton; y el jefe de Gabinete de la Casa Blanca, John Kelly. Kim ha aterrizado en torno a las 12.30 (hora local) en el aeropuerto de Changi, Singapur, en un vuelo de Air China procedente de Pyongyang. El avión de fabricación rusa transporta comida, vehículos y armas autorizadas, entre otros insumos necesarios para el líder norcoreano, según ha informado el diario local «The Strait Times». «Damos la bienvenida a Kim Jong Un, que acaba de aterrizar en Singapur», ha escrito en Twitter el ministro de Exteriores de la nación asiática, Vivian Balakrishnan. Además, ha publicado una fotografía en la que ambos aparecen estrechándose la mano en las escalerillas del avión. Un equipo norcoreano encabezado por Kim Chang Son, uno de los hombres de confianza de Kim, lleva allí varios días para ultimar el cara a cara con Trump. El resto de la delegación norcoreana llegó el sábado. La prioridad del diálogo entre Trump y Kim es lograr un entendimiento suficiente para reanudar las conversaciones sobre la desnuclearización de la península coreana, que quedaron suspendidas hace una década por las pruebas atómicas del régimen comunista. Trump ha sugerido en los últimos días que también podrían llegar a un acuerdo para avanzar hacia la pacificación de Corea. Seúl y Pyongyang siguen técnicamente en guerra porque en 1953 solo firmaron un armisticio para cesar los combates. Estados Unidos, como garante designado por la ONU para este conflicto, juega un papel esencial en la paz. El magnate neoyorquino se ha mostrado optimista antes de embarcar hacia Singapur. «Soy una persona que se dedica a hacer tratos. Siempre me ha ido muy bien», ha dicho en declaraciones a la prensa desde la localidad canadiense de Charevoix, subrayando que va «en misión de paz». Además, ha afirmado que abordará «absolutamente todos los temas» con Kim, interrogado por los periodistas sobre le planteará al líder norcoreano la existencia de los campos para presos políticos, a pesar de que la Casa Blanca se ha esmerado en recalcar estos días que los Derechos Humanos no eran parte de la agenda. Trump ha confiado en que Kim y él congenien «desde el principio». No obstante, es consciente de que algo podría salir mal. «Creo que llegamos los dos con un espíritu positivo. Creo que vamos muy preparados. Pero, quién sabe. Existe una clara posibilidad de que no funcione», ha indicado. «Si Kim no es serio, no prolongaré las conversaciones», ha avisado.
10-06-2018 | Fuente: abc.es
Trump, antes de su cumbre con Kim Jong-un: «Me dedico a hacer tratos. Siempre me ha ido muy bien»
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong Un, aterrizarán este domingo en Singapur con varias horas de diferencia para acudir a la histórica cumbre entre ambos países que tendrá lugar el próximo 12 de junio con el objetivo de abordar la gestión del arsenal nuclear de Corea del Norte. La delegación de Estados Unidos, que ha partido hacia Singapur directamente desde Canadá tras participar en la cumbre del G-7, ga aterrizado. Trump iniciará su agenda oficial el lunes por la mañana con una reunión con el primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong. A bordo del Air Force One se encuentran, entre otros, el secretario de Estado, Mike Pompeo; el consejero de Seguridad Nacional, John Bolton; y el jefe de Gabinete de la Casa Blanca, John Kelly. Kim ha aterrizado en torno a las 12.30 (hora local) en el aeropuerto de Changi, Singapur, en un vuelo de Air China procedente de Pyongyang. El avión de fabricación rusa transporta comida, vehículos y armas autorizadas, entre otros insumos necesarios para el líder norcoreano, según ha informado el diario local «The Strait Times». «Damos la bienvenida a Kim Jong Un, que acaba de aterrizar en Singapur», ha escrito en Twitter el ministro de Exteriores de la nación asiática, Vivian Balakrishnan. Además, ha publicado una fotografía en la que ambos aparecen estrechándose la mano en las escalerillas del avión. Un equipo norcoreano encabezado por Kim Chang Son, uno de los hombres de confianza de Kim, lleva allí varios días para ultimar el cara a cara con Trump. El resto de la delegación norcoreana llegó el sábado. La prioridad del diálogo entre Trump y Kim es lograr un entendimiento suficiente para reanudar las conversaciones sobre la desnuclearización de la península coreana, que quedaron suspendidas hace una década por las pruebas atómicas del régimen comunista. Trump ha sugerido en los últimos días que también podrían llegar a un acuerdo para avanzar hacia la pacificación de Corea. Seúl y Pyongyang siguen técnicamente en guerra porque en 1953 solo firmaron un armisticio para cesar los combates. Estados Unidos, como garante designado por la ONU para este conflicto, juega un papel esencial en la paz. El magnate neoyorquino se ha mostrado optimista antes de embarcar hacia Singapur. «Soy una persona que se dedica a hacer tratos. Siempre me ha ido muy bien», ha dicho en declaraciones a la prensa desde la localidad canadiense de Charevoix, subrayando que va «en misión de paz». Además, ha afirmado que abordará «absolutamente todos los temas» con Kim, interrogado por los periodistas sobre le planteará al líder norcoreano la existencia de los campos para presos políticos, a pesar de que la Casa Blanca se ha esmerado en recalcar estos días que los Derechos Humanos no eran parte de la agenda. Trump ha confiado en que Kim y él congenien «desde el principio». No obstante, es consciente de que algo podría salir mal. «Creo que llegamos los dos con un espíritu positivo. Creo que vamos muy preparados. Pero, quién sabe. Existe una clara posibilidad de que no funcione», ha indicado. «Si Kim no es serio, no prolongaré las conversaciones», ha avisado.
10-06-2018 | Fuente: abc.es
Esperanza y miedo de los desertores norcoreanos ante la cumbre de Singapur entre Trump y Kim Jong-un
Miedo y esperanza. Esos son los sentimientos entre los que se debaten buena parte de los 30.000 desertores norcoreanos afincados en el Sur ante la cumbre del martes en Singapur entre el dictador Kim Jong-un y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Miedo a ser utilizados como moneda de cambio en la negociación, como la docena de camareras norcoreanas que escaparon de un restaurante estatal en China, reclamadas por el régimen comunista de Pyongyang. Miedo a que un acuerdo silencie sus voces críticas con Kim Jong-un, como le ha ocurrido a Thae Yong-ho, el diplomático de más alto rango en desertar de Corea del Norte durante la última década. Tras arriesgar su vida al huir con su familia de la Embajada norcoreana en Londres, asesoraba en Seúl al Instituto para la Estrategia de la Seguridad Nacional hasta el mes pasado, cuando tuvo que dimitir por sus críticas al régimen de Pyongyang. Entrevistado por ABC en febrero, ya advertía de que «Kim Jong-un quiere reducir las sanciones sin renunciar a su programa nuclear». Y, al mismo tiempo, esperanza en que la distensión sirva para suavizar una de las dictaduras más atroces del mundo y puedan volver a ver a los familiares que dejaron en el Norte, con los que muchos no tienen ningún contacto desde que huyeron del país. Esperanza en volver a reunirse con sus seres queridos, pero también mucho escepticismo debido al siniestro historial del régimen norcoreano. «Aunque estoy muy sorprendida por la cumbre, creo que Kim Jong-un solo persigue conservar el poder y no cambiará demasiado la vida de la gente», explica a ABC una desertora de 26 años que se oculta bajo el nombre ficticio de Kim Hana. Lo hace por seguridad, ya que huyó en 2016 y su familia sigue en Corea del Norte. «Viagra» de Corea del Norte Hija de un comisario político del régimen, la muchacha trabajaba en Pekín para una empresa estatal que vendía en China hierbas medicinales y otros remedios como la «Viagra» norcoreana. Gracias a su agraciado «songbun», el expediente familiar que clasifica a la sociedad norcoreana, había recibido una buena educación y pertenecía a la clase media que está proliferando en Pyongyang y otras ciudades. Pero, precisamente por haber tenido una vida menos dura que sus padres, forma parte de esa nueva generación que ha crecido viendo películas extranjeras y series surcoreanas de contrabando y cuya lealtad al régimen es más relajada. «Nunca tuve una conversación abierta con mis padres sobre política, porque ni siquiera puedes confiar en tus familiares ni en los amigos, pero mi padre siempre me ordenaba que fuera más fiel al Partido de los Trabajadores», se sincera la joven, cuya sonrisa y desparpajo contrasta con la rígida imagen que tenemos de los norcoreanos. Gracias a los contactos de su padre, encontró trabajo en una empresa estatal que la llevó a Pekín, donde pudo disfrutar de más libertad que en su Pyongyang natal. De su sueldo, que ascendía a mil dólares (850 euros), el régimen se embolsaba el 80% y a ella le quedaban 200 dólares (170 euros). Como su empresa no podía enviar a Corea del Norte el dinero de las ventas por las sanciones internacionales que impiden transferencias bancarias, cinco correos lo llevaban en grandes bolsas cada semana en el tren que va de Pekín a Pyongyang. «Aunque vivía con otra compañera en un piso y un agente de la Embajada nos vigilaba, en mi móvil tenía redes sociales chinas y en mi ordenador podía ver series surcoreanas», cuenta mostrando su iPhone de último modelo. Por casualidad, conoció a unos jóvenes surcoreanos con los que se intercambió su Wechat (versión china del censurado WhatsApp) y salió varias veces con ellos burlando al espía que la vigilaba. «Pero nos descubrió a mí y a mi compañera de piso y tuvimos que firmar una carta confesándolo todo», reconoce la joven, quien incluso fue acosada sexualmente por el agente para no desvelar su secreto. Tras ser llamada a Pyongyang antes de que acabara su contrato, huyó al sospechar que iba a ser castigada por tener amigos surcoreanos. «Lo que me enseñaron en el colegio sobre ellos no tiene nada que ver con la realidad y con lo que he visto aquí en Seúl», compara indignada con la propaganda que lava el cerebro a los norcoreanos desde la infancia. «En Pyongyang llevaba una vida fácil y sin problemas económicos, pero me moriría si tuviera que volver allí», resume con el corazón roto por no saber nada de sus padres en dos años. Aunque puede llamarlos a través de las redes clandestinas que conectan el Norte y el Sur, no lo hace para no ponerlos en peligro. Para ella, una mejora de las relaciones entre las dos Coreas podría devolverle el contacto con su familia. En busca de la paz definitiva Para Kim Hyuk, experto de la Academia de Estudios Coreanos que también huyó del Norte al Sur, «la cumbre de Singapur servirá para firmar un tratado de paz que ponga a la guerra de hace seis décadas, avanzar hacia la desnuclearización y mejorar la economía por el levantamiento de las sanciones». Optimista ante los efectos internacionales del histórico encuentro, cree que «la desnuclearización le servirá a Kim Jong-un para abrir la economía y captar inversiones extranjeras en las 14 zonas económicas especiales que había anunciado hace años, ya que no necesitará armas atómicas si EE.UU. le da garantías de seguridad y China y Rusia le protegen». Todo dependerá de lo que acuerden Kim Jong-un y Trump este martes en Singapur.
09-06-2018 | Fuente: abc.es
Trump amenaza con dejar de comerciar si los países no eliminan sus aranceles
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha amenazado con dejar de comerciar con aquellos países que mantengan aranceles a los exportaciones estadounidenses, especialmente en el sector agrícola. Ha declarado, en la Cumbre del G7, que «es muy injusto para nuestros agricultores» que otros países como Canadá o India impongan elevadas tarifas a los productos estadounidenses. El mandatario ha afirmado que hará «lo que sea necesario» para que su nación tenga relaciones comerciales «justas» con otros países. Y ha añadido que los días en que otros estados se han aprovechado comercialmente de Estados Unidos «se han acabado». Teniendo en cuenta el lugar en que se encontraba, ha centrado su tiro y ha avisado al resto de los integrantes del G-7 (Alemania, Canadá, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) de que cualquier medida de respuesta que preparen contra las políticas comerciales de Washington «será un error». «No culpo a los líderes del G-7, pero los acuerdos comerciales son injustos y se han estado aprovechando durante décadas y décadas de Estados Unidos», ha asegurado durante su rueda de prensa final tras la cumbre celebrada en la localidad canadiense de Charlevoix. «Y como contraataquen, van a cometer un error. Nosotros tenemos un enorme déficit comercial», ha asegurado Trump. «Hacen muchos más negocios con nosotros que nosotros con ellos. Y si otros países siguen reduciendo sus tarifas, dejaremos de hacer negocios con ellos. En este sentido, nosotros saldríamos ganando», ha manifestado. Relaciones con Corea del Norte Cambiando de tema, el presidente norteamericano también ha avisado de que abandonará las conversaciones de desnuclearización con Corea del Norte del próximo martes en el momento en que perciba falta de seriedad por parte de su interlocutor, Kim Jong-un. «Y lo voy a saber en el mismo momento en que eso suceda», ha declarado. «Si Kim no es serio, no prolongaré más las conversaciones», ha añadido. Por lo demás, Trump ha declarado su optimismo sobre las conversaciones de Singapur. «Creo de verdad que Kim Jong-un quiere hacer algo positivo por su gente. Tenemos que alcanzar la desnuclearización de Corea del Norte», ha hecho saber durante su rueda de prensa final. Ha reiterado que "parte en misión de paz", y entiende la cumbre como "una oportunidad que sucederá una vez en la vida", en el encuentro histórico de dos mandatarios de Estados Unidos y Corea del Norte. Trump planea partir hacia allí a media mañana de este sábado, hora local, cuatro horas antes de lo planeado originalmente. Eso significa que se perderá una sesión de trabajo entre los líderes del G-7 sobre el cambio climático y la energía limpia, así como las conversaciones entre el grupo (formado por Alemania, Canadá, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) y los países más pobres centrados en la salud de los océanos. La salida anticipada también significa que se irá antes de que los aliados comiencen a cerrar conferencias de prensa que probablemente estén cargadas de críticas sobre la postura de los EEUU, tanto sobre las relaciones comerciales como en su intención de reincorporar a Rusia al grupo, tras su expulsión por la incorporación de Crimea en 2014.